Capítulo 14 – Narración III Sasuke Uchiha
« ¿Y no te arrepentirás?»
¡Carajos!, las palabras de Kakashi eran eco en sus pensamientos, y eso a Sasuke le frustraba en sobremanera. Arrepentirse era una palabra y emoción ya afianzado en él, el remordimiento todas las noches lo consumía, siempre había pesadillas que lo llevaban a no poder conciliar el sueño, y ahora que Kakashi lo preguntaba, no era demás decir que ya tenía bastante de que sentir aflicción.
Dejar que Sakura creyera sobre su compromiso, era lo mejor que había hecho hasta ahora, ella sería feliz ¿no?, igualmente se casaría, ¿Cuál sería su arrepentimiento al final? Sin embargo, a pesar de que aquellos pensamientos rondaran por su mente, Sasuke se encontraba irritado, no le gustaba lo que sentía, lo molestaba la confusión en la que se encontraba. Había tantas cosas navegando en sus pensamientos, que necesitaba hacer algo con urgencia o se podría volver loco.
—Ugh.
Impaciente, Sasuke salió azotando la puerta de la oficina del Hokage, y sin un rumo fijo plantado, dejo atrás la torre.
Tenía tantas cosas en su mente, que se sentía extraño y malhumorado, no quería soportar ningún sermón sobre sus emociones, ni que le dijeran el daño que podía estar realizando, porque eso ya lo sabía perfectamente. Por otra parte, tampoco buscaba ser escuchado, porque era un hombre de muy pocas palabras ¿qué podía decir?, sin contar que no era expresivo, a pesar de ello, algo quería explotar dentro de él, y no podía entender lo que era.
No sabía cuánto había recorrido desde que salió de la oficina de Kakashi, pero estaba seguro que se encontraba lo bastante alejado, como para poder detenerse.
Desde que había llegado a la aldea, Sasuke estaba optando por los lugares más alejados de la muchedumbre, la soledad ya era parte de él, y el menor ruido posible, siempre lo estaba acompañando, así que el lugar en donde se encontraba, con poca luz, era lo mejor que había encontrado.
Al llegar al sitio, se percató que a su lado se encontraba aquella misma banca blanca, donde había tenido la primera platica de despedida con Sakura, la cual trataba ilusoriamente de detenerlo, no obstante, en aquel entonces él ya estaba firmemente determinado en alcanzar su objetivo de venganza, y nada ni nadie habría podido detenerlo, pero si no hubiera sido por Naruto que había visto aun en el corazón de Sasuke una pequeña luz, él tal vez ya estaría consumido en agonía y oscuridad. Pero ahora todo era diferente, sus amigos lo habían ayudado, y él tenía su libertad gracias a ello.
Pesadamente, Sasuke miro al cielo y tal acción le trajo recuerdos de su viaje de redención e infancia; las estrellas, eran para él lo más agradable de ver . Para sus ojos, los astros siempre brillaban con tanta intensidad y eran de diferentes tamaños; sus favoritas habían sido aquellas que formaran alguna figura extraña, ya que se entretenía siguiendo una línea imaginaria y lograba obtener una extraña figura. Mientras más grande era la silueta, mucho mejor, ya que lo hacían recordar como en su niñez su hermano y él jugaban a encontrar la estrella más brillante y quien la encontrara primero, haría por un día entero lo que el ganador pidiera. Por supuesto Sasuke siempre perdía.
—Es tan absurdo esto—protesto en voz baja.
Los pensamientos de Sasuke eran tan melancólicos, que a cada momento se reprochaba sus sentimientos, parecía tan tonto que a esta edad siguiera con aquellas emociones infantiles, sin embargo, no podía negar que extrañaba bastante a su hermano y familia, que si ellos aun vivieran, él no estaría como está ahora y tal vez, recibiría un consejo de qué hacer con estas emociones confusas. No obstante, él hubiera no existe.
Se sentía intranquilo, pero al mismo tiempo molesto, deseaba estar pasible pero no lo lograba, desde el momento en que Sakura había hablado con él, se encontraba inquieto; «he decidido renunciar a mis sentimientos, para que seas feliz» y eso, justo eso lo tenía impasible.
"¿Para que él sea feliz?"
Sonaba totalmente tonta esa frase. Durante todo ese tiempo en el que Sasuke había viajado, recordarla había sido para él una clase de calmante, él sentía que al pensar en Sakura era como cuando veía las estrellas, y pensaba en su familia, veía en ella un lugar que era estable y sosegado, así que al regresar a Konoha, había sido la mejor decisión que realizó en bastante tiempo.
Sin embargo, al escucharla decir lo destrozada que se encontraba, lo hacía sentirse mucho más miserable de cómo estaba.
«Te quiero tanto Sasuke, más de lo que yo quisiera y eso es lo que más duele.»
Había sido un patán con ella, y lo reconocía, por eso se asombraba que aun dijera que lo amaba, pero desde que conoció lo miserable que se sentía por quererlo, no la culpaba, el mismo sentía lo mismo hacía su persona. Así que cuando se enteró sobre su matrimonio con el hijo del feudal, no pudo más que callar y alejarse, como en aquel momento en la oficina de Kakashi, donde él se había interpuesto entre la salida y Sakura, había querido detenerla ¿la razón? No lo sabía, pero antes de que su cuerpo se moviera por sí solo, él se alejó de la puerta dejando que se fuera.
«Que no sea demasiado tarde Sasuke» había dicho Kakashi.
¿Por qué le molestaban esas palabras? de hecho, ¿Por qué había querido detenerla?
—Agh
Una punzada le recorrió la sien.
Para Sasuke, todo parecía haber llegado tardíamente. Lo primero había sido la verdad de su hermano, los lazos de Naruto. . ., y hasta el amor de Sakura. . . Y justo eso, era lo que morosamente se estaba dando cuenta.
Ahora, ¿Tenía algún sentido el estar en la aldea? le había prometido a Sakura volver a verla, y lo había cumplido, aunque con algunos inconvenientes en el camino, pero había regresado, quería intentar establecer lazos, quería darse una oportunidad, una posibilidad que había abandonado por completo, a pesar de ello, regreso acompañado. Y ahí se encontraba otro problema a resolver, llamado Rui Minka y su hermano Shota, aquellas personas que se topó en su viaje, y que prometió proteger.
Rui como Shota eran dos hermanos procedentes de la nación del Sol, habitantes de una villa llamada Nikko, esta era una aldea que colindaba con la capital de Taiyo y muy pequeña a decir verdad. En aquel entonces, Sasuke se había detenido en aquel lugar con la intención de descansar un poco antes de salir a Konoha, no obstante, durante su estadía fue testigo de una masacre completamente impactante y de la cual lo hizo acordarse de sí mismo.
Cierto momento, un niño castaño de doce años, se encontraba gritando por ayuda, envuelto en sangre y tierra por toda las partes de su cuerpo. Chillaba pidiendo que auxiliaran a su hermana, sin embargo, ningún habitante parecía querer escucharlo, y evidentemente lo ignoraban. Esto, por supuesto no pasó por desapercibido ante Sasuke, que sin entender lo que pasaba realmente decidió ayudarlo, pero cuando llego a la escena, lo que encontró le resulto lo más escalofriante que había visto, sangre derramada por todos lados, cuerpos tirados en pilas. Aun podía recordar ese momento, y traerlo a su memoria era lo último que deseaba hacer.
Tal situación, orillo a Sasuke a tomar la decisión de proteger a esas dos personas como pudo, y la mejor forma en que se le ocurrió dar su protección, fue simular un compromiso durante su viaje, por la razón de que la nación del Sol, no permitiría navegar a sus residentes a naciones extranjeras, con personas que no sean familiares o esponsales. Una regla totalmente estúpida en la forma de pensar de Sasuke, pero que no podía desobedecerla, ya que podía contraerle problemas normativos, y él no podía estar lidiando con aquello mientras viajaba en libertad condicional. Así que la solución más opta, fue simular un matrimonio, rogando a los cielos que aquella nación no supiera sobre su matrimonio falso, y menos ahora que se encontraba en Konoha un representante de aquel país, que de hecho no sentía Sasuke que en algún fututo se llevarían bien.
Entre tanto tiempo que estaba pasando, el Uchiha sabía que nada ganaría con el solo hecho de estarse sentado en aquel lugar, necesitaba distraerse con algún trabajo, pero regresar a la torre y hablar con Kakashi para pedirle una misión, no era una opción viable, así que sin otra situación para elegir, decidió retirarse y volver a su departamento.
El lugar donde él se hospedaba no quedaba nada retirado de donde se estaban quedando Rui y su hermano, así que decidió pasar a revisar, pero al llegar al departamento, noto que la puerta de la entrada estaba medio abierta, esto logro que Sasuke se alertara y entrara a buscar, sin embargo no encontró nada y esto le preocupo.
—Rui—menciono su nombre lo bastante modular para que solo se escuchara en el departamento.
Pero a pesar de llamarla, no se percibió su presencia en ningún lugar.
Maldijo por lo bajo. Necesitaba que no saliera del departamento hasta que lograra controlar su situación en la aldea, ya que aquella chica había logrado infiltrarse —por llamarle de alguna manera— a Konoha con la autorización de Kakashi, sin embargo, no poseía papeles y podría ser descubierta, sin contar que el pequeño no se encontraba del todo bien del salud.
Cuando Sasuke estaba por salir del lugar, escucho una voz.
— ¿Sasuke?
Esa voz hizo que el Uchiha girara inmediatamente y observara quien le hablaba.
—¿Dónde estabas Rui?—la voz de Sasuke sonaba fuerte y severa.
Rui, era una chica hermosa a simple vista, cabellera larga de color castaño claro, un color de ojos aqua, con unas fracciones muy exquisitas, que parecía muñeca de porcelana, si no fuera por lo agotador y cansada que se encontraba, su semblante hubiera parecido digno de una realeza.
—Yo, yo solo necesitaba salir por algunas cosas a la tienda—dijo demasiado tímida mirando con un rostro agachado y sosteniendo una bolsa de plástico.
Rui cada vez que se dirigía a Sasuke sentía su corazón salirse del pecho, y no era por alguna emoción positiva, sino todo lo contrario. Sasuke Uchiha le provocaba miedo.
Tal gesto nunca pasaba desapercibido por él, ya que siempre que ella trataba de hablar, —que eran pocas veces— la chica bajaba la mirada y el tono de voz. Así que Sasuke suspirando, trato de sonar lo más amable posible.
—Me lo hubieras pedido.
La chica alzo la vista asombrada.
—Pero te veías cansado cuando venias y no quería molestar.
Y era cierto, los dolores de cabeza en Sasuke hacían que al final del día él estuviera profundamente cansado.
—Aun así, es mi deber.
Y si, mientras que ella como su hermano estuvieran escondidos, necesitaba proporcionarles todo lo necesario. Para Sasuke esta protección era una clase de trabajo no pagado.
El silencio reinaba entre los dos, era demasiado incómodo.
—Shota está adentro—menciono la chica—ha estado despierto por bastante tiempo—sonrió levemente.
Sasuke no sabía que decir, así que solo afirmo con un gesto de cabeza.
El niño después de lo sucedido en su hogar, parecía haberse apagado por completo. Los primeros días no había podido dormir bien, las pesadillas no lo dejaban descansar y por ende, durante las comidas prefería no hacerlo, pero cuando lo lograba, lo llegaba a vomitaba. Así que Sasuke viendo la situación, trato de distraerlo, él mismo sabía lo que era vivir la muerte de tu familia cara a cara, por cual empezó a convivir con el pequeño durante el trayecto de regreso a Konoha —Y vaya que le costaba iniciar conversaciones— pero a pesar de su falta de experiencia lidiando con niños, logros hacer que Shota se alivianara un poco.
Pero aún así no era suficiente, el pequeño aún no podía lidiar con el dolor y parecía que cuanto más pasar el tiempo, más se llenaba de tristeza y no se veía brillo en sus ojos y sufría ataques de ansiedad.
Por tal motivo, el regreso de Sasuke tenía otro peso más importante. Salvar a un niño de destruirse asimismo.
Y sus solución había sido Sakura.
— ¿Hasta cuándo permaneceremos ocultos?—soltó de un momento a otro Rui después de un largo silencio.
Esa era una pregunta muy válida, Sasuke sabía que esto a Rui le estaba incomodando y necesitaban ayudar a Shota, el cual a pesar de tener ansiedad, se había soltado otro problema más, el niño había dejado de hablar por completo.
—Shota no está mejorando—le soltó—me dijiste que veríamos a alguien que podría ayudarnos.
Rui no quería sonar grosera, de hecho agradecía profundamente el que Sasuke los haya salvado aquel día, pero ya se encontraba lo bastante desesperada por su hermano y el estar encerrada, arruinaba todo.
El rostro de Rui parecía descompuesto y muy deprimido.
—Ella lo ayudara—aseguro Sasuke, sonando lo mejor posible—y tu como Shota podrán salir.
Rui miro a Sasuke con bastante esperanza, y afirmo con el gesto.
—Gracias.
Sasuke no sabía cómo sería a partir de ahora su relación con Sakura, ni siquiera si él al final se comprometería con Rui, no obstante, lo único que tenia en mente era que él no se iría tan fácil del camino de Sakura, ella no lograría desaparece de sus sentimiento como quería hacerlo.
Por alguna extraña razón, el animo de Sasuke parecía estar surgiendo.
• •••••••••••••••••0••••••••••••••••
Hola hola ️
Gracias por sus mensajes, créanme que si los leo.
Me he tardado porque el trabajo me absorbe, sin contar que a veces me entretengo en algún libro o serie.
️
Y pues me encantaría leer su opinión sobre este capítulo seguimos odiando a Sasuke??
Aún hay más por descubrir sobre el viaje y la vida de Rui, hasta del mismo Naoko (hijo del feudal) créanme aquel chico no es frío es todo un amor, si será competencia para Sasuke.
Bueno hasta aquí la dejamos, trataré de estar publicando más rápido. Gracias por su apoyo.
Nos vemos.
