Aquí les dejo mi nueva adaptación espero les guste.

**Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer al final les digo el nombre del autor

Advertencia: Contiene escenas sexuales, leerlo bajo tu responsabilidad


Edward

Joder.

Miro por el pasillo donde Bella estaba parada, parpadeando y frunciendo el ceño antes su salida. Pero de pronto todo tiene sentido y maldigo entre dientes de nuevo ante lo que ella vio y mi propia estupidez.

Kate se ríe y la fulmino con la mirada.

—Oh qué…

Pone los ojos en blanco.

—Edward, por favor, soy tu agente.

—¿Y?

—Y te conozco, y conozco la mirada en los ojos de esa chica.

Puedo sentir que me erizo.

—Cuidado, Kate

Pone los ojos en blanco de nuevo.

—Mira, no estoy diciendo nada, solo digo que mejor vas y arreglas eso, lo que sea que sea.

—No es nada, Kate.

Mi joven agente se encoge de hombros.

—Bueno, si sólo es una cosa de fan de libro…

—¡No es nada de eso! —espeto enojado, sintiendo el calor subir a mi cara.

Ella sonríe y alza una ceja.

—Al caso y punto.

Mierda. Atrapado.

—Ella te gusta, puedo verlo tan claro como el día, Edward.

Sacudo mi cabeza, arrebato el vaso de whiskey de mi escritorio.

—Ella es mi estudiante, Kate

Sonríe.

—Y Tanya era mi jefa, amigo. No me detuvo de casarme con ella, ¿cierto?

Me tomo el líquido ámbar, haciendo muecas ante la quemadura y sigo pensando en Bella corriendo por la puerta con esa mirada en su cara.

—Eso fue diferente.

Katey bufa.

—¿Qué, porque somos gay?

—No, no es…

—¿Qué MIERDA estas esperando?

—Estoy siendo un jodido idiota, ¿no?

—¿Por estar aquí actuando como un cobarde en lugar de alcanzar a esa chica? —Kate arquea una ceja hacia mí—. Ah, sí, amigo. Ve por ella.

La alcanzo fuera de su dormitorio, por la puerta lateral.

—¡Bella!

Se gira cuando me ve corriendo, sus ojos se entrecierran y su cara se pone roja.

—Vete.

Finalmente la alcanzo y me acerco por su brazo.

—Bella, escúchame…

Ella aleja mi mano y retrocede un paso.

—Oh jódete, en serio.

—Eso no es lo que parece —gruño.

Ella suelta una carcajada.

—Por favor, ahórrame ese cliché, ¿sí?

—Bella…

—Mira, no me interesa, ¿de acuerdo? Sé que no somos… quiero decir, nosotros nunca acordamos lo que éramos o qué significaba yo para ti.

—Maldición, ¿me escucharás o…?

—Me tengo que ir.

Su voz es de hielo y me silencia. Nos quedamos allí mirándonos fijamente uno al otro antes que ella se gire abruptamente y se alejé rápido, rompiendo en una carrera mientras la observo desaparecer en su habitación.

La puerta se cierra de golpe tras ella.


Y como vemos Kate no es un problema para nuestra parejita, pero Bella tampoco le esta poniendo las cosas faciles a nuestro profe, ustedes que opinan

Nos vemos el viernes, y sueñen con el nuestro caliente profesor.