Odio amarte, odio preocuparme por ti, pero, ¿sabes que más odio?, Odio sonreír cada que te veo, cada que te ríes, odio tus chistes que me causan risa, odio que me hagas enojar mientras río, de hecho, te odio porque no me he podido enojar contigo.

Pero hay una cosa que odiaría más que todo...

Odiaría Perderte para siempre...