Makoto miraba los andenes de la ciudad mientras estaba en el coche, pensando sobre qué haría, según sus recuerdos estaba en sus vacaciones de junio, cruzando el grado 10°, pero sabía que el cuerpo original quería vivir en Japón, por ello él había venido al país insular.

"¿Estás bien, Makoto?" Sonó la voz de Joichiro.

"Sí, solo que todavía no me acostumbro al país" Respondió Makoto todavía mirando tras el cristal.

"No hay de qué preocuparse, después de todo, ya has vivido aquí." Tranquilizo Tenma mientras miraba a su hija sentada a lado de Makoto, pero algo olía a pescado (sin ese sentido), ella había estado comportándose rara, todavía tenía esa mirada soñadora, pero decidió preguntarle más tarde la razón.

"Supongo, por el momento descansaré" Dijo Makoto mientras intentaba se recostaba contra los cómodos asientos.

"¿Por qué no duermes aquí?" Dijo Sena y señaló sus suaves muslos. Makoto se encogió de hombros y notando lo largo que eran los asientos se acostó en forma horizontal dejando reposar su cabeza en las piernas de Sena.

"Bien, ahora duerme te despertaremos cuando lleguemos" Habló la rubia mientras acariciaba la cabeza de peliblanco ocasionando que sus ojos comenzaran a cerrarse.

El automóvil se quedó en silencio mientras veían como el chico abrazo fuertemente la cadera de Sena ocasionando una sonrisa en la mujer.

"Papá, ¿cuándo comenzara Makoto a estudiar en la escuela?" Preguntó Sena mientras apretaba las mejillas de Makoto ocasionando que frunciera las cejas y girara su cabeza dejando la cara frente a la falda de la rubia.

"Sobre eso... él no estudiará en el mismo lugar" Respondió Tenma dudoso viendo como los ojos de su hija cambiaban para tener el mismo aspecto que su esposa cuando lo miraba hablando con otras mujeres.

"¿Por qué?" Sonó la voz fría de Sena intentando aguantarse las ganas de gritar para no despertar a su amigo. Soma y Joichiro guardaron silencio, girando sus cabezas para evitar las miradas de Sena. Y la medio hermana de la rubia solo sonrió y señaló a su padre para dejar claro quién era el culpable.

"Porque creo que es lo mejor" Tenma no dio ninguna razón creíble, enfureciendo a Sena.

"Razones, papá, razones" Declaró la rubia mientras siseaba.

"Es tu actitud Sena, sé que no vas a respetar el espacio y tiempo de Makoto. Eso lo incomodará y hará que no guste de tu presencia" Decidió decirle la verdad a su hija.

"No es verdad, ¿cierto?" Dijo Sena mientras sus ojos perdían la luz totalmente y miraba a todos dentro del coche.

Los otros tres individuos recogieron sus móviles y se pusieron los audífonos para no captar la atención de la mujer.

"¿Qué piensas de ello, Suzuki-san?" Dijo Sena al conductor.

"No sé Ojou-sama, no he prestado atención mientras conducía" Dijo el conductor nervioso para ver como ella asentía y volvía la cabeza para ver el camino.

"Ves papá, no creo que le haga mal a Makoto" Dijo Sena mientras besaba periódicamente a la frente de Makoto y susurraba algunas palabras a los oídos del dormido.

"Sena, esta ha sido mi decisión y la de Joichiro y no puedes cambiarla. Además, eso hará que su relación se fortalezca al extrañarse, ¿No ves a tu madre?" Dijo con convicción y fuerza la primera parte y más suave la segunda el padre a su hija menor.

"Bien, pero cuál será la escuela" Pregunto Sena aceptando lo dicho por su padre para después aclarar la ubicación.

"La Escuela Secundaria Sōbu" Dijo Tenma mientras esperaba la reacción de su hija.

"Está bien" Dijo Sena sorprendiendo a su papá, por la reacción normal.

"¿Estás bien?" Pregunto Tenma mientras juraba vengarse de los demás que se quedaron dormidos o lo ignoraban.

"S-sí, no pasa... nada" Dijo Sena intentado aguantare las ganas de gemir sintiendo el fuerte aliento de Makoto en sus partes sensibles. Ella no se había vuelto a poner la ropa interior y con la peligrosa posición de la cabeza del chico ella no creía que no pudiese aguantar.

"¿Segura?" Volvió a interrogar el hombre a su hija.

"Segura" Dijo la rubia mientras utilizaba toda la fuerza de voluntad para responder segura.

"Bien, no dejes que ello te pese en la mente. Estoy seguro que una chica como tú le será fácil conquistar a Makoto" Dijo Tenma mientras se inclinaba y acariciaba la cabeza de su niña.

Sena solo asintió produciendo un sonido de "hmm", algo que confundió Tenma como muestra de su timidez, pero solo ella sabía que fue un gemido.

Y así fue como nuevamente el coche se quedó en silencio mientras las luces pasaban y caían sobre las caras de un dormido de Makoto y la roja Sena que exhalaba niebla de su boca.

Decenas de minutos después

En el hospital Mochizuki

Dos hermanas con el cabello azul estaban hablando con la enfermera en la recepción.

"Señorita, no puedo dejarla entrar" Repitió por enésima vez la enfermera mirando las caras de las chicas.

"Solo queremos saber por el paciente Makoto" Repitió Chiaki la pregunta que estaba haciendo su hermana.

"¿El apellido?" Dijo la enfermera con frustración en su voz, ya había estado por 10 minutos hablando con las jóvenes.

"No lo sabemos" Negó con cabeza la hermana menor, sonrojándose en el proceso.

"Entonces, lo siento, pero por favor váyanse" Declaro la enfermera.

"Pero sabemos su descripción" Hablo Chiaki recordando las características del hombre.

"Bien, dímelas, pero si no está se van, ¿bien?" Dijo la enfermera en un intento de hacer que se fueran.

"Trato hecho" Dijo la menor mientras miraba a su hermana

"Él es..." Chiaki comenzó a describir a Makoto a la enfermera, pero viendo que ella negaba la cabeza dejo caer sus hombros y soltó un suspiro.

Las dos sabiendo que sus esfuerzos fueron infructuosos se dirigieron hacia la salida, pero se detuvieron cuando una chica hermosa con accesorios para el cabello se paró frente a ellas.

"¿Conocen a Inoue-san?" Pregunto Nino a las dos chicas frente a ella. Nino había regresado al hospital en un intento de tener información de Makoto, ya que su padre no quería dársela.

"¿Inoue-san?" Preguntaron las hermanas en sincronía.

"Eh... a Makoto, ¿lo conocen?" Volvió a preguntar.

"¿Estamos hablando del mismo Makoto?" Interrogó Konoha, dudosa de que el chico del que estaban hablando fueran el mismo.

"Sí, es alguien con el cabello blanco..." Comenzó su descripción Nino dando detalles extras, pero ninguna de las tres se percató de ello.

"Entonces... ¿estamos hablando del mismo hombre?" Terminando la descripción de Makoto, Nino volvió a interrogar a las hermanas.

"Sí, usted es..." Le respondió Konoha a la mujer.

"Nakano Nino" Respondió Nino ante la frase de la menor de las hermanas.

"Nakana-san, sabe dónde está Makoto" Interrogó Chiaki con timidez.

"¿Qué son ustedes de él?" Le devolvió una pregunta Nino a las hermanas.

"Somos sus conocidas, estuvimos cuando él se desmayó" Respondió Chiaki ante la mirada de Nino.

"Responde la pregunta de Onee-chan" Dijo Konoha al ver como la timidez de su hermana dejaba que la mujer frente a ellas las interrogara, pero no respondiera sus preguntas.

"Sí, pero él ya se ha ido" Les respondió Nino a Konoha.

"¿Con quién?" Pregunto Konoha parada delante de su hermana y tomando la batuta de la conversación.

"Con un chico pelirrojo, dos rubias y otros dos hombres" Le respondió Nino.

"¿Serán ellos?" Volteando la cabeza, Konoha le pregunto a su hermana mientras recordaba las personas que se llevaron a Makoto.

"Deben serlo, no hay otra opción" Respondió Chiaki a su hermana menor.

"Ya veo" Dijo Konoha mientras se cogía el mentón en una pose pensativa.

"Lo tengo, creo que deben ir a ese comedor" Dijo Konoha después de estar unos segundos pensándolo.

"Entonces, debemos ir donde ellos, apúrate" Dijo Chiaki mientras caminaba en dirección a la salida.

"Espérame, Onee-chan" Dijo Konoha quien rápidamente se puso a caminar al lado de su hermana.

"¡Esperen!" Grito Nino, llamando así la atención de las hermanas y otros en el pasillo, siendo los últimos quienes la ignoraron al darse cuenta que no hablaban con ellos.

"¿Sí?" Pregunto Konoha viendo la mujer que caminaba en dirección a ellas.

"¿Dónde se encuentra él?" Preguntó Nino a las hermanas. Le pareció odioso que ella les respondiera la pregunta, pero ellas no compartieran información, eso era injusto.

Konoha volteó a ver a su hermana y viendo que ella estaba bien con ello, le respondió.

"Debes buscarlo en el Distrito Comercial Sumiredōri, Comedor Yukihira" Dijo Konoha y enseguida corrió detrás de su hermana para alcanzarla.

Nino miró la espalda de la azulada y sacó el celular para buscar información del lugar que había dicho la chica. Viendo que no estaba tan lejos y sabiendo que sus hermanas y padre buscaban un lugar para almorzar sonrió al saber dónde iban a hacerlo.

"Papá" Dijo Nino después de que el celular timbrara unos segundos.

"¿Sí?" Sonó la fría voz del padre Nakano.

"¿Todavía buscamos un restaurante para comer?" Preguntó Nino mientras alía del hospital viendo como las hermanas se subían a un taxi. Ella también caminó en busca de un transporte que la llevara al hotel para cambiarse a una mejor ropa.

"Sí, ¿encontraste uno?" Pregunto el doctor con asombro que pase desapercibido por Nino.

"Bueno, buscando encontré un bonito y tranquilo comedor donde podemos ir hoy" Habló Nino mientras estiraba la mano y detenía un taxi. Ella detuvo la conversación para hablar con el conductor y decirle donde llevara.

"No sé, hay que preguntarles a las otras" Le respondió el pelinegro ahora retomando su actitud fría y calmada.

"Yo las convenceré, el punto es, ¿estás de acuerdo?" Dijo Nino mientras miraba por las ventanas del coche.

"Bien, llega a acá y nos alistamos e iremos" Dijo el padrastro de las Nakano.

"¡Gracias! Nos vemos cuando llegue. Adiós" Dijo Nino mientras se recostaba en el asiento y cortaba la llamada, después guardo sus cosas en el bolso que llevaba.

Comedor Yukihira

Frente a las puertas del negocio de los Yukihira se detuvieron dos coches, del primero salieron unos escoltas que se detuvieron alrededor del segundo esperando instrucciones.

"Kashiwazaki-sama, hemos llegado" Habló Suzuki, un hombre delgado con el cabello corto y negro, él podía pasar como alguien común, pero era un escolta profesional.

"Está bien" Respondió Tenma mientras se estiraba y llamaba a los demás.

Cuando todos bajaron del coche, los escoltas intentaron rodearles, pero vieron como su intento fallaba al ver a los dos Yukihira dirigirse sin esperarlos junto con un Makoto que bostezaba y se tambaleaba con sueño hacia la puerta del establecimiento.

"Déjalos, no les pasara nada" Dijo Tenma y siguió detrás de ellos con sus hijas, la menor molesta por soltar a Makoto, pero de inmediato regreso al auto y volvió sonrojada.

Sena estaba sonroja al notar la marca en su asiento, pero decidió dejarlo para que Suzuki lo limpiara, después de todo, ella lo había conocido desde que tenía 7 años. En cuanto a Suzuki soltó un suspiro al ver la mancha, pero decidió guardar silencio.

"Soma, necesito una cama" Al entrar en la casa Makoto se quejó mientras intentaba mantener sus ojos abiertos.

"...Vamos yo te llevaré a tu habitación" Dijo Soma intentando no reír al ver como su primo parecía un panda con las ojeras que tenía.

Makoto caminó detrás de Soma intentando no chocar con los elementos en el pasillo.

"Ahí está tu habitación" Señaló Soma abriendo la puerta dejando ver una cama donde cabían dos personas, el objeto en mención estaba organizado. Él también encendió la luz

"Está bien..." Dijo Makoto para después bostezar y caer contra la cama sin siquiera desvestirse.

"No deberías cambi-" Dijo Soma antes de detenerse y sonreír para después apagar la luz y cerrar la puerta.

Sena había entrado y caminó donde había escuchado las voces de los primos. Mientras caminaba se encontró con Soma que le pidió no despertar a Makoto, algo que ella nunca haría.

Cuando llego frente a la puerta, la abrió en un intento de hacer no ruido logrado exitosamente. Ella recogió el pijama que había dejado en el armario, así es está habitación era donde dormía Sena.

"Ahora a dormir" Después de vestirse y acomodar a Makoto después de quitarle la ropa dejándolo sólo en unas bermudas y con el torso desnudo, Sena acostó abrazando a Makoto.

En otra ubicación de la casa, todos se miraban y sonreían al darse cuenta que Sena faltaba

"Bueno, dejémosla hacer lo que quiera, lo merece" Dijo Joichiro a los demás que asintieron a sus palabras