Este capítulo se lo dedico a -Orishima-

No sean y vean la portada del capitulo, trato de conseguir más material para la historia, las imágenes no me pertenecen.

Las chicas del instituto estaban prácticamente babeando por él, y esta vez no era por el famoso y guapo rubio modelo, Bill Cipher, no.

Era lo que hoy en día se le conoce como "chico nuevo".

Un muchacho de cabellera pelirroja y las hebras oscuras, color de ojos rojos vino. Y la piel bronceada. Un joven muy llamativo y atractivo.

Y lo que tiene de atractivo, lo tiene de grosero.

El sólo tiene un objetivo, y por el momento no será mencionado.

El chico nuevo caminaba hacía su salón indicado, justo donde estudian nuestros famosos héroes en su forma civil, claro.

El pelirrojo se sentó en el primer lugar visible vacío que encontró, sin más se sentó a lado de una pelirroja pecosa, de quién no presto ni la más mínima atención. Ni por muy guapa que fuera, le importaba un comino.

Ella lo miro confundida.

-Oye, perdón pero ahí se sienta mi amigo. - dijo la chica amable esperando la compresión del pelirrojo.

Esté la miró con desprecio y superioridad.

-Lástima. Ya lo he ocupado. Tendrá que conseguirse otro.- soltó con la mirada fría.

-Cuando él llegue tendrás que arreglar las cosas.- y sin más Wendy se alejo muy enojada.

Había sido muy grosero con ella y le contó esto a los otros, y Bill claro lo escuchó, lo miró de mala gana, evitaría al pelirrojo y no haría contacto visual con el chico.

No quería meterse en problemas

Minutos después llegó cierto castaño que estaba cansado, se notaba que había corrido muy rápido por que se le había hecho tarde.

El pelirrojo fijo su vista en él, justo en el momento que entro, y sus ojos se abrieron por la increíble belleza que poseía el chico.

¿Era acaso un ángel?

-Oh lala, esa si es una belleza. - dijo el chico en voz baja mientras sus ojos admiraban tal belleza natural, mientras se embrocaba en su mano.

Dipper apenas pudo darse un buen respiro, de inmediato su amiga se acercó a él y le advirtió.

-Dipper, ese chico esta en tu lugar, ya le dije que estaba ocupado pero no hace caso.

-Mmm... - el castaño miró con seriedad al pelirrojo, no se veía tan malo.- Voy a tratar de hablar con él.- dijo con una sonrisa y confianza.

Dipper se acercó a el pelirrojo quién sólo seguía admirando al menor.

-Hola. - saludo Dipper con una sonrisa amable esperando que el chico no fuera tan frío con él y poder convencerlo.

-Un gusto chico.- respondió sonriendo muy dulcemente mientras seguía observando al chico. Era, muy amable y eso era extraño.

Muchos de los compañeros de clase observaban la escena con curiosidad. Bill no le tomaba mucha importancia, aunque también esperaba que el pelirrojo no fuera tan grosero con su amigo.

-Disculpa, pero yo me siento ahí.- dijo un poco apenado mientras señalaba su lugar. Sonriendo con esa ternura que le fascinaba al pelirrojo.

-Oh por supuesto, perdone mis descortesía. Nos vemos luego.- dijo mientras se iba del lugar regalando le una sonrisa alegre al castaño quien sólo asintió ante el gesto tan respetuoso y amable del pelirrojo.

Después de todo, no era tan malo.

Aunque todos ahí quienes observaban aquello estaban realmente sorprendidos.

Y Pacífica sólo celosa ya que ella esperaba tener una charla así con el pelirrojo tan atractivo, y quizás enamorarlo y estar en un triángulo amoroso, incluyendo a Bill.

Pero todos aquí sabemos que eso jamás sucederá. Así como que Dipper será activo un día.

;-; eso jamás sucederá...

El receso daba inicio, el pelirrojo buscaba a cierto castaño y cuando lo encontró este estaba con una pelirroja, pero eso no fue lo que le molestó. Si no el hecho de que esté miraba hacía cierta dirección y cuándo él vio hacía la misma dirección, observó que era aquel rubio modelo.

Su chico tenía la mirada perdida en él, sus ojos brillaban y sus mejillas se ruborizaron.

Se dio cuenta que aquel ángel ya estaba enamorado.

Pero no se daría por vencido.

-No dejaré que ese modelo de cuarta se acerque a tí..- dijo para sí mismo.

El pelirrojo se acercó a Dipper y Wendy, mientras rodeaba el cuello del castaño.

-Hola Chico. - dijo muy amistosamente el pelirrojo con una amable sonrisa. Wendy sólo los observaba desconfiada.

-Ah... Hola... ?- dijo el de hermosos ojos ámbar, quien trataba de ser igual de amable.

-Me llamo Phill. - dijo al fín sin parar de ver aquellos hermosos ojos que lo tenían embobados.

-Yo Dipper. - dijo el menor quien tímidamente sonrió.

-Que bonito nombre tienes. - dijo sin parar de sonreír. Ese castaño tenía que ser suyo, le fascinaba esa hermosa sonrisa.

-G-Gracias... - se ruborizó, sintiéndose halagado por el mayor.

-Hey Dipper ¿Me presentarías la escuela? Para así poder familiarizarme con el enorme lugar. ¿Aceptas?

-Mm... - el castaño lo pensó por unos segundos, luego le sonrió.- Por supuesto. Adiós Wendy, te veo después.- le dijo a la peliroja mientras se ponía de pie junto a Phill.- Entonces Vamos.-

-Perfecto.

Más tarde...

-Bien, esto es el gym... y aquí es la entrada. - dijo mostrando el dichoso sitio.

-Vaya, es asombrosa. Y dime Dipper, Háblame más de ti. -

-¿Sobre mí?- preguntó confundido.

-Si.

-Am... pues... Me llamo Dipper Pines, pronto cumpliré 17 años. Soy hijo único y padres de los mejores panaderos de la ciudad. Vivo demasiado cerca de la escuela aunque siempre llego tarde. Siempre estoy muy ocupado y cansado por las tardes ya que... Ahm... cosas normales que hago... Em... soy algo despistado supongo. Torpe pero saco excelentes calificaciones. El deporte no es lo mío y... me gusta hacer nuevos amigos aunque soy muy tímido. Pero siento alguna clase de confianza contigo...Supongo. - finalizó, durante la explicación se trababa un poco al intentar recordar, aparte de que se sentía extraño al sentir siempre la intensa mirada del pelirrojo sobre él.

"Que tierno" Pensaba el pelirrojo.

-Bien. - el mayor tomó de las manos al castaño con inocencia y lo miro a los ojos,esté hizo lo mismo por confusión al no entender la situación.- Dipper Pines, me agradas. ¿Te gustaría ser mi amigo?- en sus ojos se podían notar cierta ilusión y brillo.

El castaño no lo pensó mucho, le sonrió nuevamente pero esta vez con confianza y aceptación.

-Claro Phill.

Tener una nuevo amigo no estaría mal.

Durante la oscura noche en las calles de la ciudad, se encontraban dos héroes patrullando el lugar mientras no se daba cuenta que alguien más los seguían con intenciones para nada agradables.

Alguien que vestía con traje rojo y negro, de cabellera igual de roja y ojos oscuros.

-Tendré sus Miraculous... esta vez tengo un objetivo. - dijo aquel extraño que miraba con repulsión a ambos héroes.

-¿Te has enamorado?- preguntó una voz en su cabeza. El pelirrojo asintió con una sonrisa.- Enamorarse es bueno, si obtienes los Miraculous de Lordbug y Chat Noir haré que tu amor sea eterno.

-Cuando tenga los Miraculous de Lordbug y Chat Noir, él gobernará a mi lado... hasta que la muerte nos separe.

Aquellas palabras fueron llevadas por el suave viento, mientras que aquel con traje rojo y sonrisa maligna miraba a los héroes con alguna clase de odio

Nada impediría que su chico fuera alejado de él.

Regresando con nuestros héroes, uno de ellos sintió como una clase de escalofrío recorrer por su delgada espalda. El otro lo notó lo cual le llego a preocupar.

-¿Estas bien, mi lord?- dijo mientras se detenían en el tejado de alguna casa común.

El de cabellos rubios poseía una mirada un tanto triste, llamando la atención del de traje rojo. Quién respondió de inmediato.

-Claro gatito, sólo pensando en que hacer para navidad. - mintió para evadir el tema, ligeramente preocupado de que su compañero lo notará.

-Pero mi lord, aun falta mucho para eso. Y hablando de aquello... - el mayor hizo una pose pensativa- Me preguntaba si... a usted le... gustaría salir conmigo... - sin razón alguna, empezó a jugar con su dedos, y sus mejillas estaban sonrojadas.

Realmente de veía muy tierno pero...

-Chat, ya hemos hablado de esto muchas veces y la respuesta será la misma. - dijo cortante.

-¿¡Pero por qué no!?- exclamó mientras hacia el típico drama de eufórico exagerado sentimental. (Siglas: E.E.S)

-Es complicado gatito. - suspiró.

-¡No es justo! ¡Nunca quieres salir conmigo! ¿No te has puesto a pensar lo feliz que te haría?- empezó a decir algo molesto. ¿Cuánto más tenía que soportar que su amado lo siguiera ignorando o rechazando?

-Calla Chat. Un akuma se aproxima. - aviso Lord mientras se preparaba para lo que venía, ignorando al rubio quien apenas podía tranquilizarse.

-Bien. - dijo Noir, con mala gana, lanzado un bufido en el aire y cruzándose de brazos enojado.

Aquel akuma se hacía llamar por el nombre de Rasputin, no daré muchos detalles de la vestimenta pero lo que si les puedo a segurar que era igual de rara que las otras, con los villanos que habían luchado.

Su habilidad era que movía los objetos con la mente, pero tenía hasta cierto límite de peso y grosor. No se podía pasar de 600 kilos y solo si este lograba tocarlos.

Fue una batalla épica, sin embargo, por una pequeña estupidez de Chat Noir, digamos que Lord bug no pudo purificar el akuma. Por lo tanto, la Mariposa negra huyó antes de que el castaño intentará algo.

Y se enojo con el de traje negro.

Al día siguiente...

Los resultados de los exámenes habían salido, pero a Dipper Pines re probó dos materias y en otras dos había salido bajo, no era que no fuera inteligente, el problema eran sus faltas, tardanzas y que una que otra vez se quedaba dormido por no dormir bien la noche anterior.

Ser un super héroe le era bastante difícil, por eso no dormía bien y solía faltar en algunas clases, sin mencionar sus muy constantes retardos que ya eran algo común, pero muy graves para el chico en la escuela.

Sus padres le dieron un buen sermón, estaban muy enojados y quien los culpa. Incluso Pacífica había salido un poco mejor que él en los exámenes.

Lo habían castigado por un mes entero, sin Internet, tan sólo para las tareas y un máximo de dos horas. Ni videojuegos, ni salidas, y su tiempo libre sería para ayudar en panadería.

Eso no fue lo que molesto al chico, el sabía que sus padres no eran malos, ellos no deben saber que él era un super héroe.

Lo que lo molesto fue el hecho de que le prohibían hacer diseños en sus ratos libres , remplazando aquello con que estudie más.

Además antes de regresar a casa, resivió una humillación de su enemiga, Pacífica, y aunque Wendy lo había defendido, eso no evitaba que se sintiera fatal.

Aquel día Phill no había asistido a clases, pero al castaño ni lo había notado.

En la tarde aquel akuma que no purifico el día anterior había regresado, y esta vez tenía que lograrlo.

Lastima que las cosas no pasaron exactamente como el quería.