as cuatro personas se acercaron a Sena y la consolaron, al enterarse de la pesadilla de Sena se preocuparon.
"Papá, quiero ir donde Makoto" Habló ahora una tranquila Sena, pero solo ella sabía que su mente estaba hecha un desastre.
"Está bien, alistémonos" Estuvo de acuerdo Tenma con su hija.
"¿No deberíamos llamarlo para cerciorar si está bien?" Habló inexpresivamente Stella.
"¿Tenemos el número?" Preguntó Sena. Ella había querido llamarlo, pero recordó que no lo tenía.
"Lo llamaré" Respondió Joichiro mientras buscaba el contacto de Makoto. Era el mismo del celular que había dejado caer cuando recién llegó a este mundo. Laura se había encargado de dejar el mismo número y los documentos del cuerpo original.
Joichiro marcó más de 5 veces las cuales en ninguna le contestaron, frustrado apretó su fuerte agarre en el celular. Volteando la cabeza, capto la mirada de ansiedad en los dos jóvenes ya vestidos.
"No contesta ninguna llamada" La información ocasiono que las cejas de Temna se fruncieran aún más.
"Está bien, subámonos a los coches y vayamos" Él asintió con la cabeza a los escoltas que rápidamente siguieron sus órdenes.
"Deben conducir lo más rápido posible" Les recordó Tenma, ya que a la velocidad normal toaría unos 40 minutos llegar al hospital. Aunque a esta hora no creía que estuviera llenas las carreteras.
"De acuerdo Kashiwazaki-sama. Nos tomará de 15-20 minutos llegar" Dijo el conductor mientras pisaba el pedal al máximo.
Ellos dejaron el distrito dejando marcas de los neumáticos.
En Mochizuki.
Yuuko frunció el ceño al sentir que, en su estado normal, es decir, cuando no lo daba todo no estaba saliendo bien. La fuerza de Sayo se estaba incrementando con el transcurso del tiempo y sintiéndolo Yuuko ahora lo iba a dar todo.
La 'bestia' sintió el peligro y cruzo los brazos ante la inminente espada, lo que hizo que sus guanteletes se cortaran y cayeran al piso.
"¡Salgan de aquí!" Gritó Sayo a los tres jóvenes viendo como la enfermera quería acercárseles y aprovechar para tomarlo como 'rehenes'.
"¡¿Y el cuerpo de él?!" Grito Oriha mientras miraba cómo aún salía sangre del hombre misterioso. Ella no creía justo que alguien que había muerto por protegerlos se le hiciera daño al cuerpo.
"No hay opción" Dijo Arashi mientras arrastraba a Mikoto y Oriha. No antes de susurrar un 'lo siento' mirando por el rabillo de su ojo al cuerpo inerte.
La 'bestia' escuchando la nueva información se acercó al cuerpo de su difunta presa. Y cuando estaba cerca para acabar con su cuerpo, algo inesperado sucedió. Un pequeño cuerpo se había interpuesto entre ella y el muerto.
"¡No te dejaré pasar!" Gritó Oriha mientras miraba ferozmente los ojos detrás de la máscara. La enfermera se detuvo mirándola como sí le produjera gracia. Ella impulsó su cabeza para darle un golpe similar al de Makoto, asustando a Oriha quien cerró los ojos.
"¡Oriha-chan, sal de ahí de inmediato" Grito Yuuko dando toda su fuerza a las piernas quien la llevaron a estar en seguida detrás de la enfermera. Aunque tristemente no alcanzaría a salvar a la chica pues sus cabezas estaban a punto de chocar. Mikoto y Arashi habían corrido en un intento de empujar a Oriha, se detuvieron y cerraron los ojos para evitar tan desastre.
Fue en ese instante que una voz inexpresiva sonó.
"Alpha Stigma" Una luz salió de los ojos de Makoto quien parecía estar en un modo automático, se levantó a una velocidad estrepitosa y con una mano detuvo la cabeza de la 'bestia' mientras que con los dedos índice y pulgar detuvo el intento de perforación de la katana.
Las dos habitaciones se quedaron en total silencio mirando lo que para ellos era fantasía. La incredibilidad era tanta que todos se sobaron los ojos en un intento de ver si lo que percibían era realidad.
Oriha abrió los ojos al no sentir ningún dolor y lo que la saludó fue la espalda del hombre quien nuevamente la había salvado. Aliviada se dejó caer al suelo.
"Gracias" Dijo Makoto con una voz suave mirándola con sus ojos rojos que le pusieron los pelos de punta a la loli.
"N-no hay de que" Alcanzó a balbucear Oriha.
La conversación pudo parecer larga, pero en realidad no había tomado más de cinco segundos.
Makoto giro su cabeza y miró a Sayo y Yuuko, él estaba asustado cuando recibió el golpe de Sayo, todo su cuerpo dejo de responderle solamente su mente y sus ojos que se iban oscureciendo le permitieron ver lo que sucedió.
Cuando pensaba que iba morir, el sistema activo sólo el Alpha Stigma y debía decir que se sentía bien, ello lo había revivido literalmente. Además, sintió todo el traje mojado y pegajoso, pero de inmediato se maravilló al ver como la sangre perdida entraba en su cuerpo y las heridas se cerraban y todo su cuerpo volvía a estar sano e incluso su traje se secó y la incomodidad se fue.
Ahora viendo su fuerza y agilidad poseídas y sintiendo como había detenido todo lo que había sido enviado, él habló.
"Iniciemos de nuevo" Dijo y empujo a Yuuko lejos, pero ella fue capaz de dar una vuelta en el aire y quedar de pie y vio los aterradores ojos de Makoto los cuales hicieron que se quedara como un pedazo de madera.
En cuanto a Sayo, él la pateó tan fuerte que la envió contra la pared y la clavo en ella.
"Se siente bien tener tanta fuerza" Y rápidamente llego ante Sayo y la levantó del cuello de su bata.
"¡No le hagas daño!" Grito Arashi mientras intentaba acercarse a ellos.
"La estoy salvando" Decidió ignorar a el chico y su mano le quitó la máscara a la mujer.
Sayo quién sintió dolor en su cuerpo, pero extrañamente no tenía huesos rotos, levantó la vista para mirar al hombre que era unos 5 centímetros más alto que ella y lloró. Por fin, había vuelto a hacer ella.
"Muchas gracias" Habló la mujer sorprendiendo a Makoto que se alarmó al verla llorar, pero revisándola con sus ojos vio que todo estaba bien.
"¿De nada?" Le respondió bajando su máscara, ganándose una risa de la enfermera que se vio interrumpida por un gemido de dolor.
"Creo que debería ponerte en un lugar para descansar"
"Yo también lo creo" Le respondió apretando los dientes.
"Nosotros nos encargamos de ello" Sonó la voz de Fiona quien empujaba una camilla desde un pasillo y entro a la habitación.
"Bien, ahora puedes descansar" Dijo Makoto, pero primero se volvió a subir la máscara mientras recostaba a Sayo en la cama.
"Gracias" Habló Fiona viendo los ojos peligrosos del chico.
Makoto asintió y desactivo su habilidad, le estaba pesando tanto física como mentalmente. Cuando lo hizo sintió un extremo cansancio en todo su ser ocasionando que cayera al suelo.
Todos vieron como la constante luz rojas que salía de los visibles ojos de Makoto se apagó y su capota volvió a cubrirlo totalmente también cayó repentinamente al suelo.
"¿Estás bien?" Preguntó Yuuko preocupada al encapotado
"Volví de la muerte, no creo que no pueda sobrevivir al cansancio" Respondió Makoto mientras se apretaba sus cienes en un intento de apaciguar el dolor.
"Eso fue anticlimático" Habló Mikoto.
"¿Por qué?" Intervino Oriha.
"Por lo rápido que termino, Todo iba mal, pero de repente se saca un poder de cualquier lugar y así como así acabó" Siguió ella con sus quejas ahora para Makoto "Y tú por qué no utilizaste el poder de antes"
"Se dice gracias maldita cerda malagradecida" Respondió Makoto en español.
"¿Qué dijo?" Fue la pregunta que hizo Mikoto por todos los del lugar.
"Haa" Suspiro Makoto acostado en el suelo "Nada, no dije nada. Y la razón porque no utilice la habilidad era porque necesitaba una razón"
"¿Qué era eso que tenías, no lo había visto nunca?" Preguntó Oriha.
"No puedo decirlo" Habló Makoto con paciencia porque ella era la única que quiso proteger su cuerpo.
"Dejando todo de lado ¿puede alguien ayudarme a levantarme?" Preguntó Makoto mientras estiraba sus manos y quien lo ayudó fue Arashi.
"Lo siento por lo anterior" Se disculpó avergonzadamente Arashi levantando al hombre.
"No hay que preocupase por ello, cualquiera había reaccionado igual" Deslizó el problema Makoto.
Arashi caminó hasta la camilla de Sayo y los dos se miraron. Él prestó atención a los ojos enrojecidos de ella y las manchas de ella.
"Perdón" Apretó sus puños mientras inclinaba la cabeza "No pude cumplí la promesa"
"Está bien, no debes mortificarte por algo así" Dijo Sayo mientras acariciaba como una hermana mayor la mano del chico.
"Toma" Dijo Fiona mientras le pasaba una silla de ruedas eléctrica a Makoto. Ella había visto como le temblaban las piernas.
"Gracias" Dijo Makoto y se sentó en ella. "Mucho mejor" Dejo salir un suspiro de satisfacción.
"¿Cómo funciona esto?" Pregunto mirando el joystick.
"Es muy simple, te enseño" Dijo Oriha y le enseño a un Makoto que aprendió rápido.
"Growll" Gruño el estómago de Makoto, él cayó en cuenta de que no había comido nada y con el ejercicio que realizó su estómago debe estar muriendo de hambre.
Él metió su mano en su silueta e invocó un pequeño envase donde había comida, lo curioso es que había podido seleccionar que quería del paquete. Sacó un pedazo de carne y arroz, al último le caían los jugos de la carne, era bastante sencillo.
Todos se sorprendieron por el repentino gruñido, las más jóvenes del grupo rieron mientras a los otros les apareció una sonrisa en el rostro. Después vieron cómo el hombre metía su mano en el traje y sacaba un envase y cuando lo abrió salió un fuerte y delicioso aroma que hizo que sus bocas salivaran.
Makoto comió y su boca se hizo agua, no pudo sopórtalo y continuó comiendo rápidamente cuando tomo un pequeño respiro, sintió como la energía llenaba su cuerpo, no podía ponerlo a cien, pero si aumento su velocidad de recuperación.
"Dame" Hablo Sayo que lo miraba mientras viajaban por los pasillos, ella lo tuvo peor porque la comida prácticamente estaba en su cara.
"Está bien, abre grande" Dijo Makoto mientras tomaba la cuchara, no palillos e introdujo la cuchara en la boca de una sonrojada Sayo.
"¡Delicioso!" Grito Sayo sintiendo el sabor cuando regreso del cielo vio como los morados de la batalla se iban aclarando. Ella se recostó con una sonrisa.
"Qué atrevido" Susurró Mikoto a lo que Makoto solo se encogió de hombro. Le parecía ridiculo eso de los besos indirectos.
Ahora que lo pensó él había visto que la pestaña donde había estado el celular tenía unas nubes rojas con números, intrigado invoco el celular y vio como tenía 20 llamadas, 5 de Joichiro y 15 de Sena. También tenía un SMS que decía que iban para el hospital, solo faltaban 5 minutos para que llegarán. El mensaje fue enviado a las 4:50 a.m. y eran las 4:52 a.m.
"Mierda" Se lamentó Makoto. "Dónde está la salida" Con todos sus esfuerzos se levantó de la silla de ruedas sorprendiendo a los demás.
"¿Ya te vas?" Preguntó Mikoto por todos.
"No genio" Se burló de Makoto de ella, le gustó verla roja de enojo y también haciendo pucheros.
"El mismo truco de antes, sigue las luces" Sonó la voz del anciano y pronto un pasillo se iluminó.
"Gracias" Dijo Makoto y guardo todo lo suyo en el inventario. También se acercó a Mikoto que estaba enojada mirando hacia otro lado y con un puchero. Él se acercó y la miro o eso parecía, ella también miro la capota.
"¿Qué quieres?" Pregunto mirando como los demás los observaban.
"No estés enojada" Dijo Makoto mientras le daba un golpe en la frente que hizo que ella se la cubriera u lo mirara con ojos llorosos. Cuando ella estaba a punto de llorar, el chico le dio unas palmadas en la cabeza y corrió, dejándola ahí con un rubor y perdida en lo que debía hacer.
"¡Nos vemos!" Grito Makoto mientras corría contra el tiempo.
"¡Igualmente... extraño-kun!" Respondió Oriha haciendo que se rieran y Makoto casi tropezara para diversión de Miki.
