Soy algo más, Cap. 17
Masquerade: ¿Cómo te sientes?... Hydranoid.
Ambos estaban en la sala de cómputo de Masquerade, el rubio tenía una amplia sonrisa, pues habían sido felicitados por Naga mismo por quitarle a su rival de encima de una vez por todas desde que había robado el Núcleo Silente enfrente de Drago, quitándose de encima la mirada acusatoria y retadora de Naga de encima, al fin, después de estar de los nervios por el Dragonoid evolucionado, se habían quitado ellos un peso de encima.
Hydranoid: Nunca tan listo para pelear, y más fuerte cada minuto.
Masquerade: Mi plan funciona a la perfección desde que derrote a ese grupo, sin mencionar a ese tonto de Dan y su patética mascota, Drago… Ahora, veamos quien será nuestra próxima víctima.
En realidad, el plan había sido de Hydranoid, pero ¿Qué importaba ahora? Todo había funcionado perfectamente, y a Hydranoid no le hubiera costado corregir a su maestro, pero… él también estaba de buen humor, así que, no importaba.
Buscando en la computadora global de su mansión, Masquerade buscaba al siguiente más fuerte, para evitar pelear cada día con peleadores débiles y sin objetivo.
Masquerade: Ah sí, como lo sospeche… Shun Kazami, y su Ventus Skyress. (Dialogo en la versión latina)
Era lógico, él alguna vez fue el numero uno también en la lista de puntuación, sin mencionar que fue quien ayudo a hacer las reglas del juego en sí, sus habilidades no eran menos que increíbles.
Masquerade: ¿Qué dices, amigo?, ¿Te apetece otra pelea por el todo? (Sonreía de manera cruel el rubio)
Hydranoid: Por supuesto, maestro, hasta el final.
.-.-.-.
Encontrar a Shun no fue del todo fácil, aunque si algo un poco ridículo de reconocer, ya que, fue a su hogar, donde él y su abuelo vivían, pero solo encontró su cuarto vacío… y un extraño olor a medicina excesiva en el ambiente de parte de su abuelo seguramente.
Debió haber pensado que se quedaría con sus amigos, o en el mejor de los casos, con Marucho, esto era extraño, sabía que Shun vivía lejos de la ciudad de Wardington, pero incluso Runo y Alice habían vuelto a la casa de Runo, pero era en cierto modo, lógico, Julie también estaba ahí con ellos, Runo era la unica que vivia cerca de Wardington.
Una vez encontró a Shun, hacer su habilidad ¨ The dream walking ¨ ya era un juego de niños, y notaba que en su mirada la culpa le pesaba en la espalda, incluso estando dormido.
No había sido su culpa, por supuesto, pero Shun siempre fue el más responsable de los peleadores, y por lo que Masquerade sabía, Shun había inventado las reglas con Dan, pues eran buenos amigos a pesar de la actitud reservada de Shun desde hacia tiempo, la verdad, no sabía mucho de esos dos y no le interesaba en lo más mínimo, no era algo de su interés.
Lo único que a Masquerade se le ocurrió para causarle una pesadilla a Shun, era el repetir el anterior escenario que había visto al dejar ir a Dan a la dimensión de la perdición, no era la gran cosa en realidad, pero ver morir a un amigo… aun así basto para hacerlo alarmarse, era suficiente para alterar al joven ninja.
Masquerade regreso a su mansión después de eso, solo tendría que esperar hasta las cuatro esta vez, a diferencia de la vez pasada, cuando espero hasta las seis de la tarde, no era la gran cosa… pero… algo en su cabeza no lo dejaba tranquilo.
Masquerade: Hydranoid.
Hydranoid: ¿Qué sucede, maestro? (Saliendo del bolsillo de Masquerade, notando que estaban en la cocina, este salió volando y aterrizo en la mesa, con la mirada bajo la máscara de su maestro).
Masquerade: Dime, ¿Qué sabes tú acerca de la Dimensión de la Perdición y Vestroia?
El chico se quitó la máscara, dejándola en la mesa junto a Hydranoid y tomando una silla para estar más cómodo.
Desde que mando hacía apenas un día a Dan allá, la cabeza no paraba de darle preguntas al respecto.
Hydranoid: ¿Hay algo… que lo moleste? (Preguntaba preocupado, mirando a su maestro)
Masquerade: En realidad, no (mirando des interesadamente… según él), pero tú debes de saber más del tema que yo, es solo… curiosidad.
El pequeño Bakugan conocía muy bien a su maestro, no en vano, noto que esa noche, le costó trabajo dormir, no tuvo pesadillas, pero se movía demasiado en la cama para intentar concentrarse en dormir.
Sin embargo, tampoco iba a mentirle a su maestro, si él no le mentía en nada al Bakugan, no tenía motivos para mentirle a su compañero de batallas.
Hydranoid: Para serle honesto, maestro, no se mucho acerca de la Dimensión de la Perdición, no eh escuchado de ningún Bakugan que haya vuelto para contarlo, solo sé que ahí encontramos nuestro destino… nuestro final.
En estos casos, hablar con Reaper podría ser de utilidad… de estar de vuelta de ese lugar, claro esta.
Hydranoid: Y acerca de Vestroia y algo relacionado… solo se la leyenda de los soldados legendarios.
Masquerade: ¿Los que?
A Masquerade le intereso la idea, teniendo toda su atención hacia su compañero, era verdad que era la primera vez que hablaban de su hogar Vestroia desde que se conocían, aunque el rubio no creyó que incluso tuviera su propia historia pasada ese lugar.
Hydranoid: Los seis guerreros legendarios de Vestroia, Hubo un tiempo, hace mucho, que Los guerreros Legendarios dieron sus vidas por salvar a Vestroia. Eran los seres más poderosos en su momento, uno por cada atributo, y para mantener el equilibrio, solo sé que su legado fue separar los núcleos en su momento, haciendo la paz separando cada atributo en Vestroia, la historia exacta de que era lo que perturbaba nuestro hogar, no la se.
Masquerade: Ya veo… y por casualidad, ¿No creerás que están en ese lugar, o si? me refiero a si están ahora en la Dimensión de la Perdición.
Hydranoid: No lo sé, Maestro, pero su voluntad y su poder eran algo admirable y por lo cual, tanto por su sacrificio como por su unión y poder, no serán olvidados por nuestra especie, así pasen los años o los siglos, sus auras podrían aun estar en esa Dimensión… pero como ya se lo dije, ni siquiera sé cómo es ese lugar.
Masquerade: Entiendo…
El rubio pensaba, que si ese lugar era un sitio donde el aura descansaba por siempre, era muy probable que Hydranoid tuviera razón, pero, sin saber cómo era tan siquiera ese lugar, era imposible saberlo.
Hydranoid: Maestro…
El rubio despertó de su breve pensamiento, volteando a ver al Bakugan, con su mano en su mentón apoyándose en la mesa.
Hydranoid: ¿Acaso esta… preocupado por ese humano llamado Dan?
El rubio sonrió.
Masquerade: En realidad, debo admitir que no eh dejado de pensar en eso, pero… fue su decisión, no la mía, él fue quien salto hacia la Dimensión de la Perdición, fueron sus acciones.
Hydranoid: Entonces… ¿Por qué no deja de pensar en ello?
Esta vez, el Bakugan había dado en el clavo, claro que jamás le había dado reparo en mandar Bakugans a su final, ni de humillar en el pasado incluso a sus rivales… pero meneo la cabeza para sacar sus ideas y emociones de su corazón, había jurado que no volvería a pensar en Alice, había ganado, debía dejarla como parte de su pasado, pero aun así… sentía empatía y culpa por ser parte de ella, como ella era parte de él…
...
NO, eso no era verdad, él era mejor, y debía de superarlo de una buena vez.
Masquerade: Tienes razón, Hydra, debo dejar de pensar de ese modo.
Pasaba el tiempo y la hora se acercaba, esta vez, llegaría él a la hora exacta y no estaría esperándolos como la última vez.
Sin embargo, esperando, recargado en el marco de la entrada principal de su mansión… miro hacia la puerta de la biblioteca en su casa… ¿Hacia cuanto que no entraba ahí desde la última vez?, en verdad, ¿Tanto le había afectado todo esto? Se sintió ridículo de cara a los problemas alrededor suyo, es decir, tantas emociones negativas, tanta ira, tantas molestias… y solo recordaba haber sonreído cuando festejo junto a Hydra su evolución, ni siquiera había terminado de leer el libro de 1500 páginas… de hecho, ¿Cuando fue la ultima vez que lo tuvo entre sus manos?
Seguramente ahí seguía en la mesa circular, esperando pacientemente a volver a ser tomado por el joven lector… como le molestaba que las circunstancias cambiaran su forma de ser, Incluso tenía el libro de poemas nuevo al lado de su cama, en la mesa de noche, pero solo lo habia hojeado ligeramente, habia estado demasiado ocupado, tanto fisica como emocionalmente, incluso ese cuarto (la biblioteca) seguía cerrado bajo llave desde lo de Klaus, ni siquiera había ido a comprar una taza nueva desde ese incidente, tal vez le daba temor abrirlo por la idea a encontrarse adentro a Klaus, vengándose de lo que le sucedió a su compañero Bakugan… no, eso era imposible, ninguno de ellos sabría cómo llegar hasta él, las ventanas de la limusina que habia rentado para esa ocasión estaban polarizadas, y dudaba que alguno tuviera la curiosidad de ver desde el parabrisas, sin mencionar, ¿qué clase de libertad se estaba dando al tenerle miedo a Klaus? Eso era patético y sin lugar.
Le molestaba este sentimiento de debilidad, de dejar que los que lo rodearan lo hicieran cambiar a como en realidad era él, incluso tuvo que ser su niñera, vigilándolos, ¿No tenían que ser peones simplemente? Incluso tuvo que estar en la última batalla de cada uno de ellos, ¿Cuándo fue que paso eso?...
¿Cuando dejo de pensar en sí mismo para pensar y preocuparse de los demás?… odiaba eso, se parecía tanto a… NO, juro no pensar más en Alice, ella no era él… ERA MEJOR, él no era débil, y le molestaba tanto que ella lo fuera, tenía el cerebro, las habilidades, pero ella siempre prefirió rendirse ante los demás, eso lo hacía hervir de rabia, él no era así, ÉL NO.
Después de esta batalla, volvería a ser el ser que le gustaba ser, retomaría el libro, seria libre, y era su propia decisión, su determinación.
En su reloj, sonaron las cuatro, y tras calmarse un poco... una sonrisa se formó bajo su máscara, era la hora de la verdad.
.-.-.-.
Masquerade: Bien Shun, no recuerdo haber invitado a tus amigos a nuestra cita.
Decía el rubio al ver, que al igual que la última vez que había visto a Dan, ahí estaba Shun con todos sus amigos, le divertía la idea, recordando como cuando las chicas van hacia el baño en grupo, patéticamente gracioso.
Julio: Para tu información, somos un equipo.
Marucho: Y no necesitamos tu apestosa invitación, Masquerade.
Runo: Supéralo, y si quieres jugar, juegas con los peleadores, así que es hora de que dispongas, o te calles.
Esto si era de risa, ¿Desde cuándo la pandilla de Dan era así de irreverente y retadora? Pero algo de eso le parecía familiar, como cuando él reto e hizo enojar a su grupo, ¿Qué estaban tramando hacer?
Masquerade: Ja ¿No se han dado cuenta que si los derroto, el poder de mi Hydranoid va a aumentar?... Así que, están dentro o están fuera… ¿Están listos para jugar?
Runo: Sí, hagámoslo.
-¡RUNO!-
-¡Campo Abierto!-
El rubio creyó escuchar una voz desconocida llamando a la peli-azul, pero no pudo voltear a ver, ¿Debió imaginarlo? Quien sabe, ya sabría después sobre eso.
(A partir de aquí, no describiré la pelea, pues veo que la verdad no tengo muchos lectores, así que, no vale la pena describir la pelea como con Julio, no tiene importancia, solo diré un par de detalles y ya)
Tuvo que enfrentarse a uno por uno en la batalla, todos los primeros fueron sus Bakugan más fuerte, y todos estaban arriba de ellos (es decir, cada humano arriba de su Bakugan), ¿creyeron que eso lo detendría?, si con Julie cuando combatió a Billy, no pudo ver como se alejaban hacia su perdición, esta vez, tuvo esa satisfacción el enmascarado, sin embargo, a pesar de derrotarlos a todos… fue ridículamente fácil.
El tiempo volvió a correr alrededor, y ahora, se encontraba solo el rubio, o eso creyó por un momento.
Señora Kuso (Busque el nombre de la madre de Dan, pero no lo encontré): ¿Qué… qué sucede?... Oye, disculpa, ¿A dónde fueron todos?
El rubio solo volteo un segundo para verla, al parecer, si había escuchado bien la primera vez, al principio, creyó que la mujer no entendería nada y sería demasiado complicado explicar TODO el por mayor, sobre todo el juego y sus... cuestiones de por medio, pero… creyó justo que fuera la única que supiera sobre el suicidio masivo que acababa de pasar.
Masquerade: A la dimensión… de la perdición.
Después de eso, siguió su camino, no era por ser grosero, pero ahora entendía a Hal-G con la cantidad de preguntas que él mismo iba a hacer la primera vez que él estuvo en ese mundo, todas esas preguntas eran irrelevantes.
Señora Kuso: Por favor, Runo… regrésame a Dan sano y salvo.
Logro escuchar apenas el rubio, justo antes de desaparecer del lugar en su destello.
Masquerade: Así que de eso se trataba (Pensando para sí mismo el rubio, de camino a su casa en el portal) Intentaran ir a rescatar a su amigo Dan, que tontos… sin embargo (llegando a su destino, sintiendo el suelo de su casa en los pies), si logran salir y volver exitosamente… sin duda alguna, esto será interesante.
No tienen idea de lo que pase con este capítulo, ya iba avanzado más de la mitad y de golpe, la luz se fue durante unos segundos, pero sin poder guardar lo que ya había escrito, no pude evitar gritar de horror al verlo y llorar internamente.
Consejo: Nunca escriban cuando hay una lluvia afuera, es horrible.
Nos vemos a la proxima n.n)/
LunaDarkus.
