Nota del autor:
Les recomiendo ver el vestido que uso Maria Estuardo en su coronación com reina de francia, ya qué es elque Candy usa en este capítulo(de la Series Reign)
Dudas generales:
Cuando Albert dice llama al abuelo, se refiere a su papá. En mi familia se usa mucho este mdismo. Por ejemplo, cuando mi mamá quiere que le hable a mi abuela me dice "Llama a la abuea y pasamela" nunca me dice "a mi mamá". Perdón
No se preocupen, el capítulo 1 encaja a la perfección con la historia. Para ese momento Candice es conciente de quien es y no toda su familia no esta presente porque no aprueba el matrimonio ya que de algun manera se encuentra obligada. La cuestión es ¿Qué situación la llevo a tomar esa desición?
La escencia del primer capítulo es como ella ve el como se transformó su vida, lo que debía haber sido y lo que era. De casarse con Neal a quien ella creía amar y creía era correspondida ahora esta en el altar, con un hombre que ama y odia intensamente.
La secuela tiene a los mismos protagonistas
Y sí, Luisa es la amiga que tiene Eliza durante su estadía en el Colegio San Pablo
Capítulo XV: Recuperar y perder a una rubia.
Candice sonrió suavemente mientras cepillaba su cabello, había causado una conmoción en el palacio cuando se había desmayado. Así que por ordenes de la reina se quedaría en reposo hasta el baile de esa misma noche. Por su parte había aprovechado para que Dorothy descansara, después de todo, siempre se encontraba atenta y trabajaba lo humanamente posible, así que en su lugar. Molly, una sirvienta del palacio, se sentaba en la sala de estar de su habitación. Tres toques interrumpieron su pensamiento y segundos después Terrence entró.
"Lo siento" declaró incluso cuando ella no había dicho nada.
La rubia sin saber que hacer y sorprendida con su actitud asintió suavemente. El joven se acercó con cuidado y casi con temor levantó una de sus manos para cubrir la suya.
"Lo siento por todo" suspiró besando su mano haciendo que ella la retirara "Sé que estas molesta, sé que me equivoque pero también sé que todos lo hacemos, solo necesito una oportunidad, solo una Candy"
Los ojos esmeralda se abrieron mientras las lagrimas rodaban en su mejilla. Sin importar cualquier regla de propiedad la mano de él limpió la lagrima que caía, Molly totalmente sonrojada decidió evitar a la pareja, era totalmete escandaloso y no sabía que ambos tuvieran tal relación.
"No sé si pueda" dijo ella suavemente "Duele" le aclaró con miedo
"Yo lo sé, pero ¿puedes confiar en mí una vez más?" Le suplicó con miedo "No me respondas, yo se que puedo lograrlo, solo necesito que me dejes intentarlo"
"¿Intentar qué, Terry?" Dijo ella con miedo "Intentar ¿qué olvide lo que has hecho, olvidar que somos amigos o quieres que olvide que trajiste a tu amante?" Ella se tensó "Dime, Terry, ¿Qué quieres que olvide?"
La cara de Terry se distorsionó y fue como si sus palabras lo golpearan una y otra vez
"¿O es que no te das cuenta? Después de Neal pensé que nunca volvería a enamorarme de nadie, pero ¡nunca estuve enamorada de él! Nunca me dolió tanto y eso que pasamos meses juntos, me da miedo que puedas hacer tu con mi corazón" exclamó empezando a llorar.
"Yo…"Murmuró el castaño viendo como el llanto sacudía el cuerpo de la niña "Yo estoy enamorado de ti, Candice" dijo finalmente "También tengo miedo de sentir, de amarte y dejar que me lastimes"
"¿Eso te da el derecho de lastimarme?" sollozó finalmente "Yo me enamore de ti, de nuestra complicidad, de tus sonrisas y tu gentiliza, pero, ese hombre no eres tú. Volviste a ser el Terry de Susana, el Terry que conocí cuando ella le rompió el corazón"
Ambos se miraron por un segundo antes de que él tomará su cara entre ambas manos, la niña desvió su mirada pero las manos de él con gentileza hicieron que sus ojos se conectaran.
"Candy, dejame curar tu corazón" Suplicó
"No puedo prometerlo" murmuró ella tratando de superar la sensación "Y te agradecería que apartaras tus manos de mi cara, no es propio que hagas eso" contestó un poco más firme "Solo, por favor, dejame sola" pidió
Terry dejo caer sus manos y retrocedió lentamente preguntándose cuanto daño le había causado. Sus ojos se deslizaron por su rostro donde aún corrían lagrimas pero ahora en total silencio, espero una mirada pero nunca la obtuvo, en cuestión de minutos Molly se puso de pie temblando.
"Creo, debería irse" susurró con miedo.
"Ya se va" dijo Candy calmadamente
"Así es" contestó "Pero, te voy a recuperar, recuerda eso" declaró Terry "Voy a hacer que me ames, Candice, te lo juro" dijo poniéndose de pie "Nadie se interpondrá entre nosotros"
"Primer fueron Neal y Susana, luego Luisa" le recordó señalando la puerta "Solo vete"
"No hago promesas que no puedo cumplir, Candice" le recordó "Nadie se interpondra entre nosotros, ni tu príncipe, duque o lo que sean" mientras decía esto caminó a la "Ni tú, solo preparate, porque algún día voy a poner una sortija en ese dedo"
Al decir esto sus ojos se abrieron y el pudo comprender lo que había dicho, nunca lo había pensado pero al decirlo su corazón se llenó de calidez de primavera. Él podía verla en su hogar, esperándolo con un niño en brazos y sonriendo alegremente, mientras ella y él se amaban con intensidad. Él podría amarla algún día si es que no lo hacia ya.
Con decisión el duque salió de la recamara lanzado ordenes de ensillar su caballo, si algo podía suavizar el corazón de la rubia era encontrar a su familia.
"Candice Grandchester" se sonrió mientras corría por los pasillos.
En la habitación la rubia se desplomó temblando mientras la sirvienta continuaba en shock, el duque, no, el heredero del reino acababa de proclamar la intención de casarse con una dama y no cualquier dama sino Candice White dama de la corte, hermana de su exprometida y ahora, por los murmullos que se oían en el castillo, la protegida del príncipe de Escocia.
Candy se negó a abandonar la cama el resto del día, los pensamientos iban de ida y vuelta mientras su cabeza trataba de no vagar entre los rubios y el castaño. Por un momento se preguntó cuando su vida se volvió complicada, ella podría ser feliz en una granja y sin tantos juegos políticos que se llevaban a su alrededor. Su cara se mostró irritada al escuchar el sonido de la puerta y segundos después Annie entró luciendo un vestido azul.
"Annie" dijo la rubia encogiendo sus pies invitándola así a sentarse en la cama
"Candy" Sonrió mientras dejaba que Clean se acomodara en su falda.
"Entonces ¿qué piensas de nuestros visitantes?" dijo la rubia juguetonamente
El rostro de Annie se sonrojó suavemente, el mismo sonrojo que había visto cuando Archie estaba cerca pues aunque ella lo negara. Por un segundo, solo uno, Candy sintió pena por ella, Annie había sido la mejor de las amigas y sin embargo no podía confiar como ella misma lo había hecho esa noche que lloró en los brazos de la morena.
La suave platica empezó a fluir entre ellas, las risas de ida y vuelta no se hicieron esperar, cualquiera que pasara por los pasillos del castillo podía oírlo.
"Otra regalo para usted, Lady Candy" exclamó Molly irrumpiendo en su habitación con dos cajas "También para usted,Lady Britter"
Ambas chicas se miraron sorprendidas mientras Molly dejaba los paquetes en la cama
"¡Estefany, Lady Britter esta aquí" Gritó escandalosamente mientras corría por el pasillo.
Segundos después un par de sirvientas con tras cajas entraron a la habitación, dejando todo en la cama.
"Puedes traernos algo de vino, Molly" pidió Candy con dulzura.
La sirvienta asintió desdeosa de ayudar en algo más, llevaba pocos meses en el puesto y había servido a Lady Eliza, ciertamente era más sencillo trabajar con Lady White.
"¿Y Dorothy" Annie decidió ignorar las cajas que se apilaban perfectamente en la cama
"Me pidió el día" exclamó la rubia
"Yo también lo pediría, después de todo, hoy llega tu hermana" dijo con ojos burlones
"¡Dios, no!" se rio ella "Se quedaran en su casa" suspiró feliz "Papá se quedará con ella"
"¿Y Tom?" cuestionó Annie revisando la correspondencia y encontrando una carta del hermano de ella
"También Tom" dijo un poco menos alegre la rubia
Finalmente acabando con el acto de tranquilidad su mano alcanzo uno de los paquetes.
"Este es de Anthony" dijo mostrando la tela que se presentaba, un vestido rojo intenso, tenía ricos bordados dorados por todos lados.
"Es hermoso, este tono es difícil de encontrar" Exclamó Annie meintras sus dedos abrían otra caja, dentro de este un vestido azul se encontraba
"Son hermosos" sonrió viendo el que había sido enviada a su amiga.
Sin pensarlo mucho ambas empezaron a ordenar con sutileza, ambas se prepararían para el baile. Annie se retiró a su habitación mientras Candy empezaba a prepararse para entrar a la bañera. No entendía la amabilidad del príncipe, pero en el momento no quería pensarlo. Tenía más problemas como la llegada de su media hermana y su "madre".
"Señorita" escuchó a Molly pedirle una buena postura mientras esta empezaba a atar el vestido.
Candice se vio por primera vez, era un vestido hermoso pero escandaloso. Tenía un corsé que marcaba perfectamente cada una de sus curvas, el escote era recto haciendo que las mangas del vestido se abrazaran a sus hombros, por debajo unas mangas de encaje dorado cubría sus brazos. La falda amplia estaba adornada con cientos de hilos y bordados extensos.
"No puedo usarlo"soltó viéndose al espejo.
"Debes hacerlo" escuchó desde la puerta, la reina había entrado sin tocar "No lo entiendes, caminamos sobre una línea delgada, Candy"
Sin tener otra opción ante el decreto real se sentó dejando que acomodaran su cabello, su cabello había sido atado en una corona que dejaba fluir sus rizos pero alzaba estos formando una cascada. La reina misma se veía ricamente vestida y por primera vez Candy podía comparar sus túnicas, ambas detalladas ricamente, solo que en la cabeza castaña se encontraba una corona.
Sus orejas se vieron cubiertas por aretes en forma de cruz. Sin decir mucho la reina extendió su mano y llevó a Candy fuera de su habitación.
"Candy" Escuchó la voz de Terry en el pasillo y por protocolo acepto la mano que el ofrecía mientras Karen se adelantaba "Estas hermosa" dijo mirando a la rubia, en ese momento parecía una reina y aunque con sus vestidos sencillos brillaba en este se veía radiante
"Gracias, mi lord" respondió secamente
"Candy, amor, mirame" pidió
"Mi lord, le ruego que mida sus palabras" exclamó totalmente molesta mirando a otro lado
"Tengo el nombre de tu mamá" dijo suavemente haciendo que ambos pararan su caminata "no lo he visto" le aclaró "esta aquí, en el sobre" murmuró enseñándole el bolsillo que residía dentro de su chaleco.
"Gracias" murmuró finalmente mientras se reunían con los otros.
Los demás se sorprendieron al ver a Candice y ella solo asintió nerviosamente mientras su mano temblaba, por su parte Terry cubrió la suya mientras ella sonreía gradecida, a pocos metros estaba el secreto más importante de su vida y esa misma noche seria consiente de su verdad. Sin dudarlo y con nervios todos empezaron a caminar al salón. La cara de Candy se arrugó un momento cuando vio que Luisa trataba de recuperar la atención de Terry pero su sonrisa se formó al ver como el castaño lo ignaraba.
"Es hermoso" dijo Candy maravillada, sus palabras fueron suaves pero todos asintieron mientras veían a Karen, sentaba en el trono. A su lado se habían colocado cuatro tronos más, dos de menor tamaño y uno del tamaño del de ella.
"Espera que me siente a su lado"Le dijo Terry "Esta noche todos sabrán que seré el heredero" le confió mientras caminaban por la sala "Cuando todo pase, te daré la carta" prometió cuando se detenían con su familia.
La rubia asintió mirando a su hermana mientras se inclinaban, en su cabeza se preguntó cuando había aceptado acompañar a Terry por la sala, pero lo descartó rápidamente mientras asentía a su hermana. La cara de Elizabeth se había puesto blanca al igual que la de su padre así que sin poder evitarlo se acercó a ellos.
"¿Todo bien, padre?" cuestionó apretando un poco más fuerte la mano de Terry
"¿De dónde sacaste eso" Preguntó con miedo viendo la imagen de la rubia
"Fue un obsequio, padre" dijo suavemente estirando una mano para tocarlo, este retrocedió rápidamente
"¿De quién?" preguntó esta vez Terry con celos
"El príncipe Albert" Susurró
"¿Albert Andrew?" Cuestionó esta vez la esposa del barón
Con eso las manos del barón se lanzaron a las de su hija
"Debemos irnos" dijo con enojo
"Lo siento, no puedo hacerlo" dijo ella mirando a Terry pidiendo la sacara del lugar.
Eso no fue necesario, las puertas se abrieron y el príncipe entró con firmeza, buscando en la multitud el vestido rojo, sus ojos no tardaron en encontrarla al igual que los de Anthony, ambos fruncieron el ceño al verla de junto al duque pero no pudieron hacer más que caminar para enfrentar a la reina.
"Dios mío" dijo ahogadamente Elizabeth mientras Terry alejaba a Candy de su familia, llevándola al balcón, la gente se encontraba distraída y era su momento.
Las manos de ella abrieron temblorosas la carta y mientras leía el nombre escrito sus lagrimas se deslizaron por sus mejillas. Las manos de Terry ofrecieron un consuelo a la niña que lloraba en sus brazos mientras repetía pequeñas palabras incomprensibles.
Los pasos temblorosos hicieron que ambos se soltaran mientras Luisa caminaba hasta enfrentarse ellos para después impactar su palma en la cara de Terry para luego mirar a Candy.
"Candy, por favor, alejate de él" Lloró la castaña para sorpresa de ambos "no puedes separar una familia" dijo ahogadamente deslizando su mano al vientre.
Ambos la miraron sorprendidos, cada uno por una razón, Terry por la mentira que acaba de decir y Candy por la verdad que creía escuchar. Sin pensarlo mucho ella salió corriendo
"¿Qué hiciste Luisa?" dijo Terry con odio "No puedes estar embarazada y es algo que ambos sabemos" le recordó su último encuentro donde no había podido estar en sus brazos
"¿Es que no lo ves? ella trata de separarnos, nosotros nacimos para estar juntos" lloró histericamente tratando de detener al castaño
Todo parecía un drama de mal gusto porque cuando Candy regresó al baile con la cara empapada se encontró directamente con Anthony, chocando contra su pecho. La cara de ella se sonrojó mientras más lagrimas seguían derramándose en su rostro. Los brazos de él la rodearon haciendo que un grupo voltearan a verlos mientras ella se aferraba a él.
Terry se detuvo en la entrada de balcón, ahí encerrados en un abrazó profundo podía ver a los dos rubios, estaba tan cerca que podía escuchar a Candy susurrar el nombre del duque mientras se aferraba a él fuertemente.
Las manos blancas se enredaban en la camisa del rubio preguntándose si sabía la verdad, llorando por Terrence y aterrada por su familia levantó la cara para ver a su hermano.
"Dios" susurraron las personas a su alrededor al ver que la puerta se abría y un rubio mayor entraba portando la corona escocesa haciendo que todos volvieran su atención a la puerta.
El anciano entró aplaudiendo causando que la reina se pusiera de pie deteniendo a la guardia real con su mano.
"Rey William, ciertamente, no lo esperábamos" dijo Karen levantando su barbilla viendo al grupo de soldados que entraban con él.
"Yo tampoco esperaba estar aquí" ofreció mirando a la joven reina.
"Supongo, entonces, ¿Qué ha sucedido o necesita algo?" exclamó ofreciendo una oportunidad de intimidad mientras se mantenía diplomática
"Lo hago, necesito a mi nieta y tú, junto con este país me la han robado" Determinó mientras los susurros creía en todos lados.
La fuerza de Candy pareció fallar al mirar los ojos simalares así que mientras se desmayaba, los brazos de Anthony la tomaron fácilmente, levantándola en su contra y haciendo que Terry corriera.
"Candy" gritó fuertemente atrayendo la atención de los demás
Anthony tomó con más fuerza a la niña acomodándola en su contra, su mirada fue a la cara de Terrence con odio, pues entre las lágrimas de su hermana había alcanzado a distinguir una o dos veces el nombre del duque.
"Suéltala" le ordenó el inglés al escoces que empezaba abrirse paso al centro del salón "No tienes derecho" le gritó haciendo que este se volteara a verlo.
La reina y el príncipe caminaron al centro ambos nerviosos por la escena que protagonizaban, por su parte, Albert miraba arrepentido a su padre, no debía haberle dicho. El rey había viajado de incógnito y se encontraba en una casa a las afueras de la ciudad y al recibir su carta había decidido ir a la ciudad, pero el no pensó que lo lograría esa misma noche.
"Tengo más derecho del que tienes tú" Exclamó Anthony con arrogancia mientras protegía a la niña en sus brazos.
Los ojos de Karen se reunieron con los de su primo, estaban causando una catástrofe internacional por Candy. Sus ojos se movieron entre todos rápidamente tratando de entender lo que sucedía. Finalmente, su mirada se posó en los ojos esmeralda del rey que solo miraba a la rubia con adoración y dolor, al verlos entendió, su mirada era la misma que la de su amiga solo que estos estaban llenos de dolor y venganza.
"Ella es inglesa, no tienes ningún poder sobre Candy" gritó haciendo que los guardias se alertaran.
La risa del rey hicieron que los ojos de todas las altas familias, burgueses y diplomáticos vagaran de una escena a otra.
"¿Inglesa?¿Candy?" se burló arrogantemente "Estas equivocado, ella es mi nieta"
El mundo se congeló mientras Albert susurraba furiosamente con la reina Karen, tratando de detener lo que su padre estaba por hacer, la misión de paz podría convertirse en una declaración de guerra.
La mirada de Terry se asustó al ver los ojos de su amada en la cara del rey. Los ojos esmeraldas lo saludaban con odio. Se quedó quieto, los pasos de Anthony sonaron por la habitación mientras nadie se oponía a él.
"Creo, que esto se ha salido de control, padre" gruñó Albert "He hablado con la reina, mañana retomaremos este tema, por lo mientras vamos a casa" pidió.
El rey asintió secamente mientras miraba a la inexperta reina que trataba de mediar las cosas dando ordenes de que se les instalara en el palacio. Una invitación y una orden de no abandonar el lugar, ellos eran superados en número y por el momento aceptarían.
Mientras el baile se suspendía y los monarcas caminaban con fingida cortesía entre los pasillos el rumor de una posible guerra se hundió en Europa.
"Puedo ayudarte" se ofreció el príncipe al ver que Anthony se veía cansado
"No es necesario, es mi hermana" dijo suavemente mirando la cara de la rubia
"Es mi sobrina" ofreció mientras deslizaba sus manos en la forma dormida.
Ambos habían acordado enviar el vestido que Rosemary había usado hace años y el que permanecía guardado en la casa que tenían en Londres. Vestida como su madre y arropada por la riqueza inglesa era inevitable ver la similitud, ambas eran idénticas. Y esperaban que eso fuera suficiente para detener al rey y su sed de venganza.
A su lado las manos de Terry temblarón al ver a los dos rubios pasar a su amada de unos brazos a otros, tal vez no se casarían con ella pero sin duda alguna iban a robarle a Candy
Nota del autor
¡Feliz, feliz cuarentena! ¿Cuál es la mejor manera de firmar la paz? ¡Un matrimonio! Pero nuestra rubia no estará feliz con eso.
Más de 500 comentarios ¡Estamos locos! ¡ Muchas gracias por todo!
¡Fuerza y bendiciones para todos!
Siguiente capitulo: El abuelo William y su nieta Aila (si es que no cambió de opnion,como suele pasar xD)
Australia77, ambar 26, Naty01, Elena, Fabiola R, Yessy, Gevtri, Miryam76, Blanca G, WhiteAndrew, Lita0411, Nany, Rose, Carol, Gelsi, Coneja, Maie ngel, Jekapc, Gaby Ol i Rojas, Armonica de Terry, Ana, Candy Granchester y todos mis guest que no me han dejado un nombre ¡Gracias totales!
XD: Jajajaja No estab soñando, me alegra que esten al pendiente de todo.
Becky 7024: Ella se va ver obligada a casarse con Terry pensando en lo que le ha dicho Luisa, aunque sea una mentitra, imagina unir tu vida a quien amas y te ha traicionado
Lima: Espero no matarte No te precupes, soy super distraída y me pasan todo tipo de cosas así que suena como algo que me pasaría jajajaa
Eli: Espero que tus preguntas estuvieran resueltas Candy esta practicamente reconsiderando su vida en el prologo, de ser la hermana de Susana y estar prometida a Neal debe casarse con Terry para salvar una nació mujer no deberían de usar tiaras cuando esta la reina (a no ser que sean duquesas o princeas), ahí esta la clave, Candy trae en la cabeza una Tiara, la tiara de escocia y su padre se despide de ella.
Karina Estrada: Es hora de que ella tome el asunto en sus manos pero dicen que si haces algo te expltara en la cara y eso fue lo que le paso a Terrence
Gery: La epoca sin dua tenía todo este tipo de enredos, ahora todo tiene sentido, Candy ve como su vida se transforma al asumir su papel como Andrew y al tratar de evitar que su abuelo, el tirano, inicie una guerra.
Zafiro: Sé de lo que hablas, mi universidad se voló y tengo más tarea que vida así que mchas gracias.
