Ni Sailor Moon o sus personajes me pertenecen, todo es propiedad de Naoko Takeuchi. La historia se escribe para entretener al lector.

Nota: Los * son los símbolos para que ustedes puedan acompañar la lectura con la canción "Take it all" de Adele, lo siento he estado escuchándola para inspirarme en estos momentos de la historia.


XVII.

Tenía dos semanas sin ver a Michiru, ella había estado evitándome desde la discusión que tuvimos en la cena con los padres de cabeza de bombón y hoy luego de ver a la señorita recibo una llamada de ella. Necesitaba que nos viéramos para platicar, en este momento me dirijo a la cafetería donde me citó. Mi corazón está tan acelerado por ver de nuevo a la persona que amo que no puedo dejar de acelerar, siento que mi auto debe de estarme odiando en este momento, me reclama mi falta de atención y yo simplemente ignoro sus quejas. No estoy haciendo que mi hermoso bebé se descomponga, nunca dejaría que le pase algo así, pero realmente no está acostumbrado a que lo maneje con tanto apuro y hace años no hago este tipo de cosas.

La verdad es que estoy entusiasmada de ver a Michiru, porque la extraño mucho… Ya, sé que deben de estar pensando que estoy loca porque hace unas horas estaba con Setsuna y les prometo que no pasó lo que creen, estaba molesta con su amigo por ir a molestar a Michiru y meterle cosas raras en la cabeza. ¿Por qué mentirle diciendo que ella y yo fuimos algo o que ella está enferma? Simplemente no entiendo ese tipo de actitud en contra de mi relación y eso es lo que me tiene completamente molesta, así que hoy al acorralarla le dije que si me quería realmente me lo dijera y no enviara a sus chalanes a hacer el trabajo sucio. Obviamente ella me respondió con mucha sinceridad, me dijo que ese hombre era un rufián que siempre se la pasaba complicando su vida.

¿Le creí? Obviamente le creí a Setsuna, no había ni un aire en su mirada que me hiciera pensar lo contrario. Lo que realmente me dejó pensando en que algo de lo que ese hombre dijo es verdad fue que a pesar de que tenía acorralada a Setsuna, ella jamás hizo algo para apartarme y nuestros rostros estaban demasiado juntos. Llegó un momento en el que pensé que ella me besaría pues levantó su mano derecha y comenzó a acariciar mi rostro. Honestamente mi corazón se detuvo, estaba como una colegiala que ha esperado mucho tiempo por ese tipo de encuentro con la maestra más atractiva, seria, madura y tierna de la escuela; sí, de nuevo mis viejos sentimientos salieron a flote cuando noté que sus ojos se desviaban a mis labios. Mi pecho sufrió una pequeña descarga de adrenalina al tenerla tan cerca y ella notó que mi respiración comenzó a entrecortarse, en ese momento Setsuna levantó su otro brazo, bajó la mano derecha y ambas manos comenzaron a rodear mi cuello… Ese acercamiento tan lento que había esperado por tanto tiempo, el momento que había deseado desde que la conocí y por el que mi corazón latía en cada encuentro… Hoy estaba a punto de probar esos hermosos labios, pero Setsuna cometió un error al comenzar a acariciar mi nuca y subir para jugar con mi cabello.

—Michiru— vuelvo a pronunciar involuntariamente.

El simple recuerdo de la acción de Setsuna me hacen dejar de pensar en ella y regresarme a la dueña de mis sueños, a la verdadera dueña de mi corazón. Recuerdo haber sentido el aliento de Setsuna detenerse a milímetros de mi rostro, creo que ella también cayó en cuenta de la tontería que estábamos a punto de cometer y luego simplemente comenzó a reír. Bajó sus manos a la altura de mi pecho y me golpeó juguetonamente para indicarme que lo mejor era que me apartara, lo único que pude decirle fue un "lo lamento".

¿Lamentas amar a tu novia? — sonrió con mucha felicidad.

No, lamento incomodarla señorita Setsuna.

Eres buena persona Haruka, lo mejor es que seas abierta con tus sentimientos.

Le he dejado claro a Michiru que no deseo hablar de ciertos temas.

Apuesto que ya viajaste al futuro y notaste el nuevo cambio.

Sí— dije triste mientras me alejaba de ella.

¿Entonces qué harás? No dejes que tus temores nublen tu juicio y ve por la persona que amas realmente.

Ella no me habla.

Porque no la buscas personalmente, las cosas no se resuelven por arte de magia… Sé que no te gusta el nuevo cambio, así que para que todo sea como deseabas debes de poner de tu parte.

Eso fue lo último que me dijo para luego dirigirse a la puerta, se detuvo unos segundos y en ese momento se giró para decirme "nos veremos pronto". No sonó como siempre suele hacerlo, esta vez fue distinto a todo porque se sintió como una verdadera despedida, sin más la señorita Setsuna abrió la puerta y desapareció entre mis empleados. Fue cuando entendí la realidad las cosas, ya no hay espacio para la señorita en mi corazón porque todo lo ocupa Michiru, la sirena a la que iré a ver en unos segundos.

Llego al lugar a la distancia, estaciono el automóvil con mucha ansiedad, es como si mi cuerpo me suplicara por terminar con su condena. Necesito abrazar a Michiru y decirle lo mucho que la amo, que jamás debe de dudar del amor que le tengo. Que sé que soy una idiota, pero que por ella dejaría de serlo y que necesito que entienda que, aunque no comparta cosas, eso no significa que no la ame… Nadie podría entender lo que siento por lo de la muerte de mis padres, ni siquiera Michiru porque ella simplemente no lleva en sus manos la sangre de gente inocente y que realmente merecía estar en mi lugar y yo en el de ellos.

Doy un gran salto de mi asiento, hoy traje el convertible amarillo que tanto le encanta a Michiru. Estoy un poco lejos del lugar, mi cuerpo no aguanta el estar más tiempo separada de mi amada y corro como loca, todos voltean a verme mientras mi blazer azul marino se levanta por culpa del viento. Mi carrera parece ser la de una persona que escapa de los problemas, creo que le pongo mucho empeño a llegar puntual a la cita.

Hace mucho calor y la humedad que ataca a esta estación es de lo peor porque comienzo a sudar como loca. No es la manera en la que desearía que Michiru me viera luego de dos semanas, pero es la manera más honesta de demostrarle que me muero por estar a su lado y me siento como en una perfecta película romántica porque el sol está a mi costado brillando con mis sentimientos. El viento mese desde mi cabello a mi ropa, es como si quisiera frenarme un poco para no verme tan desesperada, pero ¿acaso ustedes no han sentido esas ganas infernales de abrazar a la persona que amas y no apartarte de su lado? Y eso es simplemente porque desean hacerle saber a esa persona que es lo más importante en ese instante, que lo será por la eternidad.

Al fin veo la puerta del lugar, comienzo a distinguir que en la entrada hay una maceta con una hermosa planta que ambienta el sitio. Mis zancadas son más grandes que hace unos segundos… Allí está ella, esperando con un hermoso vestido de verano blanco, la veo un poco pensativa y al mismo tiempo más hermosa de lo que podía recordar.

—Dios, te he extrañado tanto— la sujeto por la espalda y la acerco a mí para que no olvide lo mucho que odio la distancia entre nosotras.

Ella tiembla debajo de mí, es tan delicada y su piel es tan suave ¿cómo no me había dado cuenta de lo mucho que adoro sentir su calor entre mis brazos? Me da mucho miedo que este momento se escurra de entre mis manos, si pienso en la posibilidad de perder a Michiru mi mente entra en un gran conflicto pues odia pensar en que eso pueda ocurrir. Escondo mi rostro entre su hermosa cabellera aqua para volver a respirar su dulce aroma, Michiru es más que una mujer endiabladamente bella, ella es arte puro.

—Lo lamento— mi abrazo es más fuerte.

—¿Lo dices de verdad?

—Claro.

—Entonces hablemos de nuestra relación y la confianza.

—¿Cómo?

—Que es preciso hablar de ese tema, es vital en una relación.

*Apenas estoy notando que Michiru no reaccionó como esperaba a mi abrazo, simplemente parece dejarlo pasar. ¿Qué es este frío que siento en mi pecho? Ella levanta una mano y toma mi brazo para que la libere, incluso este tacto es un poco diferente a otros que Michiru me ha ofrecido. No se parece a cuando no se interesaba por mí, ni cuando comenzamos nuestra amistad, es…

—Vamos o perderemos la reservación— da dos golpes a mi brazo.

—Sí.

Entramos al lugar, ella habla con un mesero y le menciona que ha hecho una reservación, nos conducen a nuestra mesa. Esa energía que proyectaba hace unos instantes a cambiado a un terror tremendo, ella parece querer ignorarme. Creo que el mesero me pregunta lo que deseo tomar y no sé lo que he ordenado, no puedo recordar lo que dije pues la acción la hice como un autómata. Yo deseo estudiar más las acciones de Michiru, algo me parece tremendamente fuera de lugar y deseo descubrir qué es lo que ocurre. Este frío comienza a extenderse un poco más de la zona central a la derecha e izquierda, es como un mal presentimiento. ¿Será que eso es lo que ocurre en cuando tienes un mal presentimiento? No sé mucho de este tipo de cosas, pero no tengo duda de que es el miedo que se apodera de mí.

¿No le hice sentir que realmente la extraño? Michiru mírame por favor, el hombre nos ha dejado a solas y tú sigues sin querer levantar tu mirada. Fijo mi atención en la mano que tiene sobre la mesa y noto que aprieta un poco la servilleta de tela que nos pusieron, sí, esto no va bien. ¿Pensará que para mí la pelea no significó nada? ¿Es que Seiya tuvo razón al regañarme en la mañana?

—Hoy me dijeron que jamás sería suficiente para ti— al fin habla.

—¿Quién pudo decir semejante tontería? ¿El tipo ese volvió a molestarte?

—No… Dijeron que ella te fue a visitar hoy.

—¿Setsuna?

Michiru sigue sin mirarme y aprieta un poco más la servilleta, pero al mismo tiempo asiente para hacerme entender que mi suposición es correcta. ¿A quién le importa si ella me visita o no? A Michiru, sí, mi pregunta es tonta y ahora entiendo el trato frío de mi novia, seguramente debe de seguir pensando que yo estoy enamorada de Setsuna. No es así, necesito que deje de pensar que mi pasado es algo realmente importante, al menos mi amor del pasado, que no era un verdadero amor… Una ilusión, eso es lo que Setsuna representa para mí y yo lo sé, pero seguramente no se lo he hecho sentir a Michiru. ¿Cómo puedo ser tan estúpida? Mi sirena debe de creer que juego con ella, la persona que le dijo que Setsuna estaba conmigo me las pagará. Odio que hagan sentir insegura a Michiru, les juro que no voy a perdonar a la rata que la hace sentir mal.

—No te voy a mentir, ella vino a la oficina y hablamos de…

—No venimos a hablar de ella, sino de nuestra relación.

—De acuerdo.

—Dices que te sientes mal y me gustaría saber la razón de tu incomodidad.

—La verdad es que te he extrañado desde la pelea de ese día, me siento muy triste y ausente de la realidad, no puedo no concentrarme en el trabajo porque sin ti las cosas son bastante monótonas… Sirena la vida es tan simple sin ti y me cuesta aceptar que peleemos por cosas tan absurdas como mi pasado.

—No lo puedo creer— se molesta.

—¿Qué?

—¿Eso es lo que te molesta?

—Sí— digo sin empacho.

—Agente inmobiliario, realmente no has entendido nada de lo que intento decirte y tu mente tan pequeña no entiende que para mí la confianza es lo más importante en el mundo.

—¿Por qué no entiendes que ese tema es personal?

—Porque soy tu novia, o supuestamente es lo que me haces creer. Las parejas se comparten cosas que les duelen o les afectan, no solo se comparten los logros y victorias. Una pareja que realmente ama comparte detalles que quizá no son cómodos, pero que nos dejan conocernos.

—Una pareja también debe de conocer la individualidad Michiru, lo que me pides es que seamos un par de rémoras. Hay cosas que no necesito conocer porque son muy personales y hay otras que si deseas compartirme yo estoy feliz de escuchar.

—No has entendido, Haruka no quiero opacar tu individualidad, pero me duele que me alejes como si fuera una extraña en tu vida.

—No eres una extraña.

—¿Entonces por qué me haces sentir eso?

Me quedo fría porque no sé qué es lo que debería de contestar, ¿acaso hay una buena respuesta a lo que me pregunta? Ella me mira con mucho reproche y recuerdo las palabras de Seiya y Setsuna, pero…

—No deseo hacerte sentir eso…

—Sin embargo, lo haces Haruka yo sé que te duele el tema de la muerte de tus padres, pero algunas veces es mejor sacar el dolor a seguirlo tragando.

—Lo dices así de sencillo porque no entiendes.

—Quiero entender, ¿es tan difícil para ti explicarme? Confía en mí Haruka, yo no te juzgaré, sé lo que se siente el estar molesta con…

—Michiru… No estoy lista para eso.

—¿No estás lista para confiar en mí?

—Es que mis problemas son diferentes a los tuyos, sé que estás molesta con tus padres y que piensas que yo también lo estoy. Pero no es eso, te juro que no puedes entender lo que llevo en mi corazón, te suplico que dejemos de hablar de esto.

—Lo poco que sé de tus padres es por los señores Tsukino, no por ti y eso me…

—¡No se trata de ti, entiende! — de nuevo salgo de mis casillas.

—No, nunca se tratará de mí y nunca lo hará.

—¿Qué?

—No te pido que me reveles todos tus secretos, simplemente quería que me hicieras parte de lo que más te dolía. Después de todo yo te dejé ver mi vulnerabilidad y con eso pensé que habías entendido que, así como te he permitido ser parte de esos momentos tan miserables y dolorosos, podrías hacer lo mismo conmigo, pero veo que es algo que no podrás hacer.

—Sirena.

—Yo no puedo estar con una persona que desea más la individualidad a la ayuda de las personas que la aman.

—Michiru no— suplico.

—La confianza para ti es un gran sacrificio ¿no? Para mí es el mejor de los regalos que alguien le puede dar a su ser amado. Creo que yo no soy esa persona para ti Haruka, sin embargo, conozco a la persona a la que le confías todo.

¿Recuerdan el frío que tenía en el pecho? Pues ahora comienza a congelar mi cuerpo, me estoy paralizando ante las palabras de Michiru. No quiero que continúe con lo que está a punto de decir, simplemente la miro con miedo y ella me sostiene la mirada llena de tristeza porque sabe que he entendido lo que sus labios están a punto de formar… No lo digas Michiru piensa bien las cosas que estás a punto de decir, no es justo para lo que sentimos, porque sabes que también lo siento y tú estás dispuesta a mandarlo todo al carajo.

—Por favor Michi…

—Creo que con ella podrás ser el individuo que deseas, porque te deja ser quien gustas y no te presiona como yo.

—Piensa las cosas Michi.

—¿Qué debo pensar? ¿Sentirme ajena a ti estando a tu lado? Esa no es vida para mí, estoy realmente cansada de intentar hacer que entiendas que yo estoy aquí para amarte en todo momento, en tus momentos más oscuros o luminosos. ¿Acaso te gusta que las mujeres te supliquen? Creo que esa es otra característica de la que carezco y que seguramente Setsuna puede darte… No soy esa persona agente inmobiliario.

—¿Realmente es lo que quieres?

—Sí.

—No, es cierto.

—Si no puedes confiar en mí, entonces creo que estoy de sobra en tu vida y nuestra relación no tiene futuro… Lo lamento Haruka, espero que puedas ser feliz con Setsuna… Lamentablemente tendremos que vernos en la boda de Kunzite y Misaki, pero deseo que dejes de llamarme o buscarme en mi casa. ¿Entiendes?

—Michiru, yo realmente te…

—No, te encanta sentirte acompañada en tu soledad, pero eso no es amor Haruka… Realmente te deseo lo mejor en la vida.

Michiru acaricia mi mejilla y me sonríe con mucha cortesía, estoy paralizada y mi cuerpo no se puede mover. ¿Han sentido como el aire te corta cada que respiras? ¿Los músculos les pesan tanto que no los pueden mover? ¿El corazón parece reducir su velocidad de un momento a otro? Ahora donde antes se sentían mariposas hay un tremendo golpe que me hace expulsar el aire que antes me cortaba los pulmones, en mi pecho hay un gran ardor que hace que mi corazón se esté quemando y el dolor que se instaura en él es el peor que he sentido en mi vida. Lo que sentí el día que Setsuna me dijo que era casada y que tenía una hija no es nada comparado con lo que Michiru me está regalando hoy.

Ella se aleja con una mirada vacía, me deja sentada, mi cuello se mueve para seguirla y veo sus caderas contonearse al tiempo en que su vestido de verano blanco hace lo mismo. Todo comienza a verse borroso, no entiendo qué pasa en este instante… No te marches Michiru, por favor piernas deben de hacer que me levante, no quiero dejar que se vaya, no quiero perder lo que realmente amo. ¡Vamos Haruka, levanta tu cuerpo!

—Michiru.

Digo fuertemente, pero ella no voltea o detiene su caminar… Michiru realmente está decidida a terminar todo… ¡Levántate Haruka! Mi cuerpo sigue sin responder simplemente comienza a temblar y si el entorno se estaba nublando, ahora es borroso. ¿Qué es esto tibio que recorre mis mejillas? No puedo creer que estoy derramando mis primeras lágrimas por perder un amor, ¿me debo alegrar? Creo que mis padres estarían felices de saber que al fin pude sentir amor por alguien… Pero yo no estoy feliz, al contrario, mi mundo está destruido. *


Año 2021

¿Debería de sentirse culpable por lo que estaba viviendo en ese momento? Sinceramente no esperaba volver a pasar un día más a su lado. Después de todo, ella pensaba que ya todo estaba perdido y que jamás volvería a tener un momento con su amada. Pero la noche pasada había probado por primera vez los néctares del amor, no deseaba volver a pasar por un desabasto tan grande como el que vivió mucho tiempo. La culpa no era de ella o de la mujer que estaba a su lado, era culpa del capricho del destino, no deseaba abrir los ojos porque no quería despertar de ese hermoso sueño. Al fin, luego de tanta manipulación en el tiempo estaban las cosas como debían ser y en su rostro no había cabida para otra cosa que no fuera el verdadero amor.

Allí estaba ella, recostada sobre el pecho de Haruka que dormía plácidamente a su lado, podía sentir la respiración y los latidos del corazón de la rubia. No, en esta ocasión no permitiría que ese instante volviera a desaparecer y lo sentía mucho si parecía ser egoísta. Pero las cosas desde siempre debieron ser así, lo que realmente estaba destinado a ser era su amor ya no cabía Michiru en la ecuación. Setsuna simplemente se resistía a dejar de abrazar a Haruka, tenía miedo de que desapareciera si lo hacía y todo por el miedo constante de que Mamoru llegase a romper el futuro que jamás debió cambiar. Sin embargo, en lo profundo se sentía culpable de haber destruido la posibilidad de que Michiru se reconciliara con Haruka.

Pero la vida es así, no tienes todo lo que deseas o el tiempo para disfrutar con tus seres queridos. Estaba segura de que el destino no se había olvidado de ella, esa razón la convivencia para dejar de sentirse la mala del asunto. Además, estaba el hecho de que Haruka o al menos la versión futura de la persona que amaba no le mentía al decirle que la amaba y lo único que guardaba de Michiru era un hermoso y grato recuerdo. En fin, ya era momento de dejar de pensar en el pasado o lo que quedaría en él, lo más oportuno era vivir ese momento y disfrutar del que era su presente.

Setsuna volvió a acomodarse para seguir durmiendo con Haruka, cerró sus ojos granates y quiso sincronizar su respiración y la de la rubia. Todavía faltaba un poco para que el sol las saludara con todo su calor, indicando que ya era el momento de comenzar sus labores diarias. Estaba comenzando a caer en las garras de Morfeo cuando sintió caricias en su hombro derecho y de nuevo volvió a sonreír al recordar la carta de una de sus versiones futuras. "Haruka siempre ha tenido la manía de acariciar mi hombro cuando despierta, si le confieso que ya me he levantado ella no me dice algo hermoso para que yo sonría todo el día. Intenta permanecer con los ojos cerrados por más que ella te toque o no te perderás de lo mejor de tu día".

—No puedo creer que no se despierte con esto— escuchó el susurro de Haruka.

Setsuna intentó no sonreír ante la incredulidad y algo de enfado de la rubia, que se levantó para observar que no le estuvieran mintiendo. Al cerciorarse de que la chica seguía dormida suspiró para darse por vencida y aclarar un poco la garganta, sabía que Setsuna siempre la engañaba para hacerla decir cosas cursis. Hoy las cosas serían diferentes, esta vez no la timarían y no era por no amar a Setsuna, simplemente que deseaba variar esa relación.

—Bueno, te esperé mucho tiempo… Pero hoy me temo que debo comerte a besos para que despiertes.

Y en un ágil movimiento Haruka estaba sobre Setsuna, llenándola de besos por todo el rostro. La morena simplemente comenzó a reír ante las acciones tan infantiles de su novia. Porque eso eran en el futuro, un par de enamoradas y eso era lo que ambas habían deseado desde hace mucho tiempo y en escenarios distintos.

—Haruka, basta— reía.

—Te gusta estafarme, pues ahora me estoy cobrando.

—Eres una tramposa.

—Te mordiste la lengua.

Las risas en la habitación de Setsuna comenzaron a conquistar el lugar, no era normal para los vecinos escuchar a la melancólica chica hacer ese tipo de cosas. Y no les importaba, al fin la mujer de mirada triste estaba disfrutando de la vida, alguna vez aquellos vecinos se sintieron de la misma manera con sus parejas. Esos momentos de novelas rosas eran apreciados en ese instante, luego las risas pararon por unos segundos y entendieron que no dormirían de nuevo.

—¿No es hermoso? — dijo Haruka.

—Estar a tu lado es lo más cercano a vivir en el cielo— Setsuna se puso sobre Haruka y comenzó a jugar con su cabello.

—Ayer en la noche antes de venir a tu casa…

—¿Qué?

—Mamoru me visitó, él me dijo que debía de ayudarte a cambiar nuestro futuro. Me dijo la verdad de las cosas, que cambió todo para que su hija se salvara… Me siento mal por Michiru, no porque la hiciera enamorarse de mí, sino de que su propio padre sea tan egoísta y piense en él, no en ella y el daño que le hace. En ese instante me di cuenta de que quizá esa plática que tuvo conmigo ayer… La tuvo hace un año.

—¿Qué dices?

—No sé cuantas cosas cambiaron de lo que viví a lo que cambiamos las cosas.

—Espera, no entiendo lo que dices.

—¿Recuerdas el día que me confesaste que estabas casada y que eras madre? El día que te bajé de mi auto y me fui.

—El día que no comiste ramen conmigo, te veías tan mal… Venías de ver a Michiru y me preguntaste "¿por qué debemos lastimar a Michiru para que yo viva?"

—Sí, yo la besé aquel día sin ningún sentimiento y ella me corrió del estudio donde tomaban fotos para la señora Beryl.

—De eso ya pasan algunos meses en mi tiempo.

—Sí… Seguro Mamoru sabía que ya en este momento nosotros vivíamos un romance y hacía todo lo posible por hacer que me enamorara de Michiru. Todo bajo la mentira de que te ayudaba a rescatarme de mi destino… Intuí que él nos conocía desde hace mucho, pero algo en él me hizo desconfiar del todo en sus palabras.

—¿Por qué?

—No m molestó hasta que supo que nosotras estábamos juntas de nuevo, es decir, jamás se apareció en mi vida hasta ese momento y llegaba a contarme la verdad.

—¿La verdad?

—Que nosotras siempre fuimos pareja, pero que el destino o más bien su intromisión fue lo que me unió con Michiru. Él en ese momento no te había dicho que la culpa era suya y te hizo pensar que la única solución para que yo no muriera era salir con Michiru y enamorarme de ella. La verdad era que él siempre quiso salvar a su hija, nosotras fuimos peones, o esa fue mi impresión, me dijo que le hablara a mi pasado porque ese día iría a verme, pero que debía aconsejarme a seguir con Michiru.

—¿Lo hiciste?

—No, le dije que escuchara a su corazón, porque al final del día lo que mi pasado siente por ti es lo mismo que yo siento ahora.

—¿Cómo es que te convenció a hablarte? Mamoru es el peor del mundo, Haruka no debiste seguirle la corriente.

—Me siento mal por ti, por obligarte a encontrar una solución por tu cuenta, por pasar por todo ese tormento sola y además el dolor de verme con alguien más. Y…

—¿Qué?

—También me sentí mal por Michiru, ese momento era el justo para dejar de salir con ella y sé que yo entendí el mensaje. Voy a pelear por ti, no por Michiru… Ahora sé que lo nuestro es lo que debe ser Setsuna, no lo de Michiru… Voy a cuidar de ella… Pero desde las sombras.

—¿Michiru?

—Se lo debo, jugué con su tiempo.

—¿Por qué terminaron?

—Bueno, hubo un tema personal que dividió las cosas. Además, no era amor Setsuna, lo nuestro fue una conexión de almas atormentadas y lo interpretamos como amor.

Setsuna miraba las cosas, ese evento… Su versión del pasado estaba recibiendo la verdad de parte de Mamoru en ese momento, el día en el que ella también descubrió que habían manipulado su futuro, en ese instante este era el futuro, no la boda de Haruka y Michiru. No deseaba pelear con Haruka, que al ser corta de palabras no dijo que pelearon porque ella no deseaba abrirse con Michiru. No era realmente que no amara a Michiru, pero algo la llevó a pensar que el dolor había sido confundido con amor.

—Me sorprende que fuera tan fácil dejar de verla.

—La boda de Kunzite fue lo que me hizo entender todo.

—¿Cómo?

—Ella se apareció con un sujeto, creo que salió con él mucho tiempo… No lo sé, seguramente le va bien.

—Sé que no te gusta hablar de tus padres Haruka y…

—¿Tienes miedo de que me pase lo mismo contigo que con Michiru? Setsuna, las dos viajamos en el tiempo y eso no me preocupa ni un segundo. Sé que esperabas tener la habilidad de Mamoru para ir al pasado y ayudar a mis padres, pero no se puede hacer mucho. Le dije a ese tipo que, si en esta oportunidad no podíamos hacer que las cosas cambiaran, no debía meterse de nuevo y espero que lo cumpla. Yo estoy feliz de estar a tu lado Setsuna, además no es justo seguir jugando con Michiru.

—Realmente te sientes responsable de ella, ¿no?

—Le prometí a su futuro que nada le pasaría… Ella se moría frente a mí y yo, no pude creer lo egoísta que era con ella. Ahora a pesar de saber que las cosas no eran por mi culpa o mi egoísmo, yo le hice una promesa y debo cumplirla. Le complicamos la vida Setsuna.

—Siento que hay algo más Haruka… ¿Quieres contarme?

—He tenido pesadillas.

—¿De qué tipo?

—El día del accidente, mis padres y…

—¿Y?

—La chica que bajó conmigo, no logro recordarla… Pero esos ojos azules son tan penetrantes, es lo único que veo en mi pesadilla, sus ojos… La escucho gritarme cuando corro a auxiliar a mis padres.

—¿Qué te dice?

—"No vayas, no me dejes, regresa" … Creo que me cerré con Michiru porque ella no podría entender lo que siento con mis padres, la responsabilidad de su muerte. No sólo de mis padres, de todas las personas que iban en ese tren, porque había niños, hombres y mujeres que seguramente eran igual de valiosos para la sociedad como mis padres. En las noticias dijeron que solamente alcanzamos a salir tres personas… Esa chica, a pesar de que su mirada es penetrante, recuerdo la tristeza que sus ojos transmitían. Setsuna, algo me dice que ella se siente o se sintió igual que yo, una porquería por sobrevivir.

—Haruka, no eres una porquería.

—No es que desee cerrarme Set, sé que lo que dices es verdad, no soy una porquería, pero me volví a sentir eso ayer con las palabras de Mamoru. Como me sentía hace un año cuando vine a buscarme, como me sentí con mis padres y yo… Yo he deseado cruzarme con esa chica para conversar, espero que sea tan feliz como lo soy en este instante o que si no lo es pueda hablar de lo que siente sin problemas. Nuestras vidas se cruzaron ese día y espero que ella tenga una buena— sonreía la rubia.

Setsuna comprendió que Mamoru no le había dicho toda la verdad a Haruka o en ese momento habría salido corriendo detrás de ella. Parecía que realmente deseaba encontrar a esa mujer y lo peor era que ya la había encontrado, pero no lo sabía.

—Haruka, en el futuro…

—Sí, sigo muriendo igual que Michiru, pero lo resolveré, te lo prometo— abrazó a Setsuna.

—Siempre dices lo mismo.

—Entonces deberías de confiar en mí.

—Lo haré.

—Ya pronto estaremos juntas Setsuna.

—¿Qué?

—En unas semanas es la boda de Kunzite y la amiga de Michiru, ese día la veré feliz con el tipo aquel. Comprenderé que lo nuestro no debía ser, además sus amigas apoyarán esa decisión, Rei me lo comentará un día que me vea contigo paseando de la mano.

—Me alegra— dijo recostándose en el pecho de Haruka.

—Nadie nos va a separar Set, lo nuestro es más fuerte que las tonterías de Mamoru.

Sus cuerpos estaban uno sobre el otro, podía sentir cada rincón de la piel de Haruka y eso le animaba a creer en sus palabras. Lo malo es que pudo notar que a pesar de lo que la rubia decía, seguía queriendo de una manera especial a Michiru. Sentía las manos de su amada acariciarle sus largos cabellos, pero ya no sentía la misma emoción de antes. Las manos de Haruka eran pequeñas espinas que rasguñaban su tersa piel, no había olvidado a Kaioh Michiru. Se dejó llevar cuando los labios de la rubia buscaron los suyos y ahora el sabor era tremendamente amargo.

La mujer de ojos granates no había apostado mal, la persona a la que más amaba Tenoh Haruka era Michiru. Simplemente se dio por vencida, pero no dejaría que ese futuro turbio llegara a la rubia, si su futura yo prefería engañarse, era su problema. Además, a pesar de no querer perder a Haruka ni por la muerte o por Michiru, debía elegir entre una y otra opción. Las dos le harían sufrir, pero una la lastimaría menos que la otra, seguramente Setsuna del futura confiaba en que Haruka encontraría la solución a su muerte prematura, pero ella sabía que solamente había una.

Mientras los labios de las mujeres seguían unidos, la mujer planeaba la solución permanente para hacer que la Haruka de su presente se dejara de tonterías y aceptara abrirse con Michiru, pero ¿cómo lo lograría? Tenía poco tiempo antes de que Michiru conociera a su nuevo pretendiente, ¿quién sería? Seguramente un príncipe para lograr que Makoto, Minako y Rei confiaran en él, luego de lo que la chica llegó a sentir por Haruka. Tenía poco tiempo para hacer algo al respecto y necesitaba encontrar la solución mientras se dirigía a la estación de metro.

—Se me hace tarde.

—¿Tarde?

—No sé si llegaré o no y no debo arriesgarme. Además, debo de regresar a mi tiempo, pero promete hacerme té cuando llegue.

—Sí, ya sé que es lo que más te gusta.

—Así me gusta— comenzó a reírse.

—Set.

—Dime— dijo la mujer que ya estaba de pie y comenzaba a ponerse su ropa.

—Te amo.

—Excelente.

—¡Oye!

—Te enojas rápidamente Haruka.

—Porque te gusta molestarme.

—Nos vemos— dijo mientras caminaba a la puerta—. No olvides que yo te amo más que a nada en el mundo Haruka, tampoco quiero que lo dudes ¿entendido?

—Jamás lo dudaré o lo olvidaré— sonreía la rubia.


Presente

Los ojos de Michiru estaban completamente en blanco ante la visita de la persona que menos deseaba ver en su casa. La miraba ir de un lado a otro de la cocina, buscaba platos y los palillos de la chica, la estridente voz de la mujer en cuestión le hacía perder la paciencia en pocos segundos y ella permanecía de pie y con los brazos cruzados haciendo entender a la visita que no era bien recibida. No en ese momento.

—¿Acaso me lo vas a seguir negando?

La chillona voz de su madre ya la tenía cansada, deseaba llevarse las manos a la cabeza y decirle que sufría un fuerte dolor de cabeza. Su mamá no dejaba de molestarla porque se había enterado de que había terminado con un chico rico, ¿acaso era lo único que a su madre le importaba? En lugar de ir y abrazarla para que pudiera sentir algo de calor en su alma, porque a pesar de que tenía un par de días de haberse separado de Haruka, no dejaba de dolerle haberse hecho la fuerte y no correr a los brazos de la rubia cuando le gritaba para que no se fuera.

—¿Cómo pudiste esconderme esa relación Mochi? — dijo su madre en drama total.

—Mamá, no te escondí nada porque conociste a mi ex.

—No mientas Kaioh Michiru— le reprochaba con su dedo inquisitivo.

—No lo hago.

—Yo no recuerdo a nadie en especial.

—La persona rubia que me trajo un día luego de que me fui a beber al pub de Owen.

—¡Ese violador estafador!

—Mamá, para tu información Haruka no es ni violador o estafador.

—Se le veía que deseaba tu fortuna.

—¿Por qué va a querer mi dinero? Es más, no tengo fortuna o no viviría en esta pequeña casa. Porque la casa decente se la dejé a mi interesada madre.

—Michiru, no me hables de esa forma.

Michiru miraba a Esmeralda con un rostro de pocos amigos, ya estaba cansada de que su madre se hiciera la víctima en cada problema. La que estaba pasando un mal momento era ella y no la mujer frente a ella, no entendía por qué le costaba tanto admitir que todo ese dinero que había ganado por la novela esa, se lo quedaba ella. No se sentía bien al saber que le había dejado la puerta abierta a Setsuna, pero eso ya no importaba porque la realidad era que Haruka no la amaba, si no había confianza, no había nada.

Ahora debía soportar a su madre que era más imprudente que una jovencita, no la entendía porque ya estaba casi en sus 50 años, pero no se comportaba como una mujer de su edad. Simplemente le encantaba explotar ese lado sensual de su cuerpo y madurez, porque con los hombres aparentaba ser una mujer madura. A ellos no les importaba mucho, pues la mujer no dejaba de verse endiabladamente bella. Michiru no podía dejar de admitir que la hermosura de su madre, ella la había heredado, pero ni eso le ayudaba en nada. Nunca se sintió bien con ese rasgo tan llamativo de su vida.

—Lo lamento madre.

—Yo no me creo que ese tipo sea rico, seguramente deseaba estafarte Mochi.

—Madre, el apodo.

—No tiene nada de malo, es muy lindo porque te dicen princesa y eso es lo que eres Michiru— decía mientras seguía hurgando en la alacena de Michiru—. Ay niña, ¿dónde tienes los platos?

—Te dije que arriba a la izquierda— su tono denotaba lo molesta que estaba.

—No entiendo tu forma de ser conmigo, todavía que vengo a comer contigo y te traigo una exquisita comida me tratas de esta manera.

De nuevo regresaba el lado dramático de su madre, Michiru simplemente miró la mesa en donde estaban dos bolsas de plástico. ¿Para qué necesitaba su madre platos? Había llevado comida de un restaurante chino, no tenía sentido que usaran trastes para comer porque estaban en los contenedores del restaurante. La chica de cabello aqua analizaba el contenido de la bolsa, esperaba que le hubiera comprado los rollos primavera que tanto le gustaban.

—Rollos primavera— la voz comenzó a quebrarse—. Haruka…

Esmeralda rodó sus ojos al darse cuenta de que su hija estaba siendo una completa tonta, no entendía la razón de llorarle a otro hombre. Uno de tantos que simplemente la usaban, porque la maldición de Michiru era ser hermosa e ingenua y ese rasgo le fastidiaba. La mujer que ya tenía los platos y palillos caminó cerca de su hija que seguía en su transe al recordar al muchachito que la había terminado. En ese momento se dio cuenta de que Michiru estaba llorando, no podía consentir que su pequeña Michiru siguiera en ese tipo de actitud.

—¡Qué fastidio Mochi!

—¿Qué?

—¿Por qué lloras?

—¿Qué clase de pregunta es esa? Lloro porque amo a Haruka, ¿acaso no es normal que eso ocurra cuando terminas con una persona especial?

—¿Qué de especial puede tener ese sujeto?

—¡Todo!

—Yo ni lo recuerdo, debe ser un pelafustán y eso es lo único especial que hay en él. Deberías de estar concentrada en buscar al siguiente, no llorando por un tarado.

—¿Qué clase de consejo es ese?

—El que yo sigo, por eso he tenido muchos novios.

—Y solamente un esposo.

—No lo hagas— dijo Esmeralda.

Las dos se miraban desafiantes, porque para Michiru era completamente tonto lo que su madre le decía. En esos momentos la chica de cabello aqua pensaba que su madre jamás amó a su padre, estaba bien que lo hubiera superado, al final del día él las había abandonado. Pero eso no significaba que hablara de él como si fuera algo reemplazable, eso significaba que ella jamás había amado y se rehusaba a ser de la misma manera que su madre. Michiru sabía a ciencia cierta lo que su corazón le gritaba cada que pensaba en Haruka o salía con ella, eso no era algo pasajero.

—¿Qué te ofende?

—El que no respetes— dijo colocando los platos de forma violenta en la mesa.

—Me sorprende pensar que no has amado, mamá ¿acaso no sentías que el aire te faltaba cuando papá se fue? Porque yo me siento de esa manera con la ausencia de Haruka.

—Te dije que ya no quiero hablar de tu padre, él está muerto para mí. Mira que dejarme con una pequeñita que lloraba por su ausencia es lo más bajo que un hombre puede hacer… Desgraciado, lo iba a buscar con sus amigos y le dejaba recados, no necesitaba que regresara conmigo, simplemente que no te hiciera tanto daño. Que disfrutara esa etapa contigo, por mí que no se preocupara. Siempre le llegaron los mensajes, ¿sabes cuándo fue a verte?

—Nunca mamá— dijo Michiru algo triste.

—Exacto, así que no esperes que yo me sintiera como supuestamente te sientes con ese muchacho.

—No quería hacerte sentir mal, es que no me gusta que menosprecies lo que siento por Haruka.

—Bien— dijo Esmeralda poco convencida.

La mujer hizo un movimiento para que Michiru se sentara con ella y comenzaran a comer. La chica miró a su madre que estaba completamente concentrada en la comida, escogiendo lo que ella deseaba ganarle a su hija, porque era la manera en que Esmeralda ayudaba a Michiru a guardar la figura. Ambas comenzaron a comer sin decir más, la chica de mirada azul miraba a su madre por momentos, pero no se animaba a seguir la conversación porque lo mejor era tomar los alimentos de una manera tranquila. No deseaba volver a pelear con su progenitora y menos por un tema que ella no podría comprender.

—Ayer visité a la madre de Misaki.

—¿Y?

Michiru respondía de manera indiferente porque al fin comprendía la verdadera razón de la extraña visita de su madre. Seguramente la señora Tamori le había contado la pequeña riña que habían tenido y de lo mal que se sentía su hija, esa mujer no era más que un hipócrita, pero su madre y la de Misaki seguían siendo amigas, así que en ese momento seguramente vendría un gran regaño. La paz en la comida había durado exactamente tres minutos.

—Me dijo que su hija le comentó que te había terminado ese muchacho.

—¿Cómo? — dijo soltando el rollo primavera.

—Sí, que te dejó por una socia del lugar en el que él trabaja. Misaki dice que es una mujer muy refinada y hermosa, así que concluí lo mismo que ella. Te dejaron por todos los escándalos que has protagonizado Mochi.

—Deja de llamarme de esa manera y para tu información, yo terminé con Haruka.

—Sí, claro, por eso te la pasas llorándole. Michiru es lógico que te dejara hija, seguramente el muchacho supo que no tienes una vida decente y se fue con la primera que le iba a dar estabilidad.

—¿Por qué soy indecente?

—La nota de Owen, ¿eso te refresca la memoria?

—¡Era mentira!

—Como sea, Riko estaba igual de angustiada que yo. Después de todo te quiere como una hija y nos dimos cuenta de que con ese estilo de vida no podrás casarte. Ni hoy, ni mañana, ni en algún momento.

—No puede ser.

—Afortunadamente mi querida amiga conoce a un chico que también es un soltero, al parecer su familia quiere buscarle novia y es allí donde Riko intervino— Esmeralda miró a Michiru que deseaba matarla—. Sí, la madre de Misaki te consiguió una cita, es buen muchacho y es periodista.

—No madre, ni lo pienses.

—Sí, lo harás Michiru porque el chico está interesado en ti y muy ansioso de conocerte.

—¿Ansioso?

—Mira su foto— dijo poniéndola en la mesa.

Michiru tomó la foto porque si no lo hacía su madre la molestaría, no quería más sermones y decidió que lo mejor en ese momento era hacer eso. Aquel muchacho tenía ojos color violeta y ese rasgo era demasiado interesante, también parecía delicado, pero estaba segura de que no era una chica como Haruka.

—Es lindo— cortó.

—Que bueno que te parezca lindo, la cita es hoy a las ocho de la noche.

—¡Qué!

—Son las tres, así que tienes tiempo de ver algo lindo que usar, es en un restaurante de comida francesa. Ves el chico es lindo hasta para encontrar el lugar perfecto para una cita contigo, nosotras estamos seguras de que él es tu príncipe azul.

—No iré, lo de Haruka es reciente.

—Lo siento, casi tienes 29 años y yo necesito quitarme la pena de saber que mi hermosa hija será una solterona. Además, quiero nietos y el muchacho también siente la presión de su familia, llegó caído del cielo.

—Dije que no madre.

—Lo harás Michiru.

—Pero…

—Dije que irás Michiru y más te vale no ser una grosera con Taiki o te las verás conmigo— sentenció Esmeralda, la fotógrafa simplemente suspiró.

Continuará…


No digan nada chicos, no saben los puntapiés que me gané por parte de Tori y sé que ustedes también estarán un poco molestos. Pero debía llegar el drama a la historia, ahora más porque el futuro volvió a ser el del episodio seis del primer capítulo. ¿Ustedes pensaron que Haruka del futuro hablaba de Michiru? No, todo ese diálogo es sobre Setsuna y lo que ambas sienten, pues Mamoru le acababa de confesar que ella había renunciado a su amor para salvar su vida. Por eso Haruka dice que ella es su familia, a pesar de todo apreciaba a Michiru, pero en ese momento estaba convencida de que la atracción fue un espejismo. ¿Por qué explico esto? Porque hasta ese momento las cosas eran diferentes a lo que tramaba Mamoru y sí no ha aparecido en este capítulo de manera formal, pero lo mencionamos.

Sé que todos están molestos y más por las intromisiones de nuestro amado Mamoru, pero lo importante es que en este momento todo se está orientando a que Setsuna se quede con Haruka y no la boda de las chicas que tanto anhelaba la rubia. Entiendo que muchos me quieren matar, pero les juro que todo esto será el vil drama. Este segundo capítulo y sus episodios van a tener sus buenos ratos, así que tengan eso en mente. Ahora pasemos a responder sus comentarios porque deseo ver lo mucho que me odian ja ja ja (les juro que Tori no me habla desde el episodio pasado).

Shanebilasi: Ja ja ja ja, no te preocupes lo mismo me pasa con algunas historias, sobre todo... No diré a que Haruka es la que odio, porque ya lo mencioné en un comentario, pero es en esa historia donde yo estoy igual que tú. Así que en esta oportunidad te daré mi palabra de que si ya estás desesperada, me temo que lo seguirás haciendo, no es bueno mentir y sería malo de mi parte no seguir la moral racional, así que ten eso en mente.

Yo sé que todos aman los comentarios de Tori, incluso yo los disfruto y me pregunto ¿dónde saca tantas cosas? Cada que utilizamos LINE alguien le envía algún meme con ese tipo de expresiones. En fin, confieso que yo espero los comentarios de Tori cada que le toca pues leo algo refrescante.

Ely Lopez chan: Lo logramos, gracias a todos ustedes por forzar al autor a escribir nuestra tortura semanal y darnos historia dos veces por la semana. Sé que es lindo leer al autor en las respuestas, simplemente que hace mucho que nosotras no conversabamos ¿no crees? Obviamente somos familia virtual, así que por eso darthuranus nos está dando lo que queremos porque nos quiere... Nos quiere enloquecer.

Yo tampoco me esperaba que la persona que entrara al lugar fuera Michiru, hoy nos quedamos con las ganas de ver que ella peleara por el amor de Haruka, pero es comprensible porque Haruka sigue más que cerrada y no da su brazo a torcer. Mientras que Setsuna fue al futuro y se dio cuenta de que incluso la versión futura de la rubia sigue pensando en Michiru, aunque no lo sepa y eso mi querida amiga significa que es el verdadero vínculo de amor. Porque a pesar de que el indeseable unió su vida con la de Michiru, ella sigue pensando en la chica que la bajó del metro.

Misaki es la única que se merece ese hashtag y #DonPopo pues es por la clase de ser despreciable que es, la verdad es que consulto con el bebé los hashtag que debemos usar cada semana. Mi niño ayer cumplió un mes y la verdad es que a pesar de que le dijimos a mis suegros que se quedaran en casa vinieron, obviamente con todas sus precauciones, extrañan mucho a Kai kun.

De nuevo muchas gracias Callie por tu trabajo y ayuda, recuerda cuidarte mucho en esta cuarentena porque nos falta. En México va a durar hasta el 30 de este mes y como los queremos en casa por eso darthuranus decidió que era buena idea el hacer la doble actualización.

Roshell101216: En realidad ella se vio forzada a convivir con ustedes en el tiempo en que me fracturé el codo, primero era seria y ahora creo que es quien hace más bromas. Además de que sí es la favorita, ya me di cuenta ja ja ja y sí son celos ja ja ja.

Claro que estamos entrando en otra etapa y sí ya están apareciendo los indeseables, hoy fue el turno de nuestra querida Esmeralda que piensa que lo mejor para Michiru es salir con otra persona. Las chicas terminaron y Setsuna volvió a encontrarse con el futuro que desea, pero al parecer no es suficiente pues no todo es como antes. Ahora ella debe de tomar una decisión y debe hacerla rápidamente porque Esmeralda ya le tiene el reemplazo a su hija y sé que tampoco se esperaban que Taiki fuera el indicado para la mujer.

Como en la mayoría de los mensajes ustedes pedían que actualizara dos veces a la semanas y es por esa razón que me abrí a hacer el experimento, no les puedo garantizar nada. Voy a escribir, si puedo completar los dos episodios obviamente haré las actualizaciones. Si tuviera algún factor que me retrasara, lo haría una vez por semana y sería el viernes como siempre.

Aquí todo está muy tranquilo, ayer festejamos el primer mes de Kai y la verdad es que mi retoño está completamente hermoso. Obviamente deseo que ustedes se encuentren muy bien y no te preocupes porque esta semana haré las cosas como se deben. Saludos desde una galaxia muy, muy lejana.

javierann kun: Gracias por comentar otra semana más. Yo siento que Haruka más que confundida ya sabe que ama a Michiru, lo malo es que ahora sabemos que hay alguien rondando a la chica que ama. Yo espero que Setsuna mueva sus cartas antes de que Esmeralda la acerque a Taiki, yo creo que el verdadero asunto va a ponerse bastante desesperante. Cuídate mucho y nos leemos el viernes.

Pablo395: Espero que el capítulo de hoy te guste, Setsuna y Michiru están en un duelo a muerte y bueno cuídate mucho por favor.

VaMkHt chan: Hola de nuevo, tú no le hagas caso a Karu kun, se la pasa llorando porque soy más divertida. No es cierto, la verdad es que le parece divertido nuestras cosas de los hashtag y nuestras muestras de odio a su personaje favorito.

Dice que ese sujeto es su favorito porque nosotros no lo queremos. Así que bueno, esperemos que lo demás de la trama ya no sea tan repugnante como el de hoy. ¿No odias a Esmeralda? Otra mala noticia es saber que ya llegó la madre mala onda.

Esperamos que estés muy bien y que tu familia también lo esté. Lo recomendable es quedarse en casa y no dejar de seguir las instrucciones. Nuestro pichón sigue creciendo y poniéndose guapo... Sin embargo, nuestro amor por Kai kun crece a la par. Saludos y nos leemos pronto.

Mis queridos amigos, espero que se encuentren bien y así como el día de ayer me tocó regañar a mis padres por no cumplir la cuarentena, espero de todo corazón que ustedes sí lo hagan. Recuerden seguir todas las medidas para evitar el contagio, no debemos de saturar los hospitales chicos, seamos conscientes de que al cuidarse, cuidan a todos. Hoy no tengo mucho que contarles de la historia porque Tori se encarga de eso cada que le toca ser la que dirige la nota de autor.

—Chicos se nos hizo realidad que tengamos doble actualización, espero que ustedes también quieran golpear al autor como yo. Pero como tiene que ayudarme a cuidar a Kai kun, pues no puedo destrozarle como desearía y también esa es la razón por la que actualizamos tan tarde.

Gracias por su interés en la historia. Recuerden verificar si su comentario ha quedado en la página pues muchas veces se quedan en el limbo.

—Por lo mismo no se olviden de dar follow o fav a la historia para que su mail haga tolón tolón y puedan saber el momento en el que subimos el nuevo episodio.

Saludos a los lectores ninja y...¿Nosotros donde nos leemos Tori?

—En fanfic, またね!