Disclaimer: Naruto no me pertenece.


.

V. A los dieciocho

.


Dio un largo trago del sake que le sirvieron por tercera vez. Miró a su alrededor, una vez que dejó su vaso sobre la mesa. Algunos hombres ya estaban borrachos, siendo apenas las seis de la tarde. Otros, trataban de ligarse a alguna de las camareras o a cierta kunoichi que puedan ver cerca suyo, como si fuese la última vez que podrían disfrutar de una noche desmedida. Algunas mujeres también tomaban, incluso podía afirmar que no las vio ir alguna vez a ese bar o que no sabían tomar alcohol, pero bebían como si fuese la primera y la última vez. Finalmente, otros más estaban tranquilos bebiendo, como si ya mostraran resignación a lo que pasaría mañana.

Todos, sin excepción, lucían la banda ninja de la Gran Alianza Shinobi. Mañana era el gran día y sí, era probable que muchos bebieran como si fuese el último día de sus vidas, porque no sabían lo que iba a pasar.

Ella, personalmente, estaba aterrada. Por más que luciera impasible, por más que disfrutaba de unos tragos junto a su equipo. El equipo más rápido y experimentado de su generación, para ser exacta, pero nada le quitaba el nerviosismo.

Miró una vez más a Neji, a su derecha, quien tenía sus ojos opales clavados en el vaso de sake, al que daba vueltas, inmerso en sus pensamientos. Vio a Lee al lado del pelilargo, jugando a remojar un dango dentro de su bebida sin alcohol, pues tenía prohibido tomar, por orden estricta de su maestro. Tenten también giró sus orbes hacia la izquierda, en el asiento vacío de su maestro. Este último se había retirado hace diez minutos, a otra mesa más al fondo, donde compartiría con otros jōnin de su generación; él dijo que regresaría con ellos después para el respetivo brindis.

—Así que… mañana —saltó al escuchar la voz de Lee, serena y carente de su jovialidad, como nunca—. ¿Saben? Es irónico, pelearemos en escuadrones diferentes. Espero que nos vaya bien.

—Nos irá bien —afirmó, para sorpresa de todos, Neji.

—Ustedes tienen a alguien conocido en sus escuadrones, al menos. Yo no —Tenten sonrió, amarga.

—Descuida, bella flor. Lo harás bien, quién sabe y conoces más gente.

—Estará concentrada en luchar, Lee, no en hacer vida social —culminó Neji, terminando su vaso en un solo trago.

—Cierto, cierto, lo siento. Quería aligerar el ambiente —rio el cejotas—. ¿Se imaginan quién podría morir? No hablo de nosotros pero…

Tenten tembló una vez más al escuchar lo último. Era justo lo que no quería imaginarse, porque ella solo apuntaba que, si alguien muere en su equipo, sería ella, por descarte. Aunque, si era franca, prefería eso, en lugar de ver a cualquiera de los otros dos así.

—¿Quieres decir que ninguno de nosotros puede morir? —preguntó Neji, sonando irónico.

—Bueno, si me quieres dar a entender que no me tienes esperanzas, eterno rival, está bien. Te lo perdono, puedo ser yo el muerto, ¡pero te demostraré todo lo contrario!

—No digas tonterías, Lee. Solo lucha.

—Pero preguntaste algo de ese tipo.

—No es mi culpa que no te tengas confianza.

—¡No es eso! ¡Seguramente tú crees que soy yo el que tiene menos posibilidades de vivir!

—No coloques palabras en mi boca —soltó, para después llenare el vaso de nuevo.

—No niegues que piensas eso… Pero verás que saldré ileso de esta guerra, luchando con toda mi llama de la juventud. Al igual que ustedes.

—No lo discuto.

—Entonces, ¿qué quisiste decir?

—Que no puedes afirmar que ninguno de los cuatro va a morir, es sobreestimarnos, confiarnos.

—¡Es querer tener confianza en nosotros, en nuestro entrenamiento! No hay que subestimarnos.

—Tampoco confiarnos.

—Basta, chicos, no discutan un día antes de esto… conservemos mejores recuerdos —intervino Tenten, sonriendo, pese a que ahora estaba con más miedo que hace un rato.

Lee dejó caer su dango y terminó su bebida de golpe, mirando retador a Neji. El Hyuga solo bebió su vaso y optó por servirse más. La castaña consideró decirle que estaba bebiendo mucho, pero descartó la idea al recordar que él se controlaba bastante y no era tan susceptible al alcohol, aun cuando sus mejillas sonrosadas dijeran lo contrario. Apretó sus ojos al pensar que él se veía adorable así.

—Neji empezó, Tenten, dile algo.

—No te lo tomes personal, Lee —sonrió ella y se dirigió al pelilargo—, ¿cierto?

—Lee entendió mal lo que quise decir —empezó, terminando el quinto vaso de sake. La miró fijamente para continuar—. No me refería a él al decir que no puede afirmar que ninguno de nosotros morirá. Solo hablaba de la posibilidad de morir.

Tenten se sobrecogió de golpe, viéndolo con los ojos temblorosos. Se mordió el labio inferior después de acabarse su vaso también, tratando se hacerse la fuerte.

—Entiendo, te refieres a mí entonces —dijo, con una sonrisa de lado. Se dirigió a Lee—. No te preocupes, Neji piensa que yo voy a morir, no tú.

—¿Qué? —el pelilargo frunció el ceño.

—Eh, Tenten, creo que estás equivocándote.

—Sé que no soy tan fuerte como ustedes, no podría compararme —hablaba mientras se ponía de pie, y colocó un billete sobre la mesa, el cual era su parte del gasto—, pero no era necesario decirlo justo hoy que tengo más miedo que nunca. Está bien, es el destino de una kunoichi como yo. Hasta mañana, chicos.

—Tenten, espera…

No obstante, Neji lo dijo muy tarde, pues se escucharon las campanitas de la puerta del establecimiento en cuanto salió la fémina del equipo. Gruñó, al tiempo en que con su puño golpeaba la mesa, mas no se movió de su lugar.

—¿Qué esperas para ir, Neji? —el pelilargo miró a su amigo como si le hubiese salido un tercer ojo—. No vas a dejar que piense eso de ti, ¿no?

—Es necia.

—Así te gusta —rio el cejotas, palmeando el hombro de su compañero. Este frunció el ceño—, así como a ella le gustas tú. Te falta expresar tu llama de la juventud con ímpetu y pasión.

—Cállate, Lee.

—Ve tras ella, amigo mío. ¿Por qué pierdes tanto el tiempo? ¿Quieres que nuestra pequeña reunión de despedida de mañana sea así de amarga? ¡No la verás por no sé cuánto tiempo!

—No me grites.

—¡Ve! Podría sentirse muy mal.

No tuvo que decir más, pues volvió a oír las campanillas de la puerta sonando, indicando así la salida de su mejor amigo. Sonrió grandemente al reconocer que les pudo dar un pequeño empujoncito y, sin querer, fue el mediador de algo bonito que puede nacer entre ellos, según él. Después de todo, no era tan ciego como para no percibir que había algo más allá entre ese par. Aunque su sonrisa no duró mucho al no ver el billete de Neji que le correspondía para pagar las tres botellas de sake que tomaron juntos, solo vio el de Tenten. Exhaló divertido: el Hyuga tenía más dinero que él y no dejó ni un yen.

—¿Dónde están los chicos? —Gai-sensei se había acercado al ver que su pupilo se encontraba solo.

Lee solo sonrió en dirección de su maestro, guiñando un ojo y alzando su pulgar.

—¡Espero que besándose!

00000000

Tenten sabía que no debió tomar mucho, más porque sentía que la tristeza se multiplicó por cinco y ahora solo quería llegar a su hogar y llorar. El miedo, la inseguridad y el alcohol juntos nunca fueron una combinación tan buena. Ahora dudaba más si su rendimiento mañana sería el mejor y empezó a cavilar acerca de su muerte prematura. "Quizá ni pase del primer día" se dijo, pensando en el golpe de confianza que le dio Neji dentro del bar.

—¡Tenten! —la chica se avergonzó en cuanto reconoció esa voz. No había bulla esa noche en la aldea y casi ni un transeúnte estaba en las calles, cualquiera pudo escuchar.

Volteó justo cuando el Hyuga llegó a su lado, respirando presuroso y más colorado de lo que estaba ahí dentro. Aun cuando le haya dado su mal presagio, lo veía más guapo que nunca. La chica pasó saliva rápidamente.

—¿Qué…?

—Jamás di a entender lo que pensaste —soltó presuroso—. Yo no pienso que tú vas a morir.

—No te referías a Lee.

—No, no me refería a él. Ni a ti, ni a Gai-sensei.

—Tampoco a ti, no seas estúpido —se recriminó por llamarlo así, pero se justificó pensando que fue el alcohol—. Tú no podrías morir.

—¿Cómo sabes eso?

La castaña retrocedió un paso, abrumada por esa realidad. No, era imposible. Él es una de las personas más fuertes que ha conocido, herido quizá puede resultar, pero no lo ve muerto. Ni quisiera verlo así.

—¿Tú qué…?

—No digo que quiero morir. No quiero que ninguno de nosotros muera —se apuró en explicar—, pero no somos inmortales, Tenten, no debemos sobreestimarnos. Puede pasar cualquier cosa.

—Que no te pase nada a ti, por favor… —susurró casi inaudible.

—¿Qué dijiste?

—Que no sea así, por favor —corrigió, tomando más aplomo—. Les tengo confianza.

—Y yo a ustedes, a todos ustedes, no pienses tonterías —frunció el entrecejo—, sin embargo, hay que estar preparados para todo. Es una guerra.

Ahí fue cuando Tenten reconoció que sus miedos eran justificados, pero no podría estar con ese miedo de manera perenne. Si quería vivir, tenía que luchar, cuidarse. Así como sus dos compañeros y su maestro. Neji le decía una posibilidad que es cierta, ninguno es inmortal y todo puede pasar, eso es lo que desde un inicio quiso transmitir. Sin embargo, ella quiere luchar para que nada de eso pase y que pueda gritar victoria junto con sus amigos, con su familia.

—Prométeme que… —"¡Maldito alcohol!" se dijo ella, sintiendo las lágrimas querer salir—, que te cuidarás mucho. Por favor.

—Tú también, y confía en ti —la miró fijamente, y ella quiso culpar al alcohol también del impulso que tuvo de besarlo. Pero se contuvo—. Es normal tener miedo, pero no debemos permitir que sea un impedimento.

—Neji…

Al menos agradeció al sake que tomó como si fuera leche por darle el impulso de abrazarlo. Lo abrazó tan fuerte que no quiso tener intención de soltarlo, y se sintió gustosa de que él también le correspondiera el abrazo. Solo quería estar ahí un rato más, una eternidad más, o todos los años que pudo haberlo abrazado y no lo hizo. Incluso quería que pase una estrella fugaz a la cual pedirle el deseo de traerlo vivo, a él, a Lee y a Gai-sensei de aquella cruenta guerra que estaba atormentándola, pero a la que ya no quería seguir teniéndole miedo, sino que la enfrentaría por mantener su vida.

Así como sus compañeros, porque eran más fuertes que ayer.

Neji, por su lado, también quería culpar al alcohol de una sola cosa: de no haber tomado lo suficiente para agarrar el valor de besarla, tal como quería hacerlo en ese instante, pero que su autocontrol no permitía. Disfrutando del abrazo, se dijo que después de la guerra ya habría tiempo para ello. Cerró los ojos mientras apoyaba su mentón entre los moños de la chica que lo tenía enamorado.

Ahora, quería tener su mente enfocada en una sola cosa: preservar su vida.

00000000

Tenten arreglaba los girasoles de aquel jarrón en el cuarto de hospital. Sonreía pese a todo. Viró su cabeza hacia la cama donde dormitaba Neji, todavía con el torso vendado. Agradeció mentalmente a aquel milagro que lo mantuvo con vida de ese terrible ataque.

—Tanto llamar a la muerte casi te mata, Hyuga idiota —comentó, negando con la cabeza. A su izquierda, escuchó una risa—. Calla, Lee, lo vas a despertar. Apenas durmió unas horas.

—Es que es muy cómico ver cómo sigues renegando, bella flor, Neji-kun está bien. Bueno, me alegra que todos estemos bien después de todo, incluso Gai-sensei…

—A mí igual.

La castaña y el cejotas miraron hacia la cama, de donde provino la voz: el Hyuga tenía los ojos entrecerrados, pero enfocados en la chica a su lado. Se había despertado con tanto ruido que estaban haciendo sus amigos, o eso quiso creer Tenten, al tiempo en que se acercaba sonriente para acomodarle la almohada y preguntarle si tenía sed o hambre. Lee comenzó su parloteo acerca de la juventud, el sacrificio y los entrenamientos que se vienen cuando salga del hospital, al igual que su querido maestro. Y Neji, para variar, lo calló sin tacto alguno, aun cuando reconocía internamente que le debía mucho a su mejor amigo.

El equipo seguía completo, como siempre.

.

.

.


¡Hola! Gracias por tomarse el tiempo de leer. Y también gracias por los reviews c: siempre me anima mucho leerlos.

Sobre el capítulo, pues no iba a matar a uno de los protagonistas, je. Así que hice ese pequeño cambio y todavía tendremos más del equipo Gai, como siempre debió ser: ¡juntos! Y bueno, también tuvimos una pequeña pizquita de NejiTen, no pude evitarlo.

Espero que haya sido de su agrado y puedan decirme qué les pareció, lo valoro muchísimo.

¡Saludos!

¿REVIEWS?