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hola queridos lectores

Como lo prometido es deuda, aqui les dejo la actualizacion del fic de Hechizos de amor que ha sido la mas votada por estos dias, junto con otro fic, que no les dire cual es, para que sea sorpresa jejejej espero terminarlo ahorita y subirlo tambien es de arnold

saludos

espero que lo disfruten

advertencia: este capitulo puede tener escenas sensibles para las personas, por lo que si eres menor de edad, no entres ni sigas leyendo

de antemano me disculpo si alguno de los temas que toco en mis fics, ofenden o hacen sentir mal a alguien esa no es mi intencion

aqui vamos

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EL PLAN DE JACOB I

PASADO OSCURO I


¿Cómo lograr un balance entre lo que es bueno o malo? Cuando la vida no ha sido como debería de ser, cuando la vida nos ha llevado a cometer lo peor de todo, lo que pensamos que no serias nunca capaz de hacer, ¿Cómo lograr aquel balance entonces si no sabías ni nadie te enseño a distinguir?

La línea entre la cordura y locura es tan pequeña.

Pero ¿Quién no está loco en este mundo tan superficial y egoísta?

Sería un milagro que más del 90 por ciento no estuviera mal.

Entonces ¿Por qué juzgarme?

J.H


En mi vida no tuve muchas oportunidades y el pasado oscuro que me atormentaba no ayudaba en la actualidad.

Mi madre había sido una persona sumisa y cobarde, aun recordaba aquellos días en que su padre la golpeaba por cualquier cosa. La odiaba por eso.

Actualmente vivo solo con ella, gracias a dios.

Mi padre…estaba muerto.

Aquella pelea que tuve con Mike me devolvió sentimientos y recuerdos que habían pasado realmente.

Yo había matado a mi padre, aunque mi madre insistía en decir que se cayó por accidente pero yo sé lo que hice.

Ese día que decidí no dejarlo…

Sentí el dolor en mi ser creciendo, el coraje, la impotencia.

¿Por qué un padre…?

Llegue a casa de Helga, pretendía tocar para darle una sorpresa a la rubia pero ¿Por qué no dársela mejor?

Subirme a su alcoba, escabullirme por ahí y lograr mi cometido, sonaba mejor ¿No?

Al final a mí la vida no me trato bien ¿Por qué no demostrarle lo mismo a una niña vanidosa y consentida?

Subí por el árbol que daba exactamente a una alcoba.

Pero cuál fue mi sorpresa que alguien ya había tomado ventaja. Maldito Arnold.

Los observe un rato hasta que…

Pero eso no se quedaría así.

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Arnold miraba sonriente a la rubia que acababa de levantarse a ponerse la pijama, el traía sus boxers.

-¿Traes pijama Arnold? –Pregunto dulcemente

-Si amor –Se acercó a su mochila de donde saco unos shorts y una playera

Helga salió del baño con un short y una blusa que hacía que se le marcara todo y sus pezones se veían contraídos, paso saliva

-¿quieres pizza? –pregunto la rubia mirándolo con una sonrisa traviesa

Era obvio que lo hizo a propósito

-Cl…claro

-Bueno llamare –Tomo su celular para marcar, pero al agacharse Arnold pudo darse cuenta de que seguramente no llevaba nada abajo…todo se veía…

Se sonrojo fuertemente.

-¿Vemos una película? –Dijo la rubia marcando el número

-Claro preciosa

Helga sonrió

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-Hola hijo –Saludo su madre cuando entro -¿comiste?

Jacob rodo los ojos con fastidio sin responder

-¿Cómo te fue en la escuela?

Silencio.

-¿Jacob?

Nada

-¿Seguirás castigándome?

-Tráeme otra cerveza –Dijo con voz de mando, aventándole la lata que tenía en su mano

-Hijo… ¡¿Por qué estas tomando?!

-Eso no te incumbe –Dijo levantándose para darle un golpe

La mujer tropezó un poco y lo miro con miedo y sorpresa -¿Qué…?

-Si no me traes la cerveza habrá otro

-¿Qué te pasa? –Pregunto sin aliento

-Las mujeres solo entienden a golpes ¿No? Es lo que mi papa siempre dijo y sabes que….creo que tenía razón

-Jacob

-Mi cerveza Gabriela –Dijo mientras daba media vuelta –Ahora

Su madre dejo escapar un sollozo mientras iba por la cerveza.

Jacob miraba sin ver realmente la televisión, estaba pensando en realidad todo lo que había pasado, todo.

"Todo es culpa de ti, idiota" pensó mirando el retrato de su padre en la sala.

Sin más tomo la cerveza que su madre le había dejado en la mesa y subió a su alcoba.

Arnold no sabía con quien se había metido.

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Arnold abrazaba con dulzura a la rubia que se había quedado dormida en sus brazos, seguramente había sido mucha comida para ambos.

Habían puesto una película hermosa, ella había insistido y en realidad no le desagrado.

Romántica.

Como ella.

Y única.

Suspiro -¿Cómo pase tanto tiempo sin ti?

Beso su cabeza, ya que estaba recargada en su pecho

-Te amo –La abrazo con más fuerza, mientras dejaba que su corazón dejara salir todo lo que estaba guardando dentro ¿para qué negarlo? Y era una de las razones por las que no se debía enamorar de Helga Geraldine Pataki, pero al final…fue inevitable ¿Cómo no amarla? Es una hermosa chica, inteligente, maravillosa y única.

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Estaba en su casa, no había realmente nadie ahí, pues su mama había ido al trabajo.

Tenía tan solo 4 años, debió haber ido a la escuela pero no había realmente alguien que lo llevara a la escuela, su padre nunca estaba y su mama estaba en su trabajo como siempre. Ya que debía mantener los vicios de su marido.

Eso al menos es lo que él veía.

Jugaba tranquilamente en su alcoba con sus pocos juguetes, cuando…

-Jacob

Su padre lo miraba desde la entrada de la habitación parecía que se iba a caer en cualquier momento y su ropa estaba desacomodada, además de que se veía algo sucio.

-Pequeño –Se acercó, el niño no supo porque sintió temor, era su padre, al cual no había visto en dos días.

Pero le dio temor.

-Papa ¿Qué…que tienes? –Pregunto el niño cuando vio que tambaleaba

-Nada pequeño ven –Lo cargo para llevarlo a la cama.

-¿Vamos a jugar? –Dijo pensando que por eso lo cargaba

-Sí y este juego es nuevo y te va a gustar –Dijo quitándose la camisa

-¿De qué es?

Empezó a desabrocharle la ropa

-¿A bañarnos? –Pregunto con inocencia el niño

El hombre solo sonrió con malicia

Minutos más tarde el hombre estaba sobre el niño, él estaba gritando, pero su padre no se detenía, el olor a alcohol se impregnaba en él, comenzó a sentir dolor…entonces

-¡Ah! –Jacob despertó sudando, con el corazón agitado.

Detestaba esas pesadillas

Detestaba volver una y otra vez a cada una de esas veces que…

-Nunca…nunca los perdonare –Susurro dolido

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Helga despertó al día siguiente buscando con su mano a Arnold, pero…

Abrió los ojos y vio que su cama estaba vacía.

-¿Arnold?

¿Había soñado todo?

Comenzó a bajar las escaleras buscándolo hasta que un olor le llego de la cocina.

-¿Arnold?

-Hola princesa hermosa ¿Cómo dormiste?

Helga se sonrojo, Arnold estaba ahí cocinando para ella como si…fueran…se sonrojo aún más ante su pensamiento

-Bi…bien

-Te prepare un poco de huevo y unos hotcakes, cariño

-Gracias –Se acercó -¿Dormiste bien?

-Si amor –Susurro el rubio

-Bien –Dijo la rubia sonriéndole –Se ve delicioso, gracias

-Buen provecho –Arnold se sentó con ella para poder desayunar -¿Qué deseas hacer princesa? –Pregunto el rubio después de unos segundos

-Pues… -Ella se acercó al rubio para sentarse encima de él

Arnold se sonrojo

-Podríamos ir al cine, al parque, a comer al Chez parís, no lo sé.

-Ok –Arnold la abrazó de la cintura besando su cuello, Helga se estremeció -¿Nos bañamos entonces? –Pregunto en tono seductor cerca de su oído.

Helga sintió que se derretía pero asintió, ya que aparentemente había olvidado como se habla.

-Vamos princesa

Helga se dejó guiar por el rubio hasta el baño.

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-¿Entonces me ayudaras?

Sid lo miraba con sospecha -¿Por qué yo?

-Porque tu estarás a cargo de la música en la fiesta de Rhonda ¿No?

-Si pero…

-Necesito es favor Sid

-Es que Arnold es mi amigo y no puedo creer que…

-Mira escucha esto –Le coloco una grabación Arnold y él estaban hablando sobre la apuesta.

Sid quedo impactado

-No lo puedo creer

-Pues créelo

Sid bajo la mano hacia el celular –Bien pero no saldrá barato

-No te preocupes

Sid dio media vuelta dejándolo solo

-Pronto veremos a quien prefieres Helga G Pataki

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Helga gemía suavemente, mientras Arnold la sujetaba de los glúteos –Me encantas –Susurro el rubio entre sus pechos

Helga lo sujetaba del cuello sintiéndose en el paraíso, mientras el agua caia suavemente entre sus cuerpos, el agua estaba siendo testigo del amor y la pasión entre ellos.

Pero en ese momento era como si el agua fueran estrellas que brillaban felizmente por el hecho de que ambos se entregaran al amor.

Helga estaba más que feliz.

-Arnold –Susurro mientras intentaba halarlo para besarlo

-Te amo –Susurro mientras la besaba y dejaba salir todo dentro de ella, dejando escapar un gemido entre sus labios

La rubia sonrojada sintiendo a Arnold explotar en su interior.

-Te amo –Susurro mirándola –Demasiado Helga, no lo olvides nunca por favor –Le beso nuevamente

-También yo, eres…todo para mí –Se sonrojo

-Gracias preciosa por darme todo tu amor y… -La abrazo mientras salía de ella –Tu cuerpo

Helga sonrió de lado

-Siempre ha sido tuyo cariño –Le abrazo por la cintura recargándose en su pecho

-Mi Helga, eres tan tierna –Dijo Arnold abrazándola de vuelta.

-Bueno terminemos de bañarnos Romeo

-Claro mi pequeña Cecile

Helga se sonrojo, pero le sonrió en forma de complicidad y ternura

-Vamos –Ambos se acercaron nuevamente al agua para terminar de bañarse. Arnold se quitó el condón y lo tiro en el bote de basura, para después voltear y encontrarse con una bella imagen.

Helga se enjabonaba el cabello, cuando sintió que Arnold comenzó a enjabonarle el cuerpo, se sobresalto

-Te ayudo

-Arnold.

Paso la mano con jabón hasta que llego a su vagina, comenzó a besarle el cuello.

-¿Enserio Arnoldo? –Pregunto cuando sintió nuevamente la erección del chico.

-Es algo que no puedo evitar Helga perdón

Helga rio mientras volteaba –El problema es que nunca saldremos si seguimos así

-Soy adicto a ti, me vuelves loco –Dijo subiendo sus manos hacia los senos de la rubia para llenarlos de jabón

Helga sonrió sonrojada –Arnold –Lo beso

¿Cuándo acabaría de amarlo de la forma que lo ama?

Seguramente eso nunca tendría fin.

Pero ni siquiera era como si quisiera terminar aquello.

Lo amaba y lo más importante….Él la amaba

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Después de unas horas ambos rubios caminaban tomados de la mano saliendo del cine

-¿Te gusto la película amor?

-Claro que si, deseaba tanto verla, gracias

-Oye Helga no crees que debiste ponerte pantalón –Pregunto mirando a la rubia con su falda de mezclilla y su playera rosada pegada, y sus tenis convers rosas.

-¿Por qué? ¿No te gusta?

Hizo un puchero triste.

Arnold suspiro –Por lo menos ponte mi chamarra –Dijo quitándose la chamarra negra que tenía puesta.

-No…no es…

-Si lo es –Dijo mirando el escote de la blusa –Ya tuve suficiente con las personas del cine, no dejaban de verte las piernas –Dijo molesto

-Perdón –Dijo la rubia divertida -¿Estas celoso?

-No –La tomo de la cintura para acercarla a él –Tu eres mía y solo me molesta que los demás te vean de manera indecorosa, solo yo puedo

Helga rio –Eso querido se le llaman celos

Arnold sonrió -¿Y porque no estarlo? Eres tan hermosa y perfecta que no se si soy suficiente para ti, creo que no te merezco –Dijo esto último con culpa

Helga lo miro con molestia y le puso un dedo en los labios –Nunca vuelvas a decir eso, amor, porque siempre has sido para mí…yo siempre te he amado y si estamos juntos ahora es porque así debía ser –Dijo sonriéndole

-Helga…

-Te amo demasiado que…sería capaz de cualquier cosa por hacerte entender que no debes estar inseguro, porque mi amor por ti es infinito y nunca se ira –Lo beso con desesperación y pasión –Eres lo que esperaba

Arnold sonrió devolviéndole el beso pero en el fondo sentía culpa aun…

Esperaba nunca tener que darle explicaciones a Helga G Pataki sobre dicha apuesta, había sido una tontería, había caído en su propia trampa y ahora ¿Quién es el que perdería? Si Helga lo supiera…seria el fin de su vida. Porque ahora se daba cuenta que ella siempre había sido la indicada.

Maldita sea.

Maldita jugarreta del destino.