Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y a la Saga Crespúsculo.

Edward POV

- ¿A dónde vas? – sentí a Emmett a mis espaldas.

Mierda, mierda, mierda.

- A la cafetería… no alcance a desayunar hoy – le dije volteándome para mirarlo.

- ¿Y necesitabas hablar con Irina para eso? – preguntó entrecerrando sus ojos.

- No sé cuánto puedo tardar – dije encogiéndome de hombros - … y ha estado un poco molesta desde mis atrasos de la semana pasada –

Eso hasta yo me lo creería.

- Ah, claro… bueno, nos vemos después – me dijo despidiéndose con la mano.

- ¿Almorzamos? – le pregunté a modo de despedida.

- Claro – me cerró un ojo y yo caminé aliviado al ascensor.

Bella ya me estaba esperando en el piso y faltaban aproximadamente cinco minutos para su cita. Afortunadamente Irina no había hecho muchas preguntas. Si me hubiera preguntado, tendría que haberle dicho y si le decía, alguno de los chicos podría enterarse y sería un completo desastre.

Salí del ascensor rápidamente para acercarme a la sala de espera. Bella levantó la mirada apenas cruce el umbral, se veía nerviosa. Cualquier mínima incertidumbre en algo la ponía nerviosa. Le sonreí para infundirle confianza y me senté a su lado. Me quité la bata para quedarme con mi camisa. No era cómodo estar como "paciente" y con una bata de doctor.

Tomé su mano y la besé.

- ¿Nerviosa? – le pregunté. Suspiró.

- ¿Un poco? – le sonreí y me acerqué a besar su frente.

- Todo estará bien cariño, relájate – le dije cubriendo sus hombros con uno de mis brazos. – Emmett casi me descubre – le dije para distraerla, funcionó, su pierna dejó de moverse.

- ¿De verdad? – preguntó con una sonrisa.

- Sí, me vió conversando con Irina y le pareció sospechoso – hizo una mueca.

- ¿No ocupaste tu técnica o sí? – preguntó entrecerrando sus ojos.

- No, no lo hice – le sonreí y me acerqué para besarla.

- ¿Isabella Swan? – su mano apretó la mía en cuanto reconoció su nombre. Me levanté primero incitándola a imitarme – Edward, buenos dias – Me saludó Sue.

- Buenos dias, Sue ¿Cómo estás? – le pregunté sonriéndole mientras nos dábamos la mano a modo de saludo.

- Muy bien, gracias. Bella ¿Cómo estás? – le dijo estrechando ahora su mano.

- Un poco nerviosa – dijo en un susurro. Solté una pequeña risa y puse mi mano en su espalda para guiarla al box.

Cuando estábamos dentro y tomamos asiento, Sue nos miró con una sonrisa.

- Me sorprende ver a Edward por aquí – comentó – Creí que ustedes… - dejo la pregunta al aire.

- Bueno, sí – respondió Bella – Pero ahora estamos juntos de nuevo – dijo mirando el escritorio.

Era normal que Sue supiera un poco de nuestra vida ya que era la ginecóloga de Bella y, además, compartíamos lugar de trabajo.

- Bien, me alegro de verdad – dijo con una sonrisa. Le sonreí de vuelta y miré a Bella, lógicamente estaba sonrojada – Entonces… debo suponer ya que Edward se encuentra aquí, que tienes alguna sospecha – Bella asintió – Muy bien ¿Hace cuánto fue tu último periodo, Bella? –

- Hace diez semanas – respondió rápidamente. Probablemente buscó las fechas antes de venir.

- Bien… ¿Te hiciste algún test de embarazo? – preguntó.

- Sí, tres – respondió.

- Muy bien – dijo Sue anotando todo en la ficha de Bella – Necesito que te cambies para realizarte la ecografía vaginal – Bella suspiró y asintió levantándose.

- Hey – le tomé la mano y la jalé para que me besara – Tranquila, cariño – se sonrojó porque estábamos en presencia de Sue, aunque ella cordialmente no nos estaba prestando atención.

Sue le pasó una bata clínica y la siguió al baño para que se cambiara.

- ¿Y cómo esta su hijo? – preguntó Sue al volver.

- Muy bien – le dije sonriendo – Cumplió 5 años hace poco –

- Recuerdo su parto… probablemente porque era tu hijo – dijo encogiéndose de hombros – Y porque casi te desmayas – dijo riéndose entre dientes.

- Eso no es verdad – le dije rodando los ojos.

Sí es cierto.

- Ajá, claro – dijo - ¿Y qué piensa él de un hermano? –

- Lleva queriendo uno hace un par de años – dije encogiéndome de hombros – Aunque aún no sabe de esto –

- Claro, es normal querer confirmarlo – dijo sonriéndome – La verdad me alegra que estén juntos, se ven muy felices –

- Lo estamos – le sonreí sinceramente.

- Cuando Bella vino a sus exámenes anuales luego de romper contigo se veía muy diferente a ahora – me dijo en susurros. Hice una mueca – Lo siento, no debí decírtelo –

- No, tranquila. Hasta Anthony lo dice – le dije con una sonrisa triste.

- Me sorprendí mucho cuando me lo contó, siempre los ví tan enamorados – dijo mientras volvía a teclear en el computador.

- Nunca dejamos de estar enamorados – le dije y ella me miró sonriéndome.

Bella salió del baño y me levanté para acercarme a ella.

- Muy bien Bella, toma asiento – le dijo Sue.

Bella se sentó en la camilla y Sue comenzó a preparar los instrumentos. Tomé la mano de Bella y le acaricié el dorso con el pulgar. Bella suspiró.

- Esto será incomodo, Bella – le indicó Sue.

En un minuto indicó el monitor y ahí estaba. Un pequeño mani dentro de un círculo negro. Bella se relajó en cuanto la imagen se dejó ver. La miré para verla sonriéndole al monitor.

- Ahí tienen su confirmación – dijo Sue sonriéndonos.

Tecleó un par de cosas en el monitor para acercarlo.

- Ahí está el parpadeo del corazón – dijo y luego tecleó otra vez, en la pantalla se comenzaron a ver lo latidos junto con un sonido constante – Y así se escucha. Felicidades –

Bella apretó mi mano y yo se la besé.

- Todo parece estar perfecto, Bella. Tienes aproximadamente siete u ocho semanas – dijo mirando el monitor – Ahora necesitaré un par de exámenes y te pesaremos ¿Está bien? – Bella asintió – Tomaré un par de imágenes - Bella se volteó a mirarme y yo le besé la frente.

- Te amo – le dije.

- También yo – dijo en un susurro.

- Puedes cambiarte ahora, Bella – le indicó Sue.

Cuando Bella volvió a desaparecer en el baño me acerqué a Sue.

- Sue ¿Podrías hacernos un favor? – le pregunté y ella me miró frunciendo el ceño – Agradeceríamos que esto se quede entre nosotros, hemos vuelto con Bella hace poco y… no les hemos dicho a nadie – su ceño se alisó comprendiendo.

- Tranquilo, Edward. Esto será confidencial, como siempre – dijo con una sonrisa – Aunque es una gran noticia para compartir –

- Sí, lo sabemos. Estamos muy felices, pero… queremos estar solos un tiempo – le dije

- Está bien, no tienes que explicármelo – dijo soltando una risa.

Luego de que Bella regresó, Sue la pesó y midió. Después, le preguntó sobre algunas molestias que podría tener y le dio algunos consejos. Comenzó a leer la ficha para comparar síntomas con el primer embarazo y le recordó algunas cosas con las que había mejorado.

- Te daré una orden para que te tomes los exámenes de sangre y de orina ¿Está bien? – dijo escribiendo en un papel – De todos modos, te daré algunas vitaminas que puedes tomar y agendaremos la próxima cita en un mes más a no ser que los exámenes estén alterados de alguna forma y para eso tomaremos la ayuda de nuestro querido Edward – Asentí mientras me reía. Iba a revisar sus exámenes sin que me lo pidiera. Sue tomó un recetario para escribir las vitaminas – Y te daré algunos folletos de alimentación y embarazo – abrió el primer cajón y sacó un par – Nunca está de más volver a leerlos, después de todo ha pasado bastante desde que los leíste – dijo sonriéndonos y dándole todo a Bella - ¿Tienen alguna pregunta? – Miré a Bella sólo para confirmar que no teníamos ninguna.

- No, muchas gracias Sue – le dije mientras nos levantábamos y les dábamos la mano.

- De nada, será un placer recibir a su segundo hijo – dijo acercándose para abrazar a Bella – Estoy muy feliz por ustedes – dijo antes de abrazarme a mí.

- También lo estamos – le dije.

:::::::::::::

- ¿Más tranquila? – le pregunté a Bella cuando salíamos del ascensor hacia la puerta principal.

- Sí – dijo soltando una risa de alivio – Estoy muy feliz de que todo esté bien –

- También yo – le dije tomando su mano mientras caminábamos.

- ¿Y Emmett? – preguntó mirando mi gesto.

- Todos están trabajando en éstos momentos – dije encogiéndome de hombros.

- Oh… bien – dijo entrelazando nuestros dedos.

Al pasar por recepción vimos a Irina. La saludé con mi mano libre y ella me devolvió el saludo un tanto sorprendida cuando vió a Bella.

Al salir a la calle me solté de la mano de Bella para coger mi celular.

- Me iré caminando – dijo adivinando mis intenciones de pedirle un Uber.

- Bella, por favor – dije cuando me quitó el celular de las manos. Aproveché de ajustarme de nuevo el delantal.

- Edward, el restaurant está cerca de aquí ¿No me digas que volvió tu sobreprotección de embarazo? – puso ambas manos en su cintura y me miró sonriendo. Le sonreí de vuelta porque era jodidamente linda.

Puse mis manos en su cintura también y la acerqué a mí.

- Claro que sí – le dije antes de besarla.

- Pues aguántate – dijo riendo y poniendo mi celular en el bolsillo de mi delantal – Te amo –

- También te amo – le dije dándole un último beso antes de dejarla ir.

Tenía que buscar la manera de disimular mi felicidad durante el día.

:::::::::::::

- Bella, Bella, Bella - dije con frustración y frotando mi cara con mis manos.

- Dime una respuesta coherente - dijo enfadada.

Estábamos en mi habitación como cualquier viernes en la noche y de verdad me estaba esforzando por no gritar.

- Porque nadie sabe lo nuestro - le dije

- No es excusa, podrías usarlo cuando estés conmigo – fruncí el ceño sin poder creer lo que me estaba pidiendo – Apuesto a que lo perdiste – su voz sé quebró.

¿Qué carajos?

- ¿Qué? No lo perdí - le dije rápidamente y me senté junto a ella a los pies de mi cama. Estaba dando hipidos.

- Entonces ¿Por qué no quieres usarlo? – dijo con dificultad.

- Bella, ¿De verdad me estás pidiendo que use mi anillo de compromiso sólo cuando esté contigo? ¿De qué serviría eso? Además, tú tampoco lo estás usando - le pregunté con una media sonrisa. Se encogió de hombros - Bien, estás siendo muy irracional, pero lo haré - me levanté para acercarme a mi almohada y levantarla.

- ¿Lo guardas ahí? - me preguntó perpleja.

- Bueno… sí, al menos hay algo tuyo en mi cama - dije. Lo cogí y me lo calcé en mi dedo anular. - ¿Contenta? - dije agitándolo en su dirección. Se rió.

- Sí - soltó un bostezo.

- No, no otra vez - dije haciendo un berrinche.

- No estoy cansada - dijo con voz somnolienta.

Me acerqué para acuclillarme en frente de ella y me acerqué a su abdomen plano.

- Déjame decirte que estás arruinando toda la diversión - Bella rió.

- Prepárate porque quedan muchos meses - dijo riendo.

- Lo sé - dejé un beso en su abdomen y la miré sonriendo - Está bien, señora embarazada, vamos a dormir -

- Pero no tengo sueño, Edward - dijo y pude ver que estaba escondiendo un bostezo, me reí.

- Ahora sé de dónde saca eso Tony - me sonrió a medias.

- No quiero que tengas ganas de tener sexo y que yo no pueda - me dijo mientras sus ojos comenzaban a brillar, rodeé los ojos.

- Y yo no quiero que tengas sexo conmigo sólo porque tienes miedo de que vaya a descargarme con otra persona - le dije y ella se sonrojó.

- De verdad quiero tener sexo contigo, Edward - dijo y casi me reí en su cara por su voz somnolienta.

- No, de verdad quieres dormir - su labio inferior sobresalió - Vamos a dormir, Bella. He estado meses sin tener sexo y no he caído en las garras de ninguna chica - me levanté para darle su pijama.

- Que yo sepa - susurró. Me di la vuelta para mirarla y ella no me devolvió la mirada. Suspiré.

- Voy a hacer como que no escuche eso - le dije. Me acerqué de nuevo con su pijama en mano.

- Porque te conviene - susurró. Suspiré.

Hormonas. Iban a Matarme. Lo juro.

- Bella, no quiero tener este tipo de discusiones de nuevo ¿Está bien? - tomé su cara entre mis manos para fijar su mirada en mi - No he estado con ninguna otra chica desde que te conocí y tampoco he tenido deseos de hacerlo, y si no puedes creerme no sé cuál es el punto de que estemos intentando estar juntos de nuevo - su barbilla tembló.

Carajo, no.

- Es que... - dijo tomando bocanadas de aire - No puedo evitarlo - lágrimas comenzaron a caer - No quiero que me dejes –

Diablos ¿Por qué abrí mi bocota?

No lo sé. Ya te lo he dicho, si yo no te autorizo a hablar, no lo hagas.

- Tampoco quiero que me dejes - le dije limpiando las lágrimas de sus mejillas - ¿Tú crees que yo no tengo inseguridades? - me miró atentamente - Desde que supe que Benjamin trabaja contigo no hay un solo día en el que piense qué puedes estar haciendo con él, pero te conozco desde hace mucho y nos conozco. Sé que me amas - besé su frente - Además quién sabe cuántos más hay en esa cocina que se mueren por ti -

- No tantos - dijo en un susurro.

- ¿No tantos? - soltó una risa - Chistosa - besé sus labios - Quisiera que confiaras más en mi - junte nuestras frentes - De todos modos, debes saber que Emmett conoce mi cabello de sexo. Si tengo sexo en el hospital él lo sabrá - Bella de rió.

- Es bueno saberlo - me acarició la mejilla y se acercó a besarme.

La recosté para tenerla debajo de mí. Estaba jodidamente duro, nuestra relación se basaba en las noches del fin de semana y una semana sin sexo era demasiado. La semana pasada había estado demasiado cansada para hacer algo, así que tenía dos semanas y me estaba volviendo loco.

Y creo que nos pone que esté embarazada ¿no?

No entiendo la lógica a eso, pero sí, creo que sí.

Bella me rodeo con sus piernas y mierda, si quería dormir tenía que detenerse ahora. Me separé de ella.

- No me arriesgaré a que te quedes dormida en medio de la acción - le dije acariciando su mejilla, se rió con ganas.

- Edward, no me dormiré - entrecerré mis ojos - Ok, fue solo una vez, pero tenía muchos meses de embarazo y estaba realmente cansada - nos reímos y froté su nariz con la mía - Por favor -

- No es necesario que me lo pidas de favor, Bella. Sólo dime qué quieres - toqué sus labios con los míos.

- Que me hagas el amor... ahora - rodeó mi cuello con sus brazos.

- A sus órdenes, señorita – le dije antes de acercarme a ella y besarla otra vez.

Fue suave. Me tomé mi tiempo en adorarla y sorprendentemente no se durmió.

:::::::::::::::::::

Había pasado otra semana y estábamos recostados luego de una sesión de sexo. La tenía recostada en mí y le acariciaba el hombro.

- Aún me parece extraño que Emmett todavía no se dé cuenta de nosotros- le dije.

- ¿Por qué? - me preguntó.

- No lo sé, siempre fue tan... observador. Probablemente sabía antes que yo que me estaba enamorando de ti -

- ¿En serio? - me preguntó sentándose para mirarme - Cuéntamelo -

- Vuelve aquí y lo haré - le dije. Se volvió a recostar contra mí - Recuerdo cuando apenas nos conocíamos y él me sorprendía observándote todo el tiempo -

/Flash-Back/

Estábamos en el departamento de Emmett como cada viernes. Habíamos hecho una pequeña rutina en donde nos reuníamos Alice, Jasper, Emmett, Bella y yo para cenar. Bella se nos había unido hace un par de semanas, ya que se había mudado a Forks hace bastante poco.

Te falto decir que es hermosa.

Sí… bueno, quizás. Es la hermana de mi amigo, yo no la veo así.

¡Por favor! ¿Te tengo que recordar que soy parte de ti? Sólo mírala como se ríe con Alice, tiene un pequeño sonrojo, sus ojos brillan y su pelo baila.

- Edward - dijo Emmett sacándome de mis pensamientos. Estaba en frente de mi aparentemente hablándome - ¿Qué estás mirando? - preguntó girándose, al ver a las chicas se volteó a mi entrecerrando los ojos por un segundo.

- Nada, creo que me quedé pensando - su ceño se frunció - ¿Qué me decías? -

Asintió no muy convencido y comenzó a contarme de nuevo.

Más tarde en la cena, Emmett se había sentado con Bella en frente de mí. Yo tenía un nudo en el estómago, pero estaba comiendo porque estaba delicioso y Bella me obligaba a comer.

- ¿Te gusta? - me preguntó sonriendo.

Sí que es linda.

- Delicioso, deberías haberle enseñado a Emmett a cocinar - le dije bromeando.

- Emmett se maneja bastante bien en algunas cosas - me dijo dándole unos golpes en el hombro.

- ¿Como qué? - pregunte intrigado. Me miró burlonamente.

- Bueno, nadie pone la mesa mejor que él - dijo totalmente sería. Me reí fuerte mientras Emmett protestaba. Cuando dejé de reir la vi acariciando a su hermano - Solo era una broma - le dijo tocando su mejilla.

Eso debe sentirse muy bien.

- Oye Bella, ¿Y qué tal el nuevo empleo? - le preguntó Alice y Bella comenzó a hablar animadamente.

Era divertida, hermosa e ingeniosa. La observé mientras conversaba con Alice con el tenedor en sus manos apuntándolo de aquí a allá para darle énfasis a lo que decía. De vez en cuando contaba una anécdota y todos reían.

- Edward, se te enfriará la comida - dijo Emmett en tono seco. Lo miré de golpe y me miraba sin expresión mientras se llevaba una cucharada a la boca.

Diablos.

/Fin del Flash-Back/

- Wow, creo que ni yo te veía de esa forma aún - me dijo Bella.

- Lo sé - le sonreí.

- ¿Y no te dio una charla o algo así? - me preguntó.

- Sí, pero eso fue después. Un día que te resbalaste antes de entrar a la piscina - le dije - ¿lo recuerdas? -

/Flash-Back/

Bella en bikini. Bella en bikini. Bella en bikini.

Es la hermana de tu mejor amigo.

Es la hermana de tu mejor amigo.

La abuela Marie. La abuela Marie. La abuela Marie.

- Bella, por amor de Dios ten cuidado con esas sandalias - le dijo Emmett nervioso.

- Que exagerado eres. No me pasará nada – le dijo mientras revoloteaba a mi lado.

No la mires. No la mires.

- Vamos, Edward - me dijo mientras tomaba mi mano y tiraba de mí. Y entonces con el forcejeo y que no me movía ni un centímetro se resbaló hacia atrás y estuvo a punto de caer con el trasero al suelo. Justo antes de que eso pasara la tomé de la cintura poniéndola en sus pies de nuevo, pero mucho más cerca está vez.

Me miraba asombrada por no haberse caído, sus mejillas sonrojadas y sus labios entreabiertos.

¡May-Day! Le podemos ver la entrada de sus pechos. ¡Corre en sentido contrario!

Es cierto, creo que le debo haber dado una mirada, o dos, o tres. Carajo, no lo sé. Le miré los labios. Su respiración era agitada y la mía también. Parecía que hubieran pasado horas y sólo habían sido un par de segundos. Había tanto que absorber de ella.

Un mechón de pelo se interpuso entre sus ojos y los míos así que levanté la mano para quitárselo y luego acaricié su mejilla.

- ¿Estás bien? - dije al fin. Una de mis manos seguía firmemente en su cintura. Piel con piel. Moví mi pulgar y acaricié sus costillas. Se estremeció y yo sonreí.

- Carajo, Bella ¿Qué te acabo de decir? - llegó Emmett hecho una furia y nosotros nos separamos rápidamente.

Había olvidado a Emmett.

No me lo menciones. Seguro nos mata.

Bella le sacó la lengua a su hermano y se quitó las sandalias para lanzarse a la piscina.

Emmett se volteó hacia mí con gesto imperturbable.

- Iré por una cerveza ¿Quieres? - le dije intentando escapar. Me miró un par de segundos y luego me asintió con la cabeza.

/Fin del Flash- Back/

- Sí recuerdo eso - dijo riendo - Fue divertido -

- Eras traviesa - le dije - Supongo que se te quitó luego de tener a nuestro hijo -

- Aún la tengo en mi interior -

- Entonces... ¿Tú cuándo comenzaste a verme de otra forma? - le pregunté acariciando su espalda desnuda.

- Creo que en ese mismo momento. Recuerdo haberte visto tan guapo y ese maldito toque patentado que tienes en mis costillas - reí - Era imposible que te siguiera viendo de la misma manera. Bueno… pero ¿Y la conversación? -

- Ah sí, luego de eso, fue un día en el trabajo –

/Flash- Back/

Estaba a punto de hacerme un café cuando entró Emmett. Lo llevaba evadiendo toda la semana porque sabía que algo tendría que decirme respecto a lo qué pasó en la piscina.

- Ahora no te podrás ir - me dijo en tono serio.

- Hey ¿Qué tal Emmett? ¿Qué pasa, hermano? - le dije intentando parecer despreocupado.

- No vengas con esas payasadas. Me dirás ahora lo qué pasa – dijo cruzándose de brazos.

- ¿Sobre qué? - le pregunté tomando un trago de café. Entrecerró sus ojos hacia mí.

- Mira, he dejado pasar muchas cosas: tus miradas, tus babeos, y lo del sábado ya fue demasiado. Dímelo - dijo enumerando con su mano.

- Mm... sábado, sábado, sábado - dije meditando - ¿Qué pasó el sábado? -

¿Era muy negligente que yo, como médico, quisiera que hubiera una emergencia?

- Tú comiéndote con la mirada a mi hermana. Eso pasó - me dijo. Me reí.

- Por favor, Emmett. Es tu hermana. - le dije riéndome. Cuando dejé de reírme me percaté que él seguía mirándome con gesto serio - De acuerdo - dije suspirando - Yo no quería, lo juro Emmett. Es que es tan dulce y hermosa y divertida. Y no te diré qué pasa porque no pasa nada. Lo único que pasa es que no me la puedo sacar de la cabeza - le dije - ¿Me golpearás aquí o esperarás a que termine mi turno? - le pregunté temeroso. Y luego pasó lo que menos me podía imaginar: se largó a reír.

- Debiste ver tu cara - me dijo - Hombre, estaría muy contento si algo se diera entre ustedes. Después de todo los conozco a ambos y sé que son buenas personas. - me dio unos golpes en el hombro - Aunque si la hieres te matare - me dijo poniéndose serio otra vez.

- Emmett no se juega con algo así - dije tapándome la cara con las manos - Estuve toda la puta semana pensando en que te había defraudado - le dije y él se reía en mi cara.

- Justo por eso no te golpearé. Tu conciencia hizo un gran trabajo. Debiste haberte visto escondiéndote de mí toda la semana - dijo recargándose en el sillón.

- Cállate - le dije empujándolo - Entonces... ¿Tú crees que tenga alguna posibilidad? - le pregunté.

- Al menos, no aún. Pero oye, conócela. No quiero que sea un revolcón de una noche. Te mataré si haces eso - me dijo.

- Tranquilo - levanté mis manos - Lo sé. No te preocupes. -

- Bien. Bella es sencilla. Sólo se amable con ella -

- Wow, ¿Más de veinte años que la conoces y no tienes ningún otro consejo? - le dije.

/Fin del Flash-Back/

- Te funcionó bastante bien - me dijo apoyando su barbilla en mi pecho para mirarme. Le sonreí - ¿Cómo es que no sabía nada de esto en estos siete años? – me encogí de hombros.

- No lo sé –

- Creo que simplemente asumí que te sucedió de a poco como a mí, cuando la verdad es que caí en tu seducción – dijo y yo me reí.

- ¿Seducción? – asintió.

- Al igual que Irina – dijo sonriendo. No había rencor en su voz.

Me acomodé para que estuviéramos a la misma altura. Acerqué mi rostro para que nuestras narices se tocaran.

- Soy muy afortunado – le dije pasando mi mano por su cintura desnuda – Hubiera sido muy malo que la única chica a la que amo no cayera en mis métodos de seducción ¿No crees? –

- ¿Hablas de mí o de Irina? – preguntó burlonamente.

- Ja ja – dije antes de acercarme a besarla.

Se subió encima de mí, poniendo sus piernas a cada lado de mi cuerpo. Puso sus antebrazos a la altura de mi cabeza y tocó su nariz con la mía. La miré y puse mis manos en su espalda.

Recuerda lo de la fiesta.

Bella comenzó a dejar besos en mi cara. Necesitaba hacer esto antes de que lo olvidara.

- ¿Bella? - dije con dificultad.

- Mm - dijo dejando un beso en la comisura de mis labios.

- ¿Quieres ir a la fiesta de navidad del hospital? - le pregunté. Se separó para mirarme burlonamente.

- ¿Es en serio? - me preguntó.

- Sí, creo que son aburridas, pero si tú… – y luego me beso mientras acariciaba mi pelo.

¿Si ya lo dijiste ahora podemos seguir?

- ¿Eso es un sí? - le pregunté entre besos.

- Sí, es tierno que intentes consentir mis idioteces - me reí y cuando la iba a besar se sentó sobre mi estómago.

Mierda ¿Cuándo podremos volver a tocar sus pechos?

- Espera, eso será la próxima semana – dijo y yo asentí - Creo que hasta aquí llega nuestro escondite - me dijo.

Cierto. Los chicos.

- Tendremos que decírselos antes - dije meditándolo.

¿Continuamos?

Sí.

Y sin más la besé otra vez.

:::::::::::::::

- ¿Papi? - cerré mis ojos y los abrí solo un poco para volverlos a cerrar. Necesitaba acostumbrarme a la luz - ¿Papi? -

Mierda. Mierda. Mierda.

Se escuchó demasiado cerca ¿No?

Mierda. No cerré la puerta cuando fui por agua a mitad de la noche.

Mierda. Mierda. Mierda.

Lo bueno es que también me puse bóxer cuando fui por agua. Bella estaba dormida de espaldas a mí y yo la tenía abrazada por la cintura. Suspiré y me senté cautelosamente para mirar a Tony.

Estaba en el marco de la puerta y respiraba agitadamente con sus ojos brillantes. Me levanté y acerqué preocupado. Me acuclillé a su lado.

Mierda ¿Qué hago?

- ¿Tienes novia? - dijo mientras su barbilla temblaba. Su mirada me atravesó... era ¿Decepción? Pestañeo un par de veces y comenzó a llorar. Tomé su cara entre mis manos.

- Pequeño - susurré y le di un beso en la frente. - No es lo que piensas - le dije.

Si Emmett tenía que saberlo pronto. Creo que era válido si Tony se enteraba. Mierda, no quería dejarlo llorar solo porque sí.

- Ven aquí - le dije acercándome para abrazarlo, pero él me detuvo.

- ¡No! - gritó y se fue a su habitación cerrando de un portazo. Suspiré.

- ¿Edward? - preguntó Bella despertando - ¿Es Tony? -

Me levanté del piso y la miré.

- Nos vio - sus ojos se ampliaron por la sorpresa - Pero no sabe que eres tú. Está muy triste - me senté a los pies de la cama sin saber qué hacer.

Bella se sentó en la cama para ponerse el camisón y acercarse a abrazarme por la espalda.

- No soporto su mirada de decepción - le dije a Bella - ¿Podemos decirle ahora? No quiero que me odie - le dije a Bella. Me besó la sien.

- Sí, vamos -

Aquí les dejó otro capitulo (L) Espero lo hayan disfrutado mucho

Muchas gracias por todos los reviews que me regalan *-*

Andre22-twi

Jenni317

Alejandra1987

Cavendano13

Vanenaguilar

Marianacs

SolyC

OnlyRobPatti

Torrespera172

ValeWithlockGrey

Jaz

Esme575

Catalina.

Twilight all my love 4 ever

Rosyaidee

Suiza19

Marieisahale

Krisr0405

Roberouge

Keniie Masen

Catita1999

PameHart

Y a algunos invitados *-*

Intentaré subir capitulos seguidos aprovechando la cuarentena y además para que no se aburran tanto :c

PD: Otra vez sobre mis otras historias jeje OnlyRobPatti logicamente no puedo prohibirte que las leas jajajaj pero no juzgues mi ortografia de esos años.

SALUDOS XOXO