Capítulo 14. Los sentimientos de Jaejoong

El lunes llegó más pronto de lo que esperaba, Jaejoong arribó a la oficina minutos después que lo hiciera su compañero, una vez que atravesó la puerta y cruzaron miradas, se saludaron con un cortés Buenos días. No hablaron de asuntos del trabajo salvo tres veces y el resto del día la pasaron como si el otro no existiese.

Por la tarde, casi a la hora de salir, Hyun Joong recibió una llamada, la cual no dudó en responder, su voz sonaba incierta, Jaejoong no fue capaz de descifrar con quien estaría hablando, incluso cuando pretendió no prestarle atención fue imposible, estaba demasiado interesado en los asuntos de su compañero, pese a que se dijo cientos de veces que lo mejor era olvidarse de sus intereses hacia él.

—Me voy primero, hasta mañana —se despidió el Kim, mientras que Jaejoong asintió.

—Descansa —respondió con una voz neutra.

Una vez que Hyun Joong se fue, Jaejoong relajó todos los músculos y se deslizó sobre su silla, lanzando un largo suspiro.

—Necesito un trago —concluyó.

No le importaba si era lunes, para él cualquier día era bueno para irse a beber, relajarse y quizás encontrar algo de buen sexo. Salió de la oficina y mientras conducía llamó a Yunho, pero este no le respondió, así que llamó a Yoochun, pero este se encontraba indispuesto, así que rechazó su invitación, luego claro, de haberlo reprendido por irse a beber apenas iniciando la semana, cosa que Jaejoong ignoró por completo.

Como último recurso llamó a Heechul, aunque no tenía fe en su respuesta, su amigo lo sorprendió aceptando su invitación.

—Espero no te moleste si llego acompañado —aclaró tras aceptar.

—Supongo es ese tal Siwon, con quien te has estado viendo las últimas semanas —comentó con un poco de fastidio, el sujeto en cuestión le agradaba, pero no era lo mismo salir con un amigo a que este llegara con su pareja. Situación que no le pasaba con Yunho y Yoochun, pues a Junsu y Changmin podía ya considerarlos sus amigos.

Heechul rio por lo bajo a manera de afirmación, por lo que Jaejoong suspiró resignado.

—Tráelo, ya lo haremos parte del grupo —declaró sin más.

—Manda la ubicación, ahí llegamos —habló antes de despedirse. Ambos colgaron tras eso.

Jaejoong pidió el primer trago mientras esperaba, como era costumbre, el primer pretendiente no tardó en acercarse, pese a que vestía como un oficinista normal, sin contar el hecho que su ropa era bastante costosa, pero su rostro bello y delicado era su mejor carta de invitación.

—Hola, te ves muy solo —dijo aquel sujeto, un hombre en sus treinta, vestía despreocupado y casual, no era guapo, pero tampoco despreciable, simplemente no era el tipo por el que Kim solía sentirse atraído.

—Estoy solo, así que creo tienes buena vista —respondió alzando la mirada un poco más, aquel hombre sonrió, no esperaba tan irónica respuesta.

—Dime ¿esperas a alguien? ¿puedo sentarme e invitarte una copa? —preguntó con sutil galantería, bastante educado en su modo de hablar, eso agradó a Jaejoong, sin embargo, no sentía ánimos de mostrar interés, así que negó con la cabeza.

—Espero a un amigo y no acepto tu invitación, pero te agradezco —devolvió la forma, sin importarle que en el fondo prácticamente lo mandó al diablo.

El sujeto pareció no sentirse conforme con aquella respuesta y sin ser invitado se sentó frente a Kim, mirándolo a los ojos, parecía más molesto que decidido.

—No seas así, dame una oportunidad —insistió, pero su actitud fue tan petulante que Jaejoong frunció el entrecejo, tardando unos segundos en responder, pues intentaba regular su modo.

—Te dije que no, he querido ser amable antes, pero si insistes, me veré en la necesidad de batearte aún más lejos y no te va a gustar —dijo en tono seco, tratando de no alterarse.

El sujeto bufó y se puso de pie, mirándolo con desprecio.

—Zorra —insultó despectivamente.

A Jaejoong podían gustarle los hombres, parecer delicado y disfrutar más siendo pasivo que activo, pero no permitiría nunca que alguien le hablara de aquella forma, como si de una prostituta barata se tratase, así que se puso de pie y lo miró a su altura.

—Patético, ¿no eres acaso capaz de aceptar un No como respuesta? —inquirió alzando la voz, algunos voltearon a verlos, el hombre desconocido se enfureció.

—Tú ¿crees que eres irresistible? Me pareció que cogías bien, solo por eso me acerqué —espetó olvidando cualquier buen modal que mostrase antes.

Jaejoong empuñó la mano y le soltó sin más un golpe en el rostro que lo hizo retroceder. Aturdido y desconcertado el hombre intentó dar cabida a lo que estaba sucediendo, ese "delicadito" golpeaba realmente fuerte, pero no dudó un segundo en devolver el acto, estrellando su puño en el rostro, cerca de la nariz de Kim, la cual comenzó a sangrar, cuando Jaejoong intentó incorporarse recibió otro puño que le reventó el labio, la sangre cayó sobre el suelo.

—Idiota —murmuró molesto, sin estar dispuesto a dejarse, rodeó un poco la mesa para estar en mejor posición respecto de su adversario y le dio un puñetazo, tan fuerte que lo hizo caer al suelo.

Cuando Jaejoong quiso continuar su pelea, dejándose caer sobre él en el suelo, llegó uno de los guardias de seguridad y por detrás lo neutralizó, Kim no hizo mucho por soltarse y solo esperó a calmarse un poco, mientras el guardia habló cerca de su oído, pidiéndole que se retirara, a Jaejoong le resultó un tanto desagradable sentir ese aliento tan cerca, pero esperó a que tranquilamente el sujeto lo soltara.

Unos amigos de su fallido conquistador llegaron a auxiliarlo, levantándolo del suelo, el guardia que sostenía antes a Jaejoong le pidió también que se retirara. El primero en irse fue Kim, que solo sacó un par de billetes de su cartera y los dejó sobre la mesa para pagar el trago que ni siquiera pudo terminar, sacó un pañuelo de su pantalón y se limpió la sangre, sosteniendo este luego sobre su nariz.

Esperó menos de tres minutos afuera cuando llegó finalmente Heechul con Siwon, sorprendiéndose de ver a su amigo en aquella condición. Luego de contar brevemente lo que sucedió, Jaejoong sugirió se dirigieran a otro lugar, pero su amigo se opuso.

—Iremos a tu casa, necesitas lavarte —indicó preocupado, luego miró a su pareja— ¿O crees que debemos llevarlo al Hospital? Quizás necesite suturas —analizó después.

—Nada de Hospitales —expresó con fastidio.

Antes de continuar aquella charla, su contrincante de minutos atrás junto con sus amigos salió del local, se miraron con desprecio.

—Zorra —expresó a manera de provocación, pues sabía que esa palabra le hizo enojar demasiado.

Jaejoong apretó los labios pese a que le dolía y se abstuvo de responder, por lo que ignoró al grupo de sujetos, los cuales lo señalaban y reían, uno de ellos pretendió burlarse de su amigo diciendo que se dejó golpear por apenas una niña, pero aquella burla era realmente para Kim.

—Se creen la gran cosa por estar un poco guapos, pero solo saben coger —dijo otro de los tipos, los demás comenzaron a reír.

Siwon miró hacia el grupo desagradable de sujetos e intentó acercarse, pero Heechul se lo impidió. Así que los tres los ignoraron, aunque las burlas siguieron, podían oírlas a lo lejos, mientras se alejaban de ahí, rumbo al auto de Siwon, ya luego regresaría Jaejoong por el suyo.

Mientras iban hacia el departamento de Kim, este sentado en la parte de atrás, recordaba un momento muy desagradable de su vida, algo que pretendía olvidar pero que de vez en cuando lo atacaba con crueles recuerdos.

"Eres una puta, nunca lo olvides… pero eres mi zorrita y así te amo"

Aunque habían pasado algunos años, nunca pudo olvidar las crueles humillaciones que vivió, una relación tortuosa que le hizo mucho daño y de la cual le costó mucho trabajo salir, todo porque en aquel entonces estaba ciegamente enamorado.

Bajando un poco las sábanas que estaban sobre su pecho hasta hacerlas llegar a su abdomen, Yunho se incorporó en la cama y puso sonido al teléfono, lo calló cuando llegó al departamento de su novio, pues no le gustaba que los interrumpieran cuando hacían el amor. Junsu dormía a su lado, pero su sueño era ligero, así que cuando el móvil hizo un pequeño sonido, señal de que recibió notificaciones, se despertó.

Talló sus ojos y aun acostado se giró hacia su novio, sonrió y estirando su brazo lo sujetó por la cintura, acostando la cabeza en su vientre.

—Amor ¿Qué haces? —preguntó con voz un poco ronca, luego la aclaró.

—Jaejoong me llamó, tres veces —respondió serio, pero Kim lo conocía y sabía que estaba preocupado.

—No es un niño, seguro solo quería ir a beber, no debe estarla pasando mal —explicó pues intuía que Jung seguro quería correr en su auxilio.

—Es lunes ¿ir a beber? —cuestionó intrigado, más para sí que para Junsu, este entornó los ojos.

—Es Jaejoong, cualquier día le parecerá bien —explicó nuevamente.

—Lo sé, no me parece raro que quiera beber en lunes, solo me pregunto si algo pasó para que quisiera hacerlo precisamente este día —expuso esta vez él a su novio.

Junsu se alejó de él con poca sutileza, luego se levantó de la cama para ir al baño, Yunho ni siquiera reparó en lo enojado que se puso su novio, así que continuó viendo el teléfono. Llamó a su mejor amigo, pero no fue él quien respondió, sino Siwon.

—Hola Yunho —saludó el chico tras contestar, en la pantalla salió ese nombre.

—Hola —respondió confundido— ¿Quién eres? —no reconoció la voz.

—Siwon —contestó al instante— Estamos Heechul y yo en casa de Jaejoong, ellos están algo ocupados y Jaejoong me pidió tomar la llamada.

—Perdón, estoy confundido ¿ocupados?

Siwon explicó en resumen lo que sucedió en el Bar y también que Heechul estaba en el baño con Jaejoong atendiendo sus heridas, Yunho salió de un movimiento de la cama y dijo que saldría hacia allá, luego colgó.

Junsu escuchó vagamente y salió del baño, mirando con reproche a Yunho, este se colocaba la ropa interior y buscaba el resto de su vestimenta.

—Salgo para el departamento de Jaejoong —indicó apurado. Al no encontrar respuesta en su novio paró y alzó la mirada, Junsu cruzado de brazos y ceñudo lo observaba— ¿Qué pasa amor?

—Solo buscas pretextos para salir tras él —contestó con gesto de dolor, a Yunho le bajó la sangre a los pies, por primera vez en su vida de pareja con Kim, este mostraba celos por Jaejoong.

—Amor ¿Qué estás diciendo? —preocupado se acercó a Junsu, colocándole ambas manos sobre los hombros y mirándolo a los ojos— Es Jaejoong —sonrió un poco— Sabes que es como mi hermano ¿a qué vienen esos celos tan de repente? —cuestionó aturdido.

—Jaejoong esto, Jaejoong lo otro, comienza a cansarme —explicó con tristeza, Yunho no dudó en besarle los labios con ternura.

—Él me necesita ahora, hablamos mañana ¿está bien? —acarició el rostro contrario tras decirlo, mostrándose cariñoso en todo momento.

—No, quiero hablarlo ahora, me molesta que te importe más que yo.

—Pero…

—Dijiste que dormirías aquí hoy —interrumpió rápido— Hace mucho que no teníamos tiempo así para nosotros, es la primera vez que tenemos sexo en dos semanas —apretó los labios cuando sintió deseos de llorar, su novio suspiró.

—Te entiendo —acarició de nuevo su mejilla, luego besó su nariz— Te compensaré ¿de acuerdo?

Jung sonrió y se alejó, terminando de vestirse, guardó su teléfono en el bolsillo trasero del pantalón, luego miró de nuevo a Junsu.

—Hablamos mañana —insistió. No hubo respuesta y avanzó a la puerta de la habitación.

—Si te vas ahorita, terminamos —sentenció Junsu antes que su novio saliera de la alcoba.

Yunho sintió que sus rodillas temblaban, sin embargo se mantuvo firme, giró el cuerpo hacia Junsu y lo miró en silencio por menos de dos segundos.

—Hablamos mañana —fue toda su respuesta, luego salió de la habitación.

Derrotado y enojado, Junsu caminó rápido hacia la sala y antes que Yunho saliera de la casa gritó.

—No te atrevas a volver —lanzó con desesperación, viendo solo la última sombra de Yunho.

Comenzó a llorar, tirándose al suelo de rodillas, el hombre que amaba y según él también le correspondía, salió en busca de su mejor amigo, pese a la advertencia de terminar su relación.

Heechul terminó de poner la última bandita, entonces salieron del baño, agradecido Jaejoong ofreció un par de tragos a sus amigos, así que comenzaron a beber en la sala, Kim estaba al tanto que su amigo llegaría en cualquier momento.

El timbre sonó y Jaejoong se levantó, atendió el interfono e indicó al guardia que su visita podía subir, solo abrió la puerta y esperó que Yunho llegara, así que volvió a la sala con la pareja.

—Hola —saludó al entrar Jung, cerrando la puerta, no tardó en acercarse a su amigo, mirando su rostro lastimado— ¿Quién fue? —preguntó enojado.

—Un cualquiera, ni su nombre supe —respondió despreocupado.

Yunho se alejó de Jaejoong y se sirvió un trago, bebiéndolo de un solo golpe.

—Anda ¿y a ti qué te pasó? —cuestionó desconcertado, su amigo no era precisamente el bebedor más asiduo que hubiese conocido.

—Junsu terminó conmigo —dijo sintiendo un nudo en la garganta— Cree que te quiero coger —explicó sin más, Heechul casi se atraganta con un cacahuate que pretendía comer.

—Es lo más estúpido del mundo —espetó molesto— Si tú y yo quisiéramos coger lo habríamos hecho hace mucho— explicó indignado.

—Pues parece que no lo ve así, todo porque me preocupo mucho por ti —dijo con tristeza— ¿Y cómo no hacerlo? Eres mi mejor amigo, mi casi hermano —volvió a servirse una copa— Le he dicho que lo amo, se lo demuestro, es la relación más seria que he tenido, pero sale con esos caprichos, estoy muy molesto.

—A veces decimos cosas que no queremos cuando estamos enojado, habla con él mañana —dijo Jaejoong preocupado de haber sido la casusa de una discusión de su amigo con su pareja, mientras los otros dos se mantenían al margen del tema.

—Dijo que no me molestara en volver.

—Entonces hablaré yo con él —decidió con firmeza.

—No, seré yo quien le hable, quizás empeores las cosas —comentó sin dudarlo.

—Me siento mal, mejor regresa con él y arréglenlo.

—No —contradijo rápido— Tiene que aceptar que no hay nada de qué preocuparse, que no eres una amenaza —avanzó hacia su amigo y tocó con sutileza su labio herido— Mira nomás como te dejó ese malnacido.

—Hey, yo también lo dejé mal —presumió enseguida— No soy ningún débil —Yunho sonrió.

—Lo sé —de nuevo se mostró cabizbajo. Jaejoong lo abrazó.

—Gracias por estar aquí.

Heechul inclinó su cabeza hacia Siwon para susurrarle al oído.

—Si yo fuera Junsu también estaría celoso —a sus palabras Siwon rio por lo bajo.

—Te oí —interrumpió Jaejoong, soltándose de Yunho y mirándolo a él— Tengo muchos amigos sexuales, incluso Yoochun y yo tuvimos nuestros asuntos, pero con Yunho es distinto —miró hacia su amigo y los dos se sonrieron— Me acostaría incluso contigo —le dijo a Heechul— Pero nunca arruinaría la relación más sincera y linda que he tenido en mi vida.

De nuevo Jaejoong miró hacia su mejor amigo, quien ya tenía los ojos enrojecidos, jamás pensó que "terminar" con Junsu le dolería tanto. Evitó llorar, pero los dos tragos que tomó le ayudaron a aflojar un par de lágrimas. Jaejoong se sintió enormemente culpable.

—Vine a consolarte y parece que será al revés —dijo apenado Jung.

—Creo que mejor nos vamos —informó Heechul luego de confirmar con la mirada hacia Siwon si este estaba de acuerdo. Ambos se levantaron del sillón.

Jaejoong los acompañó hasta la puerta y los dos se marcharon. El par de amigos volvió a la sala.

—Me siento muy mal, de verdad déjame hablar con Junsu.

—No es necesario —sonrió con ternura— Mejor háblame de lo que pasó.

—Un tipo quiso ligarme, como no quise insistió, luego de eso me ofendió, perdí los estribos y lo golpeé, él respondió —explicó con brevedad.

—No sueles explotar así ¿Qué dijo?

—Me llamó Zorra —agachó la mirada, diciendo aquello en voz baja, Yunho se exaltó.

—Ese hijo de perra…

—Ya pasó —tranquilizó a su amigo— Creí que ya no me hacía daño oír esa palabra, pero yo lo recordé, a él, ese bastardo que me lastimó —hace tiempo no lo hacía, rompió a llorar, Yunho lo abrazó con fuerza.

—No me digas ¿aun lo amas? —preguntó preocupado, Jaejoong negó entre sollozos.

—Me duele el ego, saber que caí en una relación así, que dejé que un amor barato me destruyera de esa forma la autoestima, me hiciera sentir basura, que él me hacía un favor por estar conmigo y "amarme" de esa forma tan enfermiza. Me duele haber sido un idiota —explicó sintiendo cada vez más repudio hacia su persona, hace mucho que no se sentía así.

—No fue tu culpa, nunca fue tu culpa, no lo olvides —insistió, apretando el cuerpo contrario al suyo, besando después sobre sus cabellos— Jaejoong, él te trataba como basura porque es lo que era él, sintiéndose superior, ya no sufras por favor, eres demasiado valioso para eso.

Las palabras de Yunho eran muy reconfortantes para Jaejoong, sonrió mientras se limpiaba las lágrimas, moqueó un poco y se incorporó, mirando a su amigo a los ojos.

—Gracias —no pudo decir más, pero toda la gratitud que reflejaba en su mirada decía mucho más.

—Amo a Junsu, pero si no puede entender lo que significas para mí, no lo necesito en mi vida —sonrió limpiando las lágrimas de su amigo— Eres mi amigo más valioso, te quiero.

—Yo también te quiero —agachándose, acostó su cabeza en el regazo de Yunho y este le acarició el cabello, mientras Kim le contaba más cosas, desahogándose.

No pudo evitar contarle por fin lo que estaba sintiendo por su compañero de trabajo, lo mucho que le atraía y lo curioso que estaba sobre su vida, mientras Yunho escuchaba atento, un poco preocupado de que nuevamente su amigo se estuviera enamorando y que quizás no era el indicado, no conocía mucho al tal Hyun Joong, pero las cosas que llegó a contar su amigo de él no fueron agradables, así que Jung tenía una idea equivocada de aquel sujeto.

A la mañana siguiente llegó tarde a la oficina, la noche anterior se quedó conversando con Yunho hasta la madrugada, hasta que ambos se quedaron dormidos en la sala. Hyun Joong que ya estaba sentado frente a su escritorio lo escuchó llegar, agachado mirando unos papeles sonrió con sarcasmo.

—Ya me parecía que duraste muchos días llegando temprano —enfatizó para burlarse, pero no recibió ninguna respuesta, por lo que levantó la cara.

Lo primero que vio fue a Jaejoong avanzar hasta su sitio, con el rostro enrojecido, el labio bastante hinchado, tanto que le dolía incluso para hablar, sus heridas se habían enfriado, así que se sentía aporreado, mucho más que por la noche. Hyun Joong se levantó de su asiento, preocupado se acercó hasta el otro escritorio, rodeando para quedar justo al lado de la silla ejecutiva.

—¿Qué te pasó? —preguntó rápidamente, levantando la mano un poco, como si quisiera tocar ese rostro lastimado, pero se contuvo, o al menos trató.

—Pelea en un Bar —respondió tajante, tratando de esconder su cara, pero sintió luego la mano de su compañero sobre la barbilla, girándolo con lentitud.

Los segundos en que sus miradas se cruzaron fueron casi etéreos, Jaejoong tragó saliva fuerte antes de darse cuenta de lo que estaba sucediendo, Hyun Joong acariciaba su labio inferior con el dedo pulgar, el brillo de sus ojos reflejaba preocupación y fascinación al mismo tiempo.

—Hyun… Joong —murmuró avergonzado, entonces el aludido se dio cuenta de lo que estaba haciendo, así que se alejó enseguida, dando dos pasos atrás.

—Disculpa —agachó la mirada unos instantes— Deberías cuidarte mejor —dijo a manera de regaño, saliendo de su embelesamiento.

—Sé cuidarme muy bien, pero siempre hay idiotas con los cuales toparse —defendió su posición, apartando también la vista— Nadie te ha pedido que te preocupes.

—Dime ¿Quién está preocupado por ti? —cuestionó con molestia, el rostro completamente rojo y cruzándose de brazos.

Jaejoong sonrió un poco al verlo avergonzado.

—En todo caso, eres parte de la imagen de la empresa —continuó su reproche, volviendo a mirar hacia Jaejoong, sintiendo que el estómago se le comprimía, teniendo deseos de abrazarlo.

—Lo sé —comentó con tristeza, por un momento pensó que era importante para Hyun Joong— Tendré más cuidado la próxima vez —sonrió amplio, lo más que había sonreído frente a él.

Adolorido hizo una mueca y dejó de sonreír, pero Hyun Joong estaba cautivado, volvió a sonrojarse, dando rápido la espalda a su compañero.

—Bien —expresó secamente y volvió a su asiento, mientras su corazón latía con fuerza.

Jaejoong lo miró marcharse y sus latidos se volvieron poco a poco más lentos, la emoción que sintió momentos atrás, cuando creyó que le importaba a Hyun Joong se había apagado, estaba por completo decepcionado.

En un Bar de esa noche martes, se encontraba Junsu bebiendo mientras lloraba, frente a su amigo que le consolaba escuchando sus sollozos, aquel era Changmin, con quien había hecho una buena amistad en los meses que tenían de conocerse.

—Ya, debes dejar de beber así, te hace daño —aconsejó preocupado, Junsu ni siquiera era alguien que bebiera con regularidad, si lo hacía tomaba cocteles, pero ahora tomaba el licor puro.

—Lo amo Changmin ¿Qué se supone que haga si él prefiere a otro? —carraspeó dolido, dando un trago largo a su bebida— No lo soporto.

—Escucha —llamó el más alto— Sé cómo te sientes, solía confundirme su relación con Yoochun también, estuve a punto de renunciar a él, pero me di cuenta que lo suyo no tenía futuro, solo la pasaban bien cuando no tenían pareja —explicó con serenidad.

—Es el problema —espetó Junsu enojado— Entre Yunho y Jaejoong nunca ha pasado nada ¿y si sucede así de repente? Tengo mucho miedo —explicó asustado, el otro suspiró.

—No se atraen, Jaejoong y Yoochun sí, por eso sucedió, deja de hacerte líos la cabeza —dijo esta vez un poco molesto, Junsu hacía drama por nada.

—¿De verdad lo crees? —irguió la espalda pues casi postraba su cabeza sobre la mesa, Changmin asintió, sonriéndole.

—Habla con Yunho, contéstale sus llamadas —aconsejó preocupado, Junsu había rechazado al menos diez llamadas en lo que iba de la noche y Changmin suponía en el transcurso del día fueron más.

—Quiero verlo, pero aún estoy muy enojado. Me dejó ahí, sin importarle nada, pese a que se lo advertí —volvió a llorar al recordarlo.

—Créeme que te entiendo, pero si amas a Yunho y de verdad quieres estar con él, soluciona las cosas, al menos habla con él —insistió con seriedad.

—Ahora no podría, no en este estado —comentó sintiendo un poco de náuseas— Me siento terrible.

—Te llevaré a casa.

—No, no —se opuso rotundamente— Tal vez me esté esperando allá.

—Entonces a mi casa —sonrió con empatía— Solo deja aviso a Yoochun.

Changmin se levantó de su asiento y llamó a su novio, contándole que llevaría a Junsu para allá porque estaba muy mal debido a beber tanto alcohol, a su pareja no le pareció mala idea. Así ambos amigos salieron de ese lugar, aunque la plática con Shim fue tranquilizante en cierto sentido, Kim no quedó del todo tranquilo, aún sentía que los pensamientos y sentimientos de Yunho hacia Jaejoong eran más que de una amistad.


Hola y Gracias por seguir leyendo :D espero les haya gustado este capítulo, dejen sus comentarios