Nota del autor:

No estas soñando! Esta es una actualización!

Capítulo XIV: Los celos vienen de escocia y también los familiare incomodos.

Terrence miró con molestia a los representantes del país vecino. Candy caminaba alegramente frente a ellos, contándoles pequeñas amenidades de Inglaterra. Los dos escoceses parecían sonreír a cualquier palabra que la rubia decía por lo que la reina le había otorgado el control de la visita.

"Es maravillosa ¿Cierto?" dijo Karen que caminaba a su lado "Parece que firmar la paz será más fácil de lo que había pensado"

Terrence odio asentir al estar de acuerdo con ella, solo esperaba que fueran lo suficientemente rápidos para sacar a ambos del palacio de su familia.

El grupo entró al salón de música donde Paty se había ofrecido a tocar para ellos, sin dudarlo la castaña se sentó frente el piano mientras Stear se disponía a pasar las hojas para ella.

"Quiero bailar" dijo Luisa mirando a Terry

El castaño le ofreció la mano mientras los ojos de la rubia se empañaban un poco, sin embargo, el príncipe escoses tardo poco en ofrecerse para bailar con la niña.

"Candy" pronunció dulcemente Albert mientras extendía su mano a una pecosa sorprendida.

"Será un honor, su majestad" dijo ella aceptando su invitación.

Ante la mirada sorprendida de todos el príncipe escoces entró en la pista donde Terry y Luisa bailaban. Albert tomó con suavidad la mano de Candy mientras la giraba dulcemente, los ojos zafiro descansaron en la pareja pero ninguno le prestó atención mientras se movían con la música.

"¿Puedo?" preguntó la voz de Anthony.

"Claro" sonrió la reina Karen ante la invitación.

Annie y Archie se unieron poco después, girando y haciendo todo tipo de pasos siguiendo la suave melodía que Paty orquesto para todos. Las tres parejas detuvieron su baile al escuchar la risa del príncipe, los rasgos de su cara se acentuaron mientras ayudaba en su salto a la rubia.

"Creo que podrías lograr un buen baile escoceses" Concedió mientras la canción terminaba "De hecho, me gustaría enseñarte"

Los ojos de ella se abrieron ante la invitación del príncipe, no queriendo ser descortés asintió suavemente, eso pareció ganar la sonrisa del hombre que sin dudarlo aplaudió y uno de sus muchos seguidores camino a la puerta.

"Espero que Lady O'Brian sepa tocar una gaita" Dijo alegremente mientras se sentaba en uno de los sillones arrastrando a la rubia con él.

"Por supuesto, mi lord" respondió la castaña como si hubiera sido ofendida, ella era una maestra en las artes musicales.

"Entonces les enseñare, si se me permite" dijo viendo a la reina que asintió con curiosidad.

El príncipe sin pensarlo mucho desato sus zapatos, primero uno y luego otro antes de alejarse de ellos.

"Un buen baile escoceses solo puede bailarse en el pasto o descalzo" dijo ante la mirada de todos.

Segundos después se arrodilló frente a Candy

"Es tradición, al menos en la familia real, quitarle los zapatos a la pareja de baile" declaró.

Karen y Candy asintieron mostrando unicamente su pie. Ambos rubios descalzaron a las damas mientras Terry y Archie se sentaban molestos, completamente desacuerdo.

"Pueden unirse, si lo desean, Lady Britter y Lady Rockwood" Habló Albert.

Annie dudo unos segundos antes de aceptar y dejando que el príncipe retirara sus zapatos asintió.

La gaita escocesa entró pocos segundos después y para sorpresa de todos Paty inició una nueva melodía con un aire totalmente diferente.

"Anthony y yo iniciaremos, solo observen y podrán irse sumando, es realmente fácil" declaró el príncipe cuando los dos rubios iniciaron a bailar dando pequeños saltos estirando sus piernas y girando ocasionalmente.

Candy sonrió sintiendo la música, una parte de ella la invitaba a bailar así que sin dudarlo siguió los pasos que en algún momento uno de las niñas en San Pablo había hecho. La mano de la rubia se reunió con la del hombre mayor y pronto los tres daban pequeños saltos causando la risa de la reina que un poco más descoordinada y tratando de recordar lo que había aprendido en sus clases de danza se unió al grupo

"Vamos, Annie" Dijo alegre la rubia mientras salía del circulo que habían formado para jalar a su mejor amiga.

Los ojos zafiro miraron molestos, la reunión política se había convertido en algo totalmente inapropiado, podía oír las risas de la rubia cada vez más fuerte hasta que una de sus manos se deslizó a su cabello y en cuestión de segundos libero su cabello dejando que los rizos se movieran libremente.

Con el cabello suelto y la sonrisa en la cara por un minuto la idea de un ángel entro en su cabeza hasta que vio que no era el único que podía apreciarla, ya que ambos rubios habían dejado de bailar para mirarla sorprendidos mientras la música terminaba.

"Creo, reina Karen, que nos veremos mucho" Dijo Albert alegremente mientras se inclinaba ante las damas causando un suave sonrojo en las dos menores

"Mi corte solo busca servirlo en estas negociaciones" Declaró la reina recobrando su altivez.

"Me alegro, porque temo que reclamare a Candy como nuestra compañera, llámela una diplomática si así lo desea" sonrió Albert

Con eso y sin importar que se pudiera decir Terry se disculpó y salió del lugar, era el hombre más odioso que hubiera conocido en el mundo. Nunca había odiado a alguien en un solo día pero la forma en que sus ojos se deslizaban sobre el cuerpo de su amiga lo hacía rabiar, era como si fuera un hombre sediento y ella fuera un oasis.

Las puertas se escucharon a los pocos segundos y el volteó con la esperanza de ver a la rubia, en su lugar Luisa lo miraba con duda.

"Dejame solo" Pidió molestó

La niña desapareció en cuestión de segundos, unos minutos después la puerta se volvió a abrir y sin mirar volvió a gruñir

"Qué me dejes"

La risa suave llamó su atención, de pie, tras él la rubia se reía suavemente antes de caminar y tomar la mano de su amigo.

"Deja de estar de gruñón, es hora de despedir a Albert y Anthony"

El castaño decidió ignorar como llamaba dulcemente sus nombres y la siguió ciegamente.

"Candy, antes de estar con ellos" pidió sacando de su bolsillo el famoso collar

"Puedes" pidió ella mientras movía su cabello suavemente.

"Claro" constestó con las manos temblorosas

Ella le dedico una sonrisa enorme mientras volvía a tomar su mano dirigiéndose a la puerta donde los carruajes esperaban ansiosos.

El grupo intercambiaba algunas palabras, aceptando la idea de nuevas reuniones sobre la paz así como del siguiente baile en su honor el cual se llevaría en el palacio en solo dos días.

"Ese collar" murmuró Anthony viendo lo que el joyero real había descrito como el último pedido de su madre.

"Oh, es un regalo de mi mamá" dijo sin pensar Candy

Los ojos zafiro se abrieron, pero si nadie más que él sabía lo que estaba pasando estaba bien. La mano de ella se apretó en el de él al darse cuenta de su desliz.

"Es escoces" afirmo Albert viendo los grabados en este "No lo llevabas en la mañana"

"Terry lo llevó al joyero, la cadena se rompió" ofreció nerviosa y acercandose al castaño.

Sin decir más empezó a despedirse y se sonrojó levemente mientras Anthony besaba su mano y aún más cuando lo hizo Albert.

Ambos rubios se subieron al carruaje y de inmediato voltearon su mirada al diplomático que había estado con ellos en la misión de paz.

"Llama al abuelo, hemos encontrada a Aila" dijo Albert sin dudarlo.

Por lo mientras en el palacio las manos de Candice se movieron de página, ella leía una obra para Terry, como lo había hecho cada día de la ultima semana, ambos compartiendo y tratando de regresar a la normalidad, dejando de lado su apasionado encuentro, o eso se repitió ella mientras miraba al castaño.

"Candy ¿Conocías al príncipe?" preguntó cuando ella cerró el libro

"No, no lo conocía. Sin embargo, algo en él es tan familiar, como si siempre hubiera estado ahí" contestó suavemente.

"Entonces…¿Realmente te gusta?" cuestionó dudoso

"Es muy atractivo y su aura es brillante" respondió sin respnder realmente a su pregunta

El castaño tomó su mano sobresaltando a la rubia que de inmediato la retiro causando un dolor en el corazón contrario.

"No creo que debas hacer eso, Terry" susurró con suavidad

"¿Por qué?" cuestionó molesto

"Somos amigos, Terry" le recordó "Tu trajiste a Lady Rockwood a este castillo, no juegues con su corazón y ciertamente n juegues con el mío"

Los ojos zafiro se abrieron al escuchar cada palabra de su boca.

"Es por él" exigió Terrence mientras se paraba del sillón haciendo que Candy imitará sus movimientos

"Pero de hablas" gruño ella sonrojada "No tienes ningún derecho a hablarme así, escuchame bien, Terrence, somos amigos"

"¿Y esperas ser su amiga también?" casi gritó

Los ojos de ella se abrieron ante las implicaciones de sus palabras y sin dudarlo su mano se estrelló contra su mejilla.

"No te atrevas a hablarme así nunca más" le dijo fieramente mientras las lagrimas se acomodaban en sus ojos

"Candy" susurró él y sin dudarlo la beso fieramente.

Las manos de ella lo empujaron y sus ojos soltaron las lagrimas contenidas.

"No eres mi dueño" dijo dando un paso atrás

"¿Qué es lo que esperas? ¿Casarte e irte a escocia?" le recriminó con coraje

"Casarme, no" susurró enojada "Pero si permanecer lejos de ti" le contesto secamente

El sonido de la puerta les hizo separarse, para su sorpresa Dorothy entró agitando una carta.

"El Duque de Brown te ha mandado una carta, Lady Candy"

Los ojos esmeradas se abrieron mientras tomaba la carta. Segundos después otra sirvienta entro con una única rosa en su mano. Las lagrimas en la cara de Candy desaparecieron, la flor que se le ofrecía era aquella que había visto y memorizado cientos de veces, la que guardaba su dije y la pista de su madre.

"Espero que algún día puedas verlas, Dulce Candy" murmuró el terminó de la carta, sus manos tocaron la flor y sus pies cedieron

El mundo se volvió negro para ella, solo era consciente de los brazos masculinos que buscaban atraparla. Terry por su parte levantó a Candy sin esfuerzos y llamando al doctor empezó a caminar rumbo al sillón más cercano.

"¿Qué esperan? ¡Traigan sales, llamen al doctor!"Ordeno acomodando a la mujer

Ambas sirvientas salieron corriendo y a mano de Terry tomó la nota que había recibido la niña. Palabras dulces y el deseo de volver a estar a su lado era l único que se expresaba pero la rosa era diferente, odiaba admitirlo pero tal vez ellos podían ayudarlo en esa búsqueda.

"¿Por qué siento esto?" le pidió respuestas a la mujer inconciente "¿Qué me has hecho? ya no puedo estar con nadie más" Le dijo acomodando un rizo lejos de su cara "A esto es lo que llaman amor?" se cuestionó

Siempre había sentido fuego, era un hombre apasionado y la relación que sostenía con su media hermana se había basado en eso, en los sentimientos carnales que le habían hecho creer que era amor. Pero no, apenas unos besos, un roce o una sonrisa de la pecosa hacían que su corazón tartamudeara, quizás por eso el toque de Luisa se sentía ajeno.

"¿Cómo no me di cuenta?" susurró besando sus labios "Estoy enamorado de ti, Candice White y voy a recuperarte"

Nota del autor

¡Feliz, feliz cuarentena! Tratare de actualizas dos veces por semana porque #Cuarentena

Chicos estoy escribiendo una secuela "Reina por elección"

Solo nos quedan 14 capítulos para la primera parte de esta historia

Adicionalmente he empezado otra historia, si les gusta samurai x no duden en ir a mi cuenta y pronto para los amantes de Salior Moon tendré algo

Siguiente capitulo: Voy a recuperarte

Blanca G, Santa, Ladyyiya, Wenca37, , Eli, Amabar 26, Australia 77,Elizabeth, Blanca 73, Settale, Crazzy 76, Elena, Yessy, Lea, Eligimenez, Gladys, Yessy, , Gaby, Zafiro, Bunny, Lita0411, Oli Rojas, Gelsi, Jekapc y todos mis guest que no dejaron su nombre ¿Gracias totales!

Alesita 77: Perdon a veces Terry se basa en una relación que tuve, entonces entiendo completamente el coraje, creeme lo odio

Mariana White: La mejor forma de escapar de un inglés es ir a Escocia.

Rose: Es hora de que Candy sepa lo que es estar respaldada y Terry bueno, le se ha dado cuenta de las cosas, solo que ahora ella no quiere tener nada con el

Becky7024: Esto se esta convirtiendo en una locura, creo que podemos hacer más de 500 esta semana ¿Sabes lo loco que suena? Simplemente ¡Gracias!

Armonica de Terry: La historia solo ha fluido y se ha transformado en esto, me alegra que te guste!

Gery: Muchas gracias por tus palabras, yo tampoco confiaria en el rey, después de todo su corazon no es puro. Espero seguirte alegrando el día