Todos los días pensaba en Hinata, no se iba de su mente y odiaba que fuera así. Él quería olvidarla, pronto se dio cuenta que la obsesión de adolescente seguía ahí, se preguntó si lo suyo era algo psiquiátrico, si había desarrollado alguna conducta dependiente. Incluso su padrino le decía que tenía un humor de perros. Shion ni siquiera quiso volver a ser su novia, últimamente las personas parecían tener un repelente contra él, y quizá era porque todo el tiempo estaba de mal humor, y por lo tanto entendía que su compañía no era la más agradable.

Así que cuando su padrino le dijo que una chica le buscaba, creyó que se trataba de alguna compañera de la facultad, nadie más le visitaba si no era por cuestiones de trabajos o proyectos.

Pero no… era Hinata, maldita sea, no le gustaba verla, porque lo único que conseguía era remover sentimientos, y comprobar que no la había superado en absoluto, odiaba sentir ese deseo de arrastrarse a sus pies y pedirle que volviera a su lado a pesar de todo lo que le hizo, la necesitaba tanto como respirar, le parecía por lejos la mujer más bonita del mundo y por lo mismo no podía apartar la mirada de ella. Hinata era preciosa, y aun cuando su cuerpo visiblemente comenzaba a cambiar sintió un tirón en su entrepierna, cómo podría seguir deseando a Hinata con esa intensidad, cuando ella había hecho cosas horribles.

Para nada espero su propuesta, y aunque en un principio le sorprendió, supo que no era su motivo de visita, claramente se veía alterada, se notaba que era presa de una crisis de ansiedad, lo había aprendido con Shion, había entendido muchas cosas con ella. Y ahora al ver a Hinata le confirmaba que no estaba pasando un buen momento. Pero él no estaba de ánimos para consolarla o ser un amigo para ella, porque sencillamente Hinata era el amor de su vida, y él jamás podría ser un amigo para ella.

Cuando comenzó a llorar, inconscientemente acepto su petición, y se dio cuenta que era un idiota por caer tan fácilmente, por ser tan manipulable a sus deseos.

-Vamos a mi habitación – le pidió mientras seguía acariciando su suave piel, y a la par retiraba sus lágrimas – no estaba seguro que en verdad Hinata le permitía esa oportunidad de intimar nuevamente, pues creía que en cualquier momento la cordura llegaría a ella, pero él simplemente ya no podría retractarse, sobre todo cuando era algo que el también deseaba con ansiedad.

Llegaron a las escaleras que conducía a las habitaciones, y desde ahí supo que las cosas podrían volverse más complejas de lo que ya estaban, pero siendo honestos, no le importaba, ya estaba lo bastante amargado como para que las cosas pudieran empeorar aún más, además era un hecho que necesitaba sentirla, tenerla en sus brazos, era todo lo que su mente podía procesar en ese momento.

Tomándola de la mano, le hizo seguirle, subieron las escaleras con un poco de prisa, y no detuvo su andar hasta que introdujo a Hinata en su cuarto. Era la primera vez que ella estaba ahí, y por lo tanto, pudo ver el interés que ella mostró.

-Quítate la ropa – no le daría tiempo de indagar, ni a él de flaquear, necesitaba ser firme en lo que se supone que harían. Sin embargo, ella de inmediato mostró vergüenza – que te quites la ropa – le volvió a repetir, para que le quedará claro, la postura en la que estaban.

Observo como ella se hizo mil preguntas, pero no salió nada de su boca, se mordía insistentemente su labio, hasta que finalmente vio como sus pequeñas manos se dirigían a los botones de su suéter, pareciera que quisiera retrasar lo más posible su unión, y eso de cierta manera le enfado.

-Si no lo harás de buena gana, ¿por qué me lo pediste? – sabía que estaba siendo rudo, lo supo porque de inmediato ella mostró la tristeza en su rostro, y entonces supo que ella se detendría, claramente él le acababa de dar las armas para detener su encuentro, y de alguna manera se sintió un idiota, porque él también lo deseaba.

- Esto no está funcionando – le dijo con tono seco y antes de que ella o él pudieran articular una palabra más, escuchó la voz de Sakura llamándolo, estaba fuera de su habitación. Durante mucho tiempo habían sido amigos, ella solía entrar y salir de la casa de Jiraiya como si fuera propia, por lo que no era nada extraño que ella misma le buscara por la casa. Sin embargo, él se había alejado de ella cuando empezó una relación con Hinata, tenía tanto tiempo sin saber de ella, que le sorprendió que viniera a buscarlo justo ese día.

- Tal vez sea mejor que me vaya – le dijo Hinata con su voz totalmente cargada de tristeza, tanto que casi sintió ganas de abrazarla y consolarla.

- Espera un momento, no tardaré, antes de que te vayas quiero que dejemos claros algunos puntos.

Ella no pareció estar de acuerdo, y el por primera vez, sintió que tenía que obligarla a hacer algo que él deseaba.

-No te muevas Hinata, por favor, no tardaré mucho.

Ella finalmente asintió y él pudo salir de la habitación sabiendo que le esperaría. No deseaba decirle a Sakura que Hinata estaba en su habitación, estaba seguro que armaría un escándalo, hablaría mal de ella, o incluso trataría de golpearla como hace tiempo. Así que cerró la puerta en cuanto salió.

-Naruto, necesitamos hablar – frente a él estaba su amiga de toda la vida, lucía como siempre, y en realidad le dio gusto verla de nuevo.

- Vayamos a la sala – le dijo con la intención de alejarla de la planta superior, de su habitación, mejor que le dijera lo que tuviera que decirle en la sala, y trataría de que fuera rápido, pues en verdad deseaba volver a hablar con Hinata, aunque no tenía muy claro el que hablar.

Ella no le dijo nada y le siguió, en la biblioteca estaban Jiraiya y Tsunade, como de costumbre, ambos disfrutaban de una buena platica, eran algo así como una pareja, aunque no pareciera tanto una relación física, ambos la pasaban bien en compañía del otro. Apenas llegaron a la sala, Sakura expreso su sentir abrazándolo.

-Te eché de menos, Naruto – el respondió a su abrazo, pues realmente sentía alegría de verla de vuelta.

- Yo también a ti – le sonrió en cuanto terminaron el abrazo y ella le devolvió la sonrisa.

- ¿Qué haces por acá? – le pregunto curioso.

- Pues nada, quería verte, quería que fuéramos por unas copas, como en los viejos tiempos – deseaba hacer justo lo que ella le pedía, pero aquello tendría que esperar, Hinata estaba esperando por él.

- Realmente sería una buena idea, pero hoy no puedo Sakura, ¿por qué no lo dejamos para mañana?

- No, no, tiene que ser hoy – le dijo de manera caprichosa, incluso había extrañado esos gestos – vamos Naruto, nos la pasaremos bien.

- No tengo ninguna duda de ello, pero he quedado con alguien más.

- ¿Con la… con Hinata? – estuvo seguro que se retractó de la ofensa que fuera a decir, y lo agradeció, aun cuando estaba molesto con Hinata, no toleraba escuchar insultos de ese tipo a su persona.

- Sí – no iba a mentirle. Además, realmente necesitaba desahogarse, quizá al día siguiente podría hacerlo con su mejor amiga. Sin embargo, pudo observar como a Sakura se le descomponía la cara de tan solo hablar de ella.

- La odio, Naruto, no tienes idea de cuanto le odio, lo siento, sé que quizá tú piensas lo mejor de ella, pero en verdad creo que deberías alejarte de ella.

- ¿La odias por qué esta con Sasuke? – pregunto sin pensarlo demasiado, pero estaba seguro que el odio de su amiga era por ello, ella muchas veces se lo manifestó en el pasado.

- Ella no está con Sasuke – pareció segura de ello.

- Entonces solo son amantes – trato de confirmar aquello, por qué, quizá para corroborar que no tenía nada que hacer con Hinata, quizá para darse valor y nuevamente alejarse de ella.

Sakura miró al suelo, y luego negó, aquello de pronto le hizo saber que ella sabía más de lo que él, y que realmente necesitaba interrogarla.

-¿Sakura?

- No son amantes, estoy segura que no están juntos desde que ella empezó a salir contigo – bien, el de cierta manera estaba seguro que mientras fueron novios, ella solo estuvo con él, pero su infidelidad era otra cosa.

- ¿Pero igual han seguido teniendo relaciones recientemente? – sakura nuevamente negó.

- Estoy segura que no han estado juntos desde que tú y ella volvieron, pero eso no quita que sea una maldita arrogante – la interrumpió, no deseaba desviarse del asunto.

- Sakura, yo vi un video donde están juntos – le miró extrañada y negó.

- Quizá viste el video que editó Suigetsu – le observó interrogante y a la vez le incitó a que siguiera hablando

- Sakura, necesito que me digas todo lo que sabes, quizá tú puedas ayudarme – ella pareció meditarlo y luego acepto.

- Y quizá tú puedas ayudarme a mi

- Si esta en mis manos, sabes que lo haré.

Sakura pareció convencerse con aquella respuesta y finalmente expulsó un poco de aire, como aliviando una tensión. La hizo sentarse a su lado, y entonces le pidió que le dijera todo lo que supiera. Después de parecer tomar valor, fue que comenzó a hablar.

-No es que sepa demasiado, realmente Sasuke mantiene sus asuntos en privado y no le gusta hablarlo con nadie, pero ya sabes como soy, no soy una idiota, por lo que he buscado la manera de descifrar lo que hace…Lo poco que he descubierto es que Sasuke no tolera a Hinata, pero es el dinero de su padre lo que le atrae.

- ¿Qué dinero? – le pregunto confuso, claramente Hinata no era de baja economía, pero tampoco aparentaba que tuviera demasiado como para que alguien pudiera interesarse por su economía.

- Seguro que no lo sabías, Hinata siempre mantuvo en secreto que es hija de un magnate, y obviamente también a ti te lo oculto – rodo los ojos y luego prosiguió – Naruto, el padre de Hinata es millonario, tiene empresas por todo Japón, y ¿qué crees?, es hija única, heredará todo, así que lo que le interesa a Sasuke de ella es eso, su dinero.

- Pero ¿por qué ella no me dijo eso?

- Por estúpida, ¿entiendes por qué la odio?, debe creer que puede engañar a las personas – nuevamente tuvo que detener a su amiga, claramente si no lo hacía, se desviaría totalmente del asunto.

- Sakura, ¿qué más sabes? – ella pareció meditarlo nuevamente y esta vez pareció algo dudosa – por favor, Sakura.

- Lo que te diré es muy delicado, yo, bueno, ya sabes que siempre lo he querido, sabes lo mucho que me gusta, sabes que haría cualquier cosa porque me considere como su pareja, por estar a su lado, es que él es tan perfecto…

- Si, si, lo sé – nuevamente trato de ubicarla

- Bueno, pues… intenté embarazarme varias veces para atarlo, ya sabes, diciéndole que me estaba tomando los anticonceptivos, cuando en realidad no lo hacía, escondiéndole los condones para que no usara ninguno y tuviera que confiar en mí, bien, en bastante tiempo no lo conseguí – en ese momento estaba totalmente roja, seguramente le estaba costando mucho trabajo poder contarle aquello – supuse que tendría algún problema, así que me hice los estudios, ya sabes, todo lo de fertilidad, para mi sorpresa, resulto que en realidad soy muy fértil, no conforme me volví a realizar todos los estudios en otra clínica, donde me dijeron exactamente lo mismo, que no debería tener ningún problema, así que supuse que el problema era de Sasuke, y eso lo corrobore, cuando me metí en su correo sin su permiso, como sabrás, empecé a pasar más tiempo con él, en un descuido el dejo su computador hibernando, seguramente creyó que lo había apagado y se fue al trabajo, ese día yo me quedé un rato más, así que aproveché para revisar sus correos, y ahí fue que encontré mi respuesta, Sasuke es prácticamente estéril, lo leí de un informe que le enviaron de un centro de estudios en fertilidad.

- Y él lo sabe – era una afirmación, de pronto sintió que todo su cuerpo reaccionaba, se tensó al saber lo que eso significaba.

Sakura comenzó a llorar, y quizá fue la que lo saco de su sorpresa – no puedes decir que esto lo sabes por mí, el me odiaría, por favor, Naruto.

-Sakura, este tipo nos ha hecho creer que el bebé que Hinata espera puede ser suyo, esta demente, y si me dices que es solo por dinero, es claro que el tipo es un peligro. Tienes que alejarte de él.

- Naruto, eso no es todo.

- ¿Qué más?

- El en verdad está muy confiado en que se casará con Hinata, y eso es una completa estupidez, ella no lo merece, yo he estado para él todo el tiempo, le he perdonado todo – estaba a punto de bofetear a su amiga, estaba actuando completamente irracional, así que tomándola de los brazos le hizo que le observara

- Sakura, no mereces a un canalla como él, te aprecio demasiado como para secundarte en una estupidez así, debes alejarte de él, por favor.

- Tú me dijiste que me ayudarías – el asintió, pero ayudarla no se trataba de no decirle que estaba haciendo mal – así que haz algo por mí, aleja a Hinata de Sasuke.

- Yo no tengo tal poder – lo había comprobado por las múltiples veces que le había pedido que se alejara del idiota, y Hinata siempre había alegado lo del bebé. Entonces recordó las palabras de Sakura al inicio de la conversación – y a todo esto, ¿qué me dijiste del video?

Ella bajo la mirada y negó.

- Es de antes de que volvieran – parecía tan segura, que eso le hizo sentir un ardor en el pecho.

- ¿Estás segura? ¿Cómo lo sabes? – ella le sonrió

- Naruto, tu sabes que yo no soy idiota, yo le revise varios correos, y en uno de ellos, Suigetsu le envío el trabajo terminado, ese video fue una edición, la fecha exacta de cuando se grabó, fue de por lo menos hac años.

Se sintió aturdido, porque si en verdad tenía razón Sakura en todo lo que le dijo, el habría vivido en un engaño muy feo en los últimos meses, pero demonios, ahora mismo se sentía liberado, porque el simple hecho de recordar aquellas imágenes donde Hinata le engañaba, le había producido nauseas, dolor de cabeza, insomnio, se había sentido fatal, saber que había sido un video pasado, le hizo sentir de cierta manera tranquilidad, porque entonces realmente ella no le había sido infiel.

-Sakura, ¿estas completamente segura de todo lo que me has dicho?

- Jamás te mentiría, ¿ahora entiendes porque la odio? – no, no la entendía, lo que le acababa de contar, mostraba a Hinata más humana, menos perversa, ahora estaba seguro de que había hecho bien en dejarla esperando en su cuarto, entonces en un impulso abrazó a su amiga.

- Sakura, gracias, no tienes idea de lo que has hecho por mí, y por ello estoy dispuesto a ayudarte yo a ti.

- ¿Alejaras a la… a Hinata de Sasuke? – al menos trataba de no insultarla frente a él, pero con todo lo que le había contado, por supuesto que lo dejaría pasar.

- Si, alejaré a Hinata de Sasuke – le aseguró – pero también me aseguraré de que tú te alejes de él, no es bueno para ti.

- Yo no puedo vivir sin él.

- Si puedes, y en verdad te ayudaré con ello.

- Sabes Naruto, esto no es el tipo de ayuda que esperaba, así que olvídalo, mientras alejes a Hinata de Sasuke, es suficiente para mí – el solo le sonrió, por ahora no estaba seguro de cómo proceder, pero estaba seguro que actuaría de inmediato para alejar a ese imbécil de las personas que amaba. Así que por ese día lo dejaría pasar, aunque estaba completamente seguro, que no tardaría mucho en hacer algo.

Sakura se despidió de él cuando recibió un mensaje de sus compañeras de trabajo que la invitaron a salir, ella pareció encantada de aceptar aquella salida, y le reprochó a Naruto que no le acompañara, se despidieron y el entonces volvió a recordar su conversación. Fue entonces que se apresuró a subir las escaleras de dos en dos, estaba deseoso de hablar con Hinata.

….

Espero un par de segundos antes de abrir la puerta de su cuarto, no sabía cómo abordar ahora todo este tema con Hinata. Tomando valor, abrió la puerta y entonces la escena que encontró fue más de lo que pudo soportar, la habitación estaba oscura, tan solo la luz de luna iluminaba un poco a través de la ventana, ella estaba en su cama, seguramente fue tanta la espera que finalmente se había quedado dormida, cubierta únicamente por una de sus chamarras que precisamente había usado ese día, seguramente no se atrevió a cubrirse con sus cobijas, por lo que le pareció de lo más tierno que lo hiciera con su ropa. Decidido se acercó al borde de la cama para observarla, y entonces pudo apreciarla nuevamente sin sentimientos opuestos, Hinata lucía preciosa mientras dormía, y entonces por primera vez prestó atención a su abdomen abultado, de verdad creyendo que era por él, ese bebé era suyo.

Supo lo que tenía que hacer, lo supo en cuanto la observó. Así que permitiendo que ella siguiera durmiendo salió nuevamente de la habitación, esta vez se dirigió a la cocina, donde comenzó a preparar la cena.

Cuando Naruto la dejo sola en su habitación, se sintió abrumada, se arrepintió al instante de su proposición, evidentemente él no lo había tomado como ella esperaba, en realidad ella misma no sabía lo que esperaba yendo a buscarlo, porque evidentemente que el volviera a su lado era algo que ni ella misma se creía. Lloró en momentos y pensó muchas veces en irse, pero él le había pedido que le esperara, quizá si el en verdad quería hablar con ella, sería bueno esperarlo, no era que esperará una reconciliación, pero quizá si un acuerdo, o simplemente el volvería a rechazarla, y seguramente sería la última vez. Se dedicó a observar las pocas cosas que colgaban de las paredes, como medallas que se había ganado en competencias, un par de fotos de quienes seguramente fueron sus padres, un par de pinturas que le gustaron mucho, no se atrevió a invadir más su privacidad, por lo que termino sentándose en la cama, el embarazo generalmente lograba agotarla, el ambiente había enfriado un poco, por lo que finalmente tomo una chaqueta da Naruto para cubrirse, el olor al instante fue tan agradable que termino acurrucándose con aquella chamarra.

Desperto desorientada al darse cuenta que no estaba en su cama, y aún más cuando recordó donde estaba, se levantó de golpe, tratando de ubicarse, entonces recordó que Naruto seguramente seguía con Sakura, pero era bastante noche, no estaba segura de que fuera buena idea seguirle esperando, de cualquier manera era bastante obvio que el rubio la rechazaba. Nuevamente se sintió triste, pero esta vez supo que no podía seguir así, no más. Tomaría el valor de hablar con su padre, y le pediría ayuda, quizá era un buen momento para desconectarse de Tokio.

Con pesar se quitó la chaqueta de Naruto, extrañando al instante el olor y calor que le ofrecía, la dejo sobre su cama, pero antes de poder planear su huida, fue que la puerta se abrió, y ahí estaba, en el umbral de la puerta su rubio, el hombre del que siempre estaría enamorada, sintió ganas de llorar, porque ahora le parecía que la despedida sería más difícil, se maldecía internamente por ser tan impulsiva, por ir a prolongar más el dolor.

-Así que ya despertaste, bella durmiente – Naruto parecía más alegre de lo que creía debería estar.

- Naruto, yo, debo irme, perdón por incomodarte.

- No irás a ningún lado hasta que no comas, tal parece que tengo que recordarte que estas embarazada y que es una tontería pasar tantas horas sin recibir alimento.

- Oh, ya comeré en casa – la verdad es que su corazón vibro un poco ante la preocupación que transmitió porque comiera, era lindo, pero eso no podía significar nada, se repitió.

- Siéntate por favor, te pedí que esperaras para que pudiéramos hablar – el parecía mucho más tranquilo de cómo lo recordaba en las últimas veces, y quizá eso le motivo a obedecer, en el cuarto de Naruto, frente a su cama había una mesa con dos sillas, una que seguramente usaba para estudiar, siempre fue bastante ordenado, por lo que había espacio suficiente para la charola que Naruto colocó sobre la mesita. Un tazón de fruta con yogur y granola, una malteada de chocolate, un emparedado de pollo, y si acaso eso no era suficiente, también había un montón de barritas de cereal, jamás podría comer tanto, pero lo intentaría. Comenzó tomando trocitos de fruta, ver tanta comida le había abierto el apetito.

- Buena chica – le dijo el rubio, cuando ella empezó a comer. Estuvo a punto de preguntarle ¿de qué hablarían?, porque siendo honesta ahora mismo no tenía ni idea. Es decir, su idea original era rogarle que volviera a su lado, tenerlo al menos un momento, pero eso no pasaría, él había dejado claro que no confiaba en ella, y eso era realmente doloroso.

- Hinata, quiero que comas y que no me interrumpas a todo lo que te diré, ¿entendido? – lucía realmente serio, por lo que se planteó que este sería el final, intentó por todos los medios no llorar, así que, para no ser delatada por su voz, se limitó a asentir con su cabeza.

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Agradezco mucho sus comentarios, porque si no les agradó el giro de la historia, o la historia en general, pues también sirve, porque en verdad valoró cada comentario, me hacen ver como perciben la historia, que muchas veces es diferente a lo que luego según yo quería transmitir xD, así que gracias por sus críticas constructivas, en verdad lo aprecio. La historia ya la tenía planeada, lo único es que luego me desvió o alargo los capítulos sin saber porqué (me he dado cuenta que no soy buena para hacer historias largas xD) en fin, por supuesto también agradezco mucho los comentarios donde me dicen que les agrada la historia, y una disculpa infinita por tardarme tanto en actualizar, pero ya saben, ocupaciones de cualquier manera, sigo prometiendo que tendrá un final, que según yo debe ser en 2 capítulos aprox, y en verdad espero no tardar tanto, porque el final ya lo tengo planeado, pero luego me voy de largo xD