Una chica rubia dormía en el bus que la llevaría a casa, con la frente pegada a la ventana. Haruka había estado entrenando muy duro últimamente mientras trataba de mantener su buen promedio escolar, estaba siendo muy difícil mantener el equilibrio y ahora solo quería llegar a casa. El día de hoy le tocó entrenar en una pista más alejada de su nuevo departamento. La razón era porque Usain quería que no se acostumbrada siempre a una misma pista, cosas raras de entrenadores.
-Joven, hemos llegado a la última parada, se debe bajar-.
El chofer del bus tuvo que despertar a Haruka que cayó en un profundo sueño durante el viaje, a causa del cansancio.
La rubia despertó un tanto asustada y desconcertada, revisó sus bolsillos para asegurarse de tener todo, por suerte nada le faltaba.
Al bajarse del bus notó que estaba en un barrio muy distinto a los que estaba acostumbrada. Parecía ser uno de los barrios más pobres de la ciudad, vagabundos en las calles calentándose con fuegos de barriles, gente drogándose por doquier sin contar el tráfico de las mismas drogas.
No estaba acostumbrada a vagar por esos sitios, debía admitir que sentía un poco de miedo. Pero por suerte el siguiente bus pasaría en veinte minutos. Se sentó en el paradero con las manos en los bolsillos de su sudadera mirando atenta a todos lados pues claramente no encajaba en ese sitio, lo único que pudo hacer por quince minutos fue regañarse por quedarse dormida en el transporte público. Ahora tenía que pasar largos e incómodos minutos esperando a un bus que la devolviera a su destino.
Veía las casas cercanas cuando divisó un cabello turquesa.
-¿Michiru?- Susurró para sí misma.
Efectivamente era ella, pero Haruka no la podía identificar muy bien por lo lejos que estaba, aparte el bus estaba llegando al paradero y las luces del vehículo la encandilaban.
"Imposible que haya sido Michiru, ella no tendría nada que hacer en un lugar como este, mucho menos a esta hora. Que pensamiento tan estúpido, debo estar alucinando" Iba pensando cuando ya se había logrado subir al bus "Nunca más en mi vida me vuelvo a dormir en el transporte público, eso me sucede por no andar en mi bicicleta".
.
-Y así es como se van tocando las notas en el violín-.
Michiru seguía dándole clases a Elsa algunos días a la semana, ya que ambas mantenían una agenta bastante ocupada, pero se hacían el tiempo. Estaban en la sala de música de la gran casa de Michiru y Seiya, ahí ambos tenían sus instrumentos donde iban a practicar.
Esta vez Haruka las acompañaba, sus celos seguían al ver que se iban haciendo cada vez más y más cercanas; Después de lo que Elsa le dijo a Haruka esa noche en el teatro sentía que debía proteger su casi relación con la joven violinista, al no tener nada serio le asustaba perderla fácil.
La rubia estaba sentada en un rincón de la sala sobre un puff con su celular entre manos, respondiendo a fanáticos y demás cosas. Casi no prestaba atención a la irritante voz de Elsa, le hacía poner los nervios de punta.
Michiru había ido por unos vasos de agua dejando a las chicas solas.
-¿Por qué no te vas a casa? O mejor a entrenar para ver si logras ganarme, espera que eso no sucederá-.
Haruka bajó el celular que cubría su rostro e hizo una mueca de desagrado -¿No te cansas de ser tan engreída? Abúrrete, no causas gracia- Volvió a cubrir su rostro con el celular.
Elsa comenzó a reír –¡Ya sé! no te vas a casa porque te da miedo que te gané a Michiru ¿Verdad? La joven Haruka tiene miedo- Le apuntaba con el índice.
-Que tonteras dices… ni siquiera te diré porque no me voy, no es de tu incumbencia- No dejaba de mirar su celular para aparentar que no le daba tanta importancia a Elsa.
-Me suena a que ni siquiera tienes una buena excusa-.
La rubia comenzaba a desesperarse, se le notaba en el rostro cuando apretaba su mandíbula. Inhalo profundamente y dejó salir aire poco a poco para calmarse, pero la risa de Elsa no ayudaba mucho.
-Veo que si se pueden divertir- Mencionó Michiru confundiendo la risa de Elsa con "pasarlo bien entre ellas".
Le tendió los vasos con agua que traía en una pequeña bandeja de madera a cada una.
-¿Cuánto queda? Ya quiero ir a la fiesta, creo que los chicos ya están en mi departamento arreglando todo-.
-Con que eso era- Elsa le dio un trago al contenido del vaso.
-Sí, una fiesta a la que no estás invitada-.
-¡Haruka! No seas grosera- Michiru miró a la morena y se encogió de hombros –Disculpa su actitud-.
-No te preocupes, se tratar con animales-.
Esto era el colmo, si antes no se llevaban bien ahora mucho menos.
-¡A quien llamas animal!- Haruka se puso de pie tan pronto dejó el vaso a un lado y Elsa al verla imito su actuar, claramente la rubia era más alta, le ganaba en "intimidación".
-¡A ti! ¿A quién más? No será a la gentil de Michiru- Le observaba hacia arriba, desafiante.
La recién nombrada se alarmo y puso en medio de ambas para evitar que el pequeño conflicto fuese aun mayor.
-Hemos terminado por hoy, Elsa- Debía parar esta situación de algún modo y obvio que preferiría quedarse con Haruka.
-De todos modos ya me iba- Se tomó unos segundos para respirar -Muchas gracias por las clases de hoy, Michiru, ya nos veremos otro día para continuar- Le sonrió y se fue de la habitación sin volver a mirar a Haruka.
Cuando estuvo lo suficientemente lejos Michiru puso sus manos sobre el pecho de Haruka.
-¿Qué fue eso?-.
-No me agrada y no deberían ser tan cercanas, tengo una mala espina- Su pecho subía y bajaba por el enojo que llevaba acumulado hace un rato.
-Creo que exageras, Haruka-.
Largos segundos de silencio tuvieron que pasar para que Haruka volviese a hablar, se debatía en contarle o no a Michiru lo que Elsa le había dicho esa noche. Analizando pros y contras.
-Quizás- Suspiró, no le contaría.
.
-No sé por qué siempre me dejo influenciar por los chicos- Haruka estaba recostada en su cama con Michiru, sobando su frente al recibir la luz del sol, cerrando fuertemente los ojos.
-Porque te gustan las fiestas después de todo- Michiru rodó en la cama para apoyarse sobre el pecho de la rubia –Y porque después paso las noches durmiendo contigo, eso es lo que más te gusta- Picó la nariz de la rubia con su dedo índice.
-Sí, culpable-.
Comenzaron a reír, pero fueron interrumpidas cuando la puerta de la habitación se abrió mostrando a Darien de pie.
-Menos mal no las encontré haciendo nada raro-.
-¿¡Cuando aprenderás a tocar la puerta!?- Acusó Haruka, que agarró una almohada y se la lanzó.
Por suerte ambas estaban vestidas con pijama.
-¡Cuando tu aprendas a cocinar!- Alcanzó a esquivar la almohada –Como sea, buenos días Michiru…- Se quedó observando a ambas chicas -Y pensar que antes yo era quien dormía con Haruka después de las fiestas- Suspiró.
-Eso no es verdad-.
Haruka nuevamente se sonrojaba provocando una risa en Michiru.
-Buenos días Darien- Se sentó al borde de la cama para ponerse de pie e ir al baño.
-Entonces ¿Qué quieres?- Preguntó un poco molesta Haruka.
-¿Te ayudo a limpiar o no? Me debo ir temprano, tengo una cita-.
-¿Una cita?- Ahora era Haruka quien lo molestaba.
-Con serena- Murmuro cuando tuvo a su amiga lo suficientemente cerca –Pero no le digas a nadie-.
Haruka le guiño su ojo –Secreto-.
Terminaron de limpiar antes de lo planeado al hacer un trabajo en equipo entre los tres, Darien siempre que le pedía la casa o ahora departamento a Haruka para hacer fiestas le ayudaba a limpiar y dejar todo como si nunca hubiese pasado nada. Era el favor que le devolvía.
Cuando se fue las chicas también se dieron sus respectivos baños para despertar y despejarse de la fiesta, era su manera de "revivir".
-Michiru, te llevaré a un lugar especial, considéralo una cita-.
La ojiceleste sonrió de inmediato mostrando sus dientes, emocionada por la cita improvisada.
Haruka condujo su nuevo mini color amarillo por aproximadamente una hora y poco más. Después de tanto pensarlo y meditarlo había decidido que le pediría noviazgo a Michiru, no podía aguantar más con el nombre de "amigas" porque claramente eran algo mucho más intimo que eso, compartían prácticamente de todo ya. Ya se habían besado, dormían juntas, prácticamente ya parecían una pareja formal.
En el viaje dejó que Michiru fuese la DJ colocando las canciones que a ella le gustaban, la mayoría siendo instrumentales, pero muchas otras de pop. A Haruka le interesaba conocer todos los gustos de quien podría llegar a ser su futura novia.
El final del viaje se tornó más verde al ir a través de un bosque con enormes arboles rodeando el camino. Michiru intentaba adivinar donde iban así que leía cada letrero del camino, los últimos indicando un mirador.
-¿Un mirador?-.
Haruka se golpeo la frente con una de sus palmas -¿Leíste los carteles?-.
-Puede ser-.
Ambas comenzaron a reír en sincronía.
-Has adivinado… más bien has leído, punto para ti-.
Llegaron por fin al preciado lugar, un mirador en medio de un pequeño bosque frondoso, al borde de un precipicio que dejaba ver un lago de aguas cristalinas, la altura no era mucha, pero aun así podría dar algo de vértigo.
Michiru quedó sorprendida por tal bello paisaje –La espera valió la pena- Sus ojos brillaban y Haruka no sabía que era más hermoso, si Michiru o el paisaje detrás de ella.
-Definitivamente Michiru- Pensó en voz alta captando la atención de la ojiceleste.
-¿Mm?- volteo para quedársele viendo aun con la expresión tan pura de felicidad.
-Pensaba…- Se apoyó en el capo de su auto que apuntaba al precipicio –Pensaba en que era más hermoso, si el paisaje o tú y bueno, ganaste- Extendió sus brazos hacia arriba y agitó sus manos.
-Realmente eres muy dulce-.
Michiru agarró las mejillas de Haruka entre sus manos y las apretó como una anciana haría con su nieto.
-Se mi novia- Dijo sin escrúpulos ni más preámbulos.
El sonido de unos pájaros volando por ahí acompañó al ambiente.
Haruka se sorprendió, abrió sus ojos de par en par como enormes platos, jamás imagino que Michiru sería la primera en decirle tal cosa. En sus planes siempre imagino que ella sería la primera y ahora parecía que su plan perfecto había fracasado.
Michiru al notar el rostro de asombro y las ausencias de palabras por parte de Haruka comenzó a soltar lentamente sus mejillas tomando distancia.
-Si no quieres está bien, puede ser un poco precipitado de mi parte y lo entiendo a la perfección, te tomé por sorpresa… discul…-.
Los labios de Haruka silenciaron a Michiru, quien en un principio no correspondió el beso al estar asombrada por la actitud de la rubia, pero terminó haciéndolo de todos modos. Sus labios siempre acoplándose a la perfección desde el primer beso, como si hubiesen sido creados el uno para el otro, como si ninguna otra boca encajara mejor. Dos piezas de un único rompecabezas.
Haruka separó sus piernas para permitirle a Michiru quedar en medio y ahora la rubia sostenía las mejillas de la otra.
El beso finalizó y Michiru seguía sin encontrar palabras.
-Michiru- Aclaró su garganta algo reseca, típica sensación de resaca -Te he traído aquí para pedirte que seas mi novia, pero mira que muchacha más impredecible eres, te me has adelantado y bueno… como tu preguntaste primero yo debo responder- El color volvió al rostro de la ojiceleste, quien por unos minutos sintió que sería rechazada –Desde un tiempo que venía pensando en si pedírtelo o no, finalmente me decidí a hacerlo y ya verás cómo estamos- Se tomó unos segundos más para coger aire –Quiero ser tu novia, pero antes- Colocó su dedo índice sobre los labios de Michiru –Desde el primer momento que te vi, en aquel recital sentí como mi corazón latió con fuerza y de manera extraña, un sentimiento que nunca antes había experimentado, pero la situación no era favorable para ambas, aun así no se cómo llegamos a ser tan cercanas como lo somos ahora y estoy tremendamente agradecida… siento que- Mordió su labio inferior -Tuvimos una conexión especial que no debe ser desaprovechada y por ende reitero que sí, quiero ser tu novia-.
La sonrisa de Michiru se mantenía por largos segundos en su rostro, la felicidad de ambas no podía ser descrita en aquel momento. Por fin eran algo más que solo amigas que se besaban de vez en cuando.
Una fotografía de ambas fue captada, con el fondo del agua acompañó la bella situación, querían enmarcar su felicidad.
Muchos besos y abrazos sucedieron durante el resto de tiempo que se quedaron en el mirador, ambas apoyadas en el capo del auto. Michiru con su cabeza apoyada sobre el hombro de Haruka mientras esta le sujetaba por la cintura para mantenerla cerca. A veces un silencio envolvía el ambiente, pero no era mayor problema porque ni eso les hacía sentir incomodas.
-Cuando les cuente a las chicas se pondrán muy felices-.
Haruka sonrió ladinamente y besó la cabeza de Michiru –Y ni digo de mis amigos, ya me linchaban por tardarme tanto- Prácticamente solo hablaba de Darien y su conversación de "Debes cuidarla antes de que venga alguien más" o algo así fue.
-Al menos puedo decir que yo tomé la iniciativa-.
-Mm… técnicamente sí, pero si estamos acá fue porque tenía la intención de pedírtelo-.
-En todo caso, me da igual quien lo pidió primero- Michiru devolvió el gesto anterior, pero solo alcanzaba a besar el mentón de la rubia.
.
-¡Chicas a que no adivinan!- Haruka había llegado corriendo por los pasillos de la escuela hasta encontrarse con su grupo de amigos que estaban reunidos en la biblioteca.
-¡Shh!- Reprochó la señora encargada de la sala.
La rubia rodó los ojos, pero después se acerco un poco más a los tres.
-Darien tuvo una cita con Serena- Murmuró, pero alcanzaron todos a escuchar.
El más alto del grupo se colocó rojo como un tomate y cubrió con una mano su rostro, por otro lado las chicas sonreían mientras lo abrazaban.
-Te dije que no le dijeras a nadie-.
-Era necesario que las chicas supieran, es un paso importante en tu futura relación, amiguito- La rubia golpeó la espalda de Darien con su palma abierta, pero fue de manera alentadora mientras el rojo de su rostro disminuía lentamente.
-Es magnífico ver como los jóvenes van encontrando a los amores de su vida- Rei juntaba sus manos y observaba por la ventana como si fuese una poeta, tenía un brillo especial en sus ojos.
-Creo que seré la ultima en conseguir pareja- Decía con tristeza Lita.
La rubia froto la palma de su mano contra la espalda de su castaña amiga -Bueno, pero ahora a noticias que si valen la pena- Haruka se ajusto la corbata del uniforme mientras aclaraba su garganta –Con Michiru ya somos novias ¡Oficiales!- Contó con orgullo.
-¡Shh!- Volvió a sentir a la bibliotecaria, pero simplemente la ignoró.
Todos sus amigos abrieron los ojos sorprendidos, junto con su mentón que iba cayendo al suelo. Por su parte Haruka estaba más que feliz.
Poco a poco se les pasó la sorpresa del momento y Haruka dio más detalles de lo ocurrido ese día, los chicos estaban felices por ella, pero en Lita se podía notar un sentimiento extraño que pasó desapercibido para la rubia pues su emoción no le permitía ver más allá.
.
Que Haruka y Michiru se juntaran a pasar el tiempo juntas, después de sus entrenamientos deportivos y prácticas musicales, venía siendo una cómoda costumbre. Infaltablemente casi todos los días se juntaban y si por las tardes tenían algún inconveniente, intentaban estar todo el día juntas en la escuela. Pese a que no lo habían hecho muy público los rumores por la escuela y por el mundo de la farándula eran cada vez más fuertes. Casi todo el mundo ya las consideraba pareja, solo faltaba que salieran ellas a decir sí.
Ambas al ser figuras públicas regularmente eran invitadas a eventos masivos donde iban los más influyentes de Japón y la premier de una nueva película del director japonés más famoso de la última década no era la excepción.
Era la primera vez que saldrían a un evento tan público como pareja oficial, de por sí ya iban preparadas para esas incomodas preguntas sobre su noviazgo, pero al ir juntas no importaba mucho.
Haruka vestía unos pantalones blancos de vestir junto con una camisa azul y chaqueta celeste. Michiru iba con un vestido de abrigo rosado. Ni muy formal ni muy informal, un término medio.
-Que tedioso pasar por la alfombra roja- Hace apenas unos minutos que habían llegado al gran lugar donde ocurriría el evento.
-Vamos Michiru, después de todo pueden hacerte muy buenas fotos para subir a insta- Haruka arreglaba su cabello con ambas manos.
Su pequeña novia soltó algunas risas por el comentario de la rubia.
-Al menos voy contigo y no sola, eso lo vuelve más entretenido- Acotó la ojiceleste.
Haruka le sonrió, sujeto su mano para entrelazar sus dedos. Estaba algo nerviosa, pero su orgullo le impedía demostrarlo.
Se detuvieron antes de pisar la alfombra roja y Haruka respiro profundo, se inclino para alcanzar la mejilla de Michiru para posar sus labios sobre esa zona de su rostro. Ahora estaba lista para poder seguir avanzando.
Ambas comenzaron a caminar por los metros de alfombra y de inmediato todas las cámaras se enfocaron en ellas, eran las celebridades más solicitadas del lugar y de seguro mañana estarían en todas las revistas y sitios web. Tenían una gran fanaticada joven a diferencia de muchos de ahí.
Se detenían de vez en cuando para ser fotografiadas, Haruka no le quitaba la mano de encima a Michiru, ya fuese tomándola de la cintura, del hombro o de la mano.
-Haruka, tranquila- Susurró Michiru cuando ya estaban por terminar de recorrer toda la alfombra.
La rubia nunca terminaría de acostumbrarse a tantos flashes sobre ella. Uno de los motivos de porque no iba a este tipo de evento con Molly era porque a ella misma no le gustaba tener los reflectores encima, aunque a Molly le daba igual tenía que seguir las ideas de Haruka.
Se detuvieron en seco cuando la más baja lo hizo y captó la atención de la atleta al colocarle las manos sobre sus mejillas, acercó su rostro mientras se paraba sobre las puntas de sus pies y alcanzaba sus labios con los suyos en un beso improvisado, calmado y delicado. Aquello logró calmar realmente a Haruka.
-Gracias- Susurró sobre sus labios y se separaron para continuar, pero fueron paradas por una audaz periodista.
-¡Chicas hola! ¿Cómo va su noche?- Colocó el micrófono en medio para que cualquiera de ellas pudiese hablar.
Por supuesto que Michiru fue quien respondió a la primera pregunta hablando calmadamente.
-Disculpa que les pregunte esto, pero todo el mundo quiere saber la respuesta ¿Desde cuándo están juntas?-.
Haruka acercó su boca al micrófono para responder ahora ella –Algunas semanas, menos de un mes, pero podríamos decir que desde la primera vez que nos conocimos conectamos y realmente estoy muy feliz de ser su novia, después de todo Michiru me lo pidió- Ya estaba más relajada y se le notaba al hablar.
-Pero si mal no recuerdo cuando se conocieron por primera vez tú tenías otra novia ¿Le fuiste infiel?-.
-¡¿Qué?! ¡No! Yo no quise…-.
-¿Entonces estabas con ella mientras sentías algo por Michiru?-.
-No, tampoco, yo solo decía que…-.
-¿Michiru estaba de acuerdo con que engañaras a tu ex novia?-.
La ojiceleste frunció su ceño mientras Haruka intentaba que no tergiversaran la conversación, pero era notorio el enojo de ambas.
-Suficiente- Dijo Michiru y arrastró a Haruka con ella para alejarse de la periodista.
Cruzaron al fin la zona de la alfombra roja, para ingresar al pasillo que daba a donde verían la película, una improvisada sala de cine para tener más capacidad de personas dentro, pero se quedaron detrás de todos.
Haruka no creía lo que acababa de suceder, ahora publicarían cualquier tipo de cosas dejándola mal frente a todo el mundo y ¿Qué sucedería con Molly si llegaba a leer ese tipo de cosas?
-Por eso no me gusta conversar con la prensa- Decía Michiru en los pasillos del lugar.
-Ahora que creerán las personas, no es algo que se tome a la ligera-.
-Sabemos que lo que dijo no es verdad, ambas lo sabemos así que no debemos preocuparnos-.
-Como no me voy a preguntar, si yo quedaré como la infiel-.
-¿Y yo no? Quedaré como la que estuvo de acuerdo-.
-Pero es peor lo mío, imagina si Molly lo lee, de por si me ignora y ni en pintura me quiere ver, menos ahora ¡Me odiará de verdad!-.
Michiru alzó una ceja -¿De qué hablas?-.
-La he estado buscando para hablar o al menos ser amigas y siempre me ignora-.
-¿Por qué tanto afán en buscarla?-.
-Porque quedamos mal- Haruka caminaba en círculos al hablar –Y no me gusta estar así con ella-.
-¿Tanto te importa tu ex relación?-.
-Por supuesto que sí… tú no entiendes Michiru ¿Y sabes por qué?- Se detuvo en seco quedando frente a su novia.
La ojiceleste se cruzo de brazos –Dime por qué-.
-Porque ni ex tienes o que se yo, no tengo idea, pero yo si tenía a alguien muy importante en mi vida que se fue por lo que hizo el loco de Harry-.
-¡¿Y yo qué culpa tengo de lo que hizo Harry?!- Michiru comenzaba a mover sus manos, molesta.
-¡Involucrarte con él en primera instancia!-.
-Entonces si tanto problema te daría el meterte esa noche ¿Por qué te involucraste de todas formas?-.
-Tampoco iba a dejar que te hiciera algo en el cuarto de al lado, no seas tonta Michiru y de todas formas ¿Cómo iba a saber yo que él estaba tan loco y haría lo que hizo?-.
-¿¡Ahora soy tonta!?-.
-No empieces también a tergiversar-.
-Pero si lo dijiste textual-.
-¡Ya! No molestes, Molly-.
Haruka abrió los ojos como plato mientras Michiru solo se sorprendía, le acaban de llamar por el nombre de la ex.
-Y ahora me confundes por tu ex, yo me voy de aquí-.
De esa manera Michiru dejó sola a Haruka en el evento. Caminó a la parte trasera del lugar para irse sin que nadie más la viera, ni la prensa ni nadie. Lo único que no quería era estar cerca de Haruka en este momento.
Michiru era una chica celosa, le gustaba ser el centro de atención de a quienes consideraba importante, ejemplo de ello Haruka y Seiya. Entonces que le llamaran por el nombre de la ex de su actual pareja le había dolido mucho, quizás era algo absurdo de pensar, pero para ella no lo era.
.
.
.
.
.
¡Buen s días/ tardes/ noches!
Estuve leyendo los comentarios del capítulo anterior (Como siempre) y me llamó la atención que alguien pensara que finalmente Elsa y Selina terminarían siendo pareja, bueno, para saber eso hay que continuar leyendo jajaja. Fue una loca idea, pero razonable.
Como sea, al parecer las cosas al fin iban bien con lo de formalizar la relación y ahora ocurre esto. Mal, me pregunto ¿Cómo reaccionarían ustedes si están discutiendo con su pareja y la llama por el nombre de la ex? Yo ni pareja tengo, pero tampoco me podría tan feliz.
¡Nos leemos!
