Mientras el día de hoy Haruka y Michiru debían asistir al estreno de la película dirigida por el mejor director de Japón, Serena tenía una cita programada.

-No puedo creer que seas tan tonta- Mina le sacaba la lengua, estaba recostada sobre la cama de Serena con una de las revistas de moda de su hermana.

-Solo tuve una confusión- Cepillaba su cabello a un costado de la cama, frente a Mina.

Serena siempre ha sido una chica muy distraída y eso le hacía pasar malos ratos en muchas ocasiones. Darien hace unos días atrás le pidió salir con ella, a lo que accedió. Al día siguiente fue Seiya quien también le pidió una cita y Serena sin tomar mucha atención al día aceptó de igual forma. El resultado era que, ahora tenía una cita con dos chicos distintos el mismo día y a la misma hora.

-¿Y qué harás? ¿Saldrás con Darien o con Seiya?- Cerró la revista para prestarle más atención.

-Sería muy grosero de mi parte si les cancelo en el mismo día, a cualquiera de los dos- Dejó el cepillo de pelo a un lado y se sentó a la orilla de la cama.

-Ojalá yo estuviera en tu lugar, decidiéndome por dos chicos guapos- Sus ojos brillaban mientras su mente imaginaba tal escenario –En cambio no tengo a nadie-.

-¿Y Yaten?-.

Mina se ruborizó de inmediato.

-No me toma atención- Tomó sus mejillas para cubrirlas, pero Serena ya había notado el rojizo color en su rostro.

-¡Entonces habrá que idear un plan!- Se puso de pie de un solo salto, levantando su brazo derecho y señalando al cielo con su dedo índice –Pero otro día, ahora tengo que pensar que hacer- Volvió a sentarse de otro salto.

-¡¿Y si sales con ambos?!- Ahora Mina era quien saltaba sobre la cama señalando al cielo tal cual lo había hecho su hermana.

-¡Excelente idea!- Serena también subía a la cama para imitar la misma pose.

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Estaba sentada en una pequeña banca de la plaza donde citó a ambos chicos. Su cabello rubio en coletas recaía sobre sus hombros mientras su mirada azul estaba posada sobre sus manos que jugueteaban entre ellas, se encontraba algo nerviosa por cual podría ser la reacción de los chicos aunque al menos para ella salir con ambos era la mejor opción, así no debía cancelarle a nadie.

El suave viento apenas movía algunos de sus cabellos junto con la camiseta que traía puesta.

-Hola Serena- Era Darien el primero en llegar al encuentro, se acercaba caminando tranquilamente por la acera del parque. Traía un par de gafas oscuras que movió para dejar sobre su cabeza.

-¡Darien!- Serena elevó sus manos al aire y las agitó con fervor.

Darien traía puesta una camiseta rosada, que dejaba a la vista ligeramente su pecho, metida dentro de un pantalón color caqui.

Al juntarse ambos se saludaron con enormes sonrisas en sus rostros, se podía distinguir un leve brillo en los ojos de Darien.

-Entonces pongámonos en marcha ¿Dónde quieres ir?-.

-Em…- Serena jugaba nuevamente con sus manos –Esto, veras- Mordió su labio inferior con notorio nerviosismo.

-¡Bombón!-.

Ahí venia el chico de cabello negro con coleta y largas pestañas, caminando despreocupado con ambas manos a los interiores de los bolsillos de su short de jeans remangado, con una camiseta roja de manga corta, acompañando en su cabeza una gorra del mismo color.

"¿Pero qué hace él aquí?" Pensaron ambos chicos al mismo tiempo.

-Ya que llegué, nos podemos ir- Seiya le sonrió de manera sarcástica a Darien y luego de manera amable a Serena. Tomó delicadamente el brazo izquierdo de la rubia para apartarla apenas unos centímetros del otro chico más alto.

Serena amplió aun más su sonrisa al mirar a Seiya, ahora ella tenía un leve brillo en sus ojos.

-No sé de que hablas, pero no puede acompañarte, tiene una cita conmigo- Darien agarraba también el brazo de Serena, pero en su caso el derecho.

Hubo una tensión extrema cuando ambos cruzaron sus miradas, casi se podía observar un hilo de electricidad entre el par de ojos.

Serena solo sonrió de manera cómplice, era consciente de lo que sucedía a su alrededor.

-Saldremos los tres- Con delicadeza apartó las manos de ambos y dio unos pasos hacia atrás -¡Vayamos a comer unos pasteles!-.

Ella era la única emocionada al parecer, pues Seiya y Darien cambiaron sus expresiones a una de completa confusión.

-¿Yo, tu y… él?- Dijeron ambos al unísono mirando a la chica rubia.

Después de percatarse que dijeron lo mismo y al mismo instante se volvieron a ver con el ceño fruncido. Serena juntó sus manos detrás, en su espalda y se balanceó levemente sobre sus pies manteniendo su característica sonrisa.