Siguiendo al lobo
Capítulo 16
―El agente Li ha despertado ―escucho que a lo lejos alguien habla―. Voy a llamar al doctor.
Por unos momentos me quedo solo tratando de ubicarme, sé que estoy en un hospital, aún me duele el brazo y el olor a antisépticos me marea rápidamente. De pronto, recuerdo todo lo acontecido en estos días.
―Sakura… ―susurro y hago el intento de levantarme.
―No irá a ningún lado, señor ―una enfermera aparece frente a mí―. Usted acaba de salir de una intervención delicada y lo más importante es que guarde el reposo que el doctor está conversando con su familia, ahora está poniéndola al tanto de todo el procedimiento.
―¿Familia?
―Así es, no han querido abandonar la sala de espera, estaban muy preocupados. ―explica la enfermera.
―¿Cuánto tiempo estaré aquí? ―pregunto.
―Probablemente un par de días si seguimos lo que el doctor establezca. ―la mujer estuvo monitoreando mis signos vitales por un rato más para luego dejarme solo. Tiempo en que pude aprovechar para hacer un recuento de todos los daños, no sabía lo que había pasado al final con el desgraciado de Ivankov, espero que no haya muerto, solo así podría pagar por todo lo que había hecho.
―Agente ―entra saludando el que creo que puede ser el doctor que me atendió en la cirugía―. ¿Cómo se siente?
―Quiero irme de aquí. ―respondo evidenciando mi incomodidad en este lugar.
―Lamento no poder complacerlo Serán veinticuatro horas bajo nuestro cuidado. ―el anciano sonríe escribiendo algo en una tablilla―. Por cierto, afuera están esperando por usted.
―¿Quiénes? ―indago.
―Dos grupos, el primero, unos agentes que alegan ser compañeros y superiores ―se detuvo unos segundos para escribir algo más y retoma la conversación―. También está un grupo de jóvenes, en su mayoría mujeres. Los agentes están esperando a que usted reaccione y se estabilice.
―Hágalos pasar. ―pido, lo mejor es salir de esto de una vez por todas y aclarar las dudas que tengo y están por volverme loco.
―Aún no es el momento ―dice―. Necesito estar seguro que no hay arterias comprometidas, su herida no es hecha con papel agente.
Maldigo internamente y el doctor me deja solo después de unos minutos. A mi mente regresa como flashback de una película los momentos en que estuve a punto de morir a manos de Ivankov. Sus declaraciones y la mención de las hermanas Li.
―Todo eso tiene que ser mentira. ―digo para convencerme de que eso es una locura, algo inventado para distraerme. Mi padre no pudo haber tenido hijas antes de mí, jamás mencionó nada de eso.
―Li ―tocan la puerta y a la vez es abierta por mis superiores―. ¿Cómo estás?
―Vivo ―respondo lacónico―. Ustedes tienen muchas cosas que aclarar.
―Por eso estamos aquí. ―uno de mis superiores el agente Rivers, da un paso adelante con una carpeta vieja, en ella está el apellido de mi familia.
―¿Qué es esto? ―pregunto―. ¿Acaso toda mi vida ha sido un engaño y he sido una de sus marionetas?
―Tienes que calmarte, lee lo que hay en esos archivos y luego te explicaremos. ―otro de mis superiores. el agente Jackson, un viejo con experiencia súplica con la mirada.
Al hojear todos los archivos que hay en ese expediente me siento asqueado. No puedo contener la rabia y decepción. He sido vilmente manipulado y la vida de personas inocentes fue puesta en riesgo todo por el maldito dinero.
―¿Por qué nunca me dijeron que tengo cuatro hermanas? ―pregunto levantando un puño de papeles―. ¿Dónde diablos las tuvieron todo este tiempo.
―Parece que no has leído bien, Li ―Rivers acerca una de las sillas y se sienta frente a mí―. Esto será largo, tu madre Ieran Li, fue una agente excepcional. Muy joven se unió a la oficina de Inteligencia e Investigación del Gabinete japonés habilidad para resolver casos era digna de admirar, muchos querían trabajar con ella. Conoció a tu padre y cuando se casó con él, las primeras en nacer fueron Shiefa, Fuutie, Fanren y Feimei todas con dos años de diferencia.
Cuando la menor de las niñas tenía cinco años, estalló esta nueva modalidad de trabajo de la mafia rusa. Tu madre fue visitada por el FBI invitándola a unirse a su equipo de trabajo, una de las mejores ofertas que cualquier agente que no era norteamericano pudo haber recibido en la historia. Ella aceptó, pero para establecerse en este país dejó a sus hijas con su padre, el señor Hien Li.
―¿Cómo saben todo eso, ni siquiera yo lo sé? ―indago molesto, no puedo creer que ellos sepan más de mi familia que yo.
―Lo sabemos todo, Li ―que pregunta tan estúpida hice, se aclara la garganta y sigue hablando―. La mafia también estaba vigilando a tu madre y a su familia. Llegó a Washington y se sometió con éxito a todas las pruebas que le fueron puestas. Su desempeño siguiendo a la mafia estaba dando frutos positivos, estábamos seguros que pronto tendríamos en nuestras manos a toda la institución criminal, pero habíamos olvidado un factor importante.
―Las niñas Li ―no es pregunta, pero Rivers afirma moviendo la cabeza.
―Algo así, tu padre viajaba con ellas para visitar a Ieran mientras el trámite migratorio de toda su familia era aprobado. En ese tiempo ella salió embarazada una vez más. Tus hermanas tenían ocho, cuatro, seis y dos años. Estaban muy emocionados, era un varón. Le llamaron Syaoran Li.
Cuando tenías apenas cinco años de edad sufriste un atentado, afortunadamente en ese momento atrapamos a los implicados, quiénes nunca revelaron el nombre del autor intelectual. Por esa razón tu madre se vio obligada a enviar a tus hermanas a Hong-Kong y a ti, por tu edad, te dejó estar con ella unos años más.
Conforme fuiste creciendo empezaste a involucrarte en este mundo, desde pequeño dominaste las artes marciales de un modo ejemplar, tu madre deseaba mantenerte alejado de este mundo, pero fue imposible. La tranquilidad les duró diez años más, cuando nuevamente dimos con el líder de la mafia rusa que tu madre perseguía.
Fue sencillo hacerla pasar por una modelo de talla internacional. Todo iba sobre ruedas, tus hermanas en Hong-Kong estaban bajo resguardo sin alterar el ritmo de vida que tenían y tú, protegido por tu padre. Hasta que…
―¿Qué? ―pregunto molesto―. Cuenta todo maldita sea.
―Esa tarde que Ieran pretendía dar el golpe de gracia, fue visitada por Ivankov y su gente. A raíz de ese incidente nos dimos cuenta que teníamos soplones entre nosotros. ―lo interrumpo porque lo que me cuenta no es algo nuevo.
―Soplones siempre han existido. Eso no es novedad. ―mi superior me observa con ganas de regañarme, pero a estas alturas ya no me importa quién tenga frente a mí, todo ha sido un engaño.
―Déjanos aclarar todo Li, luego dices lo que tengas en mente. Esa tarde, los tenían bajo la mira, a ti y a tu padre. Escuchamos todo, la amenaza de que si tu madre soltaba todo lo que sabía iban a matarlos ―con furia tomo fuertemente las sábanas―. Tu madre fue débil, debió de confiar en nosotros, no íbamos a permitir que nada malo les pasara a ustedes.
Pierdo el control y me desconecto de todos los instrumentos que vigilan mi evolución para golpear a ese par de desgraciados. Aprovechándose de mi debilidad rápidamente me tranquilizan. El doctor y un par de enfermeros aparecieron al oír el escándalo.
―¡Suéltame desgraciado! ―grito lo más fuerte que puedo.
―Tenemos que ponerle un sedante. ―dice doctor y los enfermeros se unen para sujetarme.
―No me ponga nada ―grito nuevamente―. No saben con quién se metieron.
No siento nada, solo la sensación de una mayor debilidad y pesadez en el cuerpo que me obliga a cerrar los ojos ignorando todo lo que sucede después de ese momento.
0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0
―Mira, está empezando a moverse. ―escucho una voz muy cerca de mí, no alcanzo a identificarla.
―¿Sakura? ―pregunto y escucho gemidos.
―No, somos nosotras ―frente a mí aparecen las cuatro amigas de Sakura. Mis hermanas―. ¿Cómo estás?
―Confundido ―las observo con mayor atención a cada una y me sorprende a estas alturas estar trabajando para una agencia de inteligencia a nivel internacional y no ser capaz de ver las similitudes de estas cuatro mujeres y mis padres―. ¿Ya lo saben?
―Más o menos, los agentes que nos trajeron acá nos pusieron al tanto de la situación. ―Dijo una de ellas.
―Tendrán que perdonarme, pero no me sé bien sus nombres, no sé quién es Fanren, Futtie, Feimei y Shiefa ―las cuatro sonrieron con lágrimas en los ojos―. Yo no sabía que tenía hermanas en algún lugar del mundo.
―Nosotras tampoco pensamos que tendríamos un hermano, mucho menos que sería un agente del FBI ―una de ellas dio un paso al frente―. Soy Fanren, por cierto, la mayor de todas.
―¿Ustedes también forman parte del FBI? ―pregunto temiendo que hayan sido reclutadas desde hace tiempo.
―No, cuando mamá murió nos hicieron creer que fue en un accidente junto con papá y nos enviaron con tío Wei ―una de cabello corto, se puso junto a Fanren―. Yo soy Fuutie
―¿Tío Wei? ―pregunto―. Nunca supe de él, después de unos años de la muerte de mamá, papá se sumió en un estado depresivo destructor. Ahora está en un hogar de descanso en donde ha pasado los últimos tres años.
―Sí, tío Wei se encargó de nuestra crianza, tenemos una prima bellísima. Es de tu edad, se llama Meiling, es un poco intensa, pero te llevarás bien con ella ―la otra, con un corte de cabello varonil se acerca también―. Yo soy Shiefa.
―¿Algún día podremos ver a nuestro padre? ―pregunta la última, supongo que es Feimei, su cabello es un poco largo, no tanto como el de Fanren.
―Claro que sí, también me gustaría conocer a ese tío que se encargó de ustedes. ―declaro emocionado, no más que ellas, porque ya están llorando.
―¿Podemos acercarnos? ―indaga Shiefa.
―No creo que sea conveniente ahor… ―al parecer no era una pregunta, porque las cuatro, ignorando mi reciente cirugía se acercan y me abrazan, no es incómodo, pero unos segundos después es necesario poner límites―. Me… duele…
Las cuatro me sueltan como si quemara, pero sonríen. Cualquiera lo haría. No todos los días te enteras de que tienes más familia.
―Si Syaoran es nuestro hermano, eso quiere decir que… ―Feimei por unos segundos se queda en silencio, pero al parecer era para permitir que las demás llegaran a la conclusión que ella ya había alcanzado.
―¡Sakura es nuestra cuñada! ―gritaron las cuatro en coro.
―No hagan escándalo. ―pido haciéndolas bajar la voz.
―Tenemos que ir por ella y darle la buena noticia. ―Fuutie se encamina a la puerta.
―Espera. ―pido haciéndola detenerse―. ¿Quiénes están afuera?
―Tomoyo, Sakura y tu amigo Eriol. ―enumera Feimei.
―Necesito hablar con todos ―susurro―. ¿Podrían llamarlos?
―Iré por ellos. ―responde Fanren saliendo de la habitación seguida por las demás.
Cierro mis ojos, pensando nuevamente en todo lo que ha sucedido, ahora tengo cuatro hermanas que el gobierno me ocultó por lograr cumplir sus objetivos. Toda una vida ignorando que tengo una familia y que han sido víctimas de la burocracia, de un sistema que garantiza su seguridad a cuesta de inocentes.
El sonido de pisadas y gemidos de asombro me obliga a dejar a un lado mis pensamientos y posponer la toma de decisiones para el futuro. Al abrir mis ojos, lo primero que puedo ver, es a Sakura. Todos me observan en silencio y ella está consternada, detesto estar en esta situación, no quiero que nadie me tenga lastima.
Eriol es el primero en romper el incómodo silencio y se acerca a mí con una sonrisa de alivio.
―¿Cómo estás amigo?
―Duele, pero estaré bien en poco tiempo. ―contesto tomando la mano que me ofrece.
―¿Sabes algo de Ivankov? ―indago, con el shock de la noticia de mi familia olvidé preguntar.
―Lo único que sé es que hace unas horas estaba debatiéndose entre la vida y la muerte. ―al escuchar esa otra noticia, lo único que deseo es que sobreviva para que pague por sus delitos en la cárcel.
―Tienes que controlarte Syaoran ―no me percato que el enojo se ha apoderado de mí provocando que mi pulso y presión se disparen―. Ese tipo pagará por sus delitos, pero no podrás ver eso si no pones de tu parte para que tu recuperación sea exitosa.
―Ese maldito se atrevió a tocar lo que yo más amaba, primero a mi madre y luego a Sakura. ―en ese momento la observo, nuestras miradas se encuentran, quiero que sepa la magnitud de mis sentimientos, nunca quise que fuera parte de esto.
―Pero va a pagar, no escapará esta vez. ―escuchando las palabras de mi amigo me permito respirar con tranquilidad.
―He pedido hablar con todos ustedes, por que tienen derecho de saber la verdad ―con ayuda de Shiefa puedo tener una mejor posición para dirigirme a todos―. Lamento de verdad que se hayan visto involucrados en todo esto, especialmente Sakura.
―Nosotras no nos arrepentimos, hermano. ―Fuutie se acerca y toma una de mis manos.
―Hubiera deseado conocerlas en otras circunstancias ―comento―. Pero no existen las coincidencias…
―Solo lo inevitable ―interrumpe Eriol―. Esto iba a pasar tarde o temprano y lo bueno es que todos están bien.
―¿Acaso no piensan dejar que les cuente? ―pregunto molesto―. Jamás pensé que las cosas se darían de este modo, uno de mis más grandes deseos era ver a ese tipo tras las rejas, hacerle pagar todo el sufrimiento que le causó a nuestra madre y a mi padre. Fueron años de pena y dolor, el exilio fue la mejor opción y en el FBI encontré la oportunidad de vengar la muerte de mi madre.
―¿Pero, cómo entran las chicas en todo esto? ―pregunta Eriol―. ¿Acaso ellas también son agentes del FBI o alguna asociación contra el crimen organizado?
―Es algo complicado, todavía me cuesta entenderlo un poco ―respondo―. Pero gracias a eso he podido tomar una decisión que afectará mi futuro.
―Xiao Lang es nuestro hermano menor, nos perdimos muchos años de nuestras vidas y queremos retomar el tiempo perdido. ―comenta Feimei con lágrimas en los ojos.
Cuento a todos la manera en que me ocultaron la existencia de mis hermanas, ahora que lo recuerdo, mi padre también sabía de la ellas y no dijo nada. Una vez que pueda salir de aquí me dedicaré a buscar más respuestas. No entiendo porque mi padre no pudo decirme la verdad, hubiera hecho lo mejor para poder establecer una conexión sin que salieran afectadas.
Puedo notar que Tomoyo susurra algo a Sakura y esta niega moviendo la cabeza también respondiendo a la pregunta. Estoy seguro que no quiere hablar conmigo, pero es necesario, tengo que hablar con ella. Necesitamos hablar. Me quedo callado por unos segundos y parece que Tomoyo se animará a decir algo.
―Nos alegra mucho saber que pronto vas a recuperarte ―dijo dando un paso adelante―. Pero Sakura y yo nos tenemos que retirar, ella no se siente bien todavía, no supera el momento vivido.
―No, por favor ―digo mirándola―. Necesito hablar contigo, a solas.
Los demás sin decir nada, no tardan en dejarnos solos. Agradezco la complicidad y sé que estarán muy contentos al saber que mis intenciones son recuperar la confianza de Sakura.
―Me alegra ver que estás bien. ―la observo y señalo su cabeza, ahí donde está la herida que esos desgraciados le provocaron.
―Esto sanará pronto. ―responde tocando esa zona y cayendo en el mutismo.
―Yo… ―decimos al mismo tiempo, los dos sonreímos con nerviosismo.
―Habla tú. ―sugiere.
―Yo, no sé como empezar, no hay palabra o gesto que me haga sentir mejor, te enredé en todo esto y estuviste en grave peligro ―tomo las sábanas con furia al recordar todo lo que tuvo que pasar―. Nunca, entiende esto, Sakura. Nunca fue mi intención hacerte daño, todo se salió de control cuando encontraste la nota en el periódico.
―Querrás decir, cuando eché todo a perder. ―sé que mis palabras la hirieron y quiero una oportunidad para sanar esa herida.
―No, no lo dije de verdad, estaba asustado, temía que Ivankov te hiciera daño. Ese tipo no iba a perdonar nada, iba a matarte. ―explico reviviendo el miedo nuevamente.
―¿Esa chica, de verdad está muerta? ―pregunta sobando su brazo.
―No, eso fue un montaje, esa noche, Ivankov y su gente estaba en la azotea de tu edificio vigilando ―me detengo unos segundos―. Para entrar a su organización, tenía que sacar del camino a esa modelo, la habían descubierto buscando información, por eso, simulamos que asesinaba a mi compañera, es una compañera de trabajo.
―¿Dónde está ella? ―indaga nuevamente.
―Ahora debe de estar ayudando a sacar todo el cargamento que Ivankov enviaría a Rusia. ―cuento sin ocultar nada, ella merece saber la verdad.
―¿Es verdad? ―pregunta de nuevo.
―¿Qué? ―no entiendo su pregunta, es repetitiva―. Todo lo que te he contado es verdad, ya no te estoy ocultando nada, incluso, no sabía que tenía cuatro hermanas, todo esto es nuevo para mí y muchas cosas van a cambiar una vez salga de este maldito lugar.
―¿Es verdad lo que sentías por mí? ―en su rostro veo el miedo y la inseguridad, maldita la hora en que no puedo abrazarla.
―Todo lo que viví contigo jamás lo imaginé y solo espero que puedas perdonarme para poder seguir contigo ―hago uso de la poca fuerza que tengo, centrandola en mi brazo izquierdo, lo levanto buscando su contacto―. Jamás te oculté mis sentimientos, el cariño que siento por ti fue y es verdadero y quiero que cada día aumente más. Podemos seguir, empezar de nuevo.
―Yo ―por un momento se queda en silencio y las lágrimas empezaron a caer libremente―. No puedo, me mentiste Syaoran, te creí un asesino y ya estaba enamorada de ti, tenía miedo de intentar algo contigo, pero me arriesgué, no me importó el riesgo, tuve miedo, pero todo hubiera sido diferente si me hubieras dicho la verdad desde el principio, la experiencia hubiera sido diferente.
―¿Qué quieres decir? ―evito a toda costa alterarme.
―No puedo Syaoran, no puedo vivir en esto, una relación basada en una mentira ―con rudeza, limpia sus lágrimas―. Te amo, cuando te vi a punto de morir a manos de ese sujeto entendí que te amo, por eso actué. Pero después de la primera mentira vienen otra mentira, otra y otra, hasta que estas ya son insostenibles.
―Sakura, por favor no hagas esto. ―intento bajar de la cama.
―No, no lo hagas más difícil, no te hagas daño. ―se acerca a mí y con una de sus manos, en mi pecho me empuja levemente hasta que consigue que me acueste nuevamente, y en un impulso, me besa. Esa deliciosa textura se queda grabada en mis labios. Extrañaba tanto estar de esta manera con ella.
De pronto, se va alejando lentamente hasta que sus labios dejan una cálida sensación sobre los míos. Sale corriendo sin decir nada más. Hago el intento de salir detrás de ella, pero tropiezo con las sábanas y caigo al suelo. La estrepitosa caída me provoca un fuerte dolor en mi brazo izquierdo, afortunadamente no es el lastimado.
―Mierda, Syaoran ―ese es Eriol que se apresura a brindarme su ayuda―. No puedes hacer estas cosas.
―¿Llamo al doctor? ―pregunta Tomoyo.
―No, estoy bien ―respondo cuando Eriol me ayuda a volver a la cama―. Me preocupa Sakura, necesita ayuda.
―Lo sé, iré a buscarla. Creo que lo mejor es que te alejes un tiempo, ella necesita reponerse y pensar bien las cosas, tal vez está actuando mal, pero solo dale tiempo. ―ella se acerca a Eriol, para despedirse con un beso en la mejilla.
―Te busco más tarde ―responde a modo de despedida―. Tomoyo tiene razón, Syaoran. Sakura necesita un tiempo para acomodar todo, ella no merece esta vida, y lo sabes.
―Por eso mismo, porque no merece una vida así, he tomado una decisión ―extiendo mi mano y Eriol espera a que siga hablando―. ¿Me ayudas?
―¿Qué tienes pensado hacer? ―pregunta.
―Encontrar las respuestas que el FBI se negó a darme ―busco a mi alrededor mis pertenencias y las localizo en uno de los sillones―. Necesito hacer una llamada. Nadie se aprovecha de mi y pone a mi gente bajo riesgo.
―No intentes nada en contra del FBI, esa gente no está acostumbrada a no perder. ―me recuerda mi amigo.
―Lo sé, no haré nada a favor ni en contra de ellos, pero voy a descubrir todo lo que me han ocultado. ―me engañaron y me hicieron creer una falsedad, mi familia estuvo en peligro de muerte y la mujer que amo me ha abandonado. Solo haré lo que cualquier hombre orgulloso haría.
En este mundo de mentiras nadie está libre de ser víctima de ellas, pero nunca pensé que me llegaría el momento de vivir las cosas desde esa perspectiva. Lo que sí sé es que lucharé por recuperar el tiempo perdido con mis hermanas y recuperar también la confianza de Sakura, la mujer que quiero que esté conmigo siempre.
0o0o0o0o0o0o0o0o0o0
N/A: Por poco y no actualizo hoy, he estado enferma toda esta semana y no me ha ido muy bien en el trabajo ni en la casa. Pero a pesar de la distancia existen personas que están ahí para apoyarme con sus palabras de ánimo. Gracias IsabelWeaslyGrenger, mi Tocaya, CherryLeeUp y Pepsipez.
Espero les guste este capítulo, he aquí las cosas desde la perspectiva del lobo. Toda la verdad ha salido a la luz ¿Ustedes creen que el FBI inspire de esa manera?
Primera vez en mi vida (apenas he escrito dos fics) que hay personas que no soportan la actitud de Sakura jajaja pero, pensemos… Existen personas así, solo le di a Sakura un toque más real. Estoy segura que muchas de nosotros hemos estado en una situación en la cual nos hemos negado a reconocer lo que está frente a nosotros.
Espero leer sus reviews, me animan mucho. Les cuento que tengo pensado un capítulo extra para esta historia antes del final, algo que la semana pasada me llegó a la cabeza. Vamos a ver como sale. Reciban un fuerte abrazo.
