Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen.
Capitulo XIII
Cautivo.
-¿Este lugar siempre estuvo así de iluminado?
-No. -La respuesta fue mecánica, a Manigoldo no le agrado... Primero empezaban con respuestas así... Luego venia el caos mental y la ruptura total de manera temporal de toda lógica. En otras palabras, estaba a nada de tener que lidiar con un lapsus de locura.
Exterior. Al mismo tiempo.
-Iniciando silencio radial.
Degel detuvo su mecha, sentía su corazón palpitar con fuerza. Pero al mismo tiempo una parte de él le impedía al pánico dominarle.
Camus.
Camus estaba en peligro y no podía quedarse solo mirando los satélites. Libero un dron de reconocimiento, lo que este vería también lo haría el zodiac leo de la teniente Jocaro.
Estaban a cuatro kilómetros de la base, mas no podían acercársele. Un sargento con ataques de pánico y una teniente que estuvo al borde de la muerte. Menudos refuerzos.
Supuso que por eso habían aceptado enviarles. Lo único de valor, eran los mechas que estaban en poder de su hermano y sus compañeros.
Primer subsuelo, Base de Guantánamo.
-Milo.
-¿Que me paso? ¿Y mi ropa?
-Te la quitamos, estabas ardiendo. -Aioria le regreso las remeras y chaleco.-Levantaste mucha temperatura.
-¿En serio? -Milo les miro, perdido no recordaba nada de las horas previas- ¿Y los demás? ¿Y mi arma?
-Buscando una salida y tu rifle lo tiene Manigoldo. -el chico tanteo sus bolsillos- se las di a Ío. -Milo se puso de pie y termino de vestirse.- debemos buscar al resto.
-Lo mejor seria esperar aquí... -Camus les observó- y se los ordeno como su líder de equipo.
-Como quieras Camus. -Milo se sentó contra la pared.- esperemos que alguno encuentre algo. -Milo se puso a pensar en la bala y como esta había dañado al ser-por que no agarre mas...
-¿Eh?
-Por que no agarre mas de esas balas.
-No es momento para pensar eso. -Aioria trato de ser positivo- por lo menos ya tenemos un dato de ellos... Uno valioso que puede significar la diferencia en el campo de batalla.
Albafica y Shaka.
-Al suelo los dos. -Shaka tenia su arma lista para disparar, lo mismo que Albafica... Aunque eso no podía hacer mucho con el hecho de ser rodeados.- se que me entienden -el albino sonrió- arrojen las armas al suelo y acuéstense los dos con las manos en la cabeza. -las armas apuntaban a los dos- él solo te quiere a ti -Miro a Albafica- pero haremos la excepción con el rubio si se rinden.
-Quien quiera que sea "él", me quiere solo a mi, nada garantiza la seguridad de mi compañero.
-Tienes mi palabra de que seguirá vivo. -Nos será de utilidad en algún momento, agrega para sus adentros.- Pienso llevarme a ambos. -Sonríe de una manera que Shaka duda de la cordura del hombre.- Aquí no tienen ni voz ni voto.
Shaka mueve sus manos entre las extrañas esposas, ahora también lleva un collar con un pequeño dispositivo. Según el sujeto, que se ha identificado como Minos, es para asegurar la colaboración de Albafica. Tras esas palabras les mostro un pequeño artefacto negro con una pantalla.
El detonador.
Una explosión pequeña, pero letal.
Los llevan hasta una pared que se eleva y muestra un ascensor. Shaka sabe que su vida pende de un hilo. Cuando el sujeto le puso la bomba, sonrió y le dedico una mirada completamente trastornada. Haría explotar la bomba sin importar que... El quería asesinarlo y lo haría a la primera oportunidad que se presentara.
Cuarto subsuelo.
La gran puerta es levantada y los chicos se encuentran con el mismísimo centro de mando enemigo. El ser esta en el medio, alrededor suyo están las personas a cargo de todo. Con terror Albafica y Shaka ven a Rgulus e Ío. Los están siguiendo con las cámaras, ellos no saben que son observados y que sin duda serán rodeados cuando los enemigos decidan ir por ellos.
Tras una pared de cristal hay una mesa y una cúpula… Dentro hay una persona aprisionada, parece incluso mas joven que Shaka. Albafica piensa lo peor… podría ser que ahí es donde los soldados pasan a ser ovejas obedientes de los seres.
-Le he traído al que quería y uno mas.- Con alivio, observa que los otros no aparecen en las pantallas.
-Ese muchacho esta en los recuerdos del prisionero. A veces puedes ser útil. -Shaka esta paralizado del miedo... No sabe como debe actuar, por eso su semblante esta tranquilo, su cerebro dicta tantas ordenes contrarias a medida que el ser se acerca. -Veamos que tiene para aportar a la causa.
-¡No! -Shaka recuerda lo que pasaba a los soldados cuando esa cosa les tocaba.
-Quieto chico -Le mostro el detonador.-Se un buen cautivo y déjate tocar... -A ninguno de los prisioneros le paso por alto el doble sentido. Albafica intento soltarse y auxiliar a Shaka, ese sujeto de cabellera alba sin duda estaba demente.
-¡MATADME ENTONCES! -El ser paro frente a él y luego observó a Minos. Este dijo unas palabras en el idioma extraño.
-Este se queda aquí y aquel a la celda. -Los guerreros agarraron a Albafica y se lo llevaron a rastras de ahí.
-¡Shaka resiste! -Albafica intento oponer resistencia, pero al final fue llevado fuera del lugar.
No quiero olvidar... No quiero olvidar a mi hermano. Pensando en ello, la criatura puso su mano en su frente. Shaka veía cosas que ya pasaron, momentos con Shijima que ya no volverían. Sentía algo mas, furia... El ser estaba furioso.
Una bofetada de revés lo arrojo al suelo. No solo pudo observar la furia del ser, había visto algo mas.
-Su corazón esta quebrado y su mente solo me muestra la causa. -De los ojos de Shaka caían lagrimas, jamás creyó que recordaría tantas cosas de Shijima. -Llévalo a una de las celdas... Dormirle, creo saber como obtener la información.
-Shaka. -Sus ojos se fueron abriendo- hermanito despierta. -Shijima estaba ahí, de rodillas junto a él. Llevaba el uniforme que le correspondía a la alianza asiática.-despierta, estas en peligro.
-¿Shijima?
-si, hermanito soy...
-Shijima.
El temible Xipe totec estaba de pie, junto a la camilla a la que habían amarrado a Shaka. Ambas manos estaban a los costados de la cabeza del chico. Sus ojos estaban en blanco, mientras duraba el trance en que mantenía una charla con Shaka. Mientras este hablaba con lo que creía era el espíritu o la representación mental de Shijima. Lentamente, fue quitando sus manos del chico. Seria algo lento, pero rompería la psique del chico.
Ya era hora de que "Shijima" dejara a su hermanito. Paso su mano por encima de la frente de Shaka. El chico comenzó a contraerse y a quejarse dormido. Luego Shijima volvería a sacarle de la pesadilla... Me momento la mente de Shaka seria atormentada por lo que el deseaba que viera.
Continuara.
