DESTINO

«si cambias de opinión, no dudes en buscarme»

Habia perdido su hogar, amigos y dejado atrás a esa persona especial en su triste mundo. Sin embargo, nada de eso comparaba el vacío que dejaba su hermano, se sentía tan sola. Las palabras de Danzo shimura retumbaron en su mente, él había ido a verla para ofrecerle todo con la condición que le sirva y que se deje sellar por él. Las tentaciones estaban allí, los recuerdos de su hermanos y las conclusiones obvias de lo que habían pasado era cosas que no podía pasar por alto.

Ahora era una desertora, una traidora, una ninja renegada. Aun podía ver el rostro acongojado de Naruto pidiéndole que no se fuera, aun podía ver los ojos vacíos de Sasuke después de la paliza de su hermano. Arrugo la mirada, no podía llorar; era tarde para eso.

Habían caminado por tres días sin descanso, Hana evitaba preguntar hacia donde iban, casi no hablaba con Itachi y kisame era bastante interesante para ella. Se detuvieron en una casa de té de un pequeño pueblo que estaba en el camino hacia uno de los tantos escondites de los akatsuki. Pasaron las telas que adornaban la entrada, era un lugar bastante recatado y muy tradicional, para ella fue fácil deducir que no era la primera vez que ellos iban. Sentada allí delante de la persona que alguna vez llamo sensei le trajo una sensación familiar y de nostalgia. Miro su reflejo en el té, tratando de ver su alma, sintió asco al darse cuenta en lo que se había convertido. Si Shisui estuviera vivo, estaría muy avergonzado por el camino que había elegido.

Itachi bebía el té con suma elegancia, kisame era bastante intimidante con la servidumbre del lugar. Se perdió por un momento en el lugar, todo empezó a girar a su alrededor, los sonidos se alejaban y muchas voces retumbaban en su mente trastornándola peor, necesitaba encajar las piezas, necesitaba la verdad que aún le faltaba completar.

-Niña no vas ha comer. - le dijo kisame por los dangos que no había tocado- por cierto ya me olvidé tu nombre...- su voz sonó con su peculiar acento

- yo deje de tener un nombre..- dijo tristemente con la mirada perdida

Itachi la miró de reojo al ver tal inusual respuesta.

- lo tienes.. el kyubi gritaba tu nombre...- sonrió de costado-.. ¿era tu novio?..aww que conmovedor no quería que te fueras porque te quería mucho..- dijo con sarcasmo

Ella sonrió con ironía y enfrento su sarcasmo con su mirada

- Vaya no sabía que ese tipo de cosas salieran de la boca de un asesino como tu.. no me digas que te pusiste sentimental..- lo provocó

-insolente- amenazo

Kisame tomó su espada, iba darle un golpe.

-¡Basta kisame!..- bufo itachi ocasionando que se detuviera en seco- estamos en una casa de té, después puedes arreglar tus asuntos con ella- le regaño

Kisame suspiró- esta bien Itachi, solo porque no quieres quedar mal con aquellas niñas que te han estado viendo desde que entramos- dijo por las mujeres que estaban allí

Itachi no le importó el comentario de su compañero

- Itachi tu si sabes el nombre de la niña..-

El uchiha pareció meditarlo.

-cuando deje la aldea, deje todo lo que me ataba allí, hasta mi nombre, así que llámame como quieras...- dijo antes que su sensei respondiera.

El ambiente era deprimente, en ese momento la compañía de kisame era más agradable que su acompañante. Itachi estaba inmerso en su pensamiento, Hana estaba perdida y el ninja de la niebla era el más animado. Kisame alzó los hombros para restarle importancia a su curiosidad con respecto al nombre, si Itachi era callado, su alumna parecía estar más trastornada que alguien normal.

- Tampoco es que me importe..- minimizo

-debería saber el nombre de la única persona a la que no le has dado un golpe..- lo provocó con una sonrisa.

Kisame apretó los dientes, ella era todo un acertijo para él; por fuera parecía una niña común y corriente, incluso cuando su mirada no era nublada parecía una niña normal, pero, cuando estaba en sus cavilaciones o la atacaban, su personalidad cambiaba abismalmente.

-vas a tragarte tus palabras mocosa..

Lanzó su espada pero ella lo sostuvo del mango y salió corriendo. Itachi solo atinó a pagar, no demostró expresión alguna, pero estaba bastante avergonzado por sus compañeros. Ver como Hana corría y Kisame detrás de ella hizo que sacaras muchas conclusiones y cálculos con respecto a su pequeña alumna. Al parecer a Hana le agradaba kisame, y este le parecía jocoso tratar con alguien que no mostrara miedo ante su imponente presencia.

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Su mente vagaba, su cuerpo se movía por mero instinto. Había entrenado por tanto años, la habían convertido un arma con la excusa de controlar sus poderes, de nada había servido si cuando le toco pelear con un ser extraño se había quedado paralizada, cargaba con la muerte de su hermano. Se atravesó un boque espeso y espinoso, llegaron a un gran lago en medio de este. Ella solo se limitaba a seguirlos; había una entrada secreta en una cueva y por allí bajaron. A la pelinegra le dolió demasiado la cabeza, durante las últimas horas había empezado a tener ciertas alucinaciones y disimuladamente se limpiaba la sangre que le brotaba la nariz. Una gran puerta cerrada con chakra les dio la bienvenida, ambos hicieron unos sellos y esta se abrió de par en par, habían llegado al escondite principal de los akatsuki que estaba ubicado en la aldea de la lluvia, un lugar lúgubre y sombrío.

Cuando entraron, Hana se mantuvo atrás de los dos; miraba que era una guarida muy oscura con una estatua muy extraña detrás. El eco de sus pasos eran bastante audibles, el sonido rebotaba de una manera tan perfecta, incluso ella podía firmar que podían escuchar su respiración.

-Hace mucho que no venías..- dijo un hombre extraño con la voz raposa

-Hemos estado trabajando- respondió Itachi

En ese instante se acercó otra persona con rubios cabellos, con mirada fría. Hana sonrió en el fondo por la manera como caminaba, tanto garbo y elegancia.

«¿De verdad era un asesino?»

-¿trabajando?..¿quién es ella?..- miro a la niña-.. ¿Acaso es un jinchuriki?..-

Ella pudo observar las bocas que tenía en sus manos, le pareció repugnante pero no lo demostró. Deidara la analizaba, incluso se acercó lo suficiente para inspirar el aroma de sus cabellos. Hana siempre se mostró renuente a que un extraño se le acercara, pero sabía perfectamente que no podía mostrarse a la defensiva; era fuerte, demasiado, pero, hasta ella sabía que no tenía oportunidad de ganarle a los sujetos que empezaban a rodearla.

-¿Donde esta Pain?- demandó Itachi

Deidara subió los hombros y su rostro se tornó despreocupado

- donde siempre, en el mirador..-

Unos presurosos pasos se escucharon, una extraña silueta temblorosa se acercaba de manera jocosa jamás vista.

-¡DEIDARA SEMPAI!..¡TE ESTABA BUSCANDO!-una pintoresca voz sonó

El rubio matón entrecerró los ojos y tomo distancia; su apatía sobre el extraño sujeto era notoria.

-¡ALEJATE DE MI TOBI!- le reclamó

Un mal presentimiento le hizo ladear su mirada ligeramente. Sus ojo se abrieron enormemente, su respiración se agito y todos sus miedos llegaron como un cumulo en su pecho. Otra vez aquel hombre, aquel de sus pesadillas estaba allí; no pudo contener su asombro al verlo, retrocedió un paso y comenzó a temblar.

«¿Que estaba pasando?» «¿Porque estaba actuando como idiota?»

Sabía que era él, tenía la certeza que era el hombre que hace la golpeo sin contemplación, el que trato de matarla. Cuando él volteó a verla, Hana pudo distinguir su sharigan y volvió a tener miedo.

«Es.. él» pensó

«¡mírame maldita basura.. este será el último rostro que veras!»

Aquel horrible recuerdo retumbo en su cabeza, su juicio se nublo. Estaba a punto de desenvainar su espada. Su reacción no pasó desapercibida por Itachi, la conocía lo suficiente, sin embargo, al ver ese miedo disimulado en su rostro le hicieron sacar una conclusión rápida. Ella recordaba, Hana sabia lo de esa noche, ¿Cómo era posible?. De manera disimulada la tomo de la muñeca, coloco su agarre detrás de él entonces reacciono.

-cálmate Hana- le dijo en voz baja

Ella aun no salía de su conmoción, tenía delante al hombre que había tratado de matarla, al hombre que la había atacado en el bosque cuando fue a entrenar con Kakashi y Guy; allí en su delante y estaba actuando como idiota como si nada hubiera pasado. Itachi era calculador, pero sus movimientos lo dejaron muy expuestos a la aguda visión del hombre enmascarado.

-andando-

Ella solo atino a seguir a Itachi, bajo la mirada para que no notaran el estado real en el que se encontraba.

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- el destino ha sonreído a nuestra causa. Nos ha traído una pieza fundamental para lograr nuestro sueño del mundo perfecto-

Su voz grave con su imponente presencia la hicieron estremecer, se sentía tan expuesta, tan vulnerable como hace mucho tiempo no sentía. Su espalda estaba desnuda y de cuclillas, todos los de la organización la observaban alrededor; sus ojos le picaban quería llorar, sentía las miradas sobre su piel expuesta en las marcas que siempre le trato de ocultar. El hombre llamado Pain tenía la pupila más dilatada, Itachi tenía el mangekyou sharigan activado y el hombre de sus pesadillas también.

-¿Qué tanto ven?.. Pregunto kazuku

-lo ves Itachi, la red de chakra fluye hacia ella… puedo sentir su poder

Itachi frunció el ceño, en su infancia nunca pudo verlo, pero ahora, ella había cambiado tanto, se había vuelto más poderosa de lo que jamás imagino. Sin embargo, verla tan asustada, temblorosa y casi llorosa lo devolvieron a la realidad, seguía siendo una niña después de todo. El hombre enmascarado tenía su mirada fija en su espalda, también podía ver lo que muchos miembros de su organización no veían. El clan Uchiha y Hyuga podían ver el extraño fenómeno del ser que estaba enfrente, una red de chakra que fluía desde la punta de los pies hasta sus cabellos, ver los sellos invisibles de los elementos de la naturaleza plasmados como tatuajes invisibles al ojo humano, eran muestra clara de la casi nula humanidad de ella.

Pain, el líder de la organización se enteró la existencia por un sueño. Los portadores del rinnegan tienen un poder incomparable, pero, su poder con lleva a compenetrarse con el ser sobrenatural de este mundo. Así fue como inicio con una búsqueda, guiado por sus instintos y visones llego a una cabaña alejada de todo, encontrando con una pequeña y su hermano.

-¿Qué demonios pasa?- bufo Hidan

-Te hemos estado buscando durante mucho tiempo..- dijo la única mujer de la organización

La jovencita solo atino a seguir inmóvil con la cabeza agachada para ocultar su vergüenza. «¿Qué más podía hacer?», el hombre con los ojos particulares lucia muy fuerte, no podía vencerlo.

-¿Cómo la encontraste, Itachi?

-en Konoha

-Mhp- sonrió- muy bien..

-¿Quién es esta niña? ¿No íbamos a atrapar solo a los jinchurikis?- pregunto Sasori muy fastidiado

-La historia de su origen es importante pero primero. Itachi, ¿Ella colaborara con nuestra causa?..- su voz sonó intimidante y seca

-Si

Todo quedo en silencio, la mayoría de hombres en la habitación sonrieron con ironía y negaron; se sentían ofendidos que una persona como ella podría ayudar en algo a su organización.

-¿Es una broma, verdad?..- pregunto Deidara muy ofendido

Konan lo miro con dureza, haciéndolo palidecer. Ella era la defensora más fiel de Pain, ella daría su vida por él, por el triste pasado que los unía.

-para comprobar su lealtad, necesitamos una prueba de fe..- dijo el líder en tono de amenaza

Cuando Itachi escucho esto último entrecerró los ojos. Por un momento pensó que la naturaleza de su existencia sería suficiente para que la dejarán entrar, que no habría necesidad de luchar o cometer una atrocidad como la que él lo hizo o muchos hicieron para pertenecer a akatsuki. Hana no era la excepción, ella debería pasar todos los traumáticos padecimientos que desde siempre él sufrió.

-Lo haré..- respondió a la pregunta implícita

- las grandes naciones ninjas han caído en pecado durante mucho tiempo, ha llegado la hora de demostrarle un poco del alcance de nuestra organización. Expiaras sus pecados, asesinaras a los señores feudales y sus familias de Sunagakure, iwagakure y kumogakure.

Era una misión suicida, todos los sabían. Los akatsuki se mostraron extrañados de tan difícil misión para la pequeña. Si se asesinaba a los señores feudales, no solo combatiría con los ninjas que lo resguardaban, si se cometía un error se podría desencadenar una batalla con el propio kage. Iba ser una masacre. Era una espada de doble filo, si se llegaba a asesinar a las familias completas de los señores feudales había gran probabilidad que se creara una guerra civil e incluso una guerra entre aldeas, si se debilitaba el pueblo, si había desorganización entonces el sueño de Akatsuki estaría más cerca.

-esa será la prueba de lealtad para la organización.

Ella subió su mirada, encontrando tanto dolor y vacío en los ojos de pelinaranjo líder. Hana pudo sentir el alma atormentada del hombre. No tenía opción, si iba a pagar un precio por la verdad entonces tendría que entrar al propio infierno para encontrarla.

Tobi observaba toda la escena, esa niña le ocasionaba muchas dudas. Pain le había contado sobre sus premoniciones, hizo caso omiso porque Madara no le había hablado sobre la existencia de ese ser. Desde que descubrió quien era, en aquella noche roja se dedicó a observarla desde las sombras, la vio crecer y convertirse en el ninja que era ahora. Incluso en los días donde ella entrenaba con kakashi, él estaba allí viéndola, acechándola, golpeándola cada vez que podía para luego borrarle la memoria después.

«¿Quién eres?, Hana» pensó el atormentado hombre

-tienes 6 meses, estarás bajo la vigilancia de Itachi y kisame. Me traerás evidencia de tu prueba.. es todo- termino por decir.

Tratado de ocultar su miedo, se puso de pie colocando sus ropas de manera correcta. «¿Qué estaba haciendo?», todo por lo que siempre lucho se estaba desmoronando, escuchaba las voces lejanas del líder y las murmuraciones de los demás; estaba en un camino difícil, tenía que hacer cosas irreparables, cosas que no tenían perdón. Iba matar a personas, inocentes iban a morir por su acero. Bajo la mirada avergonzada, en medio de la habitación que se estaba quedando vacío se encontraba un ser abandonado y triste.

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Konan la llevo a un cuarto cerrado donde le dio una gabardina típica de su organización, nunca había visto una mujer tan hermosa, su mirada era triste, ocultaba muchas cosas en esa sombría mirada. Alistó todo lo que le dieron y salió de la habitación.

Cuando estuvo en los pasillos se encontró con el hombre de la máscara quien al parecer aguardaba su salida. Ella trato de continuar su camino pero el intimidante hombre le impido el paso. El corredor estaba en silencio, pero el ambiente de esas dos personas lo hacían parecer cargado de oscuros sentimientos, Tobi hizo gala de su altura mientras que la niña enfrento la mirada de ese único agujero en la mascara

- haz crecido mucho..-

Esa tenebrosa voz, esa que reinaba en sus pesadillas, esa que no la dejaba dormir sonaba. Vio que su poder ocular se activó, quizá con el propósito de intimidarla pero no fue así.

«Ese ojo..» pensó abrumada

Sus sensei le habían enseñado a mitigar sus expresiones por las conclusiones que podría sacar en una situación; sus conclusiones apresuradas querían hacer mella en ella, pero se contuvo; ahora solo le faltaba comprobar el origen del hombre que estaba delante de ella

- Ya no tengo 7 años.. no te será tan fácil matarme..- increpo sin perder su forzada postura

Él sonrió con malicia debajo la mascara

- no me provoques.. nadie es indispensable en esto con excepción a los bijus..- amenazo

Hana se desvió lo suficiente para avanzar por el costado del hombre, se detuvieron solo por segundo.

-¡cuídate la espalda!- dijo mientras seguía su camino

Estando a dos metros de ella.

-¡también cuídate la tuya!- la voz de Hana sonó devolviendo la amenaza

El enmascarado hombre vio un corte en su gabardina, volteó a verla y miro como guardaba su kunai.

«Nada mal» sonrió con maldad

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Días después a decenas de kilómetros de la inquietante penumbra. Se encontraba un convaleciente Sasuke que acaba de despertar, su rabia bullía acompañado con una sensación desesperación que poco a poco le arrastraban al infierno

-¿sasuke ya despertó?- preguntó kakashi

-si, pero no quiere ver a nadie- dijo una triste Sakura recargada en la pared

Kakashi le coloco una mano en su hombro dándole consuelo. La puerta se abrió, pero el Uchiha no hizo caso; su mirada seguía concentrada en sus sabanas perdido en sus pensamientos donde estaba solo una persona: Itachi.

-Creo que estas mejor..- su sarcasmo fue notorio

-tsk.. ¿Qué quiere, kakashi-sensei?

-escucha sasuke, sé que no debería decirlo pero será mejor que te enteres ahora.

….

-Hana se fue con Itachi

La escueta frase fue lo suficiente para captar su mirada, se podía ver como la rabia y su ira eran reflejados en la oscuridad de sus pupilas; empuño las sabanas y apretó los dientes. Empezó a retorcerse, una vez más Itachi le arrebataba algo preciado para él.

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Habían llegado cerca de Suna. El objetivo estaba cerca. Itachi aún tenía grandes dudas sobre lo que ella tenía planeado. Hana no había pronunciado una palabra desde que se marcharon de Akatsuki. Decidieron tomar un descanso en una casa de té.

-escuchaste.. dicen que ha dejado la aldea- dijo un shinobi

-si, también escuche que se fue con un ninja renegado llamado orochimaru-

-ese clan uchiha siempre ha sido un problema-

Dos ninjas que parecían de Suna iban murmurando sobre las tierras lejanas de konoha, lo dicho por ellos no pasó desapercibido por el grupo; a ella le dolió el corazón, volteó a ver a Itachi y pudo observar que tenía los ojos entrecerrados y el agarre en la taza era más fuerte. No era muy difícil deducir de quien se trataba, Sasuke se había vuelto un criminal.

Siguieron su camino sin mucho que decir. En la noche, Hana se encontraba en un bosque cerca del lugar donde se estaban quedando, ella golpeaba el árbol estilo "Guy- sensei". Necesitaba desfogar todo su frustración, estaba al borde del colapso; había escuchado que su amigo ahora era un vulgar criminal, estaba segura que Naruto había intentado en detenerlo, tenía la certeza que su querido rubio estaba convaleciente o al borde de la muerte por la culpa de Sasuke. Su amistad estaba rota y ella al borde del infierno.

-¡Maldita sea!..¡ Eres un idiota sasuke!...¡ eres débil!..¡ Porque.. Porqué!- dijo con amargura mientras seguía golpeando aquel árbol.-¡¿Cómo pudiste?!

En ese instante escucho que alguien se aproximaba y supo de quien se trataba.

-Tengo la certeza que habíamos hablado sobre dejarnos llevar sobre nuestras emociones-

Ella se detuvo

- pensé que me lo había dicho Shisui sensei- dijo jadeante e irguió su postura

- estamos muy cerca, ¿estas segura de lo que vas hacer?- se puso a su costado

Ella lo miro, lucía muy impotente. La culpa la corroía, la promesa de muchos años no fue cumplida.

-¡Lo lamento!..- se arrodillo -.. ¡Perdón!..¡Perdón por no cumplir mi promesa!..- bajo la mirada y apretó los puños-¡no pude cuidar a sasuke!..¡ Pensé. Pensé.. le juro que traté.. pero debí hacer más..!- la voz quebrada y la vergüenza en ella hizo que el poderoso Itachi Uchiha se conmoviera.

Sus ojos se empaparon, apretó los dientes y dejo salir todo lo que la humanidad llaman lágrimas. El espíritu de Hana estaba quebrado, perdió a su hermano y ahora su amigo, la persona que debía cuidar era un ninja renegado.

-¡Hana!..- puso una de sus manos en su hombro y ella se tensó- el único responsable de todo fui yo. Estoy seguro que hiciste todo lo que pudiste..

Ella subió la mirada. Se estremeció al reconocer esa mirada que hace mucho no había visto; esa mirada triste pero cálida. Después de mucho pudo sentir la compasión de Itachi en su mirada llena de secretos.

-sensei.. ¡yo debí haber hecho más!..- se regañó- necesito saber...- se puso de pie

- el día de la masacre..- él entrecerró los ojos- recuerdo algo.. usted... me ayudó.. ahora estoy viva gracias a usted.- dijo con desesperación

-¿ A dónde quieres llegar?- su tono cambio a uno seco y cortante

Ella reunió todo el poco valor que tenía, estaba en un estado vulnerable, necesitaba encontrar las palabras correctas.

-¿ porque lo hizo?

El viento sopló, levantó los cabellos de ella y la gabardina de él. La miró a los ojos, le habían arrebato todo.

Sus ideales le habían quitado muchas cosas y ahora su amado hermano se había vuelto un criminal. Itachi quería justicia para los Uchihas por medio de Sasuke, quería que su hermano lo juzgara pero al parecer no sería así.

Ahora el impredecible destino había traído a alguien importante para él. Estaba tan desolada, después todo solo era una joven que también había perdido todo, Shisui nunca hubiera querido ese destino para ninguno de los dos; no, su amigo jamás hubiera permitido eso.

- es momento que sepas la verdad..-

El viento soplaba, los arboles parecían tener vida, los animales nocturnos parecían comunicarse con aquella fría y triste noche. Esas almas perdidas estaban sentadas una al costado de la otra, la mirada de él con su infierno interno y la de ella con sus culpas. Tanto Sensei como alumna estaban sumidos en silencio después de poder ver los recuerdos de Itachi en un gentjutsu.

-no vas a juzgarme- le pregunto al ver su quietud

Por primera vez no sabía cómo interpretar ese rostro y aquella mirada. La conocía, pero en ese preciso momento supo que no la conocía lo suficiente.

-No tendría por qué hacerlo, Usted tenía casi mi edad cuando lo hizo, yo también he aceptado mi destino..- dijo viendo a un punto en el horizonte

- no tienes que tener el mismo destino que yo, si tome esa decisión era con el propósito que ninjas como tú o sasuke tuvieran una vida llena de paz-

-¿Paz?-sonrió- estamos en un mundo corrompido por el poder y sin moral, tener paz es un privilegio en estos días-

-No deseo que cargues con toda esa responsabilidad.. - su tono de voz cambió

-sensei, ¿porque quiere morirse?

Itachi la miro de reojo, estaba sorprendido; se sintió imprudente al mostrar lo que sus palabras provocaron en él. Agradeció que ella tenía su mirada fija al frente.

- usted está muy enfermo, yo puedo curarlo, pero creo que usted de verdad desea la muerte- le recriminó

-solo deseo que un Uchiha me juzgue

-No creo que Sasuke sea el indicado, está sumido en su propia miseria.

Itachi permaneció en silencio, endureciendo su mirada.

-si usted le explicará, él entendería... usted debió ser sincero. No debió verlo como alguien al que debía proteger, debió verlo como un camarada en el cual debía confiar.. -

-Ya es tarde- sentencio- Sasuke se convirtió en un criminal por culpa de mis decisiones y asumiré las consecuencias-

-sensei.. no lo permitiré- su voz era tensa mientras apretaba los puños- usted ha cargado con mucho.. Independientemente de lo que haya decidido yo no puedo fingir que nada le pasa.. sasuke.. los uchihas.. Usted... ya no quiero que nadie más muera..- le dio la espalda mientras lloraba, no quería que la viera así- yo no permitiré que usted busque el suicidio en sasuke... no lo permitiré. No puedo simplemente voltear y fingir que no pasa nada.

Itachi miraba como ella se alejaba, sabía que era caso perdido tratar de persuadirla. Le dolía aunque no lo demostrará, le dolía el hecho que no pudiera salvarla, notaba que poco a poco ella se sumía en una desesperación que ni siquiera él podría sacarla.

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Esa noche fue decisiva para ella, sabía que tenía que hacer y ahora que sabía la verdad. Se hundiría en el infierno, en ese infierno donde estaba su sensei, en ese infierno donde ahora estaba aquella persona que la amaba y cuando ella llegará allí, no habría vuelta atrás.

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Durante toda la madrugada Itachi y kisame estuvieron expectantes de lo que pasaría. El uchiha miraba hacía donde quedaba aquel objetivo, la culpa hizo mella en él, Shisui estaría muy decepcionado; pero ya no había marcha atrás.

La figura de una menuda persona se hacía visible; su ropa llenas de sangre con una espada goteante de su crimen; su mirada era oscura y muy profunda, sus ojos estaban muertos, sin alma. Lo había hecho, Hana se había convertido en una asesina. kisame sonrió de costado por lo que veían sus ojos. El prodigio Uchiha se vio reflejado en su pequeña alumna, sus ojos estaban vacíos como los de él en aquella masacre, se vio en ella cuando mato a sus padres, el día que abandono a su hermano; ella se convirtió en lo que siempre combatió. Su vida sería miserable, incluso peor ya que él aun luchaba por la aldea, pero ella no tenía a nadie. Una ola de recuerdos se posó en su mente, sus sonrisas, gestos, juegos y tantos otros compartidos con Shisui, le hicieron sentir miserable.

«Ella es importante para mi Tachi» la voz de Shisui sonó

Sus decisiones no fueron las correctas. Quizá debió agotar todos recursos para detener a su clan.

-nada mal mocosa..- dijo kisame

Disfrutaba el olor a muerte, ella se había vuelto en un shinigami guerrero y tendría un miserable destino.

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Las lecciones que nos da la vida nos ayudan a mejorar como personas, Sin embargo, hay tantas personas condenadas a sobrevivir en lugar de vivir. Los seis meses pasaron, numero de asesinados eran alrededor de cien personas; muertas por su acero, entre hombres, mujeres y niños. Cantidad de pesadillas eran miles, los primeros días no pudo dormir, los rostros de horror y las suplicas la atormentaban. Se sumió en su propia miseria tratando de no recordar el rostro feliz de su hermano, hubo días donde le pidió a Itachi que la metiera en un gentjutsu para poder dormir.

Su lealtad su aprobada por Pain, este estaba muy satisfecho ya que se había creado la zozobra entre esas naciones. Lamentablemente nadie le dio el crédito a la organización por los atroces actos. Hana había hecho un trabajo invisible y letal, pocos conocían que sabía Hiraishin; fue fácil matarlos mientras dormían y los que estaban despiertos suplicaban por su vida pero la casi nula contemplación se hizo presente. La nombraron "el conejo" y por su naturaleza le obligaron a colocarse una máscara en cada masacre.

Cuando se cumplió el año, Hana había permanecido al lado de Itachi y kisame ayudando a atrapar a los jinchurikis. Tantos años entrenando hasta los huesos rotos habían dado frutos, sumando su naturaleza inhumana ayudaban mucho al controlar a los bijus que extraían. Itachi reconocía que el taijutsu de Hana era mejor que el suyo, pero tenía tantos puntos débiles. Si bien ella se había vuelto bastante introvertida, cometía muchos errores. Después de los asesinatos de los señores feudales dedico a parte de su tiempo a entrenarla, Kisame era un buen contrincante; la fuerza sobrehumana del temible ninja ayudo mucho para mejorar su velocidad y resistencia. El tiempo pasaba, logro dominar el control del chakra invocando a su propia naturaleza sin necesidad de sellos; el color sus ojos cambiaban cuando invocaba a la tierra, rayo, viento, agua y fuego.

Había días donde Itachi se mostraba bastante enfermo, Hana sabía que se estaba quedando ciego y en más de una de sus peleas pudo verlo escupir sangre. Él se rehusaba que ella lo curaba, con su poder ocular pudo observar la enfermedad degenerativa que lo aquejaba, lo estaba consumiendo. Ella resaltaba lo fuerte que era por mantenerse de pie, mostrase jodidamente fuerte estando tan enfermo. Todo los movimientos eran vigilados por cierto excéntrico ser que tenía un extraño miedo cuando la veía.

Un movimiento muy bien calculado fue decisivo, el verdadero líder de los akatsuki; podía ver el lazo tan fuerte de Hana con Itachi, sabia de las fuerza de ambos; debía hacer al respecto. Conocía los alcances del prodigio pero no conocía los alcances de ella; persuadió a Pain para que ahora sea él quien la vigile, esto no fue del agrado de Itachi, tampoco de Hana pero terminaron por aceptar.

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En un espeso bosque, en una cueva fría y lúgubre se encontraba una Hana de unos catorce años. El hombre que se hacía llamar tobi se había ido hace un mes dejándola en medio del hostil lugar. En las noches la temperatura era tanto o más peligrosa durante el día, la deshidratación era un factor con el que luchaba constantemente. El enmascarado hombre le había advertido que no se alejara del lugar, tendría que mantenerse allí hasta que el regresara. Había aprendido a vivir con sus demonios, mitigaba sus traumas con duros entrenamientos que la desmayaban. Los extrañaba, vaya que sí; desde que dejo la aldea hace dos años no había pasado un día donde no recordara a Naruto, Sasuke, sus amigos y sus senseis. Era consciente de su poder, pero eso no llenaba el vacío por la pérdida de su querido Yashamaru.

-Niisan…- se abrazó las piernas y hundió su rostro en sus muslos

Los sonidos de un arbusto la alertaron que no estaba sola, por los movimientos era claro que no era nadie de quien se preocuparse. Lanzo un kunai desde su posición y el crujido de las hojas se detuvo.

-No tendré contemplación para la próxima..- dijo sin perder su posición inicial

-¡Espere.. espere!.. por favor- una aguda voz sonó

El tono atípico de la voz la hizo erguirse.

«un niño»

Una personita salía entre los arbustos, un niño de no más de 6 años hacia su aparición. Tenía ojos marrones, cabello negro y mejillas rojas, era adorable.

-lo siento.. solo estoy perdido..

-no deberías estará aquí.

-Otosan y Okasan me dejaron aquí hace 2 días, me dijeron que los espere y tengo mucha hambre

Estaba todo sucio, su barriga no dejaba de sonar. No hacía falta ser muy inteligente para deducir que los bastardos de los padres habían abandonado al infante.

-¿Por qué me mira así?..- dijo ante la intimidante mirada de ella

-No deberías estar aquí- repitió

Debía ahuyentar al niño, no debía involucrarse con una persona como ella, no después de lo que había hecho. Simplemente se puso de pie tomando distancia del inocente.

-¡espere!...¡Mi nombre es kun!.. ¿como se llama?..

Hana volteo, el pequeño la estaba siguiendo.

«Te quiero niisan..»

Su propia voz retumbo en su cabeza, la detuvo y coloco su mano en su frente; una vena se levantaba en la parte izquierda de su cabeza. Volvió al ver al inocente, hace mucho que no veía tanta pureza en su vida, ella estaba rota.

-¿Tendrá algo que comer?..- dijo sonrojado

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Los días pasaron, Kun se había quedado de la quebrada chica. El regordete niño la miraba como una hermana; Hana lo trataba lo mejor que podía; muchas veces le gritaba y disculpaba inmediatamente. No quería involucrarlo, pero el parecía no entender. En las noches kun buscaba su protección, no podía dormir; no fue difícil meterse en su mente descubriendo una triste infancia llena de maltratos, desolación y hambre; sus sospechas de un abandono fueron confirmadas cuando con uso su poder ocular con el pequeño.

Había pasado un mes desde que el pequeño kun llego a la vida de Hana. A veces ella solía preguntarse como un ser tan pequeño había iluminado en parte su vida, aun las pesadillas estaban allí. Los gritos, la sangre y las suplicas estaban allí; pero cada vez que dormía con ella se imaginaba en aquellos días donde era completamente, esos días donde no tenían un mendrugo de pan y vivía lejos de konoha con su hermano. Rezaba que Tobi no regresara, así le daría tiempo de dejar a kun en una aldea cercana con la jugosa suma que tenía.

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La lluvia caía con fuerza, su refugio les brindaba el soporte suficiente para pasar la noche. Hace tres meses kun había llegado su vida iluminando sus tristes días con su sonrisa, sus sonrojos y sus lindos pucheros; había descubierto que amaba completamente a ese niño.

-Neechan, odio la lluvia..

Kun comía un delicioso pescado asado. Desde hace un par de semanas le había empezado llamarla hermana, ella parecía no molestarse. El pequeño niño podía sentir el dolor de la que ahora se había convertido en su hermana, todas las noches ella lloraba mientras dormía, sus pesadillas a veces solían perturbar las piedras pequeñas cerca de ella haciéndolas levitar.

-a mi me gusta la lluvia…- le respondió y le sonrió

Desde hace pocos días había empezado a esbozar una sonrisa; siempre que lo hacia, kun se sonrojaba. Hana le parecía la chica más bella que había visto, al principio le pareció gruñona y mala pero a medida que pasaba el tiempo su verdadera personalidad afloro y se enamoró completamente de ella. La amaba como una hermana mayor.

-te mostrare algo..

Kun la miro sin entender muy bien lo que hacía, Hana salió de la cueva y se puso en medio de la lluvia. Hana cerró los ojos y junto sus manos. No paso mucho para que los abriera y..

-¿ehm?

Parte de la torrencial lluvia se detuvo, kun no podía creer lo que estaba delante; la lluvia obedecía a las posiciones de manos de su hermana. Las gotas de lluvia estaban suspendidas alrededor de Hana, en un radio de cinco metros la lluvia estaba de esa forma.

-La naturaleza es muy sabia, observa kun -ototo

Como si una danza se tratara, Hana formaba figuras con el agua suspendida. Un cabello, un gato, una casa, incluso el propio kun todo hecho de agua lluvia. Kun sonreía y Hana era feliz.

-Neechan es la ninja más fuerte del mundo…- dijo con algarabía-¿Qué pasa?

Después de mucho tiempo las lágrimas que brotaban de sus ojos eran de felicidad, allí en medio de la lluvia supo que si bien no era humana, aún quedaba vestigios de la niña que fue algún día. Su danza siguió a pesar de la fuerte opresión en su pecho, quería que kun fuera feliz. Hana deseaba su felicidad, como ella nunca lo seria.

Lamentablemente un frio ojo la veía bailar a lo lejos, él nunca se fue, se mantuvo vigilante en las sombras y nunca lo noto. Verla se había vuelto en un extraño ritual para el perturbado ser, ella había dejado de ser esa niña pequeña alguna vez trato de matar y se había convertido en una joven bella y muy triste. Sus manos se movían y todo a su alrededor parecía obedecerla, era una extraña danza. Le provocaba unas extrañas sensaciones, tenía esa necesidad de deshacerse de su persona, de matarla, su sola presencia lo perturbaba y luego la pregunta surgía.

« ¿Porque? »

.

-¡Creo que atrape uno!..- dijo feliz kun

Ese día se habían cumplido 5 meses desde que se conocieron. Hana le había enseñado lo suficiente para que sobreviviera, incluso le enseño a usar algunas herramientas ninjas. Sus entrenamientos eran duros siempre le decía:

«No bajes la guardia» o «No confíes en nadie»

Sabía que tarde o temprano ese hombre regresaría, los últimos días no había podido dormir por el miedo en que quizá él le hiciera daño a kun. Si eso pasaba, ella lo iba defender; era algo que había decidido. Ya no podía simplemente dejar morir a un inocente más.

-las estrellas son hermosas Neechan..- se sentó a su lado

-kun.. hay algo que debes saber…

-¿ehm? ¿pasa algo?..

-Kun yo..

Un kunai fue lanzado. Ni siquiera kun entendía lo que pasaba, fueron segundos en que su amada hermana se puso de pie y se colocó delante de él, no era misma «¿Qué estaba pasando?»

-¿Qué hace aquí?..- acuso con ferocidad en su voz

El hombre de mascara se mostrada delante de ambos, Hana podía sentir su maldad y olor a sangre del sujeto; sabia la dureza de su mirada y ella lo enfrento. Si se desataba una batalla, no dudaría en matarlo, ya estaba cansada de la vida que había estado llevando. Durante los últimos dos años se había preguntado, si había tomado la decisión correcta.

-¡Kun vete!..- ordeno

-pero..

-¡obedece maldita sea!..- le grito

El pequeño niño se respingo y obedeció. Kun podía sentir la ferocidad del enmascarado.

-no se atreva…-advirtió

Tobi miraba el raudo paso y ella lo amenazo.

-¿Ahora eres niñera?.. –ironizo

-ese no es su problema..

-Sabes que en Akatsuki nos tiene prohibido sociabilizar con otras personas..

- yo aún no pertenezco a la organización

Él sonrió

-¿Qué pretendes?, esperas expiar tus pecados cuidando a un niño.

-¡cállese!..

La quería quebrar, necesitaba mostrarle la desesperación que se negaba ver.

-puedo asegurar que no sabe quién eres..-increpo

-ese no es su problema..

-Aún estoy en tus pesadillas ¿verdad?..

-no- dijo empuñando el kunai lista para pelear

-Sabes que es mentira, sé que aún me tienes miedo desde aquella noche..

-¡basta!..- retrocedió al ver como se acercaba- ¡aléjese!

-Mhp.. yo sé el tipo de calaña que soy, en cambio tú. Tienes esa estúpida idea que eres diferente; sabes cuan equivocada que estas.. Tu y yo somos iguales. Con la diferencia que yo puedo aceptar los alcances de mi miseria en cambio tu.. ¿Qué piensas mocosa?, que por salvar a un niño te salvara del infierno en cual decidiste meterte. Limpiara tú ya manchadas manos.. Si lo crees así, serias muy estúpida..- dijo con dureza

-tsk.. no soy igual que tú.. yo jamás mataría a mi propia gente….OBITO UCHIHA

La ferocidad de su mirada cambio completamente, no paso ni dos segundos para que Tobi lanzara el primer ataque. Hana estaba entrenada, era hábil ahora suplicaba a kamisama que sus esfuerzos rindieran lo suficiente para poder salvar a kun, su vida ya no importaba.

-¡zorra!..- grito

-¡Doton: Doryuhrki no jutsu!..

Obito era fuerte pero su gran bola de fuego no fue lo suficiente para tumbar la pared de tierra de ella.

-antes de matarte necesito saber. ¿Cómo lo supiste?..

-los mangekyous sharigan son peculiares en su portador, no pueden haber dos iguales. Además su amigo, Kakashi Hatake me conto su historia..

-Ese bastardo no es nada mío..-recrimino con odio puro

-Usted significa mucho para él. No hay día que no se haya arrepentido por lo que paso.

-¡cierra tu puta boca!..¡me importa una mierda lo que diga Pain!.. Te matare ahora..- amenazo

-patético, eso usted. Me costó entenderlo.. y sigo sin hacerlo. ¿Porque hacer todo esto?.. porque hacerlo por una mujer que nunca lo amo ya que estaba enamorada de su mejor amigo..

Esas palabras recorrieron cada fibra de su ser trastornándolo mas. Nunca odio más a esa estúpida chica como esa noche.

-Duele verdad.. ¿Porque destruir todo por alguien que solo lo quería como un amigo?. Incluso en el día que usted murió, ella le profesaba su amor otro..

-¡eso es mentira!..

Necesitaba quebrarlo, era un suicidio pero ya no podía seguir viviendo así.

-lo vi.. me metí en la cabeza de kakashi y pude ver lo que paso ese día.. Ella lo amaba pero no de la forma en que usted merecía..la pregunta es.. ¿porque?..¿porque hace todo esto?.

-alguien tan mundano como tú no merece saber…

-Rin estaría muy decepcionado de usted..

Fue suficiente, él se abalanzo sobre ella y una feroz batalla se inició. Obito estaba quebrado, ella había removido sus fibras más sensibles, sus palabras le habían hecho sentir tanto dolor como cuando perdió a su luz, a Rin.

-¡te arrepentirás de tus palabras!..

.

Su mirada estaba perdida en la inmensidad del cielo. Estaba tendida en suelo, tenía las costillas, nariz y una ceja rotas; parte de su ropa estaba rasgada, tenía un seno morado y un esguince en el pie; sus nudillos estaban pelados y todo su cuerpo tenía todo tipo de lesiones. No muy lejos de ella estaba en enmascarado sin un brazo, sin la máscara y muy golpeado, también estaba tendido en el suelo. Habían peleado durante toda la noche, no se contuvieron para la masacrase. El kamui, esa técnica rota fue la diferencia entre ambos; si bien Hana podía manipular la naturaleza a su favor, óbito era superior en muchos aspectos.

-Aún puede salvarse.. hay personas que lo esperan..-musito

El uchiha se puso de pie al escuchar esas palabras, sonrió con ironía; esa niña le tenía lastima, le tenía lastima a la persona que casi la mata. Hana estaba inconsciente solo bastaba un kunai en su cuello y su vida se extinguiría. Una lagrima resbalo por la mejilla de ella entonces lo supo, ella deseaba morir, quería que la matara porque ya no soportaba la culpa

-No… no te cumpliré tu deseo.. te quitare lo que amas…-amenazo en la inconsciente muchacha

.

Hana..

Hana.. despierta

Sus marrones ojos se abrieron con dificultad, todo su cuerpo dolía y tenía ganas de vomitar. Miro a su alrededor, había una fogata y se encontraba vendada. Ya no había necesidad de ocultarse, el ya revelado Obito Uchiha se encontraba a pocos metros de ella sin su mascara.

-¿Por qué no me mato?..- acuso

-Mhp.. Mereces algo peor que la muerte..

Él volteo, Hana trago grueso al ver sus cicatrices en el rostro; aun no tenía su otro brazo y su mirada seguía siendo la misma. Su mente razono y se acordó de ..

-¡¿Dónde está kun?!..- dijo asustada, agitada

-Mhp.. te lo dije.. mereces algo peor que la muerte..

Sus ojos se nublaron, su corazón se estrujo y su cuerpo tembló. No podía ser, no su querido kun..

-¡Kun..!..¡kun..¿dónde estás?!- grito mientras se ponía de pie.

Hana siguió llamándolo, buscándolo entre el espeso bosque. Las lágrimas salieron, su corazón dolió como hace mucho no lo hacía. Se sintió la persona más estúpida del mundo.

-¡como….es un maldito bastardo.. no debió…como se atrevió!..¡él era un ser inocente!- increpo a Obito mientras lo agarraba del cuello

La quebró, había quebrado su espíritu. No pudo sentir tanta satisfacción de verla así. Él había ganado.

-Rin también lo era…-dijo despacio-te advertí que te ibas arrepentir…- tomo sus manos he hizo que lo soltara con brusquedad

-no.. no..- puso sus manos en ambos lados de su cabeza, cayo de rodillas y comenzó a negar totalmente destrozada

«neechan…»

«neechan»

-¡Kunnn!..- grito

Obito solo contemplaba su miseria a distancia, ella merecía eso y más.

.

-No puede ser…

Sus ojos azules se abrieron, no podía creer lo que estaba en su delante.

El kazekage había sido secuestrado, iban a su rescate cuando tres presencias le interrumpieron el paso. Pudo reconocer a dos de ellos, pero no a la tercera menuda persona no ya que llevaba una máscara de conejo, pero su voz, esa voz era de…

-Ha pasado tiempo Naruto…

Los segundos más eternos para él, la máscara era apartada de su rostro y sus miedos cobraron fuerza

-Hana-chan…

Continuara…