¡Hola chicas! bueno, siempre he dicho que aunque sea una que me siga seguiré escribiendo para esa única persona. Aquí fanfiction realmente he tenido la intención de cerrar este fic, puesto que no tengo casi ni comentarios, pero también quiero dejarlo para cualquiera que en el futuro pues quiera leerlo de aquí, así y obviamente hoy lo hago por alsole quien es la única que me deja comentario.
Gracias alsole: ¿lo sentiste corto? qué bueno, porque eso significa que la lectura no estaba muy pesada. Y qué bueno que hayas encontrado tu cuenta, eso es una buenisima noticia. Y aquí seguiré subiendo y espero seguirte leyendo.
Y sin más pues continuemos la historia y no se les olvide buscarme como Romance Erótico en facebook, twitter o instagram
Disclaimer: Naruto no me pertenece ya que es del gran mangaka Masashi Kishimoto, yo solo tomo prestado a sus personajes para que hagan mis perversiones.
Capítulo 15.
Evasión.
Sasuke POV.
La presentación para el Consorcio ha quedado lista y creo que ha sido uno de nuestros mejores trabajos, pero para mí mala suerte, no he podido pegar el ojo en toda la noche, así que decido salir lo más temprano que puedo para la oficina dejando el hotel.
Desde que entro al edificio de Itachi & Asociados, las miradas en las personas me lo dicen todo, no suelo venir tan temprano a la oficina, casi en ninguna circunstancia, pero si no hago algo me volveré completamente loco y sucumbiré a algo que no deseo, algo que puede ser tan tóxico como la droga misma, así que como resultado soy como un aliens para todos los empleados.
—¿Sasuke? ¿Tú, aquí?
No, soy mi hermano gemelo, me veo tentado a reclamarle en voz alta a la estúpida de pelo rojo que tengo por asistente. Hago un gesto de fastidio que le indica de inmediato la imprudencia de sus palabras, por lo que solo agacha su cabeza.
—Perdona —recapacita—. Por el momento, no tienes ningún mensaje.
—¿Suigetsu?
—En su oficina según tengo entendido, ¿quieres que le indique que ya estás aquí?
Asiento y entro a mi oficina. A los pocos segundos Suiguetsu también lo hace para afinar los últimos detalles para nuestra presentación.
Puntualmente a las 9 entran Nara e Ino a la sala de juntas en donde Suigetsu, Itachi y yo estamos esperándolos, entran con un tercero que nos presentan como Akimichi Chouji quien es el 3er socio del Consorcio, cuando los veo entrar siento una punzada en el estómago, ese maldito bastardo ha cumplido su palabra y no ha aparecido.
A diferencia de nuestra primera reunión, en esta ocasión Ino se comporta bastante sombría, seria e incluso podría decir que, hasta fastidiada, mientras que Nara más relajado y dispuesto con nuestras propuestas finales, Akimichi no deja de comer.
Nara se siente bastante complacido con todos nuestros arreglos y Chouji nos indica que él se encargará de verificar los planos para la construcción ya que además de ser chef, que es realmente su pasión, primero sacó su título de arquitectura y hasta el momento siempre ha estado frente a todas las instalaciones que han sacado, ambos se disculpan porque Naruto no está presente, pero aseguran que le salió un viaje de improviso el día de ayer para Florencia.
—Espero que echemos a andar lo antes posible este proyecto Itachi —asegura Nara antes de retirarse estrechándole la mano—, Naruto no quiere perder ni un tan solo segundo en ello.
—Todos los documentos se los estaré haciendo llegar esta semana a Konohamaru y si, como he de suponer, todo está en regla, no creo que haya mucho atraso en ello.
—De mi parte —los interrumpo ante de retirarme—, empezaremos a trabajar con las propuestas de las instalaciones y las proyecciones con nuestros expertos y se los haremos llegar lo antes de posible, estimo que nuestra primera presentación podría ser no más de 4 semanas.
—Estoy seguro de que podrán cumplirlo —asegura el del cabello puntiagudo.
Ino ha salido antes indicando que tiene ir al tocador de damas, aparentemente los 3 han venido en diferentes vehículos porque les dice a sus amigos que se verán después en la oficina. Itachi y los dos chicos se quedan conversando, lo que me intriga más de cuántos amigos tendrán en común con Naruto, ¿realmente sabré lo que hace mi hermano extracurricularmente?
Reviso mi celular que lo he tenido en vibrador para no interrumpir la reunión, casi son las 11.30, pero no tengo nada, ¿estaba esperando algún mensaje? Voy absorto en mis pensamientos y ni siquiera le presto atención a Karin que intenta decirme algo antes de entrar a mi oficina, así que solo abro la puerta encontrándome con Ino.
—Hola —me saluda con una sonrisa triste.
—¿Quedamos con algo pendiente? —ella niega.
—Realmente... quería hablar contigo sobre otro asunto... un poco más... personal... —cuando lo dice entiendo a la perfección que ese tema no es otro más que ese rubio idiota que me tiene mirando el celular como un estúpido, así que me volteo para decirle a Karin que no quiero llamadas y que estaré en una reunión.
Sé que Itachi o Suigetsu no necesitan autorización para entrar, así que lo que hago es apoyarme en la puerta para evitar que alguien la abra sin enterarme o sorprenderme, ella se apoya en mi escritorio, su ajuar es bastante sobrio, un pantalón negro bastante ajustado y una camisa manga larga de cuello de tortuga en color beige con unas botas del mismo color, aunque a pesar de ellos se mira bastante elegante debido a los accesorios que ha decidido ocupar.
¿Lo sabes verdad? Que tu hermano y yo tenemos algo, bueno, teníamos algo y me tiró así por así, o ¿sabes que él me contó lo que Orochimaru te hizo? Pienso intentando empezar la conversación con ella, pero antes de decir algo prefiero mejor no abrir la boca para no echarme de cabeza yo solo.
—Dime.
—El día de ayer estuve con Naruto —no digo nada, pero aparentemente algo dentro de mí empieza a vibrar—. Me comentó que fueron al... club... —dice en voz baja.
—No te preocupes, nadie podrá escucharnos, así que puedes hablar con confianza —ella sonríe un poco más relajada.
—Todas estábamos alegres, me dijo que te había presentado con el grupo y que habían hecho buena conexión.
—Sí, así fue —respondo secamente.
—También me comentó... que te había dicho lo que pasó con Orochimaru y me dijo que tú habías tenido... algo con él —asiento.
—Fue horrible lo que sucedió, pero no tenía idea de que estuvieran ligados a él por eso... yo... —ella niega de un lado a otro acercándoseme para tomarme de las manos.
—Siempre se lo he dicho a él; sé que cosas así nunca se superan, pero lo he dejado atrás, he seguido con mi vida después de eso, incluso a los pocos meses ya estaba de vuelta en el club de Naruto porque tenía que superar mis propios miedos y no podía dejar de confiar en las personas, pero ha sido mi hermano quien no ha podido avanzar.
—Ni siquiera sé cómo tú pudiste hacerlo, Itachi piensa lo mismo sobre él... y sobre lo que hice y ahora con la historia repitiéndose...
—Según lo que le entendí a Naruto, ustedes dos no se conocían, cosa que es muy extraño en él...
—Y puedo asegurarte de que fue bastante raro para mí también, nunca he saltado a la cama de alguien sin conocerlo.
—Lo que significa que ustedes dos tuvieron una conexión, además de que ambos se sintieran tan bien en el Obsession, eso no sucede muy a menudo, generalmente toma unas tres sesiones para poder lograr lo que sucedió allí.
—¿Te enseñó...? —me quedo atónito soltándome de su agarre, ¡ese bastardo le enseñó nuestro video!
—¿El qué? —pregunta desconcertada.
—¿Filmó lo que allí pasó y luego te lo enseñó? —intento parecer que no sabía que lo estaba haciendo para saber que es lo que realmente le dijo.
—¿Los filmó? ¿A conciencia de Sakura y de Ten-Ten? —pregunta sorprendida—. Dudo mucho que se atreva a hacer algo así con ellas, de lo contrario, sobre todo Ten-Ten lo colgaría de uno de los hoteles de sus joyas al desnudo —se empieza a reír—. Tranquilo, Naruto no haría algo así y si lo hace, lo haría de manera consensuada contigo y eso no saldría a luz, por lo menos no de parte de él.
Eso me tranquiliza porque fue lo mismo que él dijo, así que por lo menos es consistente también con sus acciones y con lo que dicen todos a su alrededor.
—Lo que sé, es porque él mismo me lo comentó; Sakura y Ten-Ten solo hablaron de un chico que mi hermano llevó al Obsession y que habían hecho mucha conexión, pero fue el mismo Naruto quien me comentó de ti.
—¿Sakura y Ten-Ten no te dijeron lo que sucedió adentro? —ella niega sonriendo.
—Va en contra de las reglas del club, podemos hablar entre los involucrados, pero no a espaldas de ellos y menos sin su consentimiento, si hubieras estado en el grupo y tú mismo comentaras lo que sucedió con mi hermano sería algo diferente; lo único que supe de ellas es que Naruto se veía feliz contigo, que pasó toda la noche a tu lado y que solo te brindaba atención a ti casi olvidándose del grupo, Sakura me dijo que Kakashi había simpatizado bastante contigo.
—Todos ellos me cayeron muy bien —ella sonríe satisfecha suspirando en el proceso, pero luego sus gestos cambian.
—Naruto es bastante testarudo, creo que lo habrás notado —además de engreído, todavía puedo recordar nuestra primera reunión aquí sin saber que era él con quien me había acostado la noche anterior así que me mofo de su aseveración—. Lo sé, «testarudo» es una de sus muchas cualidades, pero es muy sincero cuando se entrega... y cuando se trata de... Orochimaru... se vuelve un completo idiota autodestructivo.
—Mi relación con él fue muy distinta a lo que tengo... —me mofo de ese verbo y niego— de lo que quería tener con Naruto, nada de lo que hicimos tuvo que ver con la cuenta.
—No te conozco Sasuke —asegura caminando de un lado a otro—, pero no sé porqué te creo, es por eso, que quería pedirte un favor.
Mi corazón empieza a latir con más fuerza.
—Quiero que te doblegues un poco —¿más? He aceptado cosas por ese bastardo que nunca habría hecho con nadie más, y a pesar de todo lo hice.
—¿A qué te refieres?
—Naruto va camino a Italia, tiene algo que hacer en Florencia y su vuelo está programado para salir en una hora...
—¿Quieres que lo vaya a buscar? —ella asiente, ¡está loca!
—La familia Uzumaki tenemos un hangar privado en el aeropuerto, nos fue difícil por no decir casi imposible conseguirlo, no es algo que cualquiera pueda obtener, Naruto quería uno que no tuviera nada que ver con nuestros padres, pero era eso o nada, así que después de cierta intermediación que tuve que hacer para que ambas partes aceptaran no pusieron objeción alguna haciendo algunas concesiones cada uno de su lado.
—¿La distancia que tiene con ellos fue por lo que te sucedió? —Ino se da la media vuelta mordiéndose su labio inferior para darme la espalda y luego regresa a su posición original para verme con sus hermosos ojos azules que me recuerdan a él.
—Lo que me sucedió ya de por sí era una vergüenza, exponerlo al mundo con un juicio y todo lo que procedería era algo que mortificaba a mis padres... y a mí también... pero Naruto pensaba lo contrario. No puedo decir que ese fue el detonante para su mala relación, pero sí fue la gota que derramó el vaso de su tolerancia.
—¿Por qué quieres que vaya a buscarlo? ¿Por qué no mejor convencerlo a él? Tienes mucha mas confianza con tu hermano que con un desconocido.
—Por lo que te dije antes, es un testarudo idiota. Después de lo que me pasó siempre ha pasado autocastigándose, según su propio juicio y condena, él no tiene un perdón y su condena fue resuelta a cadena perpetua en contra del amor —eso me parece ridículo.
—Si lo sabes, ¿qué podría conseguir yo? ¿humillarme? Tal vez lo haría si supiera que podría conseguir que él revirtiera su decisión, pero...
—¿Siempre estás 100% seguro de cada negocio que haces? ¿nunca te atreves más allá de lo que te piden cuando quieres conseguir algo a pesar de que sabes que podría ser imposible, pero que si lo obtienes sabes que valdría la pena?
—Es muy diferente.
—Claro que no —niega con su dulce voz—. Es cuestión de dar todo lo que tienes por algo que deseas o quieres y que sabes que es posible.
—¿Crees que sería posible? Yo no lo creo, se veía muy decidido con su decisión.
—Sé que vale la pena —asegura tomando mis manos—. Solo necesita que tú lo convenzas de lo contrario, a no ser que... tu decisión sea influenciada por lo que diga tu hermano.
—Puedo hacer lo que quiera, a pesar de que a Itachi le rompa las pelotas las decisiones que tome —ella se empieza a reír—. Perdona —ella niega sonriendo.
—Entonces, ¿lo harás?
—Si es un hangar privado será imposible entrar.
Cuando lo digo ella se acerca a su Birkin que ha dejado en una de las sillas que están frente a mi escritorio.
—Toma la identificación que tenemos para poder entrar —asegura entregándome una tarjeta dorada—. Yo llamaré al aeropuerto para poder conseguir la autorización verbal y mi chofer podrá llevarte allá, pero tendrías que salir en este instante.
—Ino... esto es una locura...
—Si lo logras, Sasuke... podrás evitar que...
—¿Evitar qué? —pregunto luego de que ella se queda callada, pero niega no queriendo continuar—. ¿Evitar qué, Ino? —insisto.
—Evitar que... pierda la oportunidad de ser feliz contigo por ser tan... testarudo.
Saco el celular del saco y coloco la dirección del aeropuerto en el GPS, hay un congestionamiento terrible, sería imposible llegar a tiempo así que niego de un lado a otro.
—Si sigues perdiendo más tiempo, será más imposible llegar.
Me acerco a mi escritorio tomando mi pasaporte y mis documentos personales que los tengo en uno de los cajones y ella empieza a sonreír.
—Yo me iré con Shikamaru, no te preocupes por eso —asegura cuando me regreso y me quedo con la palabra en la boca.
—Ino... no sé... —si lo lograré... quiero decirle, pero antes de completar la frase ella se acerca para darme un fuerte abrazo.
—Por lo menos quiero que lo intentes, sé que es la última oportunidad para él.
¿Última oportunidad para ser feliz? Es una locura, pero no puedo discutírselo, ella tiene razón, mientras más tiempo pierda, será más imposible llegar.
—Voy a una reunión en el centro de la ciudad —le indico a mi asistenta—. Ayuda a que la Srita. Uzumaki llegue al estacionamiento Karin.
Creo que me quiere decir algo, pero no logra hacerlo ya que por fortuna el ascensor llega con rapidez y las puertas se cierran una vez ella se queda frente a mí completamente desconcertada.
Imagino que todavía sigo intoxicado por el poder sexual de ese maldito rubio, porque no sé porqué rayos estoy aceptando la sugerencia de una completa desconocida, aunque si pudiera ser sincero conmigo mismo diría que he pensado algo parecido, pero me ha faltado coraje para ejecutarlo.
Suigetsu empieza a enloquecer cuando después de media hora que he salido del edificio se da cuenta que no estoy, ni siquiera me atrevo a pensar lo que dirá Itachi cuando se entere... aunque si todo sale bien, podría estar de regreso al final del día y no habría mayor problema, solo espero que el maldito tráfico coopere, de lo contrario no moveré un solo dedo por revertir su decisión.
Naruto POV.
Según Shikamaru, la reunión con los Uchiha ha salido bien, Itachi ya le ha hecho llegar a Konohamaru los documentos para empezar con el financiamiento para el mega proyecto, Ino sigue sin hablarme, le he enviado infinidad de mensajes desde ayer y no ha respondido ninguno, aunque sí que me deja en visto.
Me he visto en la necesidad de recurrir a la red de cotorras, pero Hinata fue la única que respondió en el chat asumo que es porque es la única que no se ha involucrado con Sasuke y todavía sigue de mi lado, ya que después del encontrón que tuve con Sakura es otra que tampoco quiere dirigirme la palabra, ¡vaya que si es decepcionante que solo te dejen en visto en los chats! Uno parece idiota, además de que Hinata me ha asegurado que ella no puede hacer nada.
—Señor —me llama la atención el capitán, falta casi 1 hora para que podamos despegar ya que no tenemos autorización para hacerlo antes, al parecer desde ayer que lo programamos ya tenían un congestionamiento de vuelos—, el señor Hatake dice que necesita hablar con usted.
Veo mi celular completamente confundido, pero el capitán niega.
—Está afuera y pidiendo autorización para entrar.
—¿Tenemos autorización para llevar a alguien más?
—Sí señor —me contesta la asistenta de vuelo—, siempre gestionamos a dos pasajeros más, además antes de despegar siempre se modifica el manifiesto de vuelo.
—De acuerdo, déjenlo que pase.
«¡Vaya! Enviaste niñera, ¿de quién fue la idea? ¿tuya o de Ino?»
Mi mensaje privado a Sakura no se hace esperar, inmediatamente veo los dos cheques en color negro y a los pocos segundos en azul y la ley del hielo continúa, ¿qué acaso estamos en primaria?
«Nunca esperé que enviaras a Kakashi en lugar de hablar conmigo y decirme que soy un idiota»
—No creí que tuvieras la semana libre Kakashi.
—¿La semana? ¡Vaya! Ya no puede venir uno a hablar con los amigos o ¿es que ya estamos exclusivos a solo hacerlo en el club?
—¿Quieres venir a hablar conmigo a mi jet personal justo cuando estoy por salir de la ciudad como si fuese una sala de espera?
—Una muy lujosa, aunque poco espaciosa, ¿qué? ¿no alcanzó para ponerle gasolina al jet de verdad?
Entorno los ojos por su comentario, hoy me he despertado del peor humor que he tenido en años. El jet realmente es bastante pequeño, solo tiene cuatro asientos de cuero beige amplios y muy cómodos.
—Partiré a Florencia desde Narita ya que no pude conseguir que el otro avión aterrizara aquí y el helicóptero no estaba disponible para el viaje de traslado interno, así que tuve que decidirme a hacer esto.
—¡Vaya! La vida de ricos y famosos siempre sale de la mente mundana de nosotros los pobres.
—Lo único que no tienes es un avión privado, pero eso de ser pobre, creo que mejor te pediré que te bajes, no vaya a ser que me alcance un rayo por tu impertinencia.
Kakashi se comienza a reír por mi sarcasmo a pesar de que yo ni siquiera dibujo una en mi rostro.
—¿Irás conmigo a Narita y luego Florencia?
—Depende de los negocios que tengas en Florencia.
—Negocios que no le deberían de importar a nadie.
—Tienes una junta, así que imagino que a ellos les importa que el presidente del Grupo Uzumaki se ausente toda una semana.
—Es algo personal, no de la empresa.
—Entonces con mayor razón —asegura acomodándose en uno de los asientos que está frente a mí—. Tal vez necesites un guardaespaldas, no sea que «ese negocio» sea peligroso.
—Ya tengo a Bee.
—Por cierto, ¿a dónde está? Dudo mucho que lo puedas esconder en el maletero.
—Venimos hace un par de minutos, así que está verificando que todo esté coordinado para mi llegada.
—¿A qué vas Naruto?
—¿Ya decidimos a ser sinceros? —veo que saca su celular leyendo sus mensajes—. Y dile a Sakura que ya madure y que responda mis mensajes.
—No serviré de intermediario de ustedes dos —empieza a escribir algo y me mata la curiosidad.
—Tal vez mío dirás, porque bien que le sirves a tu ama —le digo con desprecio.
De pronto suelta su celular dejándolo sobre la mesa que tenemos en medio de los dos golpeando con fuerza el respaldo de mi asiento, su puño queda muy cerca de mi oído, tenía muchos años de no ver a Kakashi en actitud amenazante.
—No ha sido Sakura quien me ha enviado y te agradezco que me hayas delatado, ahora cuando la vea tendré un merecido castigo por no comunicarle mis movimientos.
—¿Quieres que crea que no ha sido Sakura quien te ha enviado para convencerme de que estoy cometiendo el peor error de mi vida al dejar a Sasuke? Si no ha sido ella, entonces debe de haber sido Ino.
—Imagino que con tantos golpes en la cabeza después de tus peleas de jaulas clandestinas, tiene que haberte quedado una secuela, así que te lo pondré más claro.
Se aleja de mí tomando su celular poniéndome en la cara el chat de su esposa.
«¡Kakashi! ¿por qué Naruto dice que estás con él?»
«Lo siento mi Reina, es algo que tengo que hacer por mi cuenta»
«¡¿Y no pudiste decirme nada?! Tengo que enterarme por medio de ese idiota testarudo»
«Lo siento, hablaremos luego»
«Solo espero que tú sí lo puedas convencer acerca de esa tontería de terminar con Sasuke»
—Entonces, has venido por eso ¿no es así?
—Honestamente lo que hagas con tu vida amorosa, que al final de cuentas ese tipo de decisiones solo te convertirán en un amargado, solo te toca decidirla por ti mismo; te lo dije el domingo en la madrugada antes de irte a dejar a tu habitación en calidad de bulto: «terminar con Sasuke es la peor idiotez que puedas cometer, pero si eso es lo que deseas es tú decisión». ¿A qué vas a Florencia?
Miro hacia un lado viendo mi reloj, todavía faltan 35 minutos para el despegue, pero los tripulantes empiezan a prepararse.
—Tengo negocios que debo de ir a cerrar en persona.
—¿Desde cuando nos mentimos directamente a la cara? Eso tal vez pueda funcionar con Ino o incluso hasta con Sakura, aunque dudo mucho que puedas convencerla de ello, te lo preguntaré una vez más Naruto: ¿a qué vas a Florencia?
Me quedo callado un par de segundos expulsando todo el aire que puedo sintiéndome frustrado.
—Itachi me entregó una dirección... voy a Florencia a seguir esa pista.
Kakashi se vuelve a sentar acomodándose en su asiento dejando caer sus hombros como si mi reacción no le sorprendiera nada, así que eso me hace caer en cuenta.
—Tú sabes a quien iré a ver a Florencia, ¿no es así Kakashi? —no obtengo ninguna respuesta, excepto un encogimiento de hombros que me hace enfurecer.
Me levanto del asiento y ahora soy yo quien asume la posición amenazante frente a él.
—¿Estás seguro de que quieres ir por ese camino?
—Entonces habla.
—Sabes que mi gimnasio lo manejo como una franquicia —asiento—. Cada vez que logro un acuerdo con alguien para administrarla siempre viajo frecuentemente a dicho lugar antes de cerrar cualquier trato. Las últimas aperturas que tuve fueron 3 en Madrid y 7 en Italia, 2 justamente en Florencia.
No me gusta el tono que toma su confesión.
—Sabes como son los locales, ¿no? Siempre que ven a un asiático en su país independientemente del lugar de donde seamos siempre te dicen: «conozco a un paisano tuyo», lo que al final siempre lleva a la boba conversación y a la pregunta insensata.
—«¿Quién?» —la expongo y él asienta.
—No me topé con nadie así en España, viajé a 3 ciudades diferentes en Italia y solo me topé con una persona que me dijo eso.
—Tus últimas aperturas fueron hace más de año y medio...
—Hace 17 meses para ser exactos.
—¿Lo sabías desde ese tiempo?
—¿Que Orochimaru está viviendo en Florencia? —la sangre se me congela—. Lo sabía desde mi primera reunión que tuve en esa ciudad.
Su confesión hace que una corriente me recorra el cuerpo entero y sin darme cuenta lo tomo por el cuello de su camisa. Mi único instinto es el de romperle la cara.
—¿Por qué no me dijiste nada Kakashi?
