Hola a todos...espero que anden bien... gracias a las personas que dejan reviews.
Y acá viene lo de siempre, tiene 30 favoritos y no comenta ni la mitad! Loco no pueden ser así! dejen de poner la historia en favoritos y COMENTEN! COMENTEN, DOS PALABRAS NO ES TAN DIFICIL! Estan todos re al pedo, no les cuesta nada!
Es el capítulo más largo del fic, y pasa de todo...espero que me digan qué les parece.
Rating M!
Volver a verte
Capítulo 19
Me niego a perderte
Igual que el mosquito más tonto de la manada
Yo sigo tu luz, aunque me lleve a morir
Te sigo como les siguen los puntos finales
A todas las frases suicidas que buscan su fin
Igual que el poeta que decide trabajar en un banco
Sería posible que yo, en el peor de los casos
Le hiciera una llave de judo a mi pobre corazón
Haciendo que firme, llorando, esta declaración
Me callo, porque es más cómodo engañarse
Me callo, porque ha ganado la razón al corazón
Pero, pase lo que pase, y aunque otro me acompañe
En silencio pensaré tan sólo en ti
(Deseos de cosas imposibles, La Oreja de Van Gogh)
El bar "La Playa" estaba lleno de gente, pese a ser miércoles. Ginny, Hermione y Luna, pidieron una merienda repleta de calorías: medialunas, una porción de torta, y licuados, ya que estaba demasiado pesado para tomar café. Quién más disfrutaba era Luna, Hermione por el contrario llevaba un mes de embarazo, y sentía cierto asco por algunas comidas. Y Ginny, estaba tan pensativa que se le había cerrado el estómago.
Hablaron un poco de todo, sobre los detalles de ambos embarazos. Hermione permaneció un poco ofendida porque Luna no la hizo partícipe de la noticia, pero luego se tranquilizó, y no hizo más reclamos. Ginny, de repente, sintió una felicidad infundada, teniendo en cuenta las circunstancias. El regreso de Harry le devolvió una parte suya que creyó perdida, la esperanza, la fe… Aunque no quisiera creer en sus palabras, en su perdón tardío y sin sentido, en su "te amo" inverosímil, estaba feliz por saber que lo tenía cerca, por saber que existía y que Kyara contaba otra vez con su padre. Aquella sensación tenía los minutos contados, porque pronto iba a ser un suplicio tenerlo cerca, y no poder estar con él. Pero decidió dejar lo malo para después…era justo que estuviera feliz por Kyara. ¿A quién quería engañar? También disfrutaba el alivio de que no le había pasado nada malo. En esos meses sin noticias, salvo las cartas de Kyara, hasta llegó a pensar que Harry estaba muerto y alguien se hacía pasar por él. No le confesó a nadie aquel disparate, le dio vergüenza ser tan paranoica.
Una vez que terminó su segunda ración de torta, Luna les comentó lo que sucedió con Bubble, la elfina de Neville.
-...y cuando supo que Neville y yo no estábamos juntos, se puso a llorar, pobrecita.
-¿A ti también te dieron ganas de llorar? – se burló Ginny riendo.
-Nada de eso! – se ofendió.- A mi Longbottom me tiene sin cuidado!
-¡Pobre Bubble! – se preocupó Hermione, y miró a Luna severamente- Deberías pensar en complacerla, los elfos siempre están a un lado de todas las decisiones de los magos.
-A ver si entendí bien, ¿quieres que vuelva con Longbottom para que su elfina no se sienta mal? - Ginny rió.
-Hey, pobrecita! Quiere cuidar a tu bebé, está ilusionada con la idea…-insistió.
-Luna tiene razón, es ridículo. -opinó Ginny- Bubble podrá verlo cuando quiera, eso está fuera de discusión...-Hermione refunfuñó- tu obsesión con los elfos, te está afectando amiga,...¿o es el embarazo?
-Estúpida! Deja de comer Luna, me da asco! – protestó, exasperada.
-engo hambe!
-Creo que tengo una pequeña sucursal de mi marido aquí – Luna se encogió de hombros, indiferente.- ¿Has comprado algo para tu bebé? -ella tragó, negando con la cabeza.
-No...Longbottom me preguntó lo mismo. Ni le contesté… Estoy enojada con él.
-Qué original! ¿ahora por qué estás enojada?
-Me lo preguntas? Cuatro meses sin llamarme, porque pensó que me acostaba con Zabini.-dijo con tristeza- Y ahora se hace el padre preocupado…
-Yo lo veo ilusionado con la idea de ser padre. -afirmó Hermione- ¿Tu qué piensas, Ginny?
-Bueno…lo vi dos minutos, pero no entró en pánico ni nada de eso – comentó seria- Podría ser peor, no?
-¿Van a fundar el club de fans de Longbottom? – saltó Luna, ofendida.
-No digas pavadas…-rió Hermione- Aprovecha su posición económica y cómprale lo mejor a tu hijo…
-No necesito su dinero.
-Luna...-Ginny de repente se acordó de un detalle - Tengo que contarte algo importante...
-¿Qué pasó? No me asustes!
-Es sobre Dean...me llamó el gerente de un banco muggle y...-terminó de contarlo y Luna dejó de comer y bebió un sorbo de agua.
-No hablas en serio...-dijo tragando.
-Si, claro, debemos ir juntas a hablar con el gerente.-confirmó sonriendo.
-¿Diez millones? ¿Tienes diez millones de libras? - balbuceó Hermione, estupefacta.- ¿Y estás así tan tranquila?
-Siendo honesta, aún ni yo me la creo.
-¡Un millón de libras! – Luna daba saltitos de emoción- No…-se frenó, teatralmente, hablando consigo mismo – No, debe ser un error, Dean no me daría tanto dinero. Esas cosas no me pasan a mí…
-Fue clarito cuando mencionó tu nombre, amiga. – dijo Ginny sonriendo.
-Es...estás segura? – Ginny asintió con vehemencia - ¿Segura, segura?
-¡Te dije que sí, pesada!
-¡Quiero…quiero salir de compras! necesito un corrector de ojeras - Hermione y Ginny rieron.- ¡De verdad, ya mismo iré al centro comercial y reviento la tarjeta! ¡No tendré que aguantar a Longbottom ostentando sus millones y pecando de amarrete!
-Por la casa que tiene, no es ningún amarrete - la contradijo Hermione. - En fin, no lo puedo creer...siento envidia por ustedes, debo admitirlo! Lástima que no fui amiga de Dean!- bromeó.
-Hermione, nunca pensé que tuvieras ese humor negro!- comentó Ginny más sorprendida que ofendida.
-Lo oculto detrás de mi personalidad correcta e intachable! – Luna rió.
-Siendo honesta, me siento culpable de utilizar ese dinero, no es mío - confesó Ginny- Dean debió donarlo a hogares de caridad o...
-Estás en pedo, Ginny! - saltó Luna, indignada- Deja de joder con la culpa, piensa en mi terroncito de azúcar!
-Me gusta ganarme la pasta sola…no quiero beneficencia de nadie... y menos de alguien que lo asesinaron tan injustamente.
-Dean quería que te quedes con el dinero - terció Hermione - No seas testaruda y disfruta...ahora puedes dedicarte a tu carrera de cantante!
-¡Y yo puedo dejar de trabajar! - dijo Luna.- Y me puedo desligar de Longbottom.
-No digas pavadas! Es el padre de tu hijo, tendrás que aguantarlo toda tu vida-
-Gracias por los ánimos, Hermione.
-Luna yo que tú no renunciaría, te vas a volver loca!-la previno Ginny- Eres hiperactiva…
-En eso tienes razón, amiga...-concedió ella- pensaré en invertir mi dinero en algo importante... ¡un corrector de ojeras de Lancome!
-Excelente! – Luna y Ginny chocaron las manos.
-¿En serio vas a renunciar al ministerio? – preguntó Hermione.
-Sí, por supuesto...voy a trabajar de lo que a mí me gusta.
-¿Masticar?
-¡Al diablo contigo, Granger! – ella rió – Estás en viva eh!
-Bueno, bueno, no te enojes, y cuéntanos cuales son tus planes.-
-Me gustaría comprarme una casa propia- dijo Luna ilusionada- dudo que me alcance, ¿Ginny, me prestas algo de lo tuyo? - ella negó.
-Ni loca, no tocarás ese dinero, es de Kyara.
-Sé te fue rápido la culpa, ¿no? – las tres rieron.- Aunque yo también me siento rara con esta situación...Solía decirle psicópata…
-En el fondo lo querías, nunca le has hecho el vacío - la consoló Ginny dándole unas palmaditas en la espalda.
-Era medio psicópata – admitió Hermione- pero salvó a Kyara, la adoraba...
-No hablemos de el...me duele pensar en Dean, lo extraño - dijo Ginny con tristeza- Después que se fue...lo lloré tanto…
-A mí también me dolió mucho – dijo Luna afectada- Daría todo ese dinero a cambio de que el esté aquí.- Ginny la abrazó.- Nunca se lo dije, pero lo apreciaba...
-El lo sabía, amiga.
-Aunque era denso...
-Luna!
-En un cumpleaños de Dean, esta rubia que ves aquí...preparó un engrudo con alimentos podridos y se lo tiró en la cabeza! - Hermione rió-
-¡Estaba re enojado! - dijo Luna nostálgica.
-Te puteó en arameo durante tres días!
-Oye, luego le regalé esa maquinita para afeitarse la cabeza, quedó precioso!- las tres volvieron a reírse, hasta que las risas se apagaron, dejando lugar a un triste silencio.
-Fue injusto lo que pasó – dijo Hermione - era demasiado joven…
-Ese Creevey...maldito cerdo- protestó Luna.- Se merece estar en la cárcel…
-¿Se supo algo de Dennis?
-Está en San Mungo con asistencia psiquiátrica. -dijo Ginny con resentimiento.
-Él no tuvo la culpa de la locura de su hermano.
-Me da igual... prefiero estar lejos de esa familia.
-Vamos a lo importante, ¿hablaste con Potter? – le preguntó Luna- Cuenta como fue la cálida bienvenida!
-¿Tenemos que hablar de él?
-Si – contestaron sus amigas al unísono.
-Lo resumo? Bien...Potter vino llorando arrepentido y el muy cínico se atrevió a decirme que me ama.-escupió con amargura.- ¿Qué? No se sorprenden? - Luna negó.
-Te ama, es un hecho. - aseguró Hermione.
-Tu lo adoras, siempre vas a defenderlo, Hermione.
-No seas celosa! - dijo risueña - Sabes que te adoro a ti también, y nunca diría algo así sino lo creyese cierto.
-Es un disparate, Hermione! Me abandonó hace cuatro meses!- dijo Ginny con impotencia - Se fue sin despedirse de Kyara, estos meses fueron un infierno para mí...
-Lo sé amiga, pero…
-Se lo que sientes – dijo Luna con tristeza- Neville también me ignoró...-sus ojos se aguaron-Estoy asustada…yo…no quiero estar sola con un…-miró a Ginny y se interrumpió haciendo un gesto de disculpa.
-No es lo mismo que lo yo viví con Kyra, Luni - musitó Ginny empáticamente- tu hijo contará con su papá desde el minuto cero...
-¿Y yo qué? ¿tengo que verlo con otras mujeres, de fiesta? – dijo con voz endeble.
-Pero si está soltero, no digas pavadas.-la tranquilizó Hermione.
-Eso no es cierto...lo llamó una mujer...
-¿Quién?
-No lo se, Hermione, pero está en otra - se sopló la nariz-
-Heredaste un millón de libras y estás llorando por Longbottom - se burló Ginny divertida.
-¡Una remera que diga eso! ¡La quiero ya!- aportó su cuñada, y Luna rió - Eso es, ríe rubia hermosa!
-Gracias...¿y tu, vas a perdonar a Harry?
-Ni ebria!
-¡Ja, ebria lo pensarías!
-Nada de eso... Ahora estoy con Toby. - dijo fingiendo superación.
-A quién quieres engañar? No sientes nada por él - se exasperó Hermione- Déjalo, no está bien que lo utilices, parece una buena persona.
-Tu ni lo conoces! –Luna carcajeó.
-Ciclotímica- le sacó la lengua.
-Ese sabe muy bien dónde se mete…hablo de Tobías. -opinó Luna-Sabe que no lo quieres…que se atenga a las consecuencias.
-Harry me vio besándome con él...así fue nuestro reencuentro.
-¡No! ¿Qué te dijo?
-Me hizo una de sus escenitas, por supuesto, es su especialidad. –dijo venenosamente- Cree que todos somos de su propiedad...Debería ir a un psicólogo para tratar sus celos, y su mitomanía compulsiva. - Hermione quiso hablar- Lo vi besándose con Natasha, no lo defiendas!
-Pero te dijo algo más sobre eso? qué explicación te dio? - preguntó Luna.
-Simplemente me dijo muy campante que no sucedió nada...que haces meses, me mintió -hizo un gesto exagerado con las manos - porque estaba aburrido...no lo sé, pero jura que no pasó nada... es una mierda.
-Debes admitir que a tu amigo le chifla el moño, Granger - afirmó Luna
-Digas lo que digas...yo lo conozco, y se te quiere a ti, Ginny.
-No pienso derramar una puta lágrima más por su culpa...es un ser cruel, mentiroso, jugó conmigo todo este tiempo! – dejó bruscamente la copa vacía a un costado.
-Bueno...estamos mal de amores - se solidarizó Hermione.
-Ginny y yo estamos mal! tu tienes a Ron que es un sol! –le recordó Luna- ¿Por qué no lo miré yo? Cierto, no me gustan los pelirrojos! - Las tres rieron - Era una broma, Granger.
-Ya se, tonta...pero deben animarse, ahora no están solas con sus niños.
-Yo no estoy triste – dijo Ginny.
-Estás resentida, y no sé que es peor.
-Es peor estar triste – certificó.
Luna olfateó el ambiente como un cachorrito.
-Huelo hambre de venganza, pelirroja…-Ella rió.
-Si me permiten una opinión sin saltarme a la yugular – empezó a decir Hermione cautelosa – creo que esos dos no se fueron de fiesta…
-No queremos abogadas de defensores de padres fugitivos- se burló Ginny.
-Quiero ir al Shopping - insistió Luna - Me acompañan?
-¿Era en serio lo de reventar la tarjeta?- Ginny arqueó una ceja.
-Claro...
-No olvides que el dinero está en plazo fijo.
-Vence en estos días, por eso te llamó el gerente!
-Luna, no seas compulsiva - la regañó Ginny- Estás mal, y harás compras emocionales.
-Seguiré trabajando en el Ministerio…
-Ja! yo sabía, quieres tener vigilado al codiciado Neville - dedujo Hermione- Así le espantas pretendientes.
-Nada más lejos!
-Para mi te quiere...
-Nunca me dijo que me quiere, ni mucho menos lo demostró.
-Pero se le caen las babas cuando te mira la pancita – le recordó Ginny- ni siquiera salió corriendo cuando lo supo! Piénsalo, Luni Lunita.
-Tu piensa en revolcarte con Potter...ah, cierto, eso piensas desde que lo viste hoy.
-Eres lo máximo Luna!
-¡Ya! - las dos reían burlonamente- Sí pienso eso, ¿qué?
-¡Hazlo! "y si te da miedo, hazlo con miedo" - recitó Luna, remarcando un título invisible en el aire.
-Es una buena idea Ginny!...déjalo de cama!
Ginny las miró alternativamente. ¿Era muy loco vengarse teniendo un revolcón casual para luego dejarlo con las ganas de más?
-Lo estás pensando, zorrita – dedujo certeramente Hermione.
-No me lo digan dos veces…es un arma de doble filo hacer eso. –dijo preocupada.- Encima está tan lindo…- Luna negó.
-Antes de irse estaba más lindo – la miró – Bueno, Potter es una bomba sexual aunque se ponga un…
-Luna, estás esperando un hijo de su mejor amigo!- protestó Ginny dramáticamente.-Que por cierto, le bailo el ukelele en tanga arriba de la mesa…-la sofisticada gente del bar las miraba quejándose por sus comentarios.
-Si esos dos nos escucharan…-dijo Luna tomándose la cabeza.
-Harry está demasiado delgado - comentó Hermione, cuando las risas pasaron - No se fue de farra eso es evidente.
-Lo sospechoso es que Neville está perfecto...¿qué tengo que pensar de eso? - analizó Luna.
-Te doy la derecha esta vez – admitió Hermione - Es muy raro…
-Están desvariando ustedes dos...quizá a Potter lo hirieron y... -calló de pronto. Por su enojo, no pudo imaginar que tal vez lo habían torturado, o estuvo sufriendo durante ese tiempo. Solo agradeció internamente que estuviera vivo.
-¿Ves? - dijo Hermione - Aquí hay gato encerrado... - Ginny no contestó.- Tal vez la misión es confidencial y no pueden dar detalles pero…
-Lo que hizo con Kyara no tiene justificación. – Hermione suspiró, sin saber qué decirle.
-Dejemos de hablar de ellos...-suplicó Luna- paguemos y vamos de compras. Tú mereces comprarte algo de ropa, te vistes horrible.
-¡No es cierto!
-Deja el estilo Hippie chic, me gusta más tu onda de cantante los fines de semana!
-A mi me encanta mi estilo, maldita hostigadora – dijo mirando su falda de jeans gastaa y su camisa blanca.- En el escenario es diferente…
-Entonces compremos ropa para el escenario!
Abonaron y salieron del bar, robándose la mirada de varios clientes.
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Kensington & Chelsea
Eran las nueve de la noche y las chicas aún no habían llegado. Kyara, Harry, Ron y Neville pidieron comida y cenaron hablando de todo un poco. Al terminar, Harry ya se sentía muy cansado. Por supuesto llegó a contarles a sus amigos la horrible discusión que tuvo con Hannah y el pedido de divorcio. Estaba angustiado por haberse confundido tanto con ella. Era cierto eso de uno nunca termina de conocer a las personas, pero nunca pensó que le pasaría con Hannah.
-¿Qué estarán haciendo? - se preguntó Ron, mirando la hora - Ya deberían haber llegado, no?
-Red me avisó que fueron de shopping -contestó Harry.
-Oh no! Tiembla mi cuenta en Gringgots - Neville rió.
-Tranquilo, Hermione es muy austera.- dijo relajado.
-Sí, lo es, pero está con Luna y Ginny...se potencian las tres.
-¿Mamá va a traerme un regalo? - inquirió Kyara ilusionada. Harry le dio un beso y la abrazó.
-Quizás...
-Hoy te quedas a dormir aquí, papito?
-Sí, me encantaría. Así mañana desayunamos juntos, ¿quieres?
-Y vamos a pasear en auto...
-Y a la piscina...
-¡Ya sé nadar Papi! -le contó con alegría- Estuve practicando desde que comenzó la primavera!
-¿Hay algo que no sepas hacer, Kyara? - le preguntó Neville sonriendo.
-Muchas cosas, todavía no puedo desaparecer tío –dijo muy preocupada.
-Ni lo intentes, te puedes lastimar, mi amor - intervino Harry.- Me comentaron que controlaste tus poderes cuando no estuve...muy bien.
-Sí, papi! Red me enseñó mucho de eso.
-¿Ah sí?
-Sí, dijo que controle mi rabia...y me dio ejercicios!
-Sin mi permiso...me va a escuchar, Duncan
-No seas celoso papi! - lo abrazó cariñosamente.- Voy al baño, ya vuelvo! - se fue.
-¿Por qué Red no me avisó que le enseñó a controlar sus poderes? -rezongó Harry para sí mismo.
-Kyara tiene razón, Harry, eres insoportable - soltó Ron, con fastidio.
-No es por celos! Debió avisarme...
-Estabas con un respirador, era difícil que lo escuches - dijo Neville displicente.
-Cállate, Longbottom.
-Hablando de Red, te dejó estas cartas antes de irse -Neville se las tiró, eran varios sobres.- Resúmenes de tarjeta... los tres primeros meses están pagos, tienen débito a automático.
-A pagar, Potter.
Harry abrió uno de los resúmenes, era la extensión de Ginny. Durante esos cuatro meses, consumió solo siete mil libras esterlinas. ¿Como hizo para vivir con tan poco? Ceñudo, leyó el resumen.
-¿Qué dice? - curioseó Ron
-Estoy viendo las compras de tu hermana...
-Ni se te ocurra cobrarme nada!
-No seas idiota! A ver... Supermercado, supermercado...Librería, Ropa de chicos...ropa de chicos...Librería...supermercado... ropa de chicos...Librería, uf! Si que le compró libros! - sonrió.
-Lee a la velocidad de un avión- dijo Ron con admiración. Harry asintió, orgulloso.
-Casa de juegos...-sus ojos brillaron –Un parque de diversiones… La llevó a todos lados, ¡qué bien!
-Oh, está tan enamorado - se burlaron sus amigos. Harry no les hizo caso.
-Gastó muy poco de todos modos…
-Mi hermana tiene su propio sueldo.-lo anotició su amigo - ¿No sabías que canta en el Bar La Playa?
-Si – dijo serio- Me enteré, ¿como es eso?
-Lo que oyes, canta los fines de semana. Le está yendo muy bien, le dejan propinas muy jugosas.
-¿Propinas? ¿Hace algún tipo de baile? - siseó, espantado.
-¡Epa, qué insinuas! - se ofendía Ron- Estás hablando de mi hermanita.
-Sí, la madre de mi hija…veintiséis años tiene, ridículo. – Ron levantó el dedo mayor.
-Solo canta, Potter - dijo Neville, apaciguador – Luego los clientes del bar dejan dinero un cacharro...nada más.
-No me hace ninguna gracia que haga eso.
-Yo la fui a ver y canta muy bien...-le informó Ron.
-¿La viste con Toby Zabini? - lo indagó Harry desesperado -No me mientas.
-¿Piensas que me contaría algo de eso a mí? -negó con la cabeza- Fuimos con Hermione hace varias semanas atrás...no vi a Zabini ni me lo presentó. Debo admitir que canta muy bien, tiene futuro...
-Harry la oyó cantar y despertó del coma gracias a su covers.
-No hables de más, Neville.- Harry estaba rojo como un tomate.
-No te cohibas, Harryto!
-Cuéntale a mi hermana que se derrite! - Harry negó.
-¿Como está vestida, Ron? Cuando hace esos numeritos…
-¡Nah! Eres un pesado – se soliviantó Neville.
-Tú te callas, infeliz!- él rió.- Contesta Ron…
-Se viste muy bien…-repuso cansinamente- La Playa es un bar bastante coqueto no? Va a gente adinerada después de cenar en restos aledaños.
-Mierda…
-No puedes reclamar nada, ni siquiera es tu novia.
-Ya veremos...- Harry tomó otro sobre, ignorando las burlas de sus amigos. - ¿esto de quién es? - lo abrió, y al leerlo cambió la expresión- ¡Mierda! No puede ser... tiene que haber un error...
Sus amigos miraron el papel.
-¿Sesenta mil libras por mes? - dijo Ron aturdido - ¿Tu gastaste eso en la internación?
-¡Claro que no!
-Es la extensión de Hannah! - informó Neville, riendo.
-¡Ya lo sé, infeliz! -saltó Harry furioso- ¿como permitiste que gastara semejante cifra? -levantó el papel.
-¿Qué querías que hiciera? ¡Estabas convaleciente! – se defendió, incómodo.
-¡Hubieras cortado su extensión!
-Estaba cuidando tu trasero, Potter, no podía ocuparme de la compulsiva de tu esposa! - Harry puteó por lo bajo. Ron parecía muy divertido y leyó el detalle.
-Zapatería, peluquería, perfumería… ¡mira nada más las marcas! Armani, Givenchy…Sencillita la doctora. ¿Cuántos perfumes compró? Y fue todos los días al SPA! Dejó el ambo de sanadora, eh! - Harry le quitó el papel.
-¡Voy a matarla! ¡Es una desquiciada!
-Siempre ha gastado así, no se porqué te escandalizas tanto ahora- le recordó Neville, impasible.
-Porque ya no la quiere!
-No, no siempre... esta vez se pasó de la raya...¡es más del doble!
-Solo a ti se te ocurre entrar en coma sin cortarle la tarjeta! - carcajeó Neville. Harry soltó una palabrota.
-Ya debitaron el dinero, ni te amargues amigo - musitó Ron, socarronamente.- A otra cosa mariposa - le pegó en la cabeza bruscamente.
-¡No me toques, idiota!.- les informó, enojado.
-Es mejor que llames al Banco porque debe estar haciendo cola en una tienda Chanel para desvalijarla!
-Ya mismo llamo al gerente... ¡por suerte me atiende a cualquier hora! Maldita yegua...-se retiró para hacer un par de llamadas - Hola Liam...soy Harry Potter...necesito que...
Al terminar el llamado volvió.
-¿Y?
-Ya está solucionado. Voy a tramitar el divorcio mañana mismo...
-Sí, o te dejará sin dinero...ja,ja,ja.
-¡Dejen de burlarse, no es gracioso!
-Nada más peligroso que una mujer cornuda con tarjeta de crédito- dijo Neville.
-Tú cállate, tuviste muchos contratiempos con Susan...aún recuerdo cuando no te dejó ir a la despedida de Harry!- Neville dejó de sonreír - Dominado!
-Poco me importa Susan Bones...es una historia pasada.- dijo indiferente
-No, claro, ahora te importa la rubia panzona! - Neville se puso rojo - ¿Por qué no le dices que la quieres?
-Es asunto mío, Weasley.
-Déjalo, no te hará caso -intervino Harry. -Es muy obtuso con respecto a Luna...
-Ya no te hagas el psicólogo, Potter.- Ron miraba a Neville, curioso.
-Aún no puedo creer que estuviste todo este tiempo sin saber de Luna, ni hablar con ella. -le dijo sin pelos en la lengua.- Sé nota que la quieres, ¿como aguantaste para no llamarla?
Neville bajó la mirada, con tristeza. Harry supo que había ocultado algo.
-Hace un tiempo...la agregué a las redes con perfil falso.-les confesó avergonzado- Un muggle llamado Nathan Lowell.
-¿Qué? ¿Utilizaste un perfil del ministerio para hablar con Luna?- dijo Harry disgustado.
-Sí! fue cuando ella volvió de Colombia...y luego...tu estabas en coma...aproveché el vínculo para...
-No lo puedo creer...-dijo Ron impresionado.-
-¿Tan grave les parece?
-Deberías haberla llamado y no hacer semejante idiotez!
-¡Tu no eres quién para dar ese tipo consejos, Harry!- se molestó Neville.
-Lo que yo pregunto - habló Ron - ¿Por qué tienes ese afán de ocultar lo mejor de ti? - Neville lo miró perplejo- Probablemente ese tal Nathan le habló a Luna, se preocupó por ella, en cambio el desgraciado padre de su hijo se fue sin despedirse! ¡Con razón Luna te odia!
Harry pensó que su amigo era cada vez más parecido a Hermione, razonaba igual que ella.
-Un poco de razón tiene, no?
-¿Un poco? ¡Tengo toda la razón!
-Pueden dejar de regañarme? No soy un crío! - Exclamó Neville, molesto.
-Te comportas como tal.
-¿Y tu qué? ¡Hace meses le dijiste a Ginny que no la amabas, le mentiste! ¿Con qué necesidad?
-No compares dos situaciones completamente diferentes - le rogó Harry exasperado.
-Piensen lo que quieran, pero no le cuenten a nadie...si Luna supiera que...he logrado estar lejos gracias a ese perfil, me enviaba notas de voz cada tanto...-se puso rojo al decirlo pero no le importó.- Hice lo que pude, estuve mal, ya lo se!
-Sabías perfectamente que no estaba con Zabini- dijo Ron.-
-Ella nunca me contó cosas personales, solo hablábamos de nimiedades...de todos modos no podía volver a Londres.
-La culpa es mía? -dijo Harry sintiéndose aludido.
-No, no dije eso...mira, si yo volvía y hablaba con Luna, me hubiera matado de preguntas sobre ti, y lo sabes.-expresó Neville cauteloso- Pero no voy a ser hipócrita, a mi me resultaba doloroso volver a verla...cuando ya habíamos cortado.- Harry no contestó, sentía remordimiento. Sin planearlo, había perjudicado la vida de las personas que más quería con ese estúpido juramento.
-Nunca le contó "a Nathan" que estaba embarazada?- oyó decir a Ron, y Neville negó.
-Ella ve a Nathan como a un amigo... - especificó, rascándose la barbilla.
-Si se entera te va a mandar a la mierda - lo previno Harry.
-No va a enterarse nunca...
-¿Qué sientes por ella?-le preguntó Ron sin rodeos.
-Yo...estoy sorprendido, aún no puedo creer que esté esperando un hijo mío. -dijo cabizbajo-
-Vuelvan a intentarlo, cabezón - lo animó Harry, revolviendo sus cabellos- Quizá esta vez funciona.
-Ahora es diferente, ahora...hay un bebé, es mucha responsabilidad. Estoy muy nervioso.
-Créeme que te entiendo. - dijo Ron - Hoy confirmamos el embarazo...no pasó los tres meses, y ya les contamos a todos. -los miró - Prefiero que no lo sepa nadie más.
-No seas aguafiestas, todo estará bien.- dijo Harry optimista, y luego suspiró. Él ya era padre, pero no tuvo la oportunidad de ver crecer a Kyara, oírla decir sus primeras palabras...sintió cierta envidia por sus amigos.
-¿Sigues preocupado por Hannah? - inquirió Ron, malinterpretando su silencio.
-No imaginan el rechazo que siento por ella - confesó, volviendo a enfurecerse.- fue quien vendió a Kyara a Creevey.
-¿Te lo confirmó? - dijo Neville espantado.
-Sí, es de lo peor...no tengo pruebas para acusarla, pero no me importa. Me conformo con que firme el divorcio y no verla nunca más.
-¿Le vas a contar a mi hermana lo que hizo?
-No es una buena idea, Ron. Ahora Kyara está a salvo...es mejor no revolver más el asunto.
-Sí, quizá sea lo mejor. - admitió, serio - De mi no sale, no te preocupes...
-Contrata a Duncan para tramitar el divorcio...es un excelente abogado - aconsejó Neville.
Kyara bajaba las escaleras con entusiasmo.
-¡Papi! ¡Armé todos los mis rompecabezas en el suelo de mi habitación! - le contó entusiasmada
-¿De verdad, hermosa?
-¡Ahora no se puede caminar!- dijo con una risita.- Pero no voy a desarmarlos! quiero que los veas.
-Claro que si, y le tomaremos una fotografía...
-Hermione me avisó que están volviendo, ya cenaron..-informó Ron chequeando su móvil- Se tomaron una selfie en el auto de Ginny!
-A ver...-Neville y Harry se acercaron para observar la pantalla. Ginny sacaba la lengua, en el asiento de atrás estaba Hermione quien hacía otra morisqueta y Luna fingía llorar, con una cara muy graciosa. Harry sonrió, era tan feliz al verla sonreír, aunque no fuera con él.
-¡Salió bien mi mamá!- dijo Kyara orgullosa.
-Sí, es muy hermosa...-murmuró Harry sin pensar. Ron fingió quitarle las babas de la pera- Suéltame, imbécil!- Kyara rió -No le cuentes a tu madre...
-Parece que están felices, eso significa que no tengo dinero por él resto del mes...-dijo Ron rodando los ojos. Harry sonrió. Ojala fuera yo la razón de su sonrisa! Se escuchó un ruido en la puerta. Entraron las tres, muy contentas, con muchas bolsitas.
-¡Como que rompieron el chanchito, eh!
-¡Ah, sí! -dijo Ginny- Le compre unas cosas a Kyara...
-¡Mami, son libros! ¡Quiero verlos!
-Si, amor, mira...con estos puedes pintar mandalas - Kyara la miró algo decepcionada. - No me mires así, pintan mandalas los adultos también! Te quitan el estrés.
-¿De veras? - dijo escéptica.
-Sino te gustan, los pinto yo.- se ofendió Ginny.
-Me gusta, me gusta!- Se apresuró a decir la niña torciendo los ojos- Pero no tengo colores...
-Bueno, luego compramos colores!... mira este, amor. - sé lo mostró- Son cuentos cortos, la vendedora me lo recomendó.
-¡Son de amor, mami! ¡Qué lindo, me encanta leer! - Harry las miraba tildado. Tenía ganas de abrazarlas fuerte y no soltarlas nunca más.
-Mi pequeña nerd...aquí está el diccionario inglés español que tanto querías.
-¡Mami, eres lo máximo! A ver,voy a buscar esa palabra...
-Momentito! debo "editarlo". Hay palabras que no son para tu edad!
-¿Cuáles?- inquirió, traviesa. Ginny no contestó, Harry se acercó.
-A verlo, hija...puedo ayudar en la edición.-empezó a examinarlo. Ginny hizo un gesto burlón que el no alcanzó a notar.
-Te traje medias, hija, casi no tienes... un par de crocs...y esta malla! - era de dos piezas, y de todos los colores posibles.- ¡Siempre quise comprarte de esta marca!
-¡Me la quiero medir! Mami, esto es super caro! - Ginny miró a Harry.
-Lo puse en tu tarjeta.- le avisó despreocupada.
-Yo no te dije nada.
-Solo te aviso, la he usado solo para ella en estos meses.
-Puedes gastar lo que quieras - repitió, restándole importancia.-¿Y esas bolsas que son?
-Ropa para mí, pero la pagué con mi dinero...-sonrió, orgullosa.
-¿El dinero que ganas en el bar? - Harry se cruzó de brazos, disconforme. Ginny lo miró ferozmente.
-¿Y tu qué sabes de eso?
-Yo sé todo...
-Menos decir la verdad, todo...-disparó con rencor. Harry sacó una falda negra brillosa.
-¡Esto es demasiado corto! - se quejó.
-¡Deja mis cosas, Potter! - se la arrebató y sus dedos se rozaron.
-Potter, deja la ropa de mi mamá! - la imitó Kyara graciosamente.
-Ya hablaremos del bar tu y yo...-susurró Harry.
-No me dirás que hacer con mi vida, olvídalo.
-¿Por qué no se casan?
-Tu padre ya está casado, Kyara. - él sonrió divertido - Qué? dije algo malo?
Kyara abrazó a Harry, y le dio muchos besos.
-Mi papito es hermoso!
un...-Ginny murmuró por lo bajo.
-No discutan! - rogó Hermione.
Neville se acercó a Luna, quién, radiante, miraba sus nuevas adquisiciones.
-Lovegood...¿compraste cosas para el bebé? - dijo espiando en las bolsitas.
-No, no...aún es muy pronto. -Neville intentó abrir una - Quita la mano, metido! - le golpeó- Compre maquillajes...
-Qué carácter podrido...
Una vez que Ron y Hermione se retiraron, Luna saludó a Kyara, y se fue hacia la otra mitad de la mansión a acostarse. La niña no tardó en quedarse dormida en los brazos de Harry. El silencio se hizo tenso entre ellos.
-Voy a acostarla.
-Está bien...-lo miró - ¿Vas a quedarte aquí?
-Sí...quiero estar con ella.
-Está bien - aceptó Ginny - Mañana rentaré un departamento, me iré de aquí.
-No seas ridícula, Ginevra - dijo fastidiado.
-No pienso vivir contigo...tu y yo no somos nada.
-Somos los padres de Kyara...
-Deja de hacerte el idiota...-susurró en voz baja -Sí, ríete! Es una locura...- él resopló y Kyara cambió la posición.- Llévala, o se va a despertar. Su habitación es la tercer puerta...
-¿Dónde duermes tú?- inquirió Harry acariciando la espalda de su hija.
-¿Para qué quieres saberlo?
-Voy a dormir contigo, no? -Ginny le arrojó una media de Kyara.-Epa! loca! Ya vuelvo...
Cuando Ginny terminó de ordenar todo, Harry volvió.
-Bueno...¿vamos a hablar?
-Ya hablamos largo y tendido, Potter.
-¿Podrías llamarme por mi nombre?- se ofuscó.
-Ya hablamos largo y tendido, Harry.
-Graciosa.
-Me voy a duchar...duerme en cualquier habitación...-la mirada de Harry se iluminó.-...que no sea la mía.
Emprendió el camino hacia su cuarto cuando...
-Le pedí el divorcio a Hannah. - Ginny se frenó - Hoy fui a verla y le pedí el divorcio.
-Eso no cambia nada - Escuchó sus pasos acercarse.
-Mírame...-la giró suavemente.
-Hubo demasiadas mentiras de tu parte.-le recordó con ojos acuosos.- No puedo olvidarme que me dejaste sola cuatro meses...
-Te recuerdo que no estás sola, estás con Zabini.. tu representante, ¿o es algo más?
-Me reencontré con el hace un mes...pero no es de tu incumbencia.
-Sabes que si lo es.- dijo dolido - Me duele haberte visto con él...¿como crees que me sentí?
-No tan mal como me sentí yo cuando te vi con Natasha mientras secuestraban a nuestra hija - eso fue un golpe duro para Harry.
-No tienes idea de lo que dices...
-Te cuento como fueron las cosas, nada más...-dijo indolente- Imagina que me voy cuatro meses y solo le envío cartas a Kyara. Así te darás una mínima idea de como me siento..
Harry resopló con tristeza.
-Afloja un poco, Ginny... no hagas esto, por favor - sentía frío de repente, todavía no estaba bien de salud.
-¿Hacer qué? Estoy siendo sincera...no quiero estar contigo, me hiciste daño...te vi besándote con otra, me mentiste...
-Está bien...no discutamos...-respiró hondo, y se tomó se apoyó en la mesa, tiritando de frío. Ginny miró su aspecto detenidamente.
-Deberías ir al médico, no te ves nada bien...-el descartó con la mano- Hablo en serio, estás muy delgado... ¿hoy cenaste?
-Sí, cené con Neville y Ron.- la miró y sonrió un poco, haciendo un gesto tan sexy que Ginny quiso saltar a sus brazos, pero se contuvo. Debía tener dignidad, Harry no merecía nada suyo, la había abandonado y le rompió el corazón - Gracias por preocuparte...
-Hasta mañana...
-Ginny...-ella lo miró - No me odies, por favor.
Ella continuó su camino hacia el pasillo de las habitaciones, sin contestar.
Media hora después, Harry siguió ese mismo camino y se metió en uno de los cuartos. Ginny había elegido una de las suites principales...Harry nunca había "estrenado" aquella mansión, era una simple inversión que Red se encargó de amueblar cuando la necesitaron. Sin embargo, se sentía tan vacío. La cama king size estaba armada, tenía acolchados blancos. La habitación era amplia y contaba con un balcón hacia el jardín delantero, pero era demasiado sobria para su gusto. Ni un adorno, ni un cuadro, ni un poco de color...hacía juego con su estado emocional.
-Voy a hacer todo para que me perdones, Ginny...no podemos terminar así, esto no puede ser...me niego a perderte.
No tardó mucho en dormirse. Fue un día muy intenso y apenas parpadeó, se hundió en un sueño profundo y reparador. La luz del amanecer lo despertó, y se dio cuenta que no estaba solo. El pequeño cuerpo de Kyara lo acompañaba, durmiendo arriba suyo. Aún tenía puesta la ropa del día anterior, y respiraba acompasadamente. Harry acarició su pelo y sonrió.
-Tan linda como tu madre...- la niña abrió los ojos, adormilada.
-Vine a dormir contigo, papi.
-Sí, mi osito de peluche...-le dio un beso.- Qué dulce eres...te extrañé tanto.
Se escuchó la voz de Ginny
-¡Kyara, dónde estás! ¡No me asustes! - abrió la puerta y la hizo giratoria.- Ah...
-Aquí estoy mami... - Dijo parándose en la cama y saltando.
-La próxima vez me avisas...-Se dio cuenta que Harry no tenía la parte de arriba del pijama. Era igual de lindo, por supuesto, pero demasiado delgado, había perdido masa muscular. Lo que no pierde es esa sensualidad que despide su cuerpo Dios mío! ¿por qué tiene que estar aquí torturándome?
-¡Tengo hambre mami, quiero tostaditas con quesito untable! - ella la miró, abstraída- ¡Mami!
-Qué? ah, sí, ya te preparo el desayuno. -Harry rió por su letargo - La próxima vez que te vayas de tu cama sin avisar voy a castigarte, me hiciste asustar...y tu de que ríes, bobo?
-Yo que hice ahora? - Miró sus piernas dentro de ese minúsculo shorcito, y su pijama de breteles bien al cuerpo. Podían verse los pezones marcados, se mordió el labio apetitoso.- También quiero el desayuno, mamita.
-¡Potter, ubícate! - se fue enfadada y dio un portazo. Kyara saltó de alegría.
-¿Cuándo se reconcilian?
-Eso está difícil, hija...-respondió Harry con amargura.
-¡Pero si estás viviendo aquí!
-Tal vez...vaya a un departamento.
-¡No, no quiero! ¡Quédate aquí!
-Kyara, tu eres pequeña...pero entiendes todo... tu madre está enojada conmigo porque me fui sin despedirme, ¿entiendes? - ella asintió - Y antes, nosotros tuvimos una discusión...tuve que...
-¿Qué?
-Le mentí, le dije que no la quería...pero lo hice para protegerla de Creevey, comprendes? - le explicó Harry
-Ya sé todo - él se sentó en la cama, ceñudo.
-¿Qué es lo que sabes?
-Me lo contó mi abuela Lily en un sueño...-Harry se estremeció- Te vi, tu estabas en coma, con un respirador.
-Kyara...es...¿es una broma?
-No...tu lo hiciste para salvarme, ¿cierto? - Harry pasó las manos por su cara, sin poder creerlo - Yo sé que no fue un sueño, que vi a mi abuela...
-No puedo creerlo...-dijo con ojos vidriosos- Ven, dame un abrazo -Kyara no se hizo rogar- Lamento no haber despertado antes...
-Tío Neville escribió las cartas?
-Sí...¿como lo supiste? -Kyara suspiró.
-Tu no tuviste la culpa. Cuéntale a mamá porqué no volviste...
-No, hija, no puedo hacerlo.
-¿Por qué no?
-Escucha...independientemente de lo que haya sucedido, yo con tu madre estuve muy mal. -afirmó Harry- Ginny tiene toda la razón en estar enfadada conmigo...debí contarle la verdad en su momento.
-¿No vas a hacer nada para volver con ella?-dijo decepcionada- Tu la quieres! y ella a ti...
-Claro que voy a luchar por ella - guiñó un ojo - Pero debes tener paciencia, sí?
-Yo te puedo ayudar, papito! -lo abrazó.
-Te amo, hija.
-No quiero que te vayas.
-Vendré todos los días, y podrás quedarte algunos días conmigo...qué te parece?- Kyara sonrió
-Bueno papi... vamos a desayunar.
-Voy a ducharme, tu espérame en la cocina.
Apenas Kyara se fue, Harry llamó a Red, y le pidió que lo asesore para tramitar el divorcio lo antes posible. El abogado le informó muy contento que podía conseguir los papeles para ese mismo día, y a Harry no lo sorprendió, eran dos delincuentes, pero en aquel momento, poco le importaba lo que hicieran, no quería tener nada que ver con Hannah, era una etapa cerrada en su vida.
Grimmauld Place.
El timbre sonó, despertándola. Hannah se puso de pie y miró la hora. ¿Quién molestaba tan temprano? Le dolía la cabeza, estuvo tomando whisky hasta altas horas de la noche, por la horrible discusión con Harry. Estaba destruida por como la trató, lo odiaba con la misma intensidad con la que había llegado a amarlo. El timbre volvió a sonar.
-¡Ya voy maldita sea! - Bajó las escaleras y abrió la puerta. - ¿Qué hacen ustedes aquí?
-Buen día Abbott, podemos pasar?
-Que yo recuerde, no te debo nada Malfoy - intentó cerrar la puerta, pero Duncan Red se lo impidió - ¿Qué haces?
-Vamos a entrar, te guste o no, y nos vas a escuchar.
-¡Fuera de mi casa! - Red y Malfoy entraron por la fuerza- ¡Los voy a denunciar por violencia de género!- los siguió hasta el living.
-Deja de chillar - la cortó Malfoy - Venimos de parte de tu marido...bueno, tu marido es una forma de decir. -Hannah lo asesinó con la mirada.
-No te creo, Harry te odia...
-Resulta que ahora cambió de opinión, y te odia a ti.-replicó Malfoy.
-¿Por qué no vino él?
-No quiere verte, doc - simplificó Red -
-¡Se van ya mismo, y si quiere decirme algo que venga personalmente! - ordenó con vehemencia.
-Ya te dijo todo - le entregó un papel - Es una orden de desalojo, Abbott, debes juntar tus pertenencias e irte de aquí
-Qué?
-No te hagas la sorprendida, ya te lo había comentado.
-¡No dijo que iba a ser tan pronto!
-Te dio horas, y ya pasó el tiempo - Red sacó una carpeta- Los papeles de divorcio, fírmalos.
-No lo haré...
-Abbott, te la hago corta - dijo Malfoy con poca paciencia - No tengo tiempo para perder, sino firmas, falsifico el gancho"...créeme que me sobran recursos, y ningún mago dudaría que firmaste tú. ¿Entendiste?
-Debes entregarnos las llaves...
-Yo...no tengo dónde ir... me está dejando en la calle.
-Sí, pensamos que saldrías con eso, pero nos consta que tienes un departamento en Islington muy pintoresco. No es esta mansión pero va a estar bien. - la miró - Cada uno con lo suyo, Hannah - Duncan sonrió
Hannah se secó las lágrimas.
-Me llevaré mis muebles y...
-Si, llévate lo que quieras, Potter no los quiere - la interrumpió Malfoy. Le tiró una lapicera que cayó al piso.
Hannah firmó los papeles y fue a juntar sus cosas, sin dejar de llorar. Cuando llegó a la habitación, lo primero que hizo fue llamar a Susan... iba a planear algo para vengarse. Harry no iba a llevarse de arriba su desprecio, eso era un hecho.
Un mes después
Agosto 2017
Las semanas pasaron con espeluznante velocidad. Agosto llegó a Londres junto a las altas temperaturas, y las cosas empezaron a retomar su ritmo habitual. Harry decidió vivir en un departamento que tenía muy cerca de esa mansión de Kensington & Chelsea, lo cual hacía más fácil que Kyara vaya y venga. La niña hizo varios caprichos porque quería estar con los dos al mismo tiempo... y tuvieron que negociar. Llegaron a un acuerdo que Kyara aceptó: los fines de semana cenaban los tres juntos, o con el resto de la familia, y el resto de los días se dividían entre sus padres.
Harry no se había rendido en su objetivo de volver con Ginny, pero sí cambió la estrategia. Debía dejar de insistir con que lo escuche, lo perdone, le permita explicarle. Sobre todo porque no estaba seguro de contarle la verdad. No había nada que lo hiciera pensar que Ginny iba a perdonarlo al saber que estuvo en coma. Le ocultó algo muy delicado de su hija, y aunque se haya sacrificado era consciente que iba a sería una desagradable sorpresa enterarse de todo eso. Decidió jugar sus cartas con más calma y reserva, sin mostrarse desesperado. Le estaba costando cada día más interpretar esa postura de indiferencia, era muy difícil resistir el impulso de pedirle que lo perdone, pero puso todo de si mismo para seguir su plan a rajatabla , ejerciendo a la perfección el rol de padre separado y manteniendo la cordialidad. Era una especie de guerra fría entre los dos... Ginny no emitió quejas por su cambio de actitud, tragándose la bronca de sentirse ignorada. Cosa que Harry por supuesto no sabía...el auror interiormente se moría de miedo, porque era muy fina la línea entre hacerla reaccionar y dejarla ir...
Pero, claro, Harry no era ningún santo, y continuó utilizando las mismas armas. Detrás de aquella decisión, acomodaba los horarios para evitar que Ginny tuviera citas con Toby Zabini, y cuando lograba coordinar, Red la llamaba por alguna estupidez sobre Kyara. Ésta sospechaba que el guardaespaldas lo hacía apropósito, pero creía que era por su persecusión constante. Por supuesto, Harry evitó molestarla durante los ensayos, porque quería que fuera feliz, sabía que amaba cantar y le sobraban aptitudes para eso. El auror sé limitó a evitar que Ginny y Tobías se quedaran solos. Logró que Luna - en complicidad con Neville- se entusiasme con el canto, y la acompañe a ensayar. A Ginny le encantó la idea, pero definitivamente, el humor de Toby no era el mejor con esos contratiempos.
Desde que Harry era soltero formalmente soltero, se sintió más tranquilo que nunca. Haber terminado con Hannah de forma legal, significó un alivio inconmensurable. Poco le importaba lo que su ex podía hacerle. No permitiría que nada malo le suceda a Kyara, y si bien Hannah era muy rencorosa, tenía sus límites. De todas formas, la tenía vigilada con un Auror, que le informaba si iba a lugares sospechosos, o se relacionaba con gente peligrosa que podía estar vinculada a Colin Creevey.
Harry y Neville se reincorporaron al cuartel de Aurores hacía dos semanas, y se pusieron al día con las misiones y los nuevos casos.
Esa mañana del diez de agosto, estaban en el despacho leyendo una autopsia de un mago que apareció muerto en su casa, presuntamente asesinado.
-Por lógica, la esposa es sospechosa. -opinó Neville.
-Sí, podría ser - tiró las fotos del cadáver - ¿Por qué lo mataría? Veinte años de matrimonio, cuatro hijos...familia intachable...-
-Por eso justamente! - rieron. Neville se quedó mirando su móvil. En el fondo de pantalla tenía la ecografía de su bebé, la de los cinco meses.
-Luna no llegó? - preguntó Harry.
-Aún es temprano...
-Se están llevando bien.
-Solo hablamos de trabajo y del bebé, ya lo sabes.- repuso Neville cansinamente.- Me alegra que trabaje aquí, así puedo vigilar que no cometa ningún exceso...es demasiado impulsiva.
Harry iba a replicar, cuando la puerta de la oficina se abrió y por ella entró el Ministro de la Magia.
-Kingsley...
-Me alegro tenerlos de vuelta...-dijo optimista.
-Pasó algo? -inquirió Harry.
-Nada grave...vine a informarles que la semana que viene se incorporan dos nuevos integrantes al cuartel...Vienen de norteamérica...es un intercambio para confraternizar con los ministerios.
-¿Y quién de nuestro equipo irá para allá? - quiso saber Harry.
-Uno es Finningan...quien estuvo encantado con la idea, cabe aclarar... y el otro es...
-Dígame que McAllister! - suplicó Neville.
-No, Longbottom, es Ben Marker - él bufó - En fin, era eso. Debo irme, tengo una reunión urgente...
-Espere, quiénes son los que vendrán? Los conocemos? - preguntó Harry, algo preocupado.
-No tengo idea...el Ministro estadounidense es un despelotado y no envió los formularios, me tiene hasta aquí! - señaló su cabeza.
Se fue sin agregar nada más.
-Ese hombre está estresado - comentó Neville.
-Dos nuevos elementos...-rezongó Harry, chascando la lengua- tenemos que capacitarlos nosotros, de no creer.
-No van a enviar a dos novatos, me imagino...-Harry lo miró arqueando una ceja.
-Vamos, Neville...El ministro norteamericano siempre nos envía las sobras.
-Me da igual - pasó las manos por su pelo, y miró la hora.
-¿Estás preocupado por Luna?
-Debería haber llegado, no?
-Tiene guardaespaldas, tranquilo.
-No puedo Harry, está embarazada...cada vez que sale a la calle me pongo muy nervioso.-lo miró- Luego de lo que pasó con Kyara...-Harry asintió, suspirando.
-¿Cuándo te vas a reconciliar con ella? - él torció los ojos- Dile que quieres volver.
-No es tan fácil! Tiene un carácter de los mil demonios...y no confía en mí, ni yo en ella. Sería un desastre...
-Te estás perdiendo de ver crecer a tu hijo - le hizo ver - Cuando nazca vas a querer vivir con el... y con su madre... será una mierda no poder hacerlo.
-No quiero discutir con Luna, puede hacerle daño. Y créeme que si nos ponemos a hablar de nosotros, vamos a terminar discutiendo...
-O follando...-Los dos amigos sonrieron.- Está bien, entiendo que no quieras discutir...pero pueden hablar como dos adultos, no?
-No lo sé.
-¿Por qué estás preocupado?
-Por nada...-bajó la mirada. Harry sabía que ocultaba algo, lo notaba desde hace días.
-Cuando quieras hablar de eso que te está sucediendo...me llamas sí? - Neville lo miró con tristeza, y asintió - Debes hacer todo para volver con Luna.
-¿Como estás haciendo tú para volver con Ginny?
-Y más...si Ginny estuviera embarazada, viviría conmigo. -aseguró altivamente.
-No te hagas el autoritario que la pelirroja con dos gritos te acomoda las ideas. - él sonrió resignado.- De veras, es la primera vez que te veo enamorado...
-Sí, lo estoy...ni siquiera me dan ganas de ir revolcarme con alguna...al menos para distraerme -comentó abatido.
-¿Te estás matando a pajas?
-Al igual que tú, campeón! -los dos rieron.-
-No caigo que Thomas les haya dejado tanto dinero a esas dos...
-Yo tampoco creí que estuviera tan bien económicamente.-admitió Harry.
-¿Te molesta que Ginny haya heredado esa fortuna? - quiso saber Neville.
-No, nada más lejos...lo que me preocupa es que se disperse el rumor y quieran asaltarlas o algo parecido.
-Hannah no la delató a la prensa...-Harry negó, preocupado.- Es raro que se haya quedado tan tranquila.
-Por su propio bien, no lo hizo... pero si se atreve haré todo para que le quiten la matrícula, y la encierren. Loca de mierda...
-De veras, están bien protegidas...Hermione, Luna y Ginny tienen guardaespaldas, van a estar bien- quiso convencerse.- Es imposible pasar a Astrid, Red o Cyril sin recibir un cruccio en el estómago.
Harry asintió pasando una mano por su barba incipiente.
-Dile que la quieres, Neville...te he visto llorar por ella en Escocia, antes de volver... Te vas a arrepentir toda tu vida si nace tu hijo y no estás cerca.
-¿Por qué insistes tanto? - dijo con hastío.
-Me lo preguntas? yo pude estar cerca de Kyara cuando nació, no la vi crecer, y no quiero que te pase lo mismo...
-Es diferente.
-Tu tienes la suerte de saber que vas a ser padre, no desaproveches la...-se detuvo al ver a su amigo tentado- ¿Por qué me miras así?
-¡Es que tienes carita de querer encargar el segundo! Y con la misma madre! - Harry sonrió y le tiró una lapicera.
-Pajero! - se puso de pie resueltamente -Voy a San Mungo a hablar con el forense...no, tú quédate... aprovecharé para hacer otras cosas.
-¿Como comprarle un regalito a Ginny? - Harry agarró la billetera y las llaves.
-No te interesa, idiota.
-Voy a llamar a Luna, ya son las nueve y no llegó.
-Escríbele a Astrid y pregúntale...estoy seguro que está todo bien, es muy responsable.
0*0*0*0*0
Ginny y Kyara salieron a pasear esa mañana. La pelirroja decidió renovar el placard de su hija. Dean le había dejado ese dinero especialmente para ella. Cuando fue al banco y habló con el gerente, recibió una carta especial para Kyara, que la niña llevaba con ella a todos lados, y la utilizaba de señalador para sus novelas.
Querida Kitty:
Si estás leyendo esta carta es porque ya no estoy contigo. Quiero que sepas que conocerte me ha salvado la vida en todos los sentidos. Aunque yo no sea tu padre, tu para mí siempre serás mi Kitty, la hija que nunca tuve. Después de perder todo, me quedabas tu, que eras una bebita muy dulce y tierna, y me llenaba de esperanzas. Es por eso, que quiero dejarte esta fortuna para ti y para Ginny. Porque las amo con todo mi corazón, y pese a los desencuentros nunca me abandonaron.
No quiero que sientas pudor por utilizar el dinero, Kitty. Mi última voluntad que sea de ustedes. Tu tía Luna, tu padrino Jonas, y Ginny estuvieron para mí cuando faltó mi madre, cuando me enfermé y no tenía quien me lleve un te a la cama, cuando esperaba ansioso un pastel de cumpleaños. Y tu siempre lista para tomarme la foto y abrazarme! No estés triste por mí, yo estoy bien y te estoy cuidando desde el cielo. Mereces ser feliz, Kitty, eres una niña maravillosa, un ser especial que ha iluminado mi vida...
Gracias por haber nacido
Cuida a tus tíos y a tu mama
Te quiero con todo mi corazón, Kitty
Dean
-Amor..-Ginny llamó a su hija.- Quizá sea lo mejor que guardes la carta de Dean en casa, no te parece?.
-No quiero mami - dijo alicaída.
-Te pones triste, y la lees cada día desde hace semanas.- Kyara miró por la ventanilla trasera- Háblame, hija, necesitas hablar de esto...extrañas mucho a Dean? cuéntale a mamá.
-¿Crees que Dean murió por mi culpa? - le preguntó tristemente.
-No, claro que no, hija...Dean no murió por tu culpa.
-Yo no quiero que nadie más se arriesgue para salvarme.-dijo con la voz quebrada. A Ginny se le partió el corazón. No había nada más desgarrador que ver sufrir a un hijo y no poder hacer nada. ¡Ojala no te hubiera pasado nada, Dean! ¡Te extraña tanto mi chiquita! y yo también...
-Dean murió porque los hombres de Creevey lo atacaron...tu no le hiciste nada, al contrario, lo hacías feliz. Él mismo te lo dice en la carta - murmuró intentando controlar su voz.
-No quiero usar su dinero...-afirmó Kyara con los ojitos brillosos-
-Dean estaría feliz de que lo aprovecharas para vivir mejor...también es algo que te dijo en su carta.
-Papá dice que podemos guardarlo para más adelante.
-Resulta que tu padre - empezó a decir mientras estacionaba en el shopping - no tiene voz ni voto con respecto a eso...-se bajó del auto. Kyara sonrió, y desabrochó el cinturón de su sillita.
Caminaron de la mano, mirando vidrieras, viendo a las familias pasar.
-Mañana es tu cumpleaños mami!
-Así es.
-¿Vas a hacer una fiesta?
-Sí...cenamos al mediodía con los abuelos - contestó distraída, observando la vidriera- Oh, me encanta ese jeans!
-¿Y a la noche cantas en el bar? - Ginny la miró ceñuda. Hablaba con el mismo tono controlador que utilizaba Harry. No puedo creer como se parecen! - Mami!
-Sí, canto en el bar.
-¿Toby Zabini va?
-Es mi representante, hija.
-Él quiere ser tu novio. - Ginny frenó y la miró severamente.
-¿De dónde sacaste eso, Kyara?
-Se le nota.
-Ni siquiera lo conoces, dime de dónde sacaste esa idea...
-Vi cuando te llamaba el otro día -le reclamó cruzada de brazos.- No quiero que estés con él.
-Tu padre te mandó a controlarme...-dedujo, indignada - Muy maduro de su parte!
-¿Eso deseas? ¿que papá te busque?
-No, no...esto el colmo! cinco años y me contestas como si tuvieras quince! - Kyara rió pícaramente.
-¿Cuando te casas con mi papá?- Ginny resopló -¡Vamos, perdónalo!
-Son cosas de adultos, no te metas.
-Pero sí ya se divorció de Maléfica.- Ginny no contuvo la risa..
-Ese apodo le va como anillo al dedo...ven, entremos, quiero que compremos ropa nueva para ti.
Al rato, salieron de la tienda con varias bolsas nuevas. Kyara estaba más animada, pero Ginny sabía que no estaba del todo contenta. Quería ver a sus padres juntos y en eso no podía complacerla, teniendo en cuenta que odiaba a su padre con toda su alma. Harry, de momento a otro dejó de insistir con su perdón, pero sospechaba que seguía controlándola por medio de Red, y de Kyara. ¡Nunca imaginé esos rasgos psicóticos Potter! Dejaste de hacer escenas, pero por detrás bien que estás fisgoneando. Sacudió la cabeza intentando no pensar en cualquier cosa que Harry podía hacerle por detrás. Para colmo, sus ganas de estar con Zabini habían muerto apenas volvió a verlo. Carajo, lo extraño tanto, que si me toca el timbre salto a sus brazos! ¡Me extirparon la dignidad cuando nací! Para su desgracia, Harry ya no estaba flacucho, ni desnutrido, sino que se recuperó muy bien de la presunta misión, y volvió a los entrenamientos. Recuperó masa muscular y seguía siendo tan sensual como siempre. Tan lindo que me hace mal a la salud! odio tu perfección Harry Potter!
-Tienes hambre, amor? - se obligó a pensar en otra cosa.
-Sí! ¡Quiero hamburguesa!
-Y yo...aunque no debería mi atuendo para mañana es bastante jugado! bah!- descartó con la mano, hablando sola - Nada que una clase de zumba no pueda solucionar.
Compraron el combo en un local de comidas rápidas, y se sentaron en la mesa. El móvil de Ginny sonó.
-Luna!
-Hola amiga...-dijo con voz ronca.
-¿Estás durmiendo?
-Sí, me quedé dormida! - Ginny la oía correr.- Estoy llegando tarde al ministerio...
-¿Y por qué me llamas?
-Manché mi camisa blanca y no sale ¿me prestas una tuya?
-No te va a entrar, Luna!
-Vete al infierno!- Ginny rió animadamente.- No es tan grande mi panza!
-Es cierto, ya casi seis meses y es bastante pequeña...
-¿Crees que suceda algo malo?
-Nah! los bebés tienen diferente tamaño - descartó con la mano.-
-Tomo prestada una de tus camisas blancas!
-Tienes dinero Luna, ¿por qué no te compras tu ropa? - dijo Ginny irónica.
-¡No creí que iba a mancharla! Ouch! Casi me caigo...
-Bueno, te vas a calmando que mi sobrino no tiene la culpa que su madre sea una despelotada!
-¡Es la tía Luna! - se alegraba Kyara- Quiero hablar con ella.
-Está yendo a trabajar, hija...
-Oh, mándale besos a mi terroncito!
-Te manda besos! - le dijo Ginny. Kyara tiró un beso al aire tiernamente.
-Oye amiga... mañana festejamos tu cumpleaños en el bar...
-En eso quedamos...
-¿Vas a invitar a Potter y su amigo?
-El bar está abierto para quien quiera ir - dijo fingiendo indiferencia.
-¡Lo que tu tienes bien abierto es...!
-¡No seas ordinaria! - la interrumpió Ginny, pero rió.
-Te mueres de ganas de te vea con ese conjuntito sexy!
-No digas pavadas.
-Ya vino Astrid, me lleva en el auto! Ja, me siento la primera dama!
-Tarada! es una mierda tener a esos guardaespaldas...
-Si, lo sé...yo solo lo hago por mi bebé...en fin...te dejo, hablamos más tarde.
-Adiós.
-¡Quería hablar con la tía!
-Estaba apurada, linda...luego te llama.
-Quiero volver a dibujar los ojitos de Frank en su barriga! Tío Neville quiere que se llame como su papá -Ginny rió, era muy cómico ver a Kyara dibujando con pintura de labio los ojos en la panza de Luna- Y además ahora puedo leerle algún cuento! Leí en internet que los bebés... -Ginny ya no la oía. Vio a un hombre muy cerca, entre la muchedumbre que iba y venía... le dio un vuelco el corazón. ¿Era él? -Mami... ¡es papá! ¡papá, viniste!
Fue corriendo a abrazarlo y Harry la giró alzándola. Ginny dejó la servilleta en la mesa. Hacía unos días que no lo tenía cerca, y cuando aparecía confirmaba que lo seguía queriendo tanto en ese momento que lo tuvo otra vez en sus brazos. ¡Y cuánto la enojaba no poder manejar lo que sentía! ¿Por qué no puedo olvidarte, maldita sea?
-Buen día!- la saludó, alegremente.
-¿Qué haces aquí?
-¡Qué amable!...-rió, descontracturado- fui a San Mungo por trabajo y decidí a pasar a visitarlas.
-O sea que Red te informa de todos mis movimientos...
-Así es.- confirmó con desfachatez - ¿Algún problema? Qué rico esto - robó una papafrita.
-¡Te convido, papi!
-¿Fueron de compras? - le sostuvo el cabello- Te quedan hermosos los lentes, mi pequeña nerd...
-Papi, Dean me dejó dinero...
-Lo sé.
-¿Está bien que lo gaste, papi? .- inquirió la niña dubitativa.
-Lo que tu madre decida...-dijo haciéndole una caricia.-
-Me compre estas zapatillas - buscó en la bolsa y se las mostró orgullosa. Harry la agarró sonriendo. Eran rosas con brillito.
-Son minúsculas -dijo riendo- Te deben quedar muy bien...me voy a comprar unas parecidas.
-No hay de tu tamaño, papi! -dijo emitiendo una risita.
-Lo se, era una broma. ¿Me imaginas a mí con esto?
-¡Un payaso! - Ginny bajó la mirada para ocultar su sonrisa. Adoraba verlos así, tan conectados y compinches.- Mami ¿Puedo comprar otra coca?
-No.
-Sí, y trae una para mí - le entregó dinero. Ginny bufó, Harry la sacaba de quicio, no paraba de malcriarla. Kyara se fue corriendo muy contenta.
-Hasta cuándo me vas a desautorizar, Harry? - lo encaró sin rodeos, apoyando los codos en la mesa.
-Qué exagerada, es una gaseosa.
-No debe abusar de esa porquería...
-¿Te levantaste con la pierna izquierda?
-Quiero que Red deje de ser tu informante.- puntualizó con aspereza- me pone de mal humor.
-Es tu guardaespaldas, no pueden estar desprotegidas... Astrid vigila a Luna y Cyrl a...
-No me salgas con ese verso, una cosa es que nos protejan y otra muy diferente que sean unos chusmas! - él sonrió.
-Estás bella, hoy...-se mordió el labio.- Escotada tu remera roja...me encanta...
-Potter...deja de ser tan infantil.-él la siguió hostigando con esa mirada cargada de deseo.
-¿Qué quieres que te regale para tu cumpleaños?
-Me estás tomando el pelo?
-No! -sonrió encantadoramente- Te pregunto en serio, tontita.
-Dejaste de trabajar para venir a preguntarme eso...-arqueó las cejas.
-El regalo es de parte de Kyara también, tiene mucha ilusión que lo compremos juntos.-le informó sereno -
-Compra lo que quieras, Harry, me da lo mismo - miró el móvil, fingiendo desinterés. Él sonrió.
-Qué onda tú y Zabini? - Ginny disfrutó intensamente verlo insistir otra vez, en algun punto la aliviaba saber que seguía pendiente. No se hasta cuando voy a soportar tenerte cerca y no saltar a tus brazos! pero no puedo perdonarte, me mentiste! me hiciste cornuda, ayúdame a recordarlo Diosito!. -No vas a contestar?
-No es tu asunto - dijo apática.-Pero lo que sí te voy a decir es que dejes de utilizar a Kyara para meter presión...
-¿Perdón?
-No te hagas el tonto, hoy me preguntó si Toby era algo más que mi representante!
-Nuestra hija es muy intuitiva...y tu representante es un baboso.- manifestó, con orgullo.
-¿Podrías ubicarte?
-Oh, te ofende que hable mal de tu noviecito?
-Deja de comportarte como un adolescente.
-Ya quisiera verte a ti si la situación fuese al revés...-espetó Harry.
-¿A qué te refieres? -musitó Ginny, temiendo la respuesta.
-Si yo estuviera con otra mujer...
-Ya estuviste con una, por si lo olvidaste.-afirmó con rabia.
-No estuve con Natasha, te lo dije mil veces.
-Te vi, Potter.
-Me hizo creer que tenía información sobre Kyara, por eso fui a su casa.
-¡Qué sacrificado! -exclamó con sarcasmo.
-Es la verdad, pero no me crees...
-Tus cuentos me importan muy poco... no puedo confiar en nada de lo que me digas- él la miró dolido.- No me mires así...no seas manipulador.
-Quiero reconciliarme contigo, que estemos juntos...y fíjate que te escucho y no te aguanto. -afirmó sorprendido - O sea, debo estar loco.
-Vete a la mierda - dijo en un susurro cargado de ira-...me tienes harta, utilizas a Red para vigilarme...
-Lo hago por mi hija, no eres el centro del universo.- se excusó, pedante.
-No mientas! cuando salgo sola también viene conmigo y está enviándote mensajes! - señaló el móvil.
-Porque no quiero dejar a la niña sin madre!
-Creo que te dejaré con Kyara para comprar mi regalo y me iré de aquí.-decidió Ginny- Prefiero que no nos escuche cuando...
-¿Follaste con Toby? - la interrumpió. Ginny se ruborizó y abrió los ojos grandes, sin poder creer su descaro
-Eres un desubicado...
-¿Por qué? Solo es una maldita pregunta. ¿Cogiste con el bobo o no?
-No es tu asunto! - chilló.
-Perfecto...no tuviste relaciones - dijo certero.
-¿Y qué sabes tu de eso?- él se encogió de hombros.
-Intuición de auror.
-No vas a manejarme la vida, Harry. Tienes rasgos de psicótico y manipulador - aseveró, mientras él reía, vigilando a Kyara que hacía la fila muy cerca de ellos. - lo digo en serio...no estoy bromeando.
-Manipulador, por qué? por proteger mis intereses?
-Ah, eso soy para ti...un objeto. Me das asco.
-No creo que yo te de tanto asco...-dijo Harry con arrogancia - y no, no eres un objeto, eres la mujer que amo. -Ginny se estremeció.
-No repitas eso...-dijo con los dientes apretados
-Lo repetiré hasta que convenzas que es cierto...-Ginny guardó el celular en el bolsillo, tomó su cartera y se puso de pie en dirección a Kyara. Ya le había arruinado el día. -Iré a buscar a Kyara, y nos iremos...-Harry la siguió, y la giró.
-¿Acaso no lo percibes que te quiero? - dijo desesperado, y se acercó otro poco- No sientes que me pasa lo mismo que a ti?
-No sé de que me hablas...
-Si, lo sabes -dijo él susurrando - Lo sabes...lo sientes cuando te miro, cuando estamos cerca...-la agarró por los hombros- Mírate...estás nerviosa...
-No...
-Quiero estar contigo, Ginny...-se acercó más, ya podía ver sus ojos ambarinos en primer plano- ...quiero que estemos juntos, con Kyara...te amo, por favor créeme.
Sin esperar respuesta la atrajo y la besó. Ginny sintió un deseo irracional envolver cuerpo y apagar los pensamientos. La cordura se fue al diablo cuando los húmedos labios hicieron contacto. Pasó los por encima los hombros, e introdujo la lengua en la boca de Harry, quien emitió resoplido agónico.
-¡Mami, papi! ¡Volvieron!
Ginny se maldijo y lo soltó al instante.
-No...no volvimos Kyara -Harry se limpió los labios, por si le quedaban restos de maquillaje, y sonrió.
-No volvimos pero falta muy poco! - le prometió descaradamente.
-¡Bien papi!
-Cállate...-el móvil de Ginny sonó - Es un mensaje de Toby...
-¡Respóndele a tu adorado Toby, y dile que me besaste!- Ginny lo mandó a la mierda en voz baja.
-Hija, te dejo con tu papá...
-¡Sí, vamos a comprarte un regalo!- Harry le hizo upa y la dio un beso.
-¿Sabías que iba a venir?- Kyara le hizo una expresión traviesa- Ustedes dos...-bufó y acomodó su cartera.- La traes a casa al mediodía...-le informó a Harry.
-Sí, amor.
-No me llames así! - Kyara rió, y Ginny le dio un beso.- Ya hablaremos tu y yo
-¿Y para mi no hay otro beso? - le puso trompita, pero Ginny se fue.
-¡Faltan noventa y cinco besos para mi hermanito! - dijo Kyara, haciendo reír a su padre.
0*0*0*0
Luna se bajó del auto del guardaespalda a unos pasos de la cabina telefónica, el ingreso al Ministerio. El día estaba muy lindo y ella tenía buen humor, aunque permanecía un poco atontada. No podía creer que se había quedado dormida cuando la noche anterior se acostó a las nueve de la noche. Fue una suerte que la camisa de Ginny le quede bien, ya que no era tan holgada,ni el vientre demasiado grande.
Luego se levantó y desayunó como sino hubiera un mañana. Los minutos antes de ver al padre su hijo temblaba de los nervios. Lo tenía cerca y quería abrazarlo y vivir todo aquello de otra manera. Pero Neville no la amaba, esa era la verdad. Y por mucho amor que ella sintiera no era suficiente para que funcione...¡si hasta a veces no funciona cuando el amor es recíproco!
Sin querer, chocó con alguien que egresaba de la cabina. Lo reconoció al instante.
-Luna...hola.
-Hola Blaise.-el joven escaneo su cuerpo y no se sorprendió de verla embarazada. Luna no tenía ganas de entablar una conversación con él -Debo irme, estoy llegando tarde a trabajar...
-Espera...
-¿Qué necesitas? - dijo de mal modo.
-Me gustaría tener una palabra contigo - Luna vio a Astrid que bajaba del coche y se cruzaba de brazos, ceñudo. Le hizo una seña con la mano para indicarle que todo estaba bien - Por favor, Luna
-No tenemos nada que hablar, Blaise...
-Es que yo tengo que decirte algo importante...
-Yo...mira, no quiero ser desagradable - se atajó Luna -A mi no me interesa tener nada contigo...-él parpadeó, y respiró hondo- No quiero hacerte sentir mal, pero te imaginarás que en mi situación...
-¿Es de Longbottom?
-Eso no es asunto tuyo - dijo recelosa.
-Ya lo se, me enteré que estuviste con él. ¿Por qué no me lo contaste hace meses?
-¡Porque no tenía ninguna obligación! - chilló, molesta.
-Estás bien, no te enojes.
-Debo irme - lo corrió y abrió la puerta de la cabina.
-Cambié el anticonceptivo de emergencia...-afirmó entonces Zabini
Luna quedó de piedra y bajó la mano del picaporte, para girarse.
-¿Qué demonios dices?
-En el bar...hace cinco meses...aproveché el momento en que fuiste al baño, reemplacé el el anticonceptivo de emergencia con placebo.-le confesó. Luna palideció hasta en los labios.
-No puedes hablar en serio...no es cierto..
-Lo siento. Es la verdad, y quería decirte que...-Luna le dio vuelta la cara de un cachetazo, el puso la mano en su cara, mirando hacia el suelo.- supongo que me lo merezco...
-Como te atreves...como te atreviste a...a meterte en mi vida de esa forma, infeliz?- dijo respirando entrecortado-
-No te alteres!
-¡Me pides que no me altere después de lo que me acabas de decir! ¡enfermo, psicótico! ¡Estás loco, o qué!- lo empujó
-Lo siento, yo pensé que Jonas Camaño era el padre...-Luna sollozó.
-¡Ah, claro, entonces si hubieras sabido que era de Neville, me respetaba, no! -El la miró profundamente avergonzado - Eres una enfermo...no te acerques...
-Estoy arrepentido, por eso te estoy pidiendo perdón...
-¡Vete a la mierda, psicótico! - quiso irse, pero el la tomó del brazo- ¡Suéltame!
-Lo siento, Luna...necesitaba confesarlo, estoy arrepentido.
-Crees que eso me importa? Eres un...no vuelvas a acercarte a mi, Blaise, me oíste? La próxima vez que me estés rondando, te voy a denunciar por acoso...!
Caminó en dirección contraria a la cabina, quería estar sola. Llegó hacia la plaza que estaba cerca. No podía digerir la confesión de Zabini, por su locura estaba cargando con un embarazo, muerta de miedo...amaba a su bebé pero esos meses en los que Neville no estuvo fueron una pesadilla para ella. Se sentó en un banco...sintió culpa, y acarició su vientre, las lágrimas caían sin cesar. Estaba muy impresionada...
-Lo siento, amor mío...no eres una pesadilla...tu no tienes la culpa...lo siento, hijo. -limpió su cara con ambas manos-...voy a explotar. - el teléfono sonó - Lo que me faltaba. Longbottom...
-Lovegood, dime que te pasó.
-Nada... - mintió con voz nasal.
-Maldita sea, por qué me mientes? - Luna escuchaba ruidos.
-Lo siento...me...me quedé dormida...-sollozó sin poder controlarse.
-¡Estoy yendo a buscarte!
-¿Qué?
-Astrid me avisó que te vio correr hacia una plaza...ya te estoy viendo..- cortó.
Neville llegó hacia ella, y al verla llorando la abrazó. Luna estaba muy afectada. Le tomó la cara con ambas manos y apartó los cabellos.
-¿Con quién hablaste? Astrid no llegó a verlo...
-Con nadie.
-La verdad, Lovegood.
-¿Tengo que contarte todo, acaso? - dijo susceptible- Estoy harta que todos digiten mi vida como se les antoja! -sollozó- ¡Me siento la marioneta tuya, la de...! ouch..-se tocó el vientre endurecido.
-Te calmas, sí? -respiró hondo - Sino quieres hablar del tema, lo comprendo...
Llegaron al Ministerio tomados de la mano y muchos funcionarios del Ministerio se los comieron con la mirada. Ellos continuaron su camino sin hacerles caso. Un rato después Luna estaba más calmada, pero seguía sin emitir bocado sobre lo sucedido. Astrid no llegó a ver al sujeto, solo de espaldas...por la descripción, podía tratarse de Blaise Zabini, pero Neville decidió no insistir, tenía otras maneras de saber que había pasado. no quería que sintiera peor.
Se sentaron en la oficina; ella estaba mal calmada.
-¿Te sientes mejor?
-Sí, aquí con el aire estoy mejor -Ni bien se miraron, Luna suspiró y sintió al bebé moverse.
-Se movió? - dijo mirando su mano.
-Sí...como lo sabes?
-Lo intuí...-se puso de pie acercándose y estiró la mano. Neville puso la mano en la panza y pudo notar las vueltas que daba su bebé dentro del vientre materno. Sus ojos se aguaron.- Es...es increíble...
Luna sintió muchas ganas de abrazarlo. El perfume que Neville utilizaba llegó a sus sentidos y suspiró. Se dio cuenta cuánto lo extrañaba en ese momento y lo doloroso que era el fracaso de la relación.
-Suficiente...-le quitó la mano, acalorada. Él se apoyó en el escritorio, resignado.
-Festejan el cumpleaños de Ginny...mañana.
-Eso parece...Oye, Neville...saqué turno para la ecografía.-dijo rascándose la cabeza- La semana que viene es...se cumplen los seis meses.
-Perfecto...- cada vez que el silencio los circundaba se ponían nerviosos.- Quería hablar de un tema contigo...
-Dime.
-A mi...me...me gustaría que se llame Franck...como mi padre.
Luna se estremeció. Neville quería al bebé y eso la emocionaba tanto, no podía creerlo. Se notaba su emoción y su entusiasmo cada vez que sus ojos pardos llegaban a la parte media de su cuerpo. La aliviaba saber que pase lo que pase entre ellos, no estaba sola con la enorme responsabilidad de cuidar a un ser tan pequeño y frágil...Y yo pensando que fuiste una pesadilla! Lo siento bebé! Maldito seas, Zabini, ¿para qué me lo contaste?
-¡Lovegood! -pasó las mano por su vista- Estás bien?
-Sí, lo siento...-sus ojos se llenaron de lágrimas- Me emocioné...-Sonrió y rodaron por sus mejillas. Neville las apartó suavemente, pero ella se alejó.-Acepto tu propuesta.
-¿Qué?
-Que llame Franck - Luna no se contuvo, y lo abrazó con fuerza.- Gracias por quererlo...
-Es mi hijo también...-posó sus labios en el hueco de su cuello, y ella se estremeció. Deshizo el abrazo, y se miraron a los ojos. Luna le agarró la cara con las manos y lo besó, desesperada. Neville no tardó en reaccionar, y bajó las manos a su trasero, aprisionando sobre si mismo. El vientre era aún pequeño para ser un impedimento. Luna metió las manos debajo de su chomba del ministerio y el levantó los brazos y se la quitó. Subió su falda mientras desabrochaba la camisa de Luna con los dedos temblorosos- Te extraño, Lovegood...
-Y yo a ti...-lo besó bruscamente, sus lenguas se enroscaron al compás del placer, mientras gemían - Ahhh..
Neville cayó sentado en la butaca y puso los dedos en su parte íntima. Luna cerró los ojos y le tomó la muñeca, animándolo a darle más placer. Excitado, bajó los pantalones, luego los bóxers. No había mucho tiempo, y él estaba desesperado por sentirla de nuevo. Corrió la tanga hacia un costado y la alzó para penetrarla en solo movimiento-
-Ohhh...por Dios! quería cogerte así, Lovegood..
-Ahhh...-Neville lamió el pecho, desabrochó el corpiño y mordió los pezones suavemente. Luna se movía cada vez más rápido.- Oh...¡ahhh! me encanta...-él sonrió
-Córrete...-le ordenó tomándola de los pelos- Quiero que me mires y acabes...
-AHH Neville...ahh! - empezaba transpirar y la butaca emitía chirridos desesperados. Nerville succionó el labio inferior ella gritaba desesperada, y las gotas de sudor caían por su rostro. Al verla terminar, la tomó de sus caderas dirigiéndola hacia arriba y hacia abajo. La falda se rasgó pero no les importó, Neville forzó la tela hasta dejarla a un costado. Observó la unión de sus sexos y acrecentó las embestidas.
Minutos después acabó dentro de ella. Se quedaron unidos, y abrazados, intentando calmar la respiración. El acarició su espalda transpirada, y Luna levantó la cabeza para mirarlo. Lo besó con los ojos cerrados.
-Fue...muy caliente.- dijo aún con el pulso acelerado.
-Sí...creo que tenemos que repetirlo - sonrieron, Luna le tomó el rostro con las manos, y él acarició el vientre con la mano..- ¿No le hicimos daño al bebé, no? - se preocupó.
-No lo creo...-él rió. - ¿Qué pasa?
-Es gracioso pensar que esta es la segunda vez que estamos juntos...y ya estás embarazada.
-Te avisé, Longbottom! como no vas a tener un condón en...¡mi falda! ¡La rompiste, animal!
-¿Que esperabas? Estaba re caliente...-buscó su remera de Auror y se la colocó. Luna miró su abdominales marcados. No podía creer como había sido tan poco agraciado en Hogwarts- Ey, babosa! deja de mirarme así
-Ya! ¿Qué hago? ¿trabajo todo el día en bombacha?
-Y sí! -se burló, Luna levantó el dedo mayor pero también reía.- No me dirás que sucedió con Zabini? - Luna palideció.- Ya dime que te hizo...
-¿Como sabes que era Zabini?
-Es sumar dos más dos...¿qué te hizo?
-Nada...- Neville despegó los labios - No, no quiero hablar del tema.
-Está bien...-aceptó ceñudo. Voy a llegar hasta las últimas consecuencias para averiguar lo que te dijo!
-Arregla esta prenda, Longbottom...no tengo una muda de ropa en la cartera!- lo evadió. El movió la varita y la falda quedó intacta- ¡Excelente!
En ese instante tocaron la puerta.
-Soy Harry! ¿Puedo entrar? - Neville y Luna justo estaban listos.
-Pasa Harry...
Harry entró y los miró...estaban despeinados y transpirados. Luna se fue, incapaz de mirarlo a la cara.
-¿Todo bien en San Mungo? - dijo Neville, haciéndose el tonto.
-¡Sátrapa asqueroso! Te follaste a Luna aquí?
-No!- mintió, rojo.
-¡Y yo soy Dumbledore! No la tenía a la rubia así, eh! debe ser un fuego o no?
-Potter, cierra el culo.
-Como tú digas!
0*0*0*0
Al día siguiente.
El viernes llegó rápido y todos estaban reunidos en el bar para festejar el cumpleaños de Ginny. Kyara no asistía al evento, ya que era para adultos, y se quedó con Molly y Arthur, quienes querían recuperar el tiempo perdido con su nieta. Por supuesto, Red estaba con ella para cuidarla por si algo sucedía.
Harry y Neville se dieron por invitados. Acudieron muy bien vestidos y se sentaron en una mesa que estaba reservada para ellos. Harry conocía muy bien al dueño del bar incluso más que el bobo de Zabini y no dudó en hacerle un favor de reservar los mejores lugares frente a la tarima. Se sumaron Fred y George, con sus novias, quienes charlaban animadamente, ansiosas por ver a Ginny en el escenario. Los mozos dejaron varias botellas de bebidas. Harry vio cerveza, vodka con naranja, Ron Añejo.
-Vaya! nos la damos en la pera- festejó George.
-Deja de alardear que después te duermes con una latita de cerveza - dijo Angelina, y todos rieron.
-¿Que quieres tomar, Harry? - inquirió Neville.
-Lo más fuerte que tengas...whisky...¿dónde está tu hermana, Ron?
-Está en su camarín, es la estrella.
-Con Toby Zabini?
-Tranquilo, están vocalizando con Luna - susurró Neville.
-¿En qué quedaron ustedes? Luna y tu luego de la follada de ayer...
-Shhh...un poco de discreción bestia! - Harry gruñó- Ya quita esa cara...
-¿Qué pretendes? Está en el camarín con ese fracasado!
-No harán nada, está Luna!
-Eso no me importa.
Harry se sentía incómodo, quería ir a decirle feliz cumpleaños y darle su regalo, le reventaba saber que estaba cerca de ese idiota, quería sacarlo del camino cuanto antes.
-Cambia el humor, amigo - le recomendó Hermione
-No puedo fingir tanto, no soy como Ginevra.
-Bueno, tu no te comportaste bien con ella...ni le dijiste la verdad- Harry miró Ron acusadoramente.
-¡Yo no dije nada!- se atajó el pelirrojo- No puedo hacerlo...
-Aunque no me haya contado, me consta que algo ocultan - repuso Hermione con orgullo.
-Da igual...me tiene harto tu amiguita - bebió el vaso de un sorbo - no tiene idea lo que yo pasé...
-Estás tomando muy rápido, ¿no crees?
-No...dame otra copa, merezco ponerme borracho, mi vida es una mierda.
-¡Uf, pedo melancólico no!- dijo Fred riendo.
-Mi hermanita se quedará contigo, no te preocupes - dijo George dándole unas palmaditas en la espalda.
De repente las luces se apagaron y por la tarima apareció Toby Zabini. Harry tuvo que admitir que era un digno contrincante. Tenía ojos claros, pelo oscuro, y era alto. Maldita sea...siempre va a tener dos millones de opciones!
-Damas y caballeros - empezó a decir Zabini - Tengo el honor de presentar a un grupo musical que pronto marcará tendencia! No solo son bellas, sino talentosas, con unas voces increíbles! ...-Harry dijo algo en el oído de Fred, y rieron. Hermione empezó a regañarlos - ¡Ginny y Luna!
Las dos muchachas entraron por detrás de la tela.
Harry sintió como si se saltara un escalón al verla. Ginny vestía una falda bien al cuerpo brillosa, y encima tenía un top de la misma tela, que caía sobre sus pechos y se ataba sobre la espalda. El conjunto era negro, y hacía juego con la colita que tenía en el cabello, bien a lo alto, dejando su rostro descubierto. Al estar de costado alcanzó a ver el tatuaje del caballito de mar...recordó haberlo visto esa noche del cuatro de agosto en Colombia... Que ganas de sacarte del escenario y fugarnos lejos de aquí. Los exóticos ojos y su sonrisa nerviosa hizo que su corazón se acelerara...no soportaba un día más sin ella, la necesitaba en todos los sentidos. La idea de que pudiera perderla en manos de ese imbécil lo alarmó...para colmo, algunos silbaron, mirando su cuerpo proporcionado. ¿Por qué tenía que vestirse así?
-Se le ve todo...-protestó.
-Si fuera tu novia no te importaría- repuso Ron sonriendo.
-Pero no lo es! y tengo que soportar que...
-Shh...cállense...-dijo George. - Mi hermosa hermanita está por cantar...con su querido representante.
Harry soltó una palabrota por lo bajo.
-...y como verán hoy en el escenario no son dos los que cantan, sino tres, Lunita y su pequeño bebé! - ella sonrió - ¿Lista para el piano?
-Por supuesto...
-Los dejo con Ginny...y el tema que mejor le sale!
-Gracias a todos por...-vio que Harry estaba presente, y se interrumpió. Toby la miró como diciendo "no tienes opción, debes cantar!" ¡Mierda, maldito entrometido!- Bueno...-se aclaró la voz, nerviosa - Voy a cantar una canción que significa mucho para mí...-él sonrió - Espero que les guste tanto como a mí...ahí va...Luni, lista?
-Cuando quieras...
No sé si aún me recuerdas
Nos conocimos al tiempo
Tú, el mar y el cielo
Y quién me trajo a ti
Abrazaste mis abrazos
Vigilando aquel momento
Aunque fuera el primero
Lo guardara para mí
Si pudiera volver a nacer
Te vería cada día amanecer
Sonriendo como cada vez
Como aquella vez
Mientras cantaba lo miró a los ojos, y Harry se emocionó. Durante cuatro años estuvo pensando en él...si hubiese sabido antes sobre Kyara, no dudaba ni un minuto en ir a conocerla, en quedarse con Ginny. ¿Cuánto tiempo le hubiera llevado enamorarse de ella? Ni dos días. Como no amarla? es la madre que cualquier hombre desearía para sus hijos...dio la vida por Kyara...
El día de la despedida
De esta playa de mi vida
Te hice una promesa
Volverte a ver así
Más de cincuenta veranos
Hace hoy que no nos vemos
Ni tú, ni el mar ni el cielo
Ni quien me trajo a ti
Como si hubiera sufrido una amnesia, Harry en ese segundo, recordó todos los detalles aquella noche en San Andrés. Nítidamente vio su rostro en la playa buscando el pareo en la arena...su risa, sus ojos brillando por el sol de aquel amanecer... todo parecía ser una película, algo irreal, producto de la fantasía. ¿Como no me di cuenta antes que Hannah no era la indicada si podía pasarla tan bien con otra mujer? ¿tan engañado a mi mismo me tuve en estos años? La observaba, cantando, cerrando los ojos...dejando su alma en cada estrofa. Sabía que lo amaba a el, pudo sentirlo en ese beso el día anterior...pero estaba enojada, no confiaba en él... esos ojos ambarinos lo atravesaban llenando y vaciando su vida del deseo y de angustia por no poder estar cerca...y amarla como le gustaría.
La canción terminó de repente y todos las aplaudieron. Ginny se puso de pie y agradeció a todos con la cabeza. Entonces, Toby se acercó y le estampó un beso en los labios que ella no rechazó.
-Ah no...-dijo Ron - ¿se volvió loca?
-Harry...-Hermione lo miraba apenada-
-No tienes que consolarme...pásame el champán.
-Tomaste más demasiado, y estás mezclando...- él no le hizo caso.
Empezaron a dispersarse y servir tragos. Fred y George abrazaron a Ginny y le dieron su regalo. Ron y Hermione, le entregaron una bolsita enorme que resultó ser el pantalón de jeans que tanto le había gustado. Harry decidió no saludarla. La música movida empezó y se pusieron a bailar con Luna y Hermione. El ambiente era festivo y alegre...
Ginny agarró su cuarta lata de cerveza.
-¿A qué vino? - dijo a sus amigas. - Porque ni siquiera me dijo Feliz cumpleaños.
-¿Tenías que besar a Zabini delante de él? ¡Se puso muy mal!
-Ah, Hermione, no es ninguna víctima...te manipula a ti para que vengas a regañarme. ¿Todavía no lo conoces? Es un gran actor! Es más, debería dedicarse a eso..¿qué perdiendo tiempo en el cuartel? - comentó efusivamente.
-Estás borracha amiga...y no debiste besuquearte con Toby.
-Primero...no estoy borracha, segundo él me besó a mi...-se encogió de hombros, aparentando desinterés.
-Ni siquiera es tu novio...Tobías sabe que no lo quieres - opinó Luna
-¿Y qué? ¿no puedo tener una relación informal?
-No si estás enamorada de otro tipo - retrucó la joven.
-Están haciendo un espamento por nada!...iré a hablar con Toby...-se retiró.
-Debe estar reventando porque Harry vino, y ni la saludó - conjeturó Hermione, bebiendo un poco de jugo.
-Te lo firmo...¿sabes que es lo bueno de no poder tomar? - le comentó Luna, pensativa.
-¿Que podemos ver el papelón que hacen los demás?
-¡Eres tan inteligente, Hermione! Vamos a sacar fotitos...-guiñó un ojo.
Harry estaba mareado. La cantidad de alcohol bebido era impresionante y recién cuando se puso de pie pudo notarlo. Observó a Ginny continuaba hablando de cerca con el imbécil de Tobías, incluso después de cantar la canción que escuchaba pensando en él. Tenía tanta bronca que lo único que pudo hacer es ir a la barra por más vodka. Mientras caminaba sus miradas se cruzaron... Harry estaba furioso pero no se le notó en la expresión. Continuó su camino, ignorándola, hacia la barra. En ese instante, vio que Toby Zabini la aferraba tocando su espalda descubierta.
-¿Qué desea señor? - preguntó la muchacha de la barra.
-Matar a ese imbécil...
-¿Como dijo? Disculpe, no lo oí..
-Sex and the beach - repuso Harry.
La camarera le dio su trago y ya no pudo contenerse...fue directo hacia Ginny.
-Buenas! - le dio una brusca palmada a Zabini, que tosió -Oh, lo siento, no me di cuenta Toby!
-No hay...no hay problema...
-¿Qué necesitas, Harry?
-Feliz cumpleaños! - la saludó, y apropósito le dio un beso cerca de la comisura de los labios. Ginny se estremeció, y se tocó la zona, las manos le temblaban.
-Gra...gracias... vamos Toby? Debemos...
-Déjame solo con Ginny.- le ordenó Harry bruscamente.
-¿Por qué?
-Porque yo te lo ordeno.
-Tu no eres nadie...
-Soy el padre de su hija...y necesito tener una palabra con ella. Esfúmate!- lo pecheo.
-Toby...no..no...no discutan .-Ginny también estaba borracha, le costaba hablar bien - Ve...yo ya te alcanzo.
-Está bien...-dijo disconforme-En quince minutos vuelvo.
Harry ladeó la cabeza para atrás...
-Quince minutos...pobre, es un boludo!
-No me arruines el cumpleaños...-le pidió, mirando su boca fijamente.-
Harry miró a Ginny de arriba abajo. Su escote lo estaba desconcentrando, quería mandarla a mierda, la odiaba por lo que había hecho en el escenario.
-Así que era para esto la ropita que te compraste hace un par de semanas...-comentó, con desprecio. Ella le hizo una seña a la chica para que le prepare otro trago.
-Eres una luz, Potter...¿qué quieres?
-Es tu cumpleaños, deberías estar más alegre...-Ginny agarró el vaso por encima la barra, y bebió bastante.
-Estoy alegre...festejo mis veintiséis con todo!-sonrió, fingiendo superación.
-Tu no quieres a ese tipo, ¿para qué lo ilusionas?
-Qué sabes tú lo quiero?
-Sé más de lo que crees...te conozco, y no dejaste de mirarme...cuando cantaste la canción que te recuerda a mí...-le soltó Harry- tu cinismo no tiene límites, Ginevra.
-Y tu soberbia tampoco...-replicó irónica- ¿Qué quieres? Sigue ignorándome, estaba muy bien así, eh!
-Me alegra saber que te dolió...
-Nada más lejos...no entiendo a qué viniste...
-¿Sabes lo que voy a hacer ahora? - Ella bebió otro sorbo y aguardó respuesta. Su perfume la estaba haciendo desvariar, quería tirar todo a la mierda y besarlo.- Me voy a follar a alguna de por aquí...
-Interesante lo que me cuentas! Ve y hazlo, es tu vida. -ella fingió desinterés.
-Dudo que te sea tan indiferente... pero tu sabes, tengo mis necesidades. Hace demasiado tiempo que no estoy con nadie...cinco meses para ser exactos. - afirmó.
-Natasha no te atendió bien? - dijo socarronamente.
-Ciertamente, no... es más - la señaló con la copa - Ni siquiera me atendió.
-Eres un hijo de puta - él sonrió por la comisura de los labios- No sé de que te ríes, no estoy bromeando...
-¿Qué se puede decir de ti? besaste a ese pajero delante de tus hermanos.
-Yo hago lo que quiero, soy una mujer libre...¡asúmelo de una jodida vez!
-No esperabas ese beso...lo aceptaste porque estás resentida conmigo- dijo petulante- Patético, sí me lo preguntas.
-Cínico de mierda...
-¿Algo más? - sonrió, galante.
-Mentiroso compulsivo.
-Podría franelear con cualquier chica de aquí, en frente de ti...-Ginny sintió un peso en el pecho, pero lo disimuló muy bien.
-Hazlo - dijo desafiante.
-No lo haré porque no quiero arruinarte el cumpleaños.
-¿Quién te crees eres? - dijo enojada- Me tienes harta!
-Vamos a hablar a un lugar más tranquilos? - le propuso, acercándose. Ginny no se esperaba ese cambio de actitud, sintió la respiración muy cerca, y se mareó.
-No es una buena idea...-Chocó contra una columna.
-¿Por qué? - subió una mano a su cintura- No te di mi regalo de cumpleaños...
-No quiero...un...-la boca de Harry estaba muy cerca- ...no quiero un...regalo...tuyo...
-Estás... borrachita...?
-Sí...pero menos que tú - el sonrió, y dejó la copa en la mesa. Era el momento de parar, lo sabía. Ginny hizo otro fondo blanco, solo por hacer algo.
-Deja de tomar!
-No me des órdenes, hago lo que quiero! - dijo furiosa.
La música cambió de repente, y sonó un tema especial... Era el mismo que estaba de moda cuatro años atrás, y sonó en las playas de San Andrés.
Vamo pa' la playa
Pa' curarte el alma,
Cierra la pantalla,
Abre la medalla.
-¡Qué temazo! - comentó Harry risueño- Me trae lindos recuerdos, a ti no?
Ginny lo miró y estuvo a punto de saltarle encima para besarlo. Lo mejor era irse lejos de él, no quería comportarse como una arrastrada.
-Tengo que ir al baño...-él la tomó del brazo- No, Harry, no quiero discutir más.
-Yo tampoco.
-Entonces déjame en paz!
No le dio tiempo a contestar y lo dejó parado allí. Harry empezó a seguirla, esquivando la montonera de gente. Podía distinguir su larga cabellera a mil metros de distancia. La vio meterse en un baño preferencial, tenía un cartel que decía "solo personal autorizado".
Sin pensarlo dos veces, ingresó al mismo. Era un baño de lujo, con tres cubículos y tres tinas. Los pisos brillaban y los espejos tenían bordes de oro... Ginny en ese instante, se terminaba de lavar la cara,y lo miró inclinada. Harry vio los contornos de su figura, su cola cubierta por esa tela brillosa de su falda, la remera del mismo color con espalda desnuda, y sus senos cayendo hacia abajo.
Ginny respiró hondo, y se incorporó. Había recuperado la masa muscular en aquel mes, y con esa camisa negra, se notaba más... sus cabellos desprolijos, y sus ojos verdes, con las pupilas dilatadas. Estaba mareada, verlo era mejor que el escozor en la garganta al beber whisky de fuego...la dejaba sin aliento su mera forma física. Ginny no sabía si era lujuria o amor, ya no sabía dónde estaba parada, pero le generaba un deseo primitivo, se desconocía a si misma cuando lo tenía cerca...y el alcohol no ayudaba para nada.
-¿Qué mierda haces aquí? - no reconoció su propia voz. Harry como respuesta, se giró y trabó la puerta del baño. Se acercó a ella, quien retrocedió, más asustada por sus propios impulsos - ¡Hey, abre la puerta, desubicado!
-Cierra tu puta boca, Ginevra!
-¡Que te vayas!
-¡No quieres que me vaya! - rugió enojado.
-¡Vete al carajo, maldito seas! - lo empujó, sacada.
-¿Tenías que vestirte así para él?
-¡Otra vez con mi ropa! ¡En qué siglo naciste, analfabeto!
-¡Disfrutas de hacerme daño!- le gritó colérico.
-¡Déjame tranquila! ¡Haré lo que yo quiera!
-¡Todo por resentimiento, porque estás enojada conmigo! ¿De qué te sirve comportarte así?
-¡Por favor, a mi Toby me gusta de verdad! - aulló furiosa- ¡No eres el único hombre sobre la faz de la tierra, engreído!
-¡Sé que no lo soy, me quedó muy claro cuando volví y te vi franeleando en la puerta de mi casa como una cualquiera! - Ginny le dio vuelta la cara de un cachetazo.
-Como te atreves a juzgarme, me abandonaste hace meses, me cagaste! -su voz se quebró- ¡Tengo derecho a franelear con quien quiero, basura!- Harry se sobó el cachete.
-¡Si supiera que eres feliz con él, te dejaría ir!
-¡Deja de mentir, eres el egoísmo personificado, Potter! - chilló, fuera de si.
-¡No tolero verte con él, entiéndeme! - rugió en un tono lastimero- ¡Te amo!
-Mentiroso! ¡Dijiste que ibas a ir a follar con otra, pues hazlo! - a él le dolió sentir que lo dejaba ir.
-No quiero estar con ninguna mujer...solo contigo...no puedo perderte, por favor!
-¡Ya me perdiste! ¡Dejé de quererte!
-No te creo!
-¡Créelo porque es la verdad!- Harry se apoyó en el mármol de tina.- Vete de aquí, Harry...
Aprovechando su letargo, Ginny intentó sacarlo a la fuerza, pero el se soltó y la agarró de la cintura, sin ejercer presión.
-¡Déjame ir, enfermo!
-¿Quieres que te suelte? -Pasó la lengua por sus labios - ¿De veras quieres que lo haga? - tocó uno de sus pechos...Ginny miró su mano y luego a él, sin oponer resistencia, respiraba entrecortado por el deseo- Lo sabía...
La besó con ganas introduciendo la lengua en su boca bruscamente. Ginny sintió un sabor dulce en sus labios, mezclado con su perfume. Lo único que pudo hacer es tomar su camisa y comenzar a desabrocharla con desesperación. No tardó en sentir húmeda su parte íntima, y el deseo arrasó con la poca cordura que le quedaba...Harry desató el nudo de su remera, y la tela cayó al piso. Se quitó la camisa sin dejar de besarla. Ginny desabrochó el cinturón de su pantalón...el metal cayó al piso con un ruido seco.
-Quiero cogerte...ahora...-susurró Harry besando su cuello, desesperado. Tomó su falda de lentejuelas y la deslizó hacia abajo...ella levantó las piernas y apartó la prenda... Sin quitarle los zapatos, subió a Ginny encima del mármol de la tina. Le bajó la fina tanga negra, y pasando las manos por su pantorrilla...al terminar, Ginny abrió las piernas y se miraron...
-Hazlo...-dijo excitada.
Harry hundió su lengua en su parte más sensible. Ginny emitió un grito de placer, sus piernas rodearon el cuello de Harry, y él la tomó de sus caderas. Empezó a friccionarse con su boca... Harry disfrutó tanto sentirla así, entregada a el, a su merced, confirmando que sentía lo mismo por fin... Fue eterno el camino hacia ese momento de gloria... Lamió la zona, sintiendo su miembro explotar de deseo al oírla gritar su nombre. Introdujo la lengua en su interior, y tocó su clítoris con los dedos.
-Me encanta... chuparte toda... sentir tu sabor...me encanta tu intimidad...-la lamió.
-Ahhhh! Harry...oh, por favor...
-Me pones como loco...-la miró a los ojos y la besó en los labios, mordiéndola. Siguió en su cuello hasta marcarlo.
Cayeron al piso del baño, desnudos. Harry se colocó encima de ella...su magnífico cabello estaba esparcido por el lujoso suelo del baño, parecía una enredadera... miró sus pechos desnudos,y se irguió sobre ella para lamerlos.
-Fóllame...-le dijo totalmente deshinibida. -Fóllame, Harry!- Bajó una mano a la intimidad de Harry y la dirigió hacia la suya. Se miraron a los ojos, respirando entrecortado.-ahhh...
-Oh...-Harry empezó a ingresar en su cuerpo, desesperado- Oh, por favor!
Las piernas de Ginny rodearon su cintura, y giró el cuello hacia atrás.
-Ahh...Harry...-el lamió su cuello cada vez más agitado.
-Así? - empezó a embestirla con más entusiasmo - ¡Oh!...estoy tan duro nena..
-Oh...me calientas tanto Harry...
-Mírame...quiero verte gozar...
Se apoyó en ella y movió las caderas en redondo, fundiéndose en aquel espectáculo de verla desesperada por él.
-Oh...ahhh...-Ginny pegó un grito descomunal al sentir una fuerte ráfaga de placer en su intimidad que rayaba el orgasmo. Harry mordió su cuello sin dejar de entrar y salir de su cuerpo cada vez más rápido.
-AHHH...Ginevra...-subió sus piernas a los hombros, y se sujetó el trasero, transpirando cada vez más- ¡OHH! Por favor...
Pasados unos minutos acabó dentro de su cuerpo, o eso creyó. Estaba tan borracho y tan excitado que no sabía si era posible alcanzar el clímax...para él, no era un problema, pasaría la noche entera en ese baño poseyendola. Ginny seguía moviéndose. Harry miró sus senos redondos, y cambió la posición...estaba nuevamente estimulado... Ahora ella tenía el control. No le extrañó estar duro nuevamente, al ver sus pechos enormes, descubiertos, sus pezones, su largo pelo que caía alrededor de su rostro angelical. Agarró uno lo chupó.
-Te lamería entera...eres...una diosa...-Ginny sonrió y cerró los ojos. Apoyó las manos en su pecho y empezó a hacerlo suyo con una puntería infernal. Harry emitía roncos gemidos que retumbaban en el baño.- Oh...por favor...eres...-aceleró los movimientos- oh! perra...-le dio un chirlo en la cola.
-Me encanta...ohhh! por favor... estoy enloqueciendo -se mantuvo dentro en la posición friccionando.- Ay! Harry! ay! -Él se sentó y deslizó las manos por su espalda hasta llegar a su trasero, tomarlo y moverla intemperancia hacia arriba y hacia abajo bruscamente. -ahhh! - Las lágrimas de Ginny caían del placer sentido, estaban los dos mojados de sudor, y totalmente entregados a la pasión.
-Ohhh...voy a acabar otra vez...
-Sí...acaba..- lo agarró de los pelos y lo besó-mmmm.
-Oh Ginny...ahh...me pones durisimo...
-Esto es la gloria, Harry... ahhh no paro de acabar...ahhhh...-Lo besó violentamente y se miraron a los ojos, fundidos en el placer, mientras no dejaban de gritar incoherencias y moverse- te re siento...cógeme más duro ahhh!...-Harry la movió más rápido aún - ohhhh...
-Uf...Ginny..-ella arañó su espalda hasta lastimarla.- ahhhh...
-¡HARRY! ahh..-él se sintió el amo del planeta al verla disfrutar tanto. La agarró de los pelos y aprisionó contra su cuerpo, gritando. Nunca en su vida había estado tan excitado
-Ahi llego AHHH...me fui...
Harry se derramó dentro de ella por segunda vez. El transpirado cuerpo de Ginny quedó laxo...encima el suyo.
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