Siguió corriendo para volver con sus amigos.

De nuevo, mientras corría, pasó ligeramente cerca de ellos y los vio mucho mejor.

No eran sólo Eggman, Starline y Knuckles. Rouge estaba también con ellos. Un aura negra los cubría a todos e iban a pasos rápidos, como si estuvieran flotando. Era eso, realmente estaban flotando.

Sonic siguió de camino a la sede, no faltó mucho a llegar a la puerta. Su respiración estaba levemente agitada de la impresión. Tanto Silver como Tails abrieron sus ojos.

— Eso era lo que te quería decir... — mencionó Tails.

Ni siquiera hizo falta decir una palabra más, todos entraron directamente a la base. Todo estaba a oscuras, apenas ponían ver ciertas partes de su camino.

— Cuando Tails gritó que Eggman y Starline estaban en camino, toda la electricidad de la base se apagó. — dijo una voz, proveniente de Amy — Pero no hay ningún tipo de daño.

Amy tocaba todo a su alrededor para tener en cuenta dónde estaba caminando, hasta que encontró la mano de Sonic. Él comprendió qué era lo que ella quería hacer. Todos se tuvieron de la mano, y de esta manera caminaron al escondite de la sede, los que estaban en los extremos y tenían una mano libre guiaban al grupo entero para que no tropiece con alguna pared u objeto. Silver abrió la puerta del escondite con su psicoquinesis y a continuación, todos entraron.

Por suerte, el escondite tenía iluminación tanto fluorescente como fosforescente, por lo que activaron cada parte de la luz fosforescente. Emitía un color amarillo neón, era suficiente para ver los rostros los unos a los otros.

No se emitía ni una sola voz. Todos estaban quietos, el único ruido que se podía escuchar era de la respiración de cada uno. Unos minutos después, la luz eléctrica volvió.

— ¿Será seguro salir? — preguntó Tails.

— Iré yo. — dijo Sonic con firmeza — No sabremos si habrán pasado por aquí o si es una trampa.

Silver se levantó de un salto.

— Yo te acompaño, dos erizos son mejores que uno. — manifestó.

Sin embargo, Amy seguía con dudas en su mente. No sabía qué estaba pasando, algo extraño debía estar sucediendo si Knuckles y Rouge estaban junto a los doctores, y mucho peor, si estaban flotando.

— Tengan cuidado.

— Lo tendremos. — aseveraron los erizos al unísono. Sonic regaló una sonrisa a Tails y a Amy, dándoles seguridad. Ambos se quedaron tranquilos.

Los erizos salieron del escondite con cuidado para no hacer ningún tipo de ruido. Afortunadamente, la electricidad había regresado, por lo que no les costó caminar por la base sin tropezarse.

— No hay indicios de que hayan pasado por aquí. — dijo Sonic.

— Quizás tengamos que ver en las cámaras. — comentó el erizo plateado.

Fueron al lado donde se encontraban varios monitores y un sistema entero de teclas y comandos. Sólo se necesitaba de un botón y una contraseña para ver el contenido de las cámaras. Silver ingresó la contraseña del mismo. La máquina inmediatamente permitió que los monitores transmitan el contenido de las cámaras de seguridad de la sede.

Silver señaló uno de los monitores.

— Este muestra este pasillo unos minutos antes, cuando suponemos que ya deberían haber llegado. — dijo.

— No hay nada. — opinó Sonic, confundido. Sin embargo vio algo más en otro monitor. Se quedó mirando por unos segundos hasta que aparecieron. Eran todos ellos, mirando la puerta del escondite.

— ¡MIRA! — dijo en voz alta, señalando ese monitor.

— Estuvieron ahí... ¿Pero cómo no nos percatamos de eso? — preguntó Silver alzando una ceja, casi frunciendo el ceño.

— No, no... Creo que es peor...

— ¿Qué?

— Mira la hora. — indicó Sonic, con su respiración agitándose poco a poco — No es de antes... Está ocurriendo ahora... ¡En este mismo instante!

"¡Ayúdanos, Sonic!" se escuchó el grito de terror de Tails.

No dudó ni un segundo más y fue corriendo al escondite.

— ¡Tails! — gritó Sonic al llegar.

Lo que vio a continuación fue una escena desgarradora para él. Amy estaba en el suelo, aparentemente inconsciente. Tails estaba llorando en una esquina, con ambas colitas cubriendo su cuerpo. Inmediatamente Sonic vio como una aura blanca muy parecida a la pose de su amigo comenzó a flotar hasta atravesar el techo, transmitía pequeños sonidos de llanto. Fue entonces que los ojos de Tails y de Amy se oscurecieron por completo, para poco después agitarse, como si estuvieran convulsionando. No duró mucho hasta que ambos cuerpos empezaron a flotar.

"No...no..." la mente de Sonic se repetía a sí misma. Siendo el erizo más rápido del mundo, y estando a muy pocos metros de distancia...

Había llegado tarde.

Fue de inmediato al lugar donde se encontraba Silver y lo llevó con él fuera de la sede. Silver se limitó a correr junto a Sonic y simplemente mirar, sin emitir un comentario. Sabía que ocurrió algo que a Sonic le había dolido, y si decía algo podía hacerlo sentir peor. Hasta que llegaron a un pueblo cercano.

Los erizos entraron a un establo vacío y se sentaron en el suelo del mismo. Miraron al frente, a la luz, y se quedaron un buen tiempo de esa manera hasta que Silver empezó a hablar.

— No entiendo. — dijo agachando su cabeza — ¿Cómo fue que pasó?

— Tampoco lo comprendo... — comenzó a decir Sonic con una voz ligeramente rota — Pero tenemos que averiguar qué es lo que está pasando.


Próximo capítulo: "Uniendo cabos"