Ni Sailor Moon o sus personajes me pertenecen, todo es propiedad de Naoko Takeuchi, la canción "Killing me softly with his song" pertenece a Norman Gimbel y es interpretada por Roberta Flack. Las letras en cursiva son recuerdos de los personajes. Esta historia está hecha para entretener y no otros fines.
XV.
—Sirena lamento llegar tarde— dijo la rubia con una enorme sonrisa y unas hermosas caléndulas para hacerle saber a Michiru que estaba apenada.
—Haruka— respondió un poco intimidada al recordar las palabras del sujeto que se acaba de retirar del lugar, aun así, tomo las flores.
—Lamento la demora, te juro que no quise tardar tanto y las personas con las que me reuní no entendían que debía marcharme.
Michiru miró a Haruka que se acomodaba en el lugar con mucha seguridad, sus ojos simplemente buscaban al mesero. El atuendo casual de la rubia era como si realmente no trabajase como la CEO de una gran empresa, era una mujer humilde y esas cosas hacían que Michiru se enamorara más de ella. El problema que tenía en ese momento recaía en la conversación que había tenido con ese sujeto.
—Sí, comprendo— dijo con tristeza.
—¿Ya ordenaste? — la rubia no se percataba del tono de la chica.
—Café, quería esperarte para que comiéramos.
—Eres un amor. Eso quiere decir que ya tuviste la oportunidad de leer el menú, dime, ¿qué se te antoja comer?
—Lo que desees.
—¿Qué ocurre sirena?
—Nada.
—Algo te molesta, lo puedo notar desde que llegué porque simplemente no reaccionaste al ver el ramo de flores. Es más no reaccionaste a mi repentina aparición, pensé que me pedirías explicar la razón del retraso, pero te quedaste pensando y no quise ser descortés… Es más, no has reaccionado ante el apodo que te acabo de poner porque no lo has notado o puede que estés más molesta conmigo por la discusión que tuvimos el día de ayer.
La chica de cabellos aqua se quedó boquiabierta ante el pequeño análisis de Haruka, que levantaba la mano para que el mesero les fuera a atender. Miraba a Michiru de una manera un poco seria, seguramente seguía con aquel estudio a su persona y sus gestos. ¿Cómo le diría que un hombre loco que era amigo de su socia la había ido a molestar? ¿Cómo le diría que ya sabía que le ocultaba más cosas? ¿Qué haría en ese momento?
—Sirena— le instó a hablar.
Pero a pesar de que Michiru tenía la boca abierta las palabras no salían de ella, la chica primero debía poner sus emociones en orden antes de seguir peleando con Haruka. Hasta donde Michiru sabía las palabras del tipo podían ser verdad o una fascinante mentira, no podía negar o afirmar que lo que habían hablado era real. Podría ser que tanto la de cabello cenizo como la mujer de mirada granate hubieran tenido una relación y que Haruka le hubiera rogado para regresar. Por eso en la foto ellas se veían tan felices, sí, eso podía ser real, pero de alguna manera la mujer no había aceptado de regreso a la de ojos verdes. Ahora que se enteraba que Haruka ya salía con ella se arrepentía y enviaba a su amigo para intentar espantarla, cosa realmente baja.
También podría ser que Haruka se hubiera enamorado de ella, de la tal Setsuna y que realmente la chica estuviese enferma, razón que la hacía alejar a la rubia de su lado. ¿Por qué su amigo debía enfrentarla sin la autorización de Setsuna? Algo estaba mal en toda la historia del sujeto, porque si él se llenaba la boca al decir que su amiga amaba a Haruka, entonces se molestaría al saber que él había ido a interrumpir con la nueva felicidad de aquella rubia. Lo único cierto en todo eso era que Haruka no hablaba mucho de ella misma y cuando se le preguntaba sobre sus padres, entonces ella se cerraba y se molestaba cuando se le insistía. ¿Qué ocultaba Haruka? Quizá simplemente debía ser discreta con el tema de esa plática hasta que todo se esclareciera, pues estaba segura de que esa no sería la última visita del sujeto.
Michiru al fin se dio cuenta de que seguía sin responder algo ya que los ojos de Haruka comenzaban a cerrarse un poco, tal vez por la molestia que comenzaba a sentir ante el silencio de Kaioh. Pudiera ser una manera en que la de cabellos cenizos presionaba a la fotógrafa para que al fin hablase, sin embargo, no importaba la razón que ocasionaba esa manera de mirarla porque Michiru sabía que debía hablar, pero la chica tuvo suerte pues el mesero llegó para tomar la orden. Cosa que hizo que la mirada inquisitiva de la rubia cambiara de objetivo, de esa manera llegó un respiro para la de cabellos aqua.
—Si no están seguros les puedo decir que el especial del día los puede sorprender.
—Bien, traiga eso— dijo la rubia cerrando la carta.
—Claro señor Tenoh.
El mesero tomó las cosas, hizo una leve reverencia y salió del lugar dejando a las dos personas de la mesa completamente a solas. Mientras que Michiru tuvo que tomar aire para responder a la pregunta de Haruka quien en ese momento volvió a mirarla de la misma manera que antes.
—De acuerdo, de acuerdo… Dijimos que no mentiríamos, al menos eso es algo que deseo respetar porque yo realmente me enamoré de ti Haruka— dijo la chica.
—¿No quieres mentir? — ahora eso descolocó a la rubia.
—Un tipo vino a sentarse frente a mí justo antes de que llegaras, dice que es amigo de Setsuna y que yo debo de hacerme a un lado para que puedan estar juntos.
—¿Setsuna? — ese nombre no era conocido por la rubia y la reacción que tuvo fue mal entendida por Kaioh.
—¿Vas a negarla?
—¿Negar que?
—A la chica de mirada granate que miras con amor, sí Haruka, ese hombre vino a enseñarme una foto que tiene de ustedes. Y por la manera en que te pusiste ayer al recibir su llamada puedo imaginarme que es la misma persona.
—Setsuna— la manera en que pronunció el nombre molestó más a la chica.
—Entonces es cierto… Es la misma mujer.
Los ojos de Michiru se llenaron de tristeza y la sonrisa melancólica que se dibujó en su rostro hicieron que la misma Haruka se alarmara. En ese momento pudo entender un poco las palabras de su versión del futuro al momento en que le dijo que ella vivía con las consecuencias de sus propias decisiones aquel día en que necesitaba un consejo y que solamente recibió regaños… Ella no fue honesta con Michiru, porque siguió con su plan sin amarla de verdad y al enterarse de la existencia de la señorita la mandó al carajo. Por eso estaba triste, quizá cuando le comentó que no sabía lo que era estar enamorada se refería a este momento. En la oportunidad que tuvo para hacer las cosas bien, le dijo que ella amaba a Setsuna, sí, ya sabía el nombre de esa mujer.
—Pensé que la amaba.
—¿Pensaste o la amas?
—Creí que la amaba, pero en realidad no sé mucho de Setsuna… Sólo la conozco por el trabajo que hace conmigo y los consejos que me da. Sin embargo, todo lo que creo saber de ella es basado en idealizar su verdadera personalidad.
—¿Ayer la viste?
—Sí.
—¿Ella sabe lo que sientes?
—Claro, pero ella es una mujer casada y tiene una hija con su esposo… Me pidió seguir mi camino, pensé que no podría amar a alguien que no fuera ella y entonces apareciste.
—Haruka yo no soy plato de segunda, si tu intención es que te ayude a olvidarla, lo nuestro está destinado a morir rápido.
—Michiru, lo nuestro no morirá rápido porque lo que siento por ti es algo fuerte y si pienso un poco en lo que sentí por la señorita…— la cara de Michiru era un poema al escuchar que Haruka llamaba así a la mujer— Setsuna, perdona, no me acostumbro a llamarla por su nombre. No es lo mismo, aquello simplemente se siente como una mentira, pero tú y lo que siento por ti es lo más hermoso y real que he sentido, por eso no quiero que se acabe… Sirena sé que es pronto para decirlo o al menos muchos pensarán que es pronto, pero quiero que entiendas y me creas cuando te diga esto.
—¿Qué?
—Te amo.
—¡Qué! — dijo alejando un poco su silla.
—¿Por qué te espantas?
—¿Me amas? ¿A mí? Haruka ¿cómo puedes decir eso? Ese hombre dijo que tú no puedes amarme por culpa de mis tonterías, de las cosas que he hecho y mi problema con el alcohol.
—Porque ese hombre es un imbécil. ¿Cómo no voy a enamorarme de ti? Es cierto que al principio me espantabas, no lo voy a negar. Ahora luego de conocerte me doy cuenta de que te amo incondicionalmente, con todo y errores, porque yo también he cometido muchos errores. De hecho, el error más grande que he cometido contigo es… No hablar con claridad.
—No entiendo.
—Sirena yo no quiero perderte, quiero que eso quede claro.
Michiru ahora puso su atención en la rubia que estaba frente a ella, al parecer estaba a punto de decirle la verdad. Lo adivinaba por la manera en que movía los dedos, mojaba sus labios con la punta de su lengua y sus ojos se movían de un lado a otro, la chica estaba completamente aterrada de decir las cosas. Haruka abrió la boca para poder articular las palabras…
—Michiru yo no soy la persona que piensas… Yo…
—Señor Tenoh aquí están sus platos.
—Gracias.
—Y las bebidas, disculpen la tardanza, pero ya está todo listo para que degusten y para no quedarle mal, el vino es cortesía de la casa.
—Que detalle— dijo la rubia.
—Bueno les dejo a solas, con su permiso— Hizo una reverencia—. Disfruten de la comida.
Michiru suspiró un poco divertida ante la nueva interrupción, siempre que Haruka juntaba el valor que necesitaba para decirle que era una chica alguien la interrumpía. Ver la mirada de la rubia un poco perturbada era algo gracioso, de nuevo debía reunir el valor para decirle la verdad, pero ahora lo haría con más tacto. A la pobre rubia le costaba hablar de nuevo y miraba a Michiru con cierto miedo, lo mejor sería ayudarla un poco.
—¿Entonces me aceptas por ser quien soy? — comenzó la chica de cabello aqua.
—¿Cómo?
—Dijiste que me amas con todo y mis errores ¿no? Eso significa que me amas a pesar de mis vicios, de los espectáculos que he montado en ese estado o las notas falsas. Me amas porque me has conocido poco a poco, eso quiere decir que algo bueno he de tener, una virtud, no sé qué es lo que te atrae de mí. Bueno, además de mi belleza física— dijo moviendo sus manos de manera divertida para hacerle notar su cuerpo, cosa que hizo sonreír a Haruka.
—Tienes muchas virtudes Michiru, así que no debes de dudar ni un poco en lo que siento por ti. Tampoco debes de dudar cuando te digo que por Setsuna lo único que siento es agradecimiento por hacerme ver que ese tipo de amor no estaba a su lado, que debía ser paciente y encontrar a la mujer indicada para amar… Esa eres tú.
La manera en que Haruka dijo todo eso fue algo que llenó a Michiru de confianza, aquel hombre que la había visitado podía irse al carajo. Tenoh Haruka realmente estaba enamorada de ella, no, ya no era algo tan simple como el enamoramiento, le había confesado que la amaba y estaba dispuesta a decirle la verdad de su género porque en su relación no cabían las mentiras.
—¿Por qué me debería molestar que seas chica?
—¡Qué! — respondió asombrada.
—Me di cuenta en el partido, no por Usagi, sino por tu físico. Además, estuve pensando en que muchas veces quisiste decírmelo, pero yo te interrumpía o alguien más lo hacía. Cuando Usagi metió la pata me apartaste de los demás y lo ibas a decir, pero te dije que esperaras ¿no?
—Sí.
—Yo también te amo por quien eres, es más, si deseas que mis amigas no se enteren de ese detalle, estará bien. Pero debes de ser honesta conmigo y decirme las cosas, ¿por qué los demás te tratan como chico y no los corriges?
—Me da pena.
—¿Pena?
—Sé que no soy muy femenina, no soy nada femenina en realidad… Es feo que te vean como un bicho raro, es peor cuando los corrijo porque me miran con desaprobación o me dicen "para mí siempre serás un chico" cuando no soy un chico. Por eso mi papá me sugirió no aclarar las cosas y que lo mejor sería que en mi trabajo me tomaran como un chico… Eso cuando ellos deseaban que yo fuera médico, ya CEO pensaba hacer la aclaración en la empresa, pero me di cuenta de que son una bola de machistas y me harían la vida imposible, además de que la mayoría son algo homofóbicos.
—Los hombres son un poco intolerantes.
—Las mujeres también lo son… Vivimos en una sociedad chapada a la antigua, no importa que estemos en el siglo 21.
—Es cierto, por algo no dejan que una mujer ocupe el trono, no hay nada de malo en que una mujer sea emperatriz, somos igual de capaces.
—Luchamos contra una cultura cerrada, igual en algún momento demos ese paso a la igualdad.
—¿Y no quieres ser chico?
—¿Me preguntas de una manera cortés si soy transgenero?
—No quería ofenderte.
—Descuida, no lo haces. No lo soy, simplemente me gusta la ropa de hombre porque es cómoda.
—Entonces eres gay como Mina.
—Sí. ¿Pensabas que podías estar conmigo si era transgénero?
—No, simplemente lo planteaba porque quiero que entiendas que me importa un bledo lo que seas, eres un ser humano hermoso, el agente inmobiliario al que amo.
—De verdad— sonreía.
—Sí.
—Realmente es imposible no amarte.
—Demuéstralo— dijo la chica.
—¿Qué?
—Ven y bésame o de lo contrario creeré que sigues enamorada de Setsuna— dijo fingiendo tristeza.
—¡Qué dramática! — Haruka se levantó de su lugar y se puso frente a Michiru.
—Antes del beso ¿por qué sirena?
—Tú me dices agente inmobiliario.
—Haruka— se reía.
—Porque el nivel de tu belleza solamente puede compararse con el de esos seres mitológicos.
—¿Mujeres ave? Gracias por el honor— alejó el rostro de la rubia.
—No, las chicas pez.
—Ellas sí son bellas, entonces te has ganado el privilegio de besarme.
—Ya me estaba angustiado al pensar que podía perderlo— dijo llevando una mano al pecho.
—Ven.
Los recuerdos de Michiru se hacían presentes de nuevo, habían pasado unas semanas desde que Haruka le había dicho la verdad y eso no cambiaba en nada sus sentimientos. Minako y Rei seguían haciéndole creer que no estaban juntas, cosa que le daba un poco de risa a Michiru, mientras que Makoto de alguna manera estaba un poco asombrada al saber que la chica de cabello aqua salía con una mujer. Además, comenzó a tratar de mejor manera a Haruka, era obvio el cambio e incluso la de cabello cenizo llegó a decirle a Michiru que seguramente Makoto odiaba a los hombres. Afirmación que le causaba risa, sabía que Makoto desconfiaba de las elecciones de Michiru, no de los hombres, es más, ni la misma fotógrafa entendía a su amiga en ese momento. Luego tendrían esa charla, seguramente trataba de ser amable con Haruka y con Michiru para no hacerlas sentir rechazadas. Sí, eso era algo que debía de agradecerle, incluso a Minako y a Rei que trataban de lo lindo a su pareja.
¿Cuánto llevaba saliendo con la rubia? Un mes, sí parecía ser un mes… Las cosas estaban bien, pero en todo ese tiempo era Haruka la que se pasaba los días en casa de Michiru y ella seguía sin conocer la de la rubia. Algo de eso le incomodaba, porque a pesar de no tener relaciones sexuales, sabía que Haruka seguía ocultando algo. La vida privada de su novia era exclusivamente de ella, no se abría y eso comenzaba a fastidiar a Michiru.
—¿Cuándo iremos a tu casa? — dijo de la nada.
Haruka se encontraba acostada en las piernas de Michiru mientras que la chica de mirada azul acariciaba su cabello. Al escuchar la pregunta de su novia abrió el ojo derecho, la miró un poco confundida por la repentina declaración y aclaró su garganta.
—Tu casa me gusta más que la mía— dijo sin empacho.
—¿De veras?
—Sí— y volvió a cerrar el ojo.
—Mira qué conveniente— dejó de acariciar el cabello.
—¡Ahora qué! Por favor, no quiero comenzar de nuevo con la misma pelea de los últimos días.
—¿Qué te cuesta llevarme a tu casa o contarme sobre tus padres?
—Lo mismo que a ti el dejar de querer saber sobre mi pasado.
—¿Tus padres son el pasado?
—En parte.
—Son tus padres.
—Sirena ¿acaso te presiono para que me presentes a tu madre?
—¿Por qué la deseas conocer? Te juro que es un dolor de cabeza.
—¿Por qué deseas saber de los míos?
—Porque no sé nada de ellos, ni sus nombres.
—¿Yo sé el de tu madre?
—No, pero…
—Nada de peros, yo te dejo tener tu privacidad ante ciertas cosas, ¿es mucho pedir que hagas lo mismo conmigo?
Michiru simplemente movió un poco su cabeza al ver que Haruka siempre tenía un argumento para no hablar de ella. Siempre salía con algo nuevo, cosa que le molestaba, pero al mismo tiempo era cierto que ella no la molestaba para poder conocer a su madre. Hasta ese momento Michiru deseaba alargar ese encuentro porque conocía a la mujer que le había dado la vida, su madre era una interesada que siempre que la iba a visitar le decía lo mismo una y otra vez.
—"Ya casi tienes 28 años, no tienes novio, no estás casada, no tienes hijos y no hablemos de que juegas a ser fotógrafa. Michiru no tienes un propósito en la vida, ya tenías una carrera bien pagada y la dejaste por un berrinche tuyo, yo me hago vieja más rápido por las preocupaciones que me das. Creo que es hora de que comience a mover mis influencias para conseguirte un buen partido, ningún hombre quiere a una mujer de 30 años amargada y sin futuro… Debo encontrar a un hombre demasiado tonto, viejo o amable para que se case contigo."
Si se enteraba que salía con Haruka, seguramente molestaría a la chica para que se casara con ella y la terminaría ahuyentando. No, a Michiru realmente le gustaba Haruka y no deseaba perderla antes de tiempo y menos por culpa de su amada madre.
—Ves te hice pensar ¿no? Mejor dejemos de discutir cosas sin importancia y vayamos a cenar con mis amigos. Debemos verlos en media hora.
—Haruka, sabes que Usagi me odia ¿de verdad tenemos que ir?
—Cabeza de bombón no te odia, creo que está en su papel de mejor amiga, así como lo hacía Mako.
—Haruka, te juro que me odia.
—Hablaré con ella, si veo una grosería de su parte lo haré o de lo contrario me molestaré con cabeza de bombón.
—Por eso me odia, siempre que salimos la regañas.
—Porque debe de entender que te amo sirena y que no importa lo que digan los demás, yo no puedo amar a otra mujer— Haruka levantó su mano y acarició la mejilla de Michiru.
—Pero…
—Sin peros, tú eres la dueña de mi corazón.
Michiru miraba con ternura a la rubia, su corazón estaba completamente acelerado al notar que Haruka no le mentía cuando le decía que la amaba. Sinceramente deseaba que todo lo que su agente inmobiliario le decía fuera un engaño, pues no soportaba tener una relación a medias y todo por culpa de los secretos de Haruka. ¿Realmente era bueno ser tan hermética con ciertos temas? Quizá era Michiru la que estaba obsesionada con saber el pasado de Haruka o la razón por la que sus padres murieron, sabía que la de ojos esmeralda se sentía culpable por algo. ¿Podría ser la culpa que le causaba abandonar la facultad de medicina? No, ese no parecía ser el problema, pero Haruka sí sentía culpa por algo.
—Entonces es momento de irnos con ellos Haruka.
—Tienes razón— dijo la rubia antes de pegar un brinco y levantarse.
—¿Quieres que te ayude a pagar la cuenta?
—No, hoy paga cabeza de bombón.
—Realmente quieres que tu amiga me llegue a matar— se burló.
—No lo hará, ella gana bien simplemente está acostumbrada a que Seiya o yo le invitemos la cena.
—¿En verdad?
—Sí.
—¿En qué trabaja Usagi?
—Es la arquitecta en jefe de la fundación de su padre.
—¿Regala una sonrisa?
—Sí, los Tsukino trabajan allí.
—Es muy loable lo que hacen.
—Sí— dijo la rubia algo incómoda—. Es hora de irnos Michiru.
—De acuerdo— ella simplemente se limitó a no remarcar la incomodidad de su pareja.
La luz del restaurante lucia melancólico a pesar de que al abrir había muchas personas en el lugar, la barra en la que las personas se sentaban a comer era de madera y a pesar de ser algo pequeño te sentías en casa. El señor Matsumoto era dueño del lugar, solamente habría a la medianoche, el restaurante era bien conocido por las personas que trabajaban de noche, los que venían de la fiesta o las personas taciturnas que necesitaban de un lugar para alejarse de los juicios de los demás. En el local de comida entraban 10 comensales y el lema del chef era que si tenía los ingredientes él te preparaba lo que desearas.
Las personas usualmente se comenzaban a juntar a partir de las dos de la mañana, muy pocos eran los que llegaban a la hora de apertura. Sin embargo, Setsuna había llegado 10 minutos antes de que el hombre de kimono azul abriera, al asomarse para poner su farol e indicar que el restaurante comenzaba sus actividades notó que en la pared del lado izquierdo se encontraba la mujer recargada. El hombre le sonrió de manera cortés, de nuevo la chica reservada se encontraba esperándolo para pasar otra noche en vela.
—Señorita Meioh ya puede pasar.
—Muchas gracias señor Matsumoto.
—Hoy llegó antes de que abriera, no debería de exponerse tanto en estas calles.
—¿Qué podría pasarme?
—Bueno, es una zona un tanto conflictiva por los bares que hay rodeando mi restaurante y me sentiría mal si usted tuviera que pasar un susto por culpa de algún imprudente.
—No estaría mal.
El hombre sonrió de nuevo, pero esta vez parecía mofarse de ella, cosa que no importó mucho a Setsuna. Simplemente notó que el hombre hacía un ademán para que pudiera entrar, ella no pensó mucho y caminó al que se había convertido en su banco preferido. Cada noche que ella llegaba al lugar pedía algo diferente y mientras esperaba a que le preparasen sus alimentos se limitaba a mirar cada rincón. Poco a poco el lugar comenzaba a llenarse y con ello llegaban las pláticas de los demás comensales. Setsuna se limitaba a escuchar cada una de ellas, todos los demás clientes parecían ser una gran familia porque se conocían bastante bien o se pedían consejos. Estaba un señor de 60 años, tres mujeres es sus 40 años, un hombre que había sido un mafioso y tenía 38 años, dos hombres travestis que además eran prostitutas daban un total de siete clientes que siempre se encontraban en el lugar y con Setsuna sumaban ocho.
—¿Hoy que desea que le haga de comer?
—Estofado de natto.
—Creo que tengo los ingredientes, de no tenerlos le avisaré.
—Gracias… Señor Matsumoto— lo llamó.
—¿Diga?
—Hoy deseo tomar sake.
—Sabe que simplemente sirvo tres vasos de sake, esa es mi segunda regla.
—Porque es muy fuerte, lo sé. Lo tomaré con calma.
—De acuerdo, en unos segundos lo traeré.
—Tibio por favor.
—Claro señorita Meioh.
Setsuna miró al hombre ingresar a la pequeña cocina del lugar y luego fijó los ojos a un rincón del lado izquierdo. Ese lugar en el que en un futuro distinto se sentaba Haruka con ella para poder cenar a gusto y conversar con los demás comensales del lugar, porque aquel lugar era un refugio para ellas. Allí nadie las incomodaba al decirles que dos mujeres no podían estar juntas, nadie las miraba como bichos raros, nadie las juzgaba. Al contrario, en ese lugar las habían felicitado por su valentía, en ese lugar les celebraron su fiesta de compromiso… Allí festejaron su matrimonio y les dieron la noticia de que les habían dejado adoptar a Hotaru. O eso es lo que una nota de su futuro le había relatado hace un par de meses atrás, nota que había desaparecido hace un par de semanas cuando se enteró del nuevo futuro de Haruka y la vio casarse con Kaioh Michiru.
Matsumoto se asomó para decirle a la chica que su orden estaría lista en cuestión de segundos y si deseaba que le pusiera aceite de oliva para que el sabor fuera mejor. En ese momento notó que una lágrima recorría la mejilla derecha de Setsuna, al fin entendió que ella no dejaba de observar ese lugar cada noche. Él hombre no recordaba haberla visto antes, es más no recordaba que alguien se sentara allí, en esa barra rectangular casi todos se sentaban en medio o en la derecha. Los que se sentaban a la izquierda eran clientes que llegaban una vez en la vida y luego se esfumaban. Matsumoto intuía que ese dolor era por alguien que jamás se había presentado a la cita con aquella chica, cosa que debía ser el peor error de ese sujeto porque la mujer era tremendamente hermosa.
Strumming my pain with his fingers,
Singing my life with his words,
Killing me softly with his song,
Killing me softly with his song,
Telling my whole life with his words,
Killing me softly with his song
Setsuna regresó a la realidad al escuchar aquella estrofa en el radio del lugar, el artefacto se encontraba en la cocina del hombre. Que cruel era el señor Matsumoto al ponerle esa canción justo ese día, al parecer era evidente lo que ella sentía. Esperaba que en algún momento la rubia apareciera y le dijera que todo eso que ahora vivía era una pesadilla, que Mamoru no había interferido en su relación, que estaban tan bien como antes de conocerlo. La morena se llevó la mano derecha a la frente para intentar dejar de pensar en lo que ella misma también había provocado y todo por ser tan crédula. ¿Odiaba a Mamoru?
—Con toda mi alma.
I heard he sang a good song, I heard he had a style.
And so I came to see him to listen for a while.
And there he was this young boy, a stranger to my eyes.
Cerró los ojos al darse cuenta de que había hablado en voz alta, seguramente el chef la había escuchado. No quería que le preguntara una vez más si algo la molestaba, como cada noche que ella hacía algo estúpido y llamaba la atención de cada uno en ese lugar. La puerta corrediza se abrió, Setsuna simplemente volteó como loca esperando ver a Haruka entrar con una enorme sonrisa al lugar.
—Buenas noches señorita Meioh— dijo Koseta, una de las prostitutas.
—Buenas noches.
—Al fin esos hombres nos dejan en paz— entró la otra mujer.
—Chikako, esos modales.
—No vi a la señorita Meioh, perdone mi forma grosera de entrar.
—No hay nada que disculpar señorita Fukuyama.
Strumming my pain with his fingers,
Singing my life with his words,
Killing me softly with his song,
Killing me softly with his song,
Telling my whole life with his words,
Killing me softly with his song
Cantaba Mayu la primera mujer que entró al lugar y Setsuna parecía querer que la tierra la tragara al escuchar que la mujer le decía…
—Es una bella canción que revela los dolores que escondemos de los demás. Veo que también le está afectando un poco ¿no es verdad?
—No la había escuchado.
—Si no la ha escuchado ¿por qué derrama una lágrima? — continuó Chikako.
—No derramo lágrimas— dijo intentando dejar de lado la conversación.
—Aquí tiene su estofado con natto y el sake tibio.
Las mujeres miraban al señor Matsumoto servirle las cosas a Setsuna, que simplemente se limitó a asentir discretamente. Entonces ellas pidieron lo mismo que la mujer de mirada granate, luego se miraron un poco apenadas por hacer que la chica se sintiera mal y decidiera terminar la plática en ese instante. Ella nunca decía nada, todos notaban que llegaba a escuchar sus historias o a pensar en alguien pues nunca dejaba de mirar ese lugar de la esquina.
—Lamento incomodarla señorita Meioh, la verdad es que hoy es uno de esos días en los que se me viene a la mente el recuerdo del amor de mi vida.
—¿Amor de su vida?
—Claro, no toda la vida fui esta mujer tan hermosa que soy ahora— dijo Chikako.
Setsuna la miró con cariño, cosa que extrañó a Matsumoto, Koseta y a la misma Chikako, pero entonces ellos entendieron que a pesar de que la mujer fuese reservada en sus sentimientos, los estimaba. Sin embargo, la chica seguía resistiéndose a hablar de lo que la atormentaba, pero Chikako que era una persona ya con algunos años encima pudo reconocer el dolor de la mujer. Todos sabían que estaba herida de amor, cada uno sacaba sus conclusiones, pero Chikako fue la que reconoció la pena en su mirada y todo por culpa de una canción.
—¿A qué se dedicaba antes de ser tan bella mujer?
—Quise ser actor, en ese tiempo ser quien realmente deseaba ser era muy peligroso. Los tabúes son de lo peor que puede rodear la vida humana. Entonces un director de cine novato estaba fascinado con la idea de hacer una película sobre el japón feudal y al ver mi audición me rogó por ser su protagonista. Ese hombre realmente que era un espécimen de masculinidad y tenía un pequeño hijo, creo que recién nacido, el pobre era viudo. No tenía nada de dinero porque todo lo estaba apostando a esa película y se quedó a vivir en mi casa. Fue la primera persona a la que le tuve la confianza de hablar sobre mí, mi verdadero ser y por más raro que parezca él simplemente me abrazó y me dijo que después de la película que filmaríamos podría ser la mujer que deseaba.
—¿Eso la entusiasmo?
—Sí señorita Meioh— la mujer se llevó la mano a la boca tímidamente—. Creo que el sake me está haciendo hablar de más.
—Entiendo— señaló Setsuna.
—Pero es bueno recordarlo y hablar de él, por más que nos duela que las personas que amamos ya no estén a nuestro lado. Es peor cuando una tiene la culpa de que no estén a nuestro costado en este momento, lo que realmente nos mata es saber que nosotras los dejamos ir.
I felt all flushed with fever, embarrassed by the crowd,
I felt he found my letters and read each one out loud.
I prayed that he would finish but he just kept right on.
Setsuna estaba tomando la comida con sus palillos en ese momento, había dejado de mirar a la mujer pensando que la curiosidad que demostraba ofendía a Chikako. Pero esas palabras simplemente le hicieron soltar el bocado y regresó su mirada a la mujer, acción que dejó a Matsumoto y a Koseta impactados. Al fin alguien estaba desnudando el alma de Setsuna, porque eso no era un mero asombro por la historia, sino que se sentía identificada.
—¿Él deseaba estar contigo y lo dejaste ir?
—Sí… Una piensa que ese tipo de personas amables y que realmente se llegan a enamorar del interior son inventadas, pero él se enamoró de mí tanto como yo de él. Dijo que si regresábamos a su país de origen podríamos escaparnos al extranjero para vivir lejos de los prejuicios de nuestras naciones. Él era surcoreano y su hijo era el vivo retrato de su padre, yo realmente me sentía ilusionada, me imaginaba despertando todos los días a su lado. El tiempo pasó y terminamos la película, yo comencé a realizar mi transformación, en realidad a hacerme más femenina…Hasta que un día pasó algo horrible.
—¿Qué ocurrió? — dijo Matsumoto.
—Alguien nos vio en un parque tomados de la mano, notaron que yo era un hombre, al menos físicamente y nos golpearon. Hubo muchas amenazas de muerte en nuestra contra, salimos corriendo de Japón a Corea del sur, donde no tardó mucho en ocurrirnos lo mismo. Nos llamaban pervertidos, yo estaba asustada porque no importaba a qué lugar corríamos a escondernos, la muerte nos seguía y con un niño en nuestras vidas las cosas eran más peligrosas.
—¿Qué decidió hacer señorita Fukuyama?
—Verá mi estimada señorita Meioh, seguí el consejo de una de nuestras amigas… Al menos de las pocas que teníamos, y que hoy por hoy me doy cuenta de que era una egoísta que simplemente velaba por el interés de una familiar suya. Ella me dijo que debía desaparecer de sus vidas porque era muy egoísta ponerlos en riesgo, que lo que él sentía por mí era una fase que pronto se terminaría. Además, no sabíamos qué pensaría el pequeño cuando creciera, que le diera la oportunidad de estar con una mujer de verdad, porque si yo los amaba realmente pondría su felicidad antes que la mía.
—En ese momento pensó que lo que decía era la verdad ¿cierto?
—Sí… Un día mientras él y su hijo salían a hacer las compras para la despensa yo tomé lo poco que necesitaba y compré un boleto para regresar a Japón… Me fui sin decirles adiós, no supe que mi decisión les rompió el corazón y que el pequeño sabía que yo era un hombre, al menos físicamente, pero él me consideraba su madre.
—¿Él se casó con la familiar de esa mujer?
—Bueno, ella no era la mala del cuento, no sabía nada de lo que hizo su prima para alejarnos. Hizo lo que su corazón le dictó, acercarse al amor de mi vida y tiempo después ambos se enamoraron. Cuando me enteré de la boda… Mi mundo parecía caerse a pedazos.
Strumming my pain with his fingers,
Singing my life with his words,
Killing me softly with his song,
Killing me softly with his song,
Telling my whole life with his words,
Killing me softly with his song
Setsuna colocó sus manos a los lados de su plato, parecía que estaban contando su historia con detalles un poco diferentes. Pero la esencia era la misma, un ser desgraciado que había arruinado dos historias de amor y todo por el miedo a la muerte y el egoísmo. Las tres personas que la acompañaban simplemente se limitaron a ver como comenzaba a intentar cerrar la mano, luego unas gotas comenzaron a caer a la barra.
He sang as if he knew me in all my dark despair
And then he looked right through me as if I wasn't there.
But he just came to singing, singing clear and strong
—¿Piensa mucho en la persona a la que ama?
—Me odio por haber escuchado a ese tipo que se decía nuestro amigo, él sabía que Haruka y yo estábamos enamoradas. Pero al igual que usted, la muerte nos seguía… Así que hice todo lo que estuvo en mi alcance para no permitir que nos atrapara.
—Y alejaste a Haruka.
—Ahora ella está enamorada de la hija de ese tipo.
—¡No me digas que ella envidiaba su relación! — gritó molesta Koseta.
Setsuna simplemente negó, mientras que el señor Matsumoto le acercaba un pañuelo para que pudiera desaparecer las lágrimas de sus hermosos ojos granate.
—Pero él sí deseaba que Haruka estuviera con su hija— comentó el hombre.
—Es muy noble señorita Meioh— dijo Chikako.
—¿Noble? La pobre señorita está destruida y lo que debería hacer es ir a decirle la verdad a Haruka, no debe de dejar que ese tipo se salga con la suya. ¿Ella te sigue amando? — la molestia de Koseta Mayu se elevaba.
—Se molestaría conmigo si le digo la verdad.
—Pero eso no quiere decir que te dejó de amar, puede que se moleste y no por eso dejará de amarte.
—Mayu no creo que sea tan simple, la señorita Meioh es una persona noble porque no se quiere meter en la nueva felicidad de la persona que ama, aunque eso la mate. En eso ella y yo somos distintas, porque yo sí corrí a reencontrarme con él, pero fue demasiado severo, al final del día a pesar de que le dije la verdad me recriminó no haber consultado con él lo que haríamos. Éramos una familia y decidí como individuo… Lo lastimé y lastimé al niño, la verdad también era que abandoné a mi familia. A eso se refiere ella cuando dice que Haruka se molestará, no decidieron como pareja, sino que la señorita Meioh decidió como individuo.
—Ellas se van a casar en tres meses… Yo no puedo hacer que dos personas que se aman sufran, no les puedo negar la felicidad… Aunque me ha costado la mía.
Strumming my pain with his fingers,
Singing my life with his words,
Killing me softly with his song,
Killing me softly with his song,
Telling my whole life with his words,
Killing me softly with his song
Setsuna dio dos golpes en la barra con su dedo índice para llamar la atención del señor Matsumoto, el hombre entendió que la mujer le indicaba que deseaba el segundo vaso de sake. Un suspiro apareció en el ambiente, Matsumoto no deseaba servirle la bebida, pero conociendo a Setsuna le pediría otra cosa y él sabía que no debía violar una de sus reglas. Él permitía tres vasos de sake, no más, no menos.
—Haruka y Michiru no se van a casar en tres meses— Setsuna cerró los ojos para evitar matar al idiota que hablaba.
—¿Por qué vienes a molestar Mamoru?
—Señor, por favor no incomode a mi clientela— dijo Matsumoto.
—Te lo debía Set… Yo te debía esa felicidad, así que me encontré con Michiru y le dije la verdad.
—¡Ahora qué tontería hiciste! — golpeó la barra.
—Fui honesto, le comenté la realidad, que ella y tú se aman… Le dije que Haruka le oculta un gran secreto y conociendo a mi hija sé que eso es lo que más le molesta.
—¿Por qué estás tan seguro de que no se van a casar?
—¿Al menos podrías mirarme Setsuna?
—No… Si te miro estoy segura de que querré matarte Mamoru, ¿por qué no sólo nos dejas en paz?
—Porque te lo debo, se los debo… No debí acercar a Haruka con alguien tan lastimado como lo es mi hija, ella no está bien y no es la indicada para Haru.
—Te hice una pregunta Mamoru.
El hombre se quedó callado al intentar salir de ese embrollo en el que ahora se había metido, miró a las personas que estaban en el lugar. Todos lo miraban con algo de rencor, porque no podían ver el verdadero arrepentimiento en sus palabras o su mirada, simplemente el tipo hacía lo que se le daba la gana con las personas y ahora parecía haber lastimado a su propia sangre.
—Es obvio hija— respondió Mayu —. El señor que está detrás de ti siguió a su hija y prometida para asegurarse de que terminaran.
—¿Las seguiste con los Tsukino?
—Sí… Kenji metió la pata y comentó que Haruka es la dueña de la fundación, eso molestó a Michiru…
—Se enteró de que los primeros pasos de la fundación eran esa pequeña bodega que rentaban los Tenoh para guardar la pintura. En ese tiempo ellos sólo podían costearse pinturas y las playeras que decían "Regala una sonrisa", ni siquiera habían registrado la fundación porque deseaban ayudar antes que lucrar.
—Le dijo que si no podía confiar en ella lo mejor era tomarse un tiempo para evaluar las cosas.
—Sabes que Haruka no habla de su familia porque le duele hacerlo, no lo hace porque sea una mujer malagradecida. Lo hace porque se siente culpable de lo que les pasó y le duele no hacerse cargo ella misma de la fundación porque se siente hipócrita al hacerlo.
—Pero eso no lo sabe mi hija.
—Dos años…
—¿Qué?
—Me contó de sus padres a los dos años de nuestra relación, eso lo sabías y por lo mismo sabías que en algún momento lo haría con Michiru. Por como iban las cosas lo haría pronto ¿no?
—Set…
—¡Set nada! Volviste a jugar con la vida de las personas, ni siquiera sabes el daño que nos haces a las tres. Simplemente te paras y hablas de sentirte mal, me dices que me debes algo, pero no entiendes lo que haces. No eres más que un maldito que juega con los sentimientos ajenos, ¿qué esperas Mamoru?
—Tu perdón.
—No deberías de preocuparte por mi perdón, es más que obvio que no te lo daré. Deberías de preocuparte por el perdón de tu hija, de su salud. Porque ella es más frágil que Haruka o que yo… Imbécil.
—Señor retírese.
—Setsuna, en verdad lo lamento— dijo antes de salir del lugar.
Todo se quedó en silencio en ese momento, nadie podía creer que un sujeto tan mezquino pudiera creerse amigo de esa buena mujer, Setsuna no paraba de derramar lágrimas e intentaba calmarse. Si alguno de ellos pudiera quitarle ese dolor de encima, lo harían con gusto.
—¿Irás a ver a Haruka? — preguntó Chikako.
—Sería lo más bajo que podría hacer, no, no la veré.
—¿Entonces? No me digas que no lucharás por ella— agregó Mayu.
—Sería igual de nefasta que él si me muevo en este instante, no… Creo que es Haruka quien debe elegir, ella debe de seguir su corazón y entonces se reencontrará con su verdadero amor.
—Puede que regrese con Michiru.
—Sí señor Matsumoto, pero al menos sabré que amor es más fuerte… El que siente por mí o el que acaba de nacer en su corazón por Michiru.
—Eres una buena mujer Setsuna, nosotros rezaremos por tu felicidad para que Haruka regrese a tu lado— dijo Chikako.
—Ya lo veremos… Señor Matsumoto creo que mi estofado se enfrió, ¿podría calentarlo de nuevo?
—Con gusto señorita Meioh.
—¿Qué historia me regalará usted señorita Koseta?
—Veamos… Creo que te contaré sobre mi infancia… Hace muchos años yo era una niña…
Y así Setsuna comenzó a abrirse con las personas de ese lugar, mientras que fuera de él, alguien se detenía pensando en pasar y comer algo. Su mano se colocó en la puerta y al escuchar la risa de la chica de mirada granate tuvo que controlar la manera en que su corazón se agitaba en su interior, abrió la puerta con cuidado…
—Eres tú— dijo Setsuna con la voz hecha un hilo al darse cuenta de quién era la persona que cruzaba el umbral.
Strumming my pain with his fingers,
Singing my life with his words,
Killing me softly with his song,
Killing me softly with his song,
Telling my whole life with his words,
Killing me softly with his song.
Continuará…
Hola chicos espero que con todo esto del coronavirus se encuentren bien o siguiendo las indicaciones. Nosotros empezamos la cuarentena y créanme que es lunes y ya terminé el capítulo de la semana, supongo que si la inspiración sigue como hasta ahora podré actualizar el miércoles y el viernes, ya veremos… Sin embargo, ahora no hay mucho que contar de nuestras vidas porque el bebé es un niño muy tranquilo y es obvio que no podemos salir mucho con él o con Tori, no debemos exponerlos.
Pasemos a temas mucho más agradables que la pandemia y respondamos sus amables comentarios en cinco, cuatro, tres, dos, uno…
Roshell101216: Al parecer sí se volvió a perder tu primer comentario que dejaste, lo cual indica que hay momentos en que la página nos odia. Porque te digo que los problemas comenzaron a aparecer desde la historia pasada.
Regresando a tu comentario sobre la historia, me temo que seguirán odiando al pobre Mamoru y le digo de esa manera porque es divertido ver como lo odian. Sí, él se la pasa haciendo de la vida de los demás una porquería. Se mueve por pasiones y no por el sentido común y la razón, sé que todas se exaltan con nuestro amigo del hashtag, mientras que yo disfruto leer sus reacciones. Creo que te pusiste igual que Tori al saber las cosas nuevas que hacía nuestro querido Mamoru, también debo asegurarte que esa parte iba a ser completamente distinta y entonces la personalidad del personaje, la situación y la felicidad de Michiru quisieron guiar todo a otro camino. Michiru no se rinde por las palabras del innombrable, sino que se cansa de que Haruka le oculte ciertas cosas de su vida y por esa razón es que le está dando a la rubia un ultimátum. Roshell, estás atando los cabos de una manera impecable, el problema ahora es otro por culpa de aquel personaje que odian.
Sobre Kai, pues la verdad es que lo estamos gozando al máximo y el departamento se siente como un horno por la cantidad de gente que hay (la familia de Tori) por lo que estamos usamos el aire acondicionado la mayor parte del tiempo. Por ejemplo, hoy martes (sí, estoy respondiendo los comentarios en martes y el episodio lo terminé ayer) estamos a 30 y mi cuerpo realmente no tolera el calor. Odio primavera y verano… Creo que Kai también heredó ese malestar que sufro con el calor, lo que dices de que crecen rápido… Es la verdad, mi sobrino de la noche a la mañana ya tenía cinco años y ahora a los casi ocho siento que me he perdido varias partes hermosas de su infancia. Tori y yo tomamos foto tras foto porque no queremos perdernos detalle alguno de su crecimiento y a este paso faltan unos tres días para sus 20 días de nacido. No puedo dejar de ver a mi pequeño, no lo cargamos tanto porque si no luego no va a querer que lo dejemos un rato y comenzará a llorar. Créeme he visto y vivido esos extremos, mi sobrino podía dormir perfectamente con ruido o no lloraba si lo dejaban de cargar (el hijo de mi hermano), pero el hijo de mi prima y el de mi vecino… Bueno, en este momento está haciendo un berrinche y ya tiene dos horas llorando, todo porque los padres le quieren dar de comer… Mi estrés en este momento ya está al límite porque ni mi hijo que es un bebé de días hace ese tipo de escenas, a comparación de ese niñito que tiene dos años y medio. Definitivamente no dejaré que mi hijo sea tan maleducado como este que ya casi hace que desee darme un tiro en la sien. ¿No sabes si no existe una "nana al rescate para Latinoamérica"? Deben darles herramientas a mis vecinos para educar de una mejor manera a su hijo, es como con el encantador de perros, debes educar a los dueños y no al perro. Seguiré el ejemplo de mi hermano que es buen padre y ha sabido encaminar de una manera correcta y no violenta a mi sobrinito.
Disculpa que no leyera antes tus MP, estuve corriendo las semanas pasadas y en lo que me acostumbraba a todo este nuevo ambiente dejé de escribir el tiempo necesario (no lo digo por el bebé, sino por el trabajo)
Callie chan: ¿Lo dices por darthuranus? Porque pensamos completamente igual, es el maestro del sufrimiento en este momento. ¿Por qué regresó al innombrable a la trama? Es justo que hagamos algo por medio de Change Org para recolectar firmas y hacer que lo mate en el siguiente episodio que sería el primero del capítulo dos.
Sí, esperemos a ver que sucede porque seguramente en este momento nuestro querido autor seguirá con sus vueltas raras. ¿Nos va a regresar un Haruka - Setsuna? Porque ya saben que con eso que el torpe ese ya cambió de nuevo el futuro, no sabemos que cosas nos depare la siguiente semana.
Nuestra familia espera que tú y la tuya se encuentren bien con el tema del COVID-19, en nuestro caso hemos seguido los lineamientos para no contagiarnos y cuidar de todos (no sólo de nosotros), simplemente si debes de seguir yendo a trabajar cuídate mucho. Nos leemos la siguiente semana y gracias por seguirnos acompañando.
CoOkiE86: Cuánto tiempo sin leer uno de tus comentarios, me alegra que volvieras a romper tu voto de silencio. Me encanta esa nueva manera de referirte a lo que yo llamo "lectores anónimos", así que haré uso del "lector ninja" que acabas de inventar es mejor porque eso es lo que son lectores de las sombras ja ja ja y eso es de respetar. Muchas gracias por los deseos y esperamos que nos sigas acompañando en esta historia.
ありがとうございます por desearnos cosas tan lindas y no creas que darthuranus sería la única persona que respondería tan bellas palabras. Esperamos que tú también disfrutes al máximo de tu sobrina y si hay alguien que te entiende con ese tipo de amor incondicional por un sobrino es el autor. Espero poder leer otro comentario tuyo y responder exclusivamente en un futuro.
Pablo395 kun: Es un alivio que pudiéramos leer tu comentario antes de actualizar. Sí, Michiru ya sabía que Haruka era chica y no le importó, el problema acá se llama #WeyYa, quien realmente no deja de ser un pedazo de estiércol.
No sabes como lo odio, pero para que ya no aparezca la próxima semana, no mencionaré su nombre. Pero me temo que aparecerá #AmigaDateCuenta. Me encantaría leer tu teoría, por lo demás, gracias y saludos a ti y los tuyos. Cuídense mucho con el tema este del virus y si se nos permite nos leemos la próxima semana.
Ely Lopez: Creo que esta semana el odio que sentirán por mí y por Mamoru será grande, pero créanme que debíamos jugar un poco más con el futuro de Haruka, pues nada está escrito como pueden ver y en la próxima etapa la rubia debe de aprender una lección.
Además ustedes no son las únicas cansadas de Mamoru, ya Setsuna no lo tolera y siente que la mano se le irá contra ese tipo si la vuelve a molestar o se mete con Haruka. No me lo vas a creer pero ayer no escribí el episodio correspondiente al próximo viernes, pero hoy lo continuo porque me falta la mitad y Tori... Bueno ella me odia, no me habla por lo que hice hoy.
El bebé, es difícil no perderle la pista y el amor que nos brinda con una sonrisa. Lo esperamos mucho tiempo y ahora que está aquí... No puedo dejar de verlo, incluso siempre que se despierta o antes de ir a dormir le canto "Can't take my eyes off you" y Kai simplemente me sonríe haciendo sonidos de diversion, ¿cómo no enamorarme de él cada día? En fin, esperamos que te encuentres bien con este tema de la pandemia y te sigas cuidando. Saludos y nos leemos la próxima semana.
Es hora de hacer una confesión, realmente deseaba actualizar el miércoles la historia, pero me di cuenta de que hay personas que no han comentado, no puedo dejar a Ely, Kyoky, Pablo, Javier, VaMkHt, Shanebilasi y otras personas sin la oportunidad de dejar sus impresiones. Todos estamos locos por el tema del virus y el trabajo, así que en lugar de hacer que las cosas vayan de prisa, me tomaré el tiempo de escribir normalmente (que con esta cuarentena he terminado el mismo lunes nuestro episodio de cierre) y comenzaremos la segunda parte de esta historia el mes de abril. O sea, el próximo viernes a menos de que ustedes me pidan hacer otra cosa, no moveremos el día de actualización.
Muchas gracias por seguir una semana más al pendiente de esta historia, recuerden seguir las indicaciones de su país o estado para no contagiarnos del virus de moda. Como siempre pueden dejar su comentario en el rectángulo de abajo.
—Chicos, no se olviden de dar click en su mail para que suene tolón tolón cada vez que actualizamos. Saludos a todos los lectores, incluidos los ninjas (nos encantó lo que inventó CoOkiE86)
—Tomen las precauciones apropiadas y… ¿Nosotros donde nos leemos Tori?
—En fanfic, またね!
