No me tomó más de dos minutos cambiarme y prepararme una muda de ropa y un traje para la constructora mañana dentro de un bolso, a quien quería engañar? No iba a sobrevivir sin Alice, mucho menos después de toda la cantidad de mentiras que le había dicho en 5 minutos. Sino iba hoy a buscarla, no dudaba que mañana luego de la constructora fuera a buscarla. Metí dentro del bolso el chocolate que le había comprado y que no había podido darle.
-Rosalie!- grite saliendo de mi cuarto
-en la cocina!-respondió
-me voy donde Alice- respondí de igual modo buscando las llaves del auto- has visto las llaves de mi auto?-pregunté
-estas?-pregunto Emmett con una sonrisa moviendo mis llaves entre sus dedos
-si esas- asentí. Las atrape con mis manos cuando me las aventó
-volvé a hacerla llorar y no te la perdono tan fácil- me amenazó
-no tenemos ni idea que ocurrió, pero que no vuelva a ocurrir- pidió rose.
-tranquilos, ya aprendí- asentí
-ten- dijo Emm una tarjeta magnética- es la tarjeta del estacionamiento, usa mi lugar, es la 10- dijo
-de acuerdo, nos vemos- dije saliendo del departamento. Bajé lo más rápido que pude dejando el bolso en el asiento de atrás. Arranque y fui rumbo a la mujer de mi vida.
Estacione el auto en el lugar de Emmett y subí por el ascensor hasta el piso de Alice, una vez delante de su puerta respire hondo un par de veces antes de tocar.
No pude reprimir una sonrisa cuando la vi abrirme, estaba usando unos shorcitos y una playera mía. Su cara no emitió emoción alguna, se apartó dejándome pasar. Solté en bolso en el suelo y me gire para verla. Ella estaba recargada en la puerta cerrada.
Me acerque a ella despacio y acaricie su mejilla con suavidad, cerró los ojos recargándose en mi caricia. Recargue mi frente en la suya.
-no abras los ojos hasta que te diga- pedí en un susurro. Asintió. Hice lo mismo que ella hizo conmigo esta tarde, bese su frente, sus parpados y todo su rostro dejando por ultimo sus preciosos labios- no sabes lo arrepentido que estoy de todo lo que dije está a tarde Alice, sé que te lastime, y lo siento, lo siento muchísimo, creí que estaba haciendo algo bueno. Porque te pansas que no tomo nada nada cuando conduzco?-pregunté- siento que voy a ser el responsable de muchos más accidentes, se lo que estás pensando, que es imposible saberlo, pero no puedo evitarlo Alice. Y el sábado… como hago para estar delante de tus padres sin que se den cuenta de cómo te miro? Como voy a hacer cuando deba usar una remera manga corta delante de ellos? Como hago cada vez que quiero besarte y no parar jamás, sino me animo ni a que me toques Alice?-insistí- es mucho, mucho lo que siento, mucho, mucho lo que te amo y aun así Alice, no encuentro forma de tener suficiente de ti pero tampoco de compatibilizar eso con las limitaciones que tengo y contra las cuales no puedo- confesé y esperé que hablara pero no lo hizo- ya puedes hablar- susurre cuando entendí porque no hacía nada.
Sin abrir los ojos se acercó a mí y me beso, profundizo el beso y se pegó más a mí. Me obligue a no alejarme y la apreté a mi desde la cintura. Sentí sus manos acariciar mis mejillas, pero no parecía tener intenciones de moverlas de allí. Metí mis manos por debajo de la remera y acaricie su espalda bajando mis besos por su cuello
-esta remera es mía verdad? –sonreí corriéndola para besarle los hombros
-si-suspiró- te extrañaba- respondió
-abrázame amor- pedí contra su cuello- necesito que me abraces, que me toques Ali- confesé. La sentí pasarme los brazos por el cuello y apretarme más contra ella. Suspire y deje las lágrimas salir en paz.
-sh, Jazzy, tranquilo. Estoy aquí- prometió acariciándome el pelo. No sé cuánto tiempo nos mantuve en esa posición dejando mis lágrimas salir en paz. Cuando sentí que ya había tenido el suficiente descargue me aleje y la bese en los labios.
-te amo Alice Cullen-susurré mientras ella me secaba las mejillas
-lo se Jazzy- me sonrió- también te amo- aseguró- ven- dijo llevándome al sillón de la sala. Me senté allí y la tome de los muslos para sentarla a horcajadas mío.
-podemos quedarnos así?-pregunté temeroso de que la incomodara la posición
-toda la vida- sonrió besándome. Suspire feliz y apoye mi mejilla sobre la parte superior de uno de sus senos.
-me perdonas?-pregunté acariciando su cintura por debajo de la remera.
-no hay nada que perdonar, te lo dije hoy antes de irme Jazz- me recordó
-lo se Ali, pero aun así dije cosas horribles- murmuré- nunca voy a cansarme de lo que haces Alice, de tus preciosos berrinchitos, de tus pucheros, Alice amo eso, me ha enamorado perdidamente eso - confesé-que me abraces solo cuando estamos solos sabiendo que es la única forma de que me sienta realmente cómodo, tomando mi mano o sonriéndome cuando estamos con más gente sabiendo que entiendo eso y que con eso soy feliz, porque soy feliz contigo Alice, como nunca lo he sido. Como jamás lo he sido, ni siquiera cuando creía tener a la mejor novia del mundo Alice-
-no te hagas más daño- murmuro acariciando mi cabello- ya entendí que me amas y estas arrepentido Jazz, lo supe desde el primer momento, no quiero que sigas hablando así- pidió.
-puedo quedarme esta noche?-pregunté viéndola a los ojos
-por supuesto que si Jazzy- me sonrió con su habitual alegría- podemos preparar el cuarto de al lado si queres- propuso
-no, bueno, si queres sí, pero yo decía de… dormir contigo-susurré avergonzado- pero entiendo que no quieras, está bien s- me corto con un beso
-Claro que quiero dormir contigo Jazzy, pensaba en que no estés tu incomodo por tenerme tan cerca, por eso lo decía- sonrió
-Alice… olvídate todo lo que dije esta tarde- pedí besándole la nariz- me encanta estar cerca de ti, es cierto que aún me cuesta no tensarme cuando me tocas pero…-dude- las ganas que tengo de que me sigas abrazando y pongas toda tu paciencia en no incomodarme, me encanta Alice- sonreí
-si? De verdad?- preguntó
-claro que si Alice- asentí y recargue mi espalda en el sillón cerrando los ojos.- tócame Alice- pedí
-Jazz, no hace falta que- la corté
-por favor Alice, esta tarde entendí algo realmente grande con todo lo que pasó. Tócame-
Se acercó a mí y beso mis majillas bajando por mi cuello. Sentí sus manos acariciarme los brazos por encima de la camisa, no pude evitar tensarme cuando me acaricio el pecho, la sentí dudar.
-estoy bien Alice- prometí acariciando sus muslos con suavidad-podes seguir-
-no quiero hacerte daño- murmuró
-no vas a hacerme daño amor- respondí viéndola- está todo bien- prometí. Se acercó a besarme los labios. Volví a dejar mis ojos cerrados cuando inicio de nuevo sus caricias. Suspire acariciando su piel con la misma suavidad que me acariciaba ella.
Sentí sus dedos acariciando con mucha más suavidad donde terminaba mi camisa. Me estremecí y detuvo sus caricias sin alejarse de mi piel, cuando noto que me recompuse siguió. Sonreí.
-todo bien?-preguntó
-si- susurré- me sueltas los puños de la camisa?-pedí.
-por supuesto Jazzy- respondió alegre. Reí. No me animaba a abrir los ojos.
Me soltó un puño y acaricio la piel que dejaba ver, luego hizo lo mismo con el otro puño y me acaricio también.
-crees que… te de impresión verme?-pregunte cuando volvió a acariciar mi pecho con una mano mientras la otra acariciaba uno de mis brazos por debajo de la camisa.
-nop, eres hermoso, y estas marcas no son más que la muestra de lo mucho que proteges a los que amas- respondió. Me mordí el labio.
-solta… solta un par, un par de botones, de arriba-a- trastabille pidiéndoselo.
-tranquilo Jazz- susurro besándome los labios. Sentí sus dedos desabrochar dos de los botones de mi camisa. Dejo su frente apoyada en la mía mientras comenzaba a acariciarme directo sobre la piel.-estas bien?-preguntó. Asentí. Beso mi mejilla y se alejó. Retuve la respiración. Sentí sus dedos temblar contra mi piel
-si te impresiona…-comencé a hablar pero me quede mudo al sentir sus labios en mi pecho.-a-Ali-es- suspire
-te incomoda?-habló contra mi pecho, sentí su aliento acariciarme-
-no- respondí. La sentí soltar el resto de los botones de camisa. Se removió de encima mío para besar la totalidad de mis cicatrices. Nunca me había sentido tan amado y aceptado desde que había tenido el accidente, probablemente Rose era la única que me aceptaba de esta forma y no solía dejarla verme sin camisa.
Abrí los ojos lentamente y vi a Alice con los ojos cerrados besando un conjunto de cicatrices que tenía sobre el abdomen.
-Al- la llame viéndola. Me miro y me sonrió. Me incline y la bese atrayéndola a mi pecho en un abrazo. Volvió a quedar a horcajadas mío. La besé como había querido besarla desde el primer día y nunca me había animado. La pasión me desbordo completamente quedando ambos recostados en el sillón con ella debajo de mí. Acarició mi espalda, me helé cuando sintió la gran y horrible cicatriz que había en mi espalda. La peor de todas.
-tranquilo Jazz- murmuró contra mis labios cuando deje de moverlos- no pasa nada- prometió acariciándola. Esa la única cicatriz que además de verse tenía una textura diferente.
-es la peor- respondí enterando el rostro en su cuello
-me dejas besarla?-preguntó. Negué sin encontrar mi voz- de acuerdo, otro día- aceptó. Volví a besarla y ella siguió acariciando mi espalda con suavidad dándole especial atención a esa cicatriz.
-vamos a dormir?-pregunté. –no estoy especialmente incomodo con esto pero… me es raro estar así- confesé- prometo que… voy a empezar a acostumbrarme a que me toques, pero tampoco me pidas tanto hoy- pedí.
-lo q quieras Jazz- sonrió soltándome. Me levante y tire de su mano para levantarla del sillón también. Me cerré la camisa con rapidez- ei- me llamo tomándome de las mejillas- todo bien?-
-si- sonreí levemente- todo bien mi amor- la besé.
-vamos a poder con esto, vamos a poder con todo- prometió con una sonrisa
-si me sonreís así debo creerte Alice- reí abrazándola
-por supuesto, porque te amo, y nada más que eso importa. Está bien sino queres andar sin remera delante de más personas, no interesa si mis padres notan que hay algo más entre nosotros Jazz. Tenes tu propio ritmo, tenemos nuestro propio ritmo y nuestra propia forma de hacer las cosas, y para mí eso está muy bien- me sonrió. Sonreí levemente y me acerque a besarla.
-te amo- murmuré
-también te amo- dijo y comencé a tirar de ella hacia la habitación- espera Jazz- rió
-que tengo que esperar? Me quiero acostar contigo- dije – yo, bueno, no literal, o bueno sí. Solo acostarnos pero ya sabes, de acostados dormir- hable rápido patéticamente. Alice se carcajeó.
-ya entendí Jazz- rió- pero estaba preparando unos emparedados para cenar, además pansas dormir con el jean? Para que trajiste ese bolso que tiraste en la entrada?-pregunto riendo. Mire el bolso, a Alice, de nuevo el bolso y por ultimo a Alice.
-bien, tu ganas- asentí. Rió.
-vamos, vamos a comer algo- dijo yendo a buscar el bolso. Lo puso sobre el sillón- luego podemos irnos a la cama- me sonrió cuando me acerque a ella. La bese y tire de su mano hasta la cocina-bien, ahora preparo para ti- me sonrió
-Ali… no tengo demasiada hambre- dije
-almorzaste?-preguntó
-no, bueno, con todo lo que paso no tenía ganas asique…-murmure
-entonces ahora vas a cenar- aseguró. Asentí con un suspiro. Busco un par de cosas en la heladera y volvió a la encimera. Sonreí y me acerque a ella abrazándola por la espalda
-necesitas ayuda?-pegunté besándole el cuello.
-no, prefiero que te quedes como estas- rió
-segura?-pregunté mordiéndola suavemente.
-si- suspiro estremeciéndose
-mmm-murmuré- tenes la piel más deliciosa que probé en la vida Alice-
-Jazzy- murmuró apretándose más contra mi pecho.
-te gusta?-pregunte deslizando una mano a si estomago por debajo de la mi playera.
-mucho- susurró cuando comencé a acariciar su piel. La vi apretar las manos entra la encimera
-me alegró- respondí apretándome más contra ella.
-Jasper!- gimió cuando arañe ligeramente su piel. Soltó lo que estaba haciendo y llevo sus manos a mi pelo pasándolas por detrás de mi cuello.- quédate así- suplico meciéndose contra mí.
-Ali… si seguís así no voy a poder controlar las reacciones que va a tener mi cuerpo- le advertí cuando sabía que era cuestión de segundos para ponerme erecto. Empezaba a sentirme excitado.
-no me molestaría, quiero que te quedes así- pidió. Asentí escondiendo el rostro en su cuello y la apreté más contra mí por la cintura meciéndonos juntos.
-increíble-suspiro cuando sintió mi miembro empezar a endurecerse contra ella
-vas a volverme loco Alice- confesé- y tus hermanos van a matarme- reí corriendo la playera para besarle los hombros- no estas usando sostén?- gemí
-no- murmuro apoyando una de sus manos en una de las mías dirigiéndola hacia su pecho.-Jazz- suspiro cuando le rodee el pecho
-que suaves- murmuré llevando la otra también para envolverlos completamente
-son pequeños- murmuró avergonzada
-son preciosos- corregí apretando ligeramente los pezones. Soltó un gritito.-estas bien?-pregunté temeroso de haberle hecho daño
-si-i- tartamudeo- nunca nadie me toco así- confeso.
-es todo un placer mi amor ser el primero en tenerte así- susurre en su oído mordiéndole el lóbulo. Gimió- te gusta?-pregunte volviendo a apretar sus pezones.
-mucho!- casi grito- no pares- pidió.
-tranquila bebé- murmuré besándole nuevamente el cuello- vamos a seguir tanto como tú quieras- asentí.
-no soy una bebé- gruño. Reí.
-entonces yo puedo ser el bebé- asentí retorciendo sus pezones con suavidad entre mis dedos- porque tus pechos se han convertido en mi lugar favorito de tu cuerpo- aseguré
-Jazz- gimió. Gemí apretándome contra ella dejándola sentir aún más como me tenía. Se giró para verme de frente y me beso tomándome de la nuca. Me miro a los ojos y alzo los brazos. La volví a besar mientras empezaba a alzar la remera acariciándola en el proceso. La avente a nuestros pies y volví a besarla. Metió sus manos debajo de mi remera y me acaricio.
-no vayas a quitarla- pedí contra sus labios. Asintió.
-creo que eras un bebé- sonrió. Me aleje de ella para mirarla.- ves que son pequeños?-murmuro mirando el suelo. Le alce del mentón el rostro para ver a los ojos.
-me fascinan- asegure besándola. Baje en un camino de besos hasta sus pechos dándome el tiempo para besarlos lamerlos e incluso morderlos con suavidad, alrededor de sus pezones, haciéndola gemir constantemente. Atrapé sus pezones entre mis labios y juguetee con ellos dentro de mi boca.
-Jasper!- gimió tomándome de la nuca pegándome más a ella. La tome de los muslos y la alcé. De inmediato rodeo mi cintura con sus piernas mientras seguía besándole los pezones con suma atención
-hay que parar- dije escondiendo el rostro en su cuello lamiéndolo
-deja de… hacer eso entonces- suspiro dándome más acceso a su piel
-no puedo- reí besando la unión de sus senos. La sentí reír estranguladamente. Succione una vez más cada uno de sus pezones antes de volver a sus labios ralentizando los besos y caricias hasta llegar simples toques de labios.
-y? que tal la primer experiencia?-pregunté aun sin bajarla
-increíble, sabes porque?-preguntó con una sonrisa
-no, dime porque-
-porque te amo, me amas, y eres hermoso- sonrió
-tu eres perfecta- sonreí besándola mientras la bajaba-odio pedírtelo pero… deberías ponerte la remera- dije agachándome para tomarla, le bese el estómago desnudo haciéndola estremecer y subí en un camino de besos pasando entre sus senos hasta sus labios. Le sonreí y la ayude a colocarse la remera. Sonrió y me beso acariciándome la nuca.
-te amo Jazz- sonrió
-te amo hermosa- respondí. Me dio un último beso y se giró para seguir haciendo nuestros emparedados. Sonreí y me dispuse a ayudarla. Los llevamos a la mesa.
-que queres tomar?-me preguntó.
-tu dime, yo voy a buscar- dije dándole un beso en la frente.
-hay coca, quiero eso, si ves otra cosa que te guste agárralo- dijo
-coca está bien- asentí y fui a buscarla. La deje en la isla de la cocina.- voy por algo al bolso- dije. Fui a la sala y revolví en mi bolso buscando el chocolate, lo tome y volví a la cocina.
-que te faltaba?-preguntó mientras cerraba la gaseosa luego de servirnos.
-algo para ti- sonreí pasándole el chocolate
-oreo!- aplaudió dando un saltito en su asiento
-si- reí- lo compré hoy y no pude dártelo-
-gracias Jazzy!- sonrió viniendo a darme unos cuantos besos en los labios.
-de nada preciosa- sonreí. Luego de cenar ordenamos lo poco que habíamos ensuciado y nos fuimos al cuarto de Alice. Me cambie en el baño y nos acostamos listos para dormir. Adore la forma en que se acomodó en mis brazos nada más meternos bajos las sabanas.
-mañana vienen mis compañeros- me conto acariciándome la nuca
-lo sé- asentí.- a qué hora?-
-a las 9- respondió
-bien, yo tengo que estar a las 10 en la oficina- dije- desayunamos juntos?-
-claro que si Jazzy- sonrió- no sería una noche juntos realmente sino desayunamos juntos- rio
-ya lo creo preciosa- sonreí besándole la frente
-te amo Jazz, buenas noches- susurró acomodándose sobre mi pecho
-también te amo amor mío, que descanses- respondí besándole las mejillas. Sonrió y suspiro tranquila antes de dejarse llevar por el mundo de los sueños, no tarde demasiado en seguirla.
Al otro día sonó el despertador sacándome de mi placentero sueño, apague el despertador y sonreí suavemente cuando note a Alice acurrucarse mejor sobre mi pecho. Besé suavemente su frente y la dejé dormir un rato más en lo que me cambiaba y me dispuse a hacer el desayuno. Iba a prepararle unas tortitas de frutas, me había contado que le encantaban pero que no las comía seguido porque siempre las quemaba. Sonreí. Esa preciosa niña era mi perdición.
-buenos días- murmuró abrazándome por la espalda
-buenos días pequeña mía- sonreí acariciando sus manos con una de las mías
-que andas haciendo?-preguntó asomándose por mi costado-tortitas!- pegó un saltito aplaudiendo.
-si amor- reí
-gracias! Gracias!- pegó saltitos antes de rodeándome en cuello con los brazos
-vamos a quemarnos Ali- reí poniendo mis manos en su cintura
-me malcrías demasiado- murmuró con un puchero
-y eso que? Eres mi vida, si quiero malcriarte lo hago- sonreí inclinándome para besarla. Delineo mis labios con su lengua y le permití profundizarlo. La recargue en la encimera pegándome a ella y colé mis manos debajo de su playera, ya se había cambiado su piyama- y ahora como hago para dejar mis manos lejos de tu piel?-pregunté recargando mi frente en la suya.
-nadie te está pidiendo que lo hagas- sonrió volviéndome a besar
-tus compañeros nos van a encontrar en medio del desayuno… o algo peor- aseguré mordiéndole el cuello con suavidad. Gimió- asique recomiendo que sigamos con el desayuno- reí alejándome de ella
-eres malo- hizo un puchero. Sonreí besando su labio sobresaliente y seguí con el desayuno.
-que rico!- dijo cuándo las probo, también preparé chocolate caliente para ella y café para mí y desayunamos en la isla de la cocina. Al final como dije, sus amigos llegaron y no habíamos acabado de desayunar, Alice los atendió por el portero eléctrico y los hizo subir, se apuró a terminar su chocolate. Me sonrió y me dio un dulce beso.
-y eso porque fue?-pregunté pasando un brazo por su cintura atrayéndola a mi pecho olvidándome de que sus amigos probablemente ya estaban en el ascensor.
-es mi beso de despedida, sino queres besarme cuando te vayas delante de mis compañeros ya te di mi beso- sonrió. Reí y la atraje de la nuca para que se inclinara para besarla, yo seguía sentado.
-y si decido besarte delante ellos?-pregunté
-no me molestaría- sonrió besándome la frente cuando escuchamos que golpeaban- voy a abrirles, termina de desayunar tranquilo. Los llevo directo a la sala- dijo yéndose a abrirles.
Acabe de desayunar y guarde las tortitas que habían sobrado en un recipiente antes de lavar las tazas.
-Jazzy- me llamo Alice cuando me secaba las manos- Rose me llamo, dice que contestes tu móvil-
-sí, lo deje en el cuarto, ahora voy. Gracias- dije dándole un beso. La vi poner a hacer café.
-y? no vas?-preguntó
-sí, si- asentí. Pero no me moví.
-oye, que no te pongan nervioso- dijo acercándose a mi
-lo sé, no puedo evitarlo- suspiré. Me tomo de las mejillas y me beso
-ellos son los intrusos en este departamento, quiero que te sientas cómodo aquí amor- pidió
-eres maravillosa, te lo dije?- sonreí dándole un profundo beso. La sentí sonreír acariciándome la nuca. –me sueltas? Si no te juro que te hago el amor aquí mismo- murmuré. Sonrió ruborizada.- se me escapo eso- murmuré avergonzado. Rio.
-me encantas como no sabes jasper- confesó.
-no me tientes Alice-dije dándole un último beso en el cuello- me voy a llamar a Rose- dije. Asintió con un último beso.
-te espero aquí luego de la constructora- me sonrió. Asentí antes de salir de la cocina.
-buenos días chicos- saludé pasando por la sala
-buenos días- contestaron algunos. Seguí mi camino hacia el cuarto de Alice. Tenía 5 llamadas perdidas de Rose. La llamé.
-hola jasper- me saludó cuando atendió.
-hola rose, que ocurre?-
-quería saber cómo habían ido entre tú y Alice las cosas, no quise joder anoche. Y también saber si estabas como para venir hoy- respondió
-sí, sí, me pongo el traje y voy para allá- respondí- y con Alice todo bien-
-de acuerdo, me alegro que sea así. Asumo que no vas a contarme ningún detalle verdad?-preguntó.
-nop, vas a tener que conformarte con eso- reí
-bien mal hermano, te espero aquí- se despidió y colgó. Suspiré. Busque dentro de mi bolso el traje que había guardado prolijamente y me lo puse. Me acomode bien la corbata yendo hacia la sala.
Encontré a Alice y sus compañeros alrededor de la mesa de la sala con computadoras y lo que parecían moldes de prendas.
-te vas?- me sonrió.
-Sip, nos vemos a la tarde- dije besándole la frente
-de acuerdo, cualquier cosa llamame- pidió
-claro, despreocúpate- le sonreí dándole un rápido beso en los labios- adiós chicos- me despedí de todos.
-adiós- respondieron algunos. Baje en el ascensor y me subí a mi auto rumbo a la constructora. Estacione en la cochera de la empresa y baje.
-buenos días señor Halle- me saludo el de seguridad.
-buenos días- asentí. Suspire una vez en el ascensor. Esperaba tener a Alice conmigo hoy.
-buenos días señor Halle- me saludo la secretaria de Jenks. Rose y yo teníamos nuestra propia oficina pero como eran muy pocas veces que veníamos compartíamos la secretaria con Jenks esos días.
-buenos días, mi hermana está aquí ya?-pregunté
-sí, está en su oficina con el señor McCarty- asintió.
-de acuerdo, cuando salgan diles que estoy en mi oficina- pedí
-por supuesto, algo más señor?-
-pídeme un café, por favor-
-por supuesto- respondió. Asentí y me metí en mi oficina. Arriba del escritorio había unos cuentos documentos, siempre era igual. Los mire con cuidado y revise los que creí correctos. El resto iba a dárselos a Jenks para que los revisara. Entró la secretaria con mi café, le agradecí y salió.
El regalo de esta navidad para Emmett debía ser impresionante, realmente se había esmerado en explicarnos todo lo que necesitábamos para la empresa, quizá hasta consideraría la idea de ofrecerle un cargo aquí, Jenks podría necesitar una mano derecha y Emmett era perfecto para eso. Luego iba a proponérselo a rose a ver qué opinaba.
Me llegó un wp [bebé, todo bien?] Alice
[todo bien preciosa mía, concéntrate en tu proyecto. No te preocupes por mi] respondí.
[no puedo tener mi menté aquí, no sintiendo que estoy fallándote al no estar contigo]
[preciosa, no estas fallándole a nadie. Te amo hermosa, sé que parezco muy débil, pero no necesitas preocuparte tanto por mí. Todo lo que paso anoche entre nosotros… no soy el mismo de hace 3 meses] prometí [ y es gracias a ti pequeña]
[aun así sabes que si queres que valla decímelo, los hecho y voy para allá] prometió
[tranquila, estoy perfectamente bien. Concéntrate en tu trabajo así cuando vuelva te tengo sola para mí. Extraño tus pechos]
[jajajajajaja, te amo. Prometo concentrarme. Extraño tus labios. Besos hermoso] se despidió
[Besos hermosa] me despedí. Sonreí. Amaba sentirme así y tener la confianza que tenía con ella, era probablemente la única mujer en el mundo que me hacía sentir así.
Golpearon la puerta.
-pase- asentí.
-ei, gracias por avisar que llegaste- dijo Rose irónicamente entrando con Emm.
-todo bien con Alice?-preguntó el cerrando la puerta.
-sí, todo más que bien- asentí
-listo para la junta?-pregunto Rose sentándose en las piernas de Emmett. Por un segundo sentí envidia. Sacudí la cabeza, a la tarde tenía a Alice de nuevo.
-listo- asentí. –ya hay que ir?-pregunté.
-sí, ya está Jenks allí- asintió Rose.
-bien, vallamos entonces- dije parándome. Ellos me imitaron.
La junta fue corta, después de todo esta semana ya habíamos venido a ponernos al día. Aun así se acercaba fin de año y siempre había problemas imprevistos a esta altura del año.
-muy bien, supongo entonces que eso es todo por hoy- dijo Jenks poniéndose de pie- agradezco la atención de todos y la presencia de los Rosalie, Jasper y Emmett.- agradeció como hace en cada reunión. Asentimos.
Todos se fueron retirando, solo quedamos Jenks, mi hermana, mi cuñado y yo.
-algo que debamos saber Jenks?-pregunté
-no, van a venir ambos este año a la fiesta de fin de año?-preguntó viéndome especialmente a mí. Suspiré.
-supongo que puedo venir-asentí
-de verdad jazz?- preguntó Rose emocionada
-sí, si invito a Alice- respondí
-si!, si!, si!- dijo abrazándome.
-ya rose-reí
-bien, entonces creo que ya estamos- asintió Jenks. Asentimos y salimos de la sala de juntas.
-luego voy a hablar con Alice para que me ayude a organizar la fiesta de fin de año.- dijo Rose- quizá la podamos hacer una fiesta temática-
-Rose, tranquila, una cosa a la vez- pedí. Ella rio.
-almuerzas con nosotros?-preguntó Emm
-no, voy con Alice- respondí buscando la tarjeta magnética de Emm-ten Emm- dije dándosela-
-no, Alice dijo que te la deje-negó
-seguro?-pregunté
-sí, igualmente me voy con Rose asique no hay problema- respondí. Asintió y se despidieron para irse. Volví a mi oficina para asegurarme de no olvidarme nada y cerré al irme. Pasé por delante de la oficina que era de mi padre. Me acerque a la puerta.
Baje a vigilancia y pedí las llaves de la oficina que pertenecía a mi padre y volví a subir. Abrí con cuidado y cerré a mis espaldas. Respire hondo y me acerque al sillón. Nadie había tenido el valor de volver a ocupar esta oficina, ni siquiera de quitar sus cosas. Mire las fotos que había sobre el escritorio. Una de mi hermana conmigo abrazados a los 15 años y otra de mis padres. Sonreí levemente sintiendo una lagrima caer.
-lamento todo lo que he hecho, y lamento muchísimo más seguir lastimando a Rose en el proceso. Gracias por haberme mandado un ángel como Alice- agradecí. Me seque las lágrimas y deje la foto en su lugar dándole un vistazo general a la oficina. Seguía igual de limpia e impecable como la había dejado mi padre. Jenks se había encargado de ello.
Respiré hondo y salí de la oficina. La cerré bien y bajé a devolver la llave antes de ir al estacionamiento a buscar mi auto. Ya ni sabía porque había entrado a esa oficina, hacía mucho no entraba pero por primera vez sabía que llegaba a casa y tenía a alguien que me robara una sonrisa.
