Disclaimer: Los personajes de Harry Potter no me pertenecen, son propiedad de J.K. Rowling. La historia tampoco me pertenece, es de camnz y fue beteada por Flame's Child.
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A la noche siguiente era el cumpleaños de alguien, así que había una gran fiesta que francamente sólo era un poco más grande de lo normal, aunque la comida era elaborada.
—Buen trabajo, ayer —la felicitó Connie.
—No es suficiente, simplemente lo está disfrutando —dijo Hermione.
—Pero fue una actuación creíble, ahora tienes que comenzar a subir la apuesta.
Hermione sólo asintió, sin saber qué hacer, pero lo pensaría y elaboraría un plan. Después de todo la planificación era una de sus especialidades.
—¿Has oído algo sobre lo que está haciendo el Consejo? —preguntó después de unos segundos de silencio.
—Aparentemente están redactando algunas enmiendas a las leyes relacionadas con los nacidos de muggles —dijo Connie.
—¿Y no sabes qué es?
—No, pero he escuchado que no se trata de un cambio radical, así que no pongas tus expectativas tan altas —sentenció—. Ahora debo mezclarme.
Hermione no pudo evitar una punzada de desilusión.
Draco estaba en modo fiesta, claramente disfrutando de la compañía de sus compañeros ex alumnos de Slytherin, aunque había representantes de todas las casas. Cormac le lanzaba miradas cada vez que pasaba junto a él, la miraría lentamente de la cabeza a los pies, haciendo que quisiera vomitar. Él claramente la querría cuando Draco terminara con ella. Le agradó inmensamente que ella tuviera otros planes y lamentablemente tendría que decepcionarlo. Para el caso, al señor Merrimen también.
Trató de convencer a Draco para que la excusara y la dejara irse a casa, pero él dijo que no. Realmente estaba disfrutando de este control sobre ella, que no tenía antes porque no estaba comprometida con él. La situación la estaba molestando, pero por la forma en la que Malfoy estaba bebiendo, terminaría demasiado borracho para darse cuenta de su partida después de todos modos.
Entonces, ella esperó y conversó con algunas de las chicas. Hablar con los hombres generalmente no era una buena idea, ya que rápidamente se convertiría en coqueteo o incluso peor. Parece que todos estaban buscando robar a las chicas y si estas les ofrecían atención, eventualmente alguien lo intentaría con ella.
El final se acercaba y Draco estaba bastante inestable. Estaba claramente relajado y feliz. Era increíble la cantidad de alcohol que podía consumir sin vomitar, pero eso también lo desinhibía. En realidad, era amigable con todos y parecía algo interesado en sus vidas.
—Llévame a casa, mujer —finalmente le dijo a ella.
Hermione obedeció y lo llevó a la chimenea.
—¿Te divertiste? —preguntó cuando salieron a su sala de estar.
—Siempre me divierto —respondió y él comenzó a reír.
—En serio, no creo que entiendas el concepto —expresó y la atrajo hacia sí—. Tú nunca lo haces —dijo un poco más en serio.
En realidad, se sentía un poco afectada por las pocas bebidas que había tomado durante la noche. Todos seguían dándole bebidas y ella tenía que ser educada y beber de a sorbos.
—Siempre corriendo y salvando al mundo —dijo—. Muy seria. Siempre tan seria.
—Tú también viviste esos días —señaló—. Fueron días serios.
Él asintió.
—Estoy demasiado borracho esta noche —admitió, todavía abrazándola bastante fuerte—. La mente está dispuesta, pero el cuerpo no. Un estado tan cruel.
—Debería meterte a la cama.
—No soy un bebé —él reclamó y las implicaciones fueron que aún no estaba listo para acostarse, estaba de humor para hablar. Aunque esto podría ser interesante, era raro que ella se enterara de qué tenía en mente, aparte de las fiestas y el sexo.
—¿Tienes hambre? —preguntó y él negó lentamente con la cabeza.
—Realmente tienes ojos deslumbrantes —musitó. Hermione se encogió, oh por favor no el discurso borracho de "no eres completamente fea". Tal vez su mente realmente viajó lejos de esos dos temas—. No pienses que no he notado las miradas codiciosas que te dan. Pequeña zorra, jugando con los niños.
—No lo hago —Hermione dijo, indignada.
—Puedo verlo en sus ojos, lo que quieren hacer contigo. Y no pueden porque eres mía —rio, pero perdió la mirada de complacencia y se puso muy serio de nuevo.
—Déjame mostrarte algo —comentó.
—Es tarde. Deberías... —Hermione no quería jugar, ciertamente no quería oír hablar de su orgullo de posesión. Ella sólo quería irse a casa.
Él la calló y la arrastró de vuelta a la chimenea. —número doce de Grimmauld Place —dijo y comenzaron a girar.
Hermione no estaba segura de lo que él quería mostrarle y ahora se sentía un poco ansiosa. Al parecer, sabía exactamente dónde quería ir y la arrastró por las escaleras, aunque de una manera errática. Pasó por el dormitorio y siguió subiendo otro tramo de escaleras.
No llegaron a la parte superior de la casa, pero accedieron a otra serie de escaleras ocultas que obviamente llevaban al ático. Un lugar extraño para ir.
Caminó en la habitación iluminada sólo por la luz de la luna de una pequeña ventana y recuperó dos cajas. Hermione todavía estaba de pie en las escaleras mientras él le acercaba las cajas.
Lo primero que notó fue el tintero de la pluma de Harry.
—Esto es... —musitó y lentamente se acercó.
—Estas son todas las cosas de él que estaban aquí —dijo—. Deberías tenerlas.
Hermione se sentó en la escalera con la caja y lentamente miró a través de las cosas. En realidad, algunas de ellas eran cosas que ella le había dado a Harry en sus cumpleaños.
—Gracias —dijo, sintiéndose muy agradecida de que él pensaría en darle eso.
Draco se sentó en las escaleras, apenas un peldaño más arriba de ella.
—Debe tenerlo alguien que lo aprecie —repuso—. Parece que nadie lo hace.
Hermione no dijo nada.
—Odiaba al idiota, pero sé que este mundo sería una mierda si no hubiera sido por él —declaró Draco—. La mayoría no sabe cómo era el Señor Oscuro. No tienen idea de en qué se habría convertido este mundo.
—Supongo que esta es una mejora —comentó.
—Para la mayoría —explicó y supo que él la estaba reconociendo a ella y a su clase como la excepción a la regla.
—Podría ser mejor.
—Podría ser mucho peor —objetó, aparentemente estaba mucho más sobrio ahora.
Sus ojos estaban clavados en ella ahora y Hermione sólo podía devolverle la mirada. Estaban teniendo una discusión de algún tipo acerca de lo que pudo haber sido, lo que fue y lo que debería ser.
—Esto no está bien —dijo ella.
—Podría ser peor —él repitió. Ella reconoció que él no discutió el hecho de que estaba mal. Podría ser un poco insignificante, pero era una pequeña concesión de su parte. Más de lo que ella había esperado, en realidad, acababa de reconocer el sacrificio de Harry y el hecho de que su gente estaba equivocada.
Ella no sabía qué decir, en realidad quería llorar. Durante tanto tiempo, todos le habían dicho que merecían ese tratamiento, que era el orden natural. Y viniendo de él, de todas las personas. Quien la había presionado a someterse desde el día en que se vieron.
Nunca sería una disculpa, pero el reconocimiento era tan bueno como una.
El silencio se rompió cuando Hermione se inclinó para besarlo. No era un agradecimiento, pero sintió que debía hacerlo. No fue tampoco un beso de "me gustas o algo así", sino uno de apreciación.
Hermione rompió el beso y se alejó. Draco estaba impresionado de que lo hiciera. No porque tuviera que hacerlo o por el plan. Ella lo había hecho porque quería besarlo y esto era malo.
Cuando se recuperó de la conmoción, él estaba medio dormido. Y sabiendo cómo era, nada lo despertaría de nuevo. Tenía que arrastrarlo escaleras abajo antes de que se durmiera por completo, de lo contrario, pasaría la noche en las escaleras.
Ella lo metió en la cama después de unas cuantas palabras melosas. Era extraño tenerlo en su cama, aunque lindo y ella no admitiría eso porque todavía estaba asustada, no podía pensar en excusas por haberlo besado.
A la mañana siguiente Hermione todavía estaba asustada de sus acciones. Draco se había ido tan pronto recuperó la conciencia. Hermione ahora sabía sin lugar a dudas que tenía que hacer algo, algo drástico porque las cosas realmente no iban bien.
Un día después recibió una nota diciéndole que fuera a verlo a las nueve de la noche. Cuando ella llegó a su mansión partieron inmediatamente al club al que iban a menudo.
Draco no parecía recordar nada de la noche anterior. Hermione se dio cuenta de que él debía haber supuesto que se había aprovechado de su estado de embriaguez y habían dormido juntos porque ella se lo había pedido. Ese pensamiento le molestaba pero serviría para el plan, entonces ella trataría de verse complacida.
El club estaba abarrotado y Draco un poco distante, claramente no estaba feliz de haber sido llevado a su casa anoche sólo para acurrucarse.
Esta noche sería "la noche", decidió Hermione y tomó un par de tragos para armarse de coraje. Sintió que el calor del alcohol la calentaba y estabilizaba su resolución.
Fue a buscar a Draco. «Aquí vamos», pensó. No estaba segura de lo que iba a hacer, pero necesitaba hacer una escena.
Empezó aferrándose a Draco mientras estaba de pie con un grupo de antiguos Slytherin, riéndose de alguna historia.
—Me gustaría que nos fuéramos ya Draco —dijo tratando de ocultar su nerviosismo. Draco se enderezó y la miró, incrédulo.
—No es hora de irnos —respondió fríamente.
—Pero quiero irme ahora —ella gimió.
—Me iré cuando esté listo y tú te irás cuando yo te lo ordene —dijo con los dientes apretados.
—No seas así, Draco —gimoteó en voz alta, luciendo dolida. La gente alrededor estaba empezando a darse cuenta.
—¿Ser cómo?
—Tan frío —dijo ella. Estaba empezando a lloriquear, haciendo todo lo posible para sonar creíble y para su sorpresa, las lágrimas comenzaron a fluir—. Odio que seas frío conmigo.
—Creo que has bebido demasiado —él escupió.
—No me digas eso. Yo te amo y sé que me amas también y si lo reconocieras, tendríamos la oportunidad de ser felices —ella expresó, sollozando en voz alta ahora. Notó que incluso la música parecía haberse detenido—. Podríamos hacer de este mundo un lugar mejor. Vale la pena intentarlo porque te quiero mucho.
«De acuerdo, ya está hecho».
Draco parecía absolutamente furioso. Las expresiones de asombro los rodeaban y un tenso silencio se dejó caer en la habitación. Algunos de los Slytherin lucían completamente divertidos y uno de ellos comenzó a reírse.
—Estás borracha, sangre sucia. Deberías irte —le ordenó Draco.
La multitud de pie parecía despejar el camino hacia la salida cuando ella comenzó a caminar, obviamente la estaban evitando como a la peste. Se dirigió por la red flu a Grimmauld Place y dejó escapar el suspiro que estaba conteniendo. «Está hecho».
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Fin Capitulo Dieciocho
Notas: ¡Hola! ¿Cómo están? ¿qué tal les ha ido con la cuarentena? La mía ha estado bien ocupada, mi madre y mis hermanos menores vinieron a quedarse conmigo y mis abuelos… ahora me toco compartir mi habitación con mi hermana. Pero es lo que hay, no me puedo quejar porque igual me he divertido con ellos. Aparte de eso, estoy aburrida en mi casa y eso seria todo lo que tengo para contarles, esta definitivamente tiene que ser la nota más aburrida que he escrito XD
Mis queridos, cuídense mucho y nos estaremos leyendo nuevamente el 1 de mayo.
Guest SALESIA: ¡Querida mía! Que gusto volver a leer tus reviews. La verdad o estoy del lado de Connie, en la situación en la que ellas se encuentran, Hermione debería sacar el mayor provecho a Draco, más que mal, ella le esta dando algo muy importante a él.
Guest Carina: En estos tiempos de locura yo también me he refugiado en la lectura, aunque de otra pareja XD ¡Ay! Creo que diste justo en el clavo, del porque Draco es tan bruto con Hermione.
Naoko Ichigo
