Los personajes principales le pertenecen a Stephanie Meyer la historia es mía queda totalmente prohibida la reproducción total o parcial de la historia sin mi autorización.
Capítulo beteado por Clara Mompean
Capitulo 17
Pov Bella
El jurado guardó silencio en cuanto Edward empezó a defenderme de mi madre y mi exsuegra con el sobre de la exhumación de un cuerpo que yo no había logrado si quiera ver porque había tenido tan poco valor en ese momento, porque estaba tirada en una cama compadeciéndome de ser tan débil. El doctor me ponía sedantes cada vez que despertaba, lo oía decirle a Jacob que era lo mejor para mí en ese momento. Estaba asustada como la mierda y yo ya ni si quiera tenía esperanza de salir de las manos de Jacob ni de ese infierno en ese momento, estaba segura que iba a morir y como quería hacerlo. Y luego él jugó con mi estupidez y se comportó como un monstruo atacando mis emociones, le disparé con tanto odio que volarle en pedazos el cerebro fue lo único que me salió bien.
Todos siempre tenemos algo que decir, y ese algo la mayor parte del tiempo no le gusta a las personas. Es difícil que conozcamos realmente a alguien, nunca pregunté por qué Jacob volvió de Nueva York a esconderse a Forks y no lo supe hasta ahora, con Edward hablando sobre un pasado del que no tenía ni idea. Jacob metido en drogas, alcohol, y tatuajes.
Mi madre me señaló frente a un jurado, la madre de mi difunto marido también lo hizo, no esperaba menos de ellas, pero Edward, él demostró ser un excelente abogado defendiéndome como hubiese querido que lo hicieran hace tanto tiempo. Para cuando Alec se levantó y dijo:
— La fiscalía descansa.
Edward ya estaba de pie arreglando su chaqueta y diciendo:
— Llamo a mi testigo Regina Bradley.
Palidecí al escuchar su nombre y sus pies sonaron con sus enormes zapatos caros en la sala que ahora aguardaba ver a la mujer a quien habían llamado a testificar. Su cabello iba increíblemente arreglado y seguía siendo rojo, su traje era más recatado de lo normal, aún recordaba cada humillación que recibí por ella. Regina seguía siendo la misma puta de hace casi trece años su escote la delataba y la hacían ver vulgar. Hizo el juramento como si fuese nada, sonriendo a esto como si fuera una actuación y Edward empezó:
— Señorita Bradley, ¿cómo conoció a Jacob Black?
Regina suspiró con molestia rodando los ojos y dijo:
—Éramos compañeros de clases en la universidad.
Edward asintió y continuo
— ¿Solo compañeros de universidad?
—No, él era, de hecho, mi amante. — dijo Regina sin un poco de vergüenza ajena.
Luego, sin que Edward le preguntara, dijo:
—Jacob era un hombre poco convencional, digo, ¿quién estudiaría medicina forense y psicología criminalística? Pero siempre llamaba la atención de las chicas, lo hice mi amante en cuanto pude, aunque en ese momento estaba comprometida con un idiota al que luego dejé porque me enamoré de Jacob.
— Comprometida, y aun así, él aceptó sus términos…
Regina bufó y dijo:
— Bueno, no es que tuviera de otra. Él me deseaba, soy una mujer deseada.
—¿Era un hombre violento? ¿Lo fue con usted alguna vez?
Regina se rio a carcajadas y dijo:
— Me golpeó dos veces, era un maldito celoso el hijo de perra. A la tercera hice que lo echaran de la universidad. Mi padre era el decano en ese entonces. Y luego él volvió aquí y se casó con ella. Llegué muy tarde a él, y, cuando lo encontré en ese estúpido pueblucho, tuve que ser yo la amante.
Me señaló. Yo evité mirarla, esa mujer carecía de dignidad. Edward asintió y se dirigió al jurado.
— Prueba número 23 aprobada por la fiscalía.
Un guardia apareció con un trípode y llevaba en el una fotografía de un Jacob que nunca imaginé ver jamás. Él iba vestido con una sudadera de universidad y de su cuello estaba colgada Regina, él le había puesto una mano en su trasero y en la otra llevaba una botella de alcohol. Era una foto muy vieja, pero ver a ese Jacob allí fue como si no conociera al hombre con el que me casé.
— Jacob Black no era tan santo después de todo. No más preguntas.
Alec se levantó y dijo:
— Señorita Bradley ¿Le ofrecieron alguna remuneración económica por venir y testificar?
Edward se levantó en cuanto Alec hizo la pregunta y dijo:
— Objeción señoría, la señorita Bradley es una testigo aprobada por la fiscalía y el señor Mclaren la está ofendiendo.
Jane golpeó su maso y dijo:
—A lugar. Pero señor Mansen, quiero escuchar la respuesta de eso. Señor Mclaren, tenga más tacto por favor.
Regina bufó con cansancio y respondió.
—No, Edward… — Comenzó y luego cerró la boca antes de continuar. — El señor Masen es un conocido de una amiga mía. En cuanto él supo que yo había estado con Jacob Black me pidió testificar, solo quería que dijera la verdad.
—¿Y debo suponer que usted acepto así sin más?
Apuntó Alec sonriéndole Regina le devolvió la sonrisa y dijo
— ¿Sabe qué abogado?, le diré algo importante que todos deben saber: yo no habría tenido el aguante que esa mujer tuvo con Jake. — Regina me sonrió desde el estrado y continuó — Yo lo habría matado la primer semana de matrimonio porque era un maldito degenerado y un monstruo. Y créame cuando se lo digo. Nadie me obligó a venir aquí.
Alec palideció un poco antes de decir:
— No más preguntas. Señoría.
Luego le dio una mirada de muerte a Regina mientras el jurado susurraba entre ellos.
Jane golpeó su mazo y dijo:
— Tomaremos un descanso. El juicio será retomado mañana a las 9 de la mañana. Tengan una buena tarde.
Luego el guardia gritó:
— Todos de pie, su señoría Jane Bright se retira.
Cómo pude me levanté y la vi irse. Jane Bright solo me dirigió una mirada antes de marcharse, una mirada que no me dijo nada. Y eso me hizo sentirme como idiota. Edward llegó a mi antes de que la guardia lo hiciera y me dijo:
— Te alcanzo en un momento.
Asentí y la guardia tomo mi brazo y tiró de el con fuerza. Le gruñí como perra y ella no se inmutó. Me metió en mi celda, me puso de espaldas y me quitó las esposas antes de decir:
— Pasarás la noche aquí. Te aconsejo que le pidas a tu abogado algo de comer y una manta para dormir, no somos un maldito hotel.
Después de eso se fue.
Jodida perra.
Me senté y busqué en mis bolsillos laterales hasta encontrar uno de los cigarrillos que llevaba escondido. Golpeé las rejas y dije:
— Oye perra ¿tienes fuego? Quiero fumar un cigarrillo.
La guardia no respondió, aun así escuché los pasos de alguien. Retrocedí al ver quién era. Alec tiró al piso por mis pies un encendedor que reconocí al instante y odié estar de pie cerca de él. No le demostré miedo y creo que en ese momento ambos vimos el encendedor por lo que pareció mucho tiempo antes de vernos a los ojos.
— ¿Sabes? Me lo dio dos días antes de que le metieras un tiró.
La forma en la que me lo dijo fue extraña, más cuando dio un paso al frente y tropezó un poco pareciendo borracho. Se limpió la nariz recomponiéndose y luego dijo al verme caminar hasta que estuve lo suficientemente lejos de él:
— Asesinaste a mi mejor amigo. Él dijo que eras una perra domada y…
—Creo que deberías irte Alec. — dijo Edward sorprendiéndonos a ambos con el rostro desencajado. — O te acusaré de acoso.
Alec miró el encendedor y yo lo pateé con fuerza hasta que salió de mi camino. Él se encogió y lo recogió mirándolo con melancolía en sus ojos antes de mirarme una vez más, luego se fue.
— ¿Estás bien?
La pregunta de Edward hizo que mis ojos picaran con lágrimas que no pensaba derramar. Puede que terminara treinta años en una maldita cárcel condenada por hacer justicia de mi propia mano, pero era eso o estar muerta. Y muy pocas personas escucharon en ese entonces lo que tenía que decir ese día. Hoy el mundo está dándose cuenta de quién era realmente Jacob Black.
— Estaré bien.
Edward asintió y solo entonces vi sus manos en una llevaba una manta y en la otra una bolsa de comida.
— Traje comida.
— ¿Cómo conoces a Regina Bradley?
Hablamos al mismo tiempo.
Edward se sentó en el suelo y suspiró mirándome desde ahí.
— ¿Podemos dejar ese tema para otro día Bella?
— No sé si tendré otro día Edward. — dije a la defensiva.
Edward puso la manta en el suelo junto a él y, sobre la manta, la comida. Lo vi hacerlo y él levantó el rostro dejando que nuestros ojos se encontraran.
— ¿Sabes?— dijo viéndome — No sé cómo él… — dijo levantándose y pegándose a las rejas — No sé cómo pudo engañarte con eso.
Luego retrocedió mirando mi mano derecha, seguí su mirada encontrándome con el cigarrillo, luego ambos nos miramos al mismo tiempo. Edward extendió su mano y yo retrocedí antes de que llegara a mi sin dejarle tocarme. Luego el pareció volver en si antes de recoger del suelo la manta y la comida.
— Ten. —dijo poniéndolos fuera de la reja lo más cerca de mí.
Cuando se irguió, arregló su chaqueta y suspiró como si quisiera decir algo importante. No lo hizo y, por alguna extraña razón, cuando Edward se fue sentí que algo dolió en mi pecho y nada había dolido allí en mucho tiempo.
….….
— Camina con los malditos zapatos Isabella, no hagas que me levante.
Miré el cinturón de Jacob cómo si estuviera mirando el infierno de frente. Tenía terror de lo que dolía cada golpe con él así que caminé como él me lo pidió. Le vi sacarse la polla y acariciarse a sí mismo y sentí frío en mi espalda desnuda.
La humillación ya era común en mi vida, venía luego de que Jacob se levantaba de la cama tras haberme violado, pero… ¿cómo acusas a tu esposo de violación? Es tu esposo. Para empezar, prometiste honrarlo en la salud y en la enfermedad aunque, siendo sincera, no sé en qué parte del camino estoy hasta este punto… Escucho a mi marido gemir fuerte y rechiné mis dientes, aguantando las lágrimas sin dejar de sentir dolor desgarrante en mis pies. Había que limpiar el suelo hoy y hacer la cena. Jacob tenía que tener sus camisas planchadas para el servicio del domingo y hoy era lunes. Pero él se tomaba siempre su tiempo escogiendo su ropa. Escuché que gimió y jamás rogué por algo más que acabara rápido pero el silencio en él me preocupó y cuando me quise girar ya tenía su mano en mi cuello.
Quise gritar, pero en el fondo recordé que sí lo hacía iba a ser peor, así que solo lo dejé guiarme hasta la mesa del comedor y sí lo dejé lanzarme sobre ella de frente. Intenté evitar el golpe usando mis manos pero me sentía tan débil que el golpe en mi frente me dejó un poco atontada y juraría que vi algo moverse fuera de la ventana, pero el mareo por el golpe me tenía dando vueltas y vueltas como una montaña rusa a la que subí cuando fui a una excursión con las mujeres de la iglesia. Pero esto no era diversión, era miedo y asco. Hacia mí.
Jacob no me tocó al instante y cuando pude al fin levantar mi rostro y enfocar mi mirada en la ventana, escuché el silbido del cinturón al ser agitado. Ya era tarde, la mirada de terror y dolor de mi hermano menor me saludó y jamás me sentí tan avergonzada como lo hice en ese momento.
…
Desperté con un sudor frío recorriéndome la espalda e intenté mirar a mi alrededor pero no pude, estaba oscuro en la maldita y fría celda.
Cerré y abrí los ojos varias veces antes de respirar y sentir mi corazón tronarme en el pecho. Ni si quiera en la muerte, Jacob dejaba de ser una pesadilla.
Buenas gente!Este capítulo avanza poco en el juicio, pero nos muestra un poco de lo que tuvo que sufrir Bella durante su matrimonio.
En este capítulo quiero aprovechar para pediros que tengáis cuidado, responsabilidad social, es decir, si estáis malos no salgáis a la calle y quedaros en casa. El coronavirus es una pandemia que ha venido para quedarse un tiempo. En Europa ya estamos todos confinados en casa y solo salimos para cosas imprescindibles. Tened cuidado y no os contagies, y mucho más importante, no contagies a personas de alto riesgos, como son nuestros mayores o gente con problemas respiratorio, etc. CUIDAROS MUCHO!
Pameva bienvenida a la historia
Agrademos a todas las personas que leen y siguen la historia, ya sean lectores fantasmas o dejan un comentario. Para estas últimas os nombramos en agradecimiento:
Liliana Macias; Alex S; AriGoonz; Srita Cullen brandon; Yanye; claribel . cabrera . 585; Inay VanDerWoodsen; Adriana Molina; mony17; Sheei Luquee; Car Cullen Stewart Pattinson; GellySweetDreamline; Yesenia Tovar; Adriu; patymdn; kisr0405; Jade Hsos; Tecupi; piligm; Zellideth76; Vero Grey Cullen; cavendano13, angryc; Diana2GT; Liz Vidal; MariePrewettMellark; liduvina; saraipineda44; pili; alejandra1987; Luanka; Twiliht all my love 4 ever; Rocio; Ceci Machin; Esal; damaris14; nydiac10; atenea-ecrivain; K; DannyVasquezP ; Yoliki; Vanenaguilar; JohaMalfoyCullenLightwoodBane; Elizabeth Marie Cullen; Barbie Hale Black; johanna22; Clare Pattz; Janneth; Flor Santana; nnuma76; jessicatatiana; Alice569; Maricoles; ang3lpop; Vero. G; Oss; Heart on Winter; catableu; katyta94; Wenday; LicetSalvatore; Emma; Iza; Andre22-twi; Marta Salazar; fathy . hurtado; calvialexa; vaneleyes; Zaidaly . medina; Joa Castillo; saraygarcia08; angi marie cullen; valentina . delafuente; torrespera172; Santa; Marie Sellory; chiquitza; Kalia Chaparro; Pameva
Nos leemos la semana que viene
Un saludo
Jpv
