Buenas, buenas! ¿Como llevan la cuarentena? Espero que lo mejor posible...tiempos difíciles para todo el planeta, esto es muy loco, parece una película de ficción.

Se que me tardé más de la cuenta...pero los reviews también se tardaron. Frustrante saber cuantos me leen y me dicen "no dejo reviews,pero espero el capítulo" Dejen de ser tan egoístas por favor! yo tardo horas en hacer los capítulos, y a ustedes le lleva dos minutos y aun así, siguen su vida. ahora no tiene excusas, estamos todos en cuarentena! Por este motivo no voy a escribir más fics, me harté de esta situación. Terminaré los que tengo y me despido...es al pedo seguir insistiendo... 28 favoritos 10 reviews de tres renglones y algunos ni eso, es una burla.

Los dejo con el capítulo...agreguen a facebook. Me imagino a Ginny como Madeline Ford y Harry como Jorge del Rio Romero...dos divinos ! allí dejé fotos!


Volver a verte

Capítulo 18

Dónde estabas

Dónde estabas

Y ahora bien

Esperas mi respuesta, y no sé

Pasaron tantas cosas, ya ves

Que ahora no es lo mismo de antes

Aprendí

Sin más remedio a sobrevivír

que ni la sombra de lo que fui

Es lo que queda ahora en el aire

Y ahora cántame despacio

La canción donde me cuentas qué pasó

Y no me mientas, ahora sí, por favor

¿Dónde estabas cuando toda mi alma

Se partía en pedazos preguntando por ti?

¿Cuándo el frío me caló hasta los huesos

Y un profundo silencio te alejaba de mí?

¿Dónde estabas cuando todo mi tiempo

Se perdía en buscarte para hacerte reír?

¿Cuándo, tantas noches desesperadas

Suplicaba tu boca que mintiera por mí?

¿Dónde estabas cuando todo acabó?

¿Dónde estabas cuando el sol se durmió?

¿Dónde estabas cuando toda mi alma se cayó del balcón?

Ginny giró la cabeza, y creyó estar soñando. Vestido con una remera sport blanca, y unos jeans oscuros, lo vio por primera vez en cuatro meses. Estaba muy delgado, con el cabello más largo, y su cara pegada a los huesos. Sintió como sí hubiera tragado hielo, el sudor corrió por su espalda, y los bocinazos de los autos que pasaban se hicieron mudos. Fue como si el tiempo se detuviera, y los impulsos quedaron nulos. Quiso correr a abrazarlo, quiso decirle cuánto lo había extrañado, pero era como si pies estuvieran enterrados en arenas movedizas, era incapaz de moverlos.

¿Quién era ese tipo que estaba besando a Ginny? ¿Tan rápido había superado su ausencia? ¿Su vida había continuado sin muchos sobresaltos? Los celos y el dolor penetraron su corazón, pero no podía reclamar nada. Probablemente Ginny lo odiaba por irse sin despedida, fue capaz de ver el desgarro en sus ojos, aguados, perfectos. Había olvidado lo que era sentir su mirada y perderse en ella, ¿por qué tardé tanto en despertar?

En ese instante escuchó que la puerta se abría, y Kyara salió por ella.

-Mami, qué...? - vio a Harry y abrió la boca - ¡Papi! - corrió a sus brazos y Harry la alzó, abrazándola y cerró los ojos, acarició su pelo. Kyara lloraba de emoción en sus brazos.- Volviste!

-Shh...no llores, hermosa.-cerró los ojos, y no pudo evitar emocionarse también. Ginny bajó la mirada.

-Papi, te... extrañé - dijo sollozando -te fuiste mucho tiempo...

-Lo siento, hija, lo siento mucho.- le dio un beso en la frente, y Kyara a el.-

-No te vayas nunca más... papi...no me dejes...

Red también llegó hacia la puerta, y se sorprendió mucho al ver a Harry.

-Potter! No lo puedo creer...

-Hola Red...-le dio la mano aún con Kyara en sus brazos-

-¡Volvió mi papá tío Red!

-Como que por fin apareces, no? - Harry apretó la mano más fuerte.- Ouch..-lo soltó. Red miró a Tobías. - ¿Y tu qué?

-Hola, Red, soy Tobías Zabini - le dio la mano, Duncan no la tomó.

-¿Zabini?- intervino Harry.

-Primo de Blaise.

-Ya se quien eres...-dijo Red desdeñosamente - Te pregunto que haces aquí...

-No seas desagradable, Duncan...-Ginny habló por primera vez, evitando mirar a Harry a toda costa. "¡Como lo defiendes!", pensó éste indignado.

-No hay problema, yo...

-¿Eres amigo de mi papá? - le preguntó Kyara.

-Eh...

-No, Kyara -contestó Harry, acomodándole el pelo. - No es mi amigo, yo vine solo.

-¿Dónde está tío Neville?

-También aquí en Londres...volvimos juntos, ahora está haciendo unos trámites.

Ginny no podía reaccionar. Harry estaba enfrente suyo, Neville también había vuelto. ¿Debía avisarle a Luna? No podía pensar con claridad, las manos le temblaban, y transpiraba cada vez más. El clima no ayudaba para nada.

-Bueno, me imagino que tienen mucho de qué hablar - dijo Red resueltamente - Yo voy a retirarme, haré mi guardia afuera, en mi garita.

-Puedes irte si quieres, Duncan - lo liberó Harry.

-No, claro que no...es mi trabajo.-se miraron a los ojos y Harry asintió.- ¿Entran? -Zabini no sabía dónde meterse.

-Sí, entren - dijo Ginny, incómoda- Yo ya los alcanzo...voy a despedirme de Toby.

-Toby...-susurró Harry burlón.

-Mami, ¿tu lo conoces? ¿por qué vino aquí?

-Es un amigo, ve con tu padre que ya voy.

-Vamos adentro -musitó Harry,y entró. Red también se metió en su garita sin agregar nada.

En cuanto Zabini y Ginny quedaron solos, ésta última respiraba entrecortado y se apoyó contra la pared, transpirando. Sentía que le había bajado la presión.

-¿Te sientes bien?

-No...creo que voy a descomponerme...-se secó el sudor de la frente.

-Tranquila, Ginny...te pusiste pálida.

-¿Qué esperas? Cuatro meses sin verlo y aparece así, sin avisar...-respiró hondo, jadeando-Necesito un vaso de agua...

-¿Quieres que demos una vuelta? Así te recuperas un poco.

-No...yo...yo no...

-Siéntate, estás pálida.-Ginny hizo mucho esfuerzo por controlar el llanto delante de Zabini.-Tranquilizate, por favor.

-Estoy bien - mintió.

-Harry nos vio besándonos... ¿Eso te puso así? - ella negó, mirando el cielo despejado de junio.

-Toby, después te llamo ... necesito estar con Kyara ahora. Es un momento especial para ella.

-Sí, lo entiendo.- Ginny lo abrazó, aún continuaba con el compac en la mano.

-Gracias...-sus ojos se aguaron pero reprimió las lágrimas una vez más.- Lamento que...

-Shh...tranquila - le acarició la cara- No tienes que explicarme nada.

-Luego hablamos, sí? - Toby la besó brevemente.

Ginny ingresó a la casa, y subió las escaleras. Giró hacia el ala derecha y en el living estaban Harry y Kyara, charlando animadamente. Se quedó oyendo la conversación.

-¿Dónde fue la misión, papi?

-En Argentina.

-¡En América del Sur! - se emocionó la niña.

-Sí. Eres tan inteligente...no imaginas cuánto te extrañé.

-¡Yo también! ¡No llores!- Harry se secó las lágrimas.- Estás muy flaquito, papi, ¿te pasó algo malo?

-No, hija, solo que fue una misión muy exigida físicamente...-dijo con voz nasal.- tu estás flaquita, hija. ¿Te alimentaste bien? - Ahora se hace el preocupado por Kyara, pensó Ginny, ¡es una caradura! - ¿te hiciste amiga de Red eh?

-Si, papi. ¿Sabías que Dean se fue al cielo?

-Sí, me enteré. Lo siento mucho...era una gran persona.-dijo acariciándola.- Y te adoraba

-Mamá dice que va a cuidarme desde el cielo, y yo le creo.

-Haces bien...así será, hermosa.

-Debes comer, yo le diré a mi mamá que te prepare algo rico.- lo abrazó de nuevo-

-Tienes el pelo más largo...Eres un sol, hija...-le hizo una caricia- Oye, Kyara...Lamento no haber estado contigo cuando despertaste... créeme que no tuve elección.

-Lo se...

-¿Lo sabes?

Ginny decidió entrar en la cocina, y Harry la miró a los ojos. Los impulsos de abrazarlo se esfumaron rápidamente, y enseguida racionalizó la situación. Harry la había abandonado cuatro meses atrás. Ni un llamado telefónico, ni dos minutos para despedirse. Le dijo que no la amaba, la desmayó y se mandó a volar. Ahora viene aquí, casi desnutrido, parece un cadáver! ¿qué pretende, dar lástima? ¡Está muy equivocado!

-Mami! papá está flaquito, necesita comida. - dijo Kyara preocupada.

-Ya veo...bueno, yo los dejaré solos, para que hablen tranquilos.

-No, quédate! Ahora va a contarnos su misión. - lo miró- ¿Cierto papi?

-Yo...

-Me parece bien...que te cuente...su misión - él bajó la mirada sintiendo su rencor- Quiero darles privacidad para...

-¿Podemos hablar? - Ginny se estremeció, su voz seguía siendo tan sexy como siempre, y le habló ella, ¿era real todo eso? Cuánto lo había idealizado durante ese tiempo, y lo peor es que su cuerpo material le producía lo mismo que en sus sueños. Había perdido masa muscular, eso era evidente. ¿Dónde demonios estuvo y qué le sucedió? - Por favor, Ginny, hablemos...-miró a Kyara- ¿Me dejas un ratito con tu madre?

-No...no quiero que te vayas de nuevo - dijo,y el labio le tembló.

-Kyara, no llores otra vez...me hace mal.

-No te voy a dejar ir, no vuelvas al Ministerio.

-Nunca más me voy a ir - le prometió, tomando su pequeña cara con las manos - Mírame, hermosa...nunca más me voy a alejar. ¿Me crees?

-Sí...-Harry le dio un beso en la frente- Te creo papi.

-Gracias por confiar en mí.

-¿Ahora vamos a estar los tres juntos? -los miró alternativamente.

-Ve con Red a la garita, hija - le pidió Ginny.- Pueden jugar al Ajedrez.

-Pero...

-Necesito hablar a solas con tu papá, y es una conversación de adultos- musitó con voz trémula.- Por favor.

-Ve, Kyara...yo no me moveré de aquí - repitió Harry. La niña le dio un último abrazo y se fue.

Harry insonorizó la habitación en cuanto se quedaron solos. Ginny, de repente se angustió. Todas los amargos sentimientos que hubiera querido decirle quedaron paralizados en su interior, solidificados como lava incandescente que se fundía en sus verdes ojos. No le salían las palabras. Quería gritar, tirarle objetos, quería escupirle el dolor que le causó pero apenas lograba respirar. Lo odiaba, le había roto el corazón de la peor manera y ahora venía, cuando ella se estaba recuperando, cuando había aceptado que no la quería y empezaba a soltarlo...todo su castillo se vino abajo.

-Lamento haberme ido así.- empezó a decir Harry.

-No tienes que darme explicaciones a mí. Solo hablaremos de Kyara.

-Creo que yo...

-Te fuiste hace cuatro meses, y ni siquiera te despediste.- lo interrumpió secamente.

-Lo siento...te juro que no pude...

-¿No pudiste o no quisiste? - dijo intentando controlar su voz.

-No pude, Ginny.

-¿Me estás tomando el pelo?

-No, estoy siendo sincero -dijo serio, y sé puso de pie, emitiendo un quejido de dolor.

-¿Qué te pasó? Pareces que vienes de la guerra...-Harry la miró y los dos recordaron la canción.

-Fue...la misión.

-Si, sí... la misión. - repitió con odio - La misión por la cual abandonaste a tu hija en medio de una internación.

-Me fui sabiendo que Kyara estaba bien, Lewis me lo aseguró - Ginny rió irónicamente.- ¿Qué?

-¿Crees que eso fue suficiente para ella? ¡Perdió a Dean y tu no estabas! ¿Como piensas que se sintió? Lloró noches enteras esperándote! - la frase traspasó a Harry le astilló el corazón.

-Lo siento! ¡Ojala nada de eso hubiera sucedido! ¡Dean no merecía morir así!

-No me cambies de tema! Kyara esperó cada martes tu carta, desesperada!- dijo empezando a gritar- ¡Me preguntaba si todavía la querías!

-¡Claro que la quiero, la amo! ¡Ella es mi vida, y lo sabe!

-¿Ah sí? ¡No se nota! ¡No te costó nada irte sin decirle adiós! ¡Sin darle un abrazo cuando estaba internada!- le recriminó.

-Ginevra, no me hagas esto, por favor...

-¿Hacerte qué? ¿Decirte la verdad? Yo tuve que contener a mi hija porque tu tiraste la bomba de humo! - arremetió, furiosa.

-No me fui de vacaciones, tuve que irme por trabajo!- se excusó,agónicamente.

-Creí que Kyara era más importante que tu trabajo! ¿Qué mierda te pasó por la cabeza?

-¡No podía volver! ¡fue un caso de fuerza mayor!

-Vamos, Potter, pasaste meses luchando contra criminales, te hiciste un tiempo para sentarte a escribirle cartas, pero no para agarrar tu varita y aparecer aquí!- arguyó, con repugnancia- ¿Qué clase de padre eres, basura?

-No...no permitiré que me digas eso! -dijo jadeando, y la señaló con el dedo - No vuelvas a repetir que...

-¡Te diré que lo que me venga en gana!

-Cálmate, Ginevra, hablemos civilizadamente!

-¡Vete y tu y tus modales bien a la mierda!- expulsó con amargura- ¡Antes de irte me desmayaste! ¡Me manipulaste!

-¡No podías ver a Kyara, y tu perdiste los estribos, como estás haciendo ahora! ¡No me quedó de otra!

-...y dijiste cosas muy hirientes y me metiste los cuernos con una zorra que vivía a diez cuadras de tu departamento! - vociferó Ginny, sin oírlo- ¡Ni siquiera tuviste la decencia de pagar un hotel transitorio, hijo de puta! ¡Te mataste a besos en la puerta de su casa, pedazo de mierda!

-¡Te pedí perdón, no pude...!

-¿No pudiste controlar la calentura? ¿No pudiste aguantar las ganas de follar con la testigo protegida?- Harry no dijo nada, la miraba horrorizado, y eso la enfureció más- Eres un hijo de puta, maldigo el momento en que te volví a ver, y decidí contarte que Kyara existía!

-Ginny...todo tiene una explicación...

-¡Maldigo la hora en que confié en ti, en que me acosté contigo cuando sabía que eres una mierda, incapaz de querer a nadie, forro hijo de puta! - lo empujó, y el no podía reaccionar- ¡Encima te quedas callado, pretendes dar lástima o qué!

-¡Basta, por favor!

-¡La víctima eres tú! ja,ja,ja! no me hagas reír - lanzó, cínicamente.

-Me duele no haber estado aquí con ustedes, pero no lo pude manejar, no me tortures más!

-¿Torturarte?¡eso hiciste conmigo! -le dio un puñete en el pecho, Harry parpadeó y las lágrimas cayeron- ¡Encima lloras, cínico, eres un cínico asqueroso! ¿Como te atreves a manipularme de ese modo? ¡Te odio! - le dio un cachetazo furioso, y luego otro - ¡Cuatro... meses sin...saber de...ti! ¡Basura...hijo de...!- Ginny empezó a llorar con espasmos- ¡Me arruinaste la vida! - Harry la tomó por los hombros.

-Cálmate, Ginny...

-No...te odio...-dijo llorando. Harry la abrazó, sintiéndose vivo por primera vez. Supo que estaba dónde pertenecía,en los brazos indicados, de dónde nunca debió irse. Contra su propia voluntad, Ginny terminó correspondiendo a ese contacto, su cuerpo se convulsionaba en nuevos espasmos - eres...

-Ya estoy aquí...lo siento, no llores más...

-Nos dejaste...

-No, no...no podía, Ginny - su voz se quebró involuntariamente - No podía, te lo juro...hubiera querido, pero...

Se sentó en el sofá, y ella se refugió en su pecho, desesperada. Ni siquiera su orgullo pudo apartarla de su lado. Estuvo tranquila por primera vez en esos meses. Había extrañado tanto su olor, su perfume, su piel. Y él parecía tan débil, tan delgado, ¿qué le había sucedido? ¿tan grave fue esa misión? Harry le hizo caricias en su sedoso cabello, y besó su frente. No quería soltarla nunca más.

-Estás mejor? - Ginny se apartó secando sus lágrimas, recuperando la cordura.

-Yo...estoy así por Kyara...-se apresuró a mentir- Estuvo angustiada, y tuve que sostenerla yo sola...me había acostumbrado a...a que estemos juntos para ella...- Harry acarició su cara, y su cuello, mirando su rostro perfecto, sus ojos color miel, su naricita pequeña y sus labios gruesos. Aún tenía el flequillo a un costado,y el pelo largo.

-Lamento el dolor que te cause...lo siento tanto, mi amor.

-¿Como te atreves a llamarme así? - se puso de pie, mirándolo con rechazo. Harry vio mucho dolor en su rostro. Te hice mierda Ginny, hice todo mal...ahora no tiene vuelta atrás. - No vuelvas a repetir eso, me oíste?

-Es la verdad...tu eres...

-Cállate.

-No te estoy mintiendo...te amo de verdad.

-¡Me dijiste que no sentías lo mismo!

-Fue por...

-Ya no importa...-se alejó, quedándose de espaldas. Harry miró su cuerpo escultural, dentro de una falda de jeans, y una musculosa al cuerpo.- Lo que pasó entre nosotros...está olvidado.

Él se puso de pie, y se acercó por detrás, tomándola de la cintura.

-Nunca voy a poder olvidarte...-Ginny se estremeció al sentir su cálido aliento erizando su piel.

-Te fuiste cuatro meses...y antes de irte, te acostaste con otra. - se dio vuelta y lo miró - ¿Ahora qué? ¿Quieres follar conmigo de nuevo?

-No hables así - dijo ofendido.- no hables como si nosotros fuéramos un polvo...

-¿Me estás cargando?-ladeó la cabeza por atrás emitiendo una falsa risotada- Eso fui para ti, Potter, ya no hace falta que finjas.

-Ese día te mentí, Ginny...yo no estuve con Natasha, no me acosté con ella...

-¡No quiero seguir escuchándote, ya no te creo nada! - le gritó harta.

-Es la verdad maldita sea!

-Te vi besándote con esa zorra y tu lo admitiste! Ahora no vengas con...

-Fue porque no tenía opción! ¡No podía decirte la verdad! -

-Ya no sé quien eres, no sé cual es la verdad...-dijo angustiada- Vienes, me dices una cosa, luego desapareces cuatro meses...llegas hecho...-negó con la cabeza- No quiero seguir hablando, me está haciendo mal

-¿Crees que yo estoy feliz?- murmuró, dolido.

-No lo se, pero ya no importa. ¡Quiero ocuparme de mi felicidad! -él quiso hablar - No...es tarde para que me expliques, para que me digas dónde estuviste, o porqué te revolcaste con otra...

-¡No me revolqué con otra!

-...es tarde porque ya no puedo confiar en ti, nada de lo que me digas puede tener sentido.

-Ginny...tu y yo nos amamos.

-¿Amor? Tu no tienes idea de lo que es el amor! - chilló enojada.

-Sí, se lo que es... dejé todo por ti.

-Me lo estás echando en cara...

-¡No, lo volvería a hacer, porque te quiero de verdad!

-Sabes que yo pensé que te amaba, pero fue...-lo miró de arriba abajo, con desprecio - fue solo lujuria...

-¿Qué dices? - musitó afectado.- No te creo nada.

-Nosotros la pasabamos bien en la cama, pero nada más...lejos estuvimos de ser una pareja.

-¡Es que no tuvimos tiempo, Ginny!- exclamó Harry, desesperado - ¡Todo se fue a la mierda cuando Corner secuestró a Kyara!

-¡Deja de esgrimir culpas! fue porque tu me mentiste, me engañaste...- Harry bufó pasando las manos por su cara. No sabía como explicarle que estuvo en coma cuatro meses. Algo en su orgullo le impedía hacerlo, y por otro lado, Ginny tampoco mostraba una actitud receptiva. -Ya no soy la misma ingenua de antes, he aprendido la lección...

-¿Qué lección?

-En San Mungo me repetiste una y otra vez que no me mereces, y tenías toda la razón...no mereces una mujer como yo.- certificó, distante.- No voy a perdonarte todo lo que me hiciste...nunca voy a perdonarte.

-Ginny...tengo una explicación, pero tu...

-No me interesa escuchar más excusas, ¿me oíste?

-No son excusas...sí tan solo me escucharas.

-Da igual...te fuiste de farra a Argentina? ¿te fuiste de putas? ¡Ya se, no pudiste controlarte! ¡Pobrecito, el macho que no domina sus impulsos carnales! Eres patético, Harry, un pobre tipo. Lo único que te importa es follar, tan vacía es tu vida?

-Lo era antes de conocerte.- afirmó, con los ojos brillosos. - No estoy mintiendo...

-Deja ya las cursilerías, no voy a caer en tu trampa de nuevo.-le avisó cruzada de brazos.

-Sales con ese tal Zabini? - ella arqueó las cejas- ¿No puedo preguntar?

-Sí, salgo con él - confirmó, con rabia- Es mi novio.

-Bueno, tú no perdiste el tiempo...lo mismo vienes con reproches.

-Yo soy una mujer libre, y todo lo que te dije es por Kyara.

-Sí, seguro - dijo con sarcasmo

-Piensa lo que quieras...hace tiempo que dejaste de importarme, no quiero saber nada de ti. -dijo rencorosamente- De ahora en más, solo hablaremos de Kyara...y sí quieres estar con ella esta noche, me iré de aquí...después de todo, ésta no es mi casa.

-¿Qué le viste a ese tipo?

-Eso no te interesa...

-Sí, me interesa...quiero saberlo. -la apuró Harry - ¿Pasó algo entre ustedes? ¿son novios en serio o...?

-Pero quién te piensas que eres, infeliz? - lo enfrentó- No voy a ser tu confidente, ridículo, ni te voy a contar intimidades.

-Aha...¿Kyara está al tanto de tu nuevo amor? - dijo socarronamente.

-No.

-Y luego el mentiroso soy yo.

-No cometas la bajeza de compararte conmigo...soy mucho mejor persona que tú!

-Quiero explicarte porqué no estuve...pero no quieres escucharme!

-¿Qué me vas a explicar? No quiero oír nada, nada te justifica, nada...ni siquiera que hayas pasado meses herido por la misión, porque podrías habérmelo dicho, Kyara hubiera podido estar contigo...

-No iba a permitir que me viera...¡lo hice para protegerla, Ginevra!

-¿Protegerla de qué? ¡Creevey ya estaba preso! ¡No tienes ni una historia coherente, se te acabaron los versos para manipularme! y ahora no permitiré una escena de celos, ni que me vuelvas a psicopatear, enfermo! nunca te voy a perdonar que me hayas dejado sola con Kyara durante cuatro meses, en un momento muy crítico, cuando ella hacía el duelo por Dean! ¡Tuve que llevarla a ver a Dean al cementerio, porque preguntaba por él, no confiaba en que estuviera muerto! Y tu vienes muy campante a decirme que no pudiste, que no tuviste opción...

Harry sintió un ligero mareo. Jonas fue claro, debía permanecer tranquilo y sin disgustos, pero eso era una misión imposible. Miró el suelo, incapaz de soportar un reproche más. Se los merecía, él hubiera reaccionado igual en su lugar. No estaba preparado para decirle la verdad, no podía hacerlo. Ginny no iba a perdonarle su mentira. Fue egoísta con ella al no contarle el sacrificio que hizo por Kyara, eso era cierto. Pero tampoco quería que lo perdone por lástima, sí es que lo perdonaba. No quería que lo perdone por gratitud de haber salvado a Kyara. Él sabía lo que se sentía permanecer al lado de una persona por gratitud, y no quería eso para Ginny. Lo miraba con tanta decepción... tal vez Ginny tenía razón, y era demasiado tarde para ellos. Demasiados contratiempos...¿iban a estar juntos como sino nada pasara? No podía pensar con claridad. Veinticuatro horas antes había despertado del coma, y ahora ella lo sumió en otro peor, decirle que ya no lo amaba.

-¿Qué te pasa? ¿Estás bien?

-No...me duele que terminemos así - la miró, parecía a punto de llorar.

-Fue tu culpa... y no llores...no lo hagas.

-Está bien, no quiero seguir discutiendo, no tiene sentido y nos está haciendo mal...

-Estamos de acuerdo, entonces. Me iré de aquí y...

-No hace falta que te vayas. Esta casa es de ustedes...y todo lo mío, es tuyo.

-Tú y yo no somos un matrimonio, no delires. En todo caso, esta mansión será de Kyara, no mía. - Harry dio un paso delante, - No...

-Por favor...te extraño, abrazame.

-Deja de jugar conmigo...me haces daño.

-Te amo...¿crees que digo algo así todos los días? - Ginny chocó contra la pared y mantuvo las manos hacia atrás- ¿Qué haces con ese tipo? ¿Por qué lo besabas?

-Nos estamos conociendo...

-No quiero que estés con él.

-Me importa poco lo que quieras... vete con Natasha.-

-Por favor, esa mujer no me mueve un pelo...te mentí.

-¡Te vi besándote con ella! ¡Estamos a mano ahora, desgraciado! - los pies de Harry estaban a un centímetro de sus sandalias. La acarició y ella no podía moverse del lugar.

-No te imaginas lo que soñé contigo estos meses...lo que te extrañé...

-Sin embargo, no me llamaste...

-No pude...-Le agarró la cara con las manos - Eres tan hermosa.

-Suéltame, Harry. -

Justo en ese instante, Red y Kyara entraron. Ginny se alejó automáticamente, y limpió la cara, en vano, porque su hija era lo suficientemente perspicaz como para darse cuenta de que había llorado.

-Mami, te llegó una carta...-le dijo con su dulce vocecita.

-¿A mí? Qué raro.

-Toma Ginny - Red le entregó un sobre blanco - Vino el cartero muggle a traerla, dice que te enviaron varias a tu dirección anterior...

Ginny la abrió, intrigada.

Estimada señorita Weasley:

Desde London Bank intentamos contactarla desde hace meses para saber si usted desea renovar los plazos fijos que tiene en nuestra cuenta. No hemos podido contactarla, y solo tenemos esta dirección. El número de teléfono que figura es de Colombia y no encontramos otro en la base de datos.

Le rogamos que se comunique a la brevedad conmigo

Licenciado Liam Rotemberg,

Gerente General

Ginny arrugó la frente, desconcertada.

-¿Qué es? - inquirió Harry.

-¿Qué te importa?

-No seas infantil, Ginny, déjame leer... - ella chasqueó la lengua.

-Creo que se trata de un error, yo no tengo cuentas en este banco...-dijo restándole importancia.

-Déjame ver...-ella le entregó la carta.- Te escribió el gerente de la casa central, debe tratarse de una fortuna.

-¿Qué fortuna? Vamos, yo no puedo ser titular de ningún plazo fijo porque no firmé nada...

-¡Papi, quédate a almorzar!

-Por supuesto linda...- acarició su cabecita y miró a Ginny- Sí quieres, puedo llamar a Liam.

-¿Lo conoces?

-Sí, claro. Tengo cuentas allí...-sacó el móvil y empezó a marcar.

-¡Y deja que hable yo! - le quitó el teléfono.

-Qué carácter! Se ve que eso no cambió. - Red le sonrió.

-Hola...quisiera hablar con Liam Rotemberg... ¿como que no puede pasarme? ¡acabo de recibir una carta de él! -dijo Ginny-

Harry chascó la lengua y le arrebató el teléfono.

-Soy Harry Potter...páseme con él, me atiende personalmente...- Ginny refunfuñó- Hola, Liam...sí, bien, bien... Te hablo por Ginevra Weasley... Lo mío no está en... claro, por eso. Mejor te paso con Ginny...- le dio el teléfono.

-Hola...-se alejó un poco de Harry.

-Señorita Weasley, por fin la ubico. Su novio, me comentó que...

-No es mi novio.

-Lo siento, él...

-Vayamos al grano... recibí una carta y creo que se trata de un error, yo no soy clienta de ustedes.

-Claro que lo es, señorita Weasley, desde años..

-No, debe haber un error, insisto.

-Forma parte de los titulares del plazo fijo, no hay ningún error.

-¿Los titulares?

-Sí, me refiero a Dean Thomas, y a usted.

-Dean...pero Dean se fue hace meses. - dijo con tristeza- No sé si usted sabía.

-Claro que lo supimos...hemos enviado cartas a su domicilio para notificarle sobre los pendientes que Dean dejó aquí.

-Me mudé hace meses.

-Eso explica todo...Usted es la heredera universal de Dean Thomas.. Heredó una casa en Londres que está bastante descuidada, otra en Colombia...y es la titular de un plazo fijo de diez millones de libras. Luego hay otras dos cuentas de un millón para Luna Lovegood y Jonas Camaño.

Ginny se quedó sin palabras.

0*0*0*0

The Dorchester Spa, Londres, distrito MyFlair

Dos mujeres - una rubia y otra morocha- ingresaron al sauna, con las toallas envolviendo su silueta; se sentaron en los banquitos de madera sobre los costados. El denso vapor poblaba cada espacio de aire Hannah Abbott recogió su cabello en un rodete, y se sirvió un poco de limonada.

-¿Quieres?

-Sí, es sofocante el calor que hace aquí. Gracias - tomó un poco. Hannah la miraba dubitativa.

-¿Fuiste a encarar a Blaise Zabini? Por el embarazo de la chiflada.

-Sí, no iba a quedarme callada, alguien tenía que avivar a ese bobo. - hizo un gesto desdeñoso- El imbécil pensó que Luna estaba liada con Jonas Camaño.

-¿Y fue el espermatozoide más rápido? -acotó Hannah, riendo.

-De no creer.

-¿Qué te dijo el lerdo de Blaise?

-Al principio no me creyó, pero luego lo convencí. Estaba muy sorprendido...-torció los ojos.

-Ya no puedes hacer nada...La chiflada le dará un hijo a Longbottom.

-No están juntos, fue un revolcón.- simplificó Susan.

-¿Neville sabe la buena nueva?

-No tengo idea...

-A mi me cuesta creer que un tipo millonario como Longbottom, sabiendo que todas las mujeres quieren engancharlo con un crío, no tenga dos dedos de frente para ponerse un preservativo...-comentó Hannah, estupefacta.

-Se gasta las mismas mañas que su amiguito, o sea tu esposo.- disparó Susan.

-Ni me lo recuerdes.

-¿Crees que le pasó el mensaje a Harry?

-Eso espero, porque Malfoy me cobró bastante caro.- dijo Hannah indignada- Ese hurón siempre fue una basura...

-Hace lo que le conviene...al igual que nosotras.- la miró, haciendo un gesto con la cabeza - Tu venganza fue un éxito...la pendeja fue secuestrada y sus padres pagaron por haberte lastimado... un pena que Colin tenga perpetua! - las dos sonrieron, burlonamente.

-Siendo sincera, nunca creí que la niña saldría lastimada por curar a Dennis.-aclaró Hannah, mirando por la ventana del sauna- De lo contrario, no le hubiese pasado datos a Creevey

-No hablas en serio, ¿o sí?

-¡De verdad! Yo no quise matarla...-insistió Hannah, con algo de remordimiento - No le haría daño a un niño, ni siquiera a ella, que es detestable y siniestra.

-No te vuelvas loca, linda...se salvó. El retoño tiene más vidas que un gato callejero...

-No te parece sospechoso que Harry haya desaparecido justo después de rescatarla? -musitó Hannah -Esa misión no me cierra por ningún lado. El nunca abandonaría a su querida Kyara.

-¿Tienes idea del parte médico de la pendeja? -le preguntó Susan -

-No, fue archivado como secreto de sumario, ni siquiera pude acceder con mi cargo en el hospital - dijo quejosa- Vaciaron el tercer piso y no me atreví a acercarme ese día, hubiera sido sospechoso, tu sabes. - Susan asintió.

-Lo importante es que Harry no sabe de dónde sacó la información Creevey. Mi Obliviate fue efectivo, no?

-Me salvaste la vida, amiga...-chocaron las manos - Gracias, no sé que haría sin ti.

-Lo que debes pensar es, que harás cuando Harry regrese. Tu amenaza fue muy atinada...va a enojarse contigo.

-Haré un buen numerito, le diré que no pensaba hacerlo en realidad, que lo hice para que volviera, porque estaba preocupada...

-Entonces, ¿no vas a llamar a los medios mágicos para revelar los poderes de Kyara?- inquirió Susan venenosamente.

-No...mi objetivo es hablar con Harry, nada más.

-Lástima que el sabe que no puedes concebir, porque podrías inventarle un embarazo...

-No, sería imposible engañarlo con eso, es muy astuto... Me conformo con seguir utilizando su tarjeta de crédito - dijo con descaro - La bronca que me da, le dejó la casa de Kesington y Chelsea a la perra de Ginevra...vale un dineral! Maldito traidor. Yo misma lo ayudé a elegir la decoración

-Siempre te dejó en claro que el propietario era él.

-Sí, siempre fue un maldito amarrete...

-Bueno, pero durante estos años, tu ahorraste tu sueldo entero, él te mantuvo al día...-la miró sugerente- Ropita de marca, perfumes, viajes gratis... casarte con él fue una buena inversión, no puedes quejarte.

-En eso tienes razón - concedió Hannah, pero estaba seria.

-Ahora cuentas con un buen resto...

-Seguiré gastando como sino hubiera mañana. Que me pague con pasta cada una de las que me hizo ese hijo de puta...

-Así se habla.! - la animó Susan - ¿Sabes qué es lo mejor? - Su amiga negó - Que Ginevra salió perdiendo, porque se revolcó con la puta de Natasha... por cierto, ¿habrá vuelto esa condenada?

-No, no volvió. Su casa está vacía, me di el gusto de entrar, y ya no tiene los hechizos protectores, y sacaron las cámaras de seguridad...-reveló con indiferencia.- El Ministerio debe haberla trasladado a otro lado.

Se quedaron en silencio un minuto, hasta que Susan retomó la palabra.

-Estuve mal al dejar ir a Neville...ahora es un partidazo, la pifie feo amiga.

-Ni tanto, Longbottom también desapareció...

-Majadero...

-La vida siempre da revancha...-la consoló Hannah- quizá conozcas a alguien mejor, no?

-Alguien con tarjeta de crédito y cincuenta propiedades en Londres? Lo veo difícil - Hannah sonrió.-

-Vamos, necesito unos masajes.

-Y yo tengo antojo de zapatos...luego de sushi.

-¡Excelente idea!

*0*0*0*0*0*

Dos horas atrás - Ministerio de la magia, King's Cross

-Luna...

El celular cayó al piso. Nerviosa, se agachó a buscarlo. Escuchó el ruido de una puerta de auto que se cerraba y unos pasos que se acercaban. Observó sus mocasines negros y sus pantalones de jeans, y aún a esa distancia reconoció su perfume. Mientras iba a poniéndose de pie, en cámara lenta, Luna transpiraba de los nervios. Sus ojos pardos, tardíos, la atravesaron sin piedad, y el bebé se movió; sabía que el vientre estaba al descubierto, ya era tarde. Tenía al padre de su hijo enfrente, después de cuatro largos meses. No lo podía creer, ¿estaba soñando?

-Hola Luna.

-Volviste...-él tenía los ojos brillosos.

-Estás...estás embarazada.

-Sí.-las lágrimas de Neville rodaron por las mejillas.-Supongo que... que necesitas una explica...explicación.- tartamudeó.

-Yo...no lo puedo creer...-dijo nervioso- Simplemente...estoy...

-Es tuyo - lo interrumpió.

-Lo sé. - repuso sin pensar..- Pero...

-Tome la pastilla delante tuyo - se apresuró a explicarle- Tu mismo me viste...pero no hizo efecto. Jamás me imaginé que pasaría...- él pasó las manos por su cara, intentando convencerse que no estaba soñando.

-¿Por qué no me avisaste?

-Porque te fuiste hace cuatro meses. - dijo fríamente.

-Podrías haberme escrito...

-No era algo para decirte por carta.-respondió incómoda-

-No puedo creerlo... esto es...te vi caminando y no estaba seguro que fueras tú. Me acerqué...y cuando me bajo veo tu vientre... y...no caigo, te lo juro.

De veras no sabía como sentirse. Estaba en shock por la noticia. Luna estaba cambiada, el vientre no era demasiado grande, pero ella parecía más linda, su mirada brillaba a la luz del mediodía, y sus cabellos dorados, atado con una media cola caía alrededor de su rostro perfecto, redondo, de muñeca. Iba a tener un hijo con Luna Lovegood, ¿era eso real?

-Mira, Neville...no tienes que hacerte cargo sino quieres - él arqueó las cejas- No me mires así.

-Me crees capaz de dejarte sola?

-Por tu cara no estás muy contento.-dijo dolida-

-Estoy sorprendido...jamás me lo imaginé...¿de cuánto estás?

-Cuatro meses...casi cinco...en dos semanas.- Tenía la boca seca de los nervios y estaba toda sudada.- Bueno...yo...debo irme a trabajar...

-¿Qué?

-Lo que oyes...luego te llamo o...

-No, de ninguna manera, quiero que hablemos ahora.

-Me estoy muriendo de calor, Neville.

-¿Y qué tiene que ver?

-Hablemos en otro momento, tengo obligaciones que cumplir. - se excusó, por alguna razón quería huir de él, aunque no sabía cual era - Derek me está esperando.

-¿Ahora eres la empleada modelo? - dijo de mal modo - Vaya que cambiaste, Lovegood..

-No seas infantil! tengo que acatar un horario!- se exasperó.

-Tu jefe soy yo, ese imbécil de McAllister me estaba reemplazando, no le debes explicaciones de ningún tipo- aseveró arrogante

-Veo que tu misión no te cambió mucho, eh? sigues siendo un soberbio.- el bebé volvió a moverse, y ella se tocó el vientre.

-Piensa lo que quieras, pero vendrás conmigo.

-¿De qué quieres hablar?

-Del bebé! - Luna resopló, molesta.

-Hace cuarenta grados, Longbottom, tengo los pies hinchados...y encima tú...

-¿Te sientes mal?

-No quiero discutir, Neville... ni estar cerca de ti.

-Lo lamento, pero dadas las circunstancias, vamos a tener que estar cerca.- replicó, molesto.

-Desapareces cuatro meses, y crees que puedes mandonearme porque estoy embarazada? - concluyó - No seas ridículo.

-Estaba trabajando...

-Y yo también estoy trabajando, adiós! - se fue, pero el la siguió y la agarró del brazo para girarla - ¡Hey, suéltame!

-Lo siento...-la soltó - Pero no seas obstinada, debemos hablar. .-se acercó un poco.- Te doy mi palabra que no vamos a discutir, yo tampoco quiero que te alteres.

-Está bien...debo avisarle a...

-Basta con McAllister...-dijo cortante- Ven, vamos al auto, con el aire te sentirás mejor.

Luna se subió a su Audi y abrochó el cinturón. Neville arrancó, sin dejar de mirarle el vientre de reojo. Le ofreció una botella de agua que ella tomó enseguida. Luna se miró en el espejo retrovisor. Era un desastre, tenía los cabellos despeinados, la frente transpirada, y ojeras. Maldito corrector de segunda mano, pensó.

-Mierda...

-¿Qué te pasa?- dijo alarmado.

-Nada...¿dónde vamos?

-Te hiciste ecografías? - contestó con otra pregunta.

-Sí, por supuesto. Me hice cuatro.- contestó, perpleja.

-Quisiera verlas.

-No las tengo aquí...bueno, salvo la última - sacó su billetera plateada de la mochila de cuero y le entregó una foto carnet - Aquí está. - Neville frenó en el semáforo y la miró.

-Puedo quedármela?

-Sí, tengo más en casa...-lo miró - En la casa de Harry, estamos viviendo juntas...con Ginny y Kyara.- Neville no contestó - Es...es un varón.

Por primera vez lo vio sonreír.

-Dime que no estás bromeando...

-No, es un varón, está confirmado.- murmuró jugando con su billetera- Eh...¿querías que fuera una niña?- se puso roja- No me hagas caso...tu no querías ningún bebé.

-Recuerdo que tu dijiste que sería un suplicio llevar un hijo mío en tu vientre- le reprochó.

-No digas eso...cuando lo dije yo...ahora...ahora no pienso eso, yo quiero a mi bebé! -se defendió, afectada.

-Lo siento...no te alteres.

-Entonces no me provoques

Luna tomó más agua, la mano le temblaba. No podía sostener la botella de los nervios.

-Está bien, no discutamos...-giró a la derecha y la recorrió con sus ojos- estás nerviosa.

-¿Qué esperas? Salgo a almorzar y te encuentro de improviso...

-¿Estabas esperando que volviera? - quiso saber Neville- Para contarme...

-Sí...apenas lo hagas, iba a llamarte para que hablemos. No quería que lo supieras así...supongo que debes estar...

-Yo...de veras...nunca me imaginé que podía llegar a pasar.- Luna no dijo nada - Pensé que tu estabas con Zabini y...

-No estoy con Zabini - dijo cortante- Solo fue un café...

Neville estacionó en su mansión. Luna la miró, había ido pocas veces, era tan imponente, parecía un palacio.

-¿Por qué me traes aquí?

-Quiero que almorcemos juntos, así...nos ponemos al día.

-Pero...-suspiró sin terminar la frase- No es una buena idea, hemos terminado y bastante mal.

-Ahora las cosas cambiaron, Luna...el bebé lo cambia todo.

-En cuanto a nosotros, no - lo contradijo severamente- Lo nuestro fue...ni siquiera duramos una semana, Neville. Fue un fracaso.

-Lo sé...bajemos, tengo hambre.

Resignada, Luna descendió del automóvil y entraron en la mansión. Neville miraba su vientre cada dos segundos y la ponía nerviosa.

-¿Se mueve? - ella se ruborizó.

-Sí, a veces...-Neville tenía tantas ganas de abrazarla y tocar a su bebé, pero se contuvo. Tenía razón, habían terminado, y no podía tomarse esas atribuciones propias de una pareja. Se imaginó con el bebé en sus brazos...

-¡Señor! ¡Ha vuelto! - su elfina Bubble estaba allí - ¡Y usted también señorita...! Oh!

-Bubble...sí, he vuelto y ella...

-¡Señorita Luna! ¡Usted está embarazada! - ella asintió con timidez- ¡Qué guardado se lo tenía, mi señor! -él no se molestó en corregirla, Bubble estaba exaltada de felicidad- Es...¡mi amo tendrá descendencia! ¡Seré la envidia de todos los elfos! - Luna y Neville se miraron - ¡Qué bendición, por favor!

-Bubble...podrías prepararnos algo para almorzar?- inquirió.

-Sí, por supuesto, ya mismo!- dijo obsecuente. Le quitó la cartera a Luna - ¡Usted no debería llevar tanto peso, señorita! ¿Qué quiere comer?

-No tengo mucho hambre...algo sencillo.

-Lovegood, vas a almorzar - le ordenó Neville severamente.

-Si tanto insistes...quiero una hamburguesa con doble queso cheddar, jamón cocido, y papas fritas. No olvides los aderezos. Ah, si hay Coca Cola estaría divino! - terminó sonriente.- De postre algo liviano, un heladito de banana split y chocolate nevado.

-¡Me encanta, me encanta!- Bubble se retiró, feliz de la vida.

Luna y Neville se sentaron en la mesa. El ambiente estaba aclimatado, Luna recogió su cabello con una cola y suspiró. Levantó la vista y en cuanto se unió a la de Neville, el bebé se movió otra vez.

-¿Todo eso vas a comer?

-Sí, tengo hambre. Tu quisiste invitarme - él sonrió.- Harry también volvió?

-Sí...fue a ver a Kyara.

-Ni siquiera llamó a Ginny para avisarle que estaba de vuelta?

-Creo que no, fue directamente a la casa.

-Se gastan las mismas mañas.-rezongó Luna.- Dónde estuvieron? Porque esa misión de un momento a otro fue muy rara. Kinsgley tampoco nos dio ningún tipo de información.

-Estuvimos en Argentina, pero no puedo darte más detalles.

-¿Por qué no te despediste de mí? - él la miró con tristeza- Ya sé que estábamos peleados, que habíamos discutido, pero tan poco te importo? solo esperaba que al menos me dijeras adiós...o que en estos meses me llamaras y avisaras que estabas vivo...

-Yo pensé que tú...

-Que estaba con Zabini...muy intuitivo.

-Lo siento...si hubiera sabido que estabas embarazada...

-No lo digo por el bebé, lo digo por mí. -se animó a decirle- Pensé que te interesaba saber como estaba yo, pero me equivoqué...

-Sabía que tu estabas bien - dijo sin pensar.

-Eso es mentira...como podías saberlo? - Neville no contestó. Era una locura confesarle que se estaba haciendo pasar por un muggle llamado Nathan Lowell. -Mejor déjalo así, no tienes que justificarte...es evidente que no te importaba.

-Fue difícil, no? Pasar estos meses sola.

-Ginny me acompañó a las ecografías...estuve bien - mintió.

-Cuéntame...como te enteraste del embarazo. Quiero saberlo todo.

-Lo normal...tenía un atraso de tres semanas, entonces decidí hacer un test.

-¿Derek lo sabe?

-¿Por qué me preguntas eso?

-Ya, solo contesta.

-Lo sabe Ginny, y nadie más - le aclaró seria - Creo que Red se dio cuenta, pero no me dijo nada. - Neville no se sorprendió - Y Derek sospecha...me mira muy raro porque utilizo ropa holgada para ocultarlo.

-Ese siempre te mira...es un alzado- expulsó, posesivo. Luna resopló.-Bien...de ahora en adelante, no irás a trabajar. Tienes que hacer reposo y...

-¿Desde cuándo eres médico, Longbottom?

-¡Soy el padre, quiero cuidar del bebé!

-Por favor, pasé los tres meses, debo hacer vida normal. - dijo insolente- No seas ridículo.

-Lovegood eso está fuera de discusión.

-No vas a manejarme la vida, me oíste? - se puso de pie y la silla chirrió - Voy a seguir trabajando, me hace sentir útil y me distrae! deja ese machismo de lado!

-Está bien, está bien! no te alteres...-dijo rendido.

-No me molestes, entonces!

Bubble trajo la comida y la puso delante de Luna.

-¡Ja! Esto tiene una pinta! - Agarró una papa frita- ¡Qué bueno, eres lo máximo Bubble!

-Estoy para servirle, señorita. ¿Me permite acomodarle el cabello, señorita? - Luna asintió - Usted es hermosa...

-En unos meses voy a ser una hermosa pelota. - dijo riendo.- Pero llámame Luna, Bubble, por favor...

-Pronto será la señora - Luna negó disimuladamente- Es una muchacha muy agraciada. ¿Tendrá un varoncito, cierto?

-Sí, como lo sabes?

-Los elfos tenemos un sexto sentido. No se preocupe, yo la cuidaré muy bien. Voy a preparar la suite de mi señor para que estén cómodos allí.

-Espera, Bubble...yo no voy a vivir aquí.

-Como no? - miró a Neville- Eso es una locura! - dijo escandalizada.

-Bubble, Luna y yo estamos separados...

-¡Van a ser padres y ni siquiera están casados!- Neville arqueó las cejas- Disculpe, señor...-dijo con voz quebrada- Creí que yo podía cuidar al heredero y...

-Tranquila, Bubble...-dijo Luna apenada- Claro que lo vas a conocer, pero...

-Está bien, está bien...lo comprendo. El único heredero Longbottom, lejos de su elfina de toda la vida, esto es una vergüenza y un desplante hacia mi especie -se fue muy ofendida. Luna lo miró desconcertada.

-¿Por qué se puso así?

-Siempre quiso que tuviera hijos. Su madre me cuidó a mi cuando era pequeño... y abuela a mi padre- le explicó.

-Dile que podrá verlo cuando quiera- musitó Luna y mordió la hamburguesa.- Quizá deba hablar con ella, no quiero que se ponga mal.

-Luego le daré permiso para que pueda visitarte, ¿te parece? - ella asintió, masticando- Le has comprado algo? Ropa y todo eso...¡toma gaseosa, te vas a atragantar!

-Apenas termine de almorzar, me gustaría ir a ver a Ginny. Seguramente discutió con tu amigo, me preocupa.

El móvil de Neville vibró. Era un número desconocido.

-Hola.

-Longbottom, soy yo.

-¿Qué quieres? - Luna se limpió con la servilleta, atenta al llamado, pero no pudo escuchar porque se alejó.

-Harry no me atiende, pásame con él, me consta que volvió.

-A punta de tus amenazas...-susurró en voz baja.

-Soy su esposa, no te metas.

-No por mucho tiempo, Harry va a tramitar el divorcio.

-¡No es tu asunto! Dile que me llame, porque de lo contrario, el profeta se entera que tiene una hija con superpoderes...

-¿Hasta dónde piensas llegar? no te perdonará esto, estás amenazando a su propia hija.-

-Pásale mi mensaje, quiero hablar con él esta misma noche.- le cortó, y Neville volvió a la mesa

-¿Quién era?

-Nada importante...-mintió.

-Ah, ya estás de joda...-se limpió la boca- ¡Recién llegas y aprovechas tu soltería!

-Estás mal eh!

-¡Escuché la voz de una mujer! - chilló disgustada.

-No es nada de lo que tú estás pensando.

-Me quiero ir! - se limpió la boca, y se puso de pie. -

-Espera...

-No espero nada! Bubble, mi bolso! - la elfina llegó corriendo, soplándose la nariz.

-Señorita, aquí está! - se lo entregó, y miró el plato- Pero sino terminó de almorzar!

-Lo siento, pero aquí estoy demás...-

-¿Qué le pasa? No debe alterarse - dijo dramáticamente- Por favor...

-No pasa nada...-dijo con voz nasal - Solo estoy apurada...-acarició a la elfina- Podrás ver al bebé cuando quieras, solo tienes que visitarme...

-Debería vivir aquí, y usted también señorita! - miró a su amo con reproche.

-Esto es el colmo...-dijo Neville bufando.

-Me voy...

-Yo te llevo.

-¿Seguro que no estás ocupado?

-Deja esta escena de celos!

-¡Hago todas las escenas que quiero, porque tu me las haces a mí! - se fue ofendida. Neville pasó las manos por sus cabellos, irritado. Bubble lo miró cruzada de brazos.

-Tu también, Bubble? - la elfina desapareció con un chasquido de dedos.

0*0*0*0*0

Mientras Harry y Ginny dialogaban y Red hablaba por celular afuera, y fumaba un cigarro. Kyara agarró el teléfono inalámbrico y marcó un número, agazapada, vigilando que Red no volviera a la garita.

-Hola, ¿quién habla?

-Hola tío Ron! soy yo!

-Enana, de dónde me llamas?

-De la garita de Red.-susurró - Estoy escondida...

-¿Estás bien? No me asustes!

-Sí, estoy bien, te extraño mucho tío!

-Yo también belleza, pero no puedo hablar ahora, estoy ocupado.. después te llamó y...

-Espera, tío Ron, es muy importante... Mi papá volvió!

-¿Es una broma?

-No, te lo juro que está aquí! - dijo muy emocionada- Tienen que venir a verlo, así festejamos todos juntos.

-Kyara, dime que no es una broma...

-No, no! Puedes venir y comprobarlo! Ven con tía Hermione, así se encuentran con él.

-¿Y Neville también está allí?

-También volvió, pero no está aquí.

-Está bien, en un rato iremos para allá...antes debemos...estamos por confirmar algo.

-¿Qué están por confirmar?

-No importa...en un par de horas estamos allí.- cortó, y entró en la casa a hurtadillas.

Duncan giró la cabeza y alcanzó a ver la cabellera azabache de la niña entrando por la ventana. Sonrió para si mismo, y negó con la cabeza-

-¿Hablas en serio, Duncan? -decía su socio, Draco Malfoy.

-Así como lo oyes, Potter está aquí en Londres. - replicó Red, largando el humo.- Kyaritta se cree que nací ayer...

-¿Qué hizo la pendeja prodigio?

-Creo que estuvo haciendo un llamado...apuesto que le dijo a los Weasley que Potter está aquí.

-Esa va a trabajar con nosotros maneja bien los chismes - los dos rieron - ¿Me vas a contar dónde estuvo tu jefe? Como que volvió de la nada el Elegido...terminó la fiesta negra?

-No puedo darte detalles por el inquebrantable! - dijo fastidiado.

-Yo tengo un inquebrantable en mis piernas, no me falla nunca.

-Imbécil...

-¿Como reaccionó la pelirroja cuando apareció el padre fugitivo?

-Quedó hecha una estatua...pobre, no podía reaccionar.

-Oh, sí pobrecita tu hija postiza! - se burló Malfoy- Ojala lo mande a la mierda.

-Oye, Malfoy...¿qué hablaste con la doctora Abbott ayer? Porque dudo que la vuelta de Potter y su visita en MD Informations sea pura casualidad.

-Fue una jugada maestra para aumentar la caja del negocio...-contestó Draco, muy ufano.

-No le contaste lo que sabes...sino estaríamos en tu velorio..

-Abbott le envió un mensaje a Longbottom...me pidió que no lo leyera! Pobre ingenua.

-Desembucha de una vez, cabrón

-Amenazó con contarle a la prensa la existencia de Kyara y sus poderes. Venenosa la rubia! Lo tiene agarrado de las pelotas a San Potter.

-No le servirá de nada...Fíjate que ni siquiera fue su prioridad ir a detenerla, vino a ver a Kyara apenas llegó.

-Ser patética siempre fue su especialidad, desde que le perdonó los cuernos hace cuatro años. - opinó Draco sin sorprenderse.

-Espera, escucha este detalle... ¿a que no imaginas como encontró Potter a su amorcito? Besándose con Toby Zabini!

-¡No! ¡Dime que le tomaste una foto al imbécil de Harry! - se regodeó Malfoy.

-Por desgracia, no...

-¿Algún otro rumor? ¿Longbottom sabe que será padre?

-Sí aún no lo sabe, se entera en cualquier momento...apuesto a que le vendiste la data a Abbott para que se lo cuente a Susan Bones, te conozco.

-No quedó otra...-admitió Malfoy, fingiendo lamentarlo-Negocios son negocios!

Un Audi tocó el portero de la mansión. Precavido, Red sacó la varita y miró la pantalla, cortándole a Draco.

-¿Longbottom? ¿eres tú? - dijo desconfiado.

-Sí, Red, abre la puerta.

-¿Estás con Lovegood?

-Sí, ¿acaso no la ves?

-La contraseña del día...-Neville soltó una palabrota.

-Volver a verte - dijo Luna.

-Quiero tu contraseña, Longbottom..

-No seas idiota, soy yo!

-Ahora mismo, sino quieres que te saque a patadas del auto! - gruñó Red.

-Inquebrantable. - Luna frunció el ceño.

-Adelante.

Ingresaron por un camino de cemento y aparcaron el auto en el enorme garaje ubicado en la parte trasera de la mansión.

-Tremenda casa - comentó Neville.- Esta no la conocía.

-La tuya no tiene nada que envidiarle, de hecho es mucho más grande.

-Me gusta este estilo - apagó el carro - ¿Volver a verte? ¿esas son las contraseñas?

-Si, las cambiamos cada día.

-¿Quién las elige? - dijo displicente.

-Kyara y yo.- dijo orgullosa - ¿Desde cuándo tu tienes contraseña?

-La casa está protegida...

-¿Qué es eso de inquebrantable?

-Una palabra que representa una clave.

-Gracioso -se bajó del auto. Neville sonrió y la siguió.

Entraron en la mansión, en la casa que ocupaba Ginny de lado derecho. Neville pensó, preocupado, si Luna subía esas escaleras cada día. ¿No era peligroso para una mujer embarazada? Prefirió no hacer comentarios, estaba demasiado suceptible. El enorme reloj del amplio comedor marcaba las seis de la tarde. Harry salio salió del baño y observó a Luna. Enseguida notó su embarazo, y sus ojos se desorbitaron.

-Luna...

-Hola Harry...tanto tiempo.- le hizo una sonrisa tímida.- Estás delgado...¿qué...?

-Tu...tu...-Neville apareció detrás de ella.- ¿Es lo que parece?

-A menos que me haya tragado media sandía, si - replicó Luna burlona. Harry sonrió y no dudó en darle un fuerte abrazo.

-Puedo tocar la panza? -Luna asintió, y luego miró a su amigo, como pidiéndole permiso. Neville puso cara de "No seas idiota"

Harry tocó la panza y no pudo evitar pensar cuánto le hubiera gustado ver a Ginny gestando a Kyara. Quizá hubiera sido un lío su vida, pero sabiendo la felicidad que le daría, le hubiese encantado retroceder el tiempo, y conocerla desde que era bebé.- Se mueve el mini Neville...

-No será un Mini Neville! - dijo Luna enojada.- Podría ser parecido a mi, no?

-Está bien, no te enfades rubia! -Harry se acercó a su mejor amigo y revolvió sus cabellos.- ¡Esta si que no te la esperabas, cabrón!

-Es un varón! - se abrazaron, emocionados.

-Seré el padrino.

-Veremos...-Harry le pegó en la espalda y empezaron a boxear a modo de festejo. Luna se cruzo de brazos.

-Gracias a Dios nací mujer porque sino sería un redomado estúpido...- en ese momento, Ginny descendió.

-Por fin logré que entre a...¡Luna! ¿Qué haces aquí? Neville...

-Parece que estamos todos...

-Por supuesto que no...faltamos nosotros.- Hermione y Ron ingresaban al comedor. La casa de repente estaba tan concurrida y Ginny, pese a las circunstancias, sintió una extraña felicidad, como si todo fuera como antes. Tenía a sus amigos con ella, y también a él...sacudió la cabeza.

-Ron...- Hermione corrió a abrazar a Harry, desconsolada- Lo siento, Hermione

-Por suerte estás bien...que susto nos diste. - lo soltó. Ron fue hacia el y le pegó un puñetazo. Harry cayó sentado en el sillón

-¡Hey, cálmate, Ron!- gritó Ginny asustada.

-¿A este loco que le pasa?

-¡Basta! - dijo Hermione- ¡Compórtate, Ron!

-¡Qué me pasa! ¡Cuatro meses desaparecieron, Longbottom! -gritó enfurecido- ¡Una puta carta me enviaron! ¡Forros!- Quiso encarar a Neville.

-Tranquilo, Ronald! no fue mi culpa! - Harry se tocaba el pómulo.

-No hables de más, Neville!

-¿Nos quieren explicar qué fue lo que les pasó? - habló Hermione, bastante decepcionada- ¿dónde estuvieron?

-El único que puede hablar es Harry...-afirmó Neville.

-No podré hacerlo, este idiota casi me quiebra el maxilar!- dijo dolorido-

-¡Te advertí que no reacciones así cuando los veas, Ronald!-lo regañó su esposa- tienes doce años, o qué?

-¡Fue un error venir aquí! ¡Estos dos ya no son mis amigos! - exclamó, ofendido - Vamos...

-Espera, Ron...hablemos - lo frenó Harry - puedo explicarte lo que...

-A mi no me explicó mucho, hermanito-siseó Ginny- Ni pierdas tu tiempo, te dirá que la misión es confidencial y toda esa basura...

-Tengo hambre -dijo Luna, y todos la miraron.- ¿Qué? No puedo decir que tengo hambre?

-Luna, estás embarazada! - se dio cuenta Ron, sorprendido.

-Ah...sí, hace cuatro meses.

-Pero...nadie lo sabía, o si?

-Secreto de sumario...-dijo Ginny- aquí tienen al padre fugitivo II...- se lo presentó haciendo una exagerada reverencia.

-Esto parece una escena de una película tragicómica - comentó Luna riendo.

-Yo también estoy embarazada...-reveló Hermione- Y no es una broma...

-¡Me muero! Por fin! -Ginny dio saltitos de emoción. A Harry le dio un vuelco el corazón al verla sonreír. Hubiera dado todo lo que tenía por verla feliz el resto de su vida- ¡Ahhh! ¡Qué emoción, cuñada! - la abrazó con fuerza, y Luna se unió al abrazo, empezaron a comentar cosas entre ellas y a tocar la panza de ambas. Harry amagó felicitar a Ron, quien lo asesinó con la mirada.

-Ni te acerques, traidor...mentiroso...

-Aflojale a los reclamos Ronald...-le rogó Neville, cansado- Vamos a ser padres al mismo tiempo, eh! - le golpeó el hombro- No podemos estar peleados ahora, cabezón.- Ron se dejó abrazar refunfuñando. Harry le susurró algo en el oído. "Estuve en coma cuatro meses"

-¿Qué?

-Shhh...no digas nada. Si le cuentas a Hermione...necesito confiar en ti.

-Hablas en serio, o lo dices para que te perdone?

-Claro que hablo en serio...por favor, te lo voy a contar, pero intenta no golpearme de nuevo.

-Sí, está hecho mierda -intervino Neville- Un golpe más y lo devuelves al respirador artificial.

-Yo...lo siento...nunca imaginé que...

-Aquí no, luego te explico todo. - susurró Harry, mirando a Ginny por encima su hombro.

-Está bien...voy a confiar en ti. ¡Hey, deja mirarla así!

-Tío! ¡Viniste! - Kyara apareció y parecía exaltada- ¡Estamos todos, podemos festejar! ¡Bien!

Ginny se alejó de sus amigas, para hablar con su hija.

-Amor, ¿te gustaría quedarte con tu papá y tus tíos?

-Mami, ¿tu te vas?

-Vamos a hacer salida de chicas, tenemos que ponernos al día...tu te quedas con papá, hace mucho que no estás con él, no?

-¡Sí! Me gusta! ¿vas a traerme un regalo?

-Ya veremos...-miró a Harry- Pueden cuidarla, no?

-Sí, claro, pero...

-Excelente...Hermione, Luna, vamos a tomar algo...

-Bueno...-dijo la aludida - No es mala idea...-saludó a Ron- Nos vemos más tarde, si?

-Tengan cuidado, por favor.

-Vamos a un bar, no a una montaña rusa -

-¿A qué bar irán? - preguntó Neville, controlador - Deberías cuidarte, Lovegood...

-No, no, no...yo me sé cuidar sola, si necesito un consejo, se lo pido a mis amigas, gracias.

Saludaron a Kyara y se fueron, tras recibir doscientas recomendaciones de los tres. Harry no dudó en avisarle a Red que las siguiera disimuladamente. Por su parte, ellos se sentaron a beber a una cerveza, y Harry se limitó a tomar agua. Ron lo miró con más atención y se arrepintió del golpe que le había dado. Parecía muy débil, ojeroso y extremadamente flaco. Quizá era cierto que habían ido a una misión, pero le dolía que durante cuatro meses lo haya ignorado, se sentía traicionado. ¿Tan ocupados estuvieron que no fueron capaces de enviarle una puñetera carta, o hacer un llamado telefónico?

Harry, se colocó un poco de hielo en el pómulo, algo triste. Sentía los azules ojos de Ron machacando sobre el remordimiento y la impotencia. No toleraba un reclamo más.

-Lo lamento, Ron, no quisimos mentirte...yo no tuve la culpa, fue Harry el idiota.

-¡No me toques las pelotas con eso! -rezongó - Nunca imaginé que...

-Expliquen qué mierda sucedió!

-Papi, vamos a jugar? - Kyara había vuelto de la cocina, con un frasco de galletitas- Tengo cuadernos nuevos para mostrarte.

-Tráelos, belleza.-dijo Harry.- Así le muestras a los tíos también, ¿te parece?

-¡Bueno, ya vengo! - dejó el frasco en la mesita ratona y se fue corriendo

-Despacio con las escaleras! - sonrió y miró a sus amigos - La amo.

-¿A su madre también? - dijo Neville. Harry no contestó.

-Eso es otra cosa que quisiera saber...mi hermana y tú, ¿qué onda? ¿estuvieron juntos

Ron miró a Harry, ávido de explicaciones.

-Bien..-suspiró - voy a resumir porque Kyara baja en cualquier momento.

-Sí, está bien, solo dímelo.

-Todo empezó por Kyra, lo hice por ella...

Harry le contó todo, como había salvado a Kyara, el juramento inquebrantable con Jonas, Neville y Red. Y Neville relató que tuvieron que llevárselo bien lejos para evitar morir por dicho juramento. Ron quedó estupefacto.

-Sabía que ocultaban algo - suspiró, con mala cara- ¿Por qué no me hicieron partícipe?

-No estabas en ese momento, sino te hubiera incluido. - se disculpó Harry.

-Créeme que te hizo un favor - aseguró Neville- No fue nada fácil, casi nos matamos en esa ambulancia de mierda...

-Deja de criticarme - dijo Harry con fastidio.

-Fue una locura - murmuró Ron- Me revienta que siempre quieras hacer todo solo, sin pedir ayuda.

-Entiéndeme, no quería poner a Ginny en esa situación...no estaba preparado, Ron,fue todo muy rápido. Teníamos las horas contada.

-Lo importante es que salió todo bien - comentó Neville.

-Sí tu porque no pasaste cuatro meses soportando a mi madre preocupada, y a Ginny angustiada, ni te digo Hermione...

-Lo lamento...nunca imaginé que iba a pasar en coma tanto tiempo. Pensé que iba a resistirlo - admitió Harry

-Estás hecho mierda...deberías comer.

-No tengo hambre, esos medicamentos que me dio Camaño me revientan el estómago.- Ron bufó amargado-Quiero tu palabra que no sale de aquí...

-¿Por qué no le dijiste la verdad?

-Porque la encontré besándose con otro -dijo con bronca

-¡¿Qué?! - dijeron sus amigos al unísono.

-Un tal Tobías Zabini...

-¿Zabini?

-Él primo de Blaise...

-Ah, ahora lo comprendo - dijo Neville- Se conocen desde Colombia, Luna salió con el imbécil ese...

-Genial...llegué tarde - concluyó Harry desanimado.

-Dile la maldita verdad! - repitió Ron - Es la única manera de que lo entienda.

-¿Crees que me va a perdonar? Le oculté algo de nuestra hija, se pondrá furiosa de todos modos.

-Y con razón...el juramento fue la peor idiotez que cometiste en tu vida - lo regañó Neville.

-Demasiado mal me siento...no me vuelvan loco!

-¡Papi, aquí traje los cuadernos! - Kyara bajaba por la baranda, de pie.

-¡Hey, enana, ten cuidado!

-Yo puedo tío, no te preocupes! Soy grande!

-¿Esto nos espera? - le dijo a Harry confidencialmente, y él asintió , resignado

-Mira papi!

-A ver...-lo abrió y Kyara se sentó en sus piernas- Vaya, parece que escribiste mucho en estos meses.

-Sí, mi letra me sale mejor...¿viste?

-Estos no son poemas.-dijo sorprendido.

-Es mi diario íntimo, pero a ti te dejo leerlo. ¡Tuve que escribir todo otra vez!

-¿Otra vez?

-Es que perdí mi cuaderno...escribí todo lo que hice con mis poderes.- Eso captó la atención de Ron y Neville.

-¿Escribiste sobre tus poderes? - dijo alarmado - ¿Cuándo escribiste eso?

-Hace mucho...y luego se me perdió el cuaderno...

-¿Cuando se te perdió?

-No lo recuerdo, fue antes de que te fueras a la misión.

-Haz memoria, hija, ¿lo has sacado de tu departamento? - insistió Harry.

-Eh...sí, una vez...¡cuando fui a Grimmauld Place a almorzar! - Neville se tomó la cabeza y Harry se puso de pie. Bastó una mirada para que se entendieran. Ron también supo lo que estaban pensando.

-No pudo haber sido ella...

-¿Que no? -dijo Neville- Esa mujer es una...¡ahora entiendo toda su jugada!

-Shhh...-lo acalló Harry- Iré a hablar con ella...me va a escuchar - le dio un beso a Kyara- Ya vengo, linda, cuida de tus tíos.

-¿Vas a ver a Hannah, 'cierto?

-No...-mintió.

-¿Fue ella la que leyó sobre mis poderes, cierto? Y le contó a Colin.-dijo astutamente.

-Eres tan rápida...un secreto entre tú y yo, sí?

-Te dejo ir así firmas el divorcio, debes casarte con mi mamá.- Ron no contuvo la carcajada. Harry le hizo una caricia.

-Ya vengo-agarró la varita y desapareció.

-Tío, me vas a enseñar a desaparecer?

Claremont Square, Grimmauld Place.

Harry ingresó a su casa, furioso. Por supuesto que no tocó timbre, introdujo la llave, desactivó los encantamientos de protección y entró. Hannah en ese momento salió de la cocina, y lo vio.

-Harry! por fin! - se lanzó a sus brazos, desesperada - Estaba tan preocupada...-él no correspondió el abrazo.- Estás tan delgado, amor...-le tomó la cara, y lo besó.

-No, suéltame, Hannah.- la apartó con evidente rechazo.

-¿Qué te pasa?

-Quién te crees que eres para amenazarme? - recriminó, indignado. - ¿Como te atreves?

-Lo siento, no pensaba revelarle a la prensa sobre Kyara, solo quería volver a verte!

-Deja mentir...no seas cínica! no se como pude estar tantos años contigo, eres siniestra.

-¿Qué mierda te pasa? No te permito que me hables así!

-Te exijo ya mismo que me devuelvas el cuaderno de Kyara...-Hannah cambió la expresión, y Harry leyó la culpa en sus ojos claros- Sé que fuiste tú, le diste información a Creevey...

-No, yo no tengo ningún trato con ese psicópata! - mintió nerviosa.

-Eres tu el topo que le dio información, y supiste de sus poderes curativos a través del cuaderno. Nadie más lo sabía, la única capaz de hacerlo eres tú...

-¡Estás desvariando, Harry! ¡No puedes pensar eso de mí! - dijo falsamente

-¡Vamos, admítelo de una vez! Me traicionaste para vengarte de mí! - gruñó, enfurecido.

-¡Eres un caradura, Potter! ¿como te atreves hablar de traición con todo lo que me hiciste? ¡Me engañaste! ¡Me hiciste pedazos, y ahora vienes a reclamar cosas!

-No te justifiques! ¡Me has lastimado, y lo hiciste adrede!

-¿Te estás escuchando? - dijo asqueada- ¡Me cambiaste por esa inmunda pelirroja, que esu na cualquiera!

-¡Lávate la boca antes de hablar de Ginny! - Hannah lo empujó - No te atrevas! ¡Fuiste a mi departamento y le mentiste!

-¿Eso te dijo? Nada más lejos!

-No lo niegues más - la apartó bruscamente- ¿Como supiste de esa propiedad?

-Lo averigüé, no me dejaste otra opción, nunca confiaste en mí!

-¡Estamos a mano entonces! - Retozó gritando.

-Eres una basura, como si me hubieras dado motivos para confiar en ti, me traicionaste antes de la boda!

-¡Y tu te dedicaste a perseguirme, me falseaste durante estos años, fingiste que lo habías dejado atrás, que me habías perdonado! -remató Harry gritando - ¿Desde cuando hablabas con Creevey?

-Deja de decir pavadas!

-Eres una mentirosa...no dudaste en jugar sucio para salvar el matrimonio...como fuiste tan ilusa de pensar que tus trampas podían retenerme!

-¡Lo hice por amor! - gritó Hannah - ¡Es la verdad, yo te amo!

-No, nadie lastima a una niña inocente por amor. - la corrigió.-

-¡Jamás me imaginé que Kyara saldría herida! ¡Solo quería ayudar al pobre de Dennis!

-No te creo...y aunque no lo supieras, aunque fuera un acto caritativo, arriesgaste a Kyara...a mi propia hija.-afirmó Harry con repugnancia- Me das asco, eres una loca de mierda.

-Basta! no me insultes más!

-Quiero el divorcio, Hannah...y que te vayas de esta casa.

-Esta también es mi casa!

-Sabes muy bien que hubo un contrato prenupcial, no te corresponde nada de mi dinero.

-¡Solo tengo un departamento! - se quejó - ¡No es cómodo

-Te tocará acostumbrarte...no voy a mantenerte.- le espetó- Piensa en organizarte porque te voy a cortar todas las tarjetas, me oíste?

-No me puedes hacer eso, Harry. - dijo llorando.

-Se acabó, tienes un sueldo, y yo no te debo nada.

-A Ginevra si la mantienes, no?

-Eso no te incumbe...

-¿Qué le viste? No tiene profesión, no es una mujer interesante...solo canta como una puta en un bar de mala muerte.- Harry la miró perplejo.

-¿De qué carajos hablas?

-Ah, no te contó? Resulta que Toby Zabini, su representante, y canta en el bar "La playa", vestida como una cualquiera... además se está revolcando con él, no derramó ni una lágrima por ti.

-Vas a firmar el divorcio - fue la respuesta de Harry.

-No lo haré, tu y yo estamos unidos de por vida.- se empecinó.

-Te voy a denunciar al ministerio por aliarte con el desgraciado de Creevey... cometiste un delito, ese tipo es un criminal.

-Ah sí? con qué pruebas vas a acusarme? - se burló, arrogante- Kinsgley no va a creerte, no pueden juzgarme sin pruebas...- Harry parpadeó, eso era cierto- No te daré el divorcio, olvídalo...

-Desaloja la casa cuanto antes.- repitió indolente - No me obligues a ser desagradable...

-¡Ya fuiste desagradable y cruel! - sollozó Hannah zapateando el suelo- ¡Me destruiste cuando te fuiste con Ginevra, me dejaste por ella! ¡Y ahora me quitas mi propia casa, y me dejas sin ingresos!

-Tu tienes ingresos propios y no son nada malos...deja de gastar como si fueras la reina de Inglaterra, cae a la puta realidad.

-¡Vete a la mierda, hijo de puta! ¡Nunca serás feliz con ella! - lo escupió, directo en la cara. Harry se limpió con la remera.

-Te detesto, Hannah,- afirmó apretando los dientes- maldigo la hora en que me casé contigo...perra mentirosa!

-¡Y yo también la maldigo! ¡Me humillaste por una calentura!

-No es un calentura - dijo con profundo desprecio - La amo, estoy enamorado de Ginny.

Hannah agarró un adorno, y se lo arrojó, Harry se agachó justo a tiempo.

-Ni lo intentes, te falta puntería...

-Como te atreves a decirme que la amas, basura! ten algo de respeto, fui tu compañera durante cuatro años!

-No eres la mujer que tanto quise...

-Tu nunca me quisiste. - murmuró temblando.

-Sí, te quise...Pero la Hannah que yo quería, era una mujer abnegada, caritativa, apasionada con su profesión. ¿Qué mierda te pasó para hacer esto? tu no eras así o nunca llegué a conocerte de verdad!

-Ya te dije, lo hice por amor.

-¡No ensucies esa palabra! Te metiste con lo más sagrado que tengo en la vida, con mi hija...nunca te voy a perdonar.

-Sí nos separamos esta vez no me temblará el pulso para a la prensa que Kyara tiene poderes...- lo amenazó Hannah.

-Haz lo que quieras...-dijo harto - Tarde o temprano sabrán su identidad, y ahora estoy aquí para protegerla... tu quedarás frente a todos como una maldita resentida...

-MALDITA BESTIA! TE ODIO! - le tiró un jarrón que él esquivó-

-Veinticuatro horas para abandonar la casa...firmarás el divorcio esta semana, no me jodas más. ¿Me oíste?

Se fue dando un portazo.


Espero muchos reviews, recién ahí empezaré el 19