Hola a todos aquí El Redentor 777, aquí les traigo el capítulo número 15.
Viernes en la mañana muy temprano aquí, con algo de tranquilidad a pesar de la cuarentena tengo más tiempo para escribir y hacer un poco más largos los capítulos, a pesar de que ya son largos normal mente.
En este capítulo se verá la batalla entre el chileno Dick Navas y su servant Arturo Prat que los dos están en crisis por el echo de enfrentar a Kusunoki Masashige y al master lunático, también por qué la vida de Alfonso esta peligrando.
Podrá Dick derrotar a su enemigo para salvar a su amigo o posiblemente Tamara salvara al chico, Alfonso tendra su propio harem de chicas en el futuro, este fic es un Self-insert ¿sucederá algún milagro?, ¿quien sabe?
Advertencia: Violencia pesada en este capitulo lo meteria en una clasificacion M.
Empecemos el capítulo.
El servant chileno choco sus sable con el servant japonés, el hombre miro las habilidades y puntos fuertes que su oponente tenía.
Era muy veloz, era de esperarse de un samurai y con un sable tan ligero y delgado como la katana, además este tipo de armas son fuertes para hacer cortes críticos en los enemigos.
Arturo podía aplicar más fuerza debido a que su caballo le ayudaba a moverse, después de todo en un Rider su bestia les aportaba más habilidades y fuerzas para pelear contra los enemigos, aunque eso no significaba que los demás servants no tuvieran lo suyo.
Dick apreciando todo el combate se acerco a Alfonso, también tenía que cuidar de archer, pero ahora debía fijar su atención a su compañero que estaba caído, eso sí, ojos abiertos y estar atento a todo lo que sucedía en los alrededores.
El chico vio que su amigo estaba algo pálido, a pesar de que el color natural de piel de su amigo mexicano era muy blanca para ser latino, estaba toda vía más descolorido, los labios se estaba volviendo un rosa enfermizo y notaba deshidratación también.
Esas señales daban de que la cantidad que había perdido eran bastante, tal vez los golpes que sufrieron durante la batalla de hace poco les causaron un par de hemorragias internas, a este paso moriría.
El chico miro su carta para ver si tenía alguna opción para sacar su argolla de la vida, el chico noto en los iconos de su carta que efectivamente tenía su propia argolla.
Acercando su dedo y para hacer lo mismo que su compañero y de esa forma sacar su argolla el chico se espantó al notar que enfrente suyo y aproximándose a él se acercaba el maestro quien traía una navaja.
-¡diablos!-gritó Dick mientras arrastraba así compañero con él y ambos caerían al suelo, solo que Dick caería fuertemente para evitar que Alfonso se lastimara más en la caída.
-no creas que te voy a dejar curarlo con esa argolla-dijo el hombre enojado mientras jadeaba.
Dick miraría con lentitud al maestro, tenía una mirada llena de locura, realmente tenía los nervios de plata como para atreverse a matar a unos jóvenes, sin embargo el chico ya sabía cuando estaba en clases que el hombre estaba loco.
Antes era de manera metafóricamente hablando, ya que de loco lo decía por su forma de ser en la academia, pero en estos momentos, lo llamaría más bien un demente obsesivo, compulsivo, agresivo, lunático y un socio pata.
-no eres el primero que le hago esto sabes, ustedes son unos desgraciados, solo arruinaran el futuro del mundo, lo peor de todo es que inmigran a este país para hacer sus cosas-
-número uno maestro, no soy un inmigrante, vine aquí debido a un evento y una suerte que tuve, la segunda, no quería meterme en esta cosa del grand orden, pero si debo detenerlos a usted y a los demás, tendré que hacerlo por el bien de todo el mundo-
El chileno se levantaría luego de eso, a pesar de que no tenía ninguna experiencia en combate debía luchar como pudiera, no era un guerrero y a pesar de que el miedo de morir le llegaba la cabeza, en su alma estaba la valentía de querer luchar para salvar a su amigo.
Arturo quien estaba enfrentándose a un al samurai saber, al escuchar eso se le levantó los ánimos y el Rider haría frente y complicándoles las cosas a Kusunoki, el saber samurai se dio cuenta que estaba siendo acorralado, el haber sido atacado brutalmente por el mixter belga de Alfonso anteriormente lo dejo algo lastimado, aparte Arturo tenía ventaja por el echo de que estaba completo de salud y no estaba lastimado como Kusunoki.
El Rider logró darle con su estoque en el hombro al samurai, el hombre se soprendido, jamás había peleado contra un occidental, pensó que el sable Delgado no era potente como atravesar su armadura, pero logró dañarle.
El hombre trató de atacarle pero Prat se alejó de su oponente gracia a su caballo, de echo el chileno en eso le dio un por la espalda como en una corrida de toros, el samurai al sentir el dolor agudo retrocedió.
-¡Schichisei Hōkoku!-cuando Prat se dio cuenta de que Kusunoki utilizó su noble phantasm.
el chileno sintió que le daban un corte en la pierna y su corcel tambien salía herido, ya que el animal había chillado por el ataque, aún que no fue lo suficiente para acabar con su bestia.
'A pesar de que su master está en lo suyo, puede utilizar su noble phantasm sin ningún problema'el miro hacia un lado para ver a su master quien trataba de evitar ser apuñalado por su enemigo y mucho menos morir ahora.
A pesar de que su batalla no era épica como la de los servants ambos peleaban ala par, Dick evitando los cortes moviéndose agachándose y saltado, el maestro cada vez se veía más molesto al no atinarle o asistirle un golpe.
En eso Dick logró tomar de las muñecas al hombre, por suerte el chico era físicamente más fornido obteniendo una muy clara ventaja sobre su antiguo maestro, también como se dijo antes, su altura y peso equilibrados le ayudaban bastante.
(Dick Navas: ¿me llamaste gordo?, El Redentor 777: no nomas frondoso lol)
-grr malditasea-se quejaría el hombre por esta desventaja que tenía muy clara.
Sin embargo el joven miraría de reojo aprovechando la situación para ve que Prat y su bestia estaban ligeramente heridos, pero no tanto para que fuera letal.
'Si esto sigue así este sujeto no ganara, necesito hacer algo, pero…'el miro de reojo a Alfonso 'tampoco puedo dejarle solo'
El chico empezó a emanar su energía espiritual siendo conectada a Arturo quien al recibirla sus ojos negros brillaron en un tono azul celeste, Kusunoki al notar esta particularidad en el servant latino americano simplemente quedo confundido.
-¿Qué está haciendo?-el japonés vio confundido y en eso ambos chocaron sus sables y se alejarían de ellos.
El caballo se levantaría con sus dos patas traseras y levantando las dos delanteras mientras Prat levantaba su sable apuntando a la luna, al igual que Hernán Cortés y su habilidad de carga en ves de tener toros atrás de Prat emergio una enorme cantidad de tropas ellos con un par de tropas con rifles apuntando hacia Kusunoki, las prendas eran como las de Prat, pero el gorro tapaba sus rostros.
-¡Huascar!-los soldados empezaron a fusilar al saber enemigos.
El samurai empezó a cortar la balas pero recibió un balazo en la pierna, el siguiente en el abdomen, en eso el samurai recibió el último en la cabeza, sin embargo el casco le salvó la vida pero este caería al suelo por poder del impacto de este.
-¿eso fue…tú noble phantasm?-dijo el samurai mientras miraba hacia su casco ya en el suelo, su cabello negro en un rodete pequeño.
-por favor, retírense y no vuelvan a causar problemas-El servant dijo al japonés.
Prat vio como el japonés se había quedado callado por unos segundos, el chileno vio algo en su mirada, pensó que jamás lo vería en un servant como el, la respuesta resolvió su duda acertando en ella y también le dio una explicación.
-no lo haré-el saber respondió en voz baja pero a la vez tranquila.
Arturo simplemente vio como Kusunoki bajaba su guardia y bajaba su mirada, cerrando sus ojos al proceso de esto que había echo.
-no me importa si es el bien o el mal lo que estoy causando, como un servant debo apoyar a mi master por las buenas por las malas, sus enemigos son mis enemigos, sus compañeros los míos, no sé si te ha quedado muy claro, te lo explicaré en diferentes palabras, la única forma de que evites problemas contra mí o mi master es siendo nuestro aliado, pero ya que no lo eres tengo la obligación de acabar contigo, es mi honor, mi fuerza y mi disciplina servir a mi amo y a mis superiores-
El samurai brillo en color rojo y Prat al notar eso también brillaría en tono azul y ambos empezaron a pelear en uno contra el otro.
-admitiré algo Saber, tienes mucho honor para servir al mal-dijo alejándose de él.
esta vez trato de encajar su estoque en su cuello, pero Kusunoki lo evito y el salto hacia Prat para bajarlo de su caballo, pero su bestia evitó esto y le dio una patada al samurai que fue bloqueado por sus protecciones de ante brazos.
Ambos servant ahora estaban a la par, sin heridas, sin ninguna desventaja, ambos peleaban con el alma y no por el poder de sus almas, los dos tenían darlo todo, era ahora o nunca, después de todo era una guerra.
Sin embargo en la mente de ambos servants tanto el Rider de Chile como el Saber de Japón tenían un mismo pensamiento.
'Me hubiera gustado haber peleado en un mismo bando, contra los enemigos de la paz'
Ambos usaron sus noble phantasm para atacarse, si embargo ambos se bloqueaban y ninguno resultó dañado por los ataques.
Prat de inmediato atacó de frente a Kusunoki y le alcanzó a dar en la mejilla, a cambio de esto le daría en la espalda al chileno.
-eres rápido-dijo Arturo reincorporándose.
-tú tampoco te quedas atrás-dijo el hombre sonriendo.
El maestro siento algo extraño, al estar conectado con su servant, no era la energía poderosa que su servant ahora desprendía, si no el sentimiento que tenía el samurai.
¿Por qué Kusunoki estaba emocionado?, cuando peleaba sentía bastante crueldad y ganas de brutalizara sus oponentes, un sentimiento que le encantaba, sin embargo el que su servant se sintiera emocionado y el sintiera esa conexión con su servant le causaba disgusto.
Enojado por este echo y al notar eso, con gran molestia por la humillación que sentía ahora, de inmediato y sin perder tiempo del mundo, el querer acabar a su oponente y de conseguir su deseo con la mayor rápidez posible, con cobardia el pateo la zona baja y delicada de Dick haciendo que cayera de rodillas el chico chileno por el dolor.
-que…que movida más cobarde-Dick solo pudo decir eso.
-no hay trucos sucios en las guerras, todo vale-dijo mientras alzaba su cuchillo para finalizar a Dick de inmediato.
El hombre al alzar su arma blanca a su objetivo Dick en un movimiento imprevisto el con reflejo detuvo la navaja, pero al ser este lo que detuvo corto la palma de sus manos.
El chico gruño pero aún así no dejo de apretar, de echo el miraba como lentamente la navaja se acercaba a su cara y la sangre que caía en sus manos se escurría lentamente de sus manos.
'Diablos…Arturo ayudame'el chico pensó y de reojo vio que su servant trató de ayudarle, pero Kusunoki seguía pisándole los talones evitando que su Rider hiciera algo.
El hombre seguía riendo mientras él se encimaba al muchacho para acabar con el, de echo Dick por el dolor que traía en sus manos y la sensación de sentir como sus manos perdían fuerzas lo estaban dejando vulnerable al golpe.
El chico cerró sus ojos para esperar a que el lunático maestro hiciera su movimiento, sin emabargo antes de que llegara esa navaja.
El chico escucho un gran gritó, proveniente del hombre que estuvo apunto de acabar su vida, Dick abrió sus ojos, pero no noto nada extraño hasta que sus ojos miraron hacia abajo.
Vio un Alfonso, cansado, desesperado por lo que veía, herido, pero con ganas y la fuerza de seguir luchando por sus amigos, tenía en su mano un trozo de obsidiana en forma de punta y filo de flecha estaba encajándoselo en la articulación de su rodilla izquierda.
El hombre dejo caer su arma al suelo, por el dolor, dick caería casi al suelo pero su ante brazos evitó que callera, el miro de reojo y vio que su amigo mexicano se había movido a un montón de rocas, efectivamente ahí había obsidiana.
Era de esperarse de un lugar donde hubo una erupción después de todo, sin embargo el trayecto de regreso que hizo para salvarle fue largo por la sangre que había desparramada.
-tú cómo te atreves maldito cabron-el hombre piso la cabeza del débil mexicano, para desquitarse desencajó su navaja de su articulación y ahora la clavo en la zona del maleolo externo de la misma pierna, el hombre gritaría de dolor y caería al suelo.
Alfonso inmediatamente sacó su obsidiana del hombre y rodaría a un lado de Dick quien lo miraria de reojo, el chileno noto que el brillo de los ojos cafés oscuros y negros por la noche estaba apagados y con poco brillo.
-¡maldito mocoso!, ¡por qué no te mueres de una maldita vez!-dijo tratándose de levantar pero fue inútil, el caería al suelo haciéndole extraño.
Algo que noto el maestro es que la última apuñalada le hizo sacar mucha sangre, de echo también se dio cuenta que su pierna estaba algo hinchada, Alfonso sonreiría ante esto y Dick no sabia el por qué.
-de lo poco que he aprendido de anatomía humana en la academia en biología, una de las venas más importantes del pie fue la que acabo de apuñalar, la vena safena-
El hombre no dijo nada, solamente molesto miraría al muchacho en frente suyo, aparte de que el hombre se saltaba levantando pero con dificultad.
-tal vez apuñalaste mi esternón y casi le atinabas a mi corazón, pero hay un defecto en mi cuerpo, se llama dextrocardia-
El hombre no entendería de lo que el muchacho hablo, él sabía que tenía que haber muerto, le dio en el corazón, se supone que la sangre debí haberle abandonado ya.
-parece ser que no entiendes lo que quiero decir-el chico llevó su pulgar en donde tenía su corazón, el sujeto quedo extrañado un momento y luego se soprenderia-yo no tengo el vozarrón del lado izquierdo, lo tengo del lado derecho, eso significa dextrocardia-
Dick al escuchar eso estaría más aliviado, pensó que era algo más grave, pero el escuchar que tenía el corazón en el lado opuesto le dio una esperanza profunda, pero aún así había perdido su amigo bastante sangre, además de que ahora se encontraba herido no sabía si podía dejarlo combatir contra un lunático.
-tu…eres un bastardo suertudo, siempre con calificaciones más alta de tu grupo, con esa tal arrogancia de creerte el superior, te diré algo, jamás serás el protagonista de esta historia, ¡ese seré yo!-
El hombre exclamó eso mientras se dirigía cojo hacia Alfonso y Dick, el primero aún con su obsidiana en su mano, el segundo en cuidado si lo atacaban de nuevo.
El hombre en eso tropezaría y caería al suelo, el molesto vio y sintió dolor por que alguien le había lanzado algo en la zona donde tenía lastimado, el vio que tenía encajado una obsidiana en la zona de la herida, el trato de sacarla pero el dolor no lo dejaba.
Un segundo disparo llego y esta vez le dio el el brazo izquierdo donde traía la navaja haciendo que su arma se le cayera, los dos muchachos vieron a Shirou quien traía una resorberá en su mano, estaba junto a sus servants inconscientes.
-¿Shirou…de dónde sacaste eso?-Dick le preguntó sorprendido al japonés.
-Recuerda que te dije antes del hombre con el que fui criado ¿no?-el chileno asistió al igual que el mexicano quien escuchaba pero no le quitaba la vista de encima al maestro-con la magia que se, pude crear una, siento haberles dejado el trabajo-
-tranquilo, te lo debemos aun-dijo Dick ya que ambos se habían descuidado en ayudar al japonés en llegar al lugar correcto.
Sin que supiera el por qué, pero luego se dio cuenta, fue empujado por Alfonso ya que este último vio como el maestro se dirigía hacia ellos con furia e ignorando el dolor.
-¡son unos hijos de puta!-dijo mientras se alzaba encima del muchacho, el escucho un sonido agudo y crujiente, cuyo sonido se provocó cuando ambos cayeron al suelo, aún que Alfonso se llevó todo ya que el hombre se tiró encima del muchacho.
Ambos con una expresión de sorpresa y dolor se mirarían por unos segundos, la misma expresión se notaba en los rostros de sus amigos, de Prat y Kusunoki quienes dejaron de pelear por ese momento.
Pasó unos segundos después y noto que el maestro empezó a toser sangre, de echo al ver detalladamente Alfonso evitó el cuchillo del maestro que iba dirigido en su costado y el chico con la obsidiana logró darle en la misma zona donde el hombre quería darle.
El mes tel incrédulo miraría de reojo al chico que tenía debajo suyo, el joven cansado y mostrado en su rostro solo tenía un semblante triste en su mirada.
-no le deseaba la muerte a usted y a nadie…pero no creo que sea correcto seguir peleando, me aseguré de darle una zona segura...esto no es suficiente para perforar su pulmón...evite a toda cosa profundizar la apuñalada...así que...ríndase por favor...está acabado-
El hombre vio que el chico tenía razón, no estaba agonizando para nada, pero la pérdida de la sangre que le había causado con anterioridad lo estaba volviendo débil.
'Que humillante…no puedo ganarle a tres niños'el hombre pensó.
El lentamente tomó su cuchillo para guardarlo, de echo Alfonso quito la obsidiana de donde la había clavado al maestro, lo había quitado con el cuidado y al quitarle suspiro mentalmente de alivio ya que no causó ninguna perforación a alguna zona importante.
En maestro acercó su cabeza al oído derecho del muchacho, de echo el joven si yo una mano del hombre en su cabeza, el joven al notar ese gesto simplemente colocó sus manos en forma de abrazo en la espalda del hombre y también dándole entender que lo perdonaba por lo que había sucedido anteriormente.
Kusunoki sonrió ante esto y el acto de su master, el saber pensaba que el hombre era un sujeto sin remordimiento y para nada compasivo, de echo el samurai sintió calma, Dick se sentía bastante inseguro, no creía que alguien como él se rindiera tan fácilmente, Shirou tenía la misma sensación de inseguridad que Dick, por eso colocó una obsidiana en su resortera y apuntando al maestro por si sucedía algo, Prat apreciaba la escena.
Alfonso tenía la sensación de que podía haber tomado otra decisión, pero algo evitó que lo hiciera, él no querer ser como sus enemigos, no quería matar a nadie sin importar sus actos, injustos o justos, eran como ellos, seres vivos, nada diferente.
La mentalidad de uno variaba y esos los volvía muy diferente ya que no todo hombre es bueno y malo, pero aún así se podía cambiar a uno de opinión, las palabras son un arma bastante fuerte, pueden calmar como provocar problemas, sin embargo, aveces no servían.
-perdiste…-escucho la fría voz y peligrosa de su maestro susurrarle en su oído
Esas palabras fueron suficientes para que el mexicano quedará extrañado, Alfonso de reojo vio la cabeza del hombre para notar una torcida sonrisa en su cara, la mirada que mostraba sus ojos, no era nada humana, ninguno vio que sucedía ya que Alfonso era el único que la podía ver por la posición que estaban ambos, el después de eso sintió algo helado y húmedo en su cuello en la zona izquierda.
Dick al notar eso abrió sus ojos por la sorpresa y el miraría hacia Shirou, el joven dispararía la obsidiana, sin embargo, no estaba la suerte de su lado.
Había fallad el disparo, el joven tenía algo de inseguridad, tanto ese maestro como Alfonso estaban muy pegados y sentía la incertidumbre de pegarle a su amigo y no al hombre.
-¡no te atrevas!-gritó el chileno.
Arturo de inmediato cabalgó a prisa hacia donde se encontraban los dos y para salvar al mexicano, Kusunoki estaba totalmente paralizado por el echo de que no pudo sentir las malas intenciones de su master, de echo el samurai no hizo absolutamente nada para que Prat fuera al rescate del muchacho.
Alfonso miraba como aún el maestro seguía con el arma en la zona, el chico quería contra restarle, pero por la posición de donde tenía sus manos era imposible para el hacer algo, de echo fue unas palabras que muchas veces ha escuchado y lo dejaron helado.
-¡muere!-el maestro dijo en voz baja pero con frialdad.
El hombre hizo un swing rápido en donde tenía colocado el cuchillo.
-¡NO!-Dick gritó con todas sus fuerzas mientras caía de rodillas.
La sangre del mexicano estaba saliendo bastante rápida, el joven dejó caer la obsidiana y él se apresuró a cubrir donde tenía cortado ya que tenía una gran hemorragia, de reojo solo pudo ver al maestro sin embargo las palabras no salían de su boca por la herida profunda que le había causado al muchacho.
-la arteria carótida…un vaso sanguíneo de alto calibre que lleva sangre al cerebro…no fuiste más que una carga para tus compañeros-le había susurrado al chico quien al abrir la boca solo le puso salir sangre.
La saber azul se había despertado de su inconsciencia y ella parpadeo un par de veces, ella se sentía muy bien, totalmente aliviada, de echo al mirar así lado estaba la saber roja quien están roncaba en vez de dormir tranquilamente.
Ella agito a la chica quien empezó a quejarse y luego abriría sus ojos para estar totalmente despierta, la de armadura roja vio algo irritada a la saber azul.
-ahora que-dijo ella molesta.
-al parecer toda vía no acabamos nuestros problemas-dijo la saber azul.
La que hablo miro a los lados, vio como Prat estaba detenido, de echo fue extraño para ella ya que no sabía quién era el Rider que tenía en frente suyo, pero supuso que era un aliado al sentir la conexión de el hombre con Dick.
También vio a kusunoki, al ver a este último se extrañó al notar que no peleaba y aparte de que le faltaba su casco, sin embargo, ¿por qué la cara de sorpresa?.
Al mirar ala misma dirección junto ala saber roja sus ojos se abrieron por horror, la saber roja abrió su boca por la sorpresa, mientras la azul llevó su mano a la boca.
-no puede ser-la saber azul dijo tratando de guardar la calma, pero le fue imposible.
Vio a Alfonso quien seguía cubriendo su herida y aparte con el enemigo encima suyo con una navaja llena de sangre.
-¡bastardo!-la saber roja gritó molesta mientras sacaba su espada.
-¡un movimiento más y le cortó más que una sola arteria!-gritó el.
Los servants se detuvieron ante esto, de echo tenía el cuchillo en el cuello del chico para hacer un corte perfecto y acabar con su vida, Prat se había detenido ante esto.
-tiren sus armas por favor-dijo el maestro con calma y elegancia.
Los servants aliados vieron con gran repugnancia que alguien como él hablara de esa maldita forma, sin embargo no podía decir que no ya que podían perderlo, la primera en tirar su arma fue la saber roja, seguida de Shirou y Prat, el segundo tiro su resortera.
El profesor al mirar eso sonreiría al ver que tenía la victoria en su manos.
-muy bien nada mal…-dijo en voz baja mientras rápidamente encajaba su cuchillo y sin previo aviso en el ante brazo izquierdo del chico que era el brazo y mano que estaba usando para cubrirse la herida.
Al sentir el dolor bajo su mano y la sangre seguía cayendo de su cuello, el chico lentamente cerraba sus ojos.
El de reojo pudo ver cómo los servant gritaban y recojan sus armas, mientras Dick corría a toda velocidad hacia el maestro.
'Chicos…realmente me siento feliz de que se preocupen por mí…gracias por lo que han hecho por mí hasta ahora…de un simple humano y estudiante de preparatoria, pase a esto…grandes aventuras me han llevado a conocer a mucha gente importante en mi vida…'
El chico sin querer cerrar sus ojos miraria hacia sus amigos, que a pesar de sus caras tristes y enojadas notaban su gran preocupación al mexicano, el miraría hacia el japonés.
'Shirou me ayudaste bastante a pesar de que te decía que no, pero aún así te animaste hacer mi trabajo en el negocio'recuerdos del negocio le llegaron de cuando el ayudaba en la cocina o en servirles a los clientes, el siguiente fue Dick.
'Dick, ambos somos iguales, compartimos penas, compartimos historia, la misma legaña y la misma actitud de desconfianza a los demás, sin embargo esa igualdad nos unió y nos volvió amigos, que viva Chile, que viva México y la hispanidad'
El chico volveré ni su cabeza hacia arriba para ver cómo el maestro quitaba el cuchillo de la zona, sin embargo no sintió dolor, solo sentía cansancio, un cansancio que no podía quitárselo con nada, por eso, quería cerrar sus ojos y dormir, para quitarse ese cansancio y para que un día siguiente pudiera despertar en algún lado, como el cielo y el hermoso paraíso.
Estar como un ser sin ningún tipo de pena y pecado, en un lugar de paz y tranquilidad, los ángeles cantando y ayudándole con sus alas, cuando pensó en ángeles se le vino a la mente dos bellas chicas que parecían unos ángeles.
'Ah…Cindy…Marlene, por favor cuídense mucho…no se sientan tristes…yo fui muy feliz con ambas…agradezco el cariño que me han brindado las dos…peleen por este mundo…aún quedan cosas bellas…cosas por las que uno debe pelear…por favor sigan adelante…'
La imagen de ambas chicas se desapareció y vio como el hombre estaba para encestarle el golpe final al muchacho y este bajaba el cuchillo para darle en el cuello.
'Nos vemo…chicos…'pensó mientras cerrabas sus ojos.
*CRASH*
En eso todo el mundo se detuvo, no sabía si fue posible o no, pero aún así cuando recordó Dick al fin este sonreiría y estaría de rodillas dándole gracias a dios.
Lo que había sucedido fue que Archer le había disparado al maestro antes de que diera el golpe final al mexicano, el disparo le había dado de lleno al hombre y el impacto lo alejó, aparte fue tan poderoso y mortal que le dejó un agujero en su torso.
El hombre sorprendido empezó a quejarse y hacer quejidos ya que le es imposible hablar, el miro hacia la servant que le hizo eso y luego vio hacia Alfonso, al final vio a Kusunoki dedicándole una sonrisa loca a su servant que permaneció en su rostro hasta que dio su último aliento y callera al suelo.
Shirou al igual que Dick suspiraron de alivio puro al notar eso, habían acabado con el verdadero peligro, sin embargo el último se dirigió a Alfonso y el puso su oído en el pecho, al estar a su un rato apretó sus puños.
-Mierda…Mierda…-no era alguien que decía maldiciones, pero…no escuchaba pulso algún en su amigo-¡Mierda!-
El chico pateo al suelo y empezó a golpear a este de la frustración, luego de eso gritaría mientras miraba hacia el cielo oscuro e iluminado por la luna.
-master-archer dijo preocupada al verlo y ella sin aviso previo lo abrazaría-perdóname, si hubiese hecho algo ante podría haberlo evitado-
El chileno no respondió pero correspondió al abrazo de su servant, la archer sabía que su master no la culpaba para nada si no que el mismo se culpaba a esto.
Shirou bajo su mirada y sus ojos eran ligeramente cristalizados, fue gracias a Alfonso que él había entrado a la alianza y había encontrado buenos aliados.
Tanto saber azul como roja sintieron ganas de llorar, pero debían ser fuertes, no podían dejar que la pena le ganara a las dos guerreras.
Kusunoki se sentía culpable, era un buen muchacho el que había caído, tenía un gran honor incluso le tuvo misericordia a alguien como su master quién era un sujeto cruel y despiadado.
Arturo veía con decepción esto, sentía culpa de no haber podido detener a tiempo eso, sin embargo la distancia que tenían no era muy favorable incluso montando a su bestia no pudo llegar a tiempo a esta acción.
El hombre miraria lentamente a Kusunoki, él se dio cuenta de algo en el hombre, sabía él porque, se acercó con lentitud al saber samurai y le dijo.
-tu sello de comando ha desaparecido por la muerte de tu master…sabes que no haces un contrato rápido puedes desaparecer en pocos días…fuiste honorable a pesar del master que te toco…te recomiendo que te vallas de aquí y hagas un buen contrato-
Kusunoki no hizo nada y con calma se dio la media vuelta, caminando hacia otra dirección dejando a los aliados solos con una victoria muy amarga.
Shirou se levantó de donde estaba mientras se recargaba un momento en sus rodillas, luego de eso camino hacia dónde estaba Dick, el cojeando un poco y noto que sus servants se iban a acercar par ayudarle les hizo una seña de que el podía hacer esto solo, él llegó a atrás de él chileno quien estaba llorando en silencio siendo consolado por Archer.
Luego miro hacia Alfonso quien parecía estar durmiendo a pesar de que tenía esa sangre encima de su cuerpo, el miro hacia la carta del mexicano y luego miro a hacia su amigo.
-vamonos de aquí…-Shirou solo pudo responder eso.
Dick tomó un par de respiraciones y se apartó de Archer lentamente, el joven con ojos rojizos asistió y luego miro hacia su amigo, pero con sorpresa al mirar a cierta persona.
-tu…¿qué haces aquí?-
Tamara estaba agachada al nivel de Alfonso y ella tenía dedo índice y medio colocado en el lado opuesto de donde Alfonso tenía sus heridas.
La rusa abrió sus ojos ligeramente y tenía una mirada muy seria.
-Caster congela las herida, necesito que evites que se desangre-Ivan asistió y el con un ligero viento helado congeló las heridas.
-¿Qué estás haciendo con el? ¡déjalo!-Dick gritó mientras se acercaba hacia Tamara, pero Archer hizo que se detuviera.
-le estoy salvando la vida, aún tiene pulso-cuando el chico y los demás escucharon eso se sorprenderían.
-pe…pero yo no escuche nada-
-usar los dedos y tocar las carótidas es utilizado en casos de no escuchar el pulso torácico, si no me crees siéntelo-dijo la rusa invitando al latino.
El chico con lentitud camino hasta llegar a un lado de su amigo, el se agachó y tocaría de la misma forma que Tamara lo hizo, de echo el abrió de gran sorpresa los ojos, tenía razón ella, tenía pulso, no era fuerte pero tenía aún pulso.
-e…está vivo-cuando los aliados escucharon eso se sintieron aliviados.
Shirou por el estrés que había tenido caería al suelo sentado mientras pasó una mano en su cabello, fue una locura total esto que estaba pasando, pero a la vez fue un milagro.
-tienes esa extraño orbe que usaron para curarlas a ambas-la rusa dijo mirando a las dos Sabers quienes no dijeron nada.
Dick al recordar el de inmediato sacó su argolla de la vida y al tener el objeto en su mano lo colocó en la de su amigo, fue cuestión de segundo en que actuará el objeto y curara las heridas del chico, Tamara asistió mirando a Ivan y el de inmediato quito las estructuras congeladas.
-aún así no despertara-Shirou dijo.
Los demás a excepción de sus servants lo mirarían.
-¿por qué lo dices?-dijo Dick.
-no es la primera vez que Alfonso lleva su cuerpo al limite, la última vez quedo sin energía espiritual y estuvo inconsciente, creo que ahora mismo debe estar pasando por lo mismo-
Dick al escuchar eso no podía creerlo, de echo miro hacia Tamara tenía sus ojos cerrados.
-tienes razón en ese lado, pero ahora él está sufriendo una deshidratación bastante extrema, perdió mucha sangre y dudo mucho que este objeto tan útil le halla reincorporado la sangre, si no me creen observen esto-
La chica tomó la muñeca de chico volteándola en la parte dorsal, Dick miro a que se refería la chica, Alfonso al ser muy blanco se le podían notar un poco las venas ya que se veían de su color azul característico a través de la piel blanca del chico.
-cuando hay deshidratación, los vasos sanguíneos se vuelven muy delgados, como consecuencia son tan frágiles que pueden estallar en una presión muy elevada-
Dick cerró sus ojos ante esto, era bastante malo lo que estaba sucediendo, no tenían agua o algún suero para dárselo a su amigo, lo peor esta no estaba confíe te aún.
-tranquilo aquí tengo-dijo ella mientras se agachaba y de un termo sacaba el líquido, ella colocó la cabeza del chico en su regazo inclinando un poco la cabeza hacia adelante, ella colocó la boquilla de su termo haciendo que entrara lentamente el agua en la boca del chico.
Tanto Dick como los demás veían esto, de echo Tamara lo hacía con cuidado para evitar un ahogamiento de parte del mexicano por accidente, la chica duro así unos minutos y luego de eso cerró el bote.
-con eso calmara un poco la deshidratación, sin embargo necesitan que reponga líquidos lo más pronto posible-Tamara dijo dejándolo en el suelo con sutileza.
-ya veo…una cosa, ¿estuviste viéndonos?-
-si-ella respondió a Shirou calladamente mientras se alejaba con su servant.
-¡entonces por qué no viniste a ayudarnos!-dijo el chileno molesto y ella se detendría.
Tamara estuvo aún a dándoles la espalda a los chicos y los servants, ella giró su cuerpo hacia ellos lentamente y miro hacia atrás dándole una mirada fría al muchacho.
-no formo parte de su alianza y de ninguna otra, así que, prácticamente ayudarles en una pelea es totalmente estupido, además yo aporto ayuda cuando quiera, ustedes solos pudieron ganarle a duras penas a un enemigos, solo a uno, sin embargo admito que fue cobarde lo que este sujeto hizo-Ella miro hacia el cadaver del maestro.
-congélalo y destruye el cuerpo Caster-por la repugnancia que le causó el recordar esa escena le dio esa orden a Ivan.
El Caster con el mismo viento que evitó el desangro del muchacho hizo lo mismo con el maestro pero esta vez lo rodeó todo y esta vez congelo todo el cuerpo haciendo que pareciera un cubo de hielo, el Caster se acercó al cuerpo y piso un pie del hombre.
Al hacerlo el cuerpo se volvió copos y polvo de hielo, Dick al menos estuvo deacuerdo en eso y no le desagrado, sintió alivio por el echo de que el mismísimo diablo regresara a la vida y los atacara descuidado a ellos.
Tamara se alejó del lugar y dejó a los muchachos solos, esta vez no los teletransporto con ella, de echo en ese momento Shirou se acercó hacia Alfonso inconsiente, Dick por su lado se dirigió a tomar algo de él suelo, nada más y menos que la obsidiana que uso Alfonso.
'Podría servirnos para alguna emergencia' el chileno la colocó en el bolsillo de su pantalón y se dirigió a ayudar a Shirou para cargar a Alfonso.
-iremos al auto móvil donde dejamos al señor klaus, nos iremos en el-
-¿manejaron hasta aquí?-dijo Dick soprendido.
-le perdí prestada a mi inquilina el auto-Shirou solo se imaginaria lo molesta que estaría su "hermana" profesora cuando regrese al hogar.
Dick solo asistio y los servant acompañando a los muchachos se dirigieron al vehículo.
Prat por su lado pensaba en qué haría Kusunoki ahora que perdió a su master, cansado el regreso a su carta de inmediato.
La base secreta.
Había sucedido una desgracia, fue una derrota humillante, un plan ridículo hizo que los aliados se salieran con la suya, aparte uno de sus sirvientes murió.
No solo eso, perdieron cuatro servants, bueno, aparte de Tomiris que fue derrotada por Tomoe, Kusunoki perdió ya que su master murió, además de acabar con Agripina ya que se volvió totalmente loca, el Cayó Mario servant de Sayoko murió en batalla, la berserker sin piedad arranco la mitad de su cuerpo, fue una ecena bastante brutal para los muchachos.
Gracias al cañonazo de Napoleón más el elefante de guerra de Hannibal barca lograron derrotar a un aliado en locura, aparte de que Soji noqueó a la pequeña Mai que seguía inestable sin querer escuchar a su preciada Onee-sama Kairi.
El hombre miro también todo desde su bola de cristal, pensó que el muchacho murió, pero no, el bastardo sobrevivió a este ataque.
-maestro…sé que no es momento de hablar, sin embargo me gustaría ser el siguiente en comenzar una misión-
El hombre no dijo nada y miro hacia el hombre germano.
-muy bien…será mejor que te prepares-dijo el hombre en voz neutra.
El hombre hizo una reverencia mientras salía del lugar y dejaba al hombre en su trono.
-cada vez se vuelven más fuertes, sin embargo fue un milagro total, teniendo servants poderosos les tomó mucho tiempo ganarles…valla ese bastardo del maestro de historia no era un debilucho, pero aún así su mente lo era-
El hombre miraría hacia otro lado viendo había la puerta.
-sé que esos cuatro juntos no tienen una coordinación perfecta, aún así mi viejo amigo Mario, tú tienes una eficiencia del 100% sé que no me vas a fallar en mi siguiente misión-
Fin del capítulo.
Sé que es jueves, bueno aquí es jueves en la noche, pero decidí subir el capítulo rápido para cuando despierten el viernes ya lo tengan en su lista.
Bueno hay corona en mexico como dije antes, estando en cuarentena le di un poco mas de dialogo, se que la batalla no fue muy larga, pero aun asi mas adelante habra mas trama.
Como digo antes, me gusta reirme de los memes, no de las victimas, asi que si menciono algo del corona virus es por gracias a un meme, no para burlarme de los muertps que en paz descancen ya que hay muchos infectados, aun asi la vida es larga para los jovenes y un poco de burla no hace daño.
Hasta el día de hoy hemos terminado, es hora de responder los reviews.
Camilo Navas: si que lo fue y en grande, al ser una historia sería y con poca comedia decido romper la cierta pared y le puse el plan de Dick, bueno también al haber recomendado mi historia como agradecimiento hice lo mismo amigo, espero que la batalla de Prat y Kusunoki no te halle decepcionado y la forma de uso del noble phantasm,
Respondiendo el review de la autocrítica la hice el otro día, que últimamente la página de fanfiction la gran mayoría de los lectores y autores han estado despreciando a los O'C incluso insultando de manera horrible a estos que lo único que están haciendo es entretener a su público, yo como escritor de fanfic y lleno de O'C mis historias decidí dar la cara por los demás, explicar en detalle y en mi punto de vista, además de que muchos se refieren a los O'C como self-insert, Mary Sue o personajes que no tienen el derecho de ser protagonistas, con esta historia y las demás que tengo, quiero demostrarles que no es del todo cierto y se puede hacer algo grande con ellos, espero que hallas disfrutado del capítulo 15 amigo.
Roxas Strife: la historia negra española en mi secundaria por un año me dieron una clase de sobre ella, desmintiendo muchas cosas de la nos han enseñado desde niños sobre la historia de México, el harem de Alfonso, lo pensare un poco aún que en sí agrada la idea, espero que hallas disfrutado del capítulo 15amigo.
George 123: sobrevivió admiras penas a pesar de que en este capítulo recibió un peor maltrato, este paso en vez de un harem con hermosas chicas terminara traumado, espero que hallas disfrutado el capítulo 15 amigo.
Le mando un abrazo y un gran saludo a camilo navas, George 123, Roxas Strife, también a todos los que han leído el fic hasta ahora y si este es tu primer capítulo bienvenido a bordo, que dios los bendiga a todos, si son ateos, no importa con mi abrazo y saludo es suficiente, nos vemos todos al siguiente capítulo de este fic.
Esto fue todo, no olviden leer, visitar o dejar su review eso me motiva a seguir escribiendo más y subir episodios o nuevos fanfic de esta serie u otras, también añadir esta historia a favoritos para no perderse más contenido.
¡YO SOY EL REDENTOR 777! y nos vemos al próximo capítulo y recuerden…
Esto solo es un fanfic, nada de esto sucederá en el anime o juego.
Fin.
