Draco se estaba recuperando, y Harry lo sintió como las mejores noticias que podría tener.
Su mundo se había hecho del tamaño de aquel minúsculo apartamento, y aunque debería preocuparse por todos los que estaban allá afuera, no podía llegar a la importancia de lo que vivía allí adentro.
18 días donde todo podía cambiar, como que la respiración de otra persona fuera regular, que las manchas por su cuerpo hubieran desaparecido y aunque débil, aún fuera capaz de atacarle con sus mordaces respuestas.
Le costaba poner sus sentimientos en valor, porque si les hacía caso, estaba loco por el rubio, y eso no podía ser del todo cierto. Debía ser producto de aquel encerramiento, de que fuera la única persona con la que hablaba, reía y compartía.
No te puedes enamorar en 18 días, ¿verdad?
Cuando todo aquello acabara debería poner sus propios sentimientos en cuarentena, debería, pero ahora estaba completamente feliz por ver a Draco apoyado contra la pequeña encimera de la cocina, mirando todo lo que Harry hacía.
—Deberías irte a la cama—le dijo por segunda vez.
—Estoy harto de la cama—se quejó de nuevo—. A menos que quieras que le demos otro uso.
Las cejas levantadas y la sonrisa torcida ya no le molestaban, sabía que era su modo de molestarle. Pero a Harry ya no le molestaba, prefería esas bromas entre ellos que a Draco enfadado con él, o su versión enferma y chispeante. Esta, de un extraño modo, le hacía sentir más seguro.
—No quiero que mi primera vez dure un segundo y medio, gracias.
—Hieres mi enorme ego, Potter.
—Debe ser lo único enorme que tengas, Malfoy.
—Auch, eso me ha dolido mucho.—Draco exageró un dolor en el pecho, dejándose caer sobre Harry, y este tan solo lo sostuvo riéndose. Era muy agradable tenerlo cerca.
Fue Draco el que se separó y fue a sentarse a la mesa tomando uno de sus libros, al menos iban a sacar algo de aquella situación, una buena convivencia, y Harry esperaba que una amistad como jamás se imaginaron ninguno de los dos en tener.
Cuando Harry se sentó delante del rubio con los dos platos que había preparado, se tomó unos segundos de más para mirarle. Le gustaba esa versión que nunca había podido ver hasta el encierro. No había imaginado que pudiera ser así, ¿lo habría sido siempre? Y una parte de sí mismo se entristeció de que hubieran perdido tanto tiempo peleando pudiendo haber sido... amigos.
Algo le decía, que de haber tenido a Draco de amigo, su vida hubiera sido bastante diferente, no sabía cómo, pero sí diferente.
—¿Qué?—le preguntó Draco.
—Nada.—Se concentró en su plato.
—Sé que soy guapo, es normal, todo el mundo se me queda mirando.
—Idiota—bufó Harry divertido.
—Pero guapo...
—¿Crees que nosotros hubiéramos podido ser amigos?—preguntó Harry—Antes, me refiero.
Harry no había pensado que la pregunta le molestaría a Draco, pero este se quedó callado mucho rato, con un rostro tan impasible como los que le dedicaba en sus inicios.
—Yo quise serlo—contestó Draco cuando parecía que ya no le iba a responder.
—¿Cuándo?—Harry trataba de hacer memoria, pero solo recordaba a Draco molestándole, molestando a sus amigos y haciéndole la vida imposible en la escuela.
No podía ser que Draco Malfoy, al que estaba descubriendo como una auténtico desvergonzado se estuviera sonrojando por algo que Harry era incapaz de recordar.
—1 de septiembre de 1991, te ofrecí ser mi amigo y tú elegiste a Weasley.
Harry tenía la boca abierta, navegó en su memoria, y sí, efectivamente Draco le había ofrecido su amistad del modo más arrogante y déspota que había visto en su vida Harry. Sin embargo, para Draco aquel momento parecía lo suficientemente importante para que le hiciera trasmitir más que arrogancia en el presente.
Harry extendió su mano, una emulación tardía del gesto que Draco había realizado años atrás.
—¿Quieres ser mi amigo?—le preguntó, y se dio cuenta de lo vulnerable que podía sentirse uno ante otro ofreciendo ese gesto y esperando.
A esas alturas casi esperaba cualquier salida jocosa del rubio, pero no, solo apretó su mano y asintió.
o0o0o0o0o0o0o0o
¿Este momento no es canon? No sé, creo que no hay fic que escriba de estos dos en el que no se dé este momento; y sí, volverá a darse, porque no puedo evitarlo, es patológico XDD
Besitos.
Shimi.
