Regresamos al rancho, es increíble el que pudiésemos llegar tan tranquilamente a pesar de todas las vueltas que dimos, supongo que los diez años de experiencia como ranger no eran solo haciendo sogas. El caso es que T-boy no perdió tiempo en sacar al riolu de su pokebola y tratamos un poco sus moretones. Afortunadamente, el riolu no parecía ser agresivo, claro estuvo en guardia durante un par de minutos, pero no tardo demasiado tiempo en captar la situación en la que se encontraba.

-Que suerte –comenté-, parece que no es tan cachorro, nos viene de anillo al dedo.

-Pensaba que era preferible que fueran cachorros –preguntó Shiomi algo extrañada.

-Es bueno que sean jóvenes –le comenté mientras miraba al riolu que nos observaba a todos alternadamente-. Pero si son muy pequeños aun tendrían apego a su madre, y bueno eso es malo si quieres entrenarlos. Además, si es muy joven seria una verdadera maldad hacerlos entrar en combates pokemon.

Shiomi se quedo mirándome un momento.

-Es extraño que un entrenador pokemon sea el que le diga eso a un ranger.

-La verdad no me considero un entrenador –le dije monótonamente-, soy un ingeniero que gusta de los pokemon al igual que mucha otra gente. Es todo.

-Bueno –dijo Shiomi no hondeando más el tema-, que debemos hacer con el entonces con el riolu.

-Pues –dije viendo al riolu y a T-boy los cuales se miraban fijamente entre sí-…Sabes, quizás deberíamos dejarlo en manos del chico.

Dije esto último dándole en la mano un par de bocadillos.

-T-boy estaremos fuera, cualquier cosa estaremos cerca. Moca –dije llamando al enano que está dando vueltas por el prado-, te dejare a cargo.

El amargadito peludo me puso una cara de absoluto disgusto. Verdaderamente este chico detesta a T-boy, o me detesta a mí, es difícil de decir.

Entramos al anexo mientras T-boy y el riolu se quedaron fuera, me acerque a la ventana y empecé a observarlos.

-Ya veo –comentó casualmente Shiomi-, no quiere que el riolu entre en pánico con tantas personas.

-Créame –le comenté mientras una traumática memoria volvía a mi mente-, usted no quiere saber lo que puede hacer un Onix en pánico.

-jajaja –rió sonoramente, aunque tras darse cuenta inmediatamente se llevo la mano a la boca y callo pero se podía notar como conservaba la sonrisa en la boca.

-Bueno, supongo si lo hubiera visto en internet yo también me hubiera reído mucho.

-…jajaja.

Escuche unas risitas provenientes de afuera; T-boy estaba jugando amistosamente con el Riolu a la pelota, pasándosela de un lado al otro y lanzándole uno que otro bocado para que el riolu lo atrapara; así, como si nada. ¿A caso pestañee y me lo perdí? ¿O son los Riolus así de amistosos con los humanos? Moca por su lado estaba sentado cerca de una valla frente a la casa sus ojos se movían alternadamente entre el chico y Sora, la cual daba un paseo alrededor.

-Parece que ya lo logro –dijo Shiomi con una pequeña ceja encarada-. Los Riolus al igual que los lucarios pueden sentir el aura de las personas aunque con menos fuerza. Supongo que el aura de Temu debió resultarle afín.

-¿Esperaba esto?

-En parte –respondió poniendo mucha atención a lo que hacían-. Aunque no espere que fuese a ser tan inmediato. Quizás es como usted dice, quizás este Riolu ya se había separado de su madre y por eso está a gusto con esto.

Ambos contemplábamos al niño por la ventana y veíamos como ahora sacaba su otra pokebola y liberaba a su snivy. Estaba introduciendo a sus pokemon el uno con el otro, no uno al lado del otro sino a una buena distancia, en caso de si habia un conflicto, poder intervenir. Recuerdo varios eventos en mi grupo de amigos en el cual sus pokemon se peleaban apenas se veian. Y aquí estaba T-boy. Haciendo todo a la perfeccion a su primera vez. ¿Qué….Qué hace ahora? Estaba poniendo a sus pokemon en fila y-

-¡Snivy ataca! – le ordenó.

Snivy le tomo unos instantes entender que podía usar cualquier cosa. Pero lanzo una tacleada al aire una vez lo capto.

-¡Ahora tu riolu! – le dijo T-boy al riolu.

El riolu no pensó mucho, se puso en posición y lanzo un ataque rápido.

-Pero que rayos –se escapo de mi boca.

-¡Snivy otro ataque! –gritó.

El verde amiguito no pensó dos veces y utilizo su mejor malicioso al aire.

-¡Riolu!

El Riolu se rasco la oreja algo confundido, pero el Snivy pareció decirle algo, a lo que asintió y lanzo profecía.

-¡Genial! Ambos saben malicioso –dijo T-boy. A lo que podía ver a moca mover la cabeza de lado a lado en decepción. Moca, dale algo de crédito lo está haciendo bien, solo fue un pequeño error. Parece que no soy completamente innecesario. Rayos, eso me permitiría disfrutar más mis vacaciones.

T-boy parecía estar satisfecho y parecía hacer un ademan para que se acercaran para darles de comer. Pero el pequeño riolu movió la cola dio un pequeño ladrido y le mostro a T-boy un último movimiento, Aguante. A lo que luego se acerco feliz y tomo uno de los bocados de las manos de un asombrado niño. Yo estaba allí aun con la tasa de café en mis labios pero son tomar un sorbo, hasta cierto punto…bueno, yo necesite horas y la ayuda de los guías del recorrido para que magna me hiciera caso, Emil si fue más diligente al principio solo era o es algo pegajoso….pero este chico en solo unos minutos… -Puede que sea un genio –fueron las palabras que se escaparon de mis labios.

-¡De verdad lo cree! –Dijo Shiomi emocionada, casi podía verla resplandecer de orgullo-. ¡Yo siempre he pensado que lo es, puede que no lo parezca pero suele ver todos los días documentales y-

-…puede –dije de nuevo con una sonrisa burlona. Sali a encontrarme con el niño el cual lucia aun estupefacto.

-¡Señor! ¡Vio lo que-! –dijo casi resplandeciente.

-…lo vi –le dije-… y te dije que no me dijeras señor que me vas a sacar canas. -Enserio este niño –pensé-. Solo hubo un pequeño malentendido –le comenté asi como quien no quiere la cosa-, el ataque que uso al que llamaste malicioso, en realidad se llama profecía, es bastante útil contra fantasmas y el ultimo, se llama aguante, lo que le permitirá resistir un golpe fuerte.

-¡MUY BIEN! –gritó a todo pulmón, tan fuerte que asusto a un par de mareeps que pastaban cerca. Sin contar a Sora, cuya imagen parpadeo por un instante, lo cual hizo que mi corazón saltara un instante. Afortunadamente nadie pareció advertirlo…pero el riolu miraba de forma extraña a Sora. Quizás deba cuidarme de ese chico. -¡RUMBO AL GIMNASIO! –volvió a gritar.

-Estas muy equivocado si crees que iremos al gimnasio –le dije con toda a autoridad que pude reunir. Shiomi me miro algo sorprendida, no enojada, solo sorprendida. –Acabo de llegar y estoy en mis vacaciones, pueden ir al gimnasio y yo en uno o dos días salgamos de aquí. Oh se quedan unos días aca y entrenas. Pero yo me quedare justo aqui.

-oh….¿de verdad? –pregunto el chico algo desilusionado.

-De verdad.

-bueno….¿nos vamos madre? –le pregunto el chico a su madre mientras sonreía.

La madre lo miro y luego me miro a mí, podía ver en sus ojos como añoraba volver a sumergirse en sueño reparador y el cómodo ambiente campestre, era una ranger, seguramente el volver a campo abierto y descansar a placer, era algo que no iba a permitirse perder, así fuera por su hijo.

-¡nos quedaremos! –dijo esgrimiendo una galante sonrisa. – Debes entrenar temu, por más que tengas un pokemon lucha, no significa nada si no está bien entrenado. ¿No es cierto Joseph? –dijo con un suave y melodioso tono que no aceptaba oposición, aunque igual no pretendía negarlo.

-Absolutamente –dije apoyándola-, el gimnasio no es cualquier cosa. Debes prepararte bien o sino perderás, pasa gran cosa si lo haces. Pero solo tienes permitido intentar como máximo 1 vez al día, siempre que tanto tus pokemon como los del líder de gimnasio estén en buenas condiciones. Por lo que si pierdes, pueden pasar varios días hasta que puedas volver a intentar.

-¡Si si!-dijo Shiomi con alegría- ¡nos quedaremos unos días a entrenar!

….

Los días siguieron con tranquilidad, T-boy entrenaba inesperadamente bien. O quizás era de esperarse a sabiendas de que solia ayudarme a mantener a los mios ejercitados. Ya su snivy habia aprendido a utilizar latigo cepa y el riolu contraataque. Nada mal, y solo han pasado 2 dias, demonios, no siento estar durmiendo lo suficiente. Lo ayudo solo durante las mañanas, pero que rayos, estas son mis vacaciones, debería estar durmiendo justo ahora. Shiomi por su lado parecia recuperar fuerza y vitalidad en cantidades cada vez mayores con cada día que pasaba. Se despertaba cerca del medio día, pero despertaba viva y elocuente, ligera en sus pasos. Quizás demasiado a juzgar por lo de esta mañana.

-Saldré a explorar Joseph, nos vemos prometo traerle algunas bayas.

-...¿Qué? –dije durante la primera hora de la mañana, notoriamente sorprendido ante la repentina aparición de Shiomi la cual salía de su habitación equipada hasta los dientes con cuerda, cuchillo, botellas de agua, mechero y un bolso con quien sabe que. –¿Está…Está segura? ¿No quiere compañía?

-Oh no, no se preocupe estaré bien. Dígale a temu que no haga ninguna tontería mientras no estoy, volveré mañana.

Estaba en shock, ¿Qué le diga que no haga ninguna tontería? ¿Que acaso no ve que le viene de sangre?

-Eem…¿no quiere llevarse uno de mis pokemon solo en caso?

-Oh no, no se preocupe estaré bien. ¡Nos vemos! –dijo, y con eso se fue, ida así sin más y yo con mi café aun en mano.

-…¿Abandono familiar? –dije en tono bajo bromeando para mis adentros.

-¡por supuesto que no! –dijo visiblemente ofendida... ¿es eso rubor o de verdad esta ruborizada? ¿Qué edad tiene usted ahora Shiomi, cuantos años le ha quitado este lugar? –volveré mañana sin falta.

Y así pues me quede solo con el mequetrefe. Bueno no es tan malo, el niño hace sus cosas así que no está molestando. De hecho ha estado tan ocupado que Sora a podido dormir incluso pasear como Zorua sin problema alguno, debería ayudarlo un poco, le falta una habilidad importante.

-¿Moca estas por allí? –pregunté, a lo que un pequeño amargado volteo a verme desde la sala del anexo, aparentemente molesto por haberlo interrumpido mientras desempolvaba.

-Ven ayudaremos al chico a practicar con una pequeña batalla.

El pequeño tras suspirar sonoramente me siguió fuera. T-boy seguía practicando sus ataques, estaba muy bien. Pero había un problema. También tenía que practicar el esquivar ataques, pero seguramente se sentía algo mal de poner a pelear a sus propios pokemon, así que quería ayudarlo con eso.

-Ok, chico –le dije saliendo de la casa- te ayudare a-

-… ¡le dije que no-!...espere ¿me dijo chico? ¿No T-boy? –dijo algo confundido, parece que estaba acostumbrado a la rutina.

-¿Si? Quise variar…

-oh…

Nos quedamos un segundo en silencio.

-En fin, pienso que una pequeña batalla práctica te ayude, usaras tus pokemon y yo usare a Mocaccino, céntrate en esquivar. Por más que Mocaccino sea pequeño sus golpes pueden doler –una pequeña sonrisa se dibujo en el rostro de moca mientras se ponía en posición, T-boy se puso tenso. Ahora que lo pienso, esta vendría siendo su primera batalla pokemon real con sus propios pokemon-. Esta no es una batalla es solo practica recuerda. Quizá eso lo alivie un poco.

El chico asintió.

-¡Snivy malicioso, Riolu ataque rápido! –les ordenó t-boy sin mucha vacilación.

-¡evade y plumerazo, suave! –le recordé a moca, no quiero que les voltee la cara muy fuerte.

El ataque rápido llego primero, aunque este vino en línea recta y fue esquivado. El malicioso si logro impactar. Moccacino apunto al snivy 5 golpes coletazos impactaron antes de que el snivy pudiera reaccionar. Sin embargo solo pareció desorientarlo un poco, muy bien. Se esta conteniendo.

-¡latigo cepa, ataque rápido!

-¡de nuevo! –le dije a Moca.

El latigo cepa volo hacia Moca en línea recta, fácil de leer el Riolu ataco a destiempo y casi recibe el latigazo. Cinco coletazos recibió el riolu al haber perdido el equilibrio.

-¡vamos a la ofensiva, despacio!

El objetivo era el Snivy, los coletazos fueron lentos pero aun así uno logro impactar. Un intento de tacleada que resulto inefectivo y un ataque rápido que fallo por los pelos. Mocaccino traía una sonrisa burlona. Supongo que se está desquitando con el chico.

-¡De nuevo!

-¡Riolu usa contraataque! –gritó el chico para mi sorpresa.

El pequeño Riolu recibió los 5 impactos del plumerazo de Moca y se los devolvió en un golpe a la cara. Moca estaba molesto, y me miro con una cara de ofendido. Oye, tú les golpeaste también. No vengas. T-boy estaba emocionado había acertado un golpe, quizás pensaba que podía ganar.

-Muy bien T-boy, ahora te mostrare lo útiles que son los estados negativos. Moca aclara un poco tu garganta –vi como este cerraba los ojos e inhalaba profundamente, tosía un poco y exhalaba- ¡usa canto!

Como cosa rara, no solo los pokemon cayeron durmiendo. Sino también el chico, quizás estaba cansado, cuando se está cansado ataques de canto, así no esté dirigido al entrenador. Puede llegar a afectarte después de todo siempre se está lo suficientemente cerca para escuchar.

-Y asi termina el entrenamiento por hoy según parece. Lo hizo bastante bien –dije dirigiéndole una sonrisa al chico, y luego una a Moca-. Pero hay que despertarlo…con Espabilar por supuesto.

Moca y yo sonreímos con complicidad.