Que será de ti, capitulo dieciséis
Era viernes por la tarde y el turno de Candy había terminado.
Patricia estaba feliz de haberla contratado.
Los niños felices sonreían y se dejaban examinar por Patty mientras Candy les cantaba y baila el paso del oso.
Movía sus brazos y piernas como un oso gigante y barrigón.
_ Candy los niños están felices con usted. _ dijo Patricia mientras sonreía recordando el baile.
_ Gracias Dr. Patty.
Solía hacerlo en el santa Juana cuando los pequeños no querían comer.
Así que les decía que si querían ver bailar al oso barrigón, debían comer todo la comida y frutas. _ Patty sonrió al recordar los movimientos.
Franny se dirigía hacia el consultorio en busca de Candy, cuando escuchó las carcajadas de Patricia desde el pasillo.
Abriendo la puerta se encontró con Candy brincando de un lado hacia otro.
_ Ja ja ja ja. _ Candy, creí que habías olvidado ese baile tan ridículo.
_ ¡Ridículo pero funciona para los niños!... _ respondió Patty entre carcajadas.
Candy sonrió al escuchar la risa contagiosa de Patty.
_ Franny, aún recuerdo la fecha de tu cumpleaños.
Me gustaría llevarte a almorzar mañana que tenemos el día libre.
_ ¿¡Qué?!... ¿Es su cumpleaños Franny? _ Preguntó Patricia.
_ ¡Vamos! Iremos a celebrar. _Patricia colgando su bata en el perchero tomo su bolso e invito a las chicas.
_ Y usted también está invitada Candy.
_ «Pero si fui yo quien hizo la invitación» _ pensó reprimiendo una sonrisa.
_ ¿Ahora?...
No puedo, no tengo ropa conmigo. _ mintió Candy al recordar que Albert la había invitado a cenar después del turno en el hospital.
_ ¿Y esto que es?.. Abriendo el closet de Candy, Franny le descubrió la ropa que siempre mantenía en caso de "emergencias"
Las emergencias de Candy tenían nombre, Albert.
Aunque Candy y Albert Vivian juntos, su relación de novios era especial y normal como cualquier pareja de enamorados.
Se olvidaban que vivían en el mismo apartamento y que trabajaban en el mismo lugar.
Cada vez que sus horarios coincidían, le enviaba mensajes de texto, haciéndole invitaciones a cenar. Le enviaba hermosos ramos de rosas.
_ ¡Eh!... Bueno... es que no recordaba que tenía ropa aquí. _ dijo un poco avergonzada al ver se descubierta.
_ ¡Vamos!... esta vez nadie se escapa. _ Patty se soltó su cabello castaño, dejándolo caer sobre sus hombros.
Franny y Candy se miraron, asombradas al ver a la coqueta doctora.
Patricia sin sus lentes y cabello suelto lucia hermosa.
_ Solo permítanme pasar por el baño a cambiarme._ dijo la rubia.
_ Yo también necesito cambiarme. Voy contigo._ Las chicas entraron al baño, mientras Patricia caminaba hacia el estacionamiento.
_ Las espero en el auto.
Candy sacó el móvil de su bolsa y envió un mensaje de texto a Albert. Los planes de la cena se habían venido abajo.
_ ¿Lista Candy? _ Preguntó Franny. Candy asintió.
Al salir de las instalaciones del hospital se encontraron con Helen quien como siempre, estaba de mal humor.
Las chicas siguieron su camino ignorándole.
Helen quedó observando a Candy quien lucía bella, con su cabello suelto y jean ajustado que marcaban sus caderas y su voluminoso trasero.
_ ¿Te diste cuenta? La zorra no te quitaba la mirada de encima.
Si se diera cuenta que viviste con el Dr. Albert te odiaría más.
_ Franny por favor no repitas eso. No quiero tener problemas en el hospital. _ Franny puso su mano cubriéndose la boca.
_ Perdona. Lo olvidé por un momento. _ Candy sonrió y asintió.
Al salir, Patricia ya las esperaba en su auto.
_ ¡Wow doctora O'Brien!... _ exclamó Franny observando el BMW.
_ Vamos... las llevaré aun restaurante que también es discoteca.
_ ¿Baile? ... _ Candy alzo la voz. A sus 23 años de edad nunca había visitado un antro.
No cabía duda, Patricia era otra persona totalmente diferente fuera del trabajo.
Después de una hora, las chicas conversaban felizmente, celebrando el cumpleaños de Franny.
Patty se puso de pie y ofreció un brindis en honor a la cumpleañera.
_ Brindamos por Franny y porque este sea el primero de muchos cumpleaños que celebraremos juntas.
_ ¡Cheers!... _ dijeron las tres en coro chocando sus copas.
_ Y ahora si me disculpan tengo que ir al baño._ decía Patty con los tacones de medio lado por la embragues.
Minutos más tarde las chicas se encontraban en una mesa con una botella de Saki.
Se olvidaron completamente de lo malo que es beber con exceso.
Candy era quien se mantenía aun sobria. Pero Franny y Patricia estaban a punto de bailar sobre la mesa.
Al darse cuenta que sus, ahora amigas de jarra estaban ebrias,
Candy les saco una a una, dejando el coche de Patricia en el estacionamiento.
Sacando su móvil del bolsillo envió un mensaje de texto a Albert explicándole la situación.
_ Vamos... las llevaré a mi apartamento. _ decía Candy mientras hacia la parada a un taxi.
_ No... No... tú no has bebido nada Candy.
Iremos a mi casa, la dirección está en mi identificación._ dijo Patty en palabras pausadas sacando la billetera de su bolso.
Al llegar al lujoso edificio de Patty. Candy y Franny se admiraban al ver el lujoso apartamento.
Media hora más tarde las tres chicas estaban ebrias contándose sus penas.
Patricia había firmado el divorcio hace una semana y, Franny estaba enamorada de un imposible.
_ Saben... Yo lo amaba pero me engaño con otra. Es un desgraciado. _ dijo Patty con lágrimas en sus ojos.
_ Yo estoy enamorada del Dr. Frank pero ni siquiera me mira. _ Decía Franny vaciando la última gota de Saki.
Al escucharlas llorar, Candy se quedó dormida...
_ ¡Hey!... Candy... despierta.
Cuéntanos donde estuviste estos tres años que desapareciste de Chicago. _ Candy creyó no haber respondido nada y pidió que la mandaran a su casa.
Horas más tarde, Candy se encontraba tirada en el piso de la cocina, cuando Albert tropezó con ella.
_ ¿Dios pero que es esto?..._ confundió encendió la luz cuando vio a Candy tirada en el piso.
_ ¡¿Candy?!... que te sucede... _ A punto estaba Albert de aplicarle los primeros auxilios, cuando un ronquido salió de los labios de ella.
_ ¿Estas ebria?... ja ja ja ¡santo Dios!...
¿La celebración estuvo tan buena que no alcanzaste llegar a la cama?
Hablaremos seriamente de tu comportamiento cuando este sobria.
_ ¡Ay!...Ya cállense par de cacatúas, déjenme dormir. _ alzando la voz Candy se sentó de una, lanzando a Albert al piso.
_ ¿Cacatúas?... ¿a quién le has dicho cacatúa Candy? Ja ja ja...
Parece que esta borrachera te costará una buena regañada.
Albert la tomo en sus brazos y la llevó hasta la ducha para un baño de agua fría.
Por la mañana, estaba nevando y los copos de nieve golpeaban el cristal de la ventana. El sonido la despertó.
_ Ash... me duele la cabeza y todo el cuerpo. _ dijo mientras se sentaba en la mesa del comedor.
Albert la observaba poniéndole una taza con café.
_ Bebe... te hará bien.
_ Gracias cariño.
¿Cómo regresé anoche?...
_ No lo sé.
Te encontré tirada en la cocina, despertaste y dijiste
"cállense par de cacatúas"... _ Albert carcajeo al recordarlo.
Candy casi tiro el café que tenía en su boca al recordar que les había gritado a las chicas y contado todo.
Flash back.
"Ash... ya cállense cacatúas. ¿Creen que solo ustedes han sufrido?...
Soy huérfana. Viví un año casi en la calle.
El hombre que creí amar se fue con otra. Amo a mi mejor amigo y ahora vivo con él. Pero la zorra de Helen me lo quiere quitar.
¿Creen que lo de ustedes es una tragedia? A... ah..."
Fin del flash back.
_ Oh no... les dije todo. _ Candy dejo caer su cabeza hasta la mesa dándose golpecitos en la frente.
_ ¿Qué hiciste, qué?... Ja ja ja ja..._ Albert no podía más con la risa.
Los días pasaban y la amistad de Candy, Franny y Patty se fortalecía.
El tema de la noche de antro, cacatúas y confesiones habían quedado en el baúl de los recuerdos.
Las tres se disculparon y prometieron no hablar del tema con nadie.
Pero Franny de vez en diario le hacía bromas referente a Albert.
Candy había encontrado dos aliadas para no permitir que Helen Brusette tratará de seducir al Dr. Albert.
Pero el contra ataque de la Francesa estaba por venir.
Continuara.
Hola chicas... aquí con otro cap de Que será de ti.
Quiero agradecerle a cada una de ustedes por sus hermosos comentarios.
Dios me las bendiga y guarde su entrar y salir.
Con amor, Sakura.
