Scrittore, esto es lo que tenia de tu deseo, y no me malentiendas, quiero hacerlo, pero creo que puedo elevarlo de mejor manera en otra forma, tomara tiempo, pero se que sera genial.


La mañana se alzaba en la capital del reino grifo, una dragona roja que respondía al nombre de Minerva se encontraba despertando con la luz del sol, tomo un baño rápido de lava y bajo a preparar el desayuno, el segundo en bajar se trataba de Urano un dragón de escamas ocre y piel verde, quien bostezaba aun del sueño.

—Buenos días hermana— saludo el dragón.

—Buenos días Urano— respondió esta mientras le servía.

— Y ¿Neptuno? — pregunto el dragón.

—Nuestro hermano salió desde temprano al hospital y yo ya tengo que irme al trabajo.

El trio de hermanos que si bien eran dragones estos eran pequeños para el promedio de su raza permitiéndoles vivir en más sitios posibles.

Minerva se apresuraba a llegar a su lugar de trabajo el cual era una escuela especial ya que esta era de las primeras en aceptar jóvenes dragones en sus instalaciones al igual que la susodicha dragona obtuvo el trabajo para seguir educando en una clase única de dragones.

—Buenos días niños— saludo alegremente.

Algunos niños saludan, otros y uno se encontraba sollozando, la dragona roja se acerca y con su garra acaricia la cabeza del pequeño el cual era un dragón de escamas azules y sus ojos eran verdes.

— ¿Qué ocurre pequeñín? — pregunto Minerva.

—Mis padres han muerto en la guerra— le respondió este, cosa que le sentó de horrenda manera el saber eso.

—Ya tranquilo, puede que ellos ya no estén aquí con nosotros, pero siempre deberán vivir dentro de ti— trato de tranquilizar la dragona cosa que funciono un poco, el dragoncito se calmó.

Mientras tanto en el reino dragón Arquímedes con su ejército destruía a los rebeldes y opositores a su partido. Con garra de acero Arquímedes no tenía piedad contra todo aquel que se oponía, pero había algo que él no sospechaba y se trataban de la cámara baja sacristía de la cual un dragón sacerdote de escamas blancas y piel roja, ojos violetas respondía al nombre de Wang Tao y era quien la dirigía y más que nada la cámara eran quienes informaban a los rebeldes sobre los movimientos del gobierno y del ejército.

Aquel dragón blanco estudiaba los textos sagrados, como hacia todas las mañanas después de desayunar, aunque hoy habría algo nuevo.

—Padre Wang, lo busca el arzobispo Azreal— comento un dragón joven de escamas azules y ojos celestes, vestía con las túnicas de un acolito.

—Gracias hijo, iré de inmediato— agradeció el dragón, este cerro su libro y se encamino a la Alta Cámara Sacristía gobernada por el arzobispo Azreal y era la entidad más poderosa solo por debajo del Gran Patriarca.

Wang Tao llego volando al templo edificado de las gemas más hermosas que se hayan podido encontrar, vitrales que mostraban la historia de cómo la diosa creo a los dragones y sus tierras, dos guardias reales protegían las puertas de piedra con incrustaciones de gemas, al ver al dragón, le abrieron las puertas. Cinco dragónes más viejos que él le saludaron exhalando su fuego.

—Padre Wang— hablo un dragón de escamas doradas, piel amarilla y ojos blancos, era el arzobispo Azreal.

—Dígame mi señor— se reverencio el joven dragón.

—Sabemos lo que ha estado haciendo en la guerra.

Wang temió lo peor.

—Me disculpo, pero es necesario si queremos terminar esta guerra en pro de la paz— se defendió mostrando sus colmillos.

—Calma padre Wang, no esto no es un juzgado, sino una encomienda— le respondió una dragona de escamas violetas y piel negra.

— ¿Encomienda? — se pregunto el dragón blanco.

Azreal hiso el ademan a un guardia y este le llevo un libro que por su aspecto era muy antiguo.

—Esto es una revelación, los tres hermanos malditos son la clave de esto. Según una antigua profecía los dragones ciclopes se levantarán ante la tiranía del titan y con la ayuda de los seis condenados serán quienes se redimirían ante su madre Lunarian.

Ante las palabras del arzobispo algo no le cuadro a Wang.

—Un momento ¿Seis condenados? ¿Quiénes son ellos?

—Una leyenda que por desgracia fue borrada de nuestra historia, antiguamente Lunarian y sus seis hijos fueron quienes crearon toda la existencia, el hermano mayor Drako creo las tierras, la violencia encarnada Scarlet el fuego, la tranquila Abys el agua, la buena onda Skyner el cielo, y los gemelos Light creo la luz y Night la noche y son ellos quienes mueven el sol y la luna— narraba otro dragón de escamas azules y piel marrón.

—Eso es imposible, la diosa Lunarian fue quien dio la creación a todo lo que conocemos.

—Es difícil de entender, pero hay algo que debes saber y es que ellos viven y caminan entre nosotros, deberás buscarlos como a los trillizos. Esta mision es de alta prioridad nadie deberá saberlo.

—Es por eso que el rey Arquímedes no está aquí presente— secundo Wang.

—Exactamente, el titan caerá y los dragones seremos libres nuevamente.

Wang acepto el trabajo. Pasando nuevamente a otro reino esta vez Equestria, Spike como siempre haciendo los quehaceres del hogar, aunque esta vez con ayuda de Twilight, ambos trabajaban a la par mientras el pequeño dragón limpiaba las ventanas de la casa del árbol, la unicornio trapeaba los suelos, desde los eventos del secuestro de la unicornio ambos se volvieron más unidos y además que algunas familias de dragones también se habían mudado aunque no tan cerca de los ponis para no asustarlos, en un cráter cerca del pueblo fue donde se asentaron aquellas familias con casas un tanto improvisadas procuraban no interactuar más de lo necesario con los equinos, los más jóvenes se dedicaban a más que nada molestar en el pueblo, robando o quemando pequeñas cosas que hacían que los habitantes se asustaran y molestaran. En la biblioteca, Twilight terminaba de limpiar las estanterías cuando Spike le trae una jarra con agua de pepino y limón.

—Tengo que admitirlo Spike, eres el mejor al no quejarte por todo el trabajo que te dejaba— alagaba la unicornio cuando el dragón hacia todo el solo

—No digas eso Twilight, me acostumbre a los quehaceres del hogar con ayuda de mama— se sonrojaba por el cumplido.

En ese momento el techo es destruido por el vuelo de una pegaso de pelaje azul y crin multicolor.

—Rainbow— se limitó a decir la unicornio molesta.

—Lo siento Twi pero hay algo grave está ocurriendo cerca del bosque, el pueblo quiere echar a los dragones.

—Esto está mal, muy mal.

Los tres salieron corriendo hasta llegar a las afueras del Bosque donde Fluttershy usando la mirada tenía no solo a los dragones jovenes sino también a los ponis a raya de no hacer alguna locura.

Al llegar al punto en conflicto, se podía ver a ambos bandos asustados por la ira de la pegaso amarilla.

—Rainbow, dijiste que había conflicto entre dragones y ponis— comento Spike.

—Pues sí, no pensé que Fluttershy los tendría a raya con su habilidad.

Applejack al ver que sus amigas llegaron las puso al corriente.

—Entonces esto es obra de los jovenes.

—Así es, y esos dragones adolescentes son peores que toro en rodeo.

La unicornio intento razonar con los dragones y ponis al igual que Spike pero ninguno cedia en su demanda, hasta que tres figuras aparecieron y eran los trillizos quienes intervinieron.

—Por favor, no sean descarados, recuerden las enseñanzas de nuestra diosa— hablo Minerva seriamente.

Los trillizos calmaron a los dragones y estos se alejaron como los ponis

—Amigos— saludaron Twilight y Spkike.

—Es bueno ver que sigues bien— se alegró Neptuno.

—Desde que Arquímedes tomo el trono muchos dragones prefirieron dejar el reino— agrego Minerva.

—Ese maldito traidor— decía Urano con rabia.

—Tranquilo hermano, también queremos un mejor mañana para nuestra raza— tranquilizaba Minverva.

En eso el padre Wang apareció.


Bueno, lo que queria hacer era una locura, y era hacer el one-shot más largo, de 21,000 palabras, pero weno, no ocurrio, tambien queria incertar algunas canciones de metal simfonico, ya que se me hacian perfectas para este tipo de cosas, pero de una que si me encanto y que me hubiera gustado escribir era una escena donde Minerva llega a una capilla abandonada de la diosa Lunarian donde la dragona cantaria Sacred and Wild del grupo Powerwolf, pero esta seria un cover de la banda Epica, incluso esta en youtube.