Parte 10
Lo que hace un Beso.
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Se había arreglado muy elegante para la ocasión, hizo cola en la peluquería para que le hicieran un peinado que le hiciera ver como si se hubiese cortado el cabello, quería impresionarlo haciéndole creer que ahora tendría corta su melena; incluso dejó que le pusieran maquillaje.
Mientras esperaba al invitado se sirvió una copa de vino y luego otra, y otra, y otra, y otra… hasta terminar bebiendo tres botellas y el invitado de honor seguía sin aparecer. Se llegó media noche y con las uvas el champan y aun así Anthony seguía sin aparecer.
Ahora estaba la cena congelada, ella molesta y borracha, ese tiempo a solas conversando con el licor le había revuelto los recuerdos y ahora se acordaba que odiaba a Terreuce Grandchester, odiaba a Neil Legan y que muy posiblemente también empiece a detestar a Anthony Bower.
Cuando llamaron a su puerta, por un momento fugaz pensó que a lo mejor su novio finalmente se presentaría, pero con la misma intensidad de la ilusión unas ganas enormes se impregnaron en sus neuronas, estamparle la puerta en las narices por haberla dejado plantada.
Ca- ¿quién es?
Ka- ¡FELIZ AÑO NUEVO ANGESE!
Una morena despampanante con su vestido ceñido a su figura, con sus labios de rojo, extensiones hasta su cintura, uñas de porcelanas recién pintadas, sujetan las manos de un pequeño conguito, vestida con falda de tutú rosa y camisa blanca; su vecina Carolina y la princesa Elly se habían acercado para darle su primer abrazo del año.
Ca- ¡Feliz año nuevo Carolina! – ay, pero que lindo por su parte venir a verme… no me las merezco
Ka- feliz año guapísima… aquí te traigo a la conguito que quería verte, estaba va de llamarte y llamarte por la ventana "Uhii, Uhii" pero no le respondías
La rubia se arrodilla para estar a la altura de la pequeña, la abrazaba y se la comía a besos; las carcajadas de la niña retumban en las paredes del rellano y acarician el corazón adolorido de Candy, e inevitablemente las lágrimas se hicieron presente
Ka- ¿y tú chico dónde está?
Ca- ni idea
Ka- ¡¿entonces has recibido el año tú sola?! Nombre Angeseeee, te hubieses venido a mi casa, tú sabes que siempre eres bienvenida, que yo te quiero como a una hija
Ca- gracias – lo sé Carolina, sé perfectamente que me quieres, pero tenía la esperanza de que llegaría… me dijo que vendría
Ka- ahora vente conmigo, que ahí están todos en la fiesta
Ca- no tengo ganas de fiesta Carolina
Ka- ¡ni hablar! No piensa permitir que te quedes sola llorando por ese infeliz de Anthony, ya te dije yo, que había algo en él que no me terminaba de convencer… no lo sé, no me gusta para ti
Candy sonríe amargamente, fue lo mismo que le dijo acerca de Neil y mira por donde, tan equivocada no estaba
Ca- simplemente que es tímido
Ka- sí claro ¡vengo yo y me lo creo! ¿Cuánto tiempo llevas saliendo con él, un año?
Ca- casi…
Ka- y en "casi" un año no te ha pedido compromiso, o de vivir juntos, presentarte a sus padres… en fin, planes, proyectos a futuro…
La joven ya no dijo nada, sabía que tiene su poco de razón en lo que le dice, aparte del hecho que ella tampoco había mostrado interés en eso porque quizás no lo quería presionar… al pasar el umbral de la puerta había una menuda juerga montada.
Aprovecho para dejar de lado esa conversación escabrosa y saludo a Denny, Alicia, Viviana, Cinthia, Marcos, Frandy y al Baby, su amigo gay. Nadie le preguntó nada, simplemente la tomaron de la mano y le hicieron bailar, le colocaron una guirnalda y una copa de Ron con Naranja.
Se desmeleno, contoneo, se quitó los tacones y saltó… no era Candy, ni era Angese… simplemente es algo que se bambolea como títere melodioso, ahogando sus penas con alcohol.
Después de su resaca descomunal, regreso al trabajo y no vio señales de vida del rubio, preguntó disimuladamente a Jairo pero este no quería soltar prenda. A Elisa se le ve muy amargamente feliz. Recarga mucho la lista de preparación de Angese con la excusa de que ella está en el paso y no le da tiempo, pero cuando la rubia se marcha, le dice a Vives que no hace nada y ya no hace horas extras para poder terminar la faena
El- como si Ripoll no le fuese a pagar, si trabajo es trabajo
Vi- ya…
Los días pasaban y estaba próximo a celebrarse reyes… el seis de enero se presenta en su piso a las siete de la mañana un joven muy alegre, demasiado animoso para el gusto de la rubia que aun con mucho sueño en las pestañas se levantaba para abrir la puerta
TA- buenos díaaass…
Al escuchar esa voz su cerebro se activó pero su semblante molesto y cansado no lo mudó en ningún momento, simplemente en cuestión de segundos le cerró la puerta en las narices… plafff… suelta un suspiro pesado y cargado de amargura… vuelve a colocar sus manos sobre el pomo para abrir al mismo tiempo que él levanta sus nudillos para llamar a la puerta y se queda congelado en la acción
Ca- ¿qué quieres?
TA- lo siento… sé que estás molesta porque no me presente en fin de año… de verdad que
Plafff… otra vez la puerta se cierra en sus narices… ambos suspiraron al unísono, por primera vez Anthony tendría que lidiar con el mal genio de Candy, la que siempre es dulce y sonriente, hoy está de mala leche. La rubia vuelve a abrir la puerta como dándole una segunda oportunidad de decir bien las cosas
Ca- ¿qué quieres?
TA- Angese, entiendo que estés molesta y por eso…
Plafff… le cierra la puerta, ella no se siente con ánimos de escuchar excusas absurdas, parafernalia de suposiciones acerca de su estado de ánimo o sentimientos, no es eso lo que quiere oír
TA- Angese, abre la puerta
Silencio total, ella no le piensa contestar
TA- por favor, abre la puerta… quiero hablar contigo… Angese… Candice Angese Brither, abre la puerta de una vez y déjame pasar
Ca- ¡no! ¡Hasta que no me digas qué cojones quieres!
TA- perdóname amor, sé que hice mal y te cause daño con mi ausencia y silencio estos días… quiero que me perdones, que me permitas enmendar mi error y demostrarte lo arrepentido que estoy
¡Ay, si será boba! con esas simples palabras ese hombre había logrado conmoverla y que bajara las defensas, el corazón le dice con latidos intensos que abra la puerta y escuche qué fue lo que pasó. Anthony al verla aparecer tras la puerta no pudo evitar sonreírle con ternura y acortar la distancia que los separa con un abrazo.
Aunque le dé una oportunidad no quiere decir que lo haya perdonado así sin más y ya está… no, primero tiene que pensarlo, sentados en el sofá, presta oído a lo que ha pasado.
TA- sé que debía avisarte al menos con un mensaje, pero no pude hacerlo… mi hermano me dijo a última hora que mis padres nos esperaban para recibir el año nuevo juntos, ellos alquilaron una cabaña en Gerona, y por salir corriendo me deje el móvil en casa, estuve todo este tiempo si poder comunicarme contigo ni con nadie… era una reunión que no podía evadir
Ca- pero ha pasado una semana desde que entró el año y no has ido a trabajar
TA- es que me había pedido unos días libres para pasarlos contigo, era una sorpresa, pero al final no pudo ser
Candy observaba perfectamente al hombre frente de sí, podría creerle ciegamente si quisiera, o rebuscar en su excusa algún cabo suelto, porque realmente, no es una historia muy convincente…
Ca- podría haber aprovechado esta oportunidad para presentarnos, pero no lo hizo ¡qué extraño!
Como hasta el momento no había tenido razones para dudar de él, decidió concederle el beneficio de la duda y creer que lo dicho era verdad.
TA- para que veas que me quiero enmendar, he venido pronto para pasar el día, juntos
Ca- ¿de verdad?
TA- sí
Ca- ¿y qué tienes pensado?
TA- mmm tengo varias opciones… primero podría quitarte ese pijama horrible y hacerte sentir cuanto te he extrañado estos días
Con su mirada picara y sonrisa de medio lado, desliza sus ojos por cada una de sus curvas recordando esa anatomía desnuda, Candy solo le sonríe
TA- aunque también, podrías ponerte ropa más abrigada y acompañarme a dar un paseo
Ca- ¿un paseo? ¿A dónde?
TA- a la nieve
Ca- ¿a la nieve? ¿De verdad?
TA- sí… ya te dije que quiero compensarte por esa ausencia imperdonable por mi parte
Ca- de ser así… lo quiero todo
TA- hahahaha
Candy se levanta y busca la ropa adecuada para salir; después de un cuarto de hora ambos van en el coche Sedan negro de Terry, rumbo a los Pirineos, en el camino escuchan y cantan a todo pulmón las canciones de "Air Supply", "Alan Parsons", "Donna Summer", "Elton John", "The Beathles", "The Turtels", "ABBA", incluso hasta "Kiss" y "Michael Jackson"… sí, menuda mezcolanza más alocada la lista de reproducción del rubio.
Cuando llegaron a la pista de esquí, decidieron desayunar en el bar, después alquilaron un par de trineos para tirarse como si fueran niños… luego a la hora de comer bajaron al pueblo a buscar un buen restaurante, también decidieron ir al cine y dar vueltas por el pequeño centro comercial… Candy estaba disfrutando del día e inmortalizaba cada momento.
Mientras Anthony compraba un par de bebidas calientes, la rubia esperaba en la terraza del centro comercial observando las estrellas, desde esa ciudad se ven más en el firmamento oscuro, inevitablemente un recuerdo vino a su mente y sonrió al darse cuenta.
TA- se puede saber ¿qué te hace tanta gracia?
Ca- mmm… solo recordaba
TA- y qué es lo que recordabas, señorita "no me olvido de nada"
Ca- como un sinvergüenza se aprovechó de mí y me robo mi primer beso del año pasado
Anthony también sonrió por el recuerdo, sabía muy bien a cual se refería
TA- ¡qué escándalo!
Ca- y que lo digas
TA- ¿y qué pasó con ese tipejo?
Ca- hahaha no mucho, en venganza logre que se enamorara de mí
TA- ¡qué fuerte me parece!
Ca- hahaha… sabes algo
TA- ¿el qué?
Ca- aun no me han dado mi primer beso del año
TA- ¡santo cielos! Eso es una calamidad ¡rápido! Hay que buscar a alguien para que te lo dé
Todo acelerado Anthony tira de su mano y la hace levantarse de banco y corren un par de metros hasta llegar a la esquina cuando el semáforo estaba en rojo.
TA- ¡jodeeeer! No veo a nadie… ¿tú ves a alguien quien te apetezca besar o que quiera besarte?
Ca- hahaha… sí, estoy viendo uno
El rubio se gira creyéndose el poseedor de semejante privilegio, pero ella le está señalando con su índice a otra persona, sigue la dirección del dedo y ve a un hombre alto de cabellos castaños y ojos claros al otro lado de la calzada, Anthony se pone serio y de piedra; el semáforo cambia a verde y Candy da un par de pasos hacia el extraño, según, con la intención de conseguir su beso, cuando se regresa corriendo y se abraza al témpano frío de celos y le comenta traviesa
Ca- el único beso que quiero es el tuyo, tontito
Ante esas palabras él se relaja y concede lo que había estado pensado hacer desde un principio… sin importarle estar obstaculizando el paso peatonal. La rubia lo había castigado todo ese tiempo sin darle ni un beso.
De regreso a Barcelona, ambos estaban pletóricos de placer, después de tanto tiempo sin verse y poder pasar tiempo juntos fue regenerador para sus corazones, ya que se habían extraño, sin duda entre el trabajo y las escapadas, lograban pasar muchas horas juntos.
Como encontraron caravana en el camino, Candy le pidió que se hiciera a un lado de la autopista, en uno de esos miradores y lo arrastró a los asientos de atrás, estaba desesperada, necesitaba acariciarlo, besarlo, sentirlo. Anthony que no se hizo de rogar complació a su amada en lo que le pedía.
Se quitaron los abrigos, las botas y los pantalones… sentada a horcajadas sobre él, movía sus caderas para invitarlo a jugar… tomaba sus manos para que le sujetara los pechos, los besara o lamiera… remueve la cabellera rubia despeinándole en un masaje sensual, la voz de Bon Jovi amortigua los gemidos que escapan de su garganta… la mirada de Anthony se oscurece al ver el cuerpo desnudo de Candy sobre él y lo ansiosa que está por sentirlo.
Con sus manos dirige su miembro que arde y vibra por satisfacer sus deseos carnales, la humedad de su entrepierna le confirma cuan lista está, recibiendo a su falo con un excitante calor sensual de sus entrañas… le fascina ver como se inclina hacia atrás para ofrecerle sus pechos a la vez que mueve sus caderas permitiéndole sentir cada centímetro de su centro.
Se levanta y la pone de espaldas a él, con su palma sobre su espalda le indica que se incline, que apoye su cabeza en el asiento mientras eleva sus pompas, para embestirla como una bestia… los gemidos se hacen cada vez más intensos, le da un azote en el trasero y tira de sus cabellos… escucharla disfrutar, la posición morbosa y esas ganas contenidas esos días atrás hicieron que alcanzaran un orgasmo vibrante a la vez. Terry se desploma sobre la espalda de ella jadeante y cansado, los cristales están empañados como cómplices de los amantes, ocultando su travesura del exterior.
Media hora después se visten ya con las ganas un poco saciadas
TA- nunca había hecho algo así
Ca- ¿de verdad? – no me lo creo… ¡pues sí que soy una pervertida! Este no es el lugar más raro en que lo he hecho
TA- bueno, no al menos en este coche… si me había puesto cachondo besando a una chica cuando era más joven, pero eres la primera con quién hago el amor en mi coche
Ca- hehehehe…
TA- ¿por qué te ríes? No me digas que tu… ¡clarooo! Debía de suponerlo ¡la máquina del sexo te lo ha hecho en todas partes!
Ca- hahahaha ¡no seas tonto! Hahahaha – aunque nunca te diré la verdad
TA- dime Candy ¿lo hiciste con la máquina del sexo en un coche?
Ca- nooo – miento como bellaca… bueno a medias – si te lo pedí es porque me apetecía hacerlo contigo, quizás en algún momento pensé en lo morboso que podría ser si lo hacíamos a pocos metros de la carretera donde pasan muchos coches, pero lo que realmente deseaba era sentirte hehehehe – lo de la máquina del sexo si fue en un coche, pero no así hehehe estaban las puertas abiertas
TA- jummm
Ca- pero míralo de este modo, como reconciliación hasta hemos bautizado a tu coche, ya no es virgen… ahora ha visto y oído cosas para nada inocentes hahahaha
TA- mujer ¡eres una pervertida!
Ca- ¡ay, sí claro! Y tú muy inocente ¿no? Hahahaha
Terminaron de vestirse y retomaron el camino a casa, llegaron pasada las doce de la noche y medio cansados. Al día siguiente Terry llegó a su casa para comer juntos y llevarla al trabajo, a él aún le quedaba un día libre.
Como de costumbre, Candy se puso el uniforme y vio en la pizarra lo que había de preparación, Elisa estaba con Vives en la barra cuchicheando algo solo para ellos, por lo que la rubia los ignoró, cuando en eso es llamada por Ponny y el señor Ripoll; el hecho de saber que el jefe deseaba hablar con ella la puso nerviosa, no sabía qué es lo que quería… se limpió las manos en el paño y fue hasta la mesa donde la esperaban
Sr.R- Angese, queremos saber ¿qué es lo que te pasa? ¿Por qué tienes tantos problemas con Elisa? Esta situación está perjudicando gravemente al restaurante
Ca- ¿cómo dice?
Sr.R- he recibido muchas quejas de Elisa, dice que no quieres hacer lo que ella te manda, no quieres hacer preparación y te vas temprano sin terminar el trabajo, no apareciste ayer e incluso les dices a los demás repartidores que no vengan a trabajar
Ca- ¿perdón? Pero desconozco lo que dice señor Ripoll, yo no tengo ningún problema con Elisa, hago lo que ella me dice de preparación mientras está en el paso sacando alguna comanda o pedido cuando no está con el teléfono. Y con respecto a que no vine ayer es porque los lunes tengo fiesta… y yo no le he dicho a nadie que no venga a trabajar, si yo ni siquiera estaba en Barcelona, no he hablado con nadie del trabajo
Sr.R- pero ayer había mucha faena por ser el día de reyes, se te dijo que vinieras y que se te cambiaría el día libre
Ca- pero es que a mí nadie me dijo nada
Po- ¿estás segura Candy? Yo personalmente le dije que te avisara
Ca- pues nooo… y si quiere le muestro mi móvil, no me escribió nada y tampoco me lo dijo el domingo mientras trabajamos…
El semblante del señor Ripoll es muy serio, Ponny se encuentra en una encrucijada, hay cosas que dice Candy que son ciertas y de otras que no está segura si son mentiras
Po- ¿qué relación tienes con Terry, Candy?
Ca- yo… nada, solo somos amigos y trabajamos juntos… a veces me va a dejar a mi casa cuando salgo tarde del trabajo si no lo hace Carlos o Jairo
Sr.R- entonces ¿no te acuestas con los chicos o peleas con ellos en el restaurante o en la calle?
Ca- nooo… ¡por supuesto que no!, yo no tengo ningún problema con ellos ni nada por el estilo
Po- ¿y tú no le dijiste a los chicos ayer que no vinieran?
Ca- nooo… desde luego que no Ponny, desconozco la razón por la cual llegaron tarde o no vinieron… le aseguro señor Ripoll y Ponny que yo hago todo, no me peleo con nadie ni nada por el estilo, usted tiene fotos de todas las cosas que yo hago cada día, se las mando siempre que me voy para mi casa, y por la hora del envío puede ver que nunca me voy antes de mi horario
Po- sin duda alguna hay cosas que no están claras, pero sí puedo asegurar Ripoll que Elisa y Angese ya no pueden trabajar juntas, no sea que termine al igual que el Jose, y eso no es conveniente para el restaurante
Candy estaba nerviosa, disgustada e indignada con Elisa, mira que inventar esa sarta de mentiras alrededor de ella. Quería gritarle y cantarle las cuarenta por lista.
Sr.R- entonces una de las dos se tiene que ir
La rubia casi pierde los colores con esa noticia
Ca- y ahora ¿qué será de mí?
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Continuará…
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Gracias a los que siguen esta historia y los que comentan. Bsos miles
Pido perdón aquellos que no les puedo contestar sus comentarios… de verdad que lo siento, no entiendo por qué FF me permite que unos sí les pueda escribir y a otros no U.U sorry.
Pero igual los leo y me emociono como ustedes al leer cada capítulo, eso incrementa mis ganas de seguir, pero a veces por el horario me es imposible.
Saludos Carolina Jiménez; entiendo lo que dices, los ex marcan de nosotros depende aprovecharlo para bien.
Abril-04; ahora que lo dices, ya me has hecho reír, suena muy de telenovela de los 80`s… no me preguntes, porqué lo elegí así que ahora ya no recuerdo hehehe
Querida Eli; Candy y Terry se conocen desde pequeños, digamos desde los seis años… cuando se encuentran en la feria –que se menciona en el prólogo- resulta que ella tiene 15 años y él 19 años… eso quiere decir que cuando se vuelven a encontrar, ella tiene 18 y él casi los 22… y bueno, pasan muchas cosas entre ellos, algo fuerte, por lo que terminó en España y decidió utilizar su otro nombre, Angese.
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Bueno… eso es todo por hoy, es fin de semana y estoy a pleno de actividades, tengo que ir a hacer un pastel de tres leches hehehe y el otro finde cocino para 200 personas… así que escribiré la otra semana.
Saludos y buen fin de semana a todos. Att: Cherry
