Muy buenas a todos, aquí con un nuevo episodio, jaja, debo decir que con este tiempo creo que ahora podré actualizar mis historias, no todas, quizás solo unas dos o 3, pero ya veremos. No tengo un tiempo fijo de cuando las podría subir, solo toca esperar.

Bueno, no tengo mucho que decir ahora, más que espero su apoyo y comentarios, por no mencionar su apoyo a mis otras historias, y que la recomienden si es posible.

Nos vemos la proxima semana... quizas.


Capítulo 14

Ya había pasado un tiempo desde la dezastrosa misión de explorar el calabozo de Keele, aunque no fue tan mala realmente, ya que al menos el grupo logro obtener una pequeña pizca de información de como cumplir con su misión de derrotar al Rey Demonio. Sin duda alguna no sería fácil acabar con los generales, pero realmente nada ha sido fácil para Naruto en toda su vida.

Pero era obvio que iba a necesitar ayuda, por más que la idea le desagrade, no es que no le guste trabajar en equipo, es solo, que consideraba que entre menos gente lo ayude en su misión, hay más posibilidades de que nadie salga lastimado, y eso era lo que quería, que nadie saliera herido, al menos no las personas que más le importaban ahora. Pero algo le decía que cumplir con ese objetivo le sería imposible.

Ahora mismo se encontraba caminando a la tienda de Wiz, no tardo mucho realmente en llegar, se quedo unos segundos viendo el local, se sentía tenso por tener que entrar, pero si no lo hacía, quizás no obtendría la ayuda que necesitaba, la ayuda que ahora mismo, solamente la lich le podía dar. Suspiro para caminar a la puerta, dudo unos segundos, pero tomo el perilla y entro, el sonido de una pequeña campana se hizo notar, al momento que el Uzumaki vio a su amiga salir de su cuarto.

—Ara, Naruto-kun, buenos días— saludo la peli-café con una sonrisa amable.

—Wiz, tenemos que hablar— respondió con seriedad el shinobi, al momento que la sutil sonrisa en el rostro de Wiz desaparecía, el ninja solo se giro para voltear el cartel de "Abierto" a "Cerrado", y poner el cerrojo, necesitaba estar a solas con la lich ahora, nadie debía interrumpirlos.

=====Mientras tanto=====

Gabriel se encontraba lejos del pueblo, la razón, se iba a encontrar con un grupo de reconocimiento enviado por el Rey, en otra ocasión quizás hubiera bastado con enviar el pergamino con un hechizo de teletransportación, o incluso con una ave fénix, pero por alguna razón, un equipo vino a recogerlo personalmente, no se quejaba para nada, solo se le hacía algo raro, después de todo, ni Naruto ni cualquier otra persona debía ver que ella tenía algún contacto con los caballeros reales.

No tardo mucho en divisarlos, era un grupo pequeño de 6 hombres, todos caballeros de rango SR, y era normal, ya que este pueblo no era tan peligroso. En su sistema jerárquico existían 4 rangos. El primer rango era el R que equivalía a todo principiante que estaba empezando su entrenamiento. El segundo rango era el SR que era un rango de caballeros ya experimentados que no necesitaban ayuda, ya tenían cierta experiencia en batalla además de haber acabado con muchos enemigos del reino. El tercero era el rango SSR, caballero con una gran experiencia en el campo de batalla, aquellos caballero que han enfrentado demonios de gran nivel que acabarían de un solo golpe con los demás caballeros de nivel inferior, o los que destruyen pueblos pequeños por completo. Y luego venían los caballeros de rango UR el cual era donde estaba ella, aquellos caballeros que pueden acabar con hordas y hordas de demonios ellos solos, incluso pelear contra un general del Rey Demonio, caballero gran poder y que por lo general están en el castillo del Rey para protegerlo.

Y casualmente, ellos mismos también le pusieron niveles a los demonios, incluso ellos tenían catalogados a los diferentes tipos de demonios que había, y que tipo de caballero es capaz de enfrentarlos. Y debía ser así, ya que si se enviaba a miles de caballeros de rango R a pelear contra un general del Rey Demonio que es rango UR, sería enviarlos a una muerte segura. Muchos creían que ser un caballero real era morir por nada, incluso había personas que miraban mal a los caballeros de gran poder cuando perdían a chicos que empezaban, pero era obvio, nadie podía entenderlos, a pesar de que todos vivían en este mundo, y luchaban a veces por el mismo objetivo, siempre iban a tener sus diferencias.

De cualquier manera, solo camino hasta el lugar donde estaban los caballeros, ellos al verla se arrodillaron ante su presencia, era de esperarse, después de todo, ella era jefa de ellos por la diferencia de rangos.

—Saben, debo decir que reunirnos así podría arruinar mi misión— refuto enojada la rubia.

—Lo sentimos Gabriel-Sama, pero no fue decisión nuestra— se disculpo el caballero.

—Lo sé, ustedes no tiene la culpa, díganle al que los envió que mejor sigamos con el mismo método de comunicación, es realmente peligroso si ven a una simple arzobispo con los caballeros— ordeno la Sigma con seriedad.

—Lo siento mucho Gabriel, pero debía verte inmediatamente— la caballero se giro para ver como de entre los árboles, salía uno de sus compañeros y amigos.

— ¡Arthur! — dijo sorprendida la mujer.

—Es bueno verte de nuevo Gabriel— saludo el tal Arthur, quien era un hombre que debía tener unos 25, cabellera de un color café claro corto, de tez blanca con una cicatriz sobre su ojo izquierdo, portaba una armadura plateada por completo, hombreras grandes adornadas con picos, y en el centro de la misma tenía una perla de color azul, además de llevar una capa de color blanco.

—Dijo lo mismo, pero dime, ¿Por qué has venido hasta aquí? — pregunto la Sigma al momento que noto como el rostro de su compañero y amigo se volvía tensó.

—Gabriel… Hunt-dono fue asesinado— los ojos de la rubia se abrieron como platos ante esa revelación, sintió como el aliento la abandonada, mientras parecía querer que lo dicho por su amigo fuera una mentira.

—No puede ser, Hunt-san no puede estar muerto— negó la caballero al momento que observaba la mirada de tristeza en el rostro de Arthur.

—Ojala fuera así, pero no Gabriel. Hunt-dono fue asesinado— volvió a repetir el caballero viendo como su compañera cayo de rodillas, mientras la miraba tener un ataque de pánico. —Estoy seguro que deseas saber como paso, y por eso vine a decírtelo. Sé que Hunt-dono era alguien importante para ti, y por eso no me gusta darte está mala noticia. Él fue asesinado por Serena— Arthur solo vio con dolor como su compañera se quedo inmóvil, y juraría que ahora mismo, vería nada más que confusión, enojo, miedo, tristeza y desesperación en sus ojos. —Hunt-dono comenzó a vigilar a Serena, luego de ver que ella comenzaba a actuar extraño, desaparecía sin razón o explicación alguna por días, incluso comenzó a notar como faltaban cosas de su estudio, y el como a veces, algunos guardias del castillo aparecían dormidos fuera de su lugar de vigilia, sin recordar nada. El estaba seguro que un mago tenía que ver con todas esas cosas, pero no podía decir o culpar a alguien así nada más. Pero comenzó a tener sus dudas con Serena ante todas estás cosas, sus desapariciones por días, la perdida de cosas en su lugar de trabajo, hojas de libros prohibidos arrancados, pociones peligrosas, sellos y demás cosas, nadie más que él tenía acceso a todo su trabajo y almacén, salvo quizás el Rey y nosotros, y luego ella. Y fue claro para él que ningún caballero buscaría cosas que no entiende, y menos el Rey que se lo podía pedir sin problema alguno. Y Serena fue la única que quedaba. Fue a verla y la confronto, pero lastimosamente se confió, y nunca pensó que ella iba a ser capaz de matarlo— confeso mientras miraba todavía inmóvil a su compañera.

Comenzó a revisar su abrigo para ver si no olvido lo que traía consigo, no tardo mucho y lo saco al momento que caminaba para ponerlo delante de la rubia, lo cual no era nada más que un mapa del castillo.

—Cuando nos reportaron lo sucedido, inmediatamente fuimos a su casa para buscarla, o buscar algo que nos llevara a ella. Lamentablemente, no la encontramos, pero encontramos información inquietante. Serena tenía estos mapas, tenía mapas de todo el reino, y del castillo, todos marcados con las entradas y salidas de emergencia y de evacuación en caso de escapar, además de nuestros almacenes, dormitorios del personal, de cada caballero o mago, incluso los dormitorios de los hijos del Rey. Mapas bien diseñados y marcados, y también datos de como poder derribar la barrera mágica del castillo, y como derribar las torres de los centinelas, incluso documentos con información personal de cada miembro importante del reino. Y si eso es malo, también encontramos vació el estudio de Hunt-dono, parece que ella se robo todo lo que él tenía, incluso se llevo la herramienta sagrada que el Rey le dio— dijo mientras miraba en silenció el sufrimiento de su amiga.

— ¿Por qué? — fue lo único que pregunto con una voz sin vida.

—Ella trabajaba para el ejercito del Rey Demonio— confeso para poner delante de su compañera un trozo de tela con el logo del ejercito demoníaco, pero no cualquier logo, sino el de un general del ejercito junto a una escritura que decía 7. —Ella era un general del Rey Demonio, no sabemos desde cuando estuvo trabajando con ellos, pero creemos que no es mucho el tiempo, quizás unos años— respondió para ver como Gabriel tomaba el trozo de tela, y lo apretaba con fuerza para quemarlo con su magia.

—Vamos— declaro la Sigma para levantarse, intentando subirse a un caballo, pero fue detenida por su compañer. — ¿Qué haces? Tenemos que ir por esa maldita— declaro con evidente enojo y frustración.

—Es inútil, es más que seguro que ella está resguardada en el castillo del Rey Demonio— declaro Arthur.

— ¡Eso no me importa! ¡Yo sola iré para matar a esa maldita puta! — bramo la rubia apartando la mano de su compañero.

—Escucha, no seas estúpida, ni siquiera tú serías capaz de derribar la barrera que protege el castillo de ese demonio. Quizás seas fuerte, pero ni siquiera tú serías capaz de eliminarla, por no mencionar las tropas que de seguro te estarían esperando para acabar contigo— señalo para intentar calmarla.

—Eso no me importa, voy a matarla personalmente con mis propias manos— declaro con una voz lúgubre intentando volver a subirse, pero está vez fue tomado con fuerza, y tirada al suelo por su compañero.

— ¡Maldita sea Gabriel! ¡Escuchame por una maldita vez en tu puta vida! — grito Arthur, mientras los demás caballeros sentían algo de miedo al ver la pelea entre dos caballeros de rango UR. — ¡Duele! Se que te duele saber que Hunt-dono fue asesinado por su estudiante, por tu amiga, entiendo que debes sentirte frustrada y enojada, pero no es momento para estás mierdas. Sé que él era importante para ti, lo mirabas como un tío, como tu familia, pero si vas ahora mismo a buscar venganza, solo morirás. Y si no piensas entender por las buenas, te detendré a la fuerza, incluso si eso significa que deba herirte de gravedad— declaro con seriedad el caballero santo, mientras miraba que su compañero tenía la mirada baja.

Simplemente se levantó con la cabeza gacha, se quedo quieta por unos segundos, y comenzó a caminar, poco a poco se fue alejando del grupo, para regresar al pueblo. Todo bajo la mirada de Arthur quien chasqueo la lengua, todos en el reino estaban consternados ante el reciente asesinato del gran mago Hunt-dono, y más al saber que quien lo mato era su más reciente y prometedora estudiante, su aprendiz, a quien considero incluso como una hija. Todos estaban mal por eso, incluso él se sentía agobiado y dolido por eso, conoció a Hunf cuando era apenas un niño y jugaba a ser un caballero santo, incluso él lo entreno algunas veces para conocer su estilo de magia, y Serena, la llego a ver como una hermana pequeña. Había perdido a dos personas que le importaban, y sabía que Gabriel se sentía igual, o incluso peor que el. Solo se giro, debían volver al reino, no podían estar mucho tiempo aquí, o llamarían la atención.

=====Mientras tanto=====.

La atmosfera entre Wiz y Naruto era tensa, ambos estaban sentados, viendo las tazas de té junto a los bocadillos, ninguno de los dos se atrevía a hablar por la situación, ninguno esperaba llegar a esto. El rubio solo suspiro para ver a la peli-café, y solo pudo ver como ella tenía una mirada de tristeza.

—Naruto-kun, yo...— iba a hablar de primer la lich que decidió tomar el valor para dar la primera palabra.

— ¡¿Dime que puedo hacer para volverte humano de nuevo?! — pregunto el blondo asombrando a la lich. —Wiz… sé que no eres una simple lich, se que eres un miembro de los generales del Rey Demonio— confeso el ninja asombrando a la mujer.

— ¿Como lo sabes? — pregunto la maga.

—No soy estúpido sabes, cuando supe de la existencia de los general comencé a investigarlos por mi cuenta. No hay mucha información de ellos, pero logre descubrir algunas cosas para diferenciarlos. Y entre todo eso, llegue a encontrar que los generales del Rey Demonio poseen un emblema único que los caracteriza por encima de los demás, y una marca como tatuaje, los cuales tienes tú— solo tomo el brazo derecho de Wiz para levantar la manga de su bata, y así revelar un tatuaje en su antebrazo con el número 6 escrito en la lengua de este mundo, además de señalar un pequeño Pin en la bata de la maga. —Cuando vi el Pin, pensé que quizás estaba equivocado, y eso quería creer, pero… alguien me dijo que no estaba mal, tú si eras un general del Rey Demonio— confeso para mirar la taza de té.

Keele le dio una ultima ayuda antes de irse, de alguna forma, el lich le dijo en su mente que Wiz era una general del Rey Demonio, desde entonces, estuvo teniendo peleas mentalmente, realmente no quería aceptarlo, ella era tan amable y dulce, en el pueblo era bien conocida como una maga eficiente, incluso algunos niños la idolatraban, a veces cuando salían juntos notaba a varios niños buscarla, era amable con todo el mundo, era dulce, realmente no quería matarla, ni siquiera quería pensar en eso.

—Es cierto que soy una general del Rey Demonio— confeso la lich al momento que el rubio la mirada fijamente. —Pero no estoy en sus filas, ni he matado humanos desde que soy una lich o forma parte de su ejercito— musito para tomar la mano del rubio, podía sentir el miedo que lo inundaba. —Como te dije, es cierto que soy una general del Rey Demonio, pero a diferencia del papel que Beldia o los demás tienen, mi posición no es tan importante, la verdad, es que ellos solo me tienen como general por mi gran poder mágico, ya que yo soy capaz de crear una de las 8 barreras que protegen el reino de los demonios— comento para sentir como cambiaba el estado de animo del ninja.

— ¿No eres leal entonces? — pregunto Naruto.

—No, como te dije, solo estoy en sus filas por mi magia. Verás, ¿recuerdas cuando te dije que era una aventurera? — pregunto para recibir una afirmación.

—Sí, con tus compañeros Brad y Rosary— respondió el rubio.

—Sí, pero no te conté realmente como me convertí en una lich, y porque motivos lo hice— comento para darle un sorbo a su té. —Cuando era aventurera, no solo tenía ese rol, sino también el de una Archpriest como Aqua-san. Tenía un gran cargo, además de ser la líder del equipo. Al igual que tú, ellos dos estaban bajo mi mando, ellos me seguirían a donde fuera, aunque a veces teníamos uno que otro pleito, siempre lo resolvíamos, y actuábamos como si nada hubiera pasado. Pero un día, lastimosamente en una misión nos topamos con Beldia-san, apareció delante de nosotros sin previo aviso, luchamos pero como era de esperarse, no fuimos oponentes para su gran poder, yo había sido enviada lejos por uno de sus ataques, había perdido la consciencia un tiempo, y cuando desperté y recordé todo, corrí para buscarlos. Los encontré abrazados, tirados en el suelo, pero al menos se miraban bien, estaban vivos, me alegre al saber que no habían sido asesinados. Pero celebre antes, Beldia-san apareció delante mió, y me dijo que nos consideraba guerreros excepcionales, y que nos perdonaba, pero no sin recibir un castigo por desafiarlo. Él maldijo a Brad y Rosary de la misma forma que lo hizo con Darkness. Los sentencio a morir después de un mes, yo entonces entre en desesperación y miedo, cuando ellos se despertaron y les dije la verdad, actuaron normales, pero podía sentir como estaban tristes por todo, morir por una maldición, morir antes de cumplir sus sueños. No podía soportar verlos así, ver como se resignaban y preferían esperar su muerte. No lo permitiría, y con eso en mente decidimos encontrar la forma de quitar esa maldición, mi poder no era lo suficientemente fuerte como para romperla, pero era seguro que si encontrábamos algún objeto, o alguna persona, quizás se salvarían, pero nuestros intentos fueron en vano, no logramos nada. Pero un día apareció Él, simplemente apareció delante de nosotros cuando buscábamos en unas ruinas antiguas, enfrente de nosotros había hecho presencia Vanir, un duque del infierno. Ese demonio de gran nivel pudo ver a través de nosotros, y nos ofreció una solución, pero obviamente no lo haría gratis. Él dijo que podía romper la maldición de Beldia con solo chasquear los dedos, pero para hacer eso por nosotros, quería algo a cambio, yo en ese momento no lo pensé dos veces, y acepte el trato sin saber que deseaba. Y no lo supe, hasta el momento que morí, él quería una alma para divertirse, y entonces cuando acepte, no dudo en matarme y convertirme en una lich, pero al final termino por romper la maldición de Beldia-san como lo prometió— aclaro para darle otro sorbo a su taza de té, mientras el rubio estaba sorprendido por saber la historia de como Wiz se transformo en una lich, sinceramente, pensaba que quizás nadie nace malo, pero este mundo lo obliga a uno a tomar las más duras decisiones que alguna vez pudieron haber enfrentado.

— ¿Y que paso con ellos? — interrogo el oji-azul.

—Paso lo evidente, al final los dos dejaron esa vida y se casaron, ahora tienen una granja y la mantiene, mientras crían a su hijo— respondió con simpleza.

—Pero dime, ¿como es que estás aquí si eres un general del Rey Demonio? — pregunto intrigado.

—Como te dije, la única razón por la cual soy un general es por mi magia. Vanir-san me dijo que el Rey Demonio le ordeno en secreto reclutarme, ya que se había enterrado que mi magia era poderosa, y necesitaba magos así para proteger su reino. Así que luego de convertirme en una lich, ellos me obligaron a crear una barrera poderosa, y lo hice, yo pensé que me iba a quedar con ellos para siempre, pero me dijeron que podía irme, ya que al final la barrera se iba a mantener mientras yo siguiera viva— musito mientras el Uzumaki pensaba todo esto.

—Keele, el lich que encontramos en el calabozo me dijo que la clave para poder llegar al Rey Demonio son sus generales, si los derrotamos, teníamos oportunidad de ganar, y obviamente eso quiere decir acabar con ellos— comento Naruto mirando a su amiga quien solo cerro los ojos.

—Así es, para poder llegar a él, debes acabar con sus general. En total somos 8, pero ahora que acabaste con Beldia-san, somos 7 nada más. Lo que quiere decir que hay 7 barreras activas, y hasta que no acabes con todos, no podrás llegar con él— afirmo la lich con serenidad. —Sin contarme a mí, te quedan todavía 6 general, pero debo advertirte, derrotarlos a ellos no será nada fácil— declaro con seriedad.

— ¿Podrías decirme a que enemigos nos enfrentamos? — pregunto dudoso Naruto mientras miraba a Wiz, quien solo cerro los ojos.

— Escucha bien, estos son los otros generales de los cuales debes cuidarte, y a los cuales deberás enfrentar para derrotar al Rey Demonio.

Wolbach diosa de la violencia y la pereza, una maga de gran poder con una magia destructiva.

Sylvia la quimera, y la directora de la división de mejora de monstruos, ella se encarga de crear o mejorar a los demonios del reino.

Seresdina una sacerdotisa oscura poseedora del amuleto de Regina, la diosa de la manipulación y la venganza, la única humana fiel a la Reina Demonio, y la más reciente de los generales.

Vanir un duque del infierno siendo considerado el tercero más poderoso en la historia, siendo superado por su Reina.

Y el último, Hans un Slime y el líder de los generales, el segundo al mando cuando la reina no esta disponible, siendo un hombre despiadado que no duda en asesinar, quien está dispuesto a matar a mujeres, niños y niñas, incluso ancianos, o mejor dicho, a cualquier ser vivo que osé amenazar a su reina

esos son los generales restantes, debo disculparme por no saber quien sería el sexto, pero incluso los demás no saben quien pueda ser— se disculpo la Lich mientras el rubio solo asintió, ahora tenía un poco más de información de quienes serían sus enemigos, y debía admitir que ninguno de ellos sería fácil de derrotar.

—No, realmente te agradezco todo esto, sé que puede ser difícil para ti— comento Naruto.

—Realmente no tanto, nunca me lleve muy bien con todos, solo te puedo pedir un favor— musito la lich para tomar las manos del ninja, y verlo fijamente a los ojos. —Cuando te enfrentes a Vanir-san, podría hacerlo rápido, quizás no te lo ponga así, pero por favor, acaba con él rápido, es el único que me llego a tratar bien mientras estuve con ellos por un tiempo, así que cuando te enfrentes con él, que no sufra— pidió amablemente la peli-café, aun seguía agradecida con Vanir por salvar a sus compañeros, así que no quería que sufriera.

—Realmente no quisiera prometerte esto, se nota que Vanir es un buen amigo tuyo, así que debe ser difícil para ti saber que debo acabar con él. No prometo darle una muerte rápida e indolora, ya que estoy seguro que opondrá resistencia, pero tratare de hacer mi mayor esfuerzo— musito mirando directamente a la lich, quien solo sonrió ante eso.

—Con eso me basta, al final cuando acabes con todos ellos, podrás derrotarme a mí— dijo mientras el shinobi no pareció muy convencido ante eso.

—Sí, pero debe hacer otra forma— musito el blondo a su amiga.

—Créeme Naruto-kun, sí lo hubiera desde hace tiempo habría dejado esto. Pero como debes saber, el Rey Demonio no es bien recibido en el mundo humano. La misma tierra lo rechaza, en sus principio, cuando apareció por primera vez en la tierra, habían desastres por todas partes, y es porque la tierra intentaba expulsarlo, su energía maligna es tan grande que choca con la energía natural que la tierra emite. Pero logro encontrar una forma de permanecer aquí, y esa fue dividir su poder, pero no se lo daría a cualquiera, sabía que quizás algún demonio intentaría luchar contra él. Por eso siempre busca a demonios que le sean fieles en todo momento, en mí caso, no le soy fiel, pero tampoco puedo luchar contra él o moriré. Dentro de mí tengo parte de su poder, y solo él puede quitármelo, y de esa forma desaparecera mi barrera. Pero eso será imposible, así que la única opción que queda es elimi...— sin embargo, la maga no pudo terminar de hablar al ser interrumpida por Naruto.

— ¡No aceptare eso! — exclamo con fuerza para tomar con fuerza las manos de la lich, aplicando algo de fuerza pero sin herirla. — ¡Encontrare la forma de liberarte de está maldición! ¡No importa cuanto me tome, la voy a encontrar, incluso si eso significa postergar la derrota del Rey Demonio por años! ¡Nunca te lastimaría por nada Wiz! ¡Eres alguien importante para mí! ¡Te voy a salvar, y esa es una promesa, y Uzumaki Naruto nunca rompe sus promesas! — la lich solo miro fijamente los ojos azules del shinobi, eran bonito ahora que los veía, eran como dos diamantes, y junto a esa bella sonrisa mostrando sus colmillos como los de un animal salvaje, solo sintió como su corazón comenzaba a latir con fuerza, se sentía bien y hasta segura estando a la par del Uzumaki.

Sus mejillas se pusieron rojas, solo pudo desviar su rostro al darse cuenta que sus caras estaban muy cerca, el rubio se extraño un poco al ver ese acto, pero luego noto que tenía sus manos junto a las de ella, además de ver que estaban cerca, si alguien entrara, de seguro pensaría que ambos se estaban besando, se sonrojo igual que la lich, soltó sus manos. Ambos estuvieron un par de segundos en silenció, esperando a que el sonrojo de ambos desapareciera, el shinobi se levanto para caminar a la salida.

—Muchas gracias Wiz, como dije, esto quizás fue difícil para ti. Pero no sabes cuanto me estás ayudando, prometo que encontrare la forma de liberarte del mando del Rey Demonio, es una promesa— dijo para quitar el seguro, e irse de la tienda, dejando a la lich que simplemente miro sus manos.

Todavía podía sentir el calor de las manos de Naruto, solo las junto mientras una pequeña sonrisa junto a un leve sonrojo se apoderaba de su rostro, mientras sentía como su corazón latía. Está era la primera vez que se sentía así, ni en su momento como aventura sintió esto, ella estaba consciente de su belleza, después de todo, en el pasado fue una aventurera llena de solicitudes por parte de sus compañeros, incluso de uno que otro noble, pero en su momento no presto atención a todo eso, solo quería enfocarse en su carrera, y bueno, ahora estaba en está situación. Quizás, solo quizás, ahora podía hacer de todo lo que se perdió cuando era aventurera, y no sabía, quizás formar una familia.

—Confió en ti Naruto-kun— musito con esperanza, pidiendo a la diosa Eris que lo guie y proteja en su travesía siempre.

=====Time Skip=====

Naruto se encontraba preocupado ahora mismo, desde hace algunos días notaba a Shikyo decaída, apenas y hablaba cuando estaban juntos, por ahora las actividades del grupo se encontraban "suspendidas" por la temporada, así que sus actividades diarias implican salir de vez en cuando para comprar cosas, comida, equipo, o estar en el gremio un rato para ver si había algo que fuera de su interés, o socializar con los demás. Y si no era eso, se la pasaban en la mansión, por lo general reunidos en la sala, jugando juegos de cartas, de mesa o leyendo, o incluso tomar una siesta al pie de la chimenea.

Ese era el que hacer de ellos en estos últimos días. Todas las chicas se encontraban ahora en la sala, o bueno, casi todas, ya que Shikyo se encontraba en su balcón, vistiendo una pijama roja por completo, con su pelo hecho un desastre, además de evidentes signos de desvelo, tenía unas grandes ojeras, y pequeñas lineas de lágrimas.

Y era de esperarse, para ella fue realmente duro enterrarse que una de las personas que querías, y a quien practicamente era como tu familia. Para Gabriel, Hunt no solo fue el mejor amigo de su difunto padre, sino que lo vio como un tío a pesar de todo, un amigo, un maestro, una inspiración, un motivo. Él la apoyo cuando su padre murió cuando apenas tenía 8 años, la reconforto, fue su apoyo en el momento más doloroso de su vida, ya que lastimosamente, su madre murió cuando la dio a luz. Y solo su padre se quedo con ella para cuidarla, pero él tambien se fue y se quedo sola.

O eso pensó, pero Hunt la tomo bajo su tutela, y la crió para convertirse en lo que era hoy, una gran guerrera del reino, una caballero santa, una gran enemiga para los demonios. Y saber que la persona que te cuido luego de perder a las personas que más amabas, haya sido asesinado por otra estudiante, y que además considerabas como una hermana pequeña. Realmente le dolía, quiso ir directamente al reino de ese maldito Rey Demonio, pero incluso ella entendió que eso era un suicidio. En su momento la irá, el odio, la venganza, esos sentimientos la invadieron y casi la hacen hacer esa estupidez, pero debía recobrar la postura, algo que Hunt le enseño. Le dolía, no mentiría, realmente sentía como si hubieran apuñalado su corazón, ni todos los golpes, apuñaladas, rasguños o quebraduras que obtuvo peleando, se comparan al dolor que sentía ahora mismo.

— ¿Por qué lloras? — la rubia se sobresalto al escuchar una voz, solo se giro para ver que en balcón estaban el rubio, de cuclillas en el borde mirándola fijamente.

—N-No estoy llorando— musito intentando ignorarlo, pero se detuvo cuando sintió la mano del Uzumaki tocar su rostro, y luego ver como mostraba su dedo con una gota de agua.

— ¿Entonces sudas por los ojos? — pregunto mientras le enseñaba la lágrima, solo noto como ella se limpiaba el rostro.

—No te preocupes, no es nada, solo estoy en mías días, así que te agradecería que me dejaras sola por favor— pidio dándose la vuelta, para intentar cerrar las puertas, y estar sola.

—Lamento mucho tu perdida— musito Naruto, al momento que la Sigma se detuvo, para voltear a ver al ninja.

— ¿Tú… como diablos…? —

— ¿Como lo sé? Es fácil, yo me sentí de la misma forma que tu cuando perdí a la persona que considere un abuelo— respondió para sentarse, y mirar a la rubia, quien trago en seco. —Cuando me entere que había sido asesinado, me sentí igual que tú, desolado, destrozado, acabado, sentía enojo,odio, ira, rabia, quería cobrar venganza, quería encontrar al responsable y matarlo con mis propias manos. Todo lo que sientes tu, alguna vez lo sentí yo, por eso sé que perdiste a alguien importante— aclaro mientras veía como su compañera se quedo callada.

— ¿Como puedes saber eso? Con solo verme estoy seguro que no sabes eso, y no me vengas con eso de que lo notaste en mis ojos— pregunto la caballero con algo de seriedad, solo para escuchar como suspiraba.

—Escucha, yo tengo una habilidad especial que me permite reconocer las emociones, puedo sentir cuando una persona esta enojada, feliz, triste, iracunda, excitada, y así sucesivamente. Así que eso me ayudo a saber que es lo que tenías, ya que todo eso que sientes ahora mismo, yo lo viví, lo sentí, y lo experimente— confeso con normalidad, de cierta forma, podía confiar un poco más en Shikyo.

—Yo… realmente no se que decir, eso parece algo estúpido— musito, sacandole una gota al shinobi. —Pero, siento que puedo contarte— declaro al momento que salía, para apoyarse y ver el campo cubierto por nieve todavía, aunque ya casi terminaba la temporada de invierno.

El ninja simplemente se giro para sentarse y también fijar su vista al paisaje, la verdad, es que este clima le gustaba mucho, era frió pero a la vez cálido, le traía algo de paz ver todo ese paisaje blanco con toques verdes, era simplemente hermoso, era ese pequeño y a veces insignificante detalle que podía encantar a cualquiera.

—Asesinaron a mi maestro— musito con una voz apagada Gabriel, ni siquiera intento ver la reacción del blondo. —Hace unos días recibí la noticia por un viejo amigo. Él era realmente importante para mí. Mi madre murió en el parto, y mi padre tuvo que tomar el rol de ambos padres, me cuido bien, mi instruyo, me incluso, me enseño, fue un buen padre, sacrifico mucho por mí. Por eso me dolió mucho cuando murió, yo apenas tenía 8 años cuando eso paso, sentía como todo mi mundo se destrozaba, me había quedado sola, una niña de solo 8 años sola, simplemente era mucho para mí. Pero un día, apareció él, era el mejor amigo de mi padre, había convivido con el antes, era como un tío para mí, mi familia. Cuando mi padre murió, el se hizo cargo de mi, me cuido, me crió, me ayudo a ser quien soy hoy. Fue la única persona que me ayudo cuando más lo necesitaba, la única que se había preocupado por mí, realmente era alguien importante para mí. Y me duele mucho saber que ya no está conmigo— Naruto simplemente escucho los sollozos de su compañera, la entendía perfectamente, estaba destrozada ahora mismo.

—Entiendo bien eso. Yo también perdí a mí maestro— dijo como si nada, mientras la rubia se limpió las lagrimas para ver a su compañero.

— ¿En serio? ¿No habías dicho que fue tu abuelo? — pregunto intrigada.

—Era mi maestro, y la vez lo considere un abuelo. Sabes, ya que nos estamos sincerando, debo confesarte que yo soy huérfano. Mis padres murieron el día de mi nacimiento, nunca los conocí para nada, de pequeño siempre me preguntaba porque no tenía padres, incluso pensaba que ellos me tiraron porque no me querían. Siempre estuve solo, y lo peor de todo, es que no le agradaba a nadie, fui odiado, fue difícil para mi. Pero cuando tenía 13, lo conocí a el, su nombre era Jiraiya, el conoció a mis padres, y me dijo que ellos murieron protegiéndome. Siempre estuve solo, pero todo eso cambió cuando apareció, al igual que tu maestro, me enseño, me cuido, y me educo lo mejor que pudo, y me ayudo a ser la persona que hoy soy, realmente lo quería mucho, como dije, lo considere como un abuelo, nunca me sentí mejor que cuando estábamos juntos, por primera vez realmente sentía que tenía una familia, aunque a veces actuaba como un total idiota y pervertido, siempre sabía mostrar su lado cool. Era reconocido por todos, amigos y conocidos lo respetaban mucho, y los enemigos le tenían miedo que incluso huían despavoridos al verlo. Fue un gran maestro, y un grandioso abuelo— la Sigma solo miro al Uzumaki, realmente le asombraba saber que era huérfano, siempre pensó que había provenido de una familia poderosa, pero estaba equivocada.

Ambos sufrieron de niños, aunque él había sufrido más que ella, pero no era una competencia. Ella al menos convivió con su padre por unos años, no estuvo sola desde pequeña, siempre fue protegía, pero él apenas conoció el sentimiento de tener familia a los 13.

— ¿Y como murió? — solo se maldijo mentalmente por preguntar eso, era estupida por preguntar eso.

—Uno de sus antiguas estudiantes lo asesino— respondió tranquilamente, mientras los ojos de la caballero se abrieron por la respuesta. —Uno de sus antiguos estudiantes, que tuvo bajo su tutela en sus años de juventud, lo asesino. Ambos tuvieron una pelea reñida, y aunque Ero-sennin, como le decía a veces, era fuerte, no estaba al nivel del nuevo poder de su ex alumno. Y perdió, fue asesinado por uno de sus pupilos, un chico que quiso mucho, casi como un hijo— declaro mirando los campos de nieve.

— ¿Y no quisiste vengarte? ¿No deseabas buscar venganza? ¿Asesinar a la persona que te quito a tu maestro, a tu familia? ¿No deseaste matarlo con tus manos y hacerlo sufrir por lo que te hizo? — pregunto Gabriel con seriedad, sus ojos se abrieron como platos al ver como Naruto volteó para verla, mientras le mostraba una sonrisa.

—Por supuesto que desee todo eso que dices. No quería nada más que encontrarlo y matarlo, hacerlo pagar por lo que hizo, cobrar venganza porque mato a la única persona que considere familia. Todo eso y demás era lo que sentía, simplemente deseaba acabar con todo, con todos, solo quería ser libre de todas las cadenas que me aprisionaban, y estar con mi familia— confeso sin dejar de verla. —Pero luego recordé todo lo que él me enseño, y las últimas palabras de mis padres antes de morir. Todos ellos querían que yo fuera feliz, que fuera quien realmente soy, y no algo que otros desearan, ser la persona que estaba destinada a ser. Así que cuando me encontré con el asesino de Ero-sennin, comenzamos a pelear, al final lo derrote, estaba preparado para darle el golpe final, pero yo era mejor que eso, soy mejor que eso. No fue fácil si lo quieres saber, estar cerca suyo y verlo, solo me hacían recordar todo, pero Ero-sennin siempre me dijo que la venganza no es un buen camino, si uno cae en ella, no hay vuelta atrás, tomaríamos un camino de oscuridad y dolor, del cual nunca podríamos escapar, y nunca seriamos felices. Él siempre tenía un dicho "El pasado puede doler, pero dependiendo de la forma en el que lo veamos, puedes huir de él o aprender de él" era lo que siempre me decía, y en mi caso aprendí de eso— dijo para volver a fijar su vista a los campos, mientras la Sigma solo bajo la mirada, tratando de analizar todo, de comprender todo, no podía entender como logro perdonar al asesino de su maestro.

— ¿Como es posible que hicieras eso? Sinceramente, yo no creo poder hacerlo, no creo tener la fuerza— confeso con la vista en el suelo, el ninja solo se bajo para acercarse a su compañera, y poner su mano sobre su hombro.

—Algunas veces debes salir herido para saber. Caer para crecer, perder para luego ganar. Porque las lecciones más grandes de la vida, se aprenden a través del dolor— dijo para separarse de su amiga. —Entiendo como te sientes, y estoy aquí para escucharte, quizás no te pueda ayudar a saber que hacer, pero al menos estaré para escucharte en todo, somo compañeros, amigos, familia— declaro para ver como la rubia comenzó a hacer muecas de dolor, y lo abrazo mientras comenzaba a llorar y gritar en su pecho, solo la rodeo con sus brazos, y ponía su mentón sobre su cabeza.

No sabía cuanto tiempo paso con ella abrazo, se deshago por un buen tiempo, y luego se quedo quieto, al final de todo, la Sigma se durmió entre sus brazos, pero de cierta forma, podía sentir como parte de ese dolor que la poseía se fue, solo la llevo a la cama, y la tapo, realmente era una mujer fuerte. Lamentaba mucho lo que le había pasado, y le gustaría ayudarla, pero esto erá algo que solo ella podía hacer, era obvio que buscaba venganza contra el responsable de la muerte de su maestro. Pero no podía decirle que hacer, quizás era el jefe del equipo, pero no tenía ni el poder ni autoridad para prohibirle hacer algo. Solo podía quedarse junto a ella, y escucharla, o darle algún consejo, pero nada más. Suspiro para cerrar las puertas del balcón, la vio dormir plácidamente, debía admitir que era realmente hermosa, solo salió de su cuarto para dejarla descansar. Se recostó en la puerta, realmente deseaba hacer algo para poder animarla, para aliviarla de su dolor.

—Naruto— el shinobi se giro para ver a Darkness que se miraba tensa. — ¿Q-Q-Qué hacías en el cuarto de Shikyo? — interrogo la paladín a su compañero.

El ambiente en la sala era pesado, después de que Darkness se topara con el rubio, este le dijo que fueran con las otras a la sala, ya que debía decirles algo, al principio la paladín pensó que se trataba de algo relacionado con su misión, pero nunca espero lo que le contó, ninguna lo hizo realmente. Todas se sentían malas por la situación de su amiga, no querían eso para ella.

— ¿Qué haremos ahora? — pregunto Megumin al blondo.

—No lo sé, estás cosas no son fáciles de resolver, sinceramente, solo uno mismo puede ayudarse a salir de está, la ayuda de familia y amigos siempre viene bien, pero uno mismo debe salir adelante— aclaro para recostarse en el sillón, y ver fijamente el techo.

—Debemos hacer algo por ella— musito la noble que miraba sus manos entrelazadas.

— ¿Como qué? — pregunto la diosa del agua.

—No lo sé, cualquier cosa para animarla— respondió con simpleza, sabía lo que era perder a alguien a quien amabas, era algo doloroso, y no quería que su nueva compañera sintiera eso.

—No hay nada que podamos hacer realmente— dijo Naruto sin apartar su vista del techo. —Solo podemos estar junto a ella, perder a alguien amado es difícil, cuando eso pasa, nos encerramos, nos aislamos, y eso es malo. Pero es necesario para afrontar lo que paso,y avanzar, solo nosotros mismos podemos superar eso. Claro que no viene mal algo de ayuda, lo que podemos hacer ahora, es no dejarla y estar a su lado, quizás no podamos ayudarla, pero mientras ella note que estamos junto a ella, y no la abandonaremos, esa es la única manera en que podríamos ayudarla ahora— confeso con serenidad, mientras las chicas solo se quedaron calladas, quizás tenía razón, y lo mejor que podían hacer era solo estar junto a ella.

La noche se hizo presente, todos en la mansión estaban durmiendo plácidamente en sus cuartos. Con cierta molestia Gabriel se levantó de su cama, se froto los ojos con pereza, giro para ver la luz de la luna iluminar su cuarto, no sabía cuanto tiempo durmió, con pereza se acerco al borde su cama, para ponerse sus pantuflas, necesitaba ir al baño a orinar, y quizás ir a la cocina a comer algo, pero sin hacer el mayor ruido posible, era más que seguro que todos estaban durmiendo ahora mismo, solo se levanto mientras se rascaba la cabeza, iría rápido al baño y luego a la cocina, para regresar a su cuarto e intentar dormir otra vez. Pero antes de que pudiera dar el primer paso, escucho un sonido sobre ella, rápidamente vio el techo pero no encontró nada, poso su vista a la derecha de donde escucho de nuevo ese sonido, era como escuchar vidrio, un sonido similar a cuando golpeaba algo de porcelana o grande con un espació hueco como una mesa, se giro para ver la pared a su izquierda, volvió a ver sobre su cabeza, a la derecha, a la izquierda, el suelo, derecha, izquierda, comenzó a molestarse al no saber lo que pasaba, no sentía una presencia enemiga en sí, ni miraba a nadie, estiro su mano derecha al momento que tomaba a Berserker.

Se mantuvo alerta, viendo a todos lados, ya con Berserker en sus manos, podía sentir lo que estaba en su habitación, no sabía que era como para estar en toda su habitación, se giro para golpear algo que venía a su cara, al hacerlo, se escucho de algo romperse, volvió a girar para golpear algo más, y así comenzó a dar vueltas en toda su habitación para golpear muchas cosas que de repente se dejaron venir, estuvo unos minutos, quizás 5, suspiro cuando destruyo la última cosa, sin perder tiempo, encendió las luces de su habitación con magia, y al hacerlo, se encontró con la sorpresa de ver varios pedazos de muñecas de porcelana destruidos, miles de muñecas se encontraban destruidas por sus golpes.

— ¿Por qué diablos me atacarían estas muñecas? — se pregunto para tomar un pedazo, al momento que escuchaba un grito, simplemente tiro el pedazo de cerámica, para abrir su puerta, y al hacerlo se encontró con una horda de muñecas llevando el cuerpo inconsciente del Uzumaki.

— ¡Vuelvan aquí malditas muñecas! — grito Aqua que corría con pala en mano.

— !Sí quieren a alguien para torturar, llevenme a mí! — grito Darkness que corría con todas sus fuerzas, mientras sus grandes pechos rebotaban, al momento que dejaba tirada su espada.

— ¡Regresen malditas! ¡Pagaran por lo que me obligaron hacer! — musito enojada Megumin que corría con una antorcha… y usando un pantalón de Naruto.

—"¿Qué diablos paso?"— pregunto mentalmente para salir corriendo detrás de sus compañeros, si deseaba conocer la respuesta, debía ir con ellos para entender todo, olvidando por completo lo que iba a hacer.

Todos en la casa tuvieron una noche demasiado movida, la repentina aparición de todas esas muñecas de porcelana los sorprendió, pero al final, lograron controlar la situación. Y por lograron, lo hicieron solo las chicas, ya que Naruto termino desmayado por su miedo a los fantasmas. Lo cual pensándolo bien, era irónico con todo lo que ha vivido, pero miedo es miedo, incluso alguien como el Rey del reino le tenía miedo a las ratas, así que, bueno, nadie podía culpar al shinobi por eso, después de todo, estaba durmiendo plácidamente en su cuarto, y de repente se encontró con miles de rostros de muñecas similares a humanos, con unas grandes sonrisas y ojos rojos, solo se desmayo ante eso.

Y el motivo, bueno, Wiz siempre se había encargado de mandar las almas de las pobres personas que habían muerto al más allá, desde que llego al pueblo. Ese había sido un trabajo que realizaba completamente gratis, todas las noches, pero eso cambió cuando conoció al equipo Uzumaki, quien decidió tomar ese trabajo y dejar libre a la lich, eso a petición de la diosa del agua. Quien al final tenía la culpa de eso, ¿Por qué preguntaran? Fácil, ella se había aburrido de ir cada noche a purificar las almas, y solo creó una barrera, y como era de esperarse, las almas se mantuvieron presas hasta que lograron escapar, pero el único lugar cerca era su mansión, y bueno. Todas esas muñecas fueron poseídas por almas en pena. Las chicas lucharon, mientras que Aqua las purifico luego de su error.

El resultado, fue un buena regañada por parte del rubio hacía la diosa del agua, quien se excuso diciendo que era demasiado cansado y aburrido, ganando nada más que un golpe en la cabeza. Y además de un cuarto secreto, comenzaron a buscar el origen de las muñecas, después de todo, cuando se mudaron a esta casa, nunca encontraron muñecas y ese tipo de cosas. Y la razón era simple, no revisaron bien, y se encontraron con un cuarto secreto en una de las tantas paredes de la mansión. Y vieron muchos estantes de muñecas vacíos, además de muchas cosas de una niña pequeña, este sin duda alguna perteneció a una pequeña, de entre todo eso, el blondo encontró una placa de madera que decía ""Anna Filante Asteroid" por la letra y nombre dedujo que quizás la chica tuvo algún pariente de otro mundo, uno similar al suyo, ya que no sentía nada similar al chakra en este mundo, solo magia.

Simplemente decidieron enterrar en una caja de madera un vestido de la niña, el cual Aqua dijo que contenía parte de la esencia de la pequeña, así que para darle un descanso digno. Guardaron el vestido en una caja cómoda, y enterrándola en un árbol del patrio trasero, todos dieron sus respetos a la pequeña tumba improvisada, la cual todos acordaron adornar y visitar una vez al día, para que esa pequeña parte de la pequeña descansara. En fin, esa había sido una misión rara para todos, después de todo, nunca esperaron que almas en pena invadieran la casa.

— ¿Por qué no podemos tener un día normal sin locuras? — pregunto Naruto recostado en la mesa, se sentía cansado por todo eso.

—Creo que esto debe ser un castigo de algún dios que pudimos ofender— musito Megumin igual de cansada.

—No, no creo que sea eso, es más por culpa de ella— señalo el Uzumaki a Aqua.

— ¡Ah! Yo no tengo culpa de nada— refuto la diosa con enojo.

—Oh ¿Entonces porque no limpiaste esas almas como Wiz lo hacía antes? ¿Por qué decidiste poner una barrera? — interrogo el oji-azul haciendo que la peli-azul gruña, para desviar la mirada, esa fue una apuñalada directa.

—Bueno, de cualquier forma al menos terminamos con esto por ahora— mustio la rubia noble.

— ¿Qué haremos con el cuarto secreto? — interrogo Gabriel que ya se miraba mejor, la verdad se sentía bien desde que pudo expresarse, y decir como se sentía, sentía algo de paz.

—Bueno, la verdad no sé que hacer. Nunca pensé que iba a haber un cuarto secreto entre las paredes— comento para usar su mano derecha como soporte.

— ¿Que tal si la convertimos en una bodega para guardar vino, neroit, cervezas, y demás cosas alcohólicas— sugirió Aqua al imaginar que iba a tener un almacén lleno de vinos caros y demás cosas.

—Que tal si lo convertimos en un cuarto para practicar nuestras poses y frases cuando nos enfrentemos a los generales— sugirió la maga del clan Carmesí.

—Y si lo convertimos en un cuarto de tortura sexual— todos vieron a la noble con una gota de sudor, estaban sorprendidos que dijera eso sin más.

—Que mujer más vulgar— declaro Naruto al momento que Darkness mascullo mientras se sonrojaba.

—Que tal si lo convertimos en una habitación de meditación— sugirió la Sigma al shinobi, quien la miro fijamente para pensarlo.

Sinceramente, la idea de Shikyo era la mejor hasta ahora, mejor dicho, era la única que realmente le agradaba. Hacer un almacén lleno de licores tampoco era tan mala, pero de seguro se iba a mantener vacía la mayor parte del tiempo por culpa de Aqua. La idea de Megumin también quedaba descartada, prácticamente haría una habitación para la maga, lo cual ya tenía. Y la opción de Darkness estaba descartada sin duda alguna.

—Siendo sinceros, la idea de Shikyo me gusta más que la de ustedes— otra razón por la cual apoyaba esa idea, es que realmente le ayudaría un espació en donde pueda meditar, quizás hasta podría ayudarlo a mejorar su tiempo para reunir energía natural, y quizás poder entrenar con Gram para usarla mejor, ya que siendo sinceros, es más que seguro que no la dominaba por completo.

—Eh, pero eso es aburrido— refuto Aqua.

—Para alguien que gusta de meternos en problemas siempre lo será— la diosa solo gruño ante eso, y juraba sentir una flecha con la palabra "problemática". —irresponsable— otra flecha se clavo en su espalda. —Terca— otra flecha la apuñalo. —Sorda— una más. —Y dramática— la diosa sintió que miles de flechas cayeron sobre su espalda, había muerto. —Bueno, dejemos eso por un lado por ahora, hay algo importante que debemos discutir— musito con seriedad, mientras las chicas se pusieron serías al ver la mirada de su compañero y lider.

Dust y Keith se encontraban saliendo de un callejón del pueblo de Axel, ambos tenían una sonrisa de cómplices, mientras reían por lo bajo. Solo vieron a su alrededor para notar si alguien pudo observarlo salir de ese callejón, pero por suerte, y la época, casi todos en el pueblo estaban en casa, pocos eran los que salían. Y ¿Qué hacen saliendo de un callejón? Bueno, dentro de ese lugar se encontraba el paraíso para cada aventurero del pueblo, o mejor dicho, para cada hombre del pueblo, ese era el hogar de las Súcubos, esos bellos demonios que logran cumplir las fantasias sexuales de cada hombre del pueblo, que estuviera lleno de lujuria.

La relación entre las Súcubos y el pueblo de Axel era de mutuo acuerdo, ellas estarían trabajando en las sombras, oculto a todo el público, y solo disponible para adultos. Solo los hombres, y una que otra mujer sabía la ubicación exacta de su lugar de trabajo, ellas tenían permiso de trabajar libremente, pero sus servicios eran diferentes a los de otros locales, ellas se dedicaban a dar placer a los hombres en general, en su mayoría de veces, y lo que realmente alcanza para cualquiera, es el servició de placer en sus sueños. ¿Y como es eso? Fácil, en vez de ser el trabajo de una prostituta, ellas solo visitaban en las noches a sus clientes, y se conectaban mentalmente con ellos, invadían sus sueños para poder cumplir con su trabajo, y claro, esto no era gratis, aparte de la cuota por servició, que cobraban 5 mil Eris por persona, también le robaban algo de magia a los clientes para mantenerse satisfechas, solo tomaban la suficiente para no dañarlos y hacer que dejen de trabajar. Pero ese era el sencillo y el que casi todos buscaban, ya que había unos pocos que buscaban sentir el choque de cuerpos en la vida real, también lo daban de vez en cuando, solo si el interesado estaba dispuesto a pagar la suma de 100 mil Eris por hora, era mucho, pero hace tiempo que se habían dado cuenta que no era necesario un encuentro intimo para poder mantenerse alimentadas de magia, en los sueños sentían ese placer así que no era necesario lo otro, pero había uno que otro cliente que no se sentía satisfecho por eso, así que tenían esa última opción, la cual muy pocos podían pagar, pero existían de todos modos.

En fin, este era un trato de ganar-ganar, todos obtenian lo que necesitaban, y nadie salía herido, pero claro, esto era un secreto entre todos los hombres del pueblo, al final, había uno que otro hombre casado que deseaba experimentar algo nuevo, por no mencionar que los miembros del culto de Eris y de Aqua, no estaban muy de acuerdo con que criaturas demoníacas tuvieran contacto con humanos. Por ese se mantenían ocultos, y hasta ahora funcionaba perfectamente.

—Oye, ¿crees que fue buena idea hacer eso? — pregunto Keith a su amigo.

—No te preocupes, te apuesto que hasta nos lo agradecera cuando le digamos— respondió con una sonrisa Dust.

— ¿Tú crees? La verdad siento que fue una perdida de dinero, es decir, tiene a 4 mujeres viviendo bajo su techo, y con su suerte, quizás hasta ya hayan tenido algo— comento el chico con duda.

—No, para nada— refuto rápidamente. —Es cierto que tiene a 4 bellezas, pero créeme cuando te dijo, el pobre no tiene suerte con ellas a su lado— comento con seriedad.

—Es difícil pensar eso— señalo Keith.

—Créeme lo que te dijo, estoy seguro que le gustara. Además, ya viste lo que obtuvimos por decir que eramos su amigo y conocíamos donde vivía. Obtuvimos el servició doble por 5 mil Eris en vez de pagar 10 mil— comento con una sonrisa pervertida en su rostro.

—Bueno, tienes razón, y no está mal ese posible descuento que nos den si todo les sale bien— señalo igual con una sonrisa.

— ¿Posible? Es seguro que lo obtengamos, es decir, un chico de 17 años quien está en su mejor momento, y quien seguramente se reprime por estar rodeado por 4 bellezas a las cuales no puede tocar. Estoy seguro que caerá en segundos— exclamo con felicidad Dust.

—Tienes razón, supongo que esto debe ser un regalo de la diosa Eris por habernos portado bien— comento Keith con una sonrisa, pensando que el buen amigo que era con el Uzumaki por darle ese regalo. Y en le proceso logro obtener un benefició, aunque eso era un extra.

Era de noche, todos se encontraban durmiendo de nueva cuenta, ahora seguros de que nada más podía interrumpirlos de dormir plácidamente. Todos dormían sin excepción alguna, aunque el Uzumaki no lo estaba del todo, ya que aunque por fuera se viera que dormía, en su espació mental era otra historia.

Ahora mismo, el shinobi se encontraba sentado enfrente de Gram, ambos en pose de loto, viéndose fijamente.

— ¿Realmente crees encontrar alguna forma de salvar a esa lich? — pregunto Gram seriamente.

—Sinceramente no lo sé, no puedo afirmar o negar que haya alguna forma. Pero no me quedaré con los brazos cruzados nada más— declaro con seriedad.

—Siento que eres un completo idiota. Debes entender que no siempre se puede salvar a todos— señalo la espada mágica.

—Eso lo sé perfectamente, no soy un idiota como para negar eso— dijo mirando fijamente a su compañera. —Sin embargo, si existe entre mis capacidades poder salvar a alguien, lo haré sin dudarlo, si esta al alcance de mis manos, correré el riesgo que sea necesario— musito sin inmutarse ante la penetrante mirada de la oji-roja.

—Esos son pensamientos estúpidos, tú mas que nadie debe saber que a veces deben hacerse sacrificios por un bien mayor. Incluso aunque tengamos tiempo, debes entender que solo hay una forma para poder entrar al castillo del Rey Demonio, aunque derrotes a todos los demás caballeros, aun te quedaría Wiz y el otro desconocido— señalo a su portador.

—No importa quien sea el otro, igual lo derrotare, y no me retractare ante lo que le prometí a Wiz, yo la salvare sin importa que cueste— la espada gruño ante eso, iba a decirle algo a su estúpido Amo, pero de un momento a otro, sintió como algo la empujaba a un espació oscuro, y con sorpresa ver como delante suyo se encontraba "ella", y luego ver como su otra yo giro a verla, y mostrar una sonrisa perversa.

— ¡¿Quién eres maldita?!— corrió para intentar saber que paso, pero solo logro golpearse contra una barrera, la cual se hizo visible para mostrar un espejo.

Espada maldita Gram, guarda silenció y observa, todo intento de interrupción será en vano, no te puede ver y escuchar, para él, no te fuiste— declaro una voz gruesa y lúgubre, al momento que la peli-negra solo mascullo al reconocer la voz.

— ¡Rey Demonio! ¿Que mierdas piensas hacer? — grito Gram pero no recibió respuesta alguna, solo regreso la vista al frente cuando escucho un golpe, y se quedo asombrada al ver "ella" le dio un golpe al Uzumaki.

El shinobi se sorprendió, solo llevo su mano derecha a su mejilla, miro fijamente a su compañera… ¿Ella acababa de pegarle?.

—Gram— musito solo para recibir otro golpe en la cara por parte de la pelinegra, quien solo se levantó mientras sonreía.

—Realmente eres estúpido en todos los sentidos, intentar salvar a esa maldita perra— exclamo "Gram" con una sonrisa burlona, el ninja estaba sorprendida por eso, pero olvido eso para levantarse con enojo ante lo dicho por la espada.

— ¿Que mierda te pasa? ¿Por qué diablos me pegas? — bramo el Uzumaki solo para ver esa maldita sonrisa burlona, junto a una risa.

—Eres un mocoso estúpido, realmente no vez lo que pasa— musito "Gram" para comenzar a caminar, al momento que el paisaje mental de un bosque comenzaba a romperse.

El oji-azul solo vio como todo caía a pedazos, de un momento a otro se encontro cayendo en un abismo de oscuridad, solo gruño al caer en una gran pila de rocas, mascullo para comenzar a levantarse, comenzó a ver a su alrededor, parecía otro bosque, pero esté era oscuro y tenebroso, bajo la vista para ver escombros, poso su vista al cielo, al momento que abrió sus ojos en shock, la luna, la luna se encontraba roja. además el cielo era de un color carmesí.

— ¿Qué diablos es esto? — musito mientras sudaba, se estaba poniendo nervioso.

—Es lo que tu causaste— solo sintió como alguien lo empujo, se giro para encontrarse a la pelinegra, sus ojos se abrieron como platos, mientras caminaba hacía atrás sin darse cuenta. —No… No...— musito mientras sudaba ante lo que tenía enfrente.

—Esto es lo que tu causaste— declaro la pelinegra con una mirada sombría, y señalar al frente. —Tu destruiste todo— señalo un destruido pueblo de Axel, o mejor dicho, las ruinas que quedaban del pueblo.

Todo estaba destruido, las grandes paredes de madera que algunas vez lo rodearon se encontraban destruidas, cada edificio estaba hecho polvo, escombros en un lado y otro, algunos en llamas, los ríos eran rojos mientras cuerpos flotaban, mujeres, niños, ancianos, y hombres, incluso animales se miraban por todos lados. Demonios caminaban entre escombros, matando a cualquiera que estuviera vivo. El Uzumaki elevo la mirada para ver a demonios sobrevolar la ciudad, mientras atacaban desde el aire, disparando fuego de sus bocas intentando matar a cualquiera que estuviera todavía con vida, podía escuchar miles de gritos, giro a la derecha para ver como los demonios descuartizaban a los humanos, arrasaban con ellos, los decapitaban, los partían en dos como si fueran simples palos de madera, otros eran quemados vivos, y algunos pobres comidos por demonios de diferentes formas y tamaños. Giro a la izquierda para ver como otros eran aplastados como insectos, otros estrujados hasta que sus cabezas salían disparadas como corchos de botellas de vino y la sangre salpicaba la cara de los demonios, otros simplemente explotaban mientras miles de insectos y demás alimañas salían de sus cuerpos. Se dio la vuelta para ver miles de cuerpos empalados, hombres, mujeres, niños, ancianos, todos, absolutamente todos empalados, algunos tenían la punta saliendo de su boca, de sus pechos, estómagos, y otros de sus traseros, otros colgaban sin piel, sin la mtiad de su cuerpo, quemados, derretidos en ácido, y algunos todavía seguían con vida, ya que podía ver como ellos intentaban escapar a pesar de que era imposible. Todo a su alrededor era pura muerte y destrucción, gritos, lamentos, llantos, desesperación, muerte, ríos de sangre, sesos por todos lados, era como estar en el infierno.

—Todo esto es tu maldita culpa— declaro la pelinegra con odió.

— ¡No! ¡Eso no es cierto! — grito con todas sus fuerzas, negando todo lo que tenía en frente.

—Si lo es, si no hubieras venido a este mundo, si no hubieras aparecido, todo esto se hubiera evitado, tú eres el responsable, solo tú Naruto— declaro "Gram". — !Todo esto es tu culpa! — grito la pelinegra para deformarse y derretirse.

— ¡No lo es! — grito con todas sus fuerzas.

=====Mientras tanto en el mundo exterior=====.

Gabriel abrió sus ojos en shock ante la repentina presencia demoníaca, se levanto rápido mientras sentía que su cuerpo era presionado, comenzó a respirar con algo de dificultad, solo se levantó de la cama, sentía que ese poder horrible y fétido estaba en la casa, sin perder tiempo llamo a Berserker para convertirlo en una espada, comenzó a correr por los pasillos desesperadamente, y en pocos segundos llego al lugar de origen, sus piernas comenzaron a temblar, su respiración era fuerte y entrecortada, estaba sudando mucho para correr poco, pero eso se debía al enorme poder que emanaba del cuarto de Naruto.

Solo sentía como el aire escapaba de su cuerpo, trago en seco, realmente no espero que sentir este enorme poder maligno proviniera del cuarto de su compañero. No sabía que hacer, no quería moverse, tenia… miedo.

— ¡Shikyo! — Aqua grito al momento que la susodicha giro para ver a la diosa.s— ¡¿Qué es este poder maligno?! — pregunto al momento que la rubia levanto su mano temblorosa, señalando el cuarto de Naruto, los ojos de la diosa se abrieron en shock al sentir todo este poder maligno, era tan grande y putrefacto, al ser una diosa podía sentir más, y este enorme poder era realmente horrible. — ¡Naruto! — grito la diosa que intento abrir la puerta del cuarto.

— ¡No, Aqua! — grito la Sigma, al momento que salía volando junto a parte de la casa.

Un pilar de energía estallo, subió hasta el cielo sin detenerse, una enorme ola de chakra maligno se expandió a todos lados. Los ciudadanos en el pueblo de Axel se despertaron al sentir una enorme presión sobre sus cuerpos, los magos, aventureros, paladines, sin excepción algo sintieron este gran poder mágico abrumador, un poder repulsivo que los asusto a todos. Las criaturas mágicas también, los gremlins, goblins, ogros, orcas, lobos del infierno, osos de la muerte, las Súcubos, los elfos, los duendes, enanos, gigantes, todos, toda criatura se despertó y atemorizo ante semejante poder.

Pero no fueron solo ellos, esa gran ola llego incluso al reino, el Rey despertó sudando mientras sentía que algo lo aprisionaba contra su cama, algo lo estaba aplastando, los demás caballeros y magos del reino también. La gran ola de energía no solo afecto todo el reino humano, sino también el reino del Rey Demonio, incluso los demonios se arrodillaron ante semejante poder, incluyendo a los General que estaban intentado mantenerse de pie, pero les costaba, todos sudaban ante semejante fuerza, este poder putrefacto, esta energía maligna que olía a muerte y caos, era una energía realmente temible, no, mejor dicho, era un poder realmente abominable. Solo el "Rey Demonio" se encontraba de pie sin sucumbir ante semejante poder, es más, lo saboreaba mientras a su lado se encontraba Seresdina o Serena como era también llamada a veces. Solo ellas dos se encontraban normales, mientras veían con una sonrisa, como su pequeña intervención estaba sacando frutos.

=====Regresando a la mente de Naruto=====.

El Uzumaki solo se arrodillo mientras negaba todo, esto era una mentira, esto no era real, nada de esto era real, no era así, todo era un sueño, está no era su culpa, nunca hizo nada, esto era una estúpida pesadilla, era una pesadilla, era una pesadilla. ¿Pero porque diablos se sentía tan real? Podía oler la sangre invadir su nariz, los gritos eran fuertes, los escuchaba directamente en sus oídos, los lamentos, los gritos de auxilio, la gente que gritaba de dolor ante las torturas que sufrían, niños llorando a todo pulmón, escuchaba el crujir de los huesos siendo machacados, todo esto era real, todo era real, la destrucción, todo… todo… todo… era… su culpa.

—Sí, todo es tu culpa— abrió sus ojos para ver quien hablo, al hacerlo, se sorprendió mucho al encontrarse así mismo, era una versión suya, pero una oscura.

Estaba enfrente suyo, el estaba enfrente suyo, usando una armadura negra bañada en sangre, sus manos estaban bañadas en sangre al igual que su rostro, su expresión, no tenía vida ya, no miraba alguna señal de vida, de cordura, de razón, no, solo miraba un cascaron.

— ¿Que es esto? — pregunto todavía arrodillado.

—Es lo que causamos— dijo su versión ensangrentada.

—No… no… esto no es nuestra culpa— refuto mientras lo negaba.

—Lo es… nosotros lo hicimos, con nuestras propias manos— declaro sin mostrar alguna expresión.

—No… no pudimos… no somos esto… ¿Por qué lo hicimos? — pregunto para ver el suelo a sus pies, habían cadáveres, muchos de ellos.

—Por qué nos quitaron todo lo que amábamos— fue la respuesta que recibió. —Nos las quitaron, nos quitaron lo que juramos proteger, fallamos en salvarlas, todo fue nuestra culpa, las mataron— sus ojos se abrieron a más no poder, para levantar la mirada.

—No es cierto… mientes… tu mientes… no es cierto lo que dices— musito con la voz temblorosa, el "Uzumaki" solo se dio media vuelta al momento que levantaba su mano derecha, para hacer aparecer varias cruces.

El rubio solo se quedo en shock, su respiración poco a poco comenzó a hacer agitada, su cuerpo temblaba a más no poder, pequeñas lagrimas comenzaron a brotar de sus ojos, simplemente no aceptaba lo que tenía delante suyo, no lo aceptaba, no lo aceptaba… había fallado… no las pudo proteger como prometió… fallo.

—Ese es el resultado de nuestro error, nosotros las matamos, nosotros les causamos tanto dolor y sufrimiento, nosotros hicimos eso— señalo las cruces, en donde se encontraban sus compañeras y amigas.

Aqua, Darkness, Megumin, Wiz, Luna, Chris, Shikyo. Todas fueron crucificadas, pero no sin antes haber sufrido, todas estaban destrozadas, lo que quedaba de sus cuerpos estaba atado a las cruces, parte de sus cuerpos, desfiguradas, descuartizadas, quemadas, derretidas, cortadas.

—El Rey Demonio gano… nos derroto… nos prometió su perdón si nos rendiamos y jurábamos lealtad eterna, juro no asesinarnos… pero no aceptamos… nosotros rechazamos eso… pensamos que podíamos escapar… pero no fue así… nos equivocamos… te equivocaste… y las asesinaste— declaro "Naruto" para mirar a su otro yo, tirado en el suelo, mientras se agarraba la cabeza, y las lágrimas caían por sus ojos. —Te negaste, y las mato. No tuvo piedad de ellas, las violaron sin cesar, quebraron sus almas y cuerpos, las usaron como unos juguetes y cuando rompieron sus cuerpos, las torturaron, apuñalaron, quemaron, envenenaron, las mataron de las peores formas, de las más crueles, y ni muertas las dejaron en paz, siguieron jugando con sus cuerpos, para luego apretarlas hasta hacerlas estallar. Y todo fue tu culpa, debiste aceptar servirle, las hubieras salvado, pero no, te opusiste, y esto fue lo que paso. Las puso en esas cruces para recordarnos nuestro error, al principio lo negué, pero al final me dí cuenta que nosotros fuimos los únicos culpables, solo tú tienes la culpa— el ninja solo miraba al suelo, mientras las lágrimas caían de sus ojos.

Fallo… no pudo derrotar al Rey Demonio… y este eres su castigo… había fallado… las mato… era su culpa… todo era su culpa… ellas murieron por su culpa… todo era su culpa.

=====Mientras afuera=====.

Gabriel solo se levanto con dificultad, mientras quitaba escombros de pared de su cuerpo, respiro aliviada al salir y respirar de nuevo, sin embargo, eso desapareció cuando sintió una fuerza temible, solo se giro al momento que miraba una esfera de oscuridad, una esfera que flotaba y emanaba muerte y destrucción, podía sentir ese poder siendo comprimido.

— ¡Naruto! — grito Aqua herida, mientras golpeaba la esfera con sus puños. — ¡Naruto despierta! — volvió a gritar, para limpiarse los ojos, tenía una herida en la cabeza la cual sangraba, cegando su vista, mientras aguantaba el dolor que sentía en su cuerpo.

— ¡Rompete maldita sea! — grito Darkness igual herida, intentando destruir la esfera con su espada.

— ¡Por favor Naruto! ¡Escuchame por favor! ¡Debes luchar! — grito Megumin golpeando su bastón con fuerza, al momento que se rompía, pero eso no le importó, seguía golpeando con todas sus fuerzas, a pesar de estar herida de su brazo.

— ¿Que diablos paso? — pregunto Gabriel caminando lentamente, mientras presionaba su costado derecho en donde fue atravesada por un pedazo de pared afilado.

— ¡Naruto despierta! — volvió a gritar la diosa del agua cansada, apoyo su cabeza al momento que comenzaba a llorar. —Por favor… despierta— musito cansada, ya llevaba un rato golpeando con todas sus fuerzas, pero no pasaba nada, estaba asustada, sentía que perdía a Naruto a cada segundo que estaba encerrado en esta esfera de oscuridad.

—"Esto es malo Gabriel, debes destruir esa esfera, ese chico se está perdiendo, hay que sacarlo rápido antes de que sea demasiado tarde"— declaro Berserker con seriedad a la rubia, quien solo gruño, sentía lo mismo, algo malo pasaba si dejaba por más tiempo al Uzumaki dentro de esa extraña esfera. Así que a paso lento y firme, llego hasta las otras, y sin perder tiempo, envaino su espada para soltar un gran corte.

Fue repelido sin problema alguno, lo intento otra vez, y de nuevo el mismo resultado, dio otro golpe, y otro golpe, y otro más, otro, otro, otro, otro, y otro, y otro,y otro más, y otro más. Cada golpe que daba era repelido, ponía toda su fuerza en cada golpe que daba, solo gruñía mientras golpeaba cada vez más. Debía romperlo, debía romper la esfera, debía salvarlo, no podía dejarlo, no podía perder a su amigo.

— ¡Naruto! — grito Wiz apareciendo con evidente cansancio, respiraba con agitación, y se quedo asombrada al ver la esfera, podía sentir la presencia del Uzumaki dentro, pero estaba desapareciendo.

— ¿Qué mierdas haces aquí? ¿Tú hiciste esto? — bramo la Sigma caminando hacía la lich, para tomarla de la camisa y levantarla. —Sabía que un General del Rey Demonio no podía ser amigable, quizás engañaste a Naruto, pero a mí no, te matare y así lo liberare— declaro con seriedad y enojo.

— ¡No, te equivocas! ¡Yo no tengo nada que ver con esto! — declaro Wiz intentando liberarse.

—Si no eres tú, ¿quien es? — pregunto, pero no importaba lo que dijera, la iba a matar.

—Fue Seresdina— dijo al momento que los ojos de Gabriel se abrieron en shock, ese nombre, ese era el nombre con que a veces llamaba a Serena.

—Fue la nueva general del Rey Demonio, una maga de gran poder llamada Seresdina, o Serena. Cualquiera de esos dos nombres, no importa, es la misma persona, ella es la responsable de esto, puedo sentir su magia— confeso al momento que la Sigma la soltó.

—No me importa quien fue la que causo esto, haz algo, ayudamos— dijo Megumin a la lich, quien asintió.

—Tengo una idea, espero que funcione, la magia de Seresdina es poderosa, y una de sus habilidades es la manipulación del sueño, ella puede crear escenarios que se sienten tan reales, emociones genuinas, hace sentir a la persona todo lo que ella desee, y creo que eso es lo que ella está haciendo. Debe estar torturándolo con algo doloroso para él, algo realmente trágico como para hacerle esto— confeso para poner su mano sobre la esfera. —Yo te salvare Naruto, cueste lo que cueste— declaro la no-muerta con seriedad, debía actuar rápido, o Naruto se perdería por completo.

=====En el espació mental=====.

El Uzumaki se encontraba de rodillas, inmóvil, solo deseaba escapar, ya no sentir esto, solo quería morir, sin ellas a su lado, no tenía sentido vivir, fallo su misión, y ellas murieron y sufrieron por su culpa.

—Unete a mí, acepta serme fiel y te las traeré de vuelta, jurame tu lealtad eterna, y ellas volverán a vivir, es así de simple— dijo el "Uzumaki" con calma, ofreciéndole la mano al blondo, al momento que su apariencia cambiaba, y revelaba la imagen de la Reina Demonio.

Su plan había salido a la perfección, realmente estaba sorprendida que funcionara, pero no iba a oponerse al resultado, mientras en este plano se encontraba destrozado, en el mundo real era un huevo apunto de romperse, con que le diera la mano, solo con que apretaran las manos, y todo terminaría, con este chico podría alcanzar su objetivo, este mundo sería suyo sin duda alguna. Solo esbozo una sonrisa al ver que el chico levantaba su brazo lentamente, ya podía sentir como su sueño se cumplía, este mundo sería suyo.

— ¡Alejate de él! — tuvo que saltar para evitar un rayo de luz, gruño por esto, sin duda alguna esto no era bueno, nadie podía interrumpirlos, y eso la preocupaba, solo alguien con un gran poder podía intervenir, y se enojo al ver quien era.

Delante suyo apareció la maldita diosa de este mundo, la famosa y aclamada Eris, se enojo por esto, realmente estaba enojada por esta intervención.

—No te dejare que lo tomes— gruño Eris con enojo, sabía que estaba cometiendo un crimen al intervenir, pero no podía simplemente quedarse a observar todo esto, no podía dejar que Naruto cayera, debía ayudarlo de la forma que fuera posible.

—Diosa Eris, maldita sea tu intervención— dijo la Reina Demonio.

—Detén esto ya, esto es demasiado cruel incluso para tí— ordeno la peligris.

—Soy la Reina Demonio, esto no es nada estúpida diosa— musito con una sonrisa burlona.

—Eres una cobarde al hacer esto, aprovecharte de sus sentimientos, esto ha ido demasiado lejos— musito con firmeza liberando su poder.

—Oh, ¿Me estás retando? — exclamo con gracia la mujer.

—Luchare contigo sin importar nada— respondió con firmeza.

— ¡No te olvides de mí! — grito Gram al momento que rompía la pared, entrando en escena enojada, estaba demasiado enojada con esa mujer, la iba a matar con sus propias manos, iba a pagar por lo que le hizo a Naruto.

—No importa cuantos sean, los derrotare a todos— declaro la Reina Demonio sin perder esa sonrisa arrogante en su rostro.

—Veamos si es cierto eso— la mujer solo se sorprendió cuando noto como esa chica de pelo azul y las demás aparecían delante suyo, esto era inesperado, y arruinaba su plan.

—Así que tú eres el supuesto Rey Demonio, debo decir que me sorprende pero no importa, pagaras por lo que has hecho— declaro Gabriel con una pose de batalla.

—Pagaras muy caro por lo que has hecho— fue lo único que dijo Megumin.

—No te perdonare, no perdonare que hayas lastimado a mi amigo— dijo Darkness envainando su espada para salir a atacar.

—Oh, vaya, más sorpresas— musito ya dejando atrás su calma, solo vio a todas las chicas, incluso noto a Wiz.

—Hmp, la verdad no me sorprende al verla a ella aquí— comento al momento que la lich se asusto, pero dejo eso aun lado, para ponerse firme. —Sabía desde el primer momento que no podía confiar en ti Wiz, pero bueno, no importa lo que hagas, no podrás atacarme y lo sabes—.

—Lo sé, pero no dejare que lastimes a mis amigos— reto la lich a su lider, quien solo bufo ante eso, sinceramente estaba enojada por esto, su plan se había arruinado, la intervención de todas ellas postergaba todo, aunque bueno, no es que no tuviera otras oportunidades en el futuro.

—Debo admitir que han arruinado mi plan, pero bueno, no es la única oportunidad que tengo. Lo tendré a él al final, no importa cuanto interfieran, al final me pertenecerá— declaro la Reina Demonio, lista para irse, lo intentaría de nuevo en otro momento.

— ¿Intentar qué? — solo se tensó al escuchar esa voz masculina, solo noto como el Uzumaki se abrió paso entre todas para verla fijamente.

—Oh, así que despertaste— musito, esto si ya no le agrado para nada.

—Sí, y no es bueno para ti— declaro el shinobi mirando fijamente a la Reina Demonio.

—*Suspiro* Realmente faltaba poco para que te unieras a mí— comento mientras negaba, solo miro al oji-azul con seriedad. —Escucha, te lo podré claro, únete a mí o todas ellas morirán, todos los que se una a ti morirán. Pero perdonare sus vidas si aceptas— ofreció la mujer cruzándose de brazos.

—Admito que sucumbí ante lo que me mostraste, y estaba a punto de aceptar cuando dijiste que las podías traer de vuelta, iba a aceptarlo, no lo niego, casi cumples con tu propósito— musito apretando los puños con fuerza, estaba enojado, más de lo que todos imaginaban. —Pero nunca contaste con que mis compañeras, mis amigas eran más listas de lo que aparentan, y encontraron una forma de detenerte— solo vio fijamente a su enemiga, se mostraba natural, no parecía inmutarse para nada.

—No importa lo que haga, su destino es morir al final entonces, es una pena, pero bueno, al final cumpliré con mi objetivo— dijo sin importarle nada. —Bueno, fue un placer conocernos al fin, aunque la próxima vez que nos veamos será la última—.

—Ten eso por esos— declaro el blondo para levantar su mano derecha señalándola. —Por que te voy a matar sin piedad alguna— su poder salió a floten, entrando en su modo Rikudo Sennin al momento que una gigante cabeza de chakra con la forma de Kurama aparecía, mostrando unos afilados dientes.

—Nos volveremos a ver… Uzumaki Naruto— se despidió la Reina Demonio, al momento que todo el lugar era iluminado, desapareciendo todo.

=====Regresando afuera=====

Poco a poco fue abriendo sus ojos, sentía adolorido su cuerpo, solo miraba borroso, y no escuchaba bien tampoco, lo estaban llamando, comenzó a ver bien de nuevo y logro escuchar que decían su nombre, lo primero que diviso fue una cabellera azul, y unos ojos, se fue aclarando su vista, y logro ver a Aqua.

— ¡Naruto! — exclamo la diosa del agua con felicidad para abrazar a su compañero, lo aprisiono entre sus pechos mientras lloraba de alegría. —Aqua...— intento llamar la atención de su amiga, pero está solo apretó el agarre. —Aqua… respirar— musito el Uzumaki sintiendo como el aire le faltaba, estaba perdiendo de nuevo el conocimiento, y esta vez era por estar en medio de los pechos de Aqua… no estaba tan mal.

—Aqua, sueltalo o los vas a matar— exclamo Megumin al momento que la diosa escucho al fin, y solo miro a su compañero ya despierto.

—Que bueno que despertaste— musito la diosa del agua con una sonrisa cálida, la cual adopto el shinobi.

—Sí— musito en voz baja.

—Realmente lograste preocuparnos a todas esta vez— declaro Megumin sentándose a la par del ninja, y tomar su mano con fuerza.

—Realmente a todas— dijo Darkness que se recostó sobre su pecho, mientras escuchaba su llanto, pero también el de Megumin, gotas de agua cayeron en su cara, eran de Aqua quien también sollozaba, intentando mantenerse calmada.

Giro su cabeza a la derecha para ver a Shikyo y Wiz, las dos también parecian felices de verlo de nuevo, y así era, ambas se limpiaron una pequeña lagrima de sus ojos, mientras dejaban que las chicas se expresaran, al final, ellas eran las que tenían una conexión más cercana con el Uzumaki. El rubio solo sonrió para llevar su mano derecha al rostro de Aqua, para limpiar sus lagrimas.

—Estoy en casa— musito con una sonrisa, mientras las chicas lloraban.

Hoy casi caía ante el Rey Demonio, o mejor dicho, contra la Reina Demonio, y eso realmente le preocupaba. Sabía desde ahora que no podía tomarla a la ligera, y debía estar más atento que antes. Pero sobre todo, estar listo para dar su vida para salvarlas a todas. Lo que ella le enseño, a pesar de hacerlo enojar, fue un claro ejemplo de lo que podía ocurrir si fallaba, por eso ahora más que nunca, estaba decidido a terminar con el reinado de esa mujer, no solo porque era una amenaza, sino porque cometió un gran error, lastimar y amenazar a quienes quería y amaba.

Y lo pagaría muy caro.


Y eso es todo por ahora, espero les haya gustado, y nos vemos la próxima semana, tal véz, ya lo veremos.