Hanabi

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El rostro ensangrentado de Hanabi enfrentaba a la inmensidad… los ojos blancos clavados, inertes, al frente, no reflejaban ninguna de las emociones que habían sentido segundos antes. A su vez, el rostro de Deidara no perdía la sonrisa, quizá nunca lo haría.

Los pasos resonaron sobre la arena, pero jamás volteó a ver quién se acercaba. No se inmutó. Se mantenía su cuerpo postrado en la arena por aquella revelación… por la epifanía, por la nueva apreciación por la vida.

—¡Manos arriba!

Un montón de hombres rodearon el cuerpo que se mantenía, lánguido, de pie, a escasos metros de aquella plataforma que de nuevo se encontraba sola. Las armas apuntaban, las linternas bañaron con su luz la silueta que se mantenía de pie frente a ellos, el tiempo que la confusión tardó en disiparse y la situación en volverse obvia.

No se inmutó ante las imperiosas voces que le hacían sinfín de preguntas, ni cuando la luz de una cámara fotográfica le iluminó el rostro violentamente para dejar en el expediente una prueba que pronto fue removida de su rostro con un pañuelo, húmedo de agua embotellada, y quizá con demasiada fuerza y poco cuidado. Rayas rojizas volvieron a secarse sobre la piel.

Hanabi.

Hanabi.

No sintió la mano que le guió hacia los vehículos de policía, ni la toalla que arrojaron sobre sus hombros. No escuchaba a nadie, solo aquel grito que diera inicio a la serie de estruendos… y el sonido de su cuerpo desintegrándose. Aún sentía la briza rosada, que le había bañado el cuerpo por completo, humedecerle la piel.

Aún podía verlo.

—¡Hanabi!

¡Hanabi!

Recibió el golpe que Hinata le dio con su cuerpo al abrazarla y no alejó el rostro cuando las manos de su hermana se lo tomaron con desesperación para inspeccionarlo.

La voz exhilarante de Deidara rebotaba aún en su cabeza.

¡Hanabi! ¡Vive el momento! ¡El arte es efímera! —había dicho, sonriendo. —¡El arte es una explosión!


¿Bien?

Les di una desagradable sorpresa por ahí del capítulo 13... no puedo pedir disculpas, porque nunca tuve intensiones de hacer esto romántico. No puedo decir que espero que esto vaya a gustarle a alguien, porque entiendo sino, pero espero puedan apreciar la idea por lo que es: un intento por adentrarme en la mente de Deidara, adaptándolo a un universo donde no es un completo terrorista… pero tiene algo de eso.

Gracias por leer.

Viernes, 27 de marzo de 2020