Capitulo 16

Esa mañana, un muy molesto Artemis, fue al estudio de Darien, encerrándose con él bajo llave.

-Me va a escuchar anque no quiera señor-viendo el rostro sorprendido de su amo.

-¿Qué pasa Artemis?-diciendo con voz rigida- Porque esta rebeldía, no es propio de ti… lo esperaría de Luna, pero no de ti.

-Pues mas vale que se vaya acostumbrando-acomodándose la corbata- ¿Me quiere decir que piensa hacer con la arpía?-notando como su amo reprimía un gesto que no logró identificar- Esa señorita no tiene alma, tiene un corazon frio, es egoista y sólo piensa en el dinero ¿eso es lo que quiere para Ilusión?

-¿Crees que no se tomar mis propias decisiones Artemis?

-Ha estas alturas en lo absoluto… usted no la quiere, a quien quiere es a la señorita Tsukino ¿y no me diga que no?

-Mis sentimientos son sólo míos Artemis y te suplicaría que no te metieras en mis asuntos, se lo que hago.

-Sólo espero no sea demasiado tarde cuando se de cuenta de sus errores-saliendo del lugar y viendo como la "arpía" entraba al estudio y lo miraba con una cara de desprecio.


Esa misma tarde Darien y Rei se fueron a Ciudad Pegaso, donde al parecer continuarían en donde todo había quedado; eso era algo que Serena no podía soportar y menos verlo al lado de esa mujer que le había hecho daño, se preguntaba cómo se sentiría ella al lado de Seiya; sacándose esa locura de la cabeza terminó de recoger sus cosas para irse de ese lugar lo más pronto posible.

-En verdad lamento lo sucedido- besándole ambas mejillas.

-No fue su culpa… fue mía por ser tan tonta.

-Estoy seguro que siente algo por usted... y no es lastima.

-Tal vez... pero si él no me ama como yo, no tiene caso que yo ame por los dos… terminaría más lastimada Diamante.

-El señor la ama de verdad señorita-recordando la conversacion que tuvo con su amo esa mañana y viendo como la rubia le besa ambas mejillas como despedida- ¿Por qué no lo espera?

-Si en verdad me quisiera me hubiera dado mi lugar… aunque a estas alturas no se cual es.


Llegando al departamento de Rei, esta introduce a Darien a la fuerza y lo sienta en el sofá, este no sabía como reaccionar, simplemente cuando intentaba besarlo, Darien volteaba la cara, Rei se daba cuenta del rechazo pero no le importaba ya que ella era una seductora e iba a lograr obtener lo que deseaba, que era tener al príncipe en sus manos.

-¿En verdad me estas rechazando?-alejandose de él furiosa- ¿Cómo puede ser posible que me rechaces Mamoru?

-En primera, nunca me ha gustado el nombre de Mamoru, en segunda te rechazo porque ahora en vez de pasión, no me produces nada, en tercera…

-¿No vas a decirme que esa rubia tonta es mejor que yo, verdad?

-Pues si lo es-diciendo con orgullo- Y no es una rubia tonta, ella es la mujer que siempre he amado y por la cual me dejaron un ojo morado cuando era adolescente.

-¿Qué pasa con nosotros?-caminando de un lado a otro- ¿Nuestros planes?

-Querras decir tus planes… jamás convertiría en princesa a alguien como tú Rei.

-¿Entonces por qué me trajiste aquí? ¡Pensé que seguiriamos con lo nuestro!-tomando el rostro del pelinegro en sus manos.

-¡No hay lo nuestro!-soltándose de esas manos que lo quemaban.

-¡No puedes dejarme!-notando como el príncipe abría la puerta- ¡Si lo haces me mato!

-Yo no seré responsable de tus locuras… te pido me dejes en paz, si intentas algo en mi contra o contra Serena, pediré que te encarcelen por acoso-cerrando la puerta del departamento detrás de él y escuchando a la joven gritar de furia.

-¡Mamoru!


En el avión, Serena no hacía mas que recordar todo lo que vivió en Ilusión, mientras mas se alejaba de él, mas sentía morirse, pero así como pudo superar el pasado, enfentaría el futuro como mejor le habían enseñado... con valor.

Llegó a Ciudad de Cristal en medio de una llovizna, su querida amiga Amy, la estaba esperando en la salida del aeropuerto y ella solo la abrazó y comenzó a llorar en sus brazos.

-No se lo merece… sino vio lo bella que eres, no te merece-camino al departamento de Serena.

-Lo he amado toda mi vida, ahora lo sé… deseaba tanto que fuera cierto- tomando una taza de café en su departamento- creo que fue demasiado tiempo vivir de una ilusión.

-Y el tiempo es el que te ayudará a sanar ese corazón roto, hay que ir hacia adelante.

Cuando se fue Amy, decidió limpiar su departamento, tenía que distraerse en algo, de lo contrario volvería a soltar las lágrimas y él no se las merecía, esas cicatrices dolerían más que las físicas.

-Debo olvidarme del príncipe de Ilusión.


-¿Cómo que se fue?-gritando desesperado, dirigiéndose a la habitación de la rubia-!Serena!

-Le dije que tuviera cuidado señor-mirándolo fríamente-Le dije que si no se decidía podía perderla.

-!No pensé que lo hiciera!-sentándose en la cama.

-!Y qué esperabas muchacho!-diciendo un molesto Diamante- !Te fuiste con Rei y la dejaste!


Percibiendo que algo estaba mal con su hermana, Haruka le llamó por teléfono para asegurarse que se encontraba bien.

-Tsukino.

-¿Me quieres decir que haces en Ciudad de Cristal? Te hacia feliz con Darien.

-No me lo menciones… por favor-aguantando llorar.

-¿Te hizo algo?- diciendo molesto.

-La mujer más feliz y desdichada del mundo.

-¿Me quieres explicar?

Contándole como la ayudó a superar su pasado, en como su amor infantil se había transformado en un amor de mujer, que la hacía quererlo con toda el alma y después como esos sueños se vieron destrozados con la llegada de su antigua prometida.

-Le dije que si hacia algo así, lo volvería a golpear.

-¿Lo volverías a golpear?¿Cuándo lo golpeaste?- sorprendida.

-Es una larga historia…

-No me importa cuán larga sea… empieza- sentándose en el sofá- y con lujo de detalle Haruka.

Haruka dio un largo suspiro y comenzó la historia.

-Un día antes de que se fuera a Ilusión, habíamos decidido ir con unos amigos a festejar en la piscina su despedida.

-Si, lo recuerdo, estaba muy enojada, yo también quería ir, pero me dijiste que era una reunión de chicos… hasta grité que era parte del equipo.

-Si lo sé… pero eras la única chica del grupo… muy madura para tus diez años.

-Gracias… pero ¿qué sucedió?-diciendo cn nerviosismo.

-La estábamos pasando bien… hablando de deportes, de revistas, videojuegos y después empezamos a hablar de chicas.

-¿Por eso lo golpeaste? ¡Le gustaba Michiru!

-No precisamente- suspirando- todos comenzamos a hablar de las chicas que nos gustaban y a quienes les gustábamos y fue cuando yo creyendo en forma de broma Darien dijo que le gustabas.

-¡¿Qué?! Estas bromeando-levantándose del sofá.

Serena no podía creer lo que estaba escuchando, ¿en verdad Darien la quería desde que eran niños? Pero si no era nada femenina, en ese tiempo odiaba los vestidos, le encantaba la ropa masculina, usaba una talla mas grande que la suya y además llevaba unas horribles gafas.

-Yo pensé lo mismo hasta que lo dijo de nuevo… dijo que si fueras un poco más grande y no se tuviera que ir habrías sido su novia y lo golpeé… y lo hubiera seguido haciendo si Andrew y los demasno me hubieran detenido… ¡tenías diez años y el tenía mi edad… dieciséis!

-¡Éramos unos niños! No pudo haberlo dicho en serio, tú mismo lo haz dicho tenía diez años ¿Quien se fija en una niña que parece chico? Que además juega futbol y le gustaba llenarse de lodo... se realista Haruka-diciendo con un dejo de nerviosismo.

-Fuera cierto o no, ese día en el aeropuerto me alegró de que se fuera… lo odié por lo que dijo… ¡Eres mi hermanita! Yo sabía lo que sentías por él… no quería que te hiciera sufrir.

-Ahora entiendo porque traía ese moretón en la cara y nunca nos llamó... no quería ilusionarme.

-Y sin embargo lo hizo, que bueno que no lo tengo enfrente.

-¿Lo golpearías?-preguntando aunque Serena sabía la respuesta.

-¡Por supuesto! Nadie le hace daño a mi hermana… lo viste con Seiya Kou.

-Si… ya sé lo que te atreviste a hacerle- recordando que tiempo después le llegó la noticia de que había sido brutalmente golpeado en la cárcel dejándolo practicamente irreconocible- Pero aquí hay una diferencia Haruka, amo a Darien.

-¡Ya lo sé!-diciendo con furia y resignación- Se que si le hago algo, tu estarías de su lado y a mi me despreciarias, sin olvidarme de Michiru.


Colgando el teléfono después de esa llamada, ahora entendía muchas cosas que sucedían en su infancia mientras crecía con Darien, ¿sería por eso que la protegía tanto? Fuera lo que fuera eso era parte del pasado.

-¿Me quisiste en el pasado?-mirando la lluvia caer por la ventana.


Casi se acerca el final...