Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y a la Saga Crespúsculo.
Edward POV
- No soporto su mirada de decepción - le dije a Bella - ¿Podemos decirle ahora? No quiero que me odie - le dije a Bella. Me besó la sien.
- Sí, vamos -
Le tomé la mano para ir hacia la habitación de Tony. Miré a Bella cuando comencé a escuchar cosas cayendo del otro lado. Golpee tenuemente la puerta.
- ¡No quiero verte! - gritó y mi corazón se comprimió.
- Campeón ¿Podemos hablarlo? No es lo que crees - dije.
- ¡No! - gritó.
- Entiendo que estés decepcionado y enfadado conmigo, pero... - se dejaron de escuchar ruidos, miré a Bella - … te prometo que, si me dejas pasar, te llevarás una sorpresa -
- Está bien - dijo con un hilo de voz.
- Iré yo primero ¿Bien? - le susurré a Bella. Me asintió.
Entré cautelosamente evaluando el resultado de su rabieta y mirándolo para ver si no se había hecho daño. Estaba de pie a un lado de la cama y su rostro estaba empapado en lágrimas.
- Hijo - susurré muy triste de verlo así. Su barbilla tembló y se echó a llorar. En esta ocasión me dejo acercarme y abrazarlo. Él me rodeó el cuello con los brazos. Aún tenía sólo el bóxer puesto así que sentí sus lágrimas en mi hombro - ¿Quieres contarme por qué lloras? - le pregunté mientras me sentaba en la cama con él en mi regazo.
- Tienes novia - asentí - Y mamá también tiene un novio nuevo - asentí de nuevo. Pasó su manga del pijama por su nariz - ¿Por qué no pueden estar juntos? No quiero tener otra mami y otro papi - dijo echando se a llorar otra vez. Sonreí y besé sus cabellos.
- Ok, tranquilo - acaricié su muslo - Pero creo que está novia sí te gustara - me negó frunciendo el ceño - Antes de que me eches de nuevo, invitémosla a entrar -
- ¡No! - me gritó empujando mi pecho, pero antes de que pudiera escapar lo sostuve firmemente.
- Sh - lo abracé fuertemente - Confía en mi - le dije, me miró con sus ojos brillantes y sus mejillas sonrojadas por el llanto - ¿Confías en mí? - me asintió lentamente - Bien, confía en mi en esto, por favor. Estoy tan seguro que, si no te agrada, prometo que la dejare para siempre - le dije con una sonrisa.
- ¿Sí? - me dijo ilusionado. Le asentí sonriéndole - Bien - dijo con una mueca. Le tomé las manos en una de las mías y le besé la sien.
- Ya puedes pasar - dije alto para que Bella escuchara. Tony se puso nervioso y a medida que la puerta se abría se acercaba más a mí. Le acaricié la espalda tranquilizándolo. Cuando Bella entró Tony se quedó estático mirándola. Acaricié sus manos con mi pulgar - ¿Lo ves? - le dije al oído. Me miró con la confusión en su rostro. Luego se volteó a su mamá otra vez.
- ¿Mami? - preguntó. Aún tenía rastro de lágrimas en sus mejillas así que con una mano se las quité.
- Hola, corazón - le dijo Bella - ¿No me saludarás? - le preguntó. Tony se levantó de mis piernas y caminó hacia Bella. Ella se agachó para darle un abrazo y un beso.
Para mi sorpresa Tony se acercó de nuevo a mí. Se mantuvo de pie entre mis piernas con sus manos en mis muslos. Miré a Bella confundido, pero ella tampoco sabía qué hacer.
- Hijo ¿Estás bien? - Tony me miró y asintió lentamente.
- ¿Mamá durmió aquí? - preguntó frunciendo su ceño.
- Sí - le respondí.
- ¿Durmió contigo? -
- Sí -
- ¿Vino porque me extrañaba? - me preguntó a mí.
- No - respondí - No vino por eso esta vez -
- ¿Y entonces por qué? - preguntó inclinando su cabeza.
Creí que estaba claro pero no, Tony pensaba que Bella sólo se había quedado a dormir.
- Porque... nosotros... - miré a Bella.
- Espera, entonces no tienes novia - dijo mientras tomaba mis mejillas y sonreía.
- Hijo, sí tengo novia - le dije y él quitó sus manos lentamente y borró su sonrisa - Pero mi novia acaba de entrar por esa puerta y está parada justo allí - le dije mientras lo giraba hacia Bella. Se volteó a mirarme rápidamente con sus ojos abiertos y yo le sonreí.
- ¿Mami es tu novia? - preguntó un poco más alto. Asentí - ¿Están juntos de nuevo? - le preguntó a Bella acercándose a ella medio saltando.
- Sí, corazón - le respondió Bella acariciando sus cabellos. Tony la abrazó por las piernas.
- ¿Están seguros? - le preguntó a Bella alzando su mirada.
- Bueno... sí - dijo Bella mirándome. Le sonreí.
- ¡Yey! - gritó Tony saltando en su lugar y luego subiéndose a la cama para seguir saltando. Aproveché su cercanía para tomar sus piernas y dejarlo caer en la cama para hacerle cosquillas.
- No, papi - dijo con dificultad riéndose. Me giré para ver por qué Bella no se unía a mí. Seguía de pie en el mismo lugar y creo que había soltado un par de lágrimas.
Dejé a Tony para acercarme a ella. Le tomé el rostro con mis manos y le limpié las lágrimas con mis pulgares. Le sonreí y ella me sonrió. Me acerqué a besarla, pero antes sentí que Tony nos abrazaba por las piernas. Lo tomé en mis brazos y nos abrazó por el cuello. Le besamos las mejillas haciendo que se riera.
- Entonces ¿Te agrada mi novia? Porque puedo ir por otra, conozco a cientos de chicas mejores - le dije. Recibí dos pares de ojos achocolatados mirándome enojados. Bella me dio un manotazo.
- No hay nadie mejor que mamá - dijo Tony.
- Claro, lo sé - le dije para tranquilizarlo. Me acerqué a ella y le di un corto beso de nuevo. Tony nos miraba sonriendo - ¿Ya no te da asco? - le pregunté.
- Todavía no - respondió sonriendo.
:::::::::::::::::
Íbamos camino al entrenamiento de Tony, despegué un segundo la vista de la calle para mirarlo. No había parado de sonreír desde que lo supo. Si antes estaba emocionado por el entrenamiento (ya que la semana pasada estuvo castigado) ahora estaba eufórico.
Y todavía no sabe de su hermano.
- Entonces ¿Cuánto crees que dure nuestra privacidad? - me preguntó Bella a mi lado. Le sonreí.
- Unos cinco segundos - respondí.
- Le tienes fe a tu hijo. Yo apuesto un segundo ¿Qué apostaremos? - preguntó Bella. Tomé una de sus manos y le besé los nudillos.
- Una cena - Me asintió de acuerdo.
Creo que ganará. Deberías haber dicho cero.
Cuando llegamos al entrenamiento, estaban todos afuera esperando a que abrieran el colegio. En un costado estaban nuestros amigos y mis padres. Bajé a Tony y nos acercamos con él en medio de nosotros dando saltos y sonriendo en grande.
- Hola, pequeño - le dijo mi madre mientras Bella levantaba el dedo índice contando.
- ¡Mamá y papá están juntos de nuevo! - gritó Tony. Sonreí mirando el suelo.
Perdí.
Hubo un silencio.
Esme, que se estaba agachando para saludar a su nieto, se levantó de golpe.
- ¿Juntos? - preguntó con sorpresa. Miré a Bella, que estaba sonrojada debido a todas las miradas que nos lanzaban. Me encogí de hombros en respuesta.
- Queremos una respuesta seria - dijo Alice abriéndose camino entre mis padres.
- Sí están juntos - dijo Tony dando saltos - Mamá se quedó a dormir ayer con papá y hoy yo los vi - dijo. Bella tenía una expresión de horror y yo me tapé la boca disimuladamente.
- Hermano, hay unas cosas en las puertas que se llaman seguros - dijo Emmett después de reírse.
- Que Bella se haya quedado a dormir no significa nada - dijo Alice - Ustedes siempre han... - le hice un gesto por Anthony y su propia hija que estaban muy atentos a la conversación - Digo, Bella se ha quedado otras veces en el departamento de Edward - dijo cruzándose de brazos. Suspiré y le estiré la mano a Bella. Ella me miró y me la tomó así que la atraje hacia mí.
- Puede ser, Alice. Pero es cierto - dije rodeando a Bella por la cintura delante de mí. Pude ver como las expresiones de mis padres cambiaban a alegría - Estamos juntos de nuevo - besé la cabeza de Bella.
- Oh, pero que...- comenzó a decir mi mamá solo para ser interrumpida por Alice.
- Esperen - puso sus manos en la cadera - ¿No tenías novio? - le preguntó Alice a Bella.
- Bueno... sí - respondió.
- ¡¿Hace cuánto están juntos?! - exclamó Alice sorprendida.
Era un poco cómico de ver que todo el grupo se apretujara para escucharlo todo. Pero no dejaría que Tony supiera que llevábamos más de un mes juntos sin enterarse.
- Hijo ¿Por qué no vas con Ellie a buscarnos un buen lugar en las gradas? - le pregunté. Me frunció el ceño.
- No, yo quiero escuchar - dijo cruzándose de brazos. Me agaché a su altura.
- Te prometo que te contaremos todo si así lo quieres, pero primero tenemos que hablar con ellos. No es una conversación para niños ¿Entiendes? - le acaricié el pelo.
- Bien - dijo suspirando. Ellie me sonrió y se acercó a abrazarme por el cuello.
- Yo me lo llevaré - me dijo en susurros. Me reí un poco.
Saqué mi billetera y les di un poco de dinero para que se compraran algo en el quiosco del colegio y Ellie tomó la mano de Tony llevándoselo a saltos.
- ¿Y? - apremió Alice apenas se fueron. Suspiré y miré a Bella.
- Bueno... nunca tuve un novio nuevo - dijo Bella - Siempre fue Edward - Alice exclamó sorprendida e indignada.
- Por eso estabas todo misterioso - acusó Emmett en mi dirección - Es un alivio, pensé que estabas con otra persona - solté una risa.
- No, Edward no podría estar con otra persona - dijo Esme mirándonos mientras yo volvía a acercar a Bella a mi lado. Se sentía bien poder volver a hacerlo - Deberías saberlo, Emmet -
- Claro que lo sé... Supongo que me engañaste bastante bien con lo de Carmen - dijo y Rose le golpeó la cabeza.
- Podríamos haber sido los primeros en saber - le dijo regañándolo. Nos reímos.
Alice se acercó a abrazar a Bella y luego Emmett la tomó por los aires.
- Bájala, Emmett - le regañé. Podía sentir como debería estarle doliendo la presión del abrazo en sus pechos.
- Oye, es mi hermana - me dijo abrazándola más.
- ¡Ahora! - exclamé enfadado. Hubo otro silencio y Emmett la dejó en el suelo. Bella respiró y yo la atraje hacia mí.
Emmett me miró entrecerrando sus ojos. Casi podía ver los engranes moviéndose en su cabeza.
Mierda.
En un par de segundos su expresión cambió a sorpresa.
- Entremos - dije yo rápidamente.
- Espera... tú... ella - dijo nervioso.
- Sh – lo callé.
- No, no ¿Qué están ocultando ustedes? - dijo Alice. Miré a Emmett suplicándole.
- Nada... creo que mi cuñadito fue algo rudo ayer - dijo y Bella se sonrojó fuertemente. Me reí del alivio y Alice se relajó.
Todos comenzaron a caminar y yo esperé un tiempo para darle unas palmadas en el hombro a Emmett.
- Tienes que disimular un poco mejor. Puedo contar con los dedos de una mano las veces que me has gritado y todas fueron cuando Tony... - miré alrededor asegurándome que nadie podía escuchar. - ... estaba dentro de Bella. ¿Entonces es cierto? - le asentí - ¿Por eso volvieron? - negué con la cabeza.
- Bella sabia pero no me lo había dicho. Así que no, no volvimos por el bebé - Emmett me abrazó por el cuello.
- Esto es fantástico. Ahora nuestros hijos podrán terminar juntos como Tony y Ellie -
- Ellos serán primos de sangre, Emmett - le dije riendo.
- Detalles, detalles - dijo quitándole importancia.
::::::::::::::::::::::::
- Chicos, llegaron las invitaciones de la fiesta de navidad - dijo Irina cuando Emmett, Jasper y yo volvíamos del almuerzo - Edward, este año te obligaré a venir - dijo apuntándome.
- Iba a venir de todos modos - dije riendo y encogiéndome de hombros.
- ¿De verdad? - preguntó Emmett con una sonrisa mientras nos acercábamos al mesón a comprar las entradas. La fiesta de navidad era una buena forma para que el hospital obtuviera recursos extras.
- Sí, Bella quiere venir - Emmett me golpeó la espalda.
- Este año queremos hacerlo más familiar así que pueden traer a sus hijos - dijo Irina.
- ¿Traerás a Tony? - me preguntó Jasper.
- No lo sé, le compraré una entrada, pero creo que primero lo conversaré con Bella - dije encogiéndome de hombros.
- Sí, creo que también yo. Avísame cuando decidan algo - me dijo.
- Claro, Tony no iría sin Ellie -
Cuando Emmett terminó de anotarse y tomó sus entradas, me acerqué para anotar mi nombre.
- Entonces... regresaste con tu esposa - dijo Irina. La miré luego de escribir mi nombre y le alcé mi mano izquierda, donde hace una semana que volvía a tener mi anillo de compromiso - Me alegro por ustedes - dijo.
¿Alegría? No creo que sepa qué significa.
Le sonreí.
- Gracias - tomé las tres entradas y las guardé en mi delantal.
- Será genial que podamos venir todos esta vez - dijo Emmett frotando sus palmas. Rodé mis ojos.
- Sigo sin entender por qué les gusta tanto - dije.
- Edward, nunca has venido acompañado - dijo Jasper. Fruncí el ceño.
Era cierto.
::::::::::::::::::::::
- ¿Y cómo van las cosas con mi hermana? – Sonreí tomando un trago de café.
- Muy bien – respondí.
Estábamos en el último descanso del día junto con Emmett. Había un par de enfermeras en un rincón sin prestarnos atención.
- ¿Y ya lo confirmaron? – me preguntó en susurros.
Dejé mi taza de café en la mesita para tomar mi billetera y sacar una copia de nuestro pequeño maní.
- Mira – se la pasé. Era un alivio poder conversarlo con alguien.
- Es increíble que sean tan pequeños ¿No lo crees? – me dijo mientras sonreía sinceramente.
Nunca había pensado en Emmett como padre. Con Anthony y Ellie era más el tío divertido, pero ahora que podía verlo con ese brillo en su mirada no se me hacía dificil imaginarlo.
Sabía que había tomado mucho tiempo que Rosalie se sintiera lista para tener hijos, pero nunca noté a Emmett realmente anhelante por tenerlos.
- Sí – respondí.
- ¿Por qué no nos han dicho aún? – preguntó devolviéndome la ecografía.
La puse en el bolsillo de mi delantal.
- Creemos que anunciar que estamos juntos al mismo tiempo de que tendremos otro hijo será un poco confuso para Anthony – dije encogiéndome de hombros – Lo diremos pronto porque en poco tiempo se le comenzará a notar –
- Yo aún no le noto nada a Rose – dijo frunciendo el ceño – Sé que es normal siendo primeriza, sólo tiene catorce semanas, pero me siento un poco impaciente – dijo sonriéndome.
Puse mi mano en su hombro
- Será fantástico, Emmett. Sé paciente – le dije.
::::::::::::::::::::::::
- ¿Soy un poco egoísta si digo que preferiría ir solo contigo? - le pregunté a Bella acercándola a mí por la cintura. Me sonrió y cubrió mi cuello con sus brazos.
- Si te hace sentir mejor, también me gustaría estar solo contigo - dijo.
Carajo, no quería irme.
- Bien, le diré a mis padres - le dije antes de besarla. - Aunque no sé qué tan solos estaremos con los chicos - dije. Bella se rió.
- Me gusta que vayan también - dijo encogiéndose de hombros - Asi no me sentiré tan insegura - le fruncí el ceño.
- No tienes por qué sentirte así - acaricie su espalda con mis manos. Ella se encogió de hombros.
- No puedo evitarlo -
- Pues inténtalo - le dije y me acerqué para besarla de nuevo.
Bella acaricio mis labios con su lengua y yo gemí lastimosamente separándome. Si íbamos por ese lado, no me iría jamás.
- Tengo que irme - le dije juntando nuestras frentes.
- Lo sé - dijo Bella sobresaliendo su labio inferior.
No había pasado ninguna noche en casa ya que queríamos tomarnos el tiempo necesario.
Me acerqué para chupar su labio inferior y ella gimió.
Mierda. Quédate, por favor.
Me separé juntando nuestras frentes nuevamente y cerré mis ojos. Moví una de mis manos para tocar su abdomen. Abrí los ojos cuando noté un pequeño bulto. Bella me sonrió.
- ¿Tienes problemas para ir al baño? - le pregunté y ella se rió negando - Entonces es... - dije sonriendo y ella se encogió de hombros.
Era normal que en el segundo embarazo se notara más pronto el embarazo.
- Carajo, quiero ver - dije mientras ponía ambas manos bajo su blusa. Desabroché el botón del pantalón y me agaché para ver el pequeño bulto.
Y sí, ahí estaba. Era muy pequeño y se podía confundir fácilmente con hinchazón, pero ya que Bella lo había negado y que era su segundo embarazo, ese bulto era nuestro pequeño maní.
¿Maní? ¿En serio? Tony era un poroto ¿Y este hijo es mani?
Parecía un maní.
Con mis pulgares acaricié las estrías blancas de su primer embarazo. Me acerqué a su estómago y lo besé. Bella acarició mi cabello.
En ese momento se escucharon unos pasos apresurados por la escalera así que me levanté rápidamente y Bella se ajustó la ropa nuevamente.
- ¿Ya te vas? - preguntó Tony al ver que estaba abrazando a Bella.
- Sí, ya debo irme - le dije dándole una pequeña sonrisa. Hizo una mueca.
- No entiendo - dijo cruzándose de brazos - ¿Por qué no vuelves a casa? -
- Ven aquí - le dije liberando a Bella para poder alzar a nuestro hijo cuando llegó a mi - No te preocupes por eso - Bese su sien - Muy pronto volveré -
- No entiendo - dijo cruzando sus brazos.
- No tienes que entenderlo, sólo pensamos que es lo mejor por el momento - le dijo Bella.
- Oye, el fin de semana te quedarás con los itos - le dije a Tony. Sus ojos brillaron.
- ¿De verdad? - dijo sonriendo - ¿Por qué? - preguntó confuso.
- Mamá y yo iremos a la fiesta del hospital - le dije.
- ¿No puedo ir? - preguntó. Miré a Bella.
- Son bastante aburridas, hijo. Ellie tampoco irá - le dije.
- ¿Y Ellie puede venir con los abuelos también? -
- Le preguntaré a los itos ¿Esta bien? - me asintió entusiasmado.
Claro que sabía que mis padres aceptarían, cualquier cosa para mimar a mi hijo.
- Adiós, hombrecito. Nos vemos mañana - le dije besando su cabello.
- ¿Puedo irme contigo? - preguntó con su labio sobresaliente.
- No, no puedes dejar sola a mamá - le dije sin pensar.
- ¿Por qué no? - preguntó frunciendo el ceño. Bella tocó mi brazo.
- Mañana tienes colegio, Tony. Y nos veremos mañana en la cena. Ve a dormir - le dije poniéndolo en el suelo. Resopló.
- Adiós, guapo - dijo Bella cubriendo mi nuca con sus brazos.
- Adiós, cariño - le dije atrayéndola hacia mí. Y pasando una de mis manos por su abdomen para dejar una caricia.
Al volver a mi apartamento no podía creer lo solo que me sentía. Era como si hubiera vuelto al primer día que pase aquí. Sólo que ahora era mucho peor porque sabía que podía regresar.
No aguantaría estar tanto tiempo lejos de mi familia.
Primero que nada LO SIENTO!
Creo que sufri un poco de falta de imaginación. Sé que éste capitulo es corto y carece un poco de conflictos jeje pero el próximo ya está a mitad de camino asi que espero actualizar pronto.
MUCHAS GRACIAS POR LOS REVIEWS DEL CAPITULO ANTERIOR *.* La verdad me ponen muy felices sus comentarios y a veces siento que hasta las conozco jiji
Espero que todas se encuentren bien junto a sus familias (l). Yo y mi familia estamos bien (por si se lo preguntan jeje)
SALUDOS XOXO
