Este fic participa en la campaña "Fickers unidas para llevar al canon hasta la cima", perteneciente a la página de Facebook ´´Estrellas de la biblioteca prohibida´´, tambiénparticipa en la campaña "Escribir para nosotras es una pasión, compartir nuestros fics llena el corazón", perteneciente al grupo de Facebook La Flor del Demonio.
Capítulo XIV
Era la tercera vez que Rin devolvía el estómago desde que él estaba con ella, apenas y había logrado que ingiriera algo de líquidos, pero no retenía nada sólido.
—Suficiente, te llevaré a emergencias—declaró una vez que la dejó en la cama. La muchacha parecía como si en cualquier momento fuese a desmayarse.
—No es necesario. Estaré bien.
Ya había pasado por aquello antes, y ya casi se había acostumbrado, aunque estaría bastante agradecida si dejara de tener esos días, que por suerte ya no eran tan seguidos como hace unos meses.
—Además —añadió para no darle tregua—, ya deberías haberte marchado, tu vuelo de regreso sale dentro de poco.
Sesshoumaru le había dicho que su vuelo era a las 4pm, y solo quedaba una hora. La verdad cuando le pidió que se quedara no pensó que estaría tanto tiempo.
—No te dejaré —dijo como si tal cosa, y ella sintió un cosquilleo en su estómago—. Ya he cambiado el vuelo para el de mañana a las ocho —anunció dejándola sorprendida.
—No tuviste que haberlo hecho…
—Ya lo hice. Y ahora insisto, debería verte un médico.
—Ya me veré con mi médico el miércoles, en la consulta programada —habló tranquila, lo que le fuese a decir algún medico en ese momento no sería diferente a lo que su médico ya le había dicho Mantén reposo y mantente hidratada, y era justo lo que había hecho.
—Con respecto a eso… —comenzó a decir Sesshoumaru, pero calló.
—¿Qué sucede?
Sesshoumaru no dijo nada, parecía debatirse en las palabras a utilizar.
—Sessh…
—¿Kohaku ira contigo a la consulta? —preguntó por fin.
¿Acaso podría estar celoso? Aunque fuese difícil de creer eso era lo que parecía.
—¿Te ha dicho él eso? —lo vio asentir con un único movimiento de cabeza.
Desde que supo que estaba embarazada Kohaku le pedía acompañarla en sus visitas de control prenatal, ella se había negado, por supuesto. Por muy buenas que fueran sus intenciones, no quería involucrarlo. Aquello era algo que había decidido llevar sola.
—No, no me acompañara.
Sesshoumaru pareció aliviado con la respuesta, aunque no lo mostró abiertamente.
—¿Puedo acompañarte?
La simple pregunta la sorprendió, eso era algo que no esperaba. Luego de que Sesshoumaru llegase imponiéndole que se casaran por el bebé que ahora realizara aquella pregunta resultaba algo extraño. Le pedía su aprobación, y eso no era algo que Sesshoumaru acostumbrara a hacer, por el tiempo que había compartido con él era algo que bien sabía.
—¿Por qué quieres ir? —quiso saber.
—Es mi hijo, y quiero saber cómo se desarrolla. Tal como lo dijiste, quiero ser parte de su vida y ser su padre.
Quizás solo estuviese vulnerable, pero que dijese esas palabras le habían conmovido.
—Claro que puedes acompañarme—se escuchó decir, porque después de todo era algo que deseaba.
Sesshoumaru se encargó de llamar al despacho una vez bajó del avión, informó que comenzaría a atender a los clientes justo después del mediodía y de antemano solicitó que movieran los que estuviesen planeados para el miércoles.
La razón de Sesshoumaru de acompañar a Rin a la consulta prenatal, aunque sorpresiva, estaba bien infundada. Primero, le irritaba la idea de solo pensar que fuese Kohaku quien la acompañara, y se sintió ciertamente aliviado una vez que Rin le aclaró que no era cierto; segundo, luego de ver el mal estado de Rin durante el día anterior estaba más que decidido a ir con ella al médico, debía asegurarse de que realmente estuviese bien, no era para nada normal que se mantuviese en ese estado, incluso se preguntó si era por eso que quizás el embarazo no se le notaba tanto como debería al ya tener los seis meses.
Justo aquella mañana la había dejado ya un poco mejor, al menos para la cena había logrado comer algo y no devolverlo durante la noche. Al amanecer ya se le notaba otro semblante. Y si, pasó la noche en casa de Rin pese a la insistencia de ella en que no tenía por qué hacerlo. Durmió en el sofá, por supuesto, pero estaba lo bastante cerca como para estar al pendiente de ella.
Era extraño, pero el instinto de querer asegurarse que Rin estuviese bien se había incrementado, al menos ahora podía justificarlo con el hecho de que ella esperaba un hijo suyo, no como antes.
La mención de la consulta prenatal abrió el hilo para que le preguntara si el embarazo había sido el motivo por el cual había solicitado su historia médica a Inuyasha o era que quizás seguía padeciendo dolores de cabeza. Se sintió aliviado cuando le dijo que solo era para mantener al tanto a su médico de control, y como ella no contaba con ningún respaldo de los estudios los tuvo que solicitar.
Recibió una llamada de Jaken, quien le preguntó si llegaría a tiempo para la cita que tenían en los tribunales para después del mediodía, respondió que sí y al acordar encontrarse en el lugar, colgó.
Sabía a lo que se arriesgaba cuando decidió cambiar su vuelo, tuvo que cancelar una cita de la mañana y ahora iba con el tiempo justo para llegar a su casa, cambiarse y dirigirse a los tribunales. Pero también sabía que no hubiese hecho otra cosa, no habría podido dejar a Rin sola, por mucho que esta le hubo insistido. Y para el miércoles debía cambiar de nuevo toda su agenda y lo haría sin miramientos.
Llegó a casa y ni bien terminó de entrar cuando Ah-Un se lanzó sobre él. El perro no dejaba de olfatearlo con emoción, tal como lo hizo tras la primera visita que le hizo a Rin, desde cuando había dejado de mostrarse tan decaído.
De forma distraída acarició al animal.
—La traeré de vuelta —aseguró, porque después de todo estaba decidido a hacerlo.
Rin estaba sorprendida y conmovida porque Sesshoumaru se hubiese ofrecido a acompañarla a la consulta prenatal. Para ella significaba mucho, y esperaba que significara que él comenzase a interesarse por su hijo.
Sesshoumaru le había dicho que llegaría para almorzar con ella y luego irían juntos a la consulta, y así fue.
Le pareció tierno que él se mantuviese haciéndole constantes preguntas a su médico, ¿era normal mantener constantes vómitos y nauseas en ese estadio del embarazo? ¿se extenderían hasta el final del embarazo? ¿qué podría hacer para detenerlas? ¿el bebé se desarrollaba bien?
Cuando el médico respondió a cada una de ellas, Sesshoumaru la miró y pudo descubrir la duda en sus ojos.
—¿Qué sucede?
—¿Podría haber alguna complicación con el parto? —preguntó directo al galeno— ¿La contusión que sufrió hace unos meses podría afectar el parto?
A Rin le sorprendió que preguntara eso. Le vio de perfil y notó que se veía consternado al esperar la respuesta del médico.
—De acuerdo con lo que vi en su historia clínica, y debido a que no ha mostrado ningún signo de alarma neurológico hasta el momento, puedo asegurar que no habría complicación —aseguró y ella se sintió nuevamente aliviada, no quería tener que pasar por una cesárea—. Además, hemos consultado con un colega neurocirujano para estar seguros, ¿cierto, Rin?
Ella afirmó y le sonrió a Sesshoumaru, él dio un asentimiento con la cabeza, dando a entender que aceptaba la respuesta.
—Si ya no tiene más preguntas ¿les parece que pasemos a realizar la ecografía?
Al ambos estar de acuerdo, Rin fue hasta la camilla y levantó su blusa siguiendo el protocolo. El médico le dijo a Sesshoumaru que podía sentarse en la silla dispuesta a un lado de la camilla, pero él prefirió mantenerse de pie.
A Rin le pareció que se veía imponente allí de pie junto a la camilla, con los brazos cruzados sobre el pecho y viendo todo lo que hacía el médico. Desde como encendió el ecógrafo a como ponía el gel de ultrasonido en su vientre. Noto que él le prestaba especial atención a su vientre, era la primera vez que lo veía, lo había palpado aquella noche que se reencontraron, pero no lo había visto.
Rin volvió su vista hacia el ecógrafo para ver a su bebé al primer momento. Se emocionó, como la primera vez, al escuchar el firme latido y sonrió al comenzar a distinguir la forma en la pantalla.
—Ha crecido bien —el galeno señalaba unas medidas en la pantalla—, y tiene un buen peso para el tiempo que tiene.
Ella sonrió y se sorprendió al sentir que Sesshoumaru tomaba una de sus manos, le dirigió la mirada, él se había acercado hasta ella y no dejaba de ver la pantalla. Ya no se veía tan imponente, se veía ¿emocionado?
Apretó su mano y él la miró.
—Es nuestro hijo —dijo al verla a los ojos, y pudo captar cierta emoción en esas palabras.
Ella tan solo asintió y sonrió, obligándose a contener las lágrimas, pues sentía que ese era el primer momento en que Sesshoumaru comenzaba a sentirse como un padre para su hijo.
El sábado, Rin esperaba que Sesshoumaru llegase. Luego de la consulta del miércoles él la había llevado a casa y se había despedido diciéndole que pasaría a verla el sábado. A ella le sorprendió, pues pensó que él tendría trabajo del cual ocuparse.
Pero no podía evitar sentirse inquieta. Kohaku había pasado a verla el día anterior y le cuestionó por qué había permitido que Sesshoumaru la acompañase a la consulta. La sola pregunta se le hizo absurda, Sesshoumaru era el padre de su hijo y tenía el derecho. Luego Kohaku dijo algo que le dejó con un nudo en la boca del estómago.
—¿Y qué harás cuando utilice su derecho para quitarte al niño? —preguntó con insolencia.
—Sesshoumaru no sería capaz de eso —aseguró.
—¿Estás segura? Es abogado, estoy seguro que podría buscar la forma de obtener una custodia completa y dejarte completamente al margen.
Ella en lugar de debatirle tan solo lo echó. No quería seguir escuchándolo. Y aunque se había pasado toda la noche tratando de alejar esas palabras de su cabeza no pudo hacerlo. Y era por eso que se sentía tan ansiosa.
Kohaku podía tener razón. Sabía que Sesshoumaru tenía influencia, pudo verlo cuando logró que emitieran una orden de alejamiento hacia Kamui Fat en menos de 24 horas, y durante un fin de semana, cuando ese proceso podía llevar días aun presentando evidencia. Sesshoumaru era realmente bueno en su trabajo.
Dio un respingo al escuchar el timbre, y se obligó a respirar profundo antes de ir a abrir. Por mucho que intentó mostrarse serena algo la delató pues Sesshoumaru notó que algo le pasaba.
—¿Estás bien? —preguntó al acercarse a ella, y ese momento se atrevió a acariciarle una mejilla— ¿Han regresado los vómitos?
Ella negó y le invitó a pasar. Pasaron un buen rato en silencio en su sala, el plan para ese día era que ella lo llevara a conocer las instalaciones de la escuela donde daba clases. Sesshoumaru supo que ella daba clases en esa escuela antes de que ella se lo dijese, y era otra cosa que la hacía dudar, ¿cómo consiguió él esa información? Jaken le aseguró que no le había dado ninguna información más allá de la que ella le permitió.
Se sobresaltó cuando Sesshoumaru habló.
—Tal parece que necesitas descansar, puedo marcharme si lo deseas— al Rin no decir nada, él se levantó del sofá—. Pasare a verte mañana antes de irme.
El corazón de Rin se oprimió en su pecho. Él se preocupaba por ella, y era una tonta si no lo notaba. Sesshoumaru prefería dejarla sola sin con eso ella se sentiría más calmada, paradójicamente ocurriría justo lo contrario. Al saberlo marcharse se sintió más ansiosa.
—Espera… —suplicó al ponerse de pie y alcanzarlo justo antes de que llegase a la puerta.
—¿Qué sucede? —quiso saber él.
Rin dudó. No resultaba fácil confesarle sus dudas a Sesshoumaru, no sabiendo como era su temperamento.
—Rin —la llamó en tono demandante. Ella suspiró y lo vio a los ojos.
—¿Tu serías… —tragó para pasar el nudo en su garganta— serías capaz de quitarme al niño?
Al apenas terminar la pregunta vio la sorpresa e indignación en el rostro de Sesshoumaru.
—¿Crees que sería capaz de hacerlo? —preguntó a su vez, en lugar de responder.
—Eres abogado y tienes influencia, podrías hacerlo si quisieras —dijo al ya apartarse de su lado.
—¿Y qué quieres? ¿Qué renuncie a mis derechos como padre? —preguntó en tono airado. Era fácil ver que estaba molesto.
—Yo… —Realmente no había pensado en eso.
—Porque no lo haré —sentenció—. Acepté tu decisión de no casarte conmigo, pero no estoy dispuesto a renunciar a mis derechos como padre. Ese niño es tanto tuyo como mío.
El corazón de Rin comenzó a latir desenfrenado en su pecho. Escucharlo hablar de esa forma le brindaba cierta emoción.
—Te doy mi palabra de que no intentare quitarte al niño, es lo máximo que puedo ofrecerte. ¿Puedes confiar en mí? —preguntó serio al verla a los ojos.
Rin se sintió como una tonta, nunca debió desconfiar de él, ni por un segundo. ¿Qué si confiaba en él? Por Dios, le debía la vida, y muy bien sabía que era un hombre de palabra. Entonces le dio la única respuesta que podía darle.
—Sí, confío en ti.
Tal como habían acordado, y después de asegurarle a Sesshoumaru que no había más dudas, fueron hasta la escuela donde ella solía dar clases, había algunos estudiantes practicando en el patio y la saludaron al reconocerla.
En un principio se le hizo extraño raro que Sesshoumaru quisiera dar un recorrido por el lugar, pues no había nada que pudiese resultar de su interés. Al preguntarle él solo le respondió que quería asegurarse que fuese un lugar seguro para ella. No pudo evitar emocionarse ante eso.
Cuando iban de regreso a su casa Rin recordó que seguía sin saber cómo Sesshoumaru había tenido información de la escuela. Entonces insistió, y le preguntó de nuevo. Él parecía pensar seriamente si responder o no, finalmente lo hizo, y la respuesta la dejó más que sorprendida.
Él confeso que cuando no obtuvo información de su paradero, ni con Kagome ni con Jaken, decidió contratar a un detective para que diera con ella.
Era algo difícil de creer que Sesshoumaru hubiese realizado tal esfuerzo solo para ir a decirle que quería darle a Ah-Un, tal como aseguró la noche que se apareció en su puerta.
Sesshoumaru se mantenía atento a la carretera y no decía nada, ella vio su perfil y no pudo evitar preguntarse ¿Tenía él otras razones para buscarla? Se negó a crearse falsas esperanzas, pues muy bien sabía que él seguía guardando una gran devoción por su difunta esposa. Cualquiera que fuese la verdadera razón de Sesshoumaru para buscarla, nada tenía que ver con el amor.
Al llegar a la casa, ella comenzó a preparar la cena bajo la atenta mirada de Sesshoumaru. Para evitar el gran silencio ella optó por preguntarle por su familia.
—Emocionados y aliviados al saber que estas bien. Cuando pediste tu historial médico a Inuyasha todos pensaron que habías tenido alguna repercusión del golpe —reveló sereno.
Rin no pudo evitar sentirse culpable al escuchar eso, no era su intención preocupar a nadie y mucho menos a aquellos que la habían recibido como familia.
—Y, por cierto, mi madre desea conocerte —soltó Sesshoumaru sorprendiéndola.
—¿Tu madre? ¿Izayoi? —preguntó sin comprender.
—No, mi madre biológica. Izayoi es la segunda esposa de mi padre y quien me crio desde niño.
De forma breve le contó como Irasue, su madre biológica, se había ausentado de su vida luego de llegar a un acuerdo con su padre, InuNo, marchándose para seguir la carrera de modelaje, y como había mantenido el contacto con ella a través de los años durante las fiestas. Terminando de decirle que ahora había decidido instalarse permanentemente en Tokyo y hacer su vida allí.
—¿Y por qué desea conocerme? —quiso saber.
—Esta emocionada por conocer a la madre de su primer nieto, y también porque conoció a tu padre, o su trabajo al menos.
Ante la mención de su padre no pudo evitar sentirse nostálgica, aun después de tantos meses, seguía sintiendo su ausencia.
—¿Te parece bien? —preguntó Sesshoumaru.
Rin dudo, pues no quería tener que viajar a Tokyo, sabía que si iba posiblemente querría quedarse y echaría por la borda todo lo que había creado.
—Por supuesto, ella vendría hasta acá —dijo Sesshoumaru como si leyese sus pensamientos, ¿tan obvia era? —Si no deseas conocerla, se lo haré saber. No quiere hacer sentirte incomoda, tan solo —se encogió de hombros— saber quién eres.
—De acuerdo, la conoceré —terminó diciendo con una sonrisa.
La verdad era que no podía evitar sentir cierta curiosidad de saber cómo era la madre biológica de Sesshoumaru, ¿sería por su relación con ella que él era tan frio y distante? ¿siempre fue así o cambió después de la muerte de Kagura?
Sesshoumaru arregló todo para que Irasue viajara con él el sábado por la mañana. Su madre no quería esperar un minuto más para conocer a Rin.
Aunque las cosas habían terminado bien durante el fin de semana anterior, no podía evitar sentir un mal sabor de boca al recordar a Rin preguntándole si él sería capaz de quitarle al niño. Por supuesto no sería capaz de algo semejante. Ninguna madre merecía ser separada injustamente de su hijo o viceversa.
Ambos tenían derechos sobre el niño, y ambos lo querían. Porque si, desde el momento que escuchó los latidos del bebé supo con seguridad que nada lo apartaría de su lado. Ese niño era parte de él y de Rin. Era su hijo.
Y lo que lo consternaba era pensar en quien le había metido aquella absurda idea a Rin, estaba seguro que no lo pensó por sí misma, pues al salir de la consulta ella se veía emocionada e incluso le agradeció que la hubiese acompañado. Entonces, lo único que se le ocurría era que el responsable era ese muchacho castaño, Kohaku, casi estaba seguro de eso. Era bastante obvio que sentía recelo hacia él, y podía asegurar que era porque Kohaku sentía algo por Rin, pero mala suerte para el muchacho, pues Rin era suya y no cesaría hasta que ella estuviese a su lado, definitiva y permanentemente.
Continuara.
¡Hola, hola, mi gente linda! Primero que nada, quiero ofrecerles una disculpa para los casi tres años de ausencia con esta historia, porque, aunque actualizaba una que otra cosa no les daba nada de este fic. Por alguna razón no podía sentarme a escribirlo. Pero bueno! Como resolución de este año decidí seguir con mis pendientes, pues se que esa es la mejor forma que tengo para agradecer todo el apoyo que me dan. Nunca dejan de sorprenderme esas chicas que me escriben preguntando por esta historia. Y siempre lo he dicho, por eso y más sé que tengo a los mejores lectores, son un amor!
Se que quizás el capitulo no es tan largo como lo esperaban, pero me debatí mucho, y me gusto mucho como termino aquí, si agregaba otra escena no me hubiese gustado tanto el final. Espero que de igual forma les haya gustado.
Muchísimas gracias, como siempre por sus reviews, son ese pequeño motor que siempre me empujaba a no rendirme. Paso a responder como siempre los guest, y el resto me tendrá por privado.
Maritza: Si, amiga, Kohaku se paso de infantil y Sessh solo sigue subiendo puntos. Ya vamos viendo como es de importante Rin para Sessh.
Mina Rose: Gracias a ti por leer! Si, Sessh puede ser muy inteligente, pero en cuestión de amor necesita cierto empujón. Por el momento él ira con calma, sin presionar a Rin, dejándole claro que acepta su decisión pero que no se apartara de su lado. Y aquí Kohaku fue aun mas odioso, ya creo que Sessh no lo perdona la próxima vez que lo vea jajajajaja Gracias por el apoyo amiga.
Guest: Hola nena, aunque quisiera no podría etiquetarte, no me has dejado ningún nombre para poder hacerlo. Lo siento.
Jazro: Bueno, aunque tarde mucho para actualizar, ya estoy de regreso, y espero que puedas seguir leyéndola.
Videl: Efectivamente Kagura es la esposa muerta, y solo la use para este fin, para Sessh no puede estar con nadie mas que no sea Rin. Si Sessh sufrió o no en el manga por Kagura, no podría afirmarlo, pero lo que si resulto obvio fue el impacto que sufrió al ver a Rin muerta y no poder hacer nada. La diferencia fue bastante notable. No se a que escritora te refieres, pero si, siempre hay muchos arenosos en el fandom, por mi parte trato de llenarles de amor. Y si, Rin es un poco oscura al principio debido a todas las cosas por las que paso, pero poco a poco va recobrando su luz, por decirlo de alguna manera.
Lou: Lo siento, lo siento! Intentare no volver a desaparecer tanto tiempo.
Conte 23 reviews por este capítulo y ya lloraba de la emoción! Son tan hermosos!
Ahora paso a dar información de interés. Para el próximo sábado 14 de marzo subiré la segunda y última parte del especial del San valentin "¿Dulce o amargo?", y si todo va bien para el fin de semana siguiente actualizaría "Efervescente Pasión". Que se viene mucho SesshRin por aquí!
Y ahora voy con algo de autopromoción. Para los que no saben ya tengo publicado mi primer libro, YEY! Se llama "¿Saliendo con el jefe?" y esta bajo mi mismo nickname, esta es la sinopsis:
Melinda Pratt solía ser una mujer decidida y arriesgada, y alguien a quien poco le importaba cuando otros hablaban de ella por su comportamiento. Incluso cuando sus compañeras comenzaron a decir que ella se acostaba con el nuevo jefe temporal de la compañía, lo tomó con gracia.
Nada podía estar más lejos de la verdad, principalmente porque ella estaba pérdida e irremediablemente enamorada de otro hombre.
Pero lo que no imaginaba era que estos rumores amenazarían con destruir todo lo que tenía.
La pueden adquirir en Amazon para su lectura en Kindle .
Muchas gracias a todos por su apoyo, son los mejores! Nos estaremos leyendo en otras historias!
