Pista 14.

Dress (2:14)

H I N A T A

Naruto me llevó a través de la salida de emergencia de la sala de billar y del patio cubierto de nieve que conducía a la entrada trasera de la sala de estar. Me sostuvo contra su costado mientras los fuertes vientos y la nieve nos golpeaban y, cuando finalmente llegamos a su cuarto, me llevó hasta la chimenea y se sentó frente a mí.

Despegando lentamente el disfraz de mi cuerpo, mantuvo su mirada fija en la mía. Deslizó la mano por mi espalda y me desabrochó el sostén, empujándolo por los hombros y tirándolo al suelo.

—Quítate los tacones —dijo, una vez que tiró mi vestido al piso.

Obedecí, y los colocó más cerca del fuego.

Se quitó la camisa y los vaqueros, los puso cerca de mi traje para que se secaran, luego me agarró la mano y me llevó a la cama.

Sin decir una palabra, me empujó sobre el colchón, hasta que mi espalda estuvo contra las sábanas.

Se subió encima de mí, besando el camino desde mis muslos, a través de mi estómago, hasta mis pechos, tomándose su tiempo para acariciar con la lengua cada centímetro de mi piel. Luego encendió cada nervio de mi cuerpo mientras repetía la ruta con sus labios una vez más.

—Tengo una pregunta —susurró, una vez que llegó hasta mi cuello—. Y necesito que me des una respuesta honesta en lugar de una de tus mentiras creativas...

Cubrió mi boca con la suya antes de que pudiera responder. Controlando mis labios, frotó las manos contra mis piernas y las extendió un poco.

—En una de tus cartas escribiste que había un tipo mayor que se especializaba en arte con el que saliste durante tu primer año —dijo, susurrando—. Dijiste que te comió el coño durante horas y fue tan bueno que te arruinó para todos los demás... —Me mordió brevemente el labio inferior y me miró a los ojos—. ¿Eso fue cierto?

—Parte de ello...

Levantó la ceja.

—¿Qué parte?

—La parte de que él era mayor y con especialización en arte. —Me detuve—. Eso es todo.

Soltó una risa baja y negó con la cabeza. Luego se echó hacia atrás y depositó besos en mis muslos, dejándome absolutamente inútil.

Se arrodilló y me miró fijamente durante varios segundos. Luego me agarró por los tobillos y me empujó hacia adelante con un movimiento suave, colocando mis piernas sobre sus hombros.

Sin darme la oportunidad de reaccionar, enterró su cabeza en mi coño y absorbió mi clítoris hinchado con su boca.

—Mierda, Naruto ... —Inmediatamente me senté y le agarré el cabello—. Espera, ve más despacio…

No lo hizo.

Continuó girando su lengua contra mí, usando su propio ritmo para devorarme. Cada vez que le pedía que fuera más despacio, hacía una pausa y deslizaba dos dedos profundamente dentro de mí, todo mientras dejaba que su lengua besara mis labios de la manera que él quería.

—Ahhhh... —grité cuando mi coño empezó a latir contra su lengua, mientras mis caderas se retorcían contra su rostro.

No podía contenerme, aunque lo intentara y caí contra la cama cuando un orgasmo intenso me dominó y me hizo gritar su nombre a todo pulmón.

Cerrando los ojos, todavía lo sentía besando mis muslos. Luego mi estómago.

Cuando se detuvo, me quedé inmóvil durante varios minutos.

Escuché el sonido del agua corriendo en el baño y me di vuelta sobre mi estómago.

Minutos más tarde, sentí un paño caliente entre mis piernas y besos en la parte baja de mi espalda.

—No hemos terminado, Hinata ... —susurró—. Ni siquiera estamos cerca.

—¿Qué? —Apenas podía oír mi propia voz—. ¿Qué acabas de decir?

—Ya me has oído. —Deslizó sus manos por mis costados, poniéndome en cuatro patas—. Acabamos de empezar...

Agarrando mis caderas, lentamente deslizó su pene dentro de mí, haciéndome gritar mientras se empujaba a sí mismo centímetro a centímetro.

Haciéndome recordar lo bien que se sintió cuando estuvo dentro de mí la primera vez.

—Te sientes tan bien... —susurró contra mi nuca cuando estaba completamente enterrado dentro de mí. Luego me dio una nalgada—. Agarra la cabecera...

No salimos de su habitación en todo el fin de semana.

Continuará ...