Aquí les dejo mi nueva adaptación espero les guste.

**Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer al final les digo el nombre del autor

Advertencia: Contiene escenas sexuales, leerlo bajo tu responsabilidad


Edward

Jesucristo

Ahora he intensificado las cosas hasta estar follando a una de mis alumnas en el baño de un restaurante. A todo volumen, podría añadir. Lo suficientemente fuerte como para que más que unas pocas personas nos disparen miradas mientras hacemos nuestro camino de regreso a la mesa, incluyendo una mujer de mediana edad que negó con la cabeza y murmuró algo sobre «ilegal» cuando pasamos.

¿La respuesta de Bella? Esta chica directamente agarró mi culo y me besó en la mejilla en mitad del maldito comedor mientras caminábamos de vuelta a nuestra mesa.

¿Cómo diablos pude tenerla de nuevo?

Y parte de mi quiere sacudirme a mí mismo y gritar.

—¿Qué diablos estás haciendo? —pero sé que no puedo parar. He tenido un bocado de la fruta prohibida y ahora sólo quiero más. Lo quiero tanto que ni siquiera puedo resistir una oportunidad de arrastrarla fuera y follar su estrecho y ridículamente pequeño cuerpo con mi polla. Sigo diciéndome que está mal y que estoy moralmente corrompiéndola, pero no puedo resistir derramar mi semen dentro de esta estrecha y casi legal alumna.

Jódete, Hombre. Sabes que es más que eso.

Y los es, y me mata de susto. Pero sé que es verdad. La pequeña Bella Swan es mucho más que sólo una chica con unas perfectas tetas maduras montando mi polla. Ella es más que solo el sexo más caliente que alguna vez he tenido, o el coño más ajustado que alguna vez hubiera concebido.

Ella me hace sentir como yo, mi verdadero yo. El yo que solía ser cuando estaba escribiendo y el chico que no he visto mucho en verdad desde que se secó. Joder, quiero decir que ella me hace querer escribir otra vez.

Por supuesto, ella también me está poniendo duro como una roca con su cabeza sobre mi hombro y sus tetas presionadas contra mi brazo así. La camioneta rebota en un bache y casi gimo en voz alta por la manera en que esas grandes tetas se sacuden contra mí.

—Es mejor que pienses en la carretera.

Sonrío y bajo la mirada para verla arqueando una ceja hacia el bulto en mis pantalones.

—Oh, ¿Eso? —Me encojo de hombros—. Si, esto definitivamente es por la carretera.

Ella suelta una risilla.

—Uh-huh.

De pronto, siento pequeños dedos en mi cremallera.

—¿Necesitas un poco de ayuda profesor?

Jesús, esa voz de niña otra vez, que pone mi polla dura como el acero.

Sus dedos se deslizan dentro de mis pantalones y se enrollan lentamente alrededor de mi polla, y yo sacudo un poco el volante.

—Los ojos en la carretera, señor.

Río entre dientes.

—No lo estás haciendo fácil.

Bella saca mi polla y de pronto, siento su lengua húmeda y caliente deslizándose sobre mí.

Joder, sí.

—Puedo saborearme a mí misma—dice en voz baja, y su lengua girando sobre mi polla. Sus labios rodean mi cabeza y se deslizan hacia abajo, aspirando mi eje y haciéndome agarrar el volante más fuerte.

Se aparta con un sorbo húmedo.

—Tengo buen sabor.

En serio, esta chica NO puede ser real.

Lentamente se mueve sobre sus rodillas en la butaca al lado mío y empieza a balancear su cabeza en mi regazo. Gruño cuando miro debajo de ella y deslizo una mano dentro de su vestido, rodando sus pezones con mis dedos, y haciéndola gemir alrededor de mi miembro. Deslizo mi mano hacia atrás y la muevo sobre su espalda, bajando y tirando el borde de su falda hacia arriba.

Mis dedos se deslizan sobre su pequeño y apretado culo, amando la piel caliente, desnuda y flexible piel; mientras la deslizo hacia abajo para encontrarla mojada y lista para mí.

Joder, quiero que nunca más esta chica se ponga bragas otra vez.

Ella esta empapada cuando dejo que un dedo ondule dentro de ella y gime alrededor de mi polla mientras me la chupa lo más profundamente que puede. Tomo todo lo que tengo para mirar la carretera, con esta estudiante prohibida succionando mi polla, cuya boca es el maldito cielo.

Empujo mis dedos profundamente, soltando un golpecito rápido a través de su clítoris, determinado a hacerla venirse antes de que me haga explotar, lo cual ya puedo decir que va a pasar más pronto que tarde.

Bella saca mi polla de nuevo y gime en mi muslo.

—Oh Dios, profesor. ¡Vas a hacerme co-ohhhh! —grita y puedo sentir su coño inundar mi mano con su pegajosa humedad.

Su boca desciende y entonces, realmente apenas puedo mantener mis ojos en la carretera mientras empieza a ir al centro de mi polla. Ella está quejándose, gimiendo y suplicándome mientras mueve sus sensuales labios arriba y abajo, hasta que apenas puedo mantener la cordura.

—Me voy a correr, cariño —gruño.

—Todavía no —jadea rápidamente, alejándose—. Lo quiero dentro de mí.

El volante se sacude nuevamente cuando ella desliza una pierna sobre mi regazo y se baja lentamente sobre mí, y necesito todo lo que tengo para mantenernos en la carretera. Estoy mirando el parabrisas por encima de su hombro mientras empieza a hundirse sobre mi polla. Ella comienza a brincar arriba y abajo, esa suave voz gimoteando en mi oído mientras su coño ridículamente apretado me ordeña y succiona el semen de mis bolas.

Gimo, y no logro dos minutos con ella rebotando su apretado y pequeño coño subiendo y bajando sobre mi eje, antes de que empuje mis caderas hacia arriba y comience a simplemente soltar mi semen en ella.

Ella me cabalga por todo lo que pueda sacar, arrullando y gimiendo en mi oído mientras suelto cada jodida gota de mi semen profundamente en su coño.

0

0

0

Esa noche, ella duerme en mi casa. Sin sexo ilícito en la oficina, sin meterse furtivamente en su dormitorio, sin compañeras de cuarto, ni tonterías. Esta noche, es sólo ella y yo, y es jodidamente perfecto.

Esa noche, cae dormida en mis brazos por primera vez, su suave y caliente cuerpo desnudo, se curva contra mí cuando nos quedamos dormidos juntos.

Y es el mejor jodido sueño que he tenido en años.


UHHHH como que esa cita estuvo muy caliente jijijijiji quien no adora a nuestro sexi profe y Bella no se queda atrás, como dicen las mas calladitas son las mas traviesas

Nos vemos el lunes, y sueñen con el nuestro caliente profesor.