Pista 12:
Mine (1:57)
N A R U T O
Debería haberlo sabido...
—¿Te pasa algo malo, Naruto ? — Sara frotó mi hombro mientras conducía hacia la estación de autobuses un par de semanas después.
—Nada en absoluto —mentí—. Solo estoy pensando en algo.
—Oh. —Se sonrojó—. ¿Es pasando tiempo conmigo en la casa de campo este fin de semana?
No, es pasar tiempo con Hinata en el hotel este fin de semana...
—Por supuesto.
Se sonrojó y se recostó en su asiento, y mientras el autobús atravesaba otro camino cubierto de nieve, mi mente giraba con pensamientos de Hinata. Ya era bastante malo que mis fantasías con ella estuvieran completamente fuera de control desde que se mudó a mi casa, que hubiera probado su boca y quisiera más.
Pero, el hecho de que inventó la mayoría de las cosas en sus cartas durante los primeros dos años cuando estaba fuera me hizo darme cuenta de que debería haberla llamado para que lo dijera en ese entonces, cuando sospeché a medias que eso era lo que estaba haciendo.
Desde la noche en que me había contado sus historias de amor inventadas, volví a leer sus primeros dos años de cartas y miré entre líneas, sacudiendo mi cabeza ante las obvias obras de teatro sobre personajes de libros y nombres de autores que nunca pensé en cuestionar.
Había usado Dick Charles (Charles Dick Dickens), Chris Grey (Christian Grey), Jon Grislem (John Grisham) y tantas otras variaciones obvias que estuve sorprendido de nunca darme cuenta. Una parte de mí quería reírse de ello, pero otra parte de mí quería decirle que a veces me costaba mucho salir de fiesta y de citas porque estaba tratando de mantenerme al día con lo que ella me escribía.
—Estoy muy emocionada de pasar un fin de semana entero contigo —dijo Sara, besando mi mejilla mientras entrábamos al estacionamiento.
—Yo también. —Forcé una sonrisa y estaba a punto de darle una de mis líneas estándar, pero vi a Hinata saliendo del auto de otra persona. Divisé a un tipo besándola en la mejilla y luego en los labios.
Esta vez supe que no era una ligera punzada de celos en mi pecho. Esta vez era una envidia total.
Continuará...
