Una nueva vida

Un fanfic crossover entre DBZ y Highschool DxD escrito por Octavio675, Tadeuz, Karnyfex. Ilustraciones y escritura adicional por Nexus9871.

AVISO DE RENUNCIA LEGAL: NOSOTROS, OCTAVIO675, TADEUZ, KARNYFEX Y NEXUS9871, EN NUESTROS CARACTERES DE AUTORES DE ESTE FANFIC, NOTIFICAMOS A NUESTROS QUERIDOS LECTORES ESTO: NO SOMOS DUEÑOS DE LOS PERSONAJES DE DBZ NI DE HIGHSCHOOL DXD, AMBAS SERIES Y TODO LO RELACIONADO A ELLAS PERTENECE A SUS RESPECTIVOS AUTORES. TAMPOCO SOMOS DUEÑOS DE CUALQUIER MARCA QUE EXISTA EN LA VIDA REAL Y MENCIONEMOS ACÁ.

Sinopsis: Trunks del Futuro (también conocido como Mirai Trunks) acaba con los peligros que asolaban su línea de tiempo, y ahora, se encuentra en paz, pero, se siente algo vacío, lo mismo le sucede a su madre Bulma. Entonces, ambos, madre e hijo, se disponen a buscar nuevos lugares en los que vivir intrepidantes aventuras llenas de acción y peligro, ¿qué les sucederá a este dúo de mujer-genia-científica y semi-saiyajin-igual-de-inteligente-y-aventurero?, ¡descúbranlo en este fanfic!

N/A: Buenas gente, ¿qué tal?, ¿todo bien?, ¿todo bonito?, espero que sí. Hoy seré breve en la nota de autor e iré directo a responder a las reviews.

The guys who always review in english in ever-increasing numbers and I can no longer remember their names: Thanks for the reviews! Old and new followers alike! Thank you new ones especially as well and keep enjoying!

Nadaoriginal: un gusto verte como siempre amigazo, gracias por tu apoyo jejeje. ¿Cómo va el trabajo, la vida, la universidad (si es que estás estudiando o ya te graduaste, no sé)?

IsseixAsia: Aight, you done screwed up, faggot. There's many, MANY flaws in your bashing. First off, and this is gonna be my "battle horse" argument, my team and I's story, OUR rules. Don't like it? Gtfo, worthless piece of shit. Secondly, I don't want to burst your bubble, but to me it seems that you have wasted a lot of time copying and pasting this whole story's EIGHTEEN CHAPTERS, ALL OF THEM, in google translate or some shit, PLUS copying and pasting your review to post it in english and spanish (an eye-cancer causing spanish, imo). Unlike you, I am respectful and cultured enough to speak in your language correctly, but that's another thing. Regardless, if you don't like our story, why bother reading it… COMPLETE from the beginning? But you call me stupid. Tell me, WHO'S stupid, or whatever insult you used, huh? Get out of here, fucktard. If you dare to show your face here again I will fuck your ass verbally so hard that you won't even be able to beg for mercy. Get out of my sight, asswipe.

Dantrlan: Gracias, supongo. ¿Nerfeos repentinos sacados del culo?, sí, quizás. ¿Pero qué acaso no pasó lo mismo en DBS? ¿Enemigos reciclados?, sí, ahora en retrospectiva podría haber hecho que Cell fuera asesinado por los androides y que éstos fueran más fuertes que Trunks incluso después de que éste haya entrenado en el pasado, y entonces eso lo habría forzado a él y a Bulma a irse. ¿Humillación y alivio cómico?, ¿con respecto a quién?. ¿Poder del guión?, ¿eh?. ¿La forma de narrar?, explicáte. ¿Y qué problema hay con los nombres, dos puntos, y el diálogo?. Muchos lo hacen. ¿Es antiestético o algo así?.

De acuerdo, volviendo al tema gente, espero sepan disculpar mi arranque de ira… Yo… no podría hacer como muchos me pidieron lo de desactivar que los ''guests'' (gente sin cuenta) deje reviews. Porque hay gente que tiene mucha paja (flojera) de hacerse una y no podría comentar más xd. Además me parece muy… autoritario de mi parte, no sé… En fin, me vale tres mil hectáreas de verga lo que opinen aquellos que me insultan a mí y a mi equipo, y a nuestro trabajo. Es así.

En fin, vayamos con ésto.

Capítulo 19: La reunión de las tres facciones

Una vez todos estuvieron dentro, Trunks y Akeno se arrodillaron en los cojinetes alrededor de una mesa, mientras que Michael cortésmente se excusó ante la pelinegra quien le ofreció un asiento.

Michael: Lamento ser tan grosero, pero debo apurarme amigos, tengo poco tiempo, fue un milagro que pudiera hacerme un poco de tiempo para venir a entregarte esto, saiyajin emperador rojo.

Trunks: (Interesado). ¿Qué cosa, señor Michael?

Michael: (Hace un ademán con las manos, e inmediatamente aparece una espada en frente de él). Sin duda alguna, tú eres el portador más fuerte del Booster Gear en toda la existencia, por lo que difícilmente esto pueda significar mucho, pero aún así creo que es un buen gesto de agradecimiento por proteger el mundo en reiteradas ocasiones. Esto de aquí es la espada sagrada Ascalon, espero sepas darle un buen uso. Lo más correcto sería decir que tu Booster Gear la "asimilará".

Trunks se puso de pie ante la atenta mirada de Akeno y la tranquila observación de Michael. Invocó su Booster Gear y extendió su brazo izquierdo hasta tocar la espada. Un resplandor amarillo iluminó de forma casi cegadora la habitación por un breve instante, y luego cuando la luz se despejó, todos vieron que en el brazo izquierdo de Trunks estaba la booster gear con la espada protruyendo de ella.

Trunks: Geniaaaaal, ¡muchas gracias Michael-san!

Michael: No hay porque agradecer, es un gusto para mí poder ayudar. Ahora, si me disculpan, debo marcharme, nos veremos pronto en la reunión, señorita Akeno, Trunks-kun. (Inmediatamente, Michael se desvanece, dejando detrás de sí una estela dorada con un par de plumas blancas).

Trunks se encogió de hombros, preguntándose de qué reunión estaba hablando el ángel. Se arrodilló en uno de los cojines y Akeno se le unió, y ambos permanecieron en silencio unos minutos.

Trunks: (Cautelosamente). Akeno-san… (ella lo mira, inquisitiva). ¿Recuerdas la lucha contra Kokabiel?

La pelinegra recordó mentalmente las palabras de cada uno… "¡¿Tú que eres la hija de Baraqiel, te atreves a atacarme?!". "¡No te atrevas a mencionar el nombre de ESE MALDITO!". Y posteriormente, la paliza que Trunks le propinó al ángel caído.

Trunks: …Akeno san… ¿eres hija de ángeles caídos?

Akeno: (Visiblemente tensa. Se le acelera la respiración). S-sí… (Evita mirarlo). Yo soy hija de una humana y un ángel caído. Mi madre era la hija del sacerdote de un templo. Un día encontró a Baraqiel herido, y lo ayudó. Ese mismo día, fui concebida.

Trunks permaneció en silencio, mirando a Akeno fijamente sorprendido, y a la vez pensando para sí. En eso, la pelinegra se pone de pie y le da la espalda a Trunks, y ruidos de tela frotando con tela sacaron al semisaiyajin de sus pensamientos. Delante de él, estaba Akeno, habiéndose bajado la parte de arriba del traje de miko, con sus alas desplegadas. Había una clara diferencia entre ambas ya que, aunque ambas eran negras, una tenía una especie de púas y la otra plumas.

Akeno retomó las riendas de la conversación. ''El odio que sentía por mí misma… Por ser una ángel caída, por mis alas, por todo, fue lo que me llevó a encontrarme con Rias eventualmente y convertirme en un demonio… pero solo… solo logré-''. Akeno se detuvo, y soltó un sollozo antes de replegar sus alas bruscamente y acomodarse el traje. ''Solo logré convertirme en un monstruo repulsivo… Trunks-kun… ¿qué sientes luego de escuchar todo ésto?''.

Trunks: ¡¡¡GNAAAAAGH!!! (golpea la mesa, agrietándola. Tiembla. Aprieta los puños y mira a la pelinegra con seriedad). Akeno, no puedo permitir que hables así de ti misma. ¿Por qué crees que estoy aquí, por qué crees que me he apegado tanto a ti y a las chicas?... (Con delicadeza, le gira la cabeza a Akeno con su pulgar y los ojos púrpura de ella, lagrimeantes, chocaron con sus brillantes, serios ojos azules). Porque yo… las amo… Ha pasado tanto tiempo ya, que he podido aceptarlo, asumirlo mejor dicho. Eso es lo que siento. Y te prometo por lo que más quieras en el mundo que te protegeré hasta mi último aliento Akeno.

Akeno: (Visiblemente confundida). Pero… los ángeles caídos trataron de matarte… Mataron a Asia… Y-...

Trunks: No me importó, acabé con ellos en un parpadeo. E incluso sabiendo que ellos eran malvados, Raynare vivió. Porque ella me demostró que estaba dispuesta a cambiar. Akeno-san, tú ni siquiera debes cambiar, porque no eres… malvada ni… ni… perdón, no soy muy bueno con las palabras…

Esta vez lágrimas de alegría recorrieron el rostro de la pelinegra. ''Trunks-kun… todo lo que has dicho… ¡me vuelve loca!''. Dicho ésto, se abalanzó sobre el desprevenido saiyajin, y ambos terminaron tumbados en el piso. ''Ya lo decidí''.

Trunks: (Confuso). ¿Eh?, ¿qué quieres decir, Akeno-san?

Akeno: Ya lo decidí… no me importa ser la ''segunda'', me gusta pelear de broma con Rias… Estando nosotros 3 solos… o incluso con las demás, imagina las posibilidades Trunks-kun… De tan solo pensarlo… me excita…

Trunks se maldijo a sí mismo por ser tan ignorante en cuanto a temas… digamos… íntimos. ''Maldita sea, ¿cómo puede ser que siempre termino a merced de todas?''. Antes de que pudiera seguir divagando, Akeno capturó sus labios en un apasionado beso, haciéndole perder todo pensamiento coherente que pudiera haber formado. El saiyajin instintivamente le devolvió el gesto, recorriendo el interior de su boca, disfrutando su calidez.

Los dos se separaron luego de unos momentos, un pequeño trazo de saliva casi invisible conectandolos todavía. Respiraban agitadamente, con los ojos llenos de deseo, un deseo que había sido suprimido por tanto tiempo que ahora se volvía incontenible.

Akeno suspiró, mirándolo fijamente. "Trunks… tómame". Alcanzó a decir, entrecortada.

"A… Akeno-san…". El hijo de Vegeta se perdió en los ojos púrpura de la pelinegra, incapaz de articular palabra.

Un súbito estruendo interrumpió a ambos, y tanto el medio saiyajin como la media ángel caída giraron sus cabezas para ver quién había sido el causante. O mejor dicho, la causante. Trunks se horrorizó, drenándosele todo el color de la cara mientras que Akeno solo sonrió con los ojos cerrados como siempre suele hacer ante cualquier situación, seguido de un ''ara ara''.

La figura imponente de Rias se encontraba cruzada de brazos, emanando un aura roja que no daba muy buen augurio.

''NONONONONONO RIAS ESPERA, POR FAVOR PUEDO EXPLIC- ¡¡¡AY, AY, AY, AY!!!''. Antes de que el saiyajin pudiera explicarse, Rias tiró de su oreja fuertemente, forzándolo a ponerse de pie, y acto seguido apretó más fuerte todavía.

''¿Recibiste la espada?''. Preguntó la pelirroja secamente, con los ojos cerrados por la molestia.

''¡S-sí, aghhhh!''. Trunks respondió con los dientes apretados del dolor, segundos antes de que Rias lo soltara, para alivio de éste.

''Perfecto, entonces marchémonos de aquí''. Rias espetó secamente, dándose media vuelta para inmediatamente después comenzar a caminar hacia la salida.

''¡A-adiós Akeno-san!''. El hijo de Vegeta se despidió, un poco apenado por haberse marchado tan bruscamente, mientras la pelinegra lo saludaba con la mano.

Mientras ambos bajaban las escaleras, la luz del atardecer caía sobre la ciudad como todos los días, bañándola con una tonalidad dorada. Bajo este brillo, Rias se dió media vuelta y frenándose en seco, encaró al semi saiyajin.

''Trunks… ¿qué soy para ti?''. Ella preguntó, un poco insegura y sin saber que esperaba como respuesta.

La pregunta tomó por sorpresa al guerrero, quién se frotó la nuca para contestar rápidamente, casi por instinto, ''Pues, ¡la presidenta Rias!, alguien a quien yo amo y aprecio… ¿por qué preguntas?''.

''La presidenta… me ama… sí, pero no solo a mí, tarde o temprano tendrás que escoger Trunks… Y no creo ser suficiente para ti''. Ella se lamentó en un susurro, que el distraído saiyajin no alcanzó a oír. Apretó los puños y continuó descendiendo más rápido, haciendo oídos sordos de los pedidos del guerrero para que la esperase. Una vez que este lo alcanzó, ella siguió hablando, aunque de forma ausente, como si estuviera pensando en otra cosa. ''Mañana será la reunión, hay que terminar los preparativos. Trunks, ¿tú que harás?''.

El saiyajin se frenó en seco, a unos metros detrás de Rias, y pensó por unos segundos. ''Iré a entrenar con las chicas un rato, y luego volveré a casa''.

Rias se volteó y sonrió. ''Está bien, nos vemos luego Trunks''. Hizo un ademán de marcharse, pero el guerrero la detuvo tirándola del brazo.

Antes de que ella pudiera emitir sonido alguno, Trunks la abrazó fuertemente, apoyando su cabeza por arriba de la de ella. ''Por favor…''. Él susurró con la voz a punto de quebrársele. ''No vuelvas a sentirte nunca más triste por mí…''.

Rias le devolvió el gesto con igual cariño, y asintió repetidas veces, sollozando de alegría. Una agradable calidez la recorrió por dentro, y nuevamente se sintió a salvo bajo los brazos del saiyajin.

''Jamás''. Ella le respondió igual de bajo, disfrutando del momento.

XXXXX

*UNAS HORAS MÁS TARDE, BIEN CAÍDA LA NOCHE*

''¡¡¡¡MASENKO-HAAAAAAA!!!!''. Trunks, transformado en super saiyajin, gritó mientras lanzaba la técnica insignia de su maestro. Sus dos rivales contraatacaron con ráfagas de energía amarilla y púrpura respectivamente.

Ambos ataques chocaron y se estancaron momentáneamente, hasta que el luchador de cabellos dorados aplicó más energía y empezó a hacer retroceder a ambas androides.

''¡Vamos, chicas!, ¿eso es todo lo que tienen?, ¡usen toda su energía!''. Trunks les ordenó mientras ambas apenas podían ralentizar el avance del ataque dorado devastador.

Respondieron con un grito al unisono feroz mientras le devolvían el ataque a Trunks. Lograron volver a donde estaban inicialmente, e incluso ganaron terreno, pero rápidamente el Súper Saiyajin volvió a superarlas y las consumió a ambas con su ataque, mandandolas a volar decenas de metros hacia atrás en el parque del Club del Ocultismo.

Trunks aterrizó y suspiró, volviendo a su estado base. Mientras ambas chicas salían del masivo cráter que él había creado, él sacudió la cabeza, y las miró un poco decepcionado. ''Vamos, chicas, ¡son capaces de mucho más!''. Aunque de inmediato, el guerrero reflexionó internamente. ''Por más que sean androides, siguen teniendo límites… pero yo sé que pueden romperlos, deben romperlos. Y confío en que lo harán''.

''T-Trunks-saaaan…''. Yami lo llamó débilmente, extendiendo su pequeña y temblorosa mano hacia él. ''Estoy… a-agotada''.

El pelilila se acercó hacia ella y la ayudó a mantenerse de pie, al igual que a Número 21. ''No se preocupen chicas, por hoy fue más que suficiente, lo intentaremos mañana…''. Se dió media vuelta y le hizo un gesto a Asia, quién había estado observando desde una distancia prudente, maravillada como siempre. ''Vamos, Asia, ayúdame a llevarlas a casa''.

Y así fue que con algo de dificultad, el medio saiyajin, las androides y la ex-monja convertida en demonio se marcharon hacia la residencia Briefs.

Todo esto había sido observado por Kiba, Koneko, Irina y Xenovia. Las espadachinas miraron al rubio y a la nekomata alternativamente, y Xenovia fue la que preguntó lo que ella y su ex-compañera tenían en mente.

"¿Por qué Trunks busca constantemente volverse más fuerte?, ¿qué es lo que lo impulsa a forzar su cuerpo al límite?".

Kiba bajó la mirada al suelo y habló con pesadez. "Trunks-san ha pasado por mucho. En su mundo, todos sus amigos murieron, incluso su mentor y figura paterna. Posteriormente, los causantes de esto aparecieron y destruyeron lo que quedaba de su mundo. Trunks a partir de entonces entrenó incansablemente día y noche junto a su padre, y cuando aparecieron de nuevo, los acabó. Desde entonces, él juró protegernos a nosotros y a todo este mundo que se ha vuelto su nuevo hogar". Mientras Kiba iba narrando estos sucesos, se le venían a la mente todos los entrenamientos que él había tenido con el pelilila, la batalla contra los androides, entre otros momentos.

"Trunks-chan es el mejor. Estoy muy feliz de que el esté con nosotros". Koneko añadió, viendo como el saiyajin se marchaba con las androides.

Ante esto, las dos antiguas miembro de la iglesia se llevaron una mano al pecho y miraron con admiración al guerrero, susurrando su nombre al unisono.

*MIENTRAS TANTO, EN OTRA PARTE AL ANOCHECER*

En el tejado de una obra en construcción, tres individuos observaban la zona céntrica de la ciudad de Kuoh. Un hombre adulto, un adolescente de cabello blanco y una niña. El viejo no era otra persona más que Azazel, el líder de los Ángeles Caídos. Él estaba cruzado de brazos con los ojos cerrados, aparentemente sumido en sus pensamientos. Por otra parte, el chico miraba casi despreciativamente y con desdén los edificios y rascacielos, mientras que la niña lo miraba a él de forma inexpresiva.

El chico de pelo blanco suspiró, molesto, y habló. "Azazel, ¿de verdad tengo que ir a la cumbre mañana?".

''Por supuesto Vali, es una responsabilidad que tienes al ser el Dragón Emperador Blanco''. Respondió el hombre de cabellera rubia-castaña con una sonrisa mientras observaba la ciudad. Azazel podía notar el desgano y aburrimiento de Vali a kilómetros y eso no hacía más que divertirlo aún más.

''Azazel, ¿con esta cumbre se evitará otra guerra acaso?''. Vali inquirió, aunque de forma poco interesada.

''Esa pregunta es típica de alguien poseído por el dragón de una sacred gear. Sea como sea, no estoy seguro de si se evitará o no, Vali. De todos modos, tu eres del tipo de persona que no vive mucho''.

Vali dejó de apoyarse en la viga de acero y caminó unos pasos al frente, apretando los puños con fuerza. ''No me interesa tener una vida larga. De lo único que me arrepiento es de haber nacido en una época sin Dios, me hubiera encantado derrotarlo, así como también a ese saiyajin''.

''No esperaba menos del Hakuryuukou''. Azazel sonrió discretamente y se reclinó hacia atrás donde estaba sentado.

''No me interesa un mundo aburrido''. Con eso dicho, Vali entrecerró los ojos y se cruzó de brazos, impaciente porque el día de mañana llegara.

XXXXX

*EN ESE MISMO MOMENTO, RESIDENCIA BRIEFS*

En la habitación de gravedad de la nueva Corporación Cápsula, Trunks y Vegeta habían terminado de entrenar como de costumbre. Hoy había sido particularmente agotador teniendo en cuenta que Vegeta llevó al límite el super saiyajin 2, y logró mantener por unos minutos el super saiyajin 3, pero el agotamiento fue tal que perdió el conocimiento y se desmayó. Su hijo, por su parte, usó la tercera fase y se esforzó demasiado también.

''Oye… Trunks…''. Vegeta, entre suspiros pesados, le llamó la atención a su primogénito. ''Así que mañana… tienes esa reunión, con todos esos de la nobleza, ¿verdad?''. Con su típica mirada molesta, esperó respuesta, y aprovechó para beber un trago de agua.

Trunks se miró el brazo izquierdo, entumecido por un golpe y algo quemado por una ráfaga de ki que le voló la manga del traje azul. ''Sí papá, es algo supuestamente muy importante en cuanto a diplomacia se refiere… Espero que todo salga bien porque las cosas han estado tensas últimamente''.

El príncipe saiyajin soltó un ''¡hm!'' y asintió, antes de aplastar la botella con una mano y lanzarla a un bote de basura. Acto seguido, se cruzó de brazos y miró a Trunks fijamente. ''Tengo un mal presentimiento muchacho… No sé porqué ni cómo pero presiento que algo grande se avecina… Te acompañaré mañana''.

Trunks sintió que un escalofrío le recorrió la espalda. Parpadeó y el mundo se detuvo. Todo estaba congelado. Delante de él una figura baja se le apareció. Enana como Koneko, apenas llegaría al metro cuarenta de alto. Se parecía sospechosamente a Número 21 en modo Majin.

Esta mujer posee una tez color malva, orejas puntiagudas y utiliza unos arcillos desconocidos para el pelilila. Su cabello apenas le llegaba por debajo del cuello y era de color rosa salmón. Estaba vestida con una camiseta sin mangas y cuello alto, de color gris pizarra oscuro, teniendo por encima un traje típico de los Kaioshin de color rosado con mangas blancas, un pañuelo amarillo pastel que cubre su cintura, unos pantalones morados, y unas botas blancas de taco alto.

Antes de que el hijo de Bulma pudiera preguntarle quién era, ella habló primero. ''No tengo mucho tiempo. Sé lo que haz hecho, Trunks. Tus viajes han alterado el curso de la historia, al igual que los viajes de… ella. Debes derrotarla... atacará pronto y la realidad misma corre un serio peligro. Sé que tienes incontables preguntas, pero no puedo responder todas. Antes que nada, mi nombre es Chronoa, soy la Suprema Kaioshin del Tiempo. Yo vigilo todas las realidades y líneas de tiempo que existen. Esa alguien que atacará es una demonio de poderes extraordinarios que es incontables veces más fuerte que los androides y Cell juntos''. La que ahora se reveló como Kaioshin del tiempo explicó brevemente, mientras Trunks se quedaba boquiabierto, incapaz de procesar todo de golpe. ''Debo irme, pero recuerda, debes estar alerta Trunks, las amistades y relaciones que tu tienes se pondrán a prueba y nuevos enemigos aparecerán. Ya arriesgué bastante al venir aquí. Debes ser fuerte… Espero que nos veamos de nuevo en oportunas condiciones…''. Con este críptico mensaje, Chronoa se desvaneció, y todo volvió a fluir.

El peli lavanda parpadeó y salió del shock, respirando varias veces agitadamente, mientras que Vegeta lo zarandeaba hacia adelante y hacia atrás. Los orbes de color ónice del príncipe se clavaron en los ojos azules de su heredero, y a pesar de su estoicismo, se notaba la preocupación en su rostro.

Ante la evidente pregunta, Trunks se separó de Vegeta pero siguió mirándolo fijamente y asintió. ''Estoy bien papá, solo fue una especie de… revelación… supongo. Me iré a dormir. Nos vemos mañana''. Y sin mediar palabra, el pelilila salió trotando de la sala de entrenamiento, mientras Vegeta cavilaba sobre qué rayos quiso decir su hijo con eso de revelación.

Trunks gruñó y exigió su cuerpo unos últimos metros. De la cintura para arriba había volado por completo su traje, quedando solo con los pantalones azules de spandex agujereados en las rodillas. El cuerpo le ardía, algunas heridas sangraban y su brazo izquierdo apenas respondía ante sus movimientos. ''Maldición, me saltearé la ducha. Me iré a dormir directamente''. El pelilila masculló entre dientes, mientras abría la puerta de su habitación. Se quitó las botas blancas de combate puntiagudas y saltó en la cama, mientras su cuerpo le agradecía mentalmente.

Trunks suspiró y pasó sus brazos por detrás de su cabeza, su brazo izquierdo apenas respondiendo ante lo que su cerebro le indicaba. "Akeno siempre está sonriendo, pero hay tanto que no muestra y por lo que ha sufrido… Por Kami… y para hacer todo más complicado, Rias debe estar furiosa conmigo… o celosa por lo menos". Irritado, el guerrero se incorporó en su cama y se rascó la cabeza, desesperado. "¡DAAAAH!, todo esto es muy confuso… como quisiera-". Sus pensamientos, sin embargo, fueron interrumpidos al abrirse la puerta.

En el umbral de la puerta, estaba la pelirroja ama de Trunks, con esa misma mirada tierna que hacía que el corazón del saiyajin se saltara un latido. Embobado, Trunks vió como ella entraba, vestida nada más con un simple camisón lavanda, y detrás de ella entraba Akeno, vestida con la misma simpleza.

''R-Rias-sama, ¿qué hace Akeno aquí?''.

''La reunión en el Club terminó un poco tarde, así que Bulma-san le dijo a Akeno que se quede aquí por esta noche, que no había ningún problema''. Rias explicó, mientras el saiyajin seguía mirando a ambas igual de sorprendido, pero ahora con una sonrisa él también.

''Están igual de felices que siempre las dos. Por algo son mejores amigas…''. Pensó para sí el pelilila, mientras Rias se aclaraba la garganta y señalaba a la pelinegra con un gesto con la cabeza.

''Y Akeno dijo que tenía algo de lo que quería disculparse''.

''Lo siento si te incomodé con todo lo que te conté antes… acerca de mi pasado''. Akeno se disculpó, inclinando la cabeza, pero rápidamente el saiyajin sacudió enérgicamente la suya y le replicó que no tenía porqué pedir perdón.

''Lo sé todo. Lo que escuchaste de ella y lo que le dijiste también''. Rias dijo con un tono sospechosamente neutral.

El guerrero palideció y sintió como si le hubieran echado un balde de agua en la espalda. ''Ya valí…''. Dejó caer su cabeza hacia delante ligeramente y se disculpó. ''¡N-no quise terminar… como terminamos, casi haciendo… b-bueno, tu sabes-!''.

Rias se cruzó de brazos y se sonrojó, antes de fruncir el ceño. ''O-olvídalo… a lo que me refiero es a lo que le dijiste a Akeno que la hizo muy feliz''.

''Que me quieres sin importar lo que sea, o lo que haya sido''. Akeno agregó, sentándose a un costado del herido luchador y apoyándose en su hombro derecho.

Acto seguido Rias se sentó al otro lado y se apoyó en su hombro izquierdo. ''Fue muy amable de tu parte, de verdad tienes un gran corazón, mi dulce guerrero''. Rias sonrió, pero esto duró unos segundos ya que se cruzó otra vez de brazos al ver que Akeno lo acaparó tirando de él para sí misma.

''¡¡Ara ara!!, Rias, Trunks también es mío, ¡quiero terminar lo que empecé antes con él!''. Mientras le manifestaba estos reclamos a la indignada pelirroja, Akeno encerró el brazo derecho del peli lavanda entre sus senos, lo que enfureció más a Rias.

''¡Oye Akeno!, ¡que seamos mejores amigas y estemos bien de nuevo no te da derecho a adueñarte de mi siervo así como si nada!''. Rias contraatacó, tirando del otro brazo de Trunks e imitando a Akeno.

''¿Acaso siento un deja vú?''. Trunks se inquirió mentalmente, suspirando ante lo que se avecinaba.

''De acuerdo Rias, si así lo quieres, resolvamos esto de la única manera que se puede''. Akeno se separó de Trunks, y mientras este la observaba con un signo de interrogación arriba de su cabeza, ella comenzó a desvestirse, y Rias prontamente la imitó, gruñendo.

Rias y Akeno, se miraron decididamente, emanando cada una un aura roja y púrpura oscura respectivamente, para luego mirar a Trunks con lujuria en los ojos. Como única prenda tenían panties del color característico de cada una, y esto no pasó desapercibido para Trunks, quien se dejó caer de espaldas en la cama. El pelilila forcejeó con su pantalón momentáneamente y Akeno lo asistió, relamiéndose los labios. Rias, por su parte, se sentó encima de la cara de Trunks, impidiéndole respirar.

''¡Akeno!, tu no me ganarás, ¡Trunks me complacerá a mí más que… a-ah… a ti!''. Su voz se quebró ligeramente cuando Trunks extendió su lengua y empezó a lamer los labios de ella.

La pelinegra le bajó los boxers hasta los muslos y tomó con una mano el miembro del guerrero. Akeno sintió como palpitaba, y lentamente se lo llevó a la boca. Lamiendo la punta del glande con delicadeza, miró con los ojos abiertos al guerrero, quien se puso tenso por unos instantes antes de relajarse completamente. Trunks estiró un brazo y le hundió la cabeza a Akeno hasta que esta terminó con todo su miembro metido en su boca bruscamente. Ella trató de emitir palabra pero solo salieron murmullos inentendibles. Se quedó así por unos minutos, chupándosela al heredero de los saiyajin, hasta que tuvo que detenerse para respirar. Cuando se separó, dejó un pequeño trazo de saliva apenas visible con la luz de la luna. Jadeante y con la lengua afuera, Akeno vió como Rias le daba el mismo trato a Trunks, asfixiándolo mientras ella arqueaba la espalda de placer y gemía inevitablemente.

La pelinegra soltó un ''¡hmmmm!'' de envidia y resumió su trabajo con más vigor que antes, subiendo y bajando más rápido. Así, el saiyajin se sometió por unos minutos más, acercándose cada vez más al inevitable clímax.

Rias llegó antes que él sin embargo, cuando éste hurgó más profundo con su lengua y ella presionó su cabeza con más energía para un último esfuerzo. ''¡AAAAAAH, TRUUUUUUNKS!''. Rias gritó de placer, temblando incontrolablemente por unos segundos, para luego quedarse inmóvil.

El rostro de Trunks quedó completamente bañado en los fluidos de Rias, y este se apartó unos minutos para respirar. Sin embargo, su respiración era agitada y su cuerpo no aguantaría mucho más, y entre tanto Akeno siguió complaciéndolo. La reina del rayo puso el miembro de Trunks entre sus pechos y empezó a frotarlo arriba y abajo, lamiendo la punta entre cada subida y bajada.

Trunks soltó una suerte de gemido mezclado con un gruñido, y su cabello se alzó por un instante como si fuera a transformarse en super saiyajin. Su cuerpo se contrajo y se relajó mientras de su glande salían chorros y chorros de semen espeso, tibio y blanco, que Akeno esperó con la boca abierta y la lengua extendida.

El guerrero se desplomó en la cama, jadeando. Unos segundos le tomó nada más para volver a la normalidad, y entonces se incorporó nuevamente como por acción de un resorte. Su rostro reflejaba los más puros instintos lujuriosos y carnales que un humano puede tener, acentuados por el hecho de tener sangre saiyajin. Con esa mirada, Akeno se sintió intimidada, pero a la vez sumamente excitada. No hizo falta mediar palabra. El pelilavanda la tomó de los brazos, la lanzó al lado de Rias y se le acercó como un depredador se le acerca a una presa herida para rematarla.

Trunks estaba por penetrar a Akeno, cuando repentinamente se escuchó un portazo. El saiyajin y las dos demonios suspiraron y se congelaron en el acto al ver a Asia parada en la puerta, con lágrimas de envidia en el rostro. "¡No es justoooo!". Ella chilló, soltando el oso de peluche que estaba abrazando. Rias, al notar su presencia, le hizo un gesto que se acercara.

"Ven Asia, hay suficiente espacio para todas". La pelirroja la invitó, con los ojos entrecerrados y con una sonrisa pícara.

La ex-monja, dudosa, se les acercó, quitándose el camisón y lanzándolo a un lado. Trunks la tomó del brazo y la condujo a la cama, donde ella se acostó, entre medio de Akeno y Rias. El medio saiyajin tomó su miembro y mirándola a los ojos, de un solo movimiento la penetró completamente. Asia abrió los ojos y exclamó momentáneamente de dolor, pero rápidamente el dolor cedió paso al placer. El pelilavanda empezó con movimientos lentos y pausados, mirando de reojo la cara de Asia, mientras que Rias y Akeno capturaban sus labios en un triple beso apasionado.

El pelilila, la reina del rayo y la pelirroja se separaron después de unos momentos para respirar, los 3 terminaron jadeando, mirándose fijamente. Trunks se detuvo, y Asia lo miró extrañada. El guerrero se dejó caer en la cama, y le indicó a Asia que se ponga encima de él, mientras que Akeno y Rias se sentaron ambas encima del saiyajin, enfrentadas, y mientras el guerrero lamía ahora a Akeno, ella se besuqueaba con Rias. A todo ésto, Asia comenzó a brincar arriba de Trunks, cada vez más y más rápido. Pronto ella no pudo contenerse más, y con un gemido, se vió abrumada por varias oleadas descontroladas de placer mientras alcanzaba su clímax.

Trunks, quién había estado con los ojos cerrados todo este tiempo, los abrió de golpe. Apretó los dientes y tensó su cuerpo, antes de transformarse en super saiyajin. Las 3 demonios se detuvieron, y miraron al ahora rubio Trunks. Este se levantó, y tomó a Rias y la besó en el cuello repentinamente, mordiéndola juguetonamente y dejándole varias marcas. Unos segundos después, se la metió a ella también, mientras que con una mano tanteaba a Akeno, y le hacía cosquillas en el estómago hasta llegar a su entrepierna. De golpe, le introdujo dos dedos y ella empezó a gemir, cerrando los ojos y doblando las piernas. A todo esto, Asia, se sintió dejada de lado, pero para remediar esto, Akeno tiró de su brazo y la besó, y empezaron a jugar entre ambas.

Rias sacó la lengua afuera, con sus ojos desviándose hacia arriba, desenfocados. El ritmo desenfrenado del saiyajin la volvía loca y pronto ella también alcanzó su clímax. "Aaaah~... Trunks~... ¡¡¡OH POR DIOS, TRUUUUUUUNKS!!!". La pelirroja gimió, arqueando su espalda, para que inmediatamente después su cuerpo se contraiga y relaje mientras esta se venía, aferrándose a las sábanas para luego soltarse unos segundos después, agotada.

Trunks, respirando agitadamente, giró la cabeza al mismo tiempo que se echaba hacia atrás ligeramente, y sus ojos celestes se fijaron en los de Akeno, quien esperaba impaciente, deseosa, su turno.

Sin mediar palabra, el saiyajin la tomó para sí. Akeno La pelinegra suspiró y abrió los ojos sorpresivamente al sentir como el guerrero la empaló sin avisar, para segundos después gemir fuertemente. Su cuerpo cesó de responder, y lo único que podía sentir era oleada tras oleada de placer mientras que el saiyajin entraba y salía rítmicamente de ella. Puso los ojos casi en blanco, desbordada por el cúmulo de emociones que sentía. No pasaron más de 10 minutos hasta que Akeno no aguantó más y se corrió, salpicando a Rias, Asia y a Trunks.

El saiyajin sacó su miembro de Akeno, y ya abatido, dejó que las 3 demonios lo complacieran oralmente, hasta que finalmente este eyaculó nuevamente. Ellas esperaban ansiosas, con la lengua afuera, jadeantes, y aprovecharon cada gota de semen que cayó del guerrero.

Sin más que hacer, Trunks se dejó caer en su cama, seguido de las 3 demonios. No pasó mucho tiempo hasta que su visión fue consumida por la oscuridad, y lo último que sintió fue como las chicas se acurrucaban alrededor de, y sobre él.

XXXXX

*AL DÍA SIGUIENTE*

*POR LA MAÑANA*

"Así que es esta noche, ¿eh?, los líderes tendrán esa tonta reunión… como me aburre la diplomacia".

Vali se encontraba flotando a unos metros sobre el suelo, observando de brazos cruzados el lugar donde en tan sólo unas horas tendría lugar la reunión de las 3 facciones. Con una mirada desinteresada, suspiró, y se giró hacia el costado al oír una voz que lo llamaba.

"Vali".

"Ophis". Este respondió, apenas desviando la mirada para ver a la encarnación de la dragona celestial.

Ophis: "No tengo interés en un mundo aburrido", eso es lo que sueles decir siempre, ¿no? - ella dice con una sonrisa arrogante.

Vali asintió, volviendo su mirada nuevamente a la academia Kuoh. "Por supuesto, porque esa es la verdad. Realmente no me interesa un mundo como este, en el que no hay ningún enemigo que pueda hacerme frente. Me aburre completamente".

*UNAS HORAS MÁS TARDE, AL MOMENTO DE LA PUESTA DEL SOL*

"Bien, ya es hora. Todos excepto Koneko, Niju y Yami, coloquense aquí. Nos iremos en un momento". Rias les ordenó, y mientras estos respondían afirmativamente, ella se le acercó a Número 21 y le susurró al oído. "Quédate aquí con Koneko, si se llegase a activar tu habilidad y no estamos aquí para ayudarte, sería un desastre. Volveremos pronto, ¿de acuerdo?". Al recibir un asentimiento de la androide castaña, Rias sonrió y le guiñó un ojo. "¡Bien!", anunció alzando la voz. "¡Vamos!". Caminó hasta al lado de Trunks, y pasando un brazo por detrás de su cintura, invocó un círculo de transporte, y se marchó.

*INSTANTES DESPUÉS*

Llegó el momento. Rias, junto a su nobleza, y Vegeta, se encontraban reunidos en una amplia habitación de paredes blancas, adornadas con un par de cuadros y otros ornamentos. En el techo colgaba un hermoso candelabro de oro, con velas, actualmente apagadas. Pronto haría falta encenderlas, puesto que de un momento a otro anochecería. El medio saiyajin, Vegeta, Rias, Akeno, Kiba, Asia y las ex-miembro de la iglesia se encontraban de pie, uno al lado del otro, a unos escasos metros de la mesa dónde Serafall, Sirzechs, el arcángel Miguel, y Azazel estaban congregados.

Trunks siseó al ver a Vali. Sintió un cosquilleo en su mano, y una gota de sudor helado le resbaló por la espalda. Algo no andaba bien, pero se esmeró en no darle importancia. Su atención fue traída de nuevo al presente cuando la pelirroja terminó de detallarle a las autoridades allí reunidas lo acontecido hace unos días, cuando apareció Kokabiel.

"En definitiva, ese es el informe de lo acaecido hace 5 días, en las inmediaciones de este lugar". Rias aclaró cortésmente.

"Yo, Sona Sitri, doy fe de que este informe es verídico". La heredera del clan Sitri y amiga de Rias corroboró lo dicho por esta última.

"Bien, habiendo oído eso, ahora me gustaría escuchar qué es lo que tiene para decir el líder de los ángeles caídos". Sirzechs se dirigió a Azazel.

Azazel: ¿Qué puedo decir?, a nadie le importa lo que yo diga. Kokabiel actuó por cuenta propia.

Sirzechs: ¿Estás implicando que no tuviste nada que ver con esto?

Azazel: Así es, lo dejé deambular tranquilamente para ver cuáles eran sus intenciones. Pobre bastardo, seguro nunca se imaginó que llegaría hasta esta ciudad.

Sirzechs: No cambies el tema.

Azazel: (Sin importarle la interrupción). Como sea, le pedí al Emperador Blanco que se encargáse de resolver esto, aunque luego no hizo falta porque ya tenían todo bajo control cuando mi muchacho llegó. Luego de ésto, condené a Kokabiel a ser congelado en las profundidades del infierno para siempre. No volverá a hacer de las suyas.

Michael: El problema por el que estamos aquí es POR QUÉ Kokabiel llegó tan lejos. Era evidente que no estaba contento contigo.

Azazel: (cierra los ojos y asiente) Así es, al parecer él estaba molesto por la ridícula conclusión que tuvo la gran guerra. A mí, en lo personal, ya no me interesa la guerra.

Serafall: (sorprendentemente seria). ¿Así que hubo disconformidad entre tus hombres?

Azazel: Sí, al igual que en el bando de ustedes. (Sonríe). Las cosas tampoco están tan bien para los demonios.

Sirzechs: (apenas se percibe pero de todos modos, algo irritado). Insisto, no cambies el tema, Azazel-san. El propósito de esta cumbre es-. (Se vió bruscamente interrumpido por Azazel).

Azazel: Ya basta de este aburrido charloteo. Firmemos ese ridículo tratado, porque acaso, ¿no es lo que todos queremos?

*MIENTRAS TANTO*

Yami y Koneko se encontraban comiendo juntas, un helado cada una, mientras que Número 21 se paseaba nerviosa, en modo Majin, por la habitación. "Espero que estén bien… Kami, ojalá no estalle una guerra ni nada".

Mientras las tres chicas seguían ajenas a lo que pasaba a su alrededor, afuera varios círculos de transporte se abrieron, y numerosos encapuchados emergieron, seguidos de una mujer de piel azul cielo, cabello blanco, y un traje de cuerpo entero rojo con detalles negros. En una mano sostenía una vara roja con una punta dorada, y la otra estaba detrás de su espalda. "Hoy daré el anteúltimo paso en mi plan… y pronto, nada ni nadie me podrá detener". La misteriosa mujer murmuró, antes de dar la orden para que inicien el ataque.

*CON TRUNKS*

Todo se detuvo… y luego volvió a fluir en un instante como si hubiera pasado algo. Trunks sintió montones de kis alrededor de él, pero uno se destacó, y se le heló la sangre momentáneamente. Ese ki hacía palidecer el de los androides o el de Cell en su forma super perfecta… quién sea que había aparecido, era muy fuerte...


N/A:

¡MADRE SANTA!, tardamos mil años en volver a actualizar. Lo sentimos de corazón gente, estuvimos ocupados con muchas cosas... sentimos desalentarlos pero las próximas actualizaciones seguramente sean igual de lentas...

:( perdón gente UwU, otra cosa por la que YO, octavio,pido perdón es la escena lemon, que fue escrita íntegramente por mí. Lamento mucho si quedó mal, pero bueno ya era hora de darles algo de acción 7u7. En fin, eso fue todo por ahora. Nos veremos pronto, espero, en la próxima actualización gente, ¡¡ahí se ven!!