Hola chic s, bueno esta historia no es mía es de - citlallimildred pachecolopez-, ella es su creadora original, lo único que hice fue adaptar versión ichihime, aun no tengo su aprobación oficial ya que hace días le envié un mensaje para su autorización, es como decir un pequeño préstamo...créditos a su auctora original.

*Bleach no es mío, es de tite kubo-sama

ICHIHIME POR QUE ERES MIA

Capítulo 18

Para cuando orihime despertó se encontraba en un lugar completamente desconocido, pero estaba más que segura que era la habitación de un hotel. Tembló ligeramente de tan solo pensar que había cometido alguna estupidez como embriagarse y acostarse con ichigo, pues sería el peor error de su vida, pero en retrospectiva beber hasta olvidar su propio nombre era justamente lo que hubiera hecho en la situación en la que se encontraba. Su temor aumentó mucho más al verse cubierta por una ancha camisa de hombre, obviamente de su aun esposo.

-"No, no, no, no"-pensó desesperada a punto de tener un ataque de nerviosismo.

-Oh, ya despertaste-la raíz de todos sus males entraba a la habitación con una bandeja sobre la cual tenía un delicioso desayuno.

Orihime sintió su estómago hundirse temiéndose lo peor pues no podía recordar lo sucedido la noche anterior, pero si había sucumbido ante los encantos del Kurosaki se odiaría a si misma de por vida, Antes de que pudiera reaccionar y hacer algo ichigo ya se había acercado a ella dejando sobre sus piernas la bandeja de comida para posteriormente poner una mano en su frente midiéndole la temperatura.

-Parece que ya estas mucho mejor-suspiró el pelianaranjado aliviado.

-¿Qué fue lo que…?, ¡¿Dónde está mi ropa?!, ¡¿Qué fue lo que me hiciste?!-la joven le dirigió una mirada asesina a ichigo apretando fuertemente la sabana que la cubría.

-De verdad te afecto la fiebre de anoche, ¿Verdad?-dijo emitiendo una sonrisa de lado suspirando.

-¿Fiebre?-preguntó extrañada y el hombre solo volvió a emitir otro ligero suspiro.

-Dicen que solo los idiotas se enferman, bueno, no debería sorprenderme que fuiste lo suficientemente idiota como para andar caminando por las calles de la ciudad bajo la torrencial lluvia de ayer, ¿Aproximadamente cuánto tiempo anduviste por ahí descalza y con tu traje de oficina empapado de agua helada?, No debería sorprenderte que al igual que kazui, casi pesques una Neumonía, afortunadamente para ti no fue nada grave pero la fiebre que te dio debió afectarte demasiado como para que no puedas recordar todos los problemas que me causaron tus delirios anoche-dijo extendiendo las manos a los lados suspirando.

- ¿Eh?-apenas siendo capaz de procesar la información.

-En cuanto a tu ropa, la mandé a la lavandería, en estos momentos se debe de estar secando, no podía dejarte durmiendo con tu vestimenta empapada así que le pedí a las empleadas del hotel que te cambiaran-

Orihime parecía querer decir algo pero ichigo anticipándose a las dudas de la mujer se dispuso a contestar antes de si quiera ser interrogado

-En el trabajo te he reportado como enferma así que estas cubierta hasta mañana, kazui está estable pero el médico recomendó que se quedara en el hospital al menos hasta el fin de semana, en cuanto a cómo terminamos en el hotel pues quería discutir ciertos asuntos contigo, comenzaste con la fiebre, el doctor vino a verte y después de forzarte a tomar tu medicina te quedaste dormida, pero no te preocupes, ni siquiera dormí contigo en la misma habitación-dijo mirándola a los ojos.

-Creo que lo último que recuerdo fue haber llegado al hospital-dijo apretando su cabeza frustrada, lo último que quería recordar era la tormentosa escena de la regañada y amenaza que ichigo le había dado horas antes.

El kurosaki suspiró frotándose las sienes.

-Escucha orihime, sé que te dije cosas terribles ayer y lo cierto es que no me arrepiento de mis palabras, aunque siento haberme expresado de la forma en que lo hice, sin embargo, llegó el momento de dejar las cosas en claro y juro por dios que ninguno de los 2 va a salir de este cuarto sin haber llegado a un acuerdo-

Orihime frunció el ceño, lo que menos quería era hablar con él, ya suficiente había sido la "charla" del día anterior como para que tuviera que verse obligada a aguantar otro chantaje por su parte, ¡Ni muerta!, Si el día anterior no había podido sobre ponerse a las palabras del pelianaranjado era más que nada por la culpa y la preocupación que sentía, pero ahora que su mente se había despejado un poco no iba solamente a quedarse sentada y escuchar cabizbaja todo lo que ichigo dijera.

Sería una estúpida si aceptara sus demandas sin refutar nada.

Aunque en esos momentos quería saltarle encima y golpearlo al ver la serenidad con la que se encontraba en la misma habitación que ella, lo cierto era que una pelea con él no estaba en sus planes además de que su fuerza física no sería suficiente para matar al hijo de perra, porque si, creí fervientemente que si se le tiraba encima era para aniquilarlo.

Pero a pesar de todos esos impulsos asesinos que la invadían sabía que ciertamente no era capaz de llevar a cabo tal azaña porque ella no era de esa manera. Quiso insultarlo, pero debía evaluar su situación, no estaba en condiciones de iniciar una discusión.

Quisiera o no había llegado el momento de hablar el uno con el otro de frente y discutir sus diferencias, pues las cosas habían llegado a extremis peligrosos como la salud y la custodia de su hijo, Apretó los dientes fuertemente y luego suspiró dándose por vencida, No quería darle a ichigo mas razones para pensar que no estaba calificada para seguir cuidando de kazui y además de eso… lo dicho por su hijo seguía doliéndole pero en el fondo sabía que él decía la verdad pero ella seguía renuente a aceptarlo.

-Lo que tengas que decir dilo rápido-musitó con frialdad.

-El asunto es que esto no va a ser algo rápido, estoy más que enojado contigo orihime-ella iba a interrumpirlo, pero él se adelantó

-No, no, no, primero déjame hablar a mí, En primera no me importa que excusas tuvieras, eso no va a quitar el enojo que siento ante tu negligencia con kazui, pudiste haberme hablado en cuanto huyo de ti y no lo hiciste, Puede que tú pienses que no tengo ni un solo derecho sobre él pero ante todas las cosas soy su padre, es cierto que tenemos un pasado no muy grato pero negarme a mi hijo… No creí que fueras así orihime-

-Y yo creí tantas cosas buenas de ti solo para descubrir que no eras más que un idiota, es imposible creer que kazui es hijo de alguien como tú-siseó orihime.

-Oh, ¿ya vamos a sacar las garras no?-sonrió con sorna

-Bueno si, fui un hijo de perra en el pasado, te herí, mentí, humille, lastime, use, puedes culparme de todo lo que quieras, está bien, yo ya acepté que hice todo eso y más, no hay día en el que no me arrepienta de cómo te trate, me disculpe contigo, trate de iniciar desde cero, pero hasta el día de hoy tú sigues sin creer que ya no soy ese hombre que recuerdas… Has cambiado mucho orihime de una frágil débil jovencita a una mujer fuerte y decidida… Si tu cambiaste, ¿Por qué yo no?, ¿eh?-

- ¿Cambiar tu?, No me hagas reír ichigo, Ayer demostraste que sigues siendo el mismo imbécil que recuerdo, ¿Y qué pensabas?, ¿Qué con un "Lo siento" yo iba a volver a tu lado y hacer como si nada hubiera pasado?, ¡¿Si quiera te das una idea de cómo me sentía estando atrapada en tu mansión?!, ¡Por supuesto que no!, ¡No lo entiendes ni lo entenderás jamás!, Después de lo mucho que me costó salir de tu domino esperabas que te llamara para decirte: "Hola ichigo, resulta que estoy embarazada de ti", para que vinieras por mí y formáramos una linda familia feliz, ¡No me hagas reír!, Si por mi fuera jamás te habrías enterado de que tienes un hijo porque simple y sencillamente no mereces ser el padre de un niño tan bueno como kazui-cruzada de brazos.

-¿Pero qué crees?, ¡Soy su padre lo quieras o no!, ¡Y tengo tanto derecho como tú de estar en su vida a menos que él piense lo contrario! -le gritó haciendo que orihime callara mordiéndose el labio con fuerza y apretando sus puños con furia.

Él tenía razón, ella lo sabía… lo sabía muy bien pero no quería ceder, no quería perder… Tenía miedo, estaba aterrada de que kazui lo prefiriera a él, Si eso pasaba la chica fuerte que había logrado mantenerse en pie hasta esos momentos caería hecha añicos al suelo. Sintió ganas de llorar ante la sola idea de perder a su hijo.

-No…-su voz entre cortada tembló, no podía creer que estaba a punto de llorar en esos momentos.

-No puedes tu… lo que me hiciste… no mereces-comenzó a balbucear sin poder completar oración alguna, La presión en su pecho se sentía dolorosa y sentía que apenas y podía respirar mientras continuaba tratando de retener sus lágrimas.

¿Dónde había quedado toda su fortaleza?, ¿Por qué de repente al ver la decisión de ichigo en sus ojos templados había dudado de sí misma?

-No es justo…-sollozó herida, todo se veía como si ella tuviera la culpa y tal vez así era.

Todo, absolutamente todo había sido su culpa, desde la boda forzada con ichigo hasta lo que vivía en esos momentos, era su culpa por no haber actuado con decisión y conservar esa actitud débil y sumisa. Al menos de esa forma lo veía en esos momentos, pero aun así quería culpar al kurosaki de toda su desgracia porque solo así podía sentir que luchar valía la pena.

- ¡No puedes solo pedir disculpas así de la nada y pretender que todo estará bien! -grito sintiéndose herida porque podía notar en él el arrepentimiento y entonces se daba cuenta de que había estado equivocada.

- ¿Qué quieres de mi orihime? -preguntó en un tono que a ella le parecía desesperado.

- ¡Que sufras!, ¡Qué sientas lo que yo sentí!, ¡Que te duela tanto como a mí me dolió!, ¡Ojalá que te enamores tan perdidamente de alguien que te hiera con frialdad e indiferencia! -grito sintiendo como si una pesada carga cayera de sus hombros, ella que jamás había creído albergar tales sentimientos por fin aceptaba esa pequeña oscuridad dentro de su corazón que solo deseaba el dolor de aquella persona por quien tanto sufrió.

-Pero es que eso ya lo hice…-susurró ichigo cabizbajo desviando la mirada hacia su derecha.

- ¿Qué…? -susurró sorprendida y confundida.

El pelianaranjado suspiró tratando de reunir coraje y con ojos decididos miró a la frágil mujer sentada frente a él en la cama.

-Me enamore estúpida e irremediablemente de ti, cuando ya te había perdido, Nunca me di cuenta, pero sucedió incluso antes de que te fueras solo que mi orgullo me impedía aceptarlo o incluso imaginarlo, Sin darme cuenta caía enamorado de ti poco a poco cada vez que cuando estabas distraída te escuchaba cantar, me encantaba el olor a lavanda que despedía tu cuerpo era tan sutil que casi parecía natural en ti, a veces me encontraba mirándote mientras tú solías mirar las estrellas como deseando poder tocarlas, a pesar de todo siempre te comportabas de manera servicial y amable y aún recuerdo lo mucho que te encantaba dar paseos por los jardines, regar las plantas, presionar flores, leer libros pero lo que más lograba cautivarme de ti era tu hermosa sonrisa, Después de que te fuiste cada día en la mansión se sentía vacío y solitario, yo no entendida por qué, Contraté a los mejores detectives y policías para que lograran hallarte, pero nadie lograba dar con una pista de tu paradero, ¡No tienes ni una jodida idea de cuánto sufrí buscándote todos estos años porque quería disculparme y arreglar las cosas contigo!, Llegué al punto de sumirme en el trabajo hasta el cansancio para poder olvidarte y cuando finalmente había desistido de tu búsqueda apareciste en el aeropuerto y yo… yo estaba tan nervioso y tan emocionado que no sabía qué hacer, volví a actuar como la persona que recordabas porque estaba desesperado por volver a saborear tus labios después de tantos años, Sé que mi forma de actuar ni cuando nos volvimos a ver fue la correcta y lo lamento… de verdad lo siento orihime-sin dejar de mirar esos ojos color plata sorprendida y dio una pequeña sonrisa triste.

Orihime sintió como si le hubieran dado un fuerte golpe en el estómago después de oír esas palabras que no podía creer, Su corazón se había agitado como hace tanto no lo había hecho y le hizo recordar el tierno enamoramiento de sus días de infancia, Por tan solo un momento su corazón había flaqueado cayendo ante tal declaración, pero… No podía ser cierto, no DEBIA ser verdad… no, era más bien que ella no quería que fuera real porque esas palabras solo la hacían sentir que no lo podía odiar, La hacían sentir volver a ser aquella chica enamorada que esperaba con ansias y hambrienta de amor tales bellas palabras y solo pensar en lo que pudo ser de haberlas escuchado en aquel tiempo era doloroso.

-Mentira…-susurró bajito para después alzar su rostro conteniendo las lágrimas y dándole a su aun esposo una mirada desafiante

-¡Mientes!-entre cerrando los ojos.

Ante la explosión de valor que había tenido orihime para encararlo ichigo no pudo hacer más que suspirar.

-No miento, es la verdad, ya tienes mi corazón en tus manos orihime-sonrió tristemente

-Puedes quebrarlo, pisotearlo, tirarlo, presumirme que has tenido más amantes o que ya hay algún hombre en tu vida… la verdad es que en estos momentos ya no me importa, solo quiero que kazui no se vea afectado por ningún medio, por favor orihime, no intentes alejarme de él, No quiero que lo tomes como amenaza, pero si es que lo intentas yo no voy a quedarme de brazos cruzados, Es mi hijo y hare lo que sea por estar a su lado, incluso pelear contra ti, si lo que quieres es que llevemos este caso a los tribunales te aseguro que no saldrás bien librada del asunto, pero no deseo que nuestro hijo se vea atrapado en una guerra sin fin entre nosotros, no solo nos destruiríamos el uno al otro, también heriríamos a kazui porque él es quien va a salir más herido en todo este asunto-mirando un poco serio a orihime.

-Si hay un hombre en mi vida ichigo y por él estoy dispuesta incluso a hacer una tregua contigo… pero no esperes que las cosas entre nosotros cambien de buenas a primeras, no estoy dispuesta a perdonarte… no aun… -dijo poniéndose de pie

-Kazui me dijo que está siendo muy infantil, supongo que tiene toda la razón, no sé si es odio, ira o resentimiento, pero sigo sin creer ni una de tus palabras-tocando un poco el hombro de ichigo.

-Orihime…-susurró un poco dolido.

-A pesar de todo, ¿Sabes?, Nunca le hable mal a kazui de ti hasta que apareciste en su vida, yo tenía el firme pensamiento que solo te acercabas a él para llegar a mí y no quería que él saliera lastimado, deseaba alejarlo de ti antes de que lo dañaras pero cuando él salió huyendo de mi comprendí que ya era tarde para intentar alejarlo y que había cometido un error… para serte sincera el terror que me invadió en esos momentos no fue suficiente para atreverme a llamarte porque temía recurrir a ti, dejaste muchas marcas dolorosas en mi ichigo…-su voz casi se quiebra aun tocando el hombro de ichigo.

- Y aunque todo lo que me hiciste me convirtió en la mujer autosuficiente que ahora soy, no borra todo el sufrimiento que pase gracias a ti, hasta ahora el verte como un odioso recuerdo era lo que me permitía seguir adelante con tranquilidad, creí haberte superado pero tu sola presencia sigue haciéndome daño porque quiero creer que has cambiado pero fui tan lastimada que internamente me niego a creerlo, Por más que quiera… aun puedo confiar en ti-dijo dejando de tocar su hombro.

-Es justo como cuando yo no creí que me amaras, cuando me lo confesaste luego de casarnos-sonrió melancólico

-Entiendo que no me creas, pero dime entonces orihime, ¿Qué debo hacer para reparar el lazo que se rompió entre nosotros? -se puso de pie frente dando un paso hacia ella, pero la distancia entre ambos aún era relativamente larga.

-Uhh… ahh…. No creo que hubiera un lazo entre nosotros-comentó ella despectivamente.

-Estaba ahí, pero yo no pude verlo… por todo el amor que me tuviste una vez, por favor déjame demostrarte que he cambiado, quiero una segunda oportunidad, Quiero estar con mi hijo y también quiero tratar de conquistarte y hacerte ver que realmente tengo sentimientos por ti-caminando un poco mas donde esta orihime.

-Ichigo yo…-dijo juntando las manos en el pecho.

- ¡Dame un mes! -grito el desesperado al ver como orihime parecía querer huir de darle una respuesta, tocando las manos de orihime.

Aunque la inoue se creyera capaz de dañarlo lo cierto era que no podía, al menos no en esa situación pues todas sus ganas de pelear se habían desvanecido al escuchar su confesión y a pesar de que quería odiarlo intensamente, herirlo hasta que él se consumiera de dolor simplemente no podía porque ella no era así, ni siquiera podía afirmar que lo odiaba con todo su corazón porque bueno, si algo bueno había traído estar con ichigo era su hermoso hijo, no se arrepentía de haberlo tenido porque él a pesar de haber sido fruto de un pasado que quería borrar la hacía inmensamente feliz y de buena o mala manera esa felicidad de la debía a su aun esposo, odiarlo con intensidad era imposible a esas alturas y a pesar de que seguía aterrada él no quería mostrar ese lado débil ante el Kurosaki.

-Dame un mes de convivencia contigo y con kazui para demostrarte que soy diferente… yo iré despacio contigo, iniciare desde cero para tratar de enamorarte… si no funciona aceptare mi derrota y en cuanto a nuestro hijo… podrás elegir cuando y bajo qué términos poder verlo si es que eso te hace feliz- soltando un poco las manos de orihime

Orihime abrió los ojos sorprendida… ¿Realmente él estaba dispuesto a eso con tal de que ella le diera una segunda oportunidad?

No podía negar que aun sentía algo por el kurosaki, ese sentimiento aún estaba en el fondo de su corazón oculto de manera que parecía inexistente, pero por más que quisiera negarlo todavía lo amaba, no podía explicar porque, simplemente era así, Durante un largo tiempo había enterrado esos sentimientos y cuando se reencontraron tuvo que forzarse a verse fría y distante para que estos no salieran a flote y aunque frente al susodicho lo había logrado ulquiorra había podido ver que lejos de que estos hubieran sido eliminados aún estaban ahí y jamás iban a desaparecer.

Pero recién había entendido que no podía seguir huyendo ni negando sus sentimientos, solo podía continuar con la frente en alto afrontándolos tal y como ulquiorra lo había hecho, Ella debía aprender a seguir adelante para fortalecer más su corazón, pero al mismo tiempo debía abrirlo, guardarse sus emociones y frustraciones para sí misma terminarían por asfixiarla.

Ichigo parecía sincero y tanto él como kazui merecían tener tiempo de convivencia, él tiempo que ella por egoísmo y miedo les había negado, Así que solo podía hacer una cosa, temblorosa se acercó al kurosaki extendiéndole la mano mientras le rogaba a dios que no terminara arrepintiéndose de lo que iba hacer y pese no a estar del todo convencida de sus acciones debía hacer el intentó de convivir con su aun esposo.

Era el padre de su hijo y ahora que tanto él como kazui, lo sabían no los podía separar, entre ellos ya había un lazo inquebrantable que se había formado incluso antes de que ambos supieran de su relación sanguínea, orihime no tenía derecho a intervenir en el desarrollo de la relación padre e hijo entre ellos.

-Si es por kazui… estoy dispuesta a hacer una tregua entre nosotros, solo espero que lo que hayas dicho respecto a él sea cierto y no termines hiriéndolo o te juro que jamás lo volverás a ver en tu vida-comentó orihime.

Ichigo por su parte observo la mano extendida de la pelirroja y la tomó dándole un apretón con una sonrisa.

-Muchas gracias orihime…-sujetando aun su mano

-Tampoco es como si estuviera aceptando del todo la situación y espero que puedas o intentes comprenderme-soltó la mano del pelianaranjado sintiéndose un poco desanimada

-Por ahora solo quiero estar sola… necesito caminar, hacer unas "cosas", pensar y tomar un poco de aire así que ¿Podrías... traerme mi de ropa?- dijo con un pequeño sonrojo.

-Muy bien-reviso la hora en su teléfono.

-debo salir a la empresa por algunos asuntos así que enviare una empleada que te traiga la ropa de la lavandería-comentó dirigiéndose a la puerta de la habitación.

-Siente libre de hacer lo que quieras, pero te ruego que no hagas algo que me haga ponerme en tu contra-dijo sonriendo antes de irse

-No te preocupes, no lo voy a hacer-murmuró bajando la vista para segundos después escuchar la puerta cerrarse.

Estaba algo dolida en esos momentos mientras la declaración de ichigo aun rondaba por su mente… quería sacársela de la cabeza.

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Continuara