Capítulo 18.

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El sol de Grecia se colaba por su ventana haciendo imposible continuar con su apacible sueño, realmente le estaba costando dejar la calidez de su almohada, se sentía tan bien, tan fuerte, tan dura…esperen…¿fuerte? ¿dura?...

El análisis sobre estos dos calificativos hacia su almohada la hicieron levantarse rápidamente y mirando al que estaba realizando el trabajo de dicho cojín se encontró a un caballero de acuario profundamente dormido a su lado mientras la sostenía de la cintura fuertemente.

Sus ojos se abrieron de par en par y no dudó en revisar si todo estaba en orden- entiéndase que ambos estaban con sus respectivas ropitas- y al darse cuenta que esto efectivamente era así respiró aliviada.

-¿Qué estas haciendo aquí caballero?- preguntó la albina en un susurro mientras chocaba su frente con la del peliverde intentando no despertarlo.

-No podías dormir, así que me quedé- la respuesta llegó también en un susurro que la hizo despegarse como si aquellas palabras y el contacto la estuvieran quemando.

La mirada de ambos se encontró durante unos minutos que parecieron eternos para ella, pero que duró apenas unos segundos gracias a que la puerta de la habitación del hospital fue brutalmente interrumpida por la morena que se encontraba preocupada por el estado de salud de su querida amiga:

-¡Danna! ¿Estás despierta?...¿He? ¿Y este qué hace aquí?- preguntaba Arianna desde la puerta con una sonrisa pícara.

Mu se sorprendió también al ver a Camus recostado como si la cosa no fuera con él…es más, podría jurar que tenía una mirada de ligera irritación ante la interrupción de su chica. No podía negar que aquello era algo anormal en el de acuario, pero, a diferencia de Arianna, él solo les brindó una sonrisa un poco más reservada.

-A-Ari…Esto no…no es lo que parece…- trataba de decir la albina mientras se ponía como un tomate maduro, lo cual era muy visible dada lo blanco de su piel.

-Uhhh…entiendo, entiendo. Te creo querida amiga…solo me pregunto si Shion que viene detrás de nosotros pensará lo mismo- habló irónica la morena.

El carmín de sus mejillas se espantó en cuestión de segundos al escuchas las palabras de Arianna. ¡Si esto se agregaba a su informe su carrera ministerial se iría a la basura!

-¡Escóndete ahora!- le gritó al dorado de acuario desesperada.

Este maldiciendo por la bajo abrió la ventana y salió de la habitación rumbo a su templo. Maldita sea la mujer de Mu y su Excelencia por interrumpir así su pacífico despertar al lado de la aspirante. Hacía bastante que no dormía tan bien y menos por estar al lado de una mujer -lo cual era una acción que no frecuentaba, generalmente se limitaba a algo carnal- pero al menos se sentía satisfecho de haber compartido una noche con su ángel.

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Luego de que Camus se fuera, Shion ingresó a la habitación y básicamente fue a verificar el estado de la muchacha. Ella le comentó la manera en que se sintió cuando fue poseída no sabiendo exactamente cómo fue posible aquello, sin embargo, les informó acerca de las palabras de Rafael al decirles que, se habían aprovechado de la vulnerabilidad de su mente dada la situación que vivió al discutir con Arianna.

Shion le aconsejó evitar emociones fuertes que fueran a desestabilizarla ya que, dado lo que Dohko le había informado les fue complicado detenerla aún y cuando tanto Mu como Camus utilizaron su fuerza y a duras penas estaban logrando detener el ahorcamiento hacia la hija del anciano maestro.

-Lo lamento mucho…-se disculpó avergonzada con Arianna- no fue mi intención…

-Lo sé Dannita y no tienes que pedir disculpas- dijo la pelinegra mientras la abrazaba.

-Señorita aspirante- interrumpió Shion con gesto serio- sé que es imprudente de mi parte ya que está en plena recuperación, pero necesito saber si posee o no dominio sobre el portal, el tiempo se acorta y el eclipse será en tan solo una semana….

-Sí, lo sé. Y descuide, lo tengo controlado. Miguel logró absorber la habilidad de los gemelos de géminis con éxito y puede invocarla en el momento que se le ordene. Únicamente está la limitación del tiempo.

-Dos horas y media, ese es el límite, ¿cierto?

-Sí Señor.

-Muy bien, reuniré a todos para informar acerca de la situación…Por cierto- dijo el Patriarca mientras sacaba una carta de sus vestimentas- Este escrito llegó ayer durante la noche. Está dirigido para usted aspirante y es del convento, yo la he leído y estoy al tanto de la situación, así que lo pongo en su conocimiento para que también se preparen- finalizó mientras se retiraba.

Cuando se disponía a abrir la carta Arianna la interrumpió alegando que, por ahora, no debía estresarse sino comer algo y descansar:

-¡Dohko nos mandó a llevarte a Libra, dijo que nos preparó un desayuno especial!

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Debía decir que aquella mesa lucía fantástica, a pesar de que no ingería alimentos humanos fue la primera vez que no sintió repulsión por ellos. Estaba sorprendida de que ese hombre cocinara tan bien.

-Ni siquiera pienses en probar algo de eso- advirtió Mu al verla tan emocionada con los alimentos.

-No me des órdenes niño bonito- respondió ella de mala gana ganándose una sonrisa del pelirosa.

-Oye niña, ¿segura que estás bien? Cada vez que te veo estás peor de blanca…-habló Dohko mientras se acercaba a Danna que estaba ida leyendo la carta que Shion le había entregado.

Se la entregó a Arianna y esta al leerla emitió un "necesito vomitar" y se encerró en el baño a devolver la sangre ingerida durante la noche que durmió con Mu en aries.

Mu miró con atención la carta y la leyó en voz alta:

-"Convento Hermanas de Bluegraad….La suscrita madre superiora, Lisa Nikoforov escribo la presente carta con el fin de informar al encargado del Santuario Grecia y la aspirante Danna Ivanov que durante los siguientes tres días posteriores llegará un inspector de parte del convento. Lo anterior con el fin de evaluar el trabajo de la aspirante como guardiana del demonio conocido como Arianna-sus apellidos se desconocen. Solicito su valiosa colaboración para facilitar el trabajo del inspector ya que su informe es de vital importancia para la determinación de la congregación y posterior asenso a monja de la aspirante."

-Así que vendrán a observarte…Vaya se debe sentir una presión inmensa…-habló Dohko

Realmente no estaba coadyuvando mucho a aplacar los nervios de ambas mujeres. Danna estaba en crisis pues no sabía a ciencia cierta cómo hacer para que Arianna se comportara decentemente y sumado al hecho de que, su asenso dependería de ese hombre misterioso las cosas se le complicaban aún más

Arianna por su parte devolvía su estómago sintiéndose mal de pronto, lo adjudicó a los nervios de saber que vendrían a supervisarlas pues sabía que los inspectores eran aterradores…Una vez conoció a uno que llegó a evaluar a Gin y parecía más un demonio que un encargado de convento.

-Saben- habló Mu tratando de calmar a ambas mujeres- creo que no deberían estar tan preocupadas. Ambas hacen un gran equipo juntas así que estoy seguro de que lo lograrán- finalizó con una de sus habituales sonrisas dulces.

Misma que fue olímpicamente ignorada por las chicas que se enfrascaron en una nueva riña:

-¡Escuchame bien Arianna! Esto es importante para ambas, en especial para mí, así que de ahora en adelante te comportarás como toda una señorita- Danna no vaciló ni un momento en iniciar el adoctrinamiento de la morena con tal de asegurar su asenso- Nada de palabras vulgares, nada de insolencias, no responderás de manera grosera y…vas a vestirte con ropa más discreta.

-¡¿Disculpa?! Eso no es justo, no viene a vernos el Papa para que me pongas reglas Danna…

-¡Lo harás y punto! Sin reclamos jovencita…

"Parece su madre", fue lo que pensaron ambos varones mientras presenciaban la escena de discusión infantil protagonizada por las chicas.

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Desde la llegada de la carta habían trascurrido apenas dos días, dos días que se les había hecho una tortura a ambas mujeres. Arianna se encontraba agobiada pues Danna se encargó de enseñarle un montón de modales basura como los que utilizaban en la realeza, pero bueno, era lógico que su amiga los supiera siendo una princesa.

Sin embargo, aquello era lo peor que había experimentado, es decir, ¡Danna la estaba adoctrinado como si fuera un perro! No había podido pasar un rato a solas con Mu pues la albina le dio un horario de estudio extremo y lo peor de todo fue que le dio unos ropajes que la estaban sofocando en ese calor infernal de Grecia.

Malditos inspectores….

El día anterior un nuevo paquete había llegado al Santuario dirigido a Danna. En él, venía un vestido de monja auténtico en colores negro y blanco con una carta nueva donde se le indicaba que durante la estadía del inspector ella debía portar dichas prendas como requisito obligatorio.

La observó algo extrañada viendo aquél vestido sin emitir comentario alguno, a lo mejor y estaba nerviosa, eso era todo. Sin embargo, a la fecha de hoy, día en que llegaba el dichoso inspector, la notó aún más cortante y ahí si, prefirió intervenir.

-¿Estás bien Danna?- habló ella colocándose una ropa más conservadora y mirando a la albina colocarse las holgadas vestimentas de monja.

-¿Eh?...S-Si claro- respondió ella con una sonrisa nerviosa.

-No me mientas Danna…tienes un gesto de funeral increíble…pensé que estarías más feliz por dar un paso más para tu asenso.

-Tienes razón…¡y lo estoy! Es solo que…por primera vez en tres años…estoy dudando sobre continuar o no con el ministerio…- finalizó con la miraba perdida en el suelo.

-¿Por qué?-esa afirmación sí que era algo inesperado.

-Yo…tengo sentimientos extraños sabes, y…al principio traté de ignorarlos…pero ahora afloraron nuevamente…

-Mmm…sé exactamente como te sientes y quien me ayudó a aclarar esos sentimientos fuiste tú.

-¡¿De verdad?! No recuerdo haberte dicho algo así…

-Claro…me dijiste que estaba enamorada de Mu- finalizó la pelinegra con una sonrisa.

¿Enamorada? ¿Ella estaba enamorada? Eso no podía ser posible ella…ella no le dio esperanzas a nadie, ella no estuvo con hombres, ella…ella charló con el caballero de acuario mientras este la cargaba y la protegía del frío, ella le dijo que se veía hermoso a la luz de las estrellas que tanto odiaba, ella rezó en varias ocasiones con el de acuario mientras le enseñaba la manera correcta de hacerlo, ella lo había abrazado diciéndole que, en la oscuridad en la que se sumergió solo deseaba verlo, ella había dormido con él toda la noche…

-E-Eso no es posible yo…yo no puedo…

-Si puedes- corrigió Arianna- solo que no quieres aceptarlo por miedo a que otra persona muera por ti…En fin…vamos es hora de esperar a ese tipo.

Ambas se encaminaron a la entrada principal del Santuario. Allí estaban los dorados colocados en dos filas de seis y el Patriarca al centro, Danna por su parte se encontraba al frente aún con una mirada triste que no pasó desapercibida por el dorado de Acuario.

Arianna no podía tener razón, si ella estaba enamorada de ese caballero eso podría significar una inminente muerte que ella no quería. Sería arrastrarlo al peligro pues todo parecía indicar que los demonios no solo buscaban a Arianna sino también a ella cuando la llamaron Oricalco y fue poseída por esos dos seres extraños en su cabeza, además iba a morir pronto…no le daría ese sufrimiento a nadie.

Un hombre se apareció frente a ellos, era alto, sus ojos no se veían mucho pues llevaba unos anteojos de sol negros, su cabello era de un tono grisáceo que denotaba la edad en la que se encontraba. Su rostro mostraba una seriedad bastante fuerte…se notaba a lo lejos que era una persona sumamente estricta.

-La paz esté con ustedes- habló el inspector a modo de "saludo".

-Y con tu espíritu- respondieron ambas mujeres, Danna se inclinó con mucho mayor respeto ante su superior.

-Señor inspector, ante usted me presento, soy la aspirante Danna Ivanov y ella es el demonio bajo mi custodia, Arianna.-al escuchar su nombre Arianna se inclinó respetuosamente imitando el gesto de la ojos zafiro.

-Mmmm…en primeras impresiones parece que lo has adoctrinado bien, los demonios son seres salvajes así que reconozco en primer momento la labor de enseñanza.

¿Ese viejo decrépito qué rayos se creía llamándola salvaje?

-Con todo respeto señor…Arianna, pese a su condición, posee una parte humana gracias a su padre, así que solicito se le trate con el respeto y dignidad que Dios le ha otorgado a todas sus creaciones…

¡Dannita era un ángel que la estaba defendiendo!

-Buenas tardes, mi nombre es Shion, soy el encargado y patriarca de este Santuario. Imagino que está al tanto de las diferencias entre nuestras creencias, así que espero eso no sea un inconveniente.

-Claro-habló con voz arrogante el inspector mientras reprendía con su mirada aún oculta bajo el negro de los lentes a la aspirante por su osadía al contradecirlo- la madre superiora me explicó el caso especial dado que el padre del de…de la mujer se encuentra aquí. Oh…por cierto, lamento mi falta de modales…mi nombre es Iván…Iván Jokovish…

-Un placer. Efectivamente, Dohko, el caballero dorado de libra es el padre de Arianna, pertenece a mi élite dorada que le da la bienvenida.

Mientras los varones se presentaban y concluían con diversas formalidades Arianna se le acercó cautelosamente a Danna:

-Oye Danna…¿no sientes algo extraño en ese hombre?

-¿Extraño? Por favor Arianna no vayas a empezar…

-Aspirante- interrumpió Iván.

-¿S-Si?

-Antes de iniciar con mis labores de supervisión de la señorita demonio, primero debo evaluarla a usted, recuerde que de este informe depende su ascenso. ¿Es posible encontrar un lugar donde entrevistarla a solas?

-Ahh…

-El comedor del templo patriarcal está disponible- interrumpió Shion- con gusto los llevaré para que hablen.

Realmente se sentía abrumada…¿Por qué ahora esa indecisión?

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Capítulo 18 ¡up!

Quiero pedir disculpas por no haber actualizado antes, estuve a su vez actualizando el fic de Death Note y me llevó algo de tiempo, sumado al hecho de que, dado que este es un año muy duro en mi carrera Universitaria estuve bajo mucho estrés y presión que me pasaron factura pues tuve que ir al hospital por una fatiga y migraña bastante fuertes, asi que he estado en reposo durante estos días.

Espero que el capítulo les guste, les aseguro que ahora sí se viene lo bueno.

¡Nos leemos!