Convencerla no iba hacer un trabajo fácil para él, pero Dipper se aseguraba a sí mismo que Cloe podía ser una mujer buena, con bondad y que en serio podría ayudarlo. Sólo tenía que convencerla de alguna manera conmovedora y creíble para que en ella naciera la voluntad de ayudar a esé castaño.

La mujer trago en grueso, estaba preparada por si aquel joven le insistía en que lo ayudará a escapar, sus amos le habían dicho que ignorará cualquier cosa que dijera.

- Sí te ayudo, ellos me- ella fue interrumpida por la voz del más joven quien reflejaba esperanza en sus ojos.

- Puedemos ingeniar una forma para que ellos no se den cuenta que tú me ayudaste. Qué de alguna forma crean que yo logre escapar sin tu ayuda. - se apresuró a decir, de una u otra forma quería su ayuda, si o si.

-Quizás podría funcionar pero... No estoy segura, mi trabajo aquí es sólo de una sirvienta. -aclaró la mujer no muy convencida de lo que le decía aquel joven. El miedo de imaginar lo que los Cipher le harían por tal acción la hacía cobarde, lo admitía.

-Por favor Cloe, ¿Sabes lo qué yo siento al estar lejos de mi familia? ¡Me secuestraron sólo por que se les dio la gana! ¿Puedes por lo menos tratar de comprender me? - sus orbes se volvieron cristalinos, reflejando sus emociones tan desbordantes mientras una de sus manos arrugaba una parte de su camisa en esa zona dónde ésta su corazón(manga corta de tela color turquesa, dato extra: esa cómo otras prendas fueron compradas por los gemelos en liver pool) . Él rogaba... Rogaba por volver de nuevo con su familia. Al saber que no conseguiría convencer a los rubios en dejarlo salir, buscaba otra forma para escapar de lo que sospechaba, podría ser una cabaña.

Las manos de ella temblaban, por primera vez desde que trabaja ahí empezó a mostrar nervios e inseguridad. Pero en su mirada había una pizca de bondad, aquella que podría utilizar para, tal vez, ayudar al Pines.

Sigo pensando que en ocasiones cómo estas, los humanos son tan estúpidos por hacerse ilusiones tan rápido y que por algunas palabras intercambiadas, ya confíen en aquel que ésta a su lado.

-Bien. Si te ayudo tienes que esperar el momento indicado para que ellos no sospechen que te ayude.

-¡Gracias! -sonrió agradecido. Estuvo a punto de lanzarse a ella para darle una abrazo. Aunque algo le decía que por el momento... Debía mantener un espacio.

-En la noche estaría bien. Mejor, en la madrugada. Pero... ¿Cómo harías para que ellos no se den cuenta? ¿Cómo saldrías de aquí exactamente?

-Lo estuve pensando y... Sólo necesito una copia de la llave que te dieron. Con eso es suficiente.

- En ese caso, esta bien... Tendrás que esperar hasta mañana al medio día cuando ellos no estén. Por lo que sé... A esa hora estarán muy lejos de aquí. Ahí podré darte la llave.

-Bien, en verdad, muchas gracias.

-Ni que lo digas joven, tratare de despejar mi mente para no actuar diferente ante ellos.- soltó un suspiro mientras se probaba a ella misma para cumplirle al Pines.

-Sí... Tienes razón.

Antes de que algunos de ellos digera algo más, la sirvienta salió de la habitación en silencio mientras ponía su mente en blanco, despejando cualquier pensamiento para no andar nerviosa volviendo a ésa expresión tan natural y común en ella.

Las cosas para él le funcionaron demasiado fácil. Incluso empezaba a sospechar. Pensando en que quizás ella le engaño y ahora mismo se lo contaría a los gemelos. Cloe no podría ser tan mala... ¿Verdad? Él no lo sabía pero si dudaba.

Dipper también trataría no actuar tan sospechoso, no le agradaría que ellos lo descubran. Y se podría decir que por ahora necesitaba su confianza.

Se acostó en la cama esperando a que el sueño le venciera. Y fue casi tan rápido que en pocos minutos había quedado completamente dormido.

Bill y Will eliminaba cualquier sospecha o evidencia que los mostrará o delataría a ellos como posibles sospechosos del secuestro de Dipper Pines. Lo cuál ambos estaban casi cien por ciento asegurados, después de todo, en aquella noche, tenían la cuartada perfecta pues habían ido a visitar a la madre de su castaño, y al poco rato se enteraron sobre que Dipper no llegaba a casa. Ellos mismos se ofrecieron a ayudarlos para buscar al joven en toda la noche casi hasta el amanecer.

Era obvio que los dos en verdad no lo secuestraron pero si alguien muy cercano a los gemelos. Con el único motivo de compartir un poco de tiempo a solas con el castaño y que ellos cumplieran parte del trato. Yo pasaba por ahí esa noche, después de todo, logró enterarme de muchas de las cosas que suceden en el mundo.

Y en otros.

Ahora ellos, decían que seguirían buscando e investigando el paradero del joven Pines, todos creían en los gemelos, por que ellos sabían actuar muy bien. Pero quien imaginaría que Mason, mejor conocido como el apodo de Dipper por su marca de nacimiento, en realidad estuviera en ese lugar donde sólo ellos y ella sabían su paradero.

Nadie sospechaba.

Y eso era lo divertido.

Ambos fueron a la habitación dónde sabían dormía su amado ángel.

-"Algún día él volverá amarnos."-

-"Eso espero Bill"-

Hablaron entre sus pensamientos, otra cosa que habían desarollado durante esos años.

En la mente de Dipper, que era la única a la cuál no podían leer. Su sueño se basaba en recuerdos del pasado. Aquellos llenos de un sentimiento nostálgico.

"Duerme con nostros"

Soñaba cuándo los gemelos Cipher le pedían que durmiera con ellos. Dipper solía preguntarse si aquella vez donde tuvo el accidente y quedo en tal estado, si eso jamás hubiera sucedido, ¿Cómo se habrían desarollado las cosas con los gemelos? Probablemente la partida era inevitable.

Despertó al sentir mucho movimiento en la cama sin mencionar las voces de ellos hablando sobre quién sabe qué.

Sus ojos lo primero que pudieron observar era el rostro de Bill quien sonreía de esa manera que te hacía dudar si aquel chico era un sociopata. Desvío la mirada para encontrarse ahora con los ojos azules electrisantes de Will.

-¿Qué quieren? -se atrevió a preguntar esperando una respuesta y no sólo las penetrantes miradas de los rubios. Lo hacían sentir cómo una presa en medio de dos depredadores.

- Oh, venimos para enseñarte algo.- Hablo Bill que se acomodó en la cama cruzado de piernas frente a él y su gemelo se sentó en la orilla de la cama igual muy cerca de ambos. Ambos llevaban puesta ropa casual pero de cierta forma llamativa y moderna. Mientras que Dipper una pijama curiosamente de pinos de colores pero el resto de un blanco puro.

-¿Qué cosa? -preguntó con obviedad. Vagamente recordó sobre su platica con esa mujer lo cuál lo ánimo un poco decidiendo cambiar su humor ante ellos.

-"Después de todo, ellos siguen siendo humanos. Aún puedo tratar de llevarme bien con ellos. Fui su niñero ha sí que ése cariño que les he guardado no ha cambiado. Puedo... Llevarme bien con ellos hasta que salga de aquí."-

Después de ese último pensamiento vio cómo Bill le mostraba una clase de álbum de fotos. Ahora que se fijaba muy bien y de cerca, Bill cargaba un anillo en su dedo anular al igual que Will.

-"Esos anillos son..."

-¿Un álbum de fotos? - preguntó curioso pero en el fondo incrédulo sin entender mucho por que ellos parecían tan contentos en enseñarles aquello.

Sus cejas se juntaban cuándo se molestaba, frunciendo el ceño.

-"Tierno."- pensaron ambos y sé notaba en sus miradas. La pijama y el pelo revuelto castaño sólo subían puntos para su adorable aspecto.

-Mira... Es especial. - comentó el menor de los Cipher sonriendo dulcemente.

-Recordarás esos tiempos...

El cuadernillo mostraba fotografías de aquellos días en que Dipper trabajaba en esa mansión, el Pines comenzaba a irritarle un poco tener que tocar ése tema estando con ellos en esa situación, sus ojos reflejaba lo tedioso que era. Había más fotos de lo que él recodarba.

El día de Halloween, navidad, en la antigua secundaria de ellos y muchas sacadas sin que el Pines supiera que le habían tomado. Cómo una dónde él yacía dormido profundamente en pijama de estampados de ovejas. Dipper apostaba que se la habían sacado las primeras semenas que empezó con su deber de cuidarlos, el castaño vagamente recordaba que en esos días era muy amable y atento con ellos, después de otras semanas empezó hacer más frío y estricto aunque al final les tomó un profundo cariño y preocupación por su futuro. Y él quisiera tener la habilidad de viajar en el tiempo para ir al pasado y de alguna forma cambiar la manera de pensar de los gemelos, quizás evitando ése accidente.

No tenía lo que yo sí desde los sucesos donde se exparcieron las gemas.

Bill empezó a lanzar le bromas y coqueteos que, aunque resultarán fallidos, a Dipper le daba mucha gracia, Will en cambio daba o añadía sus opiniones cursis y comprensivas que agradaban al más bajo de los tres.

Divertirse no estaba mal, siempre cuando no haya nada que pueda arruinar esa diversión.

Entre algunas risas y pucheros por algún berrinche, el Pines olvido por unos momentos el error que estaban cometiendo ellos dos, puesto secuestrarlo fue la más grande estupidez que pudieron haber hecho. Y sintió de nuevo (algo que ya me parecía muy repetitivo pero así son los humanos) ése sentimiento de nostalgia, puesto la actitud de los gemelos podría ser tan infantil y caprichosa apesar de ya tener la mayoría de edad.

Aunque por otro momento volvió a sentir tristeza, los rubios se percataron de cómo sus ojos chocolate miel se opacaron, perdieron ese dichoso brillo único que tanto amaban de él. Para ellos era fácil saber cuando el castaño cambiaba de humor.

-¿Ocurre algo Dipper? - preguntó el oji azul.

-Ocurre... Que todo ésta mal... Por que yo... No puedo odiarlos ya que los quiero y extrañe mucho... Pero tampoco puedo seguir soportando que me tengan aquí. - admitió decaído. Noté cómo dicha faceta entristecía a los mayores.

Hubo un silencio donde ellos se discutían mentalmente que podían hacer para ver a su Dipper feliz. Por que para ellos, Dipper Pines es su todo.

-Así que díganme... - continuó hablando, alzó de nuevo su mirada para mirarlos fijamente con esos ojos tan decididos, los gemelos juraban perderse en aquellos orbes tan intensos. Que al perderse en ellos viajarán a diferentes universos, conocer toda clase de estrellas y constelaciones. Oh vaya, que sus ojos les causaba ése revoltijo de emociones.- Que debo hacer para que me dejen salir de aquí. ¿Qué rompa con mi novia? ¿Qué guarde silencio sobre mis secuestradores o cualquier otro dato que pueda delatarlos? ¿Qué finja que nada de ésto sucedio y perdonarlos cómo si nada? - lanzó esas preguntas en tono tan serio que sorprendió a ambos. Con detenimiento analizando cada palabra del portador de la osa mayor.

-Dipper. - dijo Will igual de serio, queriendo parar a Dipper de cualquier otra cosa que podría mencionar. No sólo él, también su hermano se percataba de cómo las manos del mencionado temblaban. ¿Nervios quizás? Aunque su mirada estaba llena de determinación.

-Por qué si es así yo... Haré que- calló al instante al sentir el dedo índice de uno de esos locos sobre sus labios. Una seña de que guardará silencio por unos momentos.

-Lo único que ambos queremos es...

-Qué te cases con nosotros. - concluyó Will con esa mirada chispeante. Por un momento Dipper sintió que algo se removía en su pecho y no sabía exactamente qué. La actitud de Bill más las palabras de Will lo llegaban a conmover. Y pensaba que quizás... La oportunidad de que entrarán a su corazón con otra intención hubiera sido posible si ellos no lo hubieran secuestrado.

-Por qué lo prometiste. Por favor pino, no queremos que te alejes de nosotros. -su dedo recorrió su nariz que tenía un color rojizo que en vez de verse extraño, para ellos era sumamente tierno sin agregar hermoso. Luego paso a apretar una de sus suaves mejillas.

-Ahora que tenemos la edad, la fuerza y el dinero para protegerte podemos- continúo pero ésta vez, Bill fue interrumpido por el más bajo de ahí. Quién había apartado con nada de delicadeza ése tacto.

-¿¡Dinero!? ¿Acaso eso importa? ¿Creen qué yo los quería por su dinero? ¿Qué para amar eso es necesario?...

-No, y tú nos hiciste aprender eso. - agregó el menor de los gemelos apenas sosteniendo la mirada del Pines. Por que ver esos ojos y ese gesto en él... Lograban bloquear sus sentidos o cohibirse. A veces podían, ambos, ser capaces de controlarlo con una sola de sus miradas, pero otras veces era él quien con un gesto o palabra los bloqueaba en sus acciones antes pensadas.

-"Pasivo que se respeta eh."- su pensamiento no sabría decir si me provoco gracia o estrañez.

-Sólo queremos que no te falte nada. Absolutamente nada. - añadió ahora el de tez bronceada. Una característica para lograr diferenciarlo de su gemelo.

El tono de piel del que considero más un psicópata por los acontecimientos que pronto sucederán, (sin mencionar que secuestro a su ex niñero con ayuda de su hermano Will, antes un teñido de pelo azul) era un color ligeramente más moreno, la palabra indica es precisamente bronceado. Se notaba que pasaba mucho tiempo en sol por diversas razones pero su tono piel adquirió cierto "atractivo" por que atraía a muchas personas del sexo contrario. Mientras que Will poseía la piel de un tono pálido, realmente blanco como los copos de nieve. Ahora, regresando con la conversación actual que apenas me interesaba:

- Lo único que les pido es que me regresen con mi familia. - pidió Dipper calmando su voz.

-"Acaso no ha entendido que somos tu familia... Dipper"-

-¿Tanto lo deseas? - preguntó Will dolido por la única razón de que Dipper prefiera más otras personas que a ellos dos. A mí parecer una tontería.

-Prometenos que harás oficial nuestro compromiso con tus familiares y amigos aparte de que romperas con ella.

-...Esta bien. - acepto después de un breve silencio.

Quizás ellos no lo habían notado por que no podían entrar a la mente de su castaño, pero yo sabía perfectamente que Dipper les estaba volviendo a mentir. Lo único que quería el Pines era regresar con su familia y la novia, no iba a romper con ella. Además que haría todo lo posible para denunciarlos. Sólo les estaba engañando y utilizando.

"-¿Yo malo? No me importa serlo. Lo hago por su bien. Además los visitaré en prisión.-" pensó el chico aunque también temía que los gemelos por ser millonarios podrían comprar a los policías, abogados y jueces. No, tenía confianza en que la justicia no se dejaría llevar por sucio dinero.

De cuquier manera, ya sea por ayuda de Cloe o de los Cipher, al fin saldría de ahí, de cualquiera de las dos formas, será libre y diría la verdad. No tendría compasión por que detestaba que los caprichos de esos rubios se cumplieran. En eso le daba la razón. Él mismo creía que era un capricho.

-Prometelo pino.

-Lo... Prometo. Y-Yo m-me casaré y viviré ustedes. - sonrió tan hipócrita. Sí, dentro suyo un pensamiento le decía que no debía mentir les más de lo que ya había hecho.

No hacerles más daño. Pero de nuevo... También estaba esa voz que le susurraba comprensiva y suavidad que debía hacer todo lo necesario para regresar con aquellos que de verdad lo querían, su verdadera familia de sangre y su... novia. Tan fácil que es convencerlos con unas palabras que lo dejen pensativo.

-Perfecto. - sentenció Bill sonriendo victorioso cómo si su maestro más odiado haya sido despedido. - En tres días regresarás con ellos, necesitamos organizar todo aparte de darles una excusa de como te encontramos. Por suerte cualquier cosa que les digamos nos creerán, somos los Cipher por algo.

-M-Me parece bien. - dijo Dipper con la voz algo temblorosa pero para suerte suya, ninguno de los dos notó su mentira.

-"Nada está bien."- pensó reprimiendo un quejido. Con la mirada en sus pies.

Sintió como era rodeado por ambos, "protegiéndolo". El castaño no dijo nada y tampoco hizo nada. Sólo permaneció quieto y calmado, aunque por dentro la adrenalina lo envolvía por el pensamiento de que al fin saldría de ese lugar. De esas paredes con colores opacos según él. Sólo tenía que aguantar un poco más, seguir fingiendo para después salir y mandarlos a la mierda. Tenía planeado contárselo a Cloe en un momento oportuno.

Así paso lo que sería una larga noche que no terminaba ahí.

En algún momento ellos salieron para atender alguna llamada de afuera, fue cuándo el Pines se enteró que al menos había cobertura.

Pero ningún aparato que le sirviera para comunicarse con alguien de afuera, e intuía que la azabache tampoco había de tener uno o al menos ellos no se lo permitían.

Sus pensamientos eran los mismos. Suponiendo que llegará albergar verdaderos sentimientos amorosos, SUPONGAMOS ya que el sabía que no era así pero basándonos en una suposición; no podría casarse con ellos dos.

Por que un matrimonio se conforma por dos personas, no por tres. El problema no era que fueran del mismo sexo, o que sintiera amor por sus secuestradores (suponiendo, claro), si no que son tres chicos. No existe un matrimonio conformado por tres personas, era absurdo, (o al menos él no conocía alguno). Debía escoger a uno de ellos y le parecía increíble que ningúno de los dos se pelearán por ver quién era mejor, quien debía ser el centro de atención y ganará por completo su amor, no, ellos lo compartían sin problema alguno cosa que lo intrigaba y admiraba su "hermandad" extraña por llegar tan lejos. Incoherente el hecho de que todavía querían que los amará a ambos, no a uno, a los dos.

-"Creo que siempre fue así."- recordó de nuevo esos momentos en que él cuidaba de ellos. Melancolía ahora sentía.

Aunque aquello de que los gemelos pelearán o se pusieran muy celosos por compartirlo hasta llegar al extremo de querer matar al otro... Yo podía crear esa situación que me parecería muy interesente.

Gracias Mason.

Después de bañarse y ponerse una pijama con estampados de ¿ovejas?, para acomodarse en esa enorme cama pero admitía que una de las más cómodas, respiro hondo para cerrar sus párpados y consiliar el sueño. Sabía que mañana ellos partiríapartirán de nuevo para seguir con su fachada de 'inocentes'. Pensó que el lugar donde lo tenían encarcelado ha de estar cerca de California. Quizás fuera de la ciudad pero cerca de ésta. Todo le era tan confuso y sublime y lo único que le confortaba era que pronto sería libre. Ellos estaban doce horas fuera de la choza y rara vez llegaban antes. Se preguntaba en su mente ¿Cuánto tiempo es que llevo aquí? Hm, Diría que dos semanas. Nunca se interesó en preguntar con más detalles que hacían exatamente fuera del lugar.

Escuchó unos pasos y la puerta de la habitación abrise, abrió los ojos un poco temoroso para verlos a ellos. Se quitaban la camisa de mangas largas y sus pantalones además de los zapatos, sólo en boxers. Sintió sus mejillas arder y una presión en su pecho. Ahora que lo pienso mejor, durante todos estos años se ma ha hecho realmente fácil saber lo que sienten y piensan los humanos y algunos otros seres. Supongo que la costumbre de ver esas expresiones y analizar las me parece pan comido.

-¿Te gusta lo que ves? - más que una pregunta sonó como una afirmación con lujuria de sobra y mirando con recelo al menor, su gemelo sólo sonrió lascivo.

Las mejillas del Pines intensificaron su sonrojo, abrió su boca para según decir algo pero parecía que su voz estaba trabada. Por lo que optó en desviar la mirada y no decir nada. Comportamiento gracioso para ellos a lo cual se acercaron a la recamara pero sin sentarse o acostarse.

-Al menos tu madre ya nos acepto. - comentó el de pelo más corto.

-¿Qué?

-Ya sabes, cuando nos cuidabas y ella en navidad vino a la mansión, le dijimos sobre que queríamos casarnos contigo. - informó Will serenamente.

-Y digo que estaría bien. La aprobación de la suegra siempre cuenta ¿no? - alargó su sonrisa.

-Oh, eso... Supongo que sí. - sonrió tímido y ligeramente nervioso.

-"Ella creía que era un juego. No pensaba que en realidad se casarían conmigo. ¿Por qué siempre tienen que interpretar ciertas cosas de otra forma que no es?"- pensó. Ahora culpandose por cada mentira que añadía a la lista. Pero Dipper esperaba que un Dios le ayudará y que todo saliera bien. Por que su vida no debe acabar mal, al menos no con esos gemelos locos junto a él.

Pero si estoy aquí... Nada estará bien.

Que lástima me das Mason.

Fin del la tercera parte.

Perdón si les llego aburrir por empezar a ser más detallado en ciertas cosas pero hay que ser torelables aparte de mejorar.

este fanfic lo escribí por ahí del 2016 o 2017. re antiguo, sólo lo paso a fanfiction para tenerlo resguardado con eso de que Wattpad anda tumbando cuentas a loco. en fin, ojalá les guste nuevo público (?