Sasha & Nicolo

Bueno esta parejita también la pidió Pau y continuamos con el maratón romanticón, si les soy honesta a mí me gusta más la pareja Sasha x Connie, pero no me molesta esta pareja.

Sasha amaba comer y Nicolo cocinar, pero no solo eso los hacia una linda pareja, era porque Sasha no solo comía por comer, ella en realidad podía sentir como esa comida destacaba de todo lo que había probado antes y era porque podía sentir que había sido preparada con verdadero amor.

El sueño de Nicolo desde niño había sido ser chef, pero la guerra no se lo permitió y termino como soldado haciendo lo que podía con los ingredientes que le daban para preparar una comida medio decente para las tropas y la cosa había empeorado para él cuando lo obligaron a preparar comida para aquellos a los que llamaba demonios.

No queria tener nada que ver con esas personas, pero aun así cocino obligado y entonces ocurrió lo que jamás había pasado y fue que alguien en realidad aprecio su comida y se trataba de Sasha.

Las siguientes semanas continúo preparando la comida y recibiendo cumplidos por parte de ella y cierto día lo sorprendió mientras cocinaba.

-Huele delicioso -dijo Sasha detrás de Nicolo asustándolo ocasionando que se cortara porque estaba cortando algunos ingredientes-. Perdona, déjame ayudarte -dijo avergonzada tomando su mano y examinando la herida en su dedo-. No es grabe, con una bendita sanara.

-Suéltame, no necesito de tu ayuda -dijo molesto Nicolo al ver que esa mujer demonio lo había tocado.

-Claro que sí, no puedes preparar la comida si continúas sangrando, a nadie le gusta la comida con sangre a no ser que seas vampiro -bromeo- Se que piensas que somos demonios, pero te aseguro que no comemos carne humana ni sangre. No somos titanes.

Nicolo dejo que Sasha le vendara el dedo y ahora que la tenia de cerca podía notar que en realidad ella era muy linda.

-Listo -dijo Sasha soltando la mano de Nicolo.

-¿A qué has venido? -dijo dándole la espalda para continuar con su deber.

-Queria ver como preparas la comida, es que a mí siempre me gustaba ver como mamá preparaba la comida porque me dejaba probar todo -confeso Sasha.

-Pues lo siento, pero a mí no me gustan los fisgones en mi cocina -dijo y Sasha bajo la cabeza.

Ella realmente se había colado porque queria conocer más al hombre que hacía tales manjares porque se había enamorado de su comida y queria conocer a la persona detrás de tal obra de arte.

Nicolo miro su dedo herido y pensó que ella siempre se portaba amable, así que nada le costaba también hacer el intento.

-Oh entiendo, bueno pues ya no te distraigo -dijo Sasha dando unos pasos hasta que Nicolo la detuvo.

-Espera, si te vas a quedar será para ayudar.

Sasha asintió emocionada y enseguida tomo un delantal.

-Tienes experiencia en la cocina ¿cierto? -pregunto Nicolo pues no queria perder el tiempo enseñando lo básico.

-Claro, ya estuve una vez n una competencia de comida con Jean -contesto Sasha- Aunque en verdad perdí, pero mi platillo no sabía mal.

Ambos comenzaron a preparar la comida mientras platicaban de la familia, su infancia y lo que les gustaba, Nicolo no podía creer que pudiera hablar de eso con alguien de Paradai, pero hacerlo con Sasha le resultaba natural.

-Y listo, es momento de la verdad -dijo Nicolo tomando una mini tarta de las que habían preparado juntos y Sasha hizo lo mismo.

Ambos mordieron y sintieron el sabor dulce en sus pupilas gustativas.

-Quedo delicioso -dijo Sasha-. Mis felicitaciones al chef, oh espera esa soy yo.

Nicolo no pudo evitar reír con ese comentario y luego observo como Sasha tenía harina en el cabello.

-Espera tienes harina en el cabello -dijo acercándose y tomando un mechón de su castaña cabellera para limpiarlo.

-Gracias -dijo sonrojada por tener tan cerca al chico que la había conquistado con la comida-. Tienes migajas en los labios -dijo pasando su dedo por los labios del chico y entonces sin previo aviso lo beso tomándolo desprevenido-. Lo siento -dijo en cuanto se apartó-. No era mi intención.

-Así que aquí las mujeres de Paradai son las que toman la iniciativa -dijo Nicolo sonriéndole.

-¿No estas molesto? -pregunto sorprendida Sasha.

Y en lugar de una contestación con palabras la recibió con otro beso por parte de Nicolo.

En cuanto dejo los labios de Sasha ella le aventó harina en el rostro a modo de juego y Nicolo se la quito de los ojos.

-Estas acabada -dijo riendo y persiguiendo a Sasha por toda la cocina.

-Te tengo -dijo tomándola por detrás y abrazándola.

Sasha continúo riendo y entonces la risa paro.

-Extrañare tus comidas cuando te vayas -confeso.

-¿Irme? -pregunto Nicolo confundido.

-Si, la comandante Hange vio que tienes un buen comportamiento y te ha conseguido un empleo como chef en uno de los restaurantes más lujosos de todo Paradai -dijo Sasha-. Eres libre Nicolo, puedes hacer tu vida aquí.

Nicolo jamás había pensado en que sería feliz en Paradai y mucho menos que encontraría el amor, pero quizás en ese lugar podía tener la vida que siempre soñó.

-Bueno ciertamente yo no te extrañare porque preparare para ti el almuerzo todos los días -dijo pensando en que ya no podía imaginarse su vida sin Sasha y que quizás en unos años podrían casarse, formar una familia y él prepararía los desayunos además de las comidas solo para ver esa gran sonrisa de Sasha.

-Eso sería genial -dijo Sasha contenta.

Y Nicolo cumplió su promesa, cada día iba de visita para dejarle la comida a Sasha e incluso aquel día que viajarían a Mare le preparo unas galletas.

-Es para que no mueras de hambre durante el viaje -dijo Nicolo tras besarla-. Y por favor cuando estés ahí no te olvides de probar el helado. Es frio y dulce y sé que te encantara.

-Entendido -dijo sonriéndole y mirándolo con amor.

-Cuando regreses quiero que vengas a cenar al restaurante, preparare una cena romántica.

Nicolo tenía pensado que durante esa cena le propondría matrimonio a Sasha. Sabía que eran jóvenes como para pensar en eso, pero ellos realmente se amaban así que ¿para qué esperar más años cuando podían comenzar a disfrutar de su futuro juntos?

-Hecho, cena romántica solo tu y yo, usare un lindo vestido y después pasearemos por la ciudad bajo las estrellas -dijo pensando en todas las escenas románticas que había leído y que así ocurrían.

-Creo que después de la cena más bien tendré que rodarte, pero de acuerdo -dijo Nicolo y la beso una última vez antes de que ella se fuera.

Ahora me retiro a llorar ¡¿Por qué Isayama?! Por qué tenías que matar a la chica papa.