La guerra ha terminado y un nuevo gobierno ha sido instaurado en el Universo de One Piece, por ello, los sobrevivientes de la Antigua Era que combatieron a favor de la libertad y la justicia a través de su oposición a la tiranía del pasado tienen una nueva oportunidad, los Juicios del Nuevo Mundo. Algunos se entregan de manera pacífica, pueden integrarse normalmente a la nueva sociedad.

Es así como cuentan sus historias y son juzgados bajo la franca bandera de la justicia y la verdad, entre ellos Ler, qué guarda tras de si más que una historia, y está decidida a contarla ...

Historia alternativa de amor en el universo de One Piece, con nuevos personajes, drama, lenguaje obsceno, escenas sexuales fuertes, tortura y de alto contenido violento. Pero que tras todo esto, sigue siendo de amor, ¿Te atreves a leer el guión de esta historia?


Acto II: Adolescencia (Infierno)

Escena 2: Una nueva vida

Antes de si quiera considerar el tomar un tiempo para apreciar los recuerdos inocentes de nuestra infancia, el bombardeo continuó.

Decir que no era difícil contestar cuando tantas personas te estaban viendo y juzgando, sería una vil mentira, una casi tan grande como la que había tratado de tejer en mi mente un día antes de empezar el juicio. "No vas a quebrarte, conoces tú historia mejor que nadie". Solo es hasta que reflexionas todas las cosas que has hecho y que has pasado, que por fin te das cuenta de lo que significan, de lo que fueron realmente.

En aquel momento admiré a la Ler niña y la consideré más fuerte de lo que nunca pensé que era, de lo que nunca me consideré hasta ahora.

Fue como presenciar la realización que el abuelo atravesó en su propia causa, cuando confesó todo lo que antes no había hecho y mientras lo hacía, parecía que iba quitándose un peso de los hombros.

¿Porqué yo sentía que me estaba hundiendo más?

Los jueces sabían parte de mi historia gracias a las declaraciones del abuelo, de los documentos públicos del diario de Ace y por algunos informes de la Marina, así como las fotografías y reportes provenientes de otras instituciones inherentes a la misma, sin embargo, acercarme más a aquello que había tratado de evitar por años me hundía en el suelo. Se sentía como si en cualquier momento este no sería capaz de soportar mi peso y se fragmentaria en mil pedazos para dejarme caer en el mar.

En el mar que tanto extrañaba, y al que parecía tan imposible volver...

Luffy me había dado con su apoyo las esperanzas que había perdido, pero aún así , era extremadamente complicado luchar con los sentimientos y la melancolía que me invadía con cada palabra dicha por mi o por aquellos que me juzgaban. Verme relegada a la posición en la que nunca pensé que estaría era como un golpe fuerte a la cara, uno que me dolía tanto como el que alguna vez Garp o Ace me dieron.

Porque esos golpes me habían servido para despertar del sueño y recordarme que la realidad era más dura de la que pensaba.

Viendo como todo pasa, y ahora mismo solo soy expectadora, quisiera tener la oportunidad de defenderme sin tener que abrir las puertas de mi castillo. La capacidad de pelear sin desnudarme de mi armadura. De decir la verdad sin tener que contar todos mis secretos.

Quiero ser juzgada para dejar de ser vista como una traidora solo por nacer de quién no pedí.

Quiero ser inocente de los pecados que no tuve elección para cometer, que solo arrastre hasta esta vida como el sufrimiento.

Quiero ser libre para volver al mar sin que nadie me límite de como o bajo que bandera navegar.

Y sin embargo, el movimiento en la boca del juez, el calor que emiten todos los cuerpos que me rodean y la luz, únicamente enfocada en mi dirección, me sofocan y hacen sudar.

Me hacen sentir pequeña, como los primeros días.

Pero esas mismas palabras leídas, me recuerdan que no estaba sola en aquel momento, ni tampoco ahora, cuando veo a parte de mi familia apoyándome de cerca, y sientiendo el apoyo que tengo aún de lejos.

Y quiero luchar.

Aunque, no puedo evitar sonreír antes las idioteces que escribió Ace un día, y de rodar los ojos por su exceso de confianza.

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"¿Recuerdas cuando éramos niños? Siempre odie que hicieras eso, los primeros días con Dadan me la pasé viendote rodar los ojos cada que íbamos a comer, cada que te obligaban a limpiar, cada que Luffy me seguía, cada que tú tenías que seguirlo a el.

Me gustaba verte. Eras una niña realmente dulce y divertida. Tu y Luffy me sacaban risas que nunca le comenté a ninguno más que a Sabo cuando nos encontrábamos en la Terminal Gray. Eran demasiado inocentes, demasiado idiotas para un mundo tan corrompido.

¿O no? Aguantar hambre el primer día por no saber cómo cazar, cocinar o simplemente sobrevivir no había sido una necesidad para ustedes hasta ese día, no una real."

Luffy y yo habíamos experimentado de primera mano la supervivencia gracias al abuelo cuando este se empeñaba en que aprendiesemos a hacerlo frente a cualquier circunstancia, pero aquel estilo de vida bárbaro de esa familia era completamente distinto a la vida salvaje de la naturaleza.

Sufrimos igual.

-¿Cree que la crianza por parte de bandidos influyo en la forma en que usted actuaría más adelante?- negué con la cabeza rápidamente.

- Claro que no...- Sabo hizo una seña, indicándome ser cuidadosa. Me aclaré la garganta antes de seguir- estar allí nos enseñó a sobrevivir y a formar un carácter que nos haría falta más adelante. Nuestros valores y sueños nacieron por circunstancias ajenas a quienes nos criaron.

- ¿Entonces que intención tenía el vicealmirante al dejarlos allí?

El abuelo me miró. - Tener al alguien- la explicación confusa invitó a los jueces a insistir- el no podía cuidarnos siempre, por lo que necesitaba a alguien que lo hiciera y para protegernos del mundo y formar lazos entre nosotros , decidió dejarnos bajo la tutela de alguien de confianza en un lugar apartado como aquel bosque.

El abuelo siempre tuvo la fe, hasta el último momento, en que siguiesemos sus pasos y aseguraramos nuestra vida bajo la protección de la justicia.

Pero de haber tenido la voluntad de hacerlo, ninguno realmente se podría haber salvado de su destino.

"Ni siquiera paso en mi mente ayudarlos. En aquel momento me parecía divertida la confusión que sus rostros expresaban al ver todo el ambiente. Te escuché discutir dos o tres veces con Luffy por ir tras de mí, lastimarse en el camino, y lastimarte al seguirlo tu a el. Nunca lo dejaste solo, ¿Eh?

En aquel momento pensé que te gustaba o que eras muy tonta"

-¿Qué tipo de relación tenía con Monkey D. Luffy?-

A Ace lo consideraba más que un hermano, siempre fue mi amigo antes de que iniciaramos una relación pero era imposible no darme cuenta que con el sentía algo más allá de la hermandad. Sabo, por otro lado, era el hermano mayor compresivo, alguien que te hacía sentir tranquilo con solo su presencia, era esa pieza necesaria para mantener un equilibrio en nuestra extraña familia. Aún así, a ambos los consideraba los únicos hermanos verdaderos que tuve. Pero Luffy...El era especial para mí.

El Rey Pirata era mi corazón. Pasamos tantas cosas juntos en todas las etapas de mi vida que me aterra el pensar que habría pasado de no tenerlo a mi lado. O de no haber estado allí para apoyarlo a él.

-No se cuando nací, nadie nunca me dijo la fecha- la incomodidad en el jurado me hizo sonreir, segura- pero Luffy y yo teníamos una relación de hermano-hermana mayor o menor según las circunstancias, después de todo, vivimos juntos por casi dos años sin una verdadera supervisión, bajo condiciones extremas de supervivencia, haciéndonos cargo de nosotros mismos o pasando de estar de mano en mano una y otra vez...Era normal que desarrollaramos afinidad el uno por el otro.

Ojalá estuviese aquí.

Ace ha muerto y Sabo pertenece al gobierno junto con otros revolucionarios que al no considerarse criminales como los piratas, si no, opositores del antiguo gobierno, fueron absueltos de cualquier cargo o juicio y gracias a su lucha, recibiendo puestos importantes, por lo que no puede intervenir directamente en mi causa.

Luffy simplemente podría ser arrestado por estar aquí.


"-Ler, ¿Porqué somos los únicos que no están comiendo?- el niño le hizo un puchero a su amiga mientras se cruzaba de brazos, quejándose de ver únicamente huesos y basura a su alrededor mientras su estómago clamaba alimento.

La niña era más prudente, pero se encontraba en situaciones similares.

Habían intentado colarse en reiteradas ocasiones a la lucha de un montón de cuerpos por la carne que el otro niño parecía haber conseguido, pero ambos fallaron estrepitosamente en cada intento.

Luffy fue lanzado por los aires y Ler pisoteada hasta hacerla retroceder avergonzada.

Un tazón de arroz pequeño fue lo único que recibieron.

-No lo sé, Lu. Pero tendremos que acostumbrarnos- el mencionado agachó la cabeza deprimido, ella lo miró acojonada. El niño inflo los cachetes nuevamente sin muchas energías para quejarse por el hambre, hasta que otro tazón, con casi todo el arroz dentro , se deslizó por el piso hacia sus manos- es que no tengo hambre- explicó Ler con una leve sonrisa- aún no me siento muy bien por el recorrido.

Luffy la miro considerando la veracidad de aquella afirmación, pero siendo ella quien generalmente pensaba en la relación, no se resistió mucho para darle un abrazo fuerte como agradecimiento y comer tan rápido que un segundo bastó para acabarse todo el arroz.

La niña rió.

A lo lejos, Ace los miro curioso, con un sentimiento extraño al ver convivir a los niños de aquella manera, como si tuviesen una conexión que el nunca había tenido con alguien. Y la envidió."


"Y a pesar de verlos sufrir ese día, y de tener la certeza que tu también tenías tanta hambre como el, yo seguí comiendo sin darles demasiada importancia. Sin ofrecerles un bocado de mi plato.

Porque era un niño solitario y nunca había sentido nada como lo que sentiría por ustedes tiempo después."

El jurado me miró sonreír melancólica por aquel recuerdo. Incluso encontré a algunos entre ellos quienes me miraron con compresión, como si entendieran un poco la situación. Dragon formó una mueca que yo percibí como un señal positiva del desarrollo de este segundo día. Después de todo, a los aplicadores de justicia actual les caía mejor Luffy que cualquier otro criminal.

La única jueza se aclaró la garganta y cuestionó: -¿Los maltrataron durante su estancia en aquel lugar?

Forme una mueca con incomodidad renovada:- No, es solo que ambos habíamos pasado de mano en mano, entregados de una persona a otra para que se hicieran cargo de nosotros por lo que la figura de autoridad en nuestras vidas era difusa, sin embargo, siempre habíamos tenido la "ayuda" de alguien hasta ese momento. La intención del vicealmirante y de ha...-regrese sobre mis palabras al considerar incorrecto llamar a Dadan en un juzgado de esa forma- era que aprendiesemos a trabajar por lo que queríamos. A suplir nuestras necesidades por nosotros mismos.

Dadan llegó a preguntarnos en aquel momento porque a pesar de pasarla tan mal, no habíamos llorado ninguna sola vez -yo no lo hice, al menos no frente a ella-. Luffy y yo solo nos habíamos encogido de hombros

-¿Dejándolos morir de hambre?- los jueces habían adquirido una postura de ataque ajeno al percibir pasividad cuando el este era dirigido únicamente a mi, y una activa cuando entraban en el terreno "familiar" .

Aunque los efectos eran los deseados, decidí ser prudente.

-Enseñandonos a trabajar para no tenerlo.

"¿Crees que aquí finalmente pueda ser libre, Ler?...¿Crees que finalmente podamos serlo?"

Hasta el último momento decidió serlo, aunque yo no pude hacer lo mismo, ahora estoy luchando porque desde donde esté, sepa que en algún momento lo fui.

"Espero verte, pronto. Incluso si tienes que romperme las pelotas cuando te vea, me prepararé lo suficientemente para hacer el camino hasta ti...Para ser el rey. Y cuando pase, haré un espacio para ti a mí lado aunque no quieras. Pero sé que quieres.

Eso es, sonríe. Ya tendrás más noticias de mi.

Posdata: Deja de meterte en problemas, para eso está Luffy.

Ace".

-¿Envío una respuesta?- Asentí contrariada por las emociones, a pesar de conocer todo aquel contenido, cada vez que lo leía, recordaba o escuchaba, tenía el mismo efecto en mi- ¿Está documentada en las pruebas?

Aún levemente pérdida en la tristeza que me causaba su recuerdo, y la alegría de saber que fue en algún momento feliz, extendí mi mano para entregarle la carta de respuesta a uno de los asesores, quién se la entregó a los jueces. Uno de ellos la abrió y alzó la ceja. Yo me sonroje furiosamente y desvíe la mirada cuando empezó a leer en voz alta:

"Muerete, Ace.

Con amor,

Ler"

-Estaba en un entorno jurisdiccional... Delicado- comenté, pues a los 14 años pasé a estar bajo la "tutela" de un personaje que causó demasiado estrés en mi- la marina me asignó al reino de...- la presión abrumadora detuvo mi intento de excusa, aunque no fuese una mentira total, Ace y yo éramos bastante especiales con el otro a veces. Y es que si antes estaba a la vista de todos, ahora parecía que la atención se había incrementado exponencialmente.

El abuelo se golpeó el rostro cuando lo mire, apenada. A través de señas nuevamente, expresó : "Par de imprudentes."

Supongo que en verdad lo eramos.