El resto ya se lo saben…

Los personajes no me pertenecen son creación de Rumiko Takahashi

Nota de la autora: Este fic no es apto para todo el público por lo que se recomienda su discreción.

Quiero agradecer infinitamente a SakuraSaotome por tomarse el tiempo en realizar un bellísimo y sensual fanart para esta historia. ¡Guapa! Eres lo máximo y no me alcanzaran jamás las palabras para agradecértelo.

No olviden seguir sus obras de arte en Instagrm, la pueden encontrar como sakurasaotome (guión bajo) fanarts

Música en este capítulo:

"Truth" de Ramin Djawadi (no aparece en el texto pero sería la música de fondo durante la sesión con la Tabla Ouija)

"Quit" de Ariana Grande ft. Sia (importante escena muy esperada ;) )

"Devil, devil" de MILCK (no aparece en el texto pero sería la música de fondo para platica post escena esperada)


-Tú-

Caminamos en silencio por el pasillo que conecta las habitaciones al enorme espacio abierto que sirve de sala de estar tomados de las manos y yo encantada mirando todo lo que adorna a nuestro paso.

-Me gusta la forma como esta decorado este lugar- le digo cuando veo unos bonitos cuadros impresionistas con colores vivos.

-No recuerdo cuando fue que colocamos estos cuadros- dice Ranma deteniéndose a mirar uno –tampoco recuerdo porque- entrecierra sus ojos mientras se acerca aún más al Monet frente a él.

-Pues sin importar cual fuera el motivo son bonitos, me gustan- hablo cuando recargo mi mentón sobre su hombro mientras rodeo con mi mano libre su brazo.

Ranma me mira de reojo y sonríe –sí, lo son. Creo que ahora me gustan más porque te gustan.

-No digas eso- me río –suenas…

-¿Muy ridículo?

-No te sienta- niego arrugando mi nariz.

Suspira –sí, supongo que me afectas demasiado.

Me pongo seria con sus palabras –es muy fuerte lo que has dicho.

-Imagina lo que siento de solo pensarlo- gira levemente su rostro, lo suficiente para besarme cuando alza mi mentón con su mano libre –y lo peor es que me siento cómodo- me mira a los ojos.

-¡Ya tórtolos!- grita Ukyo, pero Ranma no se mueve y yo tampoco dejo de mirarlo –luego tendrán tiempo para estar solos, las brujas están listas para empezar.

-Vamos Ranma- ahora es la voz de Ryoga quien nos llama –nos espera una sesión antes de que llegue tu hermana o se nos acabe el tiempo para poder usar la tabla.

Miro a Ranma y ambos suspiramos –después continuamos con esto ¿sí?- me dice.

-Sí- respondo sin darle muchas vueltas al tema en mi cabeza, es extraño lo que siento pero no me desagrada.


Cuando llegamos hasta un salón, que imagino sirve de comedor, veo a Akari y a Lychee acomodando alrededor de una mesa rectangular sillas suficientes para todos.

A la cabeza de la mesa está la tabla con un círculo de metal sobre esta.

Kodachi está al otro extremo colocando sobre la mesa los objetos que va sacando de uno en uno de la caja de madera.

Jalo el brazo de Ranma para llamar su atención -¿porqué una mesa rectangular?- susurro solo para que él me escuche -¿No debería ser redonda para que podamos tomar el puntero todos?

Ranma niega –así no es como funciona esta tabla- es lo único que dice como respuesta y luego se pone de nuevo recto -ya estamos aquí- habla en voz alta aferrando más nuestras manos y llevándome tras él conforme avanzamos rodeando la mesa -¿dónde me quieres Kodachi?

-Tú siéntate frente a la tabla- la mujer alza levemente su vista y cuando nos ve tomados de las manos pone los ojos en blanco para luego continuar trabajando en lo que hace –supongo que Akane puede quedarse junto a ti ya que has decidido no querer soltarla.

Ranma no responde nada a los comentarios de su amiga y abre una silla para ayudarme a sentar. Luego se pone donde la bruja se lo ha pedido.

-Bueno- dice Ukyo cuando se sienta a mi lado izquierdo -¿ahora qué?- pregunta entrelazando sus manos con los codos recargados sobre la mesa.

-Todos tomen asiento- responde Lychee colocándose frente a Ukyo en el otro extremo de la mesa, dejando el espacio libre al otro lado de Ranma –y solo observen.

-¿Pudieron entonces terminar de limpiar todas las reliquias?- pregunta Ranma y Kodachi ríe.

La veo caminar hasta donde estamos y se sienta en el espacio vacío frente a mí, al lado de Ranma –que ya no sea la reina no significa que haya dejado de ser la bruja original, por supuesto que tengo todo listo.

Lychee carraspea y Kodachi pone cara de fastidio –¡Ah! Sí. Esta ayudó- señala descuidadamente con la mano a la joven bruja.

La pelirroja sonríe feliz de que su esfuerzo sea reconocido.

-¡Pero que ego tienen las brujas!- dice Ryoga cuando se sienta junto a Ukyo –por cierto ¿te he dicho lo guapa que te sienta ese vestido?- le dice a mi amiga mirándola de arriba abajo.

-Ni en tus sueños pervertido- responde Ukyo cruzándose de brazos para taparse el escote.

Ryoga la mira torciendo los labios –te gustaría lo que soy capaz de hacer, mis habilidades no tienen límites.

-Bueno yo sí- contesta Ukyo –además creí que estabas muy enamorado de su alteza- señala con la mirada a Akari cuando esta se acerca para tomar asiento frente a Ryoga, justo a un lado de Lychee.

-Lo estoy, solo me gusta tener las posibilidades de saborear sangre fresca.

-Ryoga- le habla Akari mientras acomoda unas hojas blancas sobre la mesa sin prestar mucha atención a lo que el vampiro hace cuando se sienta frente a él al otro lado.

-Tú eres la dueña de mi corazón querida- dice Ryoga –sabes que te idolatro, solo quiero molestar a la angelita.

-Lo sé- sonríe Akari y cuando por fin alza su rostro le guiña un ojo a Ukyo –no le hagas caso Kuonji, te pido una disculpa porque no he podido terminar de educarlo mejor.

Ukyo y yo no podemos evitar sonreír.

-Bueno, bueno- habla Ranma para llamarnos a orden -¿empezamos?

Kodachi comienza a mover sus manos sobre la mesa y al instante aparece una daga girando, misma que toma para con ella cruzar la palma extendida de Ranma haciendo que se derrame su sangre dentro del círculo de metal que está sobre la tabla.

-Sagradas Diosas del Pasado- habla Kodachi extendiendo sus manos sobre el círculo de metal repleto por la sangre de Ranma –señoras de la magia escuchen mi llamado.

Siento como Ukyo se inclina un poco más sobre la mesa para ver que es lo que sucede.

-Aquí y ahora las convoco, aquí y ahora Diana, Ceres, Artemis las convoco, aquí y ahora Freya, Isis, Kali las convoco, aquí y ahora Coatlicue, Morgana, Sekhmet las convoco- Kodachi mira fijamente el círculo de metal –yo, la primera- dice con lentitud y de manera solemne -las convoco.

Cuando termina de hablar el objeto metálico se mueve, con la sangre de Ranma adherida a este y conforme empieza a girar la sangre se vuelve más y más traslúcida y sólida. Al final el aro rota sobre sí mismo de forma recta, reflejando con cada vuelta que da las luces del salón que rebotan en la sangre cristalizada como un espejo.

-Sólo tú podrás preguntar, mi querido Ranma- dice la bruja señalando el recién elaborado puntero –los demás deberán permanecer en silencio absoluto.

El demonio asiente y coloca sus dedos en torno del puntero bajándolo sobre el centro de la tabla, el resto de los presentes solo podemos mirar.

-¿Hablarás con la verdad?- pregunta Ranma y el puntero vibra ligeramente bajo sus manos elevándose unos cuantos milímetros de separación de la tabla de madera.

Entonces se mueve lento hasta quedar por encima de la palabra "sí" y después vuelve al centro de la tabla.

Ranma sonríe y me mira –muy bien- se acomoda nuevamente con la vista atenta al puntero -dime que me han robado.

Creo que no será tan simple, pero hay que esperar. Aunque admito que me sorprende que haya preguntado que y no quien, cuando en su casa de verano había dicho que lo que más le importaba era encontrar al ladrón.

De nuevo el puntero se agita, pero a diferencia de su lento andar con la pregunta anterior en esta ocasión se mueve de manera rápida por todo el tablero, tanto que a momentos temo que Ranma no sea capaz de sostenerlo.

-¿Qué está contestando?- pregunta Ryoga y Kodachi lo mira con furia.

-Silencio- le reprime –Akari ¿lo has visto?- pregunta la bruja a la arcángel.

-Sí- responde con una sonrisa en los labios –dice que no puedes preguntar que te han robado, porque no ha sido así, tú solo perdiste algo de vista.

Ranma mira contrariado el tablero cuando el puntero termina de colocarse al centro –y es por eso que necesito las reliquias y los objetos con las maldiciones ¿cierto?- pero la pregunta es más para Kodachi que para el tablero.

-Te dije que no sería un camino fácil, las cartas nunca mienten y tu búsqueda está por terminar. Pregunta de nuevo Ranma.

Suspira. Cierra los ojos y luego mira a la distancia los objetos al otro lado de la mesa.

-¿Tatewaki está involucrado?

Cuando pregunta el puntero se mueve y al hacerlo la pluma de Pegaso se eleva hacia el centro de la mesa desde el otro extremo, donde Kodachi la había dejado junto con el resto de los objetos.

Al segundo que el puntero se detiene al centro todos miramos a Akari, quien está terminando de escribir en las hojas blancas frente a ella la respuesta.

-Él no es nadie, es solo el Belerofonte que cumple su condena. Su penitencia es resguardar las respuestas.

Ranma toma aire –se refiere a la tabla misma.

Akari asiente y escribe de nuevo.

Ranma mira los objetos al otro lado y luego toma aire antes de hablar de nuevo -¿fue para realizar un ritual que me han quitado algo?- pregunta a la ouija.

El puntero comienza a moverse y se detiene ni bien pasados un par de segundos.

Akari se ríe –dice que cualquier objeto se vuelve bendito ante los ojos de quien lo lleva o lo emplea. Tú pregunta está mal formulada.

-Además se burla de mí- bufa Ranma –Bien entonces ¿por qué hay un vaso ático y una daga azteca entre los objetos malditos?

Luego de que el puntero recorre la tabla Akari nos da la respuesta -¿Acaso no recuerdas? Tal parece que es tu memoria la que te han robado demonio. Los misterios eleusinos, por eso el vaso ático. Y la daga azteca es solo una reafirmación del uso del primer objeto.

Mientras termina de hablar Akari la pequeña vasija se eleva, seguida de la daga de piedra.

-¿Sangre?- habla Ranma cuando ambos objetos bajan para quedar al centro de la mesa, sobre la pluma de Pegaso.

El puntero se mueve y Akari contesta –la adoración, porque los humanos tenían que venerar a sus dioses. Pero ocurrió algo. Una tríada, un amor.

Todos miramos a Akari cuando pronuncia las últimas cuatro palabras.

-¿Una tríada?- dice Ranma y el puntero va lento hasta la palabra "Si" -¿qué hay de los trozos de restos? ¿huesos? ¿dientes? ¿pelaje?

Esta vez el puntero se mueve con mucha calma, pareciese que se toma su tiempo en responder.

Todos somos capaces de leer lo que la tabla responde, venganza.

-¿Venganza de quién? ¿Mía?- pregunta Ranma y el puntero vuelve a moverse ágilmente entre las letras.

Akari jadea sorprendida y con voz trémula habla -un creador de quimeras ha despertado, quiere venganza.

-¿Y entonces es por eso que involucra al Bon Dieu?

Ni bien termina de preguntar Ranma cuando el aro metálico vuelve a moverse.

-La reina de las brujas, ella ama el vudú. Pero es su lealtad la que mueve su magia, no su poder- traduce Akari y cuando ella termina de responder el tambor de madera flota hasta unirse al resto de las reliquias, luego de apilarse también los huesos y dientes por los que preguntara Ranma antes.

Ranma mira el centro de la mesa.

-Las llamas ¿qué tienen que ver?- pregunta Ranma y lo último que queda al otro extremo de la mesa, la madera quemada con runas en ella se levanta sin moverse aún. El puntero anda por el tablero en círculo unas cuantas veces y Ranma lo mira con malestar –habla, dijiste que dirías la verdad.

El puntero camina hasta la palabra "sí"

-Pues dime ¿qué son esas flamas?

El puntero se mueve nuevamente hasta la letra D y luego da una vuelta por el tablero hasta comenzar a andar por entre todas las letras rápido y regresar al centro.

-Doncella de la luz y la fertilidad. Resguardada y vigilada por los ángeles. Tienen miedo. Pero todo ha sido por amor.

La madera va hasta el centro de la mesa y cuando se coloca sobre las demás reliquias un fuego las cubre a todas.

Quienes estamos sentados no podemos evitar alejar nuestras sillas por la sorpresa.

-No se muevan- dice Kodachi –ustedes son la línea de conexión entre las brujas del pasado y la tabla.

De pronto el puntero se suelta del agarre de Ranma y se mueve por el tablero rápidamente.

-Traición- dice Akari –traición- repite -traición.

Y entonces el puntero sale disparado hacia la hoguera al centro y cae en medio de los objetos que se consumen por el fuego.

El silencio por la sorpresa se rompe cuando unas uñas tamborilean la mesa, lo que me hace voltear a ver a Ranma y cuando lo hago veo sus cuernos asomados sobre su cabeza y sus dedos moverse impacientes produciendo el sonido que he escuchado antes. Él mira concentrado lo que ocurre con las reliquias mientras se consumen.

-¿Eso es todo?- pregunto y cuando lo hago Kodachi es la única que se voltea para mirarme.

-Temo que sí y temo saber la respuesta.

Veo la compasión en su mirada y antes de que pueda preguntar más la tabla se desvanece y Ranma se levanta furioso de su lugar, saliendo a paso rápido de la habitación.


-Tranquilas señoritas- habla Ryoga levantándose e ignorando a su amigo cuando pasa a su lado –yo me encargo de apagar esto –rápidamente toma una jarra de cerámica que esta en una de las mesas laterales cercana y luego vierte el contenido sobre el fuego.

Kodachi bufa mientras evita mágicamente que el agua caiga de la mesa –eres un idiota ¿sabías? Pensé que irías por arena.

-Ir por arena implicaba salir del palacio y no tengo ganas de hacerlo- responde Ryoga –además tú estabas aquí, sabía que no dejarías que se derramara nada.

Kodachi alza sus manos y el agua que se eleva de vuelta para sofocar la hoguera en la mesa empapa por completo al vampiro.

-¡Ah! Siempre es un placer pasar un día contigo- dice mientras se limpia con las manos del rostro el agua.

Ukyo se ríe de él y Akari se levanta de su lugar para ir hasta donde su vampiro.

-Anda, vamos a que te cambies ese traje.

-Vayamos a mi biblioteca chicas- dice Kodachi levantándose de su lugar –tenemos que armar este mensaje.

-Creí que habías dicho que sabías la respuesta- dice Ukyo.

La bruja ríe sin mirarnos, camina hacia la entrada de la habitación –significa que Ranma es el ladrón- pero luego me mira y sonríe de lado –¡síganme!

Lychee sale corriendo tras de Kodachi mientras mi amiga y yo nos miramos sin entender que sucede.

-Será mejor que vayamos con ellas- dice Ukyo y yo asiento.

Nos levantamos y salimos, ambas brujas van unos diez pasos ya por delante de nosotras y conforme las seguimos siento de repente una mano detenerme del brazo.

-¡Ah!- grito asustada al saber que solo vamos Ukyo y yo al final, sin nadie más tras nosotras.

-Ven conmigo- dice Ranma cuando me detiene.

Ukyo también se detiene y yo la miro para tranquilizarla –enseguida iremos a buscarlas.

-No debería dejarte sola- responde ella.

-No esta sola, estoy yo- le dice Ranma con voz grave.

Estoy esperando que empiecen de nuevo a pelear pero Ukyo solo lo mira con poco entusiasmo –esta bien, no tarden.


Ranma camina por delante de mí a paso rápido.

-¡Vas demasiado de prisa!- le grito –y no pienso correr tras de ti- me detengo indignada –sé que no obtuviste las respuestas que esperabas y Kodachi ha dicho que…

No puedo terminar de hablar porque Ranma me aprisiona al instante contra el muro, su cuerpo se inclina sobre el mío y me mira con el entrecejo marcado. Está molesto pero en sus ojos veo que también esta contrariado.

-Sabía que no eras una simple humana- dice analizando mi rostro, bajando su mirada por mi cuello y estoy segura que también por mis senos expuestos que fácilmente puede ver por el escote del vestido que llevo.

-¿La tabla ha dicho eso?- pregunto con la voz entrecortada -¿ha dicho que soy?

Ranma sonríe frustrado antes de golpear con el puño cerrado la pared tras de mí.

-Eres ella- su pecho se mueve deprisa –yo creí que no existías.

-¿Quién?- mi respiración se acelera cuando dice esto Ranma –no entiendo.

-La dama de la fertilidad mi amor, aunque el mundo te conoce como Perséfone.

Jadeo mirándolo con la boca abierta y los ojos aún más, procesando todo lo que dice.

-Los ángeles te cuidan ¿cierto?- sigue hablando.

Asiento al recordar las palabras de mis amigos cuando dijeron que me protegían por mandato de los mayores.

-Y sabemos que no eres una simple mortal, pero extrañamente nadie puede detectar que eres. Lychee deseaba algo tuyo e incluso Ryoga moría por saborear tu sangre porque tu poder está escondido aquí dentro- cuando dice esto toca mi pecho y yo cierro los ojos encantada de la sensación de su piel sobre la mía.

Siento como mi respiración se agita a la par que la mano libre de Ranma se desliza por la lateral de mi cuerpo y se instala en mi cintura, primero inseguro y luego aferrando la tela del vestido para presionar más su cuerpo sobre el mío.

-Y yo te deseo tanto- susurra en mi oído –porque ya te he tenido- sus palabras suenan a sufrimiento genuino y yo quiero acallar su mortificación con mis labios y mis caricias –puedo sentir tu corazón latiendo.

-Entonces porque no me posees de nuevo- respondo abriendo mis ojos, buscando su mirada desconsolada –yo también lo deseo.

Suspira y es cuando sus labios toman mis labios, ambos entreabrimos nuestras bocas en un gemido de satisfacción. Mi lengua se aventura a buscar la suya, hay necesidad, hay deseo en este beso.

Mis brazos suben hasta su nuca para acariciar la base de su cabeza. Siento como sus manos me aferran contra su cuerpo. Y luego soy consciente de la rápida manera como nos mueve por el resto del pasillo sin detener nuestro apasionado acercamiento.

Es como flotar sobre la superficie del agua. O bien podría esto definirse como un paseo por las nubes.

Gimo cuando mi rostro cambia de posición buscando más de él, quiero probar más de sus labios y su lengua.

Mi mente se queda en blanco, solo disfruto y quiero que él también disfrute.

Siento como mi sangre bombea con fuerza en mi pecho y mi respiración se vuelve difícil cuando mis manos buscan deshacerse de la ropa que me impide tocar su piel.

-¿Estás segura?- pregunta jadeante cuando interrumpe nuestro beso.

Abro los ojos y percibo que ya estamos en una habitación que no había visto hasta ahora, supongo que se trata de la suya. Cuando lo miro me doy cuenta que su mirada es suplicante.

Sonrío, al pensar que al menos ya sé que él y yo hemos sido llamados por la fortuna. ¿Acaso no era eso lo que siempre había buscado, destino? Las historias que he leído sobre Hades y Perséfone hacen que mi piel se erice al darme cuenta que hablan de nosotros y de nuestro amor.

-Por supuesto que sí, aunque no supiera antes quien soy mi instinto te deseaba.

Ranma abre más sus ojos y sonríe, sus cuernos siguen asomados por su cabeza pero nunca me han molestado y tampoco ahora.

-Espera un segundo, no quiero que nadie nos interrumpa- dice antes de besar mi nariz y se aleja de mí sin esperar mi respuesta.

Va hasta la puerta y la cierra con llave, luego se mueve hasta donde un dispositivo electrónico que se enciende con solo acariciar su superficie.

-No quiero que Ryoga escuche algo- sonríe y yo lo imito cuando la música de "Quit" suena por toda la habitación con fuerza -Akane- dice mi nombre con tanto sentimiento que un escalofrío me recorre la espalda mientras vuelve a mi para besarme.

Sus largos dedos me recorren desde la cintura, pasando por mi espalda hasta llegar a mis hombros descubiertos que toquetea con atención. En tanto que mis manos se aferran a sus bíceps como un apoyo, una certeza para mí de que esto realmente ocurre.

Ranma toma el cierre de mi vestido y lo desliza hacia abajo, un gemido de placer sale de mi boca cuando sus manos acarician mi piel que se expone al momento que me deja solo con la lencería puesta. Un conjunto violeta de encaje que cubre solo partes de mi cuerpo. Lo vi en el armario y recuerdo haber pensado lo mucho que deseaba mostrárselo a Ranma.

-Siempre tan sexy- susurra sobre mis labios cuando tomamos aire –me excitas tanto.

-Quítate la ropa- le pido cuando le doy un respiro luego de besarlo apasionadamente tras las palabras que me ha dicho sobre el efecto que al parecer la elección que he hecho justo para él le causa.

Entre los dos nos deshacemos de su saco, su camisa y su pantalón. Y cuando las yemas de mis dedos sienten su piel fría el deseo me invade de solo imaginarlo contra mi piel que se siente arder.

-Hay tantas cosas que no puedo explicar aún- dice mientras lo dos caminamos, sin dejar de observarnos.

Lo escucho atenta sin que mis manos abandonen sus pectorales y su abdomen, no puedo evitar comérmelo con la mirada en tanto que mis dedos recorren su cuerpo de arriba abajo.

Voy unos pasos hacia atrás y él unos pasos hacia delante con clara dirección a la cama que está al centro de la habitación –pero ahora solo quiero saciarme de ti, darte tanto placer que olvidemos por una eternidad todo lo que ocurre fuera- termina de decir con ese tono ronco y varonil en su voz.

Suspiro expectante.

-Te has sonrojado- sonríe de lado –quiero ver que más haces y escuchar como gritas y jadeas y gimes cuando te haga todo lo que tengo pensado.

Mis manos quedan sobre su pecho cuando vuelve a rodear mi cuerpo con sus brazos en mi cadera y mi espalda. Su piel va entibiándose conforme más me abraza y más me besa.

Una de sus manos, que hasta entonces aferraba con fuerza la piel de mi cadera, baja por mis nalgas y me alza, cargando mi cuerpo de modo que yo puedo rodear con mis piernas el suyo y sorprendida jadeo cuando siento su erección rozando los labios externos de mi intimidad.

-¡Aaaah!- gimo con fuerza cuando Ranma camina para llevarnos, definitivamente, hasta la cama y haciendo que a cada paso su erección roce con mi entrepierna.

Cierro los ojos mordiéndome los labios para no gritar de más, aferrando mis manos a sus hombros para sostenerme. Escondiendo mi rostro en su cuello. Huele delicioso por lo que no puedo evitar que mis dedos acaricien por dentro de su cabello.

Al llegar al lecho con cuidado baja mi cuerpo, con tanto cuidado que me siento venerada. Feliz.

Por lo que deseosa me extiendo de manera sugerente, mis piernas se frotan instintivamente entre si, mis brazos se alzan por encima de mi cabeza para mostrarme ante él y cuando veo el espectáculo que Ranma me ofrece al momento que se quita los boxers ajustados para liberar su miembro mi pecho se eleva temblando en anticipación.

-Ábrete de piernas Akane- me dice sujetando mis tobillos para impedir seguramente el que no lo haga –tú me has visto y yo quiero verte.

Hago lo que me pide y cuando mis muslos se separan Ranma toma con velocidad la orilla de mis bragas deslizándolas hacia abajo por mis piernas.

-¡Por la creación! Tu aroma es delicioso, quisiera tanto probarte pero no puedo esperar más- dice cuando toma la ligera prenda entre sus manos y aspira profundamente antes de arrojarla lejos –eres tan bella- dice cuando se acerca para ponerse sobre mí entre mis piernas que se deslizan chocando contra las suyas –tú eres lo que más he anhelado por los últimos años, lo que me hacía falta, lo que creía perdido.

-¡Aaah! ¡Ranma!- me quejo en un fuerte gemido y arqueo mi espalda cuando sus dedos intrusos acarician mi clítoris ya expuesto -¡cielos!- digo contrayendo mi cuerpo ahora en el segundo que rápido introduce su mano libre bajo el encaje que aún cubre mis senos.

-Tu piel es tan suave y eres tan sensible- dice con voz ronca y entonces jala la última prenda que me cubre, rompiéndola con facilidad y arrojándola hacia un lado antes de pasear su lengua por mis pechos y mis pezones erectos –necesito tenerte.

-Hazlo por favor- suplico –igual te necesito- respondo tragando saliva con dificultad, abriendo más mis piernas, bajando mi cadera y alzando mi cuerpo para cerrar el espacio que existía entre los dos.

Ranma baja el restante de su pelvis por lo que siento la cabeza de su miembro acariciando suavemente mi entrada y cuando busco sus ojos lo veo mirándome con tanto afecto que me siento ya plena.

-Pensé que eras una bonita leyenda que a los románticos les había gustado crear para mí- suspira mientras dibuja con su pulgar el contorno de mis labios -jamás imaginé que mi frío y distante corazón pudiera sentirse tan vivo hasta ahora que estas aquí, que te tengo solo para mí. Sé, lo sé con toda mi existencia que te amo Akane y te prometo que vamos a descubrir que fue lo que ocurrió para que te alejaras tanto mi amor.

-Ranma- susurro acariciando con mis manos su rostro –jamás había sentido tampoco tanta certeza de un momento como este, todo es correcto, todo es natural y en tan pocas horas he llegado a quererte y a sentirte en mi corazón.

Un último suspiro antes de su deliciosa invasión en mi cuerpo. Nos miramos a los ojos, jadeamos al unísono mientras su miembro entra y sale de mi un par de veces de manera lenta, pausada. Mis manos buscan abrazarse más a él y sus labios buscan besar más mi piel.

En toda mi vida jamás me había sentido tan completa, tan dichosa, tan feliz y enamorada. Y aunque sé que es ridículo porque lo acabo de conocer lo amo, lo amo, lo amo.

El sonido de nuestras respiraciones entre cortadas acaricia mis oídos, el cálido sudor de nuestros cuerpos se mezcla con la fina humedad de nuestro placer. Todo es gozo, todo es paz, todo es perfecto.

Ambos gemimos con fuerza y yo busco acercarme más con nuestros besos cuando los embistes de Ranma aceleran.

-Eres tan cálida que no quiero salir jamás de ti- dice y yo le miro con amor cuando alza su rostro para volver a besarme luego de atender mi cuello y mi clavícula, masajeando mis senos y la piel de mi cintura a la cual se aferra para golpear con cada penetración mi interior.

-No lo hagas- jadeo -permanezcamos así por siempre haciéndonos el amor una y otra vez.

Y ni bien termino de hablar cuando Ranma se levanta sujetándome por la espalda, conmigo aún siendo invadida por él, de tal forma que queda sentado y yo encima suyo.

Mis manos se sujetan de sus hombros y mi cadera se mueve adelante y atrás, deseando más profundidad, más de Ranma. Sus dedos toman mis nalgas con fuerza en tanto que su boca succiona mis pezones. Ambos jadeamos con más fuerza cuando mi vagina aprisiona su miembro, pero hago todo lo humanamente posible para no terminar aún, no todavía.

-Quiero más- le digo con la respiración entrecortada y él me besa antes de separarme ligeramente, saliendo de mí lo suficiente para ayudarme a poder girar, mi espalda queda sobre su pecho y yo alzo mi brazo para tocar su rostro, buscando de nuevo sus labios y encontrando en el camino su lengua acariciando la mía incitándola a moverme con más fuerza para calmar el ansia de su erección.

Estamos de rodillas sobre la cama y ambos nos esforzamos por complacernos, ambos jadeamos y gemimos.

Somos fuego. Ardemos buscando nuestra paz.

-¡Oh! ¡Oh!- gimo -¡Aaah! ¡Sí!- grito cuando siento acercarse más la culminación del orgasmo.

Y entonces Ranma nos mueve lentamente hacia atrás para así él poder quedar de pie fuera de la cama estando aún dentro de mí pero dejándome apoyar mi cuerpo boca abajo sobre la acolchada tela, a la cual me aferro fuertemente con las manos mientras sujeta mi cadera para marcar con más vigor los embistes ahora.

Yo no puedo parar de gemir y gritar. El goce de lo que hacemos inunda cada parte de mi piel y me doy cuenta que también lo esta disfrutando Ranma cuando jadea.

-¡Aaaah!- gime –así, así mi amor.

Saber que igual siente placer como yo me excita, me siento más encaprichada aún cuando baja su cuerpo y lame el lóbulo de mi oreja.

-¡Akane! No puedo más, me voy a correr.

Busco entonces la mano que tiene en mi cintura y lo guío para que me acaricie, para que torture a su gusto mi clítoris sin dejar de embestirme una y otra y otra vez.

Mi cuerpo baja más, mis pechos se aplastan ya contra la cama y yo muevo adelante y atrás mis nalgas sobre el vientre de Ranma para rozar ampliamente el largo de su miembro con mi vagina.

A ratos le aprisiono cuando su mano masajea de forma circular mi centro y en el segundo que introduce un par de dedos a la par que su erección no puedo más.

Exploto.

La culminación en placer me arrastra jadeando y convulsionando con deleite. La piel erizada por el orgasmo y mi vagina contrayéndose frenética alrededor del miembro de Ranma.

No, no quiero que salga, no quiero que me deje.

Pero los dos estamos así, gritando de placer y entonces nos dejamos desfallecer sobre la cama. El peso de Ranma me cae en la espalda pero me gusta sentirlo, tal como siento su simiente que me llena.

-¡Ah! Akane- dice mi nombre cuando besa mi nuca y luego baja por mi espalda –Akane, amor, destino mío, como esperaba poder tenerte.

-Ranma- susurro, ahora sintiendo vergüenza de lo que acabo de hacer con él.

Su miembro abandona mi cuerpo y yo me giro sobre mi espalda cuando él busca mi cintura para abrazarme nuevamente.

Me gusta sentir su calor, estando junto a mí ya sobre la cama. Desnudo y glorioso. Sudado y con una sonrisa que le llega a los ojos y me llena de felicidad verlo así.

E igual me satisface un tonto orgullo el saber que yo he causado esto.

-Tus cuernos- le digo señalando las puntas que aún se asoman.

Ranma ríe entusiasta, besando mis pómulos –es que no puedo controlarlos cuando estoy molesto o tan excitado como ahora –luego busca mis labios y me da un beso suave y dulce, romántico y remilgado –te extrañe tanto, mi cuerpo te extrañaba tanto Akane, mi corazón te extrañaba más.

-¿En verdad soy Perséfone?- pregunto un poco insegura ahora –¿Cómo es eso posible? Ella es una diosa y yo soy solo una humana, tengo un padre, mis hermanas y mi familia.

-Algo debió haber pasado- responde llevándose una mano al pecho y luego me abraza aún más –te ocultaron de mí, te borraron de nuestra historia, de nuestra vida, pero jamás de mi corazón y es por eso que parecía que me habían robado algo.

-¿De tu corazón?- le digo poniendo mi mano sobre la suya en su pecho.

-¿Recuerdas cuando te dije que Kodachi había sacado la carta de su tarot con mi imagen incompleta?

Asiento.

-Justo le faltaba…- me mira esperando a que recuerde la carta de baraja que me había enseñado en su casa antes.

-La parte media, el pecho.

-Por eso sabíamos que me habían robado algo importante, además tú pudiste ver las runas en la madera.

Lo miro extrañada –eso ¿importa?

-Ryoga no las podía ver cuando le mostré el trozo medio quemado hace un rato, antes de empezar la sesión. La madera no la había visto nadie más que yo, creí que cualquiera vería las runas y al darme cuenta que no fue por eso que pregunté sobre el fuego y tal parece que he acertado.

-No te entiendo.

Ranma acaricia mi rostro mirándome a los ojos, roza con su índice mi mejilla y sonríe –el fuego y esas runas hablaban de renacimiento, creí que se refería a los cuerpos que se desvanecieron pero cuando la tabla hizo hincapié en las ofrendas de sangre recordé la festividad relacionada con la fertilidad y pensé en la leyenda que se contaba de mi compañera de vida.

-Y como solo yo, además de ti pude ver las runas- ahora entiendo todo.

Él asiente y yo sonrío también.

-¿Y ahora que vamos a hacer?

-De momento vestirnos, mantendremos en secreto quien eres, incluso de tus amigos ángeles ¿sí?

-Ellos podrían ayudarnos.

-Tu ex es un príncipe Akane, no confío en las tropas angelicales porque estoy seguro que te protegen para evitar justo encontrarte conmigo.

-¡Oh!- frunzo el ceño –Ukyo y Mousse no saben porque me tienen que cuidar.

-Tiene lógica y no digo que sean ellos los de la idea. Pero presiento que Shinnosuke si debe saber quien eres.

Cuando Ranma menciona esto último recuerdo el campo de flores y mi conversación con Shinnosuke.

-¿Qué ocurre amor?- pregunta Ranma besando mi hombro desnudo cuando frota mi brazo.

-Él dijo que yo había sido a quien le habían robado.

Ranma abre mucho los ojos y sisea –una tríada, un amor, el creador de las quimeras, el señor de los infiernos, la dama de la fertilidad, traición, traición, traición.


¡Uff! ¡Pero que calor hace aquí! ¿No les parece? Jajajaja bueno ya se dieron nuestros bellos y guapos y sexys protas su merecido delicioso. Que quiero aclarar es solo el primero de varios por venir.

Así que Akane es Perséfone, les recuerdo que no estoy tomando a rajatabla las leyendas, historias, religiones y costumbres para esta historia sino todo lo contrario las estoy modificando a como las necesito usar. Por lo que espero con esto aclarar que aquí Akane no es sobrina de Ranma ¿vale?

Sin embargo aún no se ha aclarado porque la tienen que proteger Ukyo y Mousse, quienes de guardianes tienen cero de calificación por cierto. Y tampoco sabemos quien se la llevó para "reiniciarla" o porque lo hizo o como lo hizo. Así que aún falta mucho para que lleguemos al final de esta trama queridas y eso solo significa una cosa… ¡Zukulencia!

Así que si tienen sugerencias de música sugerente y sexy con mucho gusto serán aceptadas.

Espero se hayan por lo menos entretenido un poco de esta cuarentena que tenemos que llevar a cabo para resguardarnos. Aquellos que no la puedan hacer cuídense mucho por favor, quiero seguir viendo sus reseñas mis adoraciones. Las quiero sanas y felices!

Abrazos súper extra gorditos!

Maryconchita: Espero, de verdad que el lemon haya sido lo que esperaban. Al menos el primer lemon jajaja vendrán aún muchos más. ¡Ah! Tengo tantos planes y planos para estos dos jajajaja Gracias por la sugerencia del vestido para Akane, era necesario incluirlo. Y ahora la lencería!

AliciaSanchez: Hermosa! Espero que la espera por este capítulo no haya sido demasiado eterna, quería terminar el otro fic hermano de este pero ahora mi concentración es plena para Demonio. Abrazos!

Emiilu: Bueno, ya se develó el gran misterio de todos. Lo que Akane es. Ahora falta que lleguen a atacarlos y saber quién y porque "reiniciaron" a Akane. Abrazos mujer!

AdisAdame: Jajaja necesito saber si le atinaste a alguna de tus teorías sobre lo que era Akane.

Livamesauribe: Hermosa mujer! Ya al fin todos saben lo que Akane es muuuuaaaajajajaja! Pero todavía esto no se acaba, nooooo aún falta mucho por resolver. Abrazos bella!

Azzulaprincess: ¿Será que solo la utiliza? Y pues sí, es ella lo que Ranma perdió. Mil disculpas por tardar en actualizar Demonio, pero quería terminar con Imperio ya y ahora sí dedicarme igual solo a Demonio. Abrazos gorditos!

GabyCo: Mi muy hermosa Gabs, un abrazo enorme querida y espero te hayas distraído mucho con este lemon zukulento. Ya llegaremos a esa épica pelea que definitivamente deben tener Shinno y Ranma, aquí si no hay pretexto para que no se lleve a cabo jajajaja Muchas gracias por tus siempre bellas y motivantes palabras Gabs, por ustedes es que sigo en serio escribiendo y no dejo la toalla tirada. Gracias, gracias, gracias! Abrazos gorditos querida!

Kuroidono2: ¿Y bien? ¿Le habéis atinado? Yo también amo a este Ranma, sé que se aleja mucho del Ranma de Rumiko pero quiero pensar que sería su personalidad demoniaca la causante. Además es un caballero, después de todo tiene una eternidad vivida. Abrazos gorditos!

A. R. Tendo: Mujer guapetona! Ame ese vestido, no sé como no lo había contemplado antes para nuestra Akane jajajaja pero error corregido. Espero, de verdad que el delicioso si fuese delicioso. De cualquier modo aún les faltan muchos deliciosos en el futuro jojo siiiii jajajaja abrazos guapa! Cuídate mucho!

RanmaxAkane: pues sí sentía algo de Akane, ese corazón suyo jamás podrá olvidarla. Justo el castillo es de ellos, las decoraciones son de Akane. Todo lo que hay de mujer es de ella, Ranma no estaba alejado de sus instintos porque en realidad ella es la dueña original y única. Respecto a las demás teorías… no puedo negar o confirmar nada. Abrazos muy gordos!

Gogoga: Por fin! Aquí el encuentro todas pedíamos ya, y me incluyo porque ya deseaba escribirlo. Y tendrán más encuentros apasionados, tú déjamelo a mi jajaja Abrazos bella!

Nancyricoleon: Gracias! Me da mucho gusto que la historia sí esté siendo de tu agrado. Aunque como no amar a este demonio tan sexy y apasionado!

MinaAin0: Bueno estoy segura que este no fue un capitulo nada tranquilo, ya hemos avanzado bastante en la historia pero aún falta mucho por descifrar. Gracias por leerlo de verdad! Abrazos gordos!

Alexandravw: Gracias por seguirme en Instagrm! Para mí es vital poner visualmente como me imagino yo algunas partes de lo que escribo. Abrazos!

Saritanimelove: Dime si te ha gustado! Espero que sí, ya sabemos el mensaje oculto y sobre todo lo que Akane es. Gracias por leer!

YamilaRojas: Mil disculpas por la demora pero así como le di prioridad al otro fic ahora le toca a Demonio. Ya sabemos que es Akane! Y estos dos guapos ya se rindieron tributo mutuamente con sus cuerpos ardiendo jajaja Sobre lo que quiere Shinno pues aún no vamos a saberlo, pero llegaremos también a ese punto. Muchas gracias por leer y cuídate! Abrazos gorditos!

AkaneKagome: ¡AAAAAH! Millones de gracias por todos tus reviews, me siento encantada de que la historia sí te haya gustado. Sé que este Ranma se aleja de su personalidad original pero yo pienso que se debe a su edad, experiencias de vida y que lo tiene todo para ser el jodido amo de lo sexy jajajaja. Respecto a la escena lemon, había que crear esa tensión sexual para explotarla en el momento justo, aunque ya lo he dicho en otras respuestas quiero hacer hincapié en que a partir de aquí habrá mucha zukulencia entre estos dos. ¡Oh si baby! Jajajaja Gracias de nuevo por leer lo que escribo y si me permites sugerir una de mis historias tal vez te gustaría leer "Espreso de media noche" hay bastante lemon ahí y es un One-shot. Abrazos mega gorditos!