Hola chic s, bueno esta historia no es mía es de - citlallimildred pachecolopez-, ella es su creadora original, lo único que hice fue adaptar versión ichihime, aun no tengo su aprobación oficial ya que hace días le envié un mensaje para su autorización, es como decir un pequeño préstamo...créditos a su auctora original.
*Bleach no es mío, es de tite kubo-sama
ICHIHIME POR QUE ERES MIA
Capítulo 17
Oh ella sabía, por supuesto que sabía que kazui había estado con ichigo solo un par de horas antes. Orihime de alguna manera se las había ingeniado para sobrevivir del estrés del trabajo ligado a los problemas de la empresa kuchiki y la preocupación de pensar en la discusión con su hijo. Habría concluido de forma grata su día de no haber sido por la llamada de Tatsuki preguntándole si de casualidad había ido a recoger a su hijo habiendo olvidado avisarle de eso, pues no veía a kazui por ningún lado del parque y llevaba más de 20 minutos esperando a que el niño apareciera.
De inmediato supo que algo estaba mal, respiró profundamente antes de pensar en que algo le había sucedido a su niño, es decir, era un área segura, era imposible que alguien se lo hubiera llevado o secuestrado y kazui no se iría con cualquiera… Sí, no se iría con cualquiera, solo con alguien que conociera. Un malestar volvió a invadirla, su amiga castaña le dijo que se dirigía al dojo para ver si de casualidad el pequeño inoue aún seguía con su maestro, pero antes de iniciar su camino a dicho lugar comentó que ya lo había visto.
Por un segundo orihime se sintió aliviada… las palabras que siguieron la golpearon fuertemente dejándola sin aliento.
- "Oh, viene con un hombre pelianaranjado, creo que es el mismo con el que lo vi platicando una vez."-dijo el maestro.
En su mente el peor de los escenarios comenzaba a pintarse.
Cuando ella conoció a ichigo, creó un concepto idóneo de su personalidad, para ella el kurosaki era un joven alegre de radiante sonrisa cuya nobleza y caballerosidad le daban cierto aire de calidez. En un principio no se equivocó, pero ichigo cambio y se volvió alguien frio cruel y desalmado a causa de un desamor. orihime creía firmemente que las personas no podían cambiar ya que hasta el momento ella no había podido cambiar su naturaleza amable, así que cuando vivió como esposa de ichigo jamás pensó que el chico joven y amable que alguna vez conoció hubo existido, si no que en realidad apenas estaba conociendo a la verdadera persona detrás del nombre de ichigo kurosaki.
Durante ese tiempo se dio cuenta de cómo ichigo usaba una actitud cálida y cortes fuera de casa, pero dentro de ella se revelaba como la persona fría que realmente era y los meses que estuvo a su lado le bastaron a orihime para conocerlo completamente. En la mente de la ojigris, ichigo solo estaba usando una fachada para acercarse a ella nuevamente y cuando la tuviera a su lado otra vez revelaría su verdadero ser.
Por donde la pelirroja lo viera lo único que venía a su mente era que su aun esposo solo estaba usando a su hijo para acercarse a ella, en cuanto tuviera la oportunidad la encadenaría nuevamente a su lado y orihime en esos momentos ya no tenía fuerzas para luchar, aunque no lo pareciera esa pequeña discusión con su hijo había sido un golpe muy duro para ella, porque significaba que estaba perdiendo en contra de ichigo.
Por eso no pensaba permitir ni la más mínima oportunidad para que él pudiera controlarla, por eso mismo debía alejarse lo más pronto posible, tan lejos como pudiera, necesitaba ir a un lugar donde ella y su hijo quedaran finalmente fuera del alcance de ichigo Kurosaki
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-Empaca tus cosas, nos vamos-mirada seria
El pequeño pelianaranjado vio cómo su madre caminaba de un lado a otro moviendo cosas, envolviéndolas y poniéndolas en su lugar, kazui apenas pudo entender lo que estaba sucediendo antes de verificar las palabras de su progenitora… irse… ¿A dónde?
- ¿De qué estás hablando? -le preguntó extrañado a su madre, ella repentinamente se detuvo lanzándole una mirada que no supo describir.
La mujer de largos cabellos anaranjado rojiso se acercó a él quitándole su mochila y comenzó a sacar las cosas de ella.
-Aquí puedes meter ropa cómoda y todo lo demás a la maleta.
-¿Eh? ¡No, espe…!
Antes de que pudiera hacer algo para evitarlo orihime encontró el celular que ichigo le había regalado.
-¿Qué significa esto?-apretó con su mano derecha el celular volteando su vista a kazui que desviaba la mirada sintiéndose descubierto.
-Fue un regalo de mi padre…-confeso sin poder enfrentar la mirada de su progenitora.
-¡No es tu padre!-grito ella.
- ¡Si lo es!, ¡Que no haya tenido el tiempo para comportarse como tal durante todos estos años no fue su culpa!-con rabia contenía
Y dolió, Aun si no lo dijo directamente, implícito en sus palabras estaba el hecho de que la culpaba por la no cercanía con su padre. Se sintió herida por dentro, pero logró disimular a la perfección su dolor, ¿Acaso desear no ser herida era un pecado?
-kazui, sé que estas feliz de conocer a tu padre, pero créeme cuando te digo que él no es la persona que piensas.
- ¡No lo sabes!, Por lo que él me ha dicho he notado que es distinto de la persona que conociste, pero tú… ¡No te has molestado en intentar hablar con él para darle otra oportunidad!
- ¡Lo conozco lo suficiente para saber que las cosas no acabaran bien!,¡Solo estoy intentando protegerte! -contestó su madre sintiendo una punzada en su pecho.
-No madre, solo estas intentando protegerte a ti misma, no tienes el valor para enfrentarte a esta situación, ¡Estas tratando de huir de tus problemas cuando sabes que eso no resolverá nada! -le confrontó mirándola con el ceño fruncido.
-Hijo, estas muy chico para comprender estas cosas y realmente no espero que lo entiendas, puede que él te parezca una buena persona ahora pero no lo conoces tanto como yo lo hice y quizás cuando crezcas más entiendas mejor mis motivos, sin embargo soy tu madre y se va a hacer lo que yo digo, así que empaca tus cosas, nos vamos en una hora-dijo firme.
Los ojos de orihime mostraban determinación y dureza, estaba dispuesta a imponer su voluntad con tal de alejarlo de ichigo, sabía que estaba haciendo egoísta, pero caer en las manos del kurosaki no era una opción factible, sería cuestión de segundos antes de que la fortaleza que había construido a su alrededor se derrumbara y volviera a quedar indefensa ante ese hombre.
Porque su corazón aun latía desenfrenado y deseaba fervientemente ser amada por él, pero su mente le decía que bajo ninguna circunstancia debía caer. Ya había sufrido una vez, no quería volver a caer porque esta vez estaba más que segura de que no tendría fuerzas para levantarse de nuevo.
- ¿Entonces eso es todo?, ¿Planeas no dejarme ver a mi padre otra vez?
-Es por tu bien y por el mío-dijo calmadamente dándole la espalda a su hijo.
-Pensé que eras más madura madre, creí que manejarías mejor la situación, pero estas actuando como una niña, si piensas que con huir se solucionara tu problema, entonces yo haré lo mismo.
- ¿Qué? ¡Eh! ¡kazui!
En un solo parpadeo el pequeño había cogido su mochila y salido corriendo de la casa, Sin darse tiempo ni de pensarlo orihime lo siguió hasta afuera, con un mal paso el tacón de su zapatilla se rompió y casi se estrella contra el suelo de no haber mantenido el equilibrio, miró a su hijo perderse al doblar en una esquina mientras un trueno retumbo por los cielos.
Las oscuras y grises nubes comenzaron a soltar heladas gotas de lluvia, orihime maldijo con lo bajo sintiendo su corazón bombeando a una velocidad alarmante. Debía alcanzar a su hijo y resguardarlo de la lluvia cuanto antes.
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Kazui corría tan rápido como podía bajo la helada lluvia, Realmente no había querido hacerlo, ni hablarle de esa forma a su madre ni huir de casa de esa manera, pero sentía que si no lo hacía jamás volvería a ver al señor kurosaki.
No es que odiara a su orihime por jamás querer hablarle de su padre, no podría odiarla porque ella había hecho tanto por él, había sacrificado varias cosas por su bienestar y sabia lo egoísta e injusto que estaba siendo en esos momentos para con su madre poniéndola en una situación donde él prefería a su padre. Realmente no era así.
Pero él quería… de verdad quería tener una familia.
Por muchos años quiso convencerse a sí mismo de que solo él y su madre estarían bien, que no necesitaban un tercero para completar una familia… pero lo cierto era que esos no eran sus verdaderos pensamientos. Cuando era más chico siempre se preguntaba porque los otros niños tenían padre y él no, en el momento en que esa duda azotó los oídos de su madre ella puso una expresión conflictiva, como si se debatiera sobre de qué forma responder a su pregunta.
Ella le explico que su padre era un importante empresario que vivía en Japón, que se habían separado y no pudo contactarlo para avisarle sobre su nacimiento, que su padre no estaba ahí no porque no quisiera, si no que no sabía de ellos y que no había forma de contactarlos.
Le creyó, después de todo era su madre, no creía que ella fuera capaz de mentirle, y no le mintió, al menos no del todo. Si ella hubiera querido, contactar a ichigo y decirle que tenían un hijo habría sido una cosa de cuestión de segundos, pero no quería y no tenía el valor para hacerlo. Mientras tuviera a su hijo se sentía capaz de hacer cualquier cosa, sentía que no necesitaba nada más, ni siquiera el calor y afecto de un hombre que la amase.
Pero estaba muy equivocada, inconscientemente trato de buscar al cariño de un hombre y no se dio cuenta hasta que kazui se deshizo de su tercer pretendiente. El pequeño le había demostrado que ambos no necesitaban de una tercera persona para ser felices y ella comprendió que debía dejar atrás esas leves esperanzas que tenia de encontrar a su amor verdadero, ya no era una chiquilla de 17 años solitaria y hambrienta de afecto.
Su hijo desde siempre había sido muy perspicaz, notando cosas incluso antes que ella misma y por eso no había sido tan sorprendente que descubriera que ichigo era su padre, más que nada era el hecho de que hubo convivencia entre ellos fue lo que la tomó por sorpresa, kazui por su parte, durante todos esos años antes de dar con su padre había fingido no necesitar una figura paternal a su lado pues notaba con claridad que a orihime el tema de su padre la afectaba, llegó a pensar que en realidad lo que ella le había dicho era una mentira y que su padre los había abandonado tan pronto supo que él nacería, después de todo en el mundo en que vivían era normal que un hombre dejara a su novia cuando esta estaba embarazada, aunque mayormente eso era cuando un hombre no tenía los medios ni intenciones para hacerse cargo de un hijo y pues estaba claro que su padre no los había abandonado por qué no tuviera los recursos así que durante toda su vida pensó que este no los quería.
Kazui envidiaba a los niños que tenían padre, solo decía no necesitarlo para no afectar a su madre, pero lo cierto era que quería conocer a su progenitor, después de todo era un niño que tenía la necesidad de afecto paternal. Añoraba tener un padre que lo llevara a jugar futbol, que le diera consejos de cómo comportarse, una figura de autoridad a quien admirar, ¿Era malo desear esa felicidad?, Ciertamente no quería que su madre sufriera y por mucho tiempo había actuado de forma madura para no herirla con respecto a sus deseos de conocer a su padre, pero al final, por una vez, quería ser tan egoísta e infantil como un niño, sabía que luego se disculparía con su progenitora, pero en esos momentos solo quería llegar al lugar en donde estaba su padre y pedirle ayuda para que ella no lo llevara lejos.
Desde que había conocido al kurosaki, kazui supo que había algo especial en él, y aunque en primera instancia se negó a creer que esa persona fuera su padre lo cierto era que las similitudes le hicieron notar la verdad y no fue muy sorpresivo afirmar en su mente que ese hombre era su padre biológico.
Como dicen por ahí, la sangre llama y quiso una increíble coincidencia del desino que ambos se encontraran esa tarde en ese parque y que de inmediato entre ellos se formara una conexión, El pequeño al saber que ese hombre era su padre y escuchar su historia, quiso darle una oportunidad pues a pesar de que llegó a odiarlo por el supuesto abandono y aunque en su historia él haya sido un total hijo de perra con su madre, él creía que las personas podían cambiar y alguien tan arrepentido como ichigo kurosaki merecía una segunda oportunidad.
Kazui comprendía que para él perdonar a su padre era más fácil que para orihime, pero pensó que su madre lo perdonaría pues ella era el tipo de persona amable y bondadosa en cuyo corazón no había cabida para el odio… al parecer se equivocó, ya que la pelirroja no solo había negado cualquier contacto con su padre sino que encima quería alejarse cuanto antes del problema.
Con la respiración agitada siguió corriendo sin rumbo fijo, había platicado con su padre y pensó que este sin lugar a dudas se encontraba en el trabajo intentando resolver los problemas a los que se enfrentaba la empresa, Las frías gotas de lluvia helaban hasta los huesos y el pequeño sintió una terrible punzada en el pecho, maldijo por lo bajo y continuo con su camino.
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La lluvia había empeorado, orihime se detuvo a tomar un poco de oxígeno, llevaba un buen rato corriendo descalza por las calles mientras gritaba el nombre de su hijo bajo la torrencial lluvia, pero no lograba encontrarlo por ningún lado, la preocupación y terror que la invadían en esos momentos no se comparaban ni siquiera al miedo que sentía por la presencia de ichigo, La pobre mujer estaba sumamente alterada y desesperada sin saber qué hacer. Llevaba consigo el teléfono que ichigo le había regalado a su hijo, este por suerte no se había estropeado con la lluvia ya que el bolso de orihime era impermeable y la peliazul se refugió en el toldo de una tienda para poder usar el celular de Bolt.
Lo primero que había llegado a su mente era llamar a ichigo pero cuando estaba marcando su número se arrepintió de tal acción y colgó para reiniciar la llamada, ¿Qué diablos estaba pasando por su mente al tratar de pedirle ayuda a ese hombre?, Estaba desesperada pero su orgullo le impedía pedir la ayuda del kuerosaki, no lo necesitaba, encontraría a SU hijo por su propia cuenta y se irían de ese lugar tan pronto como fuera posible, ya había tomado una decisión.
Si, era una decisión muy extrema, pero era necesario para que conservara su libertad, conocía a ichigo y porque lo conocía sabía que este solo se acercaba a su hijo para llegar a ella, Él desde su reencuentro había dejado claro que quería recuperarla, o más bien que la quería en su cama y hasta el momento había usado trucos sucios para intentar seducirla, Pero, ¿acaso él de verdad pensó que fingir estar arrepentido iba a funcionar?
Lo más seguro era que lo que ichigo en verdad quería era acercarse a kazui lo suficiente para chantajearla a nivel emocional, claro, orihime haría lo que fuera por su hijo y terminaría haciendo cualquier trato con su aun esposo con tal de que él niño no se viera afectado de ninguna forma, así era el kurosaki, o al menos esa era la parte de él que la pelirroja había conocido y no estaba dispuesta a arriesgarse.
Orihime marcó el número de la casa de nemu con esperanzas de que su hijo se encontrara en casa de su amiga, torue contestó el teléfono que sonó justo cuando acababa de llegar con su hija, ambos un poco empapados debido a la torrencial lluvia.
-Nemu, ve a darte un baño o te resfriaras-dijo la mujer dirigiéndose al teléfono para contestar.
-Ya voy madre-escuchó la voz de su hija alejarse justo al levantar la bocina
-¿Hola?
-torue, soy yo, orihime, la mama de kazui.
-Ah, orihime, ¿Qué sucede?
- ¿De casualidad mi hijo no estará con nemu? -preguntó en tono alterado.
- ¿Eh? No, lo lamento, acabamos de llegar a casa y no hemos visto a tu hijo desde la escuela, ¿Paso algo? -preguntó preocupada por la evidente desesperación de la madre.
-Tuvimos una discusión y huyo de casa, no lo encuentro por ningún lado y me preocupa, si sigue bajo esta lluvia…-ella comenzó a sollozar.
-Tranquilízate orihime, él va estar bien, ya veras, seguro aparecerá, es un chico muy listo seguro está refugiándose en algún lugar, lo mejor sería esperar a que pase la lluvia y dar aviso a la policía yo… ¿Te puedo ayudar en algo?
-Si mi hijo aparece por tu casa por favor avísame a este número desde el que te estoy marcando y llévalo con Tatsuki.
-Entendido.
-Muchas gracias torue.
-No hay de qué.
Orihime colgó y tomó aire intentando tranquilizarse, era su hijo, seguro estaría bien… o eso quería pensar.
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Después de 5 horas de buscar exhaustivamente a su hijo el celular que llevaba consigo había comenzado a sonar, extrañada, empapada y temblando miró el celular, el numero registrado decía "Papá", supo entonces que habría problemas, pero él debía tener algún motivo para llamar a ese número y sin ganas de discutir el asunto contestó el celular sin preocuparse de la pequeña llovizna que caía.
- ¿Bueno?
-Al fin te localizo orihime-la voz fría de ichigo le causo un escalofrió
-Te he llamado toda la tarde a tu celular, pero no contestabas, como sea, ven al hospital central ahora mismo y no discutas, kazui está conmigo-el hombre colgó dejando a la inoue con el alma pendiendo de un hilo.
Aterrada y alterada inicio su trayecto hacia dicho hospital que por suerte no le quedaba muy lejos, al llegar ahí preguntó por kazui inoue y le informaron que estaba en una habitación especial ubicada en el ala oeste.
Una vez estando cerca del lugar indicado su corazón se oprimió al ver al médico hablar con ichigo, advirtiendo su presencia el doctor se despidió mientras el joven pelianarajado dirigía una mirada asesina a la pelirroja, ella lo ignoró se acercó a la ventana de la habitación en donde estaba su hijo solo para verlo tendido en la cama y conectado a tubos respiratorios.
-No…-susurró temblorosa y volteó su vista a su aun esposo.
- ¡¿Qué fue lo que le sucedió?!, ¡¿Va a estar bien?!-asustada
El kurosaki no emitió ni un solo sonido limitándose a mirarla con ojos fríos mientras contenía su furia.
- ¡Contéstame! -le gritó tomándolo de su chaqueta para zarandearlo
-¡Maldición contéstame por favor!
- ¡¿Qué le paso?!, ¡¿Quieres saber que le paso?!-le gritó haciendo que lo soltara para acomodar su chaqueta mientras la miraba con rabia
- ¡Llegó a mi oficina, empapado, tosiendo y exhausto pidiéndome que te detuviera!, ¡Quería que hablara contigo para convencerte de que no hicieras una locura!, Y eso fue hace tan solo una hora y media, estuvo al menos 3 horas caminando bajo la lluvia, ¡¿Por qué demonios no me llamaste en cuanto huyo de casa?!, ¿eh?!, ¡Aun sabiendo que el niño tiene problemas de los pulmones decidiste conservar tu estúpido orgullo antes de recurrir a mí y ahora nuestro hijo tiene problemas de asma!, ¡Sabias lo que estar expuesto a un clima así le causaría, pero no te importo!, ¡Simplemente no querías recurrir a mi porque sigues resentida!,¿Pues sabes que orihime?, ¡Se acabó!-dijo mirándola serio
La aludida retrocedió un paso sintiéndose fatal, las lágrimas estaban a punto de desbordársele por sus mejillas, ichigo tenía razón, kazui estaba ahí por su culpa, si hubiera renunciado a su orgullo y hablado con el Kurosaki su hijo no estaría en esos momentos en esa habitación de hospital. Pero escucharlo salir de sus labios solo hacía que la culpa acrecentara más, ichigo sonaba… como un verdadero padre preocupado.
-Intente hacer esto por la buenas orihime, quería que ambos comenzáramos de nuevo, quería que las cosas salieran bien esta vez, pero no me estas dejando opción-se acercó acorralando a su aún esposa contra la ventana de la habitación en ese vacío pasillo, y sin mostrar emoción alguna deslizo la mano por la mejilla de la inoue quien tembló ante el contacto
-Tú, kazui y yo vamos a ser una linda familia feliz de ahora en adelante ¿Entendido?, Porque si no querida esposa mía, me estarás obligando a iniciar una pelea legal por MI hijo y sabes que no vas a poder contra mi orihime, Gracias a Urahara lo sé todo en estos momentos, el intento de suicidio, tu depresión, el deseo de darlo en adopción, si yo le mostrara a un juez todo lo que mi investigador descubrió, créeme, no tendrías ni una oportunidad de quedarte con kzui, pero por si acaso, será mejor que no intentes nada estúpido o la empresa de esas personas que han cuidado de ti hasta ahora se hundirá junto contigo, ¿De acuerdo?, Le diremos a nuestro hijo que nos hemos reconciliado gracias a él y que vamos a ser muy felices juntos los 3 ¿Quedó claro orihime?-dijo aun acarisiando la mejilla de la pelirroja
La inoue seguía derramando lagrimas sin parar impactada por lo que acababa de escuchar… Se había enterado de todo… y ahora lo iba a usar en su contra, la tenía a su merced. Estaba atrapada, hundía en el fondo de un pozo sin salida y lo mejor era no patalear o se ahogaría más… había perdido… ya no tenía como pelear.
- ¿Te quedo claro orihime? -el pelianarajado repitió la pregunta alzando la barbilla de la chica, las lágrimas seguían fluyendo y ella hizo un sonido afirmativo sin demostrar expresión alguna en su rosto
-Así me gusta-susurró acercándose a sus labios para sellar el trato.
Fue un beso suave y gentil con el que ella se rendía por completo ante él, ya no tenía ganas de luchar, había sucedido exactamente lo que más quería evitar y había sido completamente su culpa.
- "Perdóname orihime… sé que estoy jugando sucio… pero no me dejaste más alternativa, estoy demasiado desesperado y no pienso perderte, si ya me amaste una vez, me asegurare de que vuelvas a hacerlo y si para tener esa oportunidad debo obligarte con trucos como estos… entonces hare lo que sea necesario, Después de todo… en la guerra y el amor todo se vale ¿No?" -fueron los pensamientos de ichigo mientras disfrutaba del cálido contacto.
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Continuara
